lunes, 23 de febrero de 2026

¡OH PROVIDENCIA, ENVIANOS HOMBRES DE CARIDAD.!


Quien da a los pobres da a Dios, y tendrá de la mano de Dios la recompensa.

¡Oh Providencia, envíanos hombres de caridad! Como un día Dios levantó de las piedras a los hijos de Abraham, así levanta una legión y un ejército, el ejército de la caridad, que llene de amor los surcos de la tierra, llena de egoísmo, y de odio, y calme al fin a la atribulada humanidad. "Ya odiamos demasiado, amamos", cantaba también Carducci.

Seamos apóstoles de la caridad, controlemos nuestras pasiones, alegrémonos del bien ajeno como del bien propio; en el cielo será tal como nos lo expresa Dante en su sublime poesía. Seamos apóstoles de la caridad, del amor puro, del amor excelso y universal; hagamos reinar la caridad con la mansedumbre de corazón, con la compasión, con la ayuda mutua, estrechando las manos y caminando juntos Sembremos con mano ancha a nuestros pasos obras de bondad de amor, sequemos las lágrimas de los que lloran. Escuchemos hermanos, el grito angustiado de tantos hermanos nuestros, que sufren y anhelan a Cristo; salgamos a su encuentro como buenos samaritanos, sirvamos a la Verdad, a la Iglesia, a la Patria, en la caridad.

Hagan el bien a todos, hagan el bien siempre, no hagan el mal a nadie".

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