domingo, 25 de enero de 2026

¿¿LOCO. BANDIDO GENIO ??

¿Cómo se comportó Don Orione frente al régimen fascista?

Don Orione en los diversos ambientes históricos y culturales, tanto en Italia como en América Latina, fue de fácil diálogo y abierta colaboración, pero siguió su camino de santo, de amante de la Iglesia y de los pobres.

Don Orione supo distanciarse, decir no, renunciando a las ventajas en nombre de la “política del Padre Nuestro”, que comprometía la conciencia y la acción con valores humanos, religiosos y sociales inalienables.

Me parece emblemática la actitud de don Orione durante el fascismo la observación, hecha el 7 de diciembre de 1933, a sus hermanos y clérigos: ï Otro es el Estado, otra es la Patria. ¡A veces esta diferencia se hace tan evidente que es necesario oponerse al Estado precisamente porque se ama a la patria!

También es válido frente al ï Estatus actual y la actual ideología dominante.

Desde su amistad con los modernistas a la política del Pater noster, la única eficaz. Desde los comienzos en Tortona a los viajes a Latinoamérica. Algunos episodios de la vida de san Luis Orione que revelan su atractivo.

Es imposible estar lejos de alguien así. Y digámoslo en seguida: para adoptar su manera de ser, sus gestos inconfundibles, habría que ser él, don Luis Orione… es decir, algo único, providencial y, sobre todo, imprevisible. Sí, también imprevisible, porque quizá nunca lo imprevisible hizo tan buenas migas con la santidad como en este hombre. Mejor dicho, eran una única cosa. Por lo demás, toda su larga vida, desde el 23 de junio de 1872 hasta el 12 de marzo de 1940, estuvo caracterizada por lo inesperado: un amor abierto de historias imprevistas, circunstancias y grandes obras, una mezcla continua y sorprendente de pontífices y maleantes, hombres de Estado y pobres miserables, ermitaños, políticos y desheredados, literatos, huérfanos, santos. Ni siquiera el escritor más hábil lograría contarlo todo contemporáneamente. Debería seguirle por un camino y, en un momento determinado, volver atrás para tomar el otro y luego otro. Mientras que nuestro protagonista los recorre todos juntos, sin preocuparse de saber adónde van a parar. Con él la pluma llega siempre tarde y la página se queda corta, siempre hay algo que se queda fuera. Y no son solamente fragmentos. Es una vida que se desborda continuamente y que lo ve como «mozo de cuerda de la Providencia» abriendo puertas de par en par, dejándose provocar por la realidad, leyendo y anticipando los tiempos con formidable intuición. Muchos trataron de meterlo en cintura. Se tuvieron que rendir al “loco de Dios”. «Una de las personalidades más originales y eminentes del siglo XX». El escritor Douglas Hyde, ateo convertido, en su conocida biografía lo define «el bandido de Dios» y «genio de la caridad» sobre todo porque hizo obras maestras sin darse cuenta. Lo que es seguro es que este cura bajito, que «tenía el temple y el corazón del apóstol Pablo, impulsivo y tenaz, tierno y sensible hasta las lágrimas, infatigable y valiente hasta la osadía», tuvo el don de iluminar a hombres sin fe. Alguien ha dicho que incluso lograba conmover y hacer llorar a los curas. Al parecer es algo bastante difícil. También este milagro acompañaba la predicación de don Orione. No nos queda, pues, más que intentar seguirle por los caminos de lo imprevisto y pedir que salga a nuestro encuentro, acercarnos y dejarnos confortar por el calor de su caridad.