jueves, 19 de febrero de 2026

EL PADRE FIEL QUE CUIDA DE SUS HIJOS


Don Orione se dirige a sus comunidades religiosas en muchas ocasiones. Es el Padre fiel que cuida de sus Hijos, que escucha y entrega el buen consejo, atento y cuidadoso; pero es también el Padre impetuoso que corrige y señala el camino de su naciente obra: “El paraíso no es de los perezosos; es de quienes rezan, de quienes viven en humildad y caridad”. Nos alienta, además, a vivir y desarrollar permanentemente la unidad como modo de aumentar el amor entre los hermanos, que es vínculo del amor de Dios. La vivencia comunitaria aumenta nuestra fuerza espiritual y forma en Jesucristo un solo corazón y una sola alma.

“Desde el 8 de septiembre predico en portugués; ayer domingo, prediqué varias veces; celebré dos Misas, una aquí y otra a 16 Km. de aquí, en un pueblo donde no hay sacerdote. El que era párroco ahora es ya de edad y fue a Río por un tratamiento y no volverá.

Estaba toda la gente esperándome y cuando me vieron aparecer, empezaron a agitar los pañuelos de la alegría. ¡Pobre gente! Estaban esperando toda la mañana. La iglesia es una desolación; me dieron ganas de llorar y sobre el altar juré una vez más al Señor ser un buen sacerdote, viendo la fe grande de ese pueblo abandonado. La iglesia estaba llena; cantaron, y yo, al oír esos cantos lloré de amor a Dios y a las almas al ver ese pueblo sin sacerdotes que bautizara a sus niños, que consolara a sus enfermos, que bendijera la tumba de sus muertos. Expliqué el Evangelio, bauticé, hice las proclamas matrimoniales, estuve con sus niños, visité a sus enfermos. (...) Queridos hijos míos, aquí, la mies de espigas doradas abunda cada día más y el campo del trabajo, el campo de la caridad, de las almas, se amplía, pero los brazos son pocos. Apuraos a formaros, apuraos a crecer, venid pronto. Necesito nuevos refuerzos, además de los cuatro que ya pedí a Don Sterpi; necesito al menos dos buenos sacerdotes más para San Pablo y otros dos clérigos ya aptos y seguros. Pido a la Virgen que los mande, pero que sean buenos, piadosos, trabajadores, sacrificados.