Fecha de nacimiento: 2 de marzo de 1810, Carpineto Romano, Italia
Fallecimiento: 20 de julio de 1903, Palacio Apostólico, Ciudad del Vaticano
Nombre completo: Vincenzo Gioacchino Raffaele Luigi Pecci
Sucesor: Pío X
Padres: Ludovico Pecci, Anna Prosperi
El primer Papa que don Luis Orione conoce
personalmente es León XIII. El impulso y las ideas del papa Peci en favor de una presencia menos
defensiva y más emprendedora de los católicos en la vida social inflamaron de
altos ideales y de santos proyectos al joven Orione, durante su época de
formación en el seminario y del comienzo de su nueva Congregación. No cabe duda
de que la huella en don Orione de la espiritualidad y de la acción pastoral
marcadamente encarnadas en lo social procede del magisterio y de las directivas
de León XIII, con quien estaba en gran sintonía. Rastro indeleble de esto quedó
en las primeras constituciones de su Congregación, elaboradas durante el
pontificado de León XIII y al cual
se le presentaron en la memorable audiencia personal del 11 de enero de
1902. «Le presenté la Regla –cuenta don Orione de aquella audiencia–; la
bendijo, la tocó, me puso más de una vez su mano sobre mi cabeza, dando
golpecitos, animándome; me dijo muchas cosas; también que pusiera en las Reglas
lo de trabajar por la unión de las Iglesias de Oriente: “Este, me dijo, es un
altísimo consejo mío”» (G. Papasogli, Vita di don Orione, pág 138).
Este compromiso ecuménico insólito y
profético a principios del siglo XX, es un fruto típico del hecho de que don
Orione estuvo efectivamente “al lado” del Papa, es decir, en sintonía, devoto,
listo para realizar las indicaciones pontificias. Sabemos que León XIII fue muy
sensible y activo por lo que concierne a las relaciones con las Iglesias
orientales. Es a partir de León XIII cuando podemos hablar de “ecumenismo católico”.
Pues bien don Orione, ya inflamado por la unidad de la Iglesia, no había dudado
en asumir también esta indicación ecuménica de León XIII en sus constituciones
y, después de la famosa audiencia, se declaró «feliz y contento de no haber
errado en los criterios constitutivos de la Regla» (ibídem).

