sábado, 21 de marzo de 2026

EL PORVENIR ES DEL PUEBLO.




La Iglesia ha nacido con los pobres, el Evangelio es para los pobres (también para los ricos, pero que son <>). Los diáconos de la Iglesia se ocupaban de los pobres. Es necesario que volvamos a los pobres y sobre todo debemos volver a lo que fue en otros tiempos. Pero ¿por qué veranear en la montaña, o en el mar? Queremos ser una fuerza en manos de la Iglesia, sin protagonismo, pero debemos entrelazar el amor a Cristo, a las almas y el amor a los pobres. Es el secreto éxito. Unamos también el amor a la patria y también sin protagonismo, sin ostentación, sin política. Estas palabras mías son un poco fuertes, pero vosotros tomad su sustancia y veréis el anhelo que tengo de que la Congregación viva su espíritu y no se fosilice, porque nosotros estamos ya decrépitos, nos hemos desviado ya del espíritu primitivo. Es necesario volvernos a poner en camino, es necesario que hagamos algo más. Debemos acercarnos al pueblo y a los humildes. El porvenir es del pueblo y nosotros no debemos perder al pueblo