MARIA SUBE Y CANTA
El Magnificat es el cántico que la Virgen María hace después de recibir el saludo de su prima Isabel en la Visitación: "El Poderoso hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos..."
Sabemos que los poderes terrenales temblaron ante este himno: en 1805, la Compañía Británica de las Indias Orientales prohibió su recitación en Calcuta. En los años 70, la junta militar argentina lo prohibió cuando las madres de los ciudadanos "desaparecidos" lo utilizaron para llamar a la resistencia no violenta. En los años 80, el Gobierno de Guatemala prohibió su recitación pública.
El Magnificat proclama un nuevo orden mundial en el que las personas de las periferias estarán en el centro. ¡Es un sueño poderoso!
Por esta razón si la ASUNCIÓN DE MARÍA es una garantía del destino que nos espera si elegimos bien, el Magnificat de María es una celebración de lo que Dios puede hacer en nuestra vida terrenal.
Veamos la relación entre la Asunción de María y San Luis
Orione (Don Orione) se destaca principalmente por un emotivo episodio
espiritual durante su primer viaje misionero a Latinoamérica en 1921.
La
devoción mariana fue el pilar de su vida, y esta festividad litúrgica marcó
profundamente su travesía hacia el nuevo continente.
El viaje de 1921 y la
Asunción de María:
Embarque: El 4 de agosto de 1921, Don Orione partió desde el puerto de
Génova rumbo a Sudamérica.
La noche de la fiesta: Durante la navegación por el
Océano Atlántico, el 15 de agosto, se celebró la Solemnidad de la Asunción de
María.
Meditación y sueño: En esa fecha, mientras los pasajeros dormían, Don
Orione contemplaba la inmensidad del mar y las estrellas. Inspirado por la
pureza de la Virgen Asunta, recordó su famoso "sueño de la juventud".
En dicho sueño, veía a niños de todas las razas y colores protegidos bajo el
gran manto de la Madre de Dios.
Llegada: Solo cuatro días después, el 19 de
agosto, avistó las costas de Brasil, concretando su misión americana.