La primera obra de justicia “dar a Cristo al pueblo” (Escritos 52,8-9)
…¿Qué sería del hombre y de la civilización cuando dominada por el
egoísmo, por las bajas pasiones, envenenada por perjudiciales teorías, si las masas populares rompieran toda ley, todo freno de vida honesta cristiana y civil? Los hombres acabarían desgarrándose unos a otros como nunca se ha visto. (Escritos 61,118)…¡Con el odio no se vive y Jesús está preparando una gran retorno! El último en vencer es siempre Dios y Dios vencerá como Salvador y como Padre, y será una hora de universal y gran misericordia… Se necesita más fe…
(Escrito de 1916)
Seamos sinceros. ¿Por qué no siempre renovamos la sociedad, por qué no tenemos siempre fuerza para arrastrar? Nos falta fe, ¡fe ardiente! Vivimos poco de Dios, y mucho del mundo: Vivimos una vida espiritual tísica, nos falta una verdadera vida de fe y de Cristo en nosotros, que tiene innata, en sí misma, toda la aspiración de la verdad, y el progreso social. Nos falta esa fe que hace de la vida un apostolado ardiente en favor de los desdichados y de los oprimidos… Y debe ser una fe aplicada a la vida.
.jpg)