Don Flavio Peloso
Uno de los aspectos que caracterizan a Don Orione fue: la gran capacidad de conciliar el amor con la verdad con la capacidad de diálogo, la ortodoxia con la apertura a las personas y las ideas.
En nuestro tiempo, caracterizado ya no sólo por
la tolerancia sino por la indiferencia a las ideas y costumbres de los demás
independientemente de un juicio de valor, el equilibrio entre identidad y
diálogo es buscado por cada vez más pocos. En la cultura dominante, aquellos
que tienen fundamentos sólidos a menudo son sospechosos de fundamentalismo; los
que afirman-se mantiene firme- las "verdades" son considerados
portadores de inestabilidad e intolerancia en la convivencia social líquida, en
constante evolución, sin identidad.
La convivencia pacífica -en la familia, en la
sociedad y entre los pueblos- ya no se busca como resultado del diálogo y el
progreso –que siempre traen cierta tensión–, sino como resultado de la
indiferencia ante cualquier idea y costumbre (vivir y dejar vivir). Habiendo
renunciado a criterios comunes de verdad, bueno, correcto, solo es importante
adaptarse al "tan fan all", a la mayoría de los "like", con
un conformismo que evite problemas.
¡Vida dura, hoy, para aquellos que tienen
ideas, verdades, principios y quieren resistir la ola líquida del pensamiento y
las costumbres! Muchos prefieren la tranquilidad de ser llevados en una
inclusión sin comunión, sin la carga de verdades racionales o fe que critican
comportamientos inapropiados e indignos y educan el bien del hombre.
