LAICOS ORIONITAS EN MOVIMIENTO
SABÍAS ?
¿SABÍAS?MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS
SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA
¿ Y SU ORIGEN? :
El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".
¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...
¿Cuál es el fìn del MLO?
Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.¿Cómo lograr esto?
A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.
¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.
Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.
Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias
martes, 27 de octubre de 2026
AVE, OH MARIA , QUEREMOS SERVIR A CRISTO EN LOS POBRES !!!
AYUDEME A SER SANTO " CARTA DEL P. DUTTO A DON ORIONE ,
RECORDAMOS AL PADRE JOSE DUTTOEl P. José Dutto: Un regalo de la ProvidenciaLa primera referencia que tuve sobre el P. Dutto[1] fue que casó a mis abuelos en 1939, cuando era párroco en Pompeya. Entonces no entendía mucho quien era este sacerdote, pero me deba cuenta que había sido alguien importante por el modo que se hablaba de él. El P. José Dutto, podemos decir, fue un regalo de la Providencia para la Congregación. El 14 de Octubre de 1922 falleció el P. Julio Quadrotta[2], y durante la misa de exequias, Don Orione miró a dos sacerdotes diocesanos presentes, y con gran confianza le pidió a Dios que alguien tomase el lugar del sacerdote difunto: “Señor me has quitado al P. Quadrotta a quién necesitaba tanto. Dame en su lugar a uno de estos dos jóvenes sacerdotes”. Confiado en la Providencia, no volvió a Tortona esa noche. Al día siguiente, el P. José Dutto, entonces vicario parroquial del Sagrado Corazón y uno de los dos sacerdotes a quienes Don Orione miró, fue a la colonia de San Antonio y para pedir la dirección de Don Orione, pues quería enviarle una carta pidiéndole consejo sobre su vocación misionera. Para su sorpresa, no necesito pedir la dirección del Fundador, ya que el mismo Don Orione lo recibió paternalmente y lo invitó colaborar en su obra misionera, diciéndole que este era el deseo de Dios. Lleno de dudas y un poco turbado, el P. Dutto hizo un retiro espiritual para discernir la voluntad de Dios, y el 4 de diciembre de ese año ingresó en la Congregación. Mientras se preparaba para ingresar, le escribió a Don Orione: “Si un día consigo ser parte de los Hijos de la Divina Providencia, le ruego desde ahora, ¡ayúdeme a ser santo! Si por cobarde inconstancia olvidara este propósito, recuérdemelo” (carta del 27 de octubre de 1922). Al poco tiempo de ingresar fue destinado a Argentina, llegando a este país el 5 de mayo de 1923. Ya en su nuevo destino, el P. Dutto será uno de los hombres de confianza del Fundador y unos de los pilares de la naciente presencia orionita.
El P. Enzo Giustozzi, con algo de picardía, solía contar que la “tradición oral” llamaba “el Sanedrín” al trío compuesto por los PP. Zanocchi, Di Salvatore y Dutto, a través de los cuales Don Orione dirigía la Obra en Argentina. El primer destino del P. Dutto será la Colonia de Marco Paz, donde sufrirá una terrible experiencia dado los problemas con las autoridades de la misma. En marzo de 1924 será enviado a la parroquia “La Sagrada Familia” en el Puerto de Mar del Plata, donde desarrollará una increíble labor pastoral entre los pescadores. A raíz de la invitación de un vecino y amigo del Véneto (Italia), visitará el actual barrio “San José”, y se ocupará del cuidado pastoral de dicha zona, dando comienzo al Oratorio “Santa Teresita”, base de lo que luego sería la parroquia “San José” de Mar del Plata. Siendo párroco de “La Sagrada Familia”, invitará a los pescadores a dar gracias por la pesca abundante, dando así comienzo a la actual Fiesta Nacional de los Pescadores. En el transcurso de los años, la comunidad marplatense le dedicará una de la calles del Puerto como prenda de gratitud y cariño. Al volver Don Orione a la Argentina por segunda vez en 1934, el P. Dutto se trasladará a la casa de Carlos Pellegrini para colaborar con el Fundador. En 1937, fue nombrado párroco de Pompeya, y en 1940, Superior Provincial, al ser elegido Vicario General al P. Zanocchi.
En el III° Capítulo General (1952) fue nombrado superior de la provincia de San Marciano (Norte de Italia), cargo que acepto con dolor, pues significaba dejar la Argentina. Desde 1955 hasta 1958, fue rector del Santuario de la Guardia de Tortona. Fue elegido Consejero General en el IV° Capitulo General (1958) y nombrado Procurador de la Congregación en el V° Capitulo General (1963). Durante sus últimos años en Italia, recordaba con mucho cariño sus casi treinta años en Argentina, al punto que algunos dicen que “lloraba penas argentinas” al encontrarse con algún misionero italiano de regreso. Don Orione lo definió como un religioso óptimo, de gran piedad, inteligente, de vasta cultura y fervoroso. Entre otras cosas, Don Orione le encomendó el cuidado del boletín de la Congregación en Argentina, pues decía el Fundador que el P. Dutto “escribe muy bien en castellano”[3]. Incluso el Instituto Argentino-Hispano, le otorgó un título académico en Octubre de 1966. Escribió también la biografía del P. Zanocchi, la historia de las actividades de los primeros hijos de Don Orione en el Chaco, y también tradujo diversos escritos de Don Orione. Es recordado por su dedicación pastoral y amor al pueblo de Dios, así contaba mi abuela. Como también por su gran estatura, sus manos grandes, su carácter fuerte, y por haber sido un hombre de confianza del Fundador y un pilar de la naciente provincia Argentina. | |||||||
| P. Dutto (al centro) junto al Papa Pablo VI y el P. Zanatta |
PADRE JOSE ZANOCCHI NACE 28 OCTUBRE DE 1873
Padre José Zanocchi,
Primer superior de Argentina, Brazil,
Uruguay y Chile
Nació en Cegni (Italia) el 28 - X - 1873.
Entró en la Congregación a los 26 años (15 - X - 1899). Hijo único del Alcalde
del pueblo, Don Orione lo probó poniéndolo de portero en el Santa Clara.
Fue
ordenado Sacerdote el 17 de diciembre de 1904 y ejerció un fecundo apostolado
como capellán en el hospital, en las cárceles y luego como padre espiritual de
la naciente familia de las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad.
Las
excelentes cualidades del P. José, su piedad y sus virtudes indujeron al
Fundador a pedir su presencia en América Latina a los pocos meses de su llegada
y así el 15 de enero de 1922 el Padre Zanocchi, junto con los Padres Montagna y
Contardi y los clérigos Dondero y Castagnetti se embarcaron en Génova. Don
Orione los esperaba en Río de Janeiro y desde allí continuaron el viaje hasta
Buenos Aires, donde desembarcaron el 6 de febrero, en el mismo momento en que
sobre el muelle, 21 cañonazos anunciaban la elección de Pío XI.
La
primera semana, hasta el 11 de febrero fueron huéspedes de los Padres Lazaristas
del Santuario de Luján.
Su
primera tarea apostólica fue la iglesia de Victoria (Bs. As.), recién aceptada
por el Fundador, (oficialmente reconocida como Parroquia en 1927). Después de
incrementar la vida de la naciente parroquia, abrió un Colegio para la Primaria
y la Escuela Tipográfica, y cuando Don Orione volvió a Italia, en mayo del 22,
lo constituyó superior y representante suyo para Argentina y Brasil (fue
Superior de Sud América desde 1922 a 1946). Don Orione lo presentaba como el
“Don Sterpi de América” y lo confirmaba con una confianza muy firme.
Abrió la casa de Mar del Plata, Nueva Pompeya
en la misma Capital y luego la primera casa en Montevideo y en Santiago de
Chile.
Tuvo
que interesarse personalmente también de las Hermanas, como ya había hecho en
sus primeros años de sacerdocio; preparó su acogida en Argentina y las ayudó
para que pronto establecieran la casa de formación y el Noviciado en la misma
Capital.
En
1946 tuvo que participar del 2º Capítulo General de la naciente Congregación y
fue elegido Vicario General. Por seis años se vio así alejado de su segunda
Patria y fue un sacrificio no leve. Al terminar su mandato fue nuevamente
enviado a la Argentina (1952), no obstante sus 78 años, interpretando su íntimo
deseo de morir aquí.
Falleció en Claypole el 17 de mayo de 1954, a
los 80 años de edad, 42 de Profesión y 50 de Sacerdocio.
lunes, 26 de octubre de 2026
LA PROVIDENCIA ES GRACIA DE DIOS
La Providencia es más gracia de Dios que actividad nuestra ...
Como orionitas, debemos cultivar una conciencia
de servidores, de limpiadores, de zapateros, de trapos, de hijos de la Divina
Providencia, actitud espiritual que no excluye nada de los talentos, del
progreso, de los emprendimientos, más aún, los potencia al máximo.
Es la
gracia, es decir, la relación filial con Dios Padre, obrada por el Espiritu
Santo, que nos asemeja a Jesús, que “convertirá los afectos naturales en
afectos sobrenaturales y espirituales”[26] y que amalgama en Dios las personas
y las actividades de las que nos ocupamos.
Ser Hijos de la Divina Providencia comporta el meterse en las manos de
Dios como instrumentos de su Divina Providencia. “Somos trapos en las manos del
Señor, de la Divina Providencia ... somos trapos en las manos de la Iglesia,
somos únicamente a su servicio, con devoción plena y permanente ... Se los dije
tantas veces que somos trapos de Dios y de la Virgen, y la gracia y la fortuna
son todas nuestras, si Ellos se sirven
de nuestras miserias para hacer alguna cosa buena en la Santa Iglesia”[27].
Nuestra colaboración personal y también
institucional, nuestra “pequeña obra” de la Divina Providencia por medio de las
obras de caridad, no consiste en una acción humanamente “poderosa”, casi sustituyendo
aquella de Dios. Nuestra vida y los signos de la “providencia” (las obras de
caridad) sirven para “extender siempre las manos y el corazón para recoger
peligrosas debilidades y miserias y ponerlas sobre el altar, porque en Dios se
conviertan en la fuerza de Dios y su grandeza”[28]. Sólo con esta acción de
consagración a Dios, las obras de caridad evangelizan con la Divina Providencia
y “abren los ojos de la fe y mueven los corazones hacia Dios”[29].
[26] Scritti 26, 145.
[27] Sui passi di Don Orione, p.
48.
[28] Nel nome della Divina Provvidenza, p.82.
[29] Scritti 4, 280.
domingo, 25 de octubre de 2026
VISITA CANÓNICA DEL ABATE CARONTI , 26 OCTUBRE
ARRAIGADOS Y CIMENTADOS EN EL AMOR
FDP:
"arraigados y cimentados en el amor" (Ef 3:17)
" Para
Don Orione, lo que era santo, es la caridad
que está muy lejos de ser filantropía", En Don Orione la caridad era la salida natural de su adhesión
a Cristo, la forma práctica de realizar su restaurar todas las cosas en Cristo
".
"Nosotros,
sus hijos dispersos por todo el mundo, manejamos cientos de obras, grandes y
pequeñas, y lo hacemos en su nombre
y queremos hacer con su estilo - dice
Don Oreste - a pesar de que los tiempos han cambiado, las demandas van evolucionado
y ahora pone demandas que a veces nos ayudan, pero a menudo nos limitan. Lo que
hay que hacer para que nuestras actividades no estén distorsionadas por la
burocracia y no se marchiten al perder
el contacto con la fuente original? Alguien ha propuesto la creación de lo que
podría llamarse "una espiritualidad de la caridad", es decir, una
búsqueda de todos aquellos aspectos teológicos y espirituales que pueden y
deben nutrir nuestras acciones . Los Orioninos - dijo el vicario general -
tenemos que ser expertos de la caridad, porque todo realmente se restaura en
Cristo.
el Papa
pide volver a los pobres, los marginados
y de ir a los suburbios, y luego analiza cuatro posibles lugares donde debemos
hacer nuestra experiencia de Dios: a) con nosotros mismos (y con demasiada
frecuencia olvidamos que nosotros también necesitamos para recargar la
experiencia y el amor de Dios); b) nuestros hermanos y comunidades de la
congregación (con el fin de llegar a ser realmente un equipo, un instrumento
único en las manos de Dios); c) los necesitados en el cuerpo y d) los
necesitados en el espíritu .
El Director
General P. Tarcísio Vieira, llama
"una herramienta valiosa para ayudar a reclutar y profundizar la
espiritualidad, el estilo de vida Don Orione, el sacerdote que - según
Francisco -" lleva una vida de encuentro con el Señor en la oración y con
la gente hasta el final del día, a ser 'arrancado' como un trapo ". Aquí,
el dinamismo y la esencia de la "espiritualidad de la caridad". las preguntas fundamentales de nuestro ser
consagrados a Don Orione: " He
quedado con un hombre? Soy hombre del tabernáculo? Soy un hombre de la calle?
soy hombre 'oreja' que sabe cómo escuchar? Me canso de la gente?
"».
sábado, 24 de octubre de 2026
RECONOCIMIENTO CANÓNICO DE LA PARROQUIA SAN JOSE DE MAR DEL PLATA
25 de Octubre de 1942, era reconocida, canónicamente, la Capilla San José (que fue inaugurada y bendecida el 19 de marzo de 1932) como Parroquia.
viernes, 23 de octubre de 2026
¡¡¡EL APOSTOLADO DE LA CARIDAD !!
… “Prepárense para el apostolado de la caridad, con la humildad, con la oración incesante y fervorosa, con la devoción a Jesús Sacramentado, a Jesús Crucificado, al Corazón de Jesús… Si en ustedes acrecientan el espíritu verdadero de Jesús -que no es tibieza, sino fuego, fuego de caridad divina-, no dudo que también todas las buenas energías se despertarán en ustedes en el amor de Dios; vuestra voluntad será valorada por una mayor gracia de Señor, y el resultado no podrá ser más satisfactorio. ¡Pero hablaría en vano, si no sintieran a Jesús, si no amaran a Jesús, si no actuaran por Jesús!
jueves, 22 de octubre de 2026
DON ORIONE Y LAS VACUNAS
Noticias de las comunidades de la Provincia Ntra. sra. de la Guardia
(Argentina, uruguay, Paraguay y México)
En un hallazgo de documentación histórica, les presentamos el certificado de vacunación contra la viruela de Don Orione, datado el 10 de diciembre de 1935, en el cual también se indica que debía recibir una dosis de refuerzo a los diez años. Don Orione fue vacunado en el Instituto Jenner dependiente de la Dirección de Asistencia Sanitaria y Asistencia Pública de la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.
Entre los años 1869 y 1877 desde la sección de higiene de esa Entidad Municipal, el medico sanitarista Emilio Coni intervino para hacer obligatoria la vacunación antivariólica en la Capital Federal. Cumpliendo seguramente con esa obligación es que Don Orione recibió su vacuna.
Queda por investigar por qué Don Orione no fue vacunado en Italia y recién recibió la antivariólica en 1935 cuando ya llevaba un año de presencia en Argentina. Incluso resta saber si habría alguna norma de vacunación contra la viruela para los inmigrantes, habida cuenta que nuestro Padre Fundador cruzó la frontera de nuestro país por primera vez en 1921.
Recordemos que la viruela es una enfermedad infectocontagiosa que puede ser mortal y ha afectado a la humanidad por miles de años. Fue erradicada en todo el mundo en 1980, como resultado de una campaña de vacunación global sin precedentes.
miércoles, 21 de octubre de 2026
SAN JUAN PABLO II
Hoy, 22 de octubre, la Iglesia Católica celebra
la fiesta de San Juan Pablo II, el Papa peregrino, el Pontífice que viajó por
el mundo entero llevando un mensaje de paz y reconciliación. Juan Pablo II,
como heredero del Concilio Vaticano II, contribuyó enormemente a su asimilación
desarrollando un nutrido y sólido magisterio. Puestos los pies en el suelo de
la tradición de la Iglesia y el Evangelio, supo proyectarse al futuro llamando
a una “Nueva Evangelización”. Fue también un defensor incansable de la vida y
la familia: “el matrimonio y la familia cristiana edifican la Iglesia. Los
hijos son fruto precioso del matrimonio".
Karol Jósef Wojtyla, más conocido como San Juan
Pablo II, nació en Wadowice (Polonia) en 1920. Sus padres, católicos
fervorosos, lo educaron en la calidez de la fe. Su juventud estuvo marcada por
el ambiente desolador y trágico causado por la Segunda Guerra Mundial y la
invasión nazi a Polonia. Aun así, pudo ingresar al seminario y llevar su
formación de manera clandestina. Fue ordenado sacerdote en 1946 y en 1958 se
convirtió en obispo auxiliar en la arquidiócesis de Cracovia. Al ser ordenado
obispo Karol escogió como lema oficial la expresión latina “Totus Tuus” (todo
tuyo), en honor a María Santísima y que mantuvo durante todo su pontificado. El
29 de mayo de 1967 fue nombrado cardenal, convirtiéndose en el segundo más
joven de aquella época, con solo 47 años de edad.
Wojtyła participó activamente en las sesiones
del Concilio Vaticano II. Fue muy importante su colaboración en las
constituciones dogmáticas “Gaudium et Spes” y “Lumen Gentium”. En 1964 sería
nombrado Arzobispo Metropolitano de Cracovia y posteriormente creado Cardenal
por el ahora Papa San Pablo VI. Como Arzobispo fue un promotor de la pastoral
para los sordomudos y ciegos, creó el “Instituto de familia” y el programa
“S.O.S. Cardenal Wojtyla” para ayudar a mamás solteras en peligro de abortar.
A la muerte de Juan Pablo I en 1978, es elegido
Sumo Pontífice, adoptando el nombre de “Juan Pablo II”, en honor a su
predecesor. Realizó 104 viajes apostólicos fuera de Italia y 146 al interior de
ese país. Su pontificado fue el segundo más largo de la historia: 26 años, 5
meses, y 18 días (9, 666 días), de 1978 a 2005. A Juan Pablo II se le reconoce
como uno de los artífices de la caída de los regímenes comunistas totalitarios
de la Europa Oriental. Ejerció, en ese sentido, un liderazgo decisivo en la
consecución de la paz mundial y la liberación de los pueblos de las ideologías.
También fue un crítico de los excesos del sistema capitalista y un defensor de
la clase trabajadora.
Lamentablemente, el Papa Juan Pablo II fue
víctima de la violencia: sufrió un atentado contra su vida el 13 de mayo de
1981 (día de la Virgen de Fátima), del que salió muy mal herido aunque logró
sobrevivir providencialmente. Un gran ejemplo dio al mundo cuando, ya
recuperado, visitó en la cárcel al hombre que le disparó, el ciudadano turco Mehmet
Ali Ağca, concediéndole el perdón.
San Juan Pablo II siempre estuvo preocupado por
los jóvenes. Fue él quien impulsó las Jornadas Mundiales de la Juventud, con
las que congregó a millones de jóvenes de todo el mundo. También fue el
inspirador y promotor de los Encuentros Mundiales de las Familias.
El Papa peregrino partió a la Casa del Padre el
2 de abril de 2005, a los 84 años de edad. Fue beatificado por el Papa
Benedicto XVI en 2011 y canonizado en abril de 2014 por el Papa Francisco. En
aquella ocasión, en la homilía de la ceremonia de canonización, Francisco
señaló lo siguiente: “San Juan Pablo II fue el Papa de la familia. Él mismo,
una vez, dijo que así le habría gustado ser recordado, como el Papa de la
familia”.fuente Aciprensa
martes, 20 de octubre de 2026
UNA IGLESIA EN SALIDA
QUEREMOS ARDER DE FE Y CARIDAD
en una Iglesia “en conversión” (espiritualidad
eclesial)
(Escritos,
vol.57 –tomo 51) está tomada de los Escritos de Don Orione recopilados al fin
de su vida, como prueba de lo que vivió directamente, y como testamento
trasmitido a todos
nosotros.
Él mismo era el
primero en “arder de fe y de caridad”!
Esta exhortación es todavía actual, En
ellas se descubre
que toda la
vida de Don
Orione fue donada al
prójimo para amar y salvar a las personas de todas las
extracciones sociales, pero en particular a los “pobres que son Jesucristo”.
Es una página
escrita a mano,
una minuta sin
título, sin signos
de puntuación, con algunas correcciones, un conjunto de frases
significativas preparadas tal vez para un discurso del año 1939, último
período de su
vida. Muchas veces
Don Orione pronunció
estas frases en
público para reavivar el alma de las personas.
Estamos al inicio de la Segunda Guerra Mundial. Europa
estaba dividida ideológicamente. Italia, que
estaba oprimida por
una prolongada dictadura,
preparaba inconscientemente al
pueblo para la guerra
incipiente, el territorio tortonés era
teatro de luchas
sociales entre los
peones rurales y los
propietarios de la
tierra, entre los
proletarios y los
patrones de las
fábricas. Don Orione sensibilizaba constantemente a sus
clérigos sobre la situación de aquel tiempo.
Cuando Polonia
fue invadida por las tropas alemanas, el Santo Fundador,
expuso la bandera de esa nación
en su habitación
e invitó a
sus clérigos polacos
a retornar a
su tierra de
origen con un gran sentido cívico y patriótico.
En este contexto
histórico, social, político
y cultural, Don
Orione que había regresado de
América, con un precario estado de salud, pero con una
Congregación eficiente y preparada para los eventos que se avecinaban, se puso
como siempre “a la cabeza de los
tiempos”
como sacerdote de frontera, incitando
a los cristianos
a creer en Dios
y en la
caridad hacia el
prójimo para evitar catástrofes más graves.
Hay una gran
sintonía entre las
enseñanzas de la
Iglesia, sobre todo
del Papa Francisco
y don Orione ,en lo que respecta
a la vida cristiana vivida según el
Evangelio, vida que se fundamenta en el precepto del amor y demuestra que la Fe
en Dios se concretiza en el amor activo
hacia el prójimo necesitado, vivificando así la Caridad.
La Iglesia en
salida es una
Iglesia con las
puertas abiertas. De
estas puertas es
necesario salir
para ir al encuentro de los otros hermanos, con el fin
de mirarlos a los ojos, escucharlos y ayudarlos.
Ya Don Orione invitaba a sus colaboradores a “salir de
la sacristía” para encontrar directamente al prójimo.
La Iglesia está
llamada a ser siempre casa abierta del Padre. En la parábola
evangélica del hijo pródigo, el
viejo padre deja
la puerta abierta a la
espera del retorno
del hijo, de
modo que pueda entrar sin dificultad para reencausarse en el camino justo.Todos
tienen el derecho de recibir el Evangelio. Los cristianos tienen el deber de
anunciarlo con alegría, sin excluir
a ninguno.
Sólo así la
Iglesia puede crecer,
no por proselitismo, sino por
atracción del Evangelio que lleva la alegría misionera a quien lo pone en
práctica.
Extracto de proyecto formativo del MLO
46. La Iglesia «en salida» es una
Iglesia con las puertas abiertas. Salir hacia los demás para llegar a las
periferias humanas no implica correr hacia el mundo sin rumbo y sin sentido.
Muchas veces es más bien detener el paso, dejar de lado la ansiedad para mirar
a los ojos y escuchar, o renunciar a las urgencias para acompañar al que se
quedó al costado del camino. A veces es como el padre del hijo pródigo, que se
queda con las puertas abiertas para que, cuando regrese, pueda entrar sin
dificultad.
47. La Iglesia está llamada a ser siempre la
casa abierta del Padre. Uno de los signos concretos de esa apertura es tener
templos con las puertas abiertas en todas partes. De ese modo, si alguien
quiere seguir una moción del Espíritu y se acerca buscando a Dios, no se
encontrará con la frialdad de unas puertas cerradas. Pero hay otras puertas que
tampoco se deben cerrar. Todos pueden participar de alguna manera en la vida
eclesial, todos pueden integrar la comunidad, y tampoco las puertas de los
sacramentos deberían cerrarse por una razón cualquiera. Esto vale sobre todo
cuando se trata de ese sacramento que es «la puerta», el Bautismo. La
Eucaristía, si bien constituye la plenitud de la vida sacramental, no es un
premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los
débiles[51]. Estas convicciones también tienen consecuencias pastorales que
estamos llamados a considerar con prudencia y audacia. A menudo nos comportamos
como controladores de la gracia y no como facilitadores. Pero la Iglesia no es
una aduana, es la casa paterna donde hay lugar para cada uno con su vida a
cuestas.
















