SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


domingo, 27 de septiembre de 2026

COMO LAS SANTAS MUJERES DEL EVANGELIO






La PODP no habría podido realizar todo su programa de caridad, sin la colaboración de una Congregación de Hermanas, que se dedicasen al elemento femenino y a aquel apostolado de aliento hacia los míseros, en el cual la mujer por naturaleza, lleva su insustituible encanto como ángel consolador.

También San Pablo alababa, ya en el primer siglo de la Iglesia, la colaboración de la mujer en el apostolado, en la propagación del Evangelio…

La mujer es llevada por sentimiento a lo divino, su religiosidad es profunda, la fuerza del sacrificio es en ella más heroica que en el hombre…la mujer cristiana está vivamente dispuesta al apostolado, bajo sus múltiples formas, ha sido siempre un instrumento valiosísimo de conquista evangélica.

 Don Orione a menudo se dirige a las mujeres con el consejo, el escrito, la colaboración. Siempre coloca su dignidad, belleza y espiritualidad en el contexto del matrimonio. En una carta de 1916, a una joven a punto de casarse, le delinea algunos trazos de la esencial IDENTIDAD FEMENINA CRISTIANA. Sea caritativa con todos, no sólo en familia, sino también con los de fuera. Donde quiera que haya aflicción, lleve consolación; donde haya miseria, socorro moral y material; donde haya ánimos abatidos, ponga aliento. Buena hija en el Señor, que no pase delante una desventura que no la alivie, al menos con el deseo. Ame estar más con los que lloran que con aquellos que ríen. Que la oración acompañe todos sus pasos, y rece antes por él que por usted.

 12 MARZO 1940 carta, dirigida a Ida Gallarati Scotti, una mujer de la aristocracia milanesa, fue escrita por Don Orione en la mañana misma del día de su muerte 

Usted, Señora Condesa, quiera escuchar a este pobre sacerdote que le escribe: confíe grandemente en la bondad del Señor, en la gracia y misericordia de Jesucristo Nuestro Señor; después, señora Condesa, eleve cada tanto su espíritu a Dios y dígale: Señor quiero hoy y siempre reposar sobre Tu Paternal Corazón, y entre los brazos de la Santa Iglesia, Madre de los santos y también de mi fe y de mi alma.

En los libros sobre Don Orione, en biografías de distintos autores, en las múltiples fotos que vemos, siempre Don Orione está acompañado por un sequito de mujeres, siempre atentas a lo que el parece decirles. Estas mujeres fueron benefactoras, generosas y atentas al desarrollo de la obra Orionita, y a su vez ellas experimentaron la generosidad espiritual de Don Orione, siempre atento a sus problemáticas, individuales, familiares, religiosas.

La mayoría de estas mujeres tenían sus esposos e hijos y de alguna parte de ellos venía la relación con Don Orione, otras eran mujeres solas, herederas o no, viudas, que se acercaban a él por su magnetismo carismático, y así fluyó una gran amistad o empatía, confianza, generosidad, en la búsqueda de una” auténtica caridad”

Lo vemos rodeado de mujeres siempre con deferencia, y una sensación de serena familiaridad. Don Orione es un sacerdote que se relaciona inmediatamente con los demás, su espontaneidad, generosidad, el estar atento a los problemas de los que lo rodeaban, dándole sentido humano y de fe aunque el don más deseado de don Orione era el de consuelo.

Según la tradición eclesiástica don Orione pertenecía a los que tenían en claro las distancias necesarias entre el hombre sacerdote y la mujer, es una distancia que no separa, sino que mejora las identidades permite el respeto, (respicere) ver el otro bien y ser visto por lo que eres, con una comunión sin confusión.

sábado, 26 de septiembre de 2026

MIGRANTES Y REFUGIADOS "AÚN UNO SOLO DE ESTOS PEQUEÑOS"

La vida y obra de Don Orione estuvo intrínsecamente ligada a la asistencia a los inmigrantes, especialmente en sus viajes a América, visitando el Puerto de Buenos Aires en 1921, 1922 y 1934, y a los inmigrantes que llegaban al país y las personas refugiadas. Su mensaje de caridad y compasión se enfocaba en los más necesitados, un grupo donde se incluían a quienes abandonaban su tierra natal en busca de una vida mejor. y su legado continúa en la labor de las instituciones religiosas que fundó.

Fundó instituciones como "La Sagrada Familia" en el barrio de San José y el colegio "Manuel Estrada" para apoyar a los inmigrantes y a sus familias, brindando educación y ayuda material.

Su labor se caracterizó por un gran esfuerzo y dedicación para aliviar las penurias de la población, extendiendo su acción evangélica a los asentamientos de inmigrantes. Las personas refugiadas necesitan nuestra solidaridad ahora más que nunca. Solidaridad significa mantener nuestras puertas abiertas, celebrar sus puntos fuertes y sus logros, y reflexionar sobre los retos a los que se enfrentan.

La solidaridad con las personas que se ven forzadas a huir también significa encontrar soluciones a su difícil situación: poner fin a los conflictos para que puedan regresar a sus hogares en condiciones de seguridad, garantizar que tengan oportunidades de prosperar en las comunidades que les han acogido y proporcionar a los países los recursos que necesitan para incluir y apoyar a la población refugiada

  Don Orione vivió y habló sobre los refugiados, de una manera asombrosa. Don Orione dijo en 1917 .., refiriéndose a las personas desplazadas por la Primera Guerra Mundial.  “los pobres son siempre "nuevos". hay que pensar que, al servir a los pobres, se sirve al mismo Jesús Hay dos cosas que sólo nos lleva a mucha oración y mucha caridad. "Sólo con la caridad se salvará el mundo." Ahora donde quiera que vaya sembrando el odio y el asesinato; los surcos  están llenos de odio que dividen una nación de otra, a la gente ,a las personas. Depende de nosotros llenar los surcos con el amor de Dios y el amor al prójimo.  Dichosos nosotros si efectivamente somos víctimas de este amor. " (Discurso del 8 de noviembre 1917)


SAN VICENTE DE PAUL

 

"Amemos a Dios, hermanos míos, pero amémoslo a nuestra costa, con el trabajo de nuestros brazos, con el sudor de nuestra rostro."

San Vicente De Paul, Nació En Aquitania el 24 de abril de 1581, a los 19 años fue ordenado sacerdote. comprendiendo que la acción hacia los más pobres debe estar bien organizada, fundó varias organizaciones para atenderlos. así surgieron la asociación de las damas de la caridad, los siervos de los pobres, la congregación de los sacerdotes de la misión ( lazaristas) y las hijas de la caridad. murió el 27 de septiembre de 1660.

 San Vicente de Paúl, el gran apóstol del amor de Dios y de los hombres, para los más "abandonado, es una de las estrellas hermosas que brillan en el firmamento de la Iglesia, por su gran amor por su gran corazón hacia los más abandonados y los marginados, los pobres, prisioneros, condenados. A todos ellos que mostraron  la caridad de Cristo. La muerte de los santos es preciosa a los ojos de Dios! ¡Cómo se vive, se muere!, dice el viejo refrán. Vida Talis, finis ita ... San Vicente de Paúl vivió por la fe, la confianza en Dios; sus últimas aspiraciones, pero su última palabra, fue  confiar en Dios; Él dijo: yo confío en la misericordia de Dios; Confío en encontrar  la misericordia de Dios que me abraza. ..Tengan en cuenta, mis queridos hermanos en el Señor, que tú y yo somos todos los pecadores; De hecho, no hay hombre que haya vivido sin el más mínimo defecto, todos tenemos nuestros defectos; todos somos, entonces, tú y yo, pobres pecadores; pero Cristo Jesús derramó toda su sangre y murió por nosotros, para redimirnos.

Vicenzo de 'Paoli (santo), un modelo para Don Orione

La pobreza, en esta época, que no sólo fue considerada como una virtud , sino en ver  a los pobres  como "miembros de Cristo" o un "vicarius Christi" que se convirtieron en intercesores ante Dios. La pobreza también es vista como una maldición, y el pobre como un peligro para la sociedad, ya que son abandonados a  la delincuencia y la vagancia.

San Vincenzo, es  estimado en la sociedad y conocedor de París, suscita un movimiento de hombres y mujeres que se ponen al servicio de los más pequeños.

 Él no sólo confía todo a Dios y  a las intervenciones de los voluntarios. Interviene en lo político y social, para provocar la atención y respuestas a los grandes problemas de los pobres , era contrario a la política que estatizaba a los pobres con soluciones de masas ,conocidas como "el gran encierro" en los hospitales generales.

 "Los pobres son de Dios", no del poder humano - en protesta -; con ellos no se puede ir con las leyes y la gendarmería.

"El Señor nos ha puesto donde él quiere. Tenemos que ser como niños pequeños, que están de acuerdo para estar donde otros los ponen

viernes, 25 de septiembre de 2026

BEATIFICACIÓN DE DON ORIONE


 


La beatificación de don Orione

El 26 de octubre de 1980 en la Plaza San Pedro, frente a una multitud de fieles, el Papa Juan Pablo II anunciaba la beatificación del sacerdote italiano Luis Orione. Un gran júbilo recorrió el mundo entero uniendo los corazones de tantos y tantas que vieron cambiar su vida sustancialmente en compañía de Don Orione y su Pequeña Obra.

Los amigos, los religiosos, los alumnos y sus familias de los alumnos, los empleados, los residentes de los hogares y cottolengos, los docentes, los voluntarios, y todos aquellos que alguna vez tuvieron contacto con él o con su obra recibieron parte en el don de su santidad.

Aquel anuncio de 1980 era un paso más hacia el realizado por el mismo Sumo Pontífice 24 años después, el 16 de mayo de 2004: “Don Orione Santo”.

“Genial expresión de la caridad cristiana”

Juan Pablo II, el papa que beatificó y proclamó santo a Don Orione, manifestó en reiteradas ocasiones su admiración por el Apóstol de la Caridad.

El papa polaco destacaba la actitud y el modo de actuar de Don Orione frente a los nuevos cambios que se avecinaba: “Sintiéndose llamado por el Espíritu para reportar a Cristo al pueblo y el pueblo a Cristo, en un período histórico muy difícil de grandes cambios sociales y culturales, en el cual tanta gente era atraída por ideologías materialistas contrarias al Evangelio, Don Orione fue inspirado por un profundo sentido de Iglesia” (JUAN PABLO II, Carta para el 50° aniversario de la muerte de Don Orione).

Homilía durante la Misa de la beatificación de Don Orione

Don Luis Orione se nos presenta como una maravillosa y genial expresión de la caridad cristiana.

Es imposible sintetizar en pocas frases la vida azarosa y a veces dramática de aquel que se definió, humilde pero sabiamente, “el changarín de Dios”. Pero podemos decir que fue ciertamente una de las personalidades más eminentes de este siglo por su fe cristiana, profesada abiertamente, y por su caridad vivida heroicamente.

Fue sacerdote de Cristo total y gozosamente, recorriendo Italia y América Latina, consagrando la propia vida a los que sufren más, a causa de la desgracia, de la miseria, de la perversidad humana. Baste recordar su activa presencia entre los damnificados por el terremoto de Messina y La Mársica. Pobre entre los pobres, impulsado por el amor de Cristo y de los hermanos más necesitados, fundó la Pequeña Obra de la Divina Providencia, las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad y, luego, las Sacramentinas ciegas y los Eremitas de San Alberto.

Abrió también otras casas en Polonia (1923), en los Estados Unidos (1934) y en Inglaterra (1936), con verdadero espíritu ecuménico. Después quiso concretar visiblemente su amor a María, erigiendo en Tortona el grandioso santuario de la Virgen de la Guardia. Me resulta conmovedor pensar que Don Orione tuvo siempre una predilección particular por Polonia y sufrió inmensamente cuando mi querida patria, en septiembre de 1939, fue invadida y destrozada. Sé que la bandera polaca blanca y roja, que en aquellos trágicos días llevó triunfalmente en procesión al santuario de la Virgen, está colgada todavía en la pared de su pobrísima habitación de Tortona: ¡Allí la quiso él mismo! Y en el último saludo que pronunció la tarde del 8 de marzo de 1940, antes de trasladarse a San Remo, donde moriría, dice también: “Amo tanto a los polacos. Los he amado desde chico; los he amado siempre… Amen siempre a estos hermanos nuestros”.

El secreto y la genialidad de Don Orione brotan de su vida, tan intensa y dinámica: ¡Se dejó conducir sólo y siempre por la lógica precisa del amor! Amor intenso y total a Dios, a Cristo a María, a la Iglesia, al Papa, y amor igualmente absoluto al hombre, a todo el hombre, alma y cuerpo, y a todos los hombres, humildes y sabios, santos y pecadores, con particular bondad y ternura para con los que sufrían, los marginados, los desesperados.

Así enunciaba su programa de acción: “Nuestra política es la caridad grande y divina que hace el bien a todos. Que sea nuestra política la del “Padrenuestro”. Nosotros sólo miramos a salvar almas. ¡Almas y almas! Esta es toda nuestra vida; éste es nuestro grito y nuestro programa: ¡toda nuestra alma y todo nuestro corazón!” Y exclamaba así con acentos líricos: ¡Cristo lleva en su corazón a la Iglesia y en su mano las lágrimas y la sangre de los pobres: la causa de los afligidos, de los oprimidos, de las viudas, de los huérfanos, de los humildes, de los rechazados: detrás de Cristo se abren nuevos cielos: es como la aurora del triunfo de Dios! “.

Tuvo el temple y el corazón del apóstol Pablo, tierno y sensible hasta las lágrimas, infatigable y animoso hasta la intrepidez, tenaz y dinámico hasta el heroísmo, afrontando peligros de todo género, tratando a las altas personalidades de la política y de la cultura, iluminando a hombres sin fe, convirtiendo a pecadores, siempre recogido en continua y confiada oración, acompañada a veces de terribles penitencias. Un año antes de la muerte, había sintetizado así el programa esencial de su vida: “Sufrir, callar, orar, amar, crucificarse y adorar”. Dios es admirable en sus Santos y Don Orione es para todos ejemplo luminoso y consuelo en la fe.

Mantengan el espíritu del fundador

“El espíritu del Beato Don Orione invada sus almas, las sacuda, las haga vibrar con santos proyectos, las lance hacia los sublimes ideales que él mismo vivió con heroica constancia”.

Plaza de San Pedro, Vaticano, 26 de octubre de 1980 – Juan Pablo