SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


jueves, 27 de agosto de 2026

28 de AGOSTO, SAN AGUSTIN DE HIPONA


Agustín de Hipona, conocido también como san Agustín (en latín, Aurelius Augustinus Hipponensis; Tagaste, 13 de noviembre de 354-Hipona, 28 de agosto de 430), es un santo, padre y doctor de la Iglesia católica.
El «Doctor de la Gracia» fue el máximo pensador del cristianismo del primer milenio y según Antonio Livi uno de los más grandes genios de la humanidad. Autor prolífico, dedicó gran parte de su vida a escribir sobre filosofía y teología, siendo Confesiones y La ciudad de Dios sus obras más destacadas.

Una de las autobiografías más famosas del mundo, las Confesiones de San Agustín, comienza de esta manera: “Grande eres Tu, Oh Señor, digno de alabanza … Tu nos has creado para Ti, Oh Señor, y nuestros corazones estarán errantes hasta que descansen en Ti” (Confesiones, Capítulo 1). Durante mil años, antes de la publicación de la Imitación de Cristo,  Confesiones fue el manual más común de la vida espiritual. Dicho libro ha tenido más lectores que cualquiera de las otras obras de San Agustín. El mismo escribió sus Confesiones diez años después de su conversión, y luego de ser sacerdote durante ocho años. En el libro, San Agustín se confiesa con Dios, narrando el escrito dirigido al Señor. San Agustín le admite a Dios: “Tarde te amé, Oh Belleza siempre antigua, siempre nueva. Tarde te amé” (Confesiones, Capítulo 10).  Muchos aprenden a través de su autobiografía a acercar sus corazones al corazón de Dios, el único lugar en donde encontrar la verdadera felicidad … ¿Quién fue este ‘pecador que llegó a ser un santo’ en la Iglesia?  

Obispo de Hipona y Doctor de la iglesia (354-430)
Uno de los cuatro doctores mas reconocidos de la Iglesia Latina.
Llamado "Doctor de la Gracia

Oh gran Agustín,
nuestro padre y maestro!,
conocedor de los luminosos caminos de Dios,
y también de las tortuosas
sendas de los hombres,
admiramos las maravillas que la gracia divina
obró en ti, convirtiéndote en testigo apasionado
de la verdad y del bien,
al servicio de los hermanos.

Al inicio de un nuevo milenio,
marcado por la cruz de Cristo,
enséñanos a leer la historia
a la luz de la Providencia divina,
que guía los acontecimientos
hacia el encuentro definitivo con el Padre.

Oriéntanos hacia metas de paz,
alimentando en nuestro corazón
tu mismo anhelo por aquellos valores
sobre los que es posible construir,
con la fuerza que viene de Dios,
la "ciudad" a medida del hombre.

La profunda doctrina
que con estudio amoroso y paciente
sacaste de los manantiales
siempre vivos de la Escritura
ilumine a los que hoy sufren la tentación
de espejismos alienantes.

Obtén para ellos la valentía
de emprender el camino
hacia el "hombre interior",
en el que los espera
el único que puede dar paz
a nuestro corazón inquieto.

Muchos de nuestros contemporáneos
parecen haber perdido
la esperanza de poder encontrar,
entre las numerosas ideologías opuestas,
la verdad, de la que, a pesar de todo,
sienten una profunda nostalgia
en lo más íntimo de su ser.

Enséñales a no dejar nunca de buscarla
con la certeza de que, al final,
su esfuerzo obtendrá como premio
el encuentro, que los saciará,
con la Verdad suprema,
fuente de toda verdad creada.

Por último, ¡oh san Agustín!,
transmítenos también a nosotros una chispa
de aquel ardiente amor a la Iglesia,
la Catholica madre de los santos,
que sostuvo y animó
los trabajos de tu
 largo ministerio.

Haz que, caminando juntos
bajo la guía de los pastores legítimos,
lleguemos a la gloria de la patria celestial
donde, con todos los bienaventurados,
podremos unirnos al cántico nuevo
del aleluya sin fin.
 
Amén.




El día que la Iglesia recuerda a Santa Mónica, Francisco fue a la Basílica romana de san Agustín en Campo Marzio, que alberga la tumba de la madre
 
 
 

 ¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva,

tarde te amé! y tú estabas dentro de mí y yo afuera,

y así por de fuera te buscaba; y, deforme como era,

me lanzaba sobre estas cosas que tú creaste.

 

Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo.

Reteníanme lejos de ti aquellas cosas que,

si no estuviesen en ti, no existirían.

 

Me llamaste y clamaste, y quebraste mi sordera;

brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera;

exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo;

gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti;

me tocaste, y deseo con ansia la paz que procede de ti.

 

Agustín de Hipona

Las Confesiones

 

 

 

 

 
 

miércoles, 26 de agosto de 2026

27 AGOSTO, SANTA MONICA

  
 
 significa dedicada a la oración y a la vida espiritual
 Santa Mónica es famosa por haber sido la madre de San Agustín y por haber logrado la conversión de su hijo.
Mónica nació en Tagaste (África del Norte) a unos 100 km de la ciudad de Cartago en el año 332. Sus padres encomendaron la formación de sus hijas a una mujer muy religiosa pero de muy fuerte disciplina.
. Mónica rezaba y ofrecía sacrificios por su esposo y al fin alcanzó de Dios la gracia de que en el año de 371 Patricio se hiciera bautizar, y que lo mismo lo hiciera la suegra, mujer terriblemente colérica que por meterse demasiado en el hogar de su nuera le había amargado la vida a la pobre Mónica. Un año después de su bautismo, murió santamente Patricio, dejando a la pobre viuda con el problema de su hijo mayor.: Agustín-
Patricio y Mónica se habían dado cuenta de que su hijo mayor era extraordinariamente inteligente, y por eso lo enviaron a la capital del estado, la ciudad de Cartago, a estudiar filosofía, literatura y oratoria... Agustín tenía 17 años y empezaron a llegarle a Mónica noticias cada vez peores, de que el joven llevaba una vida poco santa. En una enfermedad, ante el temor a la muerte, se hizo instruir acerca de la religión y propuso hacerse católico, pero al ser sanado de la enfermedad                              abandonó el propósito de hacerlo.  


  • Festividad: 27 de agosto.
  • Patrona: víctimas de abusos, alcohólicos, matrimonios con problemas, hijos rebeldes, amas de casa, mujeres casadas, madres, víctimas de adulterio, infelices, víctimas de abusos verbales, viudas, esposas.

    ORACIÓN A SANTA MÓNICA

    Gloriosa Santa Mónica, modelo de madres. Tu vida la admiramos en los vaivenes de tu hogar y sobre todo, siguiendo a tu hijo Agustín. Supiste atraer a tu esposo hacia Dios e igualmente a aquel hijo que había perdido la fe. Le seguías llamándole, orando, llorando... Consíguenos que comprendamos el papel sagrado de las madres y su influencia en el hogar. Confiamos nuestra familia a tu protección.
  • martes, 25 de agosto de 2026

    DELANTE DE JESÚS

     

     
    Nuestro Padre fundador mientras era joven custodio de la catedral de Tortona (1891-1893), fue pobre entre los pobres y rico de tiempo para el Señor. De aquel período llegó a nosotros una poesía y un hermoso texto con notas poéticas de creyente enamorado. Este último fue publicado años más tarde. En la intimidad; en el silencio se produjo un encuentro que lo fortaleció en los momentos de sacrifico y dolor por abrazar la virtud:
    Delante de Jesús
    Solo ..., de noche, en la iglesia extensa y oscura!
                       Un profundo silencio envuelve todas las cosas.
                       Las sombras descienden desde lo alto;
                       Allá, al fondo, cerca del altar, una lámpara …;
    Es una luz pálida, serena.
    De tanto en tanto, un soplo …, y un tenue haz de luz va hasta el muro,
    besando la figura de un querubín.
    Y el ángel, con esa gentil caricia parece confusamente moverse, y desprenderse, como si una ola de celestial amor lo reanimara.
    Se reza bien, de noche, delante de Jesús.
    Calla el mundo, callan los deseos,
    Callan los irrisorios sueños de la fantasía.
    La paz del Señor se difunde en toda el alma,
    [una] paz grande, profunda; y alrededor silencio y paz, paz, paz.
    ¡Eres bienaventurada, oh lámpara humilde,
    que vigilas consumiéndote delante de mi Dios.
    Tú, que eres familiar a este ambiente saturado de amor que rodea el Corazón de Jesús, dime si conoces sus ardientes latidos, sus inenarrables dulzuras.
    Ven, oh luz bendita, penetra mi corazón, hasta el fondo, en los rincones secretos … háblame del dulce Jesús ¡del Jesús amor!
    Tu suave voz reanimará mi espíritu,
    Y hará crecer la virtud, el sacrificio
    ¡Oh dulcísimo Jesús!
    Oh si en mi corazón una perenne llama de amor
    emulase la lámpara que en el mechero vela para Ti,
    Intensamente, ¡hoy … mañana … siempre!
    Este tipo de soledad es intimidad; porque es presencia de Jesús: percibida, gozada y anhelada. No se permanece en el ser sin estos silencios. Porque en el silencio la presencia del Otro lo transforma en encuentro. Y nuestra vida religiosa; nuestra misión surgen de este encuentro con el Otro. Sin esta experiencia de encuentro, nunca abrazaremos las convicciones personales: para quién ser y mucho menos para quién hacer nada en nuestras vidas.
    En efecto, difícilmente uno pueda soportar el qué y el cómo si no sabe a quién le ha dicho ese sí. Uno nunca sabe qué dice cuando dice que sí; y también ignora las implicancias de lo dicho. Solamente sabemos, cristianamente hablando, a quién le decimos que sí (“Pedro le dijo: «Nosotros hemos dejado todo lo que teníamos y te hemos seguido»Lc 18,28–). Necesitamos entonces, encontrarnos profundamente con ese tú a quien le hemos dicho que sí, por que el “qué” lo sabremos más adelante: en el despliegue histórico de nuestra existencia.
    [...] El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo». Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. [...] María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho».Y el Ángel se alejó.
    [...] Simeón [...] dijo a María, la madre: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón.
    [...] Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre

    Ejemplos de esta experiencia abundan en la vida de nuestro padre Don Luis Orione


    DELANTE DE JESÚS.

     

     


     

    Nuestro Padre fundador mientras era joven custodio de la catedral de Tortona (1891-1893), fue pobre entre los pobres y rico de tiempo para el Señor. De aquel período llegó a nosotros una poesía y un hermoso texto con notas poéticas de creyente enamorado. Este último fue publicado años más tarde. En la intimidad; en el silencio se produjo un encuentro que lo fortaleció en los momentos de sacrifico y dolor por abrazar la virtud:
    Delante de Jesús
    Solo ..., de noche, en la iglesia extensa y oscura!
                       Un profundo silencio envuelve todas las cosas.
                       Las sombras descienden desde lo alto;
                       Allá, al fondo, cerca del altar, una lámpara …;
    Es una luz pálida, serena.
    De tanto en tanto, un soplo …, y un tenue haz de luz va hasta el muro,
    besando la figura de un querubín.
    Y el ángel, con esa gentil caricia parece confusamente moverse, y desprenderse, como si una ola de celestial amor lo reanimara.
    Se reza bien, de noche, delante de Jesús.
    Calla el mundo, callan los deseos,
    Callan los irrisorios sueños de la fantasía.
    La paz del Señor se difunde en toda el alma,
    [una] paz grande, profunda; y alrededor silencio y paz, paz, paz.
    ¡Eres bienaventurada, oh lámpara humilde,
    que vigilas consumiéndote delante de mi Dios.
    Tú, que eres familiar a este ambiente saturado de amor que rodea el Corazón de Jesús, dime si conoces sus ardientes latidos, sus inenarrables dulzuras.
    Ven, oh luz bendita, penetra mi corazón, hasta el fondo, en los rincones secretos … háblame del dulce Jesús ¡del Jesús amor!
    Tu suave voz reanimará mi espíritu,
    Y hará crecer la virtud, el sacrificio
    ¡Oh dulcísimo Jesús!
    Oh si en mi corazón una perenne llama de amor
    emulase la lámpara que en el mechero vela para Ti,
    Intensamente, ¡hoy … mañana … siempre!
    Este tipo de soledad es intimidad; porque es presencia de Jesús: percibida, gozada y anhelada. No se permanece en el ser sin estos silencios. Porque en el silencio la presencia del Otro lo transforma en encuentro. Y nuestra vida religiosa; nuestra misión surgen de este encuentro con el Otro. Sin esta experiencia de encuentro, nunca abrazaremos las convicciones personales: para quién ser y mucho menos para quién hacer nada en nuestras vidas.
    En efecto, difícilmente uno pueda soportar el qué y el cómo si no sabe a quién le ha dicho ese sí. Uno nunca sabe qué dice cuando dice que sí; y también ignora las implicancias de lo dicho. Solamente sabemos, cristianamente hablando, a quién le decimos que sí (“Pedro le dijo: «Nosotros hemos dejado todo lo que teníamos y te hemos seguido»Lc 18,28–). Necesitamos entonces, encontrarnos profundamente con ese tú a quien le hemos dicho que sí, por que el “qué” lo sabremos más adelante: en el despliegue histórico de nuestra existencia.
    [...] El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo». Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. [...] María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho».Y el Ángel se alejó.
    [...] Simeón [...] dijo a María, la madre: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón.
    [...] Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre

    Ejemplos de esta experiencia abundan en la vida de nuestro padre Don Luis Orione


    lunes, 24 de agosto de 2026

    PATRONES PREDILECTOS.

     

     
    Escribía desde Buenos Aires:
    "Hermanos míos muy queridos y amados, me parece escuchar las campanas de mi patria lejana que suenan a gloria por las ciudades y pueblos: su himno evoca en mí los más santos recuerdos: ellas cantan la resurrección de Cristo y me hacen llorar de fe, de alegría, de amor a Dios, de amor a ustedes, de amor a nuestra Italia".
    Ordenó que en todas las casas de su Congregación hubiera una Biblia, la Suma de Santo Tomás,
    la Imitación de Cristo y el Dante. A los jóvenes alumnos escribía:
    "Defiendan con valor el bien y la educación católica recibidos.
    Difundan el espíritu de bondad: perdonen siempre: amen a todos; sean humildes, trabajadores,
    francos y leales en todo: el mundo tiene suma necesidad de fe, de virtud, de honestidad".
    Pero las palabras mejores las reserva para los pobres; mientras que las más duras las usa para sí
    mismo. Los pobres son sus "patrones predilectos", nuestros patrones. Decía así, pero en realidad
    eran su corazón.
    "En la puerta del Pequeño Cottolengo Argentino, a los que entren no se les preguntará cómo se
    llaman, sino solamente si tienen algún sufrimiento."
    El mismo fue pobre. "Pobre sacerdote", como se califica una vez. Otra vez se dice un changador de Cristo. Estropajo, era una expresión que solía aplicarse a sí mismo y a los suyos.
    De su vida escribe con una humildad y una dignidad que hace recordar a San Pablo:
    "Sostenido por la gracia del Señor, he evangelizado a los pequeños, a los humildes, al pueblo, al pueblo pobre al que han envenenado con teorías perversas y arrebatado a Dios y a la Iglesia; en el nombre de la Divina Providencia he abierto los brazos y el corazón a sanos y enfermos, de toda edad, de toda religión, de toda nacionalidad: a todos habría querido dar, junto con el pan corporal, el divino bálsamo de la Fe, pero especialmente a nuestros hermanos que más sufren y están más abandonados.
    Tantas veces he sentido a Jesucristo cerca de mí, tantas veces me pareció ver a Jesús en los más
    desdichados y los que están más abandonados".
    Pero esto no le bastaba, y rezaba a la Virgen:
    "Vivir, palpitar, morir a los pies de la Cruz con Cristo.
    Beatísima Madre, haz que tus pequeños hijos, los hijos de la Divina Providencia, tengan amor;
    dales amor, ese amor que no es tierra sino fuego de caridad y locura de la Cruz.
    Danos, María, un alma grande, un corazón grande y magnánimo que llegue a todos los dolores y
    a todas las lágrimas. Haz que seamos verdaderamente como nos quieres tú: los padres de los
    pobres! Que toda nuestra vida esté consagrada a dar a Cristo al pueblo, y el pueblo a la Iglesia de
    Cristo; que arda y resplandezca de Cristo: y en Cristo se consuma, en una luminosa
    evangelización de los pobres: que nuestra vida y nuestra muerte sean un cántico dulcísimo de
    caridad, y un holocausto al Señor".

    domingo, 23 de agosto de 2026

    ESTILO DE VIDA RELIGIOSA DE DON ORIONE.



     Muchas veces nos preguntamos de donde sacó Don Orione el sustento histórico y canónico para su estilo de vida religiosa.

     Para el año 1902, Don Orione se encontraba en pleno proceso de consolidación y redacción de las constituciones de su propia congregación, la Pequeña Obra de la Divina Providencia (aprobada a nivel diocesano en marzo de 1903). Por esta razón, buscaba inspirarse de primera mano en las "reglas primitivas" y el espíritu original de los grandes santos reformadores del pasado

    Don Orione imitó esta estructura abierta de Zaccarías que, de manera revolucionaria para su época, disponiendo en sus estatutos la colaboración orgánica de los laicos, voluntarios y bienhechores como parte vital de la Pequeña Obra y  a San Pablo como uno de los patronos principales en las Constituciones de los Hijos de la Divina Providencia de los cuales extrajo  textos paulinos extrajo el lema de fuego que define su carisma: "Caritas Christi urget nos" (La caridad de Cristo nos apremia) santos que rezaran de rodillas, pero trabajaran con las mangas arremangadas en las periferias sociales

    El término "mangas arremangadas" (en italiano original, "maniche rimboccate") no pertenece a un autor o filósofo previo, sino que es una expresión popular de la lengua italiana que San Luis Orione adoptó y transformó en una categoría teológica.

     En el habla común, "arremangarse las mangas" significa ponerse a trabajar duro, con esfuerzo físico y sin pretensiones. Don Orione tomó esta metáfora del mundo obrero y campesino para acuñar lo que hoy universalmente se conoce en la Iglesia como la "Espiritualidad de mangas arremangadas".

    Para Don Orione, esta frase definía un estilo de vida religiosa y de santidad contrapuesto a la pasividad:

    Caridad en acción: No bastaba con conmoverse teóricamente ante la pobreza. Había que ensuciarse las manos, cargar a los enfermos, construir asilos y trabajar en el barro.

    Santidad callejera: Quería santos que no se quedaran encerrados en la sacristía. Exigía una fe práctica que vistiera ropa de trabajo para salir a buscar a los más desamparados de la sociedad.

    Equilibrio espiritual: Su mística unía la oración profunda con el esfuerzo extremo. Solía resumir esta idea diciendo que las obras de Dios se hacen "con las manos juntas y de rodillas, pero también corriendo"