Escrito de Don
Orione tomado del borrador de un artículo de principios de los años veinte: Un
escrito sobre el feminismo Al igual que un pupilo que deja el colegio para ir
de vacaciones después de un año largo de internado, así también la mujer se ha
visto lanzada a una vida de libertad, de movimiento y aún de trabajos que nunca
había conocido, gracias a los nuevos descubrimientos y especialmente durante la
larga guerra actual.
Desde la cuestión femenina su atención va hacia
el tema de la familia, sobre los síntomas alarmantes de una de sus crisis y
sobre la idea de la familia cristiana, que propone como vía de regeneración
moral.
"La mujer hasta ayer estaba recluida en el
estrecho cerco de la vida de la familia y las que salían eran una excepción.
Hoy la mujer entra en todas partes. Hoy una
gran cantidad de nuevos empleos son ofrecidos a las mujeres: las escuelas
elementales, también las masculinas y las superiores, son ofrecidas a las
mujeres las escuelas técnicas, las
escuelas medias y los institutos, las universidades se han abierto a las
profesoras, oficinas de correos, de teléfono, de telégrafos, oficinas de
recaudación, libros de cuentas, cajas, tranvías eléctricos, oficios de recados,
etc. ,lugares que acostumbran a la mujer a trabajar fuera de casa, a entrar en
competencia con el hombre, se produce una nueva situación social.
Es cristiano y caritativo ocuparse del
feminismo o mejor de la familia cristiana.
El ataque a esta fortaleza social que supone la
familia cristiana, custodiada y mantenida por la indisolubilidad del
matrimonio, ahora es todavía latente, pero miren que mañana se volverá furioso.
El feminismo es una parte importantísima de la
cuestión social, y nuestro error, oh católicos, es el de no haberlo comprendido
rápidamente, fue un gran error.
El día en el que la mujer, liberada de todo lo
que llamamos su esclavitud, madre a su placer, esposa sin marido, sin ningún
deber hacia quien sea, aquel día la sociedad se derrumbará con mayor estrépito
que aquel en el que la anarquía entregó Rusia a los bolcheviques.
Muy poca gente comprende aún la cuestión
feminista. Confesémoslo francamente, nosotros los católicos hemos tratado el
feminismo con una ligereza deplorable".
Los
más rigurosos siguen repitiendo todavía hoy los viejos chistes de Molière, las
bromas de personajes como Gaudissart. Todo esto plantea una nueva situación
social. Pero nosotros sabemos que ridiculizando no se mata nada, mucho menos el
feminismo, que se ha ido metiendo en todas partes, constituyendo ligas y
comités, inspirando revistas y diarios, tratando todas las cuestiones que
interesan a la mujer que es mayoría en todos los países, y en Italia las
mujeres solteras serán en el futuro las más numerosas.
En Gli scritti di Don Orione, 61, pp. 115-116.
Ulterior confirmación del interés de Don Orione por los problemas sociales. Este texto se ha tomado del borrador de una
conferencia o de un artículo que se podría ubicar a principios de los años
veinte