SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


viernes, 28 de agosto de 2026

RECORDANDO LA LLEGADA DEL CORAZÓN DE DON ORIONE A LA ARGENTINA




"En Argentina he hallado para siempre mi segunda patria, y Dios mediante volveré a ella vivo o muerto, pues quiero que mis cenizas descansen en el Pequeño Cottolengo Argentino de Claypole. Preveo que partiré de aquí hacia fines de julio, pero dejo mi corazón en la Argentina, donde espero volver pronto" había dicho en nuestro país Don Orione antes de su partida a Italia en 1937.
Su deseo se cumplió el 29 de agosto del año 2000 con la llegada definitiva de su Corazón al Cottolengo de Claypole, lugar donde plasmó su sueño de ver un mundo con lugar para todos, y que desde entonces se transformó en centro de oración y peregrinación donde miles de fieles van todos los días del año a depositar sus esperanzas, sus pedidos, agradecimientos, o simplemente a visitar y sentir la presencia del Santo fundador de la Pequeña Obra de la Divina Providencia.
El corazón de San Luis Orione, símbolo de su amor por los más necesitados, está esperando siempre juntarse “con el corazón más pobre” para saber “cuál es el dolor que tu alma esconde”, como reza la letra que el compositor Ignacio Copani que supo resumir en la canción dedicada al Apóstol de la Caridad
 
El relicario con el corazón de Don Orione llegó a la Argentina.

El 29 de agosto de 2000 su corazón llega en un relicario para residir definitivamente en el Cottolengo del barrio Don Orione, en la ciudad de Claypole, provincia de Buenos Aires, Argentina. Desde ese día este santuario es lugar de peregrinación de los fieles.

Con cantos, aplausos y algunos fuegos artificiales de fondo, los jóvenes vivaron por más de 5 horas a Don Orione y contaron anécdotas sobre el viaje desde Roma. "Cuando llegamos al aeropuerto no nos dejaban pasar el relicario. No tenían idea de lo que era y estuvimos un rato largo discutiendo. No nos creían que llevábamos el corazón de Don Orione", contó Javier Boxler (16), de Claypole.

Miles de fieles argentinos y latinoamericanos lo recibieron entusiasmados y festejaron durante cinco horas La preciosa reliquia fue traída desde Italia por 400 jóvenes que estuvieron con el Papa en Roma. Vivo o muerto volveré a la Argentina", había dicho. Muchos años después, el deseo del beato Luis Orione se hizo realidad: su corazón llegó ayer al cottolengo de Claypole, que creó en 1935, y allí se quedará para siempre.
Desde temprano, el cottolengo se fue llenando de fieles y peregrinos que venían desde distintos puntos del país y desde Chile, Uruguay, Paraguay y México. Cerca del mediodía ya había 5.000 personas. El corazón —que fue encontrado intacto 25 años después de que Don Orione muriera— fue traído desde Tortona, Italia, por unos 400 chicos argentinos que participaron del encuentro mundial de la juventud en Roma. "Se siente, se siente, Don Orione está presente", coreaban los fieles mientras un gran número de banderas, pañuelos y sombreros saludaban a los jóvenes enviados del Papa.
"Esto es un sueño para nosotros, que traemos a casa el alma de este cottolengo. Pero también es cumplir el sueño de Don Orione, que decía que la Argentina y Claypole eran su segunda casa", contó Yanina Roldán que, con 18 años, ya tiene más de diez dedicados a la obra de caridad. 
Un ángel con alas de plata sostiene el relicario donde, desde ahora, descansa el corazón del sacerdote, que conserva su forma y tamaño por un tratamiento especial hecho por especialistas italianos.
Algunos de los 500 internados también se plegaron a la fiesta como pudieron: desde sus sillas de ruedas, ayudados por bastones o sostenidos por los voluntarios. "Me dan ganas de llorar. ¿Viste qué rojo es?", comentó Susy, quien no supo decir su edad pero contó que está internada en el cottolengo "desde que era chiquitita".
Don Orione se fue de Buenos Aires en 1937, tras una estadía de tres años. "Su última gran obra la dedicó a la Argentina", comentó el sacerdote Adolfo Uriona, superior provincial de la congregación argentina orionita. La obra del beato vio sus frutos en 36 escuelas y hogares, pero sobre todo en los cottolengos que albergan desde niños a ancianos discapacitados.
En 1980, Orione fue beatificado por Juan Pablo II. Aunque no es santo, muchos creen que ya lo es. "No hay nadie que haya dado tanto amor como él por los pobres. Don Orione es un ídolo espiritual y uno lo siente como un santo", aseguró Boris Godoy (16), quien formó parte de la comitiva chilena.
Con cantos, aplausos y algunos fuegos artificiales de fondo, los jóvenes vivaron por más de 5 horas a Don Orione y contaron anécdotas sobre el viaje desde Roma. "Cuando llegamos al aeropuerto no nos dejaban pasar el relicario. No tenían idea de lo que era y estuvimos un rato largo discutiendo. No nos creían que llevábamos el corazón de Don Orione", contó Javier Boxler (16), de Claypole.
A la tarde se sumaron a la fiesta los gobernadores de Buenos Aires y del Chaco Carlos Ruckauf y Angel Rozas, los senadores Antonio Cafiero y Jorge Villaverde y el diputado Osvaldo Mércuri. La misa estuvo a cargo del obispo de Lomas de Zamora, Desiderio Collino, quien se encargó de repetir la frase más célebre de Don Orione y que volvió a arrancar aplausos de los fieles: "Solo la caridad salvará al mundo"
.Fuente Clarín .

LA INAUGURACIÓN DEL SANTUARIO EN TORTONA

 











El 29 de agosto de 1931, Mons. Grassi, a la sazón obispo de Tortona, abría solemnemente al culto el santuario de Nuestra Señora de la Guardia, triunfo de la fe cristiana y de María.

Nota insólita y simpática, los jóvenes seminaristas de Don Orione que habían sido los esforzados “peones de la Virgen” trabajando duramente en la construcción del santuario, desfilarán en la procesión portando no imágenes sagradas ni cirios encendidos, sino carretillas, palas, y otras herramientas de trabajo.

Don Orione manifestaba entonces certezas de santo: “¡Tortona, cántale a Dios un canto nuevo: la inauguración de tu santuario es una aurora! ¡Serán muchos los que alzarán su mirada a ti! ¡Cuántos serán -y de cuantos caminos- los que encaminarán sus pasos al santuario, deseosos de una renovada vida de fe, de una vida cristiana y ciudadana honesta, sedientos de amar a Dios y a los hermanos, de servir a Cristo en los pobres y los huérfanos; en humildad, caridad y trabajo! ¿Ves, Tortona, esos pequeños trabajadores del santuario? Parecen simples peones de albañil, y son levitas del Señor: vestidos de andrajos, manchados de cal, más pobres que el propio Francisco de Asís... Pero un día verás, verás... Dios los transformará en apóstoles y enviados de Cristo; heraldos de civilización, se repartirán el mundo para anunciar el Evangelio...”

Santuario Nuestra Sra. De La Guardia, En Tortona, Construido Por Don Orione, Con La Ayuda De Bienhechores, Benefactores Y Sus Seminaristas Que Hicieron De Peones, Obreros De La Construcción. . Una Obra Magnifica Por Su Arquitectura, Su Grandiosidad, Sin Dinero, Sólo Cumpliendo Una Promesa A La Virgen, Que Si Terminaba La Guerra Y Volvían Sanos Y Salvos Los Pobladores Y Clérigos, Lo Haría, Y La Virgen Cumplió Y Lo Ayudó Tocando El Corazón De Muchos Para Que Donen Para Esta Magnífica Obra Para Nuestro Señor y su madre María.

MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA ..


Hoy la Iglesia recuerda y celebra el martirio de San Juan Bautista, el precursor de Cristo, antesala, preludio, anunciador del Mesías que el pueblo judío estaba esperando. Los evangelios le recuerdan como un hombre austero, solitario, que finalmente entregó su vida por aquello que configuró su misión: anunciar la Verdad -que es Cristo- y todas las "verdades" por molestas que sean de escuchar. "Convertíos…"

jueves, 27 de agosto de 2026

28 de AGOSTO, SAN AGUSTIN DE HIPONA


Agustín de Hipona, conocido también como san Agustín (en latín, Aurelius Augustinus Hipponensis; Tagaste, 13 de noviembre de 354-Hipona, 28 de agosto de 430), es un santo, padre y doctor de la Iglesia católica.
El «Doctor de la Gracia» fue el máximo pensador del cristianismo del primer milenio y según Antonio Livi uno de los más grandes genios de la humanidad. Autor prolífico, dedicó gran parte de su vida a escribir sobre filosofía y teología, siendo Confesiones y La ciudad de Dios sus obras más destacadas.

Una de las autobiografías más famosas del mundo, las Confesiones de San Agustín, comienza de esta manera: “Grande eres Tu, Oh Señor, digno de alabanza … Tu nos has creado para Ti, Oh Señor, y nuestros corazones estarán errantes hasta que descansen en Ti” (Confesiones, Capítulo 1). Durante mil años, antes de la publicación de la Imitación de Cristo,  Confesiones fue el manual más común de la vida espiritual. Dicho libro ha tenido más lectores que cualquiera de las otras obras de San Agustín. El mismo escribió sus Confesiones diez años después de su conversión, y luego de ser sacerdote durante ocho años. En el libro, San Agustín se confiesa con Dios, narrando el escrito dirigido al Señor. San Agustín le admite a Dios: “Tarde te amé, Oh Belleza siempre antigua, siempre nueva. Tarde te amé” (Confesiones, Capítulo 10).  Muchos aprenden a través de su autobiografía a acercar sus corazones al corazón de Dios, el único lugar en donde encontrar la verdadera felicidad … ¿Quién fue este ‘pecador que llegó a ser un santo’ en la Iglesia?  

Obispo de Hipona y Doctor de la iglesia (354-430)
Uno de los cuatro doctores mas reconocidos de la Iglesia Latina.
Llamado "Doctor de la Gracia

Oh gran Agustín,
nuestro padre y maestro!,
conocedor de los luminosos caminos de Dios,
y también de las tortuosas
sendas de los hombres,
admiramos las maravillas que la gracia divina
obró en ti, convirtiéndote en testigo apasionado
de la verdad y del bien,
al servicio de los hermanos.

Al inicio de un nuevo milenio,
marcado por la cruz de Cristo,
enséñanos a leer la historia
a la luz de la Providencia divina,
que guía los acontecimientos
hacia el encuentro definitivo con el Padre.

Oriéntanos hacia metas de paz,
alimentando en nuestro corazón
tu mismo anhelo por aquellos valores
sobre los que es posible construir,
con la fuerza que viene de Dios,
la "ciudad" a medida del hombre.

La profunda doctrina
que con estudio amoroso y paciente
sacaste de los manantiales
siempre vivos de la Escritura
ilumine a los que hoy sufren la tentación
de espejismos alienantes.

Obtén para ellos la valentía
de emprender el camino
hacia el "hombre interior",
en el que los espera
el único que puede dar paz
a nuestro corazón inquieto.

Muchos de nuestros contemporáneos
parecen haber perdido
la esperanza de poder encontrar,
entre las numerosas ideologías opuestas,
la verdad, de la que, a pesar de todo,
sienten una profunda nostalgia
en lo más íntimo de su ser.

Enséñales a no dejar nunca de buscarla
con la certeza de que, al final,
su esfuerzo obtendrá como premio
el encuentro, que los saciará,
con la Verdad suprema,
fuente de toda verdad creada.

Por último, ¡oh san Agustín!,
transmítenos también a nosotros una chispa
de aquel ardiente amor a la Iglesia,
la Catholica madre de los santos,
que sostuvo y animó
los trabajos de tu
 largo ministerio.

Haz que, caminando juntos
bajo la guía de los pastores legítimos,
lleguemos a la gloria de la patria celestial
donde, con todos los bienaventurados,
podremos unirnos al cántico nuevo
del aleluya sin fin.
 
Amén.




El día que la Iglesia recuerda a Santa Mónica, Francisco fue a la Basílica romana de san Agustín en Campo Marzio, que alberga la tumba de la madre
 
 
 

 ¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva,

tarde te amé! y tú estabas dentro de mí y yo afuera,

y así por de fuera te buscaba; y, deforme como era,

me lanzaba sobre estas cosas que tú creaste.

 

Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo.

Reteníanme lejos de ti aquellas cosas que,

si no estuviesen en ti, no existirían.

 

Me llamaste y clamaste, y quebraste mi sordera;

brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera;

exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo;

gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti;

me tocaste, y deseo con ansia la paz que procede de ti.

 

Agustín de Hipona

Las Confesiones

 

 

 

 

 
 

miércoles, 26 de agosto de 2026

27 AGOSTO, SANTA MONICA

  
 
 significa dedicada a la oración y a la vida espiritual
 Santa Mónica es famosa por haber sido la madre de San Agustín y por haber logrado la conversión de su hijo.
Mónica nació en Tagaste (África del Norte) a unos 100 km de la ciudad de Cartago en el año 332. Sus padres encomendaron la formación de sus hijas a una mujer muy religiosa pero de muy fuerte disciplina.
. Mónica rezaba y ofrecía sacrificios por su esposo y al fin alcanzó de Dios la gracia de que en el año de 371 Patricio se hiciera bautizar, y que lo mismo lo hiciera la suegra, mujer terriblemente colérica que por meterse demasiado en el hogar de su nuera le había amargado la vida a la pobre Mónica. Un año después de su bautismo, murió santamente Patricio, dejando a la pobre viuda con el problema de su hijo mayor.: Agustín-
Patricio y Mónica se habían dado cuenta de que su hijo mayor era extraordinariamente inteligente, y por eso lo enviaron a la capital del estado, la ciudad de Cartago, a estudiar filosofía, literatura y oratoria... Agustín tenía 17 años y empezaron a llegarle a Mónica noticias cada vez peores, de que el joven llevaba una vida poco santa. En una enfermedad, ante el temor a la muerte, se hizo instruir acerca de la religión y propuso hacerse católico, pero al ser sanado de la enfermedad                              abandonó el propósito de hacerlo.  


  • Festividad: 27 de agosto.
  • Patrona: víctimas de abusos, alcohólicos, matrimonios con problemas, hijos rebeldes, amas de casa, mujeres casadas, madres, víctimas de adulterio, infelices, víctimas de abusos verbales, viudas, esposas.

    ORACIÓN A SANTA MÓNICA

    Gloriosa Santa Mónica, modelo de madres. Tu vida la admiramos en los vaivenes de tu hogar y sobre todo, siguiendo a tu hijo Agustín. Supiste atraer a tu esposo hacia Dios e igualmente a aquel hijo que había perdido la fe. Le seguías llamándole, orando, llorando... Consíguenos que comprendamos el papel sagrado de las madres y su influencia en el hogar. Confiamos nuestra familia a tu protección.
  • martes, 25 de agosto de 2026

    DELANTE DE JESÚS

     

     
    Nuestro Padre fundador mientras era joven custodio de la catedral de Tortona (1891-1893), fue pobre entre los pobres y rico de tiempo para el Señor. De aquel período llegó a nosotros una poesía y un hermoso texto con notas poéticas de creyente enamorado. Este último fue publicado años más tarde. En la intimidad; en el silencio se produjo un encuentro que lo fortaleció en los momentos de sacrifico y dolor por abrazar la virtud:
    Delante de Jesús
    Solo ..., de noche, en la iglesia extensa y oscura!
                       Un profundo silencio envuelve todas las cosas.
                       Las sombras descienden desde lo alto;
                       Allá, al fondo, cerca del altar, una lámpara …;
    Es una luz pálida, serena.
    De tanto en tanto, un soplo …, y un tenue haz de luz va hasta el muro,
    besando la figura de un querubín.
    Y el ángel, con esa gentil caricia parece confusamente moverse, y desprenderse, como si una ola de celestial amor lo reanimara.
    Se reza bien, de noche, delante de Jesús.
    Calla el mundo, callan los deseos,
    Callan los irrisorios sueños de la fantasía.
    La paz del Señor se difunde en toda el alma,
    [una] paz grande, profunda; y alrededor silencio y paz, paz, paz.
    ¡Eres bienaventurada, oh lámpara humilde,
    que vigilas consumiéndote delante de mi Dios.
    Tú, que eres familiar a este ambiente saturado de amor que rodea el Corazón de Jesús, dime si conoces sus ardientes latidos, sus inenarrables dulzuras.
    Ven, oh luz bendita, penetra mi corazón, hasta el fondo, en los rincones secretos … háblame del dulce Jesús ¡del Jesús amor!
    Tu suave voz reanimará mi espíritu,
    Y hará crecer la virtud, el sacrificio
    ¡Oh dulcísimo Jesús!
    Oh si en mi corazón una perenne llama de amor
    emulase la lámpara que en el mechero vela para Ti,
    Intensamente, ¡hoy … mañana … siempre!
    Este tipo de soledad es intimidad; porque es presencia de Jesús: percibida, gozada y anhelada. No se permanece en el ser sin estos silencios. Porque en el silencio la presencia del Otro lo transforma en encuentro. Y nuestra vida religiosa; nuestra misión surgen de este encuentro con el Otro. Sin esta experiencia de encuentro, nunca abrazaremos las convicciones personales: para quién ser y mucho menos para quién hacer nada en nuestras vidas.
    En efecto, difícilmente uno pueda soportar el qué y el cómo si no sabe a quién le ha dicho ese sí. Uno nunca sabe qué dice cuando dice que sí; y también ignora las implicancias de lo dicho. Solamente sabemos, cristianamente hablando, a quién le decimos que sí (“Pedro le dijo: «Nosotros hemos dejado todo lo que teníamos y te hemos seguido»Lc 18,28–). Necesitamos entonces, encontrarnos profundamente con ese tú a quien le hemos dicho que sí, por que el “qué” lo sabremos más adelante: en el despliegue histórico de nuestra existencia.
    [...] El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo». Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. [...] María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho».Y el Ángel se alejó.
    [...] Simeón [...] dijo a María, la madre: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón.
    [...] Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre

    Ejemplos de esta experiencia abundan en la vida de nuestro padre Don Luis Orione


    DELANTE DE JESÚS.

     

     


     

    Nuestro Padre fundador mientras era joven custodio de la catedral de Tortona (1891-1893), fue pobre entre los pobres y rico de tiempo para el Señor. De aquel período llegó a nosotros una poesía y un hermoso texto con notas poéticas de creyente enamorado. Este último fue publicado años más tarde. En la intimidad; en el silencio se produjo un encuentro que lo fortaleció en los momentos de sacrifico y dolor por abrazar la virtud:
    Delante de Jesús
    Solo ..., de noche, en la iglesia extensa y oscura!
                       Un profundo silencio envuelve todas las cosas.
                       Las sombras descienden desde lo alto;
                       Allá, al fondo, cerca del altar, una lámpara …;
    Es una luz pálida, serena.
    De tanto en tanto, un soplo …, y un tenue haz de luz va hasta el muro,
    besando la figura de un querubín.
    Y el ángel, con esa gentil caricia parece confusamente moverse, y desprenderse, como si una ola de celestial amor lo reanimara.
    Se reza bien, de noche, delante de Jesús.
    Calla el mundo, callan los deseos,
    Callan los irrisorios sueños de la fantasía.
    La paz del Señor se difunde en toda el alma,
    [una] paz grande, profunda; y alrededor silencio y paz, paz, paz.
    ¡Eres bienaventurada, oh lámpara humilde,
    que vigilas consumiéndote delante de mi Dios.
    Tú, que eres familiar a este ambiente saturado de amor que rodea el Corazón de Jesús, dime si conoces sus ardientes latidos, sus inenarrables dulzuras.
    Ven, oh luz bendita, penetra mi corazón, hasta el fondo, en los rincones secretos … háblame del dulce Jesús ¡del Jesús amor!
    Tu suave voz reanimará mi espíritu,
    Y hará crecer la virtud, el sacrificio
    ¡Oh dulcísimo Jesús!
    Oh si en mi corazón una perenne llama de amor
    emulase la lámpara que en el mechero vela para Ti,
    Intensamente, ¡hoy … mañana … siempre!
    Este tipo de soledad es intimidad; porque es presencia de Jesús: percibida, gozada y anhelada. No se permanece en el ser sin estos silencios. Porque en el silencio la presencia del Otro lo transforma en encuentro. Y nuestra vida religiosa; nuestra misión surgen de este encuentro con el Otro. Sin esta experiencia de encuentro, nunca abrazaremos las convicciones personales: para quién ser y mucho menos para quién hacer nada en nuestras vidas.
    En efecto, difícilmente uno pueda soportar el qué y el cómo si no sabe a quién le ha dicho ese sí. Uno nunca sabe qué dice cuando dice que sí; y también ignora las implicancias de lo dicho. Solamente sabemos, cristianamente hablando, a quién le decimos que sí (“Pedro le dijo: «Nosotros hemos dejado todo lo que teníamos y te hemos seguido»Lc 18,28–). Necesitamos entonces, encontrarnos profundamente con ese tú a quien le hemos dicho que sí, por que el “qué” lo sabremos más adelante: en el despliegue histórico de nuestra existencia.
    [...] El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo». Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. [...] María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho».Y el Ángel se alejó.
    [...] Simeón [...] dijo a María, la madre: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón.
    [...] Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre

    Ejemplos de esta experiencia abundan en la vida de nuestro padre Don Luis Orione