SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


miércoles, 19 de agosto de 2026

20 DE AGOSTO DON ORIONE DESEMBARCA EN BRASIL







El barco "Principe di Udine", en el que don Orione se había embarcado para llegar a Brasil junto con don Mario Ghiglione y don Camillo Secco, había salido de Génova el 4 de agosto de 1921. Dos semanas después, el 19 de agosto, llegó a Río de Janeiro.

Después de quince días de navegación en el "Príncipe de Udine", el 19 de agosto de 1921 finalmente Don Orione, acompañado por Don Mario Ghiglione y Don Camillo Secco, llega al puerto de Río de Janeiro, en Brasil. Es su primer viaje a Latinoamérica.

La travesía había sido buena, excepto en el "Golfo de León", donde el mar agitado había hecho sufrir un poco a todos, especialmente a don Camilo. Gracias a su pasaporte diplomático, pudieron bajar a Barcelona y visitar varias iglesias de la ciudad con devoción. Durante el viaje Don Orione había escrito dos cartas a Don Sterpi, en las que informaba que había recibido muchos consuelos y gracias "por la intercesión de Nuestra Señora".

Una tercera carta la escribe a su llegada e informa a don Sterpi que ya está a la vista de Brasil, pero que, por los distintos trámites, no podrán desembarcar hasta el día siguiente, 20 de agosto. Sin embargo, celebran y rezan el "Te Deum" de acción de gracias y el P. Camilo hace la comunión. Desde el barco contempla la ciudad: "El puerto de Río es un encantamiento; vasto", y lo admira por la tarde, noche y día y reza por todos. Por la mañana (sábado 20 de agosto) se levanta temprano, celebra, recita todo el oficio divino y todas las prácticas de piedad. Alrededor de las 10 de la mañana el barco comienza a acercarse al muelle.

En el puerto para recibirlo están Don De Paoli y su primo Eduino. Más tarde también llega don Dondero y al día siguiente regresará a Mar de Espanha con Don Ghiglione y Don Camillo Secco.

La jornada es muy intensa y ya está llena de compromisos. Don Orione visita y almuerza con el nuncio apostólico, Mons. Gasparri, sobrino del cardenal, que le había enviado una carta. Esto lo apoya en todos los sentidos. Póngase en contacto con la Dirección de la Casa de Preservación y visite la casa de mayores. Albuquerque, que aprueba y bendice la valiente iniciativa de hacerse cargo del Instituto de Preservación. Luego el auxiliar Mons. Leme, quien también le promete todo su apoyo; finalmente, en el ámbito de la administración civil, conoce al Dr. Nabuco, amigo del Presidente de la República y muy interesado en esta iniciativa.

El P. Orione encuentra la actividad más idéntica a su inspiración apostólica, afirmando que en Brasil no busca el oro "sino sus hijos más pobres, los más necesitados de Dios". En cuanto a los fondos por el momento no le incomoda pasar unos días. Salió con 3.000 liras, el valor de una cuenta en la moneda brasileña. Ya había gastado más de la mitad: 600 liras dejadas en la Casa di Quezzi de Génova, 600 liras para gastos de viaje, 500 liras de propinas. La primera semana en Río los gastos son toda su responsabilidad.

El 21 de agosto celebra en el vasto barrio de Río, el Catumbì, en la casa de huérfanos de las Hermanas de la Madre Michel. Pidió hospitalidad a los Padres de la Salette, cordialmente recibidos. La oración se intensifica, se impone un régimen de penitencia (duerme tres noches en el suelo desnudo para obtener las bendiciones de Dios, en su plan misionero y para el buen comienzo de la Congregación en el nuevo mundo). Con derramamiento filial, conversa con Nuestra Señora, y promete hacerla entrar siempre en cualquier fundación nueva en América Latina, madre de todos sus hogares.Durante su estancia en Río, Don Orione, en contacto con el Dr. Nabuco, trata de completar la cuestión del nuevo Instituto.

Su viaje continuó el 26 de agosto hasta Mar de Espanha, donde comenzó la actividad misionera de la Congregación en Brasil (1914) y donde le esperaban sus religiosos.

 

SAN PIO X Y SU INFLUENCIA EN DON ORIONE

Pío X (1903 - 1914) "El Santo Padre Pío X será siempre nuestro benefactor supremo, nuestro Papa." En el pensamiento de Don Orione la protección otorgada por el Papa es muy valiosa para la Pequeña Obra 
Hoy es San Pío X. Este papa puso a Don Orione en las periferias. Desde la "Patagonia romana", pasando por el terremoto de Messina, hasta los casos de sacerdotes en problemas. ¡Periferias geográficas y existenciales! Esta es la herencia que nos dejo San Pío X.
 Pío X tuvo noticias de Don Orione, cuando todavía era cardenal de Venecia.
Al subir al solio en 1903, el patriarca Giuseppe Sarto eligió el lema “Instaurare omnia in Christo”, que don Orione había elegido para su Congregación hacía diez años. Esta fortuita coincidencia era señal de la afinidad espiritual de estas dos grandes almas y tomará cuerpo en la sucesiva historia de sus relaciones.

En 1906 Don Orione se presenta ante Pío X para presentarle el reglamento definitivo del programa de su Obra, que son revisadas y aprobadas por el Papa. Solicita, además, su beneplácito para enviar a sus hijos a Brasil, como misioneros.. Una  Audiencia memorable  es esta, en la que Pío X revisa y aprueba las primeras Constituciones
 Un año después de su elección, se le confió la Iglesia de Santa Ana y la Palafrenieri en 1908, cuando el devastador terremoto azotó la Calabria y Sicilia, el Papa lo nombró vicario general de Messina.
 Las dos almas santas se entendieron, los contactos eran frecuentes en audiencias amigables  
Durante una audiencia privada de 19 de abril de 1912,  Don Orione tiene la alegría de hacer los votos perpetuos de su propia mano: ". Los testigos serán nuestros ángeles de la guarda" La Colonia Granja Santa Maria en Monte Mario en Roma y la Parroquia de Todos los Santos, fuera de la Porta San Giovanni, la famosa "Roman Patagonia", ( Patagonia Romana) son los campos de trabajo más conocidos a los que el afecto y la estima de Pío X llamaba a Don Orione y  sus hijos. "¡Ah! Que la memoria de nuestro Santo Padre, el Papa Pío X  a bendecido  todos los pequeños pasos Hijos de la Divina Providencia, de generación en generación!



 Pío X reconoció de inmediato el temple de un apóstol y un santo en el joven fundador de Tortona.
"El Santo Padre Pío X será siempre nuestro benefactor supremo, nuestro Papa". En el pensamiento de Don Orione la protección otorgada por el Papa es muy valiosa para la Pequeña Obra.
Pío X fue el primer Papa electo en el siglo pasado. Falleció el 20 de agosto de 1914, fue beatificado en 1951 y canonizado el 3 de septiembre de 1954 por el Papa Pío XII. El lema de su pontificado fue "Renovar todas las cosas en Cristo".
  • «Don Orione fue siempre de la Iglesia y del papa» 

    Su fidelidad de niño al sucesor de Pedro y su gran caridad asombraron a los pontífices que lo conocieron. A algunos incluso antes de subir a la cátedra de Pedro. El prefecto de la Congregación para las causas de los santos perfila la relación entre don Orione y los papas del siglo X

    por el cardenal José Saraiva Martins

    San Pío X fue sin duda el Papa más determinante en la vida de don Orione, que decía: «El Santo Padre Pío X será siempre nuestro Sumo Benefactor, nuestro Papa» (Scritti, 82, p. 98). Su primer encuentro tiene el sabor de la leyenda. El patriarca Giuseppe Sarto había llamado a Venecia al joven músico don Lorenzo Perosi, coetáneo y paisano de don Orione. Le honraba con su amistad, le había invitado a comer varias veces y lo había tenido por compañero en algunas partidas de cartas. El padre de Lorenzo, temiendo que el cardenal viciara a su hijo, confesó sus temores a don Orione. Este, sin pararse a pensar, escribió una carta al patriarca, rogándole que no encaminara al prometedor “maestrillo” hacia la perdición. Enviada la carta, pensaba que su “sermoncillo”, respetuoso pero audaz, se olvidaría pronto. Pero… lo escrito queda. Cuando unos diez años después fue recibido por primera vez en audiencia por el ex patriarca de Venecia, recién elegido Papa, se sintió desfallecer al ver que el Papa sacaba de su breviario la famosa carta. Al santo Pontífice no le había parecido mal; al contrario, le aseguró que había sido un bien: «Una lección de humildad es buena también para el Papa», comentó (E. Pucci, Don Orione, p. 71s.).
    Sería largo enumerar los servicios que don Orione prestó a Pío X y las demostraciones de confianza y afecto de Pío X para con don Orione. Después de esa audiencia se instauró entre el Santo Padre y el joven sacerdote tortonés una relación de confianza a prueba de bombas. Don Orione aceptó sin vacilar mínimamente las incumbencias, a menudo delicadas y difíciles, que le dio Pío X, como la de vicario general plenipotenciario de la diócesis de Messina en los cuatro turbulentos años que siguieron al terremoto de 1908, o la de continuar la acción del Pontífice respecto a los modernistas, a menudo severa en nombre de la verdad, pero siempre rebosante de caridad fraternal.
    Por este acuerdo recto, leal y discreto, que se estableció entre los dos santos, don Orione se encontró en situaciones personales llenas de dificultades e incomprensiones. «¡Es un mártir!», dijo Pío X de don Orione al final del periodo pasado en Messina (Summarium, p. 524). Es significativo otro episodio de leyenda, pero verdadero y dramático. Llegó un momento en que la relación de don Orione con los modernistas que habían recibido censuras eclesiásticas infundió sospechas sobre su plena ortodoxia. Pío X quiso ocuparse personalmente de la cuestión. Lo convocó en audiencia sin motivo aparente, escrutó su rostro, escuchó con atención sus palabras. En un momento determinado le pidió que se arrodillara y rezase el Credo. «Estaban frente a frente el Supremo Pastor de la Iglesia, inquieto por su responsabilidad –refirió luego el escritor Tommaso Gallarati Scotti–, y don Orione, inocente, con la fe sencilla de su primera comunión, pero que llevaba las tribulaciones y las culpas nuestras». Terminado el rezo del Credo, tan devota e interiormente vivido, el rostro del Santo Padre parecía tranquilizado. Y despidió a don Orione diciéndole: «Vete, hijo, vete… No es verdad lo que dicen de ti» (Papasogli, p. 227).

  • Don Orione escribió en una hojita de papel las palabras esenciales del epígrafe que le hubiera gustado para él. Decía: «Aquí descansa en la paz de Cristo el sacerdote Luis Orione, de los Hijos de la Divina Providencia, que fue todo y siempre de la Iglesia y del Papa. Rezad por él» (Summarium, p. 978). Quien conozca aunque sólo sea un poco la vida de aquel al que Juan Pablo II ha definido «una genial expresión de la caridad cristiana», sabe que el amor filial al papa es la nota dominante y caracterizante del santo cura de Tortona. «Mi fe es la fe del Papa, es la fe de Pedro» (Scritti, 49, p. 116). Es su lección de vida, destinada no solo a los orioninos, a los cuales les dijo: «Esta es la herencia que os dejo: que nadie nos debe superar nunca en el amor y la obediencia, las más plena, la más filial, la más dulce al Papa y a los Obispos» (Scritti, 20, p. 300). Pero su franca y radical fidelidad al magisterio del papa,  vivida abiertamente, profesada y proclamada siempre, sobre todo frente a hechos y pensamientos que la amenazaban, en vez de ser señal de fanatismo sectario, es condición para un abrazo de caridad universal, es nota esencial de una espiritualidad abierta, sin límites. Una fidelidad-unidad que no fue para don Orione freno en su avance, «a la cabeza de los tiempos», como decía, sino garantía, punto de referencia,  «seguridad de pisar las sendas de la Providencia» (Scritti, 61, p. 215) con valor de pionero y clarividencia, en fronteras de acción no exploradas todavía, en abrazos que parecían imposibles o incluso prohibidos, con algunos hombres del modernismo y con personalidades de la cultura y de la vida pública que seguían caminos de pensamiento y acción muy distintos de los de la Iglesia.
    De hecho, con esta profunda devoción al sucesor de Pedro, estuvo «al lado de los papas», de cinco papas. Los cuales le llamaron en varias circunstancias y le confiaron cuestiones espinosas y delicadas, y a los cuales don Orione prestó con inteligencia servicios incluso muy personales y, a veces, heroicos. Tocando el tema de la relación filial de don Orione con los papas, entramos en el núcleo de la espiritualidad y de la historia de este humilde, singular y santo sacerdote. Y leyendo sus biografías no es difícil captar algunos datos de su acción al lado de los papas que subieron al solio de Pedro durante el siglo XX.
       


     Memoria del papa san Pío X, que fue sucesivamente sacerdote con cargo parroquial, obispo de Mantua y después patriarca de Venecia. Finalmente, elegido Sumo Pontífice, adoptó una forma de gobierno dirigida a instaurar todas las cosas en Cristo, que llevó a cabo con sencillez de ánimo, pobreza y fortaleza, promoviendo entre los fieles la vida cristiana por la participación en la Eucaristía, la dignidad de la sagrada liturgia y la integridad de la doctrina (1914).

  • martes, 18 de agosto de 2026

    HISTORIA DE UNA AVENTURA MISIONERA




    Desde 1913 los religiosos orionitas misioneros habían llegado a Brasil y las necesidades de refuerzos resonaban en Don Orione con insistencia. Por eso en 1914 envió un llamado a todos sus hijos diciendo: “¡Necesito hijos santos!”, por medio de una carta conmovedora que contagiaba pasión misionera, que llamaba a jugarse la vida entera. En 1918 había decidido él mismo partir hacia Sudamérica, pero por algunos problemas de salud y otros motivos de peso no lo pudo concretar. Entonces en 1920 envió más refuerzos, pero anhelaba llegar personalmente a América. Los pedidos crecían desde Brasil y Don Orione comprendió que era el tiempo de preparar a la Congregación para su partida misionera.

    El padre Sterpi quedó como director y Don Orione se despidió de los suyos en Italia diciendo: “Solo con la caridad de Jesucristo se salvará el mundo… que entre ustedes mis queridos hijos, reine esa grande, suave y divina caridad que siempre los hizo un solo corazón y un solo espíritu”. Palabras que son una herencia espiritual, una fuente donde ir a buscar nuestra identidad orionita: Jesucristo… Caridad… Salvar… Unidad… Ellas expresan que los orionitas estamos para llevar a Jesús a los pequeños, sirviendo a nuestra Madre la Iglesia con humildad y alegría.

    El 4 de agosto se embarcó en Génova y luego de pasar un día por España se encontró en el océano rumbo a Latinoamérica. Durante el viaje se maravilló con la belleza de las estrellas y la inmensidad de las aguas. Mientras todos dormían el contemplaba y rezaba, no se cansaba de agradecer a Dios haberlo elegido para esta aventura.

    Durante su viaje se celebraba la fiesta de la Asunción de María (15 de agosto), entonces pensó en la belleza de la Madre de Dios, sobre todo en su humildad y pureza. Y recordó el sueño de su juventud y los rostros de diferentes colores y razas bajo el manto de la Virgen… En el horizonte, el 19 de agosto ya se veía Brasil.

    A la edad de 49 años, el 19 de agosto de 1921, Luigi Orione llegó a Río de Janeiro, Brasil. Finalmente al día siguiente (20 agosto) pudo encontrarse con  sus religiosos, que se fueron a finales de 1913, y dar un nuevo impulso a la presencia de la Congregación en Brasil. 

       Celebró su primera misa en el “nuevo mundo”. En sus ojos brillantes podía leerse lo que guardaba su corazón: “Estamos en Brasil por y para los pobres”. Se conmovía al ver tanta necesidad del pueblo. Hacían falta sacerdotes para bautizar a los niños, asistir a los enfermos, guiar a los jóvenes. Entonces escribió al padre Sterpi pidiendo refuerzos, pero no llegaban… las necesidades de la Congregación en Italia también eran muy grandes.

    Entre tanto, llega a Don Orione una carta escrita por el secretario de la Nunciatura de Buenos Aires, el P. Maurilio Silvani, quien lo invitaba a la Argentina. El misionero insistía pidiendo hijos santos. Era un clamor hecho plegaria dirigido al cielo, y a la vez una invitación hecha susurro al corazón de sus hermanos. Don Orione sabía con humildad hablarle a Dios y, con ternura, hablarles de Dios a los hombres. Hasta que desde Italia el P. Sterpi respondió diciendo que enviaría a cuatro seminaristas. La aventura misionera seguiría creciendo al ritmo que crecían la caridad y los sueños de Don Orione.

    Pronto, muy pronto este sueño y esta aventura misionera de Don Orione se harían realidad y tendrán a la Argentina como protagonista. 

     

     

     

    lunes, 17 de agosto de 2026

    RECORDAMOS AL PADRE ANTONIO LANZA

     

    Antonio Lanza nació en Mestrino (Padua, Italia), el 12 de noviembre de 1918.

    El mismo P. Antonio recuerda emocionado su primer encuentro con Don Orione, el 7 de diciembre de 1931, cuando el Fundador visitó las casas de la región del Véneto.

    Quedó fascinado de su personalidad y de su mirada. Desde esos días, su vida fue toda para el Señor, con Don Orione, de quien recibió el santo hábito en Tortona, el 29 de agosto de 1932.

    Hizo el noviciado en 1935, con el P. Julio Cremaschi. Profesó sus primeros votos en manos del venerable P. Carlos Sterpi. Fue ordenado sacerdote el 18 de septiembre de 1943.

    Estudió teología en la Universidad Gregoriana (Roma). Luego se graduó en letras, en la Universidad de Turín (1951). Fue docente en Villa Moffa de Bra (1946-1952). Enseñó en el Instituto “San Filippo” de Roma (1952-1959), en el Instituto “Dante” de Tortona (1959-1964) y en el Instituto “San Giorgio” de Novi Ligure (1964-1969). En estos tres centros de estudios se desempeñó también como Rector.

    Participó del IVº al VIIIº Capítulo General de la Congregación. En el año 1969 pasó a la Curia General (Roma), como Consejero General, Secretario y Procurador, hasta 1981.

    Luego se desempeñó como archivista, dedicándose a los escritos y al estudio de Don Orione. Escribió numerosos

    artículos e investigaciones sobre diversos aspectos de la espiritualidad y misión del Fundador. Se caracterizó por su admirable constancia en la formación de los novicios, seminaristas y religiosas en formación. Por razones de salud, a partir del 2004 residió en la Comunidad de Monte Mario (Roma).

    Murió allí, el 18 de agosto de 2012, a 93 años de edad, 77 años de Profesión Religiosa y 68 años de Sacerdocio.

    Transmitir a Don Orione fue su interés principal a lo largo de toda su vida. Muy valioso para todos es y será su aporte, de manera especial, por el gran trabajo de reordenamiento, catalogación y estudio de los escritos de Don Orione.

    El P. Lanza, si bien tuvo contacto personal con Don Orione, afirmaba que lo había conocido mejor estudiándolo. Él nos recuerda hoy que, aunque estemos lejanos de los heroicos “tiempos de Don Orione”, no nos encontramos en desventaja.

    * Cf. Piccola Opera della Divina Provvidenza, Atti e Comunicazioni della

    Curia Generale (Don Orione), 238 (2012), 178-179.


     

    domingo, 16 de agosto de 2026

    17 de AGOSTO, RECORDAMOS AL GENERAL SAN MARTIN


    José Francisco de San Martín y Matorras; Yapeyú, hoy San Martín, Corrientes, Argentina, 1778 - Boulogne-sur-Mer, Francia, 1850) Héroe de la independencia americana, libertador de Chile y Perú.
    La singularidad del perfil heroico de José de San Martín viene dada, más que por sus hazañas exteriores, por la grandeza interior de su carácter. Pocos hombres públicos pueden exhibir una trayectoria tan limpia en la historia de América: habiendo alcanzado la máxima gloria militar en las batallas más decisivas, renunció luego con obstinada coherencia a asumir el poder político, conformándose con ganar para los pueblos hispanoamericanos la anhelada libertad por la que luchaban.

    sábado, 15 de agosto de 2026

    SAN ROQUE 16 DE AGOSTO



    San Roque (en occitano Sant Ròc, en catalán Sant Roc, Montpellier, Reino de Mallorca (Corona de Aragón), 1295 o 1348/50 - 1317 o 1376/79, Montpellier o Voghera) fue un peregrino occitano, canonizado en 1584, siendo venerado como santo por la Iglesia católica, que celebra su festividad el 16 de agosto. Es uno de los tres patrones del peregrino.
    No existe acuerdo entre los historiadores a la hora de señalar el año de nacimiento de San Roque. Según la tradición1​ nació en Montpellier (Francia) hacia el año 1295, mientras que otras versiones lo trasladan al siglo XIV, entre los años 1348 y 1350.
    Fue un peregrino que se desplazó a Roma. Recorrió Italia y se dedicó a curar a todos los infectados de la peste. Al parecer, falleció tras un largo periodo en prisión (acusado de espía) sin revelar quién era. Tradicionalmente, se consideraba que falleció en Italia pero, hoy en día, se estima que murió en el propio Montpellier encerrado por su tío.
    Su devoción se extendió muy rápidamente a partir del siglo XV. Desde Venecia se extendió el culto hacia el mundo germánico y a los Países Bajos. En 1477, con ocasión de una epidemia de peste, se fundó en Venecia una cofradía que bajo su nombre, se dedicó al hospedaje de enfermos de peste y que fue conocida como Confraternità o Scuole di San Rocco. Dicha agrupación fomentó la devoción al santo construyendo capillas y más centros de acogida por toda Italia.
    Una de las iglesias más conocidas que están dedicadas a este santo está en París, muy cerca del Museo del Louvre; la hizo edificar Luis XIV en 1653. Toda Europa e incluso América Latina están sembradas de templos que le fueron dedicados.
    Su onomástica es el 16 de agosto. Santo protector ante la peste y toda clase de epidemias, su intervención era solicitada por los habitantes de muchos pueblos y, ante la desaparición de las mismas reconocían la intervención del santo, por lo que se le nombraba santo patrón de la localidad. Es además protector de peregrinos, enfermeros, cirujanos o cánidos, entre otros.
    Aparece representado en las artes plásticas vestido de peregrino con bordón, sombrero y capa, herido en una pierna, siendo la más habitual la izquierda, y acompañado de un perro llamado Rouna o un ángel, aunque a veces son representados ambos.Wikipedia
     El Perro de San Roque se llama “Melampo” y según el famosísimo dicho Ramón Ramírez fue quien le cortó el rabo. Existen varias leyendas sobre la falta de rabo del can. La más conocida se refiere a 1885 coincidiendo con una de las epidemias de peste que asoló estas tierra . Sanroque.es

    No existe acuerdo entre los historiadores a la hora de señalar el año de nacimiento de San Roque. Según la tradición nació en Montpellier (Francia) hacia el año 1295, mientras que otras versiones lo trasladan al siglo XIV, entre los años 1348 y 1350.
    Fue un peregrino que se desplazó a Roma. Recorrió Italia y se dedicó a curar a todos los infectados de la peste.
    Su devoción se extendió muy rápidamente a partir del siglo XV. Desde Venecia se extendió el culto hacia el mundo germánico y a los Países Bajos. En 1477, con ocasión de una epidemia de peste, se fundó en Venecia una cofradía que bajo su nombre, se dedicó al hospedaje de enfermos de peste y que fue conocida como Confraternità o Scuole di San Rocco. Dicha agrupación fomentó la devoción al santo construyendo capillas y más centros de acogida por toda Italia.
    Una de las iglesias más conocidas que están dedicadas a este santo está en París, muy cerca del Museo del Louvre; la hizo edificar Luis XIV en 1653. Toda Europa e incluso América Latina están sembradas de templos que le fueron dedicados.
    Su onomástico es el 16 de agosto. Santo protector ante la peste y toda clase de epidemias, su intervención era solicitada por los habitantes de muchos pueblos y, ante la desaparición de las mismas reconocían la intervención del santo, por lo que se le nombraba santo patrón de la localidad. Es además protector de peregrinos, enfermeros, cirujanos o cánidos, entre otros.
    Aparece representado en las artes plásticas vestido de peregrino con bordón, sombrero y capa, herido en una pierna, siendo la más habitual la izquierda, y acompañado de un perro llamado Melampo o un ángel, aunque a veces son representados ambos.
    Existen numerosas reliquias de este santo. En enero de 2007 la Vicaría de Roma concedió una de primera clase y que puede encuadrarse dentro de la tipología de las ex osibus a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Alhaurín el Grande Málaga, la cual es procesionada cada Viernes Santo junto a otra de Santo Domingo de Guzmán en un relicario doble situado en el frontal del trono de María Santísima del Mayor Dolor. Dicha concesión se debió a los profundos lazos históricos y devocionales que unen a esta corporación nazarena y al pueblo en el que radica con el culto al mártir, que hasta el siglo XIX poseía ermita situada en el camino de Antequera de esta localidad, así como una imagen que fue trasladada a la capilla de San Sebastián, sede de la Hermandad, y que posteriormente resultó destruida durante el trascurso de la Guerra Civil Española.

    DON BOSCO UNA VIDA LLENA DE ANÉCDOTAS SOBRE LA PROVIDENCIA

     



    SAN JUAN BOSCO (1815-1888) tiene una vida llena de anécdotas sobre la providencia.
    En el día de su nacimiento recordemos  de sus anécdotas.
    A principios de 1858, Don Bosco tenía que pagar una gruesa deuda para el 20 de enero y no poseía ni un céntimo. Estaban ya a 12 del mes y no se veía ninguna solución. En tales estrecheces, Don Bosco dijo a algunos jóvenes: “Hoy iré a Turín y vosotros, durante el tiempo que esté fuera, turnaos uno a uno delante del sagrario rezando”. Mientras Don Bosco caminaba por Turín, se le acercó un desconocido y tras el saludo le preguntó:

    - Don Bosco, ¿necesita Ud. dinero?

    - Ya lo creo.

    - Si es así, tome; y le ofreció un sobre con varios billetes de mil, alejándose con premura. Era un rasgo de la providencia y Don Bosco mandó inmediatamente que se pagara a su acreedor .

    Un día de 1859, Don Bosco bajó al refectorio, no para comer, sino para salir. Les dijo: “Hoy no puedo comer a la hora acostumbrada. Necesito que, cuando salgáis del comedor, haya siempre uno de vosotros hasta las tres con algún chico escogido entre los mejores, rezando ante el Santísimo sacramento. Esta tarde, si obtengo la gracia que nos es necesaria, os explicaré la razón de mis plegarias”.

    Don Bosco volvió al atardecer y dijo, respondiendo a las preguntas: “Hoy a las tres, vencía un compromiso serio con el librero Paravia de 10.000 liras. También urgían otras deudas, que alcanzaban también otras 10.000 liras. He salido en busca de la providencia sin saber a dónde iba.

    Al llegar a la Consolata, entré y rogué a la Virgen que me consolara. Al llegar a la iglesia de santo Tomás, se me acerca un señor muy bien vestido que me dice:

    - ¿Usted es Don Bosco?

    - Sí, para servirle.

    - Mi patrón me ha encargado que le entregue este sobre.

    Hubo suficiente para que pagara todas las deudas urgentísimas” .

    Un día de 1860, después de la misa, no había para dar a cada chico el panecillo para el desayuno. Ese día, no había pan en casa y el panadero ya no quería fiar más hasta que no le pagaran lo que le debían. Entonces, Don Bosco dijo a dos chicos:

    - Id a la despensa y juntad todo el pan que encontréis y todo lo que podáis hallar en los comedores.

    Había muy poquitos panecillos y no alcanzaban para todos. Don Bosco, después de confesar, se dirigió a distribuir los panecillos. El cesto del pan tenía unos quince panecillos. Y Don Bosco se puso a distribuirlos a unos cuatrocientos jóvenes. Al terminar, quedaba la misma cantidad que al principio. Éste es el milagro de la multiplicación de los panes. En otra oportunidad, fue la multiplicación de las castañas o la multiplicación de las hostias consagradas hasta en 4 oportunidades. En todos estos milagros, Dios, con su providencia, premiaba la fe de Don Bosco y lo socorría en sus necesidades.

    En julio de 1885, el cardenal Alimonda, que era su amigo, fue a visitarlo a Mathi y le preguntó:

    - ¿Cómo andan sus finanzas?

    - Hoy mismo debo pagar 30.000 liras y no las tengo.

    - ¿Cómo se las arreglará?

    - Espero en la providencia. Acaba de llegarme una carta certificada, veamos lo que hay dentro.

    Abierto el sobre, apareció un talón bancario de 30.000 liras. Al cardenal se le saltaron las lágrimas .

    El 23 de febrero de 1887, el terremoto castigó a la casa de Vallecrosia. Un ingeniero hizo la evaluación de las reparaciones, que hacían falta, y presentó un presupuesto por 6.000 liras. Don Bosco confió en la providencia. Después de comer, entró el conde Maistre, antiguo bienhechor de Don Bosco, y le dijo:

    - Mi tía me ha encomendado darle para sus obras 6.000 liras.

    Don Bosco, conmovido, presentó al conde el informe del ingeniero diciendo:

    - Vea cómo María Auxiliadora ha inspirado a su tía. Transmítale nuestra gratitud por la generosa providencia.

    viernes, 14 de agosto de 2026

    ASUNCION DE MARIA !!!

    MARIA SUBE Y CANTA 
    El  Magnificat es el cántico que la Virgen María hace después de recibir el saludo de su prima Isabel en la  Visitación: "El Poderoso hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos..."
    Sabemos que los poderes terrenales temblaron ante este himno: en 1805, la Compañía Británica de las Indias Orientales prohibió su recitación en Calcuta. En los años 70, la junta militar argentina lo prohibió cuando las madres de los ciudadanos "desaparecidos" lo utilizaron para llamar a la resistencia no violenta. En los años 80, el Gobierno de Guatemala prohibió su recitación pública.
    El Magnificat proclama un nuevo orden mundial en el que las personas de las periferias estarán en el centro. ¡Es un sueño poderoso!
    Por esta razón si la ASUNCIÓN DE MARÍA es una garantía del destino que nos espera si elegimos bien, el Magnificat de María es una celebración de lo que Dios puede hacer en nuestra vida terrenal.

    Veamos la relación entre la Asunción de María y San Luis Orione (Don Orione) se destaca principalmente por un emotivo episodio espiritual durante su primer viaje misionero a Latinoamérica en 1921. 

    La devoción mariana fue el pilar de su vida, y esta festividad litúrgica marcó profundamente su travesía hacia el nuevo continente.

    El viaje de 1921 y la Asunción de María:

    Embarque: El 4 de agosto de 1921, Don Orione partió desde el puerto de Génova rumbo a Sudamérica.

    La noche de la fiesta: Durante la navegación por el Océano Atlántico, el 15 de agosto, se celebró la Solemnidad de la Asunción de María.

    Meditación y sueño: En esa fecha, mientras los pasajeros dormían, Don Orione contemplaba la inmensidad del mar y las estrellas. Inspirado por la pureza de la Virgen Asunta, recordó su famoso "sueño de la juventud".

     En dicho sueño, veía a niños de todas las razas y colores protegidos bajo el gran manto de la Madre de Dios.

    Llegada: Solo cuatro días después, el 19 de agosto, avistó las costas de Brasil, concretando su misión americana.