SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


jueves, 3 de septiembre de 2026

SOÑABA CON EL HÁBITO



 

  Como sabemos Luis Orione a la edad de 13 años, estando en Voghera el 4 de septiembre de 1885, tuvo un episodio de enfermedad muy grave y decía esto: “Yo - recordará Luis muchos años después - no soñaba otra cosa sino con el Hábito con capucha y cordón blanco"...     Luego, la noticia fulminante: el Provincial llegó para imponer el hábito a los postulantes, y entre estos está Luis; y aquí otro recuerdo que años después relatará: "Era el jueves santo de 1886, y mientras el Santísimo era llevado al "monumento", comencé a sentir temblar todos mis huesos... Hacía varios días que no me sentía bien. Tal vez fuera producto del poco dormir, pues sabiendo que debía recibir el hábito, de noche me levantaba para arrodillarme sobre el piso frío; acaso provenía del hecho de poner trozos de leña entre la sábana y el jergón para mortificarme. Suficiente. Cuando estábamos delante del "monumento", sentí algo que no pude entender y luego me encontré en la cama. Me había desmayado en la iglesia. Tenía pulmonía...".

  La enfermedad es grave y se agrava aún más. El muchacho sufre porque no pudo recibir el hábito, escucha los comentarios de los frailes que vienen a visitarlo y llega a intuir que se está jugando la propia vida. Ahora comprende el llanto del padre, llegado súbitamente, y la angustia de la madre que debe permanecer en la hospedería del convento a causa de la clausura.

El padre está como paralizado, no lograr pronunciar una palabra.

     Alrededor del muchacho, los pronósticos son sombríos; el segundo o tercer día, un hermano lego entra en la habitación trayendo un cesto con ropa: la mortaja.

     "Estaba fuera de mí. No sé si me hallaba despierto o dormido. Vi cómo la pared del fondo de la celda desaparecía y se me apareció una hilera de jóvenes sacerdotes que me sonreían, todos con una túnica blanquísima: un candor de nieve" 1

  Orione como buen hombre de Dios siempre se preocupó por los más alejados, necesitados, pobres, enfermos, acompañándolo y tratando de satisfacer sus necesidades temporales y espirituales, A la edad de 25 años escribe esta carta para sus hijos “Cualesquiera sean las pruebas a que la bondad de Dios quiera someternos, no dejarán de llevarnos a los pies de la Cruz, y la Cruz nos llevará a los brazos de Cristo. Dios quiere probar nuestra confianza y esperanza; Dios quiere probar nuestro amor por él; ¡y nos ofrece la Cruz! Abracemos la Cruz. Hoy, mañana, cuando el Señor quiera ofrecérnosla, no la arrojemos a tierra sino apretémosla contra nuestro corazón, bañémosla con nuestro llanto y nuestra sangre: es el Señor que nos ama.

martes, 1 de septiembre de 2026

LOS EVANGELIOS COMO ITINERARIO FORMATIVO

Los evangelios como itinerario formativo

Don Orione propone a sus religiosos en formación un itinerario para leer y memorizar los Evangelios: “En tercer año básico el de San Marcos -que es el de San Pedro, jefe de los Apóstoles-; en cuarto, todo San Mateo, de memoria, en quinto, todo San Lucas. En el noviciado, debe mandarse de memoria todo el Evangelio de San Juan y repetir los otros tres. Así en tercero, cuarto y quinto superior, se repasan los cuatro Evangelios ...”

En nuestros días han surgido muchos itinerarios para leer las Escrituras. Las propuestas son abundantes. Creo que Don Orione, hijo fiel de la Iglesia, elegiría prioritariamente el propuesto en el leccionario, teniendo en cuenta los tiempos y ciclos litúrgicos, que permite una lectura de la Escritura en tres años.

Otra propuesta es la que realiza el Cardenal Martini y que actualiza la propuesta que Don Orione ha indicado en su carta. Dice Martini: “Marcos es el evangelio del catecúmeno, porque contiene lo esencial para preparar al Bautismo; Mateo es el evangelio del catequista, porque introduce en la vida de la comunidad , de la Iglesia; Lucas es el evangelio del testigo, en cuanto que preparar al cristiano para la evangelización; Juan es el evangelio del presbítero porque muestra la síntesis espiritual que alcanza un cristiano maduro, que después de haber pasado por las experiencias precedentes, llega a ser capaz de asumir la responsabilidad de una comunidad, como sacerdote o como padre o madre de familia”

 Cada etapa posee su forma de oración, de reflexión de la fe, su invitación a la conversión y sus sacramentos característicos.

Atendiendo a las características de cada Evangelio; Martini propone un camino de formación cristiano que puede relacionarse fácilmente con un itinerario de formación orionita.

Identidad cristiana

Don Orione ve con claridad que para ser verdaderos cristianos es esencial conocer y vivir el Evangelio. Y a sus religiosos les recuerda que los Evangelios son la primera regla: “Repito que nuestra primera regla sea entonces la observancia del Santo Evangelio. Mas, para cumplir el Evangelio, es necesario, ante todo, conocerlo; conocerlo bien y luego, con la ayuda de Dios, vivirlo, vivirlo en el espíritu y en la forma. Sólo así seremos verdaderos cristianos y luego seremos verdaderos religiosos, si seguimos a Jesús también en sus consejos evangélicos de la perfección. Nosotros somos cristianos en cuanto imitamos la vida y vivimos la doctrina de Cristo y seremos verdaderos religiosos, si vivimos la vida perfecta, consagrada enteramente al Señor y a la Iglesia, con los santos votos, renunciando generosamente a nosotros mismos y a las cosas del mundo, abandonados en las manos de Dios y de nuestros Superiores”.

Pero Don Orione no se queda solo en recomendaciones. En el acta de la reunión del 3 de julio de 1934 realizada en Montebello (Pavia) se lee: “En la merienda. Estábamos reunidos en el comedor de los clérigos y Don Orione entra con una pila de Evangelios y los distribuye a los sacerdotes, diciendo: “Esta es nuestra regla…”  La lectura del Evangelio es una necesidad que compromete a todos los bautizados – laicos y religiosos- si no queremos perder la identidad cristiana y de consagrados. El contacto cotidiano con el Evangelio nos va configurando en Cristo y nos sostiene para que nuestra mentalidad no se adapte a este mundo. El Card. Martini lo ha explicado en varias oportunidades: “Nuestro mundo occidental vive una fuerte crisis de desolación espiritual, de noche oscura del espíritu, en el que el misterio de Dios ya no está presente en la conciencia… invasión de esta mentalidad prácticamente atea que se manifiesta en distintas formas, como, por ejemplo, el consumismo, la indiferencia, la permisividad… No creo que sea posible pasar indemnes a través del desierto espiritual del mundo occidental, si el cristiano actual -mucho más que el cristiano de hace 20, 30 0 50 años – no aprende a alimentarse personalmente de la Palabra de Dios… Precisamente por esto, considero que cada uno de nosotros -ya sea laico, religioso, sacerdote, obispo- no tiene posibilidad de sobrevivir convenientemente a la tentación del hoy y de no sucumbir a formas de paganismo practico o a actividades que sirvan solo para expresarse o para distinguirse -sin que sean suscitadas y guiadas por el Espíritu - si no conoce, si no medita, s i no gusta interiormente la Escritura ”.


lunes, 31 de agosto de 2026

DON ORIONE NOS ORIENTA AL ESTUDIO DE LA BIBLIA



La pobreza -consecuencia de la guerra- y el analfabetismo contribuyeron a la distancia entre la Biblia y la comunidad cristiana.

 En 1920 el Papa Benedicto XV, con motivo del 15º centenario de la muerte de San Jerónimo, nos invitó a buscar en las Escrituras comida y apoyo a la vida espiritual. 

 En 1943 Pío XII publicó la encíclica "Divina aflicción Spiritu": fue un comienzo de renovación que daría lugar al Concilio Vaticano II. La encíclica se refería a la lectio divina:

En este ambiente, Luis Orione, se formó, y desarrolló su ministerio pastoral. La relación con la Biblia no era como la entendemos hoy: Él nos invita principalmente a conocer el Evangelio porque, a través de él, entramos en comunión con Jesús.

 En una carta, escrita por Buenos Aires el 23 de octubre de 1935, dirá:

"Nuestro estudio supremo debe estar meditando sobre la vida de Jesucristo. Las enseñanzas de Jesucristo valen más que todas las enseñanzas, y la oración es de todas las filosofías la más sublime, y de todas las ciencias la que más instruye; es ciencia por excelencia, es lo que hace feliz y feliz al hombre..."

Nos dice el P.Flavio Peloso:Debemos reconocer que Don Orione hizo de la Sagrada Escritura y la Palabra de Dios, su alimento espiritual vital y que evidentemente su cultura bíblica fue la de las primeras décadas de la década de 1900.

Luis Orione nos enseña acerca de la lectura orante del Evangelio.

A Leer el Evangelio con espíritu orionita

En lectura continua: recomiendo, a mis seres queridos, la lectura y el estudio asiduos del Santo Evangelio..."

Don Orione nos invita a una lectura continua del Evangelio: esta es una de las características fundamentales de La Lectio Divina.

La invitación a una lectura continua y diaria del Evangelio fue renovada por el Concilio Vaticano II y está dirigida a todo el pueblo de Dios: laicos, religiosos y sacerdotes.

"Lee y estudia la "Escritura" asiduamente... "Recuerden que la lectura debe ir acompañada de oración para que el diálogo de Dios con el hombre se realice..." (D.V. 25)

B. Estudio evangélico

Don Orione siente la necesidad de dar a conocer el Evangelio:

"... Pero para vivir el Evangelio es, en primer lugar, necesario conocerlo: conocerlo bien y luego, con la ayuda de Dios, vivirlo, en espíritu y forma. Sólo entonces seremos verdaderos cristianos..."

Pero, ¿Qué tipo de estudio pide Don Orione?

El estudio bíblico y académico es sin duda importante y ayuda mucho, pero ese no es el tipo de estudio al que nos referimos.

Hay muchos métodos para estudiar el Evangelio, pero don Orione señala uno práctico, que debe conducir a la vida, a la práctica concreta. Por esta razón, el estudio "orionita" del Evangelio no puede descuidar dos aspectos principales: el texto bíblico y la situación actual. Estas dos dimensiones "sirven a la mejor asimilación del mensaje, nos permiten releerlo en el momento histórico actual y discernir la respuesta que debemos ofrecer a la Palabra que Dios nos dirige"

El estudio de la situación actual permite una lectura significativa de la Palabra de Dios en el contexto en el que vivimos. "La Palabra debe iluminar los diferentes acontecimientos de la historia para que en ellos podamos escuchar el llamado de Dios. Al mismo tiempo, las diferentes situaciones históricas nos permiten descubrir la actualidad perenne del mensaje que Dios nos transmite y el significado que tiene para nosotros hoy...

La Biblia debe ayudarnos a descubrir nuestra identidad personal y comunitaria, como cristianos, y a tomar una posición frente a los diferentes acontecimientos y situaciones de nuestro mundo"

El estudio del texto bíblico debe ayudar a entender mejor el mensaje. Puede ser importante tener en cuenta tres niveles de análisis de texto

- Nivel literario: Prestar atención a las características literarias del texto.

- Nivel histórico: Considere el contenido. Es necesario tener en cuenta las características históricas a las que se refiere el texto y en las que fue redactado.

- Nivel teológico: Reflexiona sobre lo que Dios dice a través del texto, descubre su mensaje religioso.