SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


martes, 25 de agosto de 2026

DELANTE DE JESÚS

 

 
Nuestro Padre fundador mientras era joven custodio de la catedral de Tortona (1891-1893), fue pobre entre los pobres y rico de tiempo para el Señor. De aquel período llegó a nosotros una poesía y un hermoso texto con notas poéticas de creyente enamorado. Este último fue publicado años más tarde. En la intimidad; en el silencio se produjo un encuentro que lo fortaleció en los momentos de sacrifico y dolor por abrazar la virtud:
Delante de Jesús
Solo ..., de noche, en la iglesia extensa y oscura!
                   Un profundo silencio envuelve todas las cosas.
                   Las sombras descienden desde lo alto;
                   Allá, al fondo, cerca del altar, una lámpara …;
Es una luz pálida, serena.
De tanto en tanto, un soplo …, y un tenue haz de luz va hasta el muro,
besando la figura de un querubín.
Y el ángel, con esa gentil caricia parece confusamente moverse, y desprenderse, como si una ola de celestial amor lo reanimara.
Se reza bien, de noche, delante de Jesús.
Calla el mundo, callan los deseos,
Callan los irrisorios sueños de la fantasía.
La paz del Señor se difunde en toda el alma,
[una] paz grande, profunda; y alrededor silencio y paz, paz, paz.
¡Eres bienaventurada, oh lámpara humilde,
que vigilas consumiéndote delante de mi Dios.
Tú, que eres familiar a este ambiente saturado de amor que rodea el Corazón de Jesús, dime si conoces sus ardientes latidos, sus inenarrables dulzuras.
Ven, oh luz bendita, penetra mi corazón, hasta el fondo, en los rincones secretos … háblame del dulce Jesús ¡del Jesús amor!
Tu suave voz reanimará mi espíritu,
Y hará crecer la virtud, el sacrificio
¡Oh dulcísimo Jesús!
Oh si en mi corazón una perenne llama de amor
emulase la lámpara que en el mechero vela para Ti,
Intensamente, ¡hoy … mañana … siempre!
Este tipo de soledad es intimidad; porque es presencia de Jesús: percibida, gozada y anhelada. No se permanece en el ser sin estos silencios. Porque en el silencio la presencia del Otro lo transforma en encuentro. Y nuestra vida religiosa; nuestra misión surgen de este encuentro con el Otro. Sin esta experiencia de encuentro, nunca abrazaremos las convicciones personales: para quién ser y mucho menos para quién hacer nada en nuestras vidas.
En efecto, difícilmente uno pueda soportar el qué y el cómo si no sabe a quién le ha dicho ese sí. Uno nunca sabe qué dice cuando dice que sí; y también ignora las implicancias de lo dicho. Solamente sabemos, cristianamente hablando, a quién le decimos que sí (“Pedro le dijo: «Nosotros hemos dejado todo lo que teníamos y te hemos seguido»Lc 18,28–). Necesitamos entonces, encontrarnos profundamente con ese tú a quien le hemos dicho que sí, por que el “qué” lo sabremos más adelante: en el despliegue histórico de nuestra existencia.
[...] El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo». Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. [...] María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho».Y el Ángel se alejó.
[...] Simeón [...] dijo a María, la madre: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón.
[...] Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre

Ejemplos de esta experiencia abundan en la vida de nuestro padre Don Luis Orione


DELANTE DE JESÚS.

 

 


 

Nuestro Padre fundador mientras era joven custodio de la catedral de Tortona (1891-1893), fue pobre entre los pobres y rico de tiempo para el Señor. De aquel período llegó a nosotros una poesía y un hermoso texto con notas poéticas de creyente enamorado. Este último fue publicado años más tarde. En la intimidad; en el silencio se produjo un encuentro que lo fortaleció en los momentos de sacrifico y dolor por abrazar la virtud:
Delante de Jesús
Solo ..., de noche, en la iglesia extensa y oscura!
                   Un profundo silencio envuelve todas las cosas.
                   Las sombras descienden desde lo alto;
                   Allá, al fondo, cerca del altar, una lámpara …;
Es una luz pálida, serena.
De tanto en tanto, un soplo …, y un tenue haz de luz va hasta el muro,
besando la figura de un querubín.
Y el ángel, con esa gentil caricia parece confusamente moverse, y desprenderse, como si una ola de celestial amor lo reanimara.
Se reza bien, de noche, delante de Jesús.
Calla el mundo, callan los deseos,
Callan los irrisorios sueños de la fantasía.
La paz del Señor se difunde en toda el alma,
[una] paz grande, profunda; y alrededor silencio y paz, paz, paz.
¡Eres bienaventurada, oh lámpara humilde,
que vigilas consumiéndote delante de mi Dios.
Tú, que eres familiar a este ambiente saturado de amor que rodea el Corazón de Jesús, dime si conoces sus ardientes latidos, sus inenarrables dulzuras.
Ven, oh luz bendita, penetra mi corazón, hasta el fondo, en los rincones secretos … háblame del dulce Jesús ¡del Jesús amor!
Tu suave voz reanimará mi espíritu,
Y hará crecer la virtud, el sacrificio
¡Oh dulcísimo Jesús!
Oh si en mi corazón una perenne llama de amor
emulase la lámpara que en el mechero vela para Ti,
Intensamente, ¡hoy … mañana … siempre!
Este tipo de soledad es intimidad; porque es presencia de Jesús: percibida, gozada y anhelada. No se permanece en el ser sin estos silencios. Porque en el silencio la presencia del Otro lo transforma en encuentro. Y nuestra vida religiosa; nuestra misión surgen de este encuentro con el Otro. Sin esta experiencia de encuentro, nunca abrazaremos las convicciones personales: para quién ser y mucho menos para quién hacer nada en nuestras vidas.
En efecto, difícilmente uno pueda soportar el qué y el cómo si no sabe a quién le ha dicho ese sí. Uno nunca sabe qué dice cuando dice que sí; y también ignora las implicancias de lo dicho. Solamente sabemos, cristianamente hablando, a quién le decimos que sí (“Pedro le dijo: «Nosotros hemos dejado todo lo que teníamos y te hemos seguido»Lc 18,28–). Necesitamos entonces, encontrarnos profundamente con ese tú a quien le hemos dicho que sí, por que el “qué” lo sabremos más adelante: en el despliegue histórico de nuestra existencia.
[...] El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo». Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. [...] María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho».Y el Ángel se alejó.
[...] Simeón [...] dijo a María, la madre: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón.
[...] Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre

Ejemplos de esta experiencia abundan en la vida de nuestro padre Don Luis Orione


lunes, 24 de agosto de 2026

PATRONES PREDILECTOS.

 

 
Escribía desde Buenos Aires:
"Hermanos míos muy queridos y amados, me parece escuchar las campanas de mi patria lejana que suenan a gloria por las ciudades y pueblos: su himno evoca en mí los más santos recuerdos: ellas cantan la resurrección de Cristo y me hacen llorar de fe, de alegría, de amor a Dios, de amor a ustedes, de amor a nuestra Italia".
Ordenó que en todas las casas de su Congregación hubiera una Biblia, la Suma de Santo Tomás,
la Imitación de Cristo y el Dante. A los jóvenes alumnos escribía:
"Defiendan con valor el bien y la educación católica recibidos.
Difundan el espíritu de bondad: perdonen siempre: amen a todos; sean humildes, trabajadores,
francos y leales en todo: el mundo tiene suma necesidad de fe, de virtud, de honestidad".
Pero las palabras mejores las reserva para los pobres; mientras que las más duras las usa para sí
mismo. Los pobres son sus "patrones predilectos", nuestros patrones. Decía así, pero en realidad
eran su corazón.
"En la puerta del Pequeño Cottolengo Argentino, a los que entren no se les preguntará cómo se
llaman, sino solamente si tienen algún sufrimiento."
El mismo fue pobre. "Pobre sacerdote", como se califica una vez. Otra vez se dice un changador de Cristo. Estropajo, era una expresión que solía aplicarse a sí mismo y a los suyos.
De su vida escribe con una humildad y una dignidad que hace recordar a San Pablo:
"Sostenido por la gracia del Señor, he evangelizado a los pequeños, a los humildes, al pueblo, al pueblo pobre al que han envenenado con teorías perversas y arrebatado a Dios y a la Iglesia; en el nombre de la Divina Providencia he abierto los brazos y el corazón a sanos y enfermos, de toda edad, de toda religión, de toda nacionalidad: a todos habría querido dar, junto con el pan corporal, el divino bálsamo de la Fe, pero especialmente a nuestros hermanos que más sufren y están más abandonados.
Tantas veces he sentido a Jesucristo cerca de mí, tantas veces me pareció ver a Jesús en los más
desdichados y los que están más abandonados".
Pero esto no le bastaba, y rezaba a la Virgen:
"Vivir, palpitar, morir a los pies de la Cruz con Cristo.
Beatísima Madre, haz que tus pequeños hijos, los hijos de la Divina Providencia, tengan amor;
dales amor, ese amor que no es tierra sino fuego de caridad y locura de la Cruz.
Danos, María, un alma grande, un corazón grande y magnánimo que llegue a todos los dolores y
a todas las lágrimas. Haz que seamos verdaderamente como nos quieres tú: los padres de los
pobres! Que toda nuestra vida esté consagrada a dar a Cristo al pueblo, y el pueblo a la Iglesia de
Cristo; que arda y resplandezca de Cristo: y en Cristo se consuma, en una luminosa
evangelización de los pobres: que nuestra vida y nuestra muerte sean un cántico dulcísimo de
caridad, y un holocausto al Señor".

domingo, 23 de agosto de 2026

ESTILO DE VIDA RELIGIOSA DE DON ORIONE.



 Muchas veces nos preguntamos de donde sacó Don Orione el sustento histórico y canónico para su estilo de vida religiosa.

 Para el año 1902, Don Orione se encontraba en pleno proceso de consolidación y redacción de las constituciones de su propia congregación, la Pequeña Obra de la Divina Providencia (aprobada a nivel diocesano en marzo de 1903). Por esta razón, buscaba inspirarse de primera mano en las "reglas primitivas" y el espíritu original de los grandes santos reformadores del pasado

Don Orione imitó esta estructura abierta de Zaccarías que, de manera revolucionaria para su época, disponiendo en sus estatutos la colaboración orgánica de los laicos, voluntarios y bienhechores como parte vital de la Pequeña Obra y  a San Pablo como uno de los patronos principales en las Constituciones de los Hijos de la Divina Providencia de los cuales extrajo  textos paulinos extrajo el lema de fuego que define su carisma: "Caritas Christi urget nos" (La caridad de Cristo nos apremia) santos que rezaran de rodillas, pero trabajaran con las mangas arremangadas en las periferias sociales

El término "mangas arremangadas" (en italiano original, "maniche rimboccate") no pertenece a un autor o filósofo previo, sino que es una expresión popular de la lengua italiana que San Luis Orione adoptó y transformó en una categoría teológica.

 En el habla común, "arremangarse las mangas" significa ponerse a trabajar duro, con esfuerzo físico y sin pretensiones. Don Orione tomó esta metáfora del mundo obrero y campesino para acuñar lo que hoy universalmente se conoce en la Iglesia como la "Espiritualidad de mangas arremangadas".

Para Don Orione, esta frase definía un estilo de vida religiosa y de santidad contrapuesto a la pasividad:

Caridad en acción: No bastaba con conmoverse teóricamente ante la pobreza. Había que ensuciarse las manos, cargar a los enfermos, construir asilos y trabajar en el barro.

Santidad callejera: Quería santos que no se quedaran encerrados en la sacristía. Exigía una fe práctica que vistiera ropa de trabajo para salir a buscar a los más desamparados de la sociedad.

Equilibrio espiritual: Su mística unía la oración profunda con el esfuerzo extremo. Solía resumir esta idea diciendo que las obras de Dios se hacen "con las manos juntas y de rodillas, pero también corriendo"

 

 

sábado, 22 de agosto de 2026

RECORDAMOS AL PADRE ROQUE TONOLI



Sac. TONOLI Roque

de Salò (Brescia, Italia), muerto a Tortona, el 23 de agosto de 1986, a 72 años de edad, 45 de Profesión y 46 di Sacerdocio.

Nació el 16 de agosto de 1914, y desde pequeño siento el llamo a la vida sacerdotal, ingresando al seminario diocesano de Brescia y ordenándose sacerdote el 13 de Agosto de 1939.

El año anterior a su ordenación, 23 de octubre de 1938, se encuentra con Don Orione, quien le asegura: “¡Ven a la Pequeña Obra, y veras que estarás bien!”. Siendo recibido en Tortona por Don Orione, el 27 de septiembre de 1939.

Tendrá la alegría de formar parte del último grupo de religiosos enviados por el mismo Fundador a las misiones, llego a la Argentina, junto a otros religiosos, el 5 de mayo de 1940, a acompañar a su hermano Estanislao, aun clérigo, quien estaba en Argentina desde 1935.

Hizo su noviciado (1940 — 1941), profesando por la primera vez el 16 de Julio de 1941, y los perpetuos en la fiesta de la Virgen del Carmen de 1944.

Paso por las casas de: Claypole, Pompeya, Victoria, Barranqueras, Tucumán, Itatí, Mendoza, Gral. Lagos, sirviendo, junto a su hermano Estanislao, en diversos campos pastorales: dirección espiritual, parroquia, colegio, Cottolengo, santuario, etc.

El P. Roque, en 1952, expresaba su disponibilidad al P. Pensa, entonces Superior General, escribiéndole: ―El lugar más difícil, más desagradable, más pobre y de mayor necesidad en el norte argentino o en el Paraguay o en la misión del Goias”.

 En 1956 asumió como párroco en Barranqueras, el padre Roque Tonoli, creó nuevas capillas. Fueron sus vicarios los padres Estanislao Tonoli, Arcángel Cassol y Julián Jara

En Itatí, : fue párroco de Itatí entre 1971 y 1978

Relata el P. Roberto Simionato, entonces provincial de Argentina: “Por lo que a mí me toca, puedo testimoniar que el P. Roque trabajó hasta el final, más de lo que podía, y que cuando tenía derecho a reclamar descanso, o poner condiciones para su traslado, después del infarto del ‟83 en Mendoza, no me dejó que hiciera preámbulos, sino que cortó los rodeos con los que me introducía en el tema y me dijo que sí, a cualquier parte antes que le dijera donde. Sabemos que el P. Roque, desde el cielo, sabrá trabajar intensamente por Argentina, por sus vocaciones, por los sacerdotes y hermanos cansados”.

Por razones de salud, luego de muchos años de vida misionera, volverá a Italia, junto a su hermano Estanislao, el 25 de abril de 1986, pasando sus últimos meses en el Santuario de la Virgen de la Guardia en Tortona.

Era un hombre emprendedor y misionero, activo y espiritual, de gran celo pastoral y corazón sacerdotal.

Necrológico de la Provincia Religiosa “Nuestra Señora de la Guardia” (Obra Don Orione)


Un poco de historia y anécdotas de la Obra Don Orione
“¡Un momento, que somos religiosos!” Durante mi noviciado, el P. Baldussi solía contarnos una historia sobre los dos hermanos Tonoli, Roque y Estanislao, que luego me volvería a contar en Itatí, el P. Roberto Simionato, uno de los protagonistas de la misma.
En 1983, el P. Roque Tonoli sufrió un infarto en Mendoza, razón por la cual el P. Roberto, entonces provincial, reunió a los dos hermanos y les dijo que pensaba trasladar al P. Roque a otra comunidad en atención a su salud. Les explicó que había pensado en el Cottolengo de Gral. Lagos, donde podría llevar una vida menos agitada que en la parroquia de Mendoza. En el Cottolengo de Lagos todo estaba bastante organizado por el P. Bresciani, paisano de ellos que seguiría ahí como ecónomo y los ayudaría. Mientras el P. Roque asentía, el P. Estanislao sorpresivamente empezó a decir: “Pero mi hermano siempre fue párroco, cómo lo van a sacar ahora, aquí la gente lo quiere mucho… ¡Cómo le hacen esto a mi hermano!”. Antes de que el P. Roberto pudiese decir una palabra, el Padre Roque, levantando una mano en ademán de silencio, cortó de manera abrupta el discurso de su hermano: “¡Lao, basta, cómo se te ocurre decir esto! ¡Un momento, que somos religiosos! ¡Lo que el Padre diga está bien!”.  Y dirigiéndose al P. Provincial, le dijo: “Padre cuente conmigo para donde sea”.
Ambos hermanos fueron a Gral. Lagos donde se quedaron hasta agosto de 1986, cuando volvieron a Italia junto con su hermana Clelia que los acompaño en los últimos 13 años de Argentina, primero en Itatí, luego en Mendoza y Gral. Lagos.
El P. Roque murió de un infarto el mismo mes de agosto del regreso a Italia, el día 23 durante la novena, en el santuario de la Guardia donde había sido destinado para las confesiones. El P. Estanislao murió el 4 de noviembre de 1995 en Bergamo. Clelia su hermana se hospedaba en el centro “Mater Dei” de Tortona.

Cabe consignar además, que el hermano mayor de los Tonoli de nombre Amós, recientemente fallecido, fue grande bienhechor de la obra en Argentina, ayudando a la congregación con ingentes sumas para las casas donde estaban sus hermanos como misioneros. Con su ayuda se compró: el terreno y casa de Itatí en que se levanta la escuela profesional. el terreno y casa San José (Itatí) en la que se construyó la actual casa de la comunidad.
Se construyó la casa de la comunidad y el Hogarcito de Mendoza.
Se hicieron reformas de varios hogares de Gral. Lagos y la construcción “ex novo” de la actual iglesia.
En Italia, todas las casas del Norte siguen recibiendo la donación de parte de los hijos, del agua “Tavina”, prestigiosa marca de Saló (Brescia), propiedad de los Tonoli

 23 de agosto de 1986: Fallece en Tortona (Italia) a los 72 años de edad el padre Roque Tonoli, de la Obra Don Orione..  fuente P Facundo Mela.



en esta foto vemos al padre Estanislao Tonoli, en Barranqueras

viernes, 21 de agosto de 2026

CATEQUESIS Y CARIDAD



La Obra de la Divina Providencia [la congregación] comenzó un día de cuaresma en que yo me puse a enseñarle un poco de Catecismo a un niño que se había escapado de la iglesia y estaba llorando.

Así, ese niño fue más bueno y más cristiano, y hoy que está en el servicio militar, sigue recordando con gusto aquel día tormentoso y feliz al mismo tiempo.

            Y detrás de ése, ¡cuántos otros niños fueron más buenos y más cristianos, por el Catecismo y la gracia de Dios!

            Ah, la eficacia del Catecismo. Hijos míos ¿saben ustedes qué es y qué importancia tiene el Catecismo? Jesús transformó totalmente la sociedad: en las ideas, las costumbres, las leyes, en todo.

            ¿Con qué medio visible? Con uno muy sencillo. Escuchen. Un día llamó en su seguimiento a doce pobres pescadores y, después de haber escrito durante tres años el Catecismo en sus mentes y corazones, les dijo: "Vayan e instruyan a todos los pueblos; y enséñenles lo que yo les he enseñado a ustedes, y que sus sucesores hagan lo mismo hasta el fin de los tiempos".

            Y ellos lo hicieron, y el mundo se convirtió al cristianismo.

            ¿Y qué es lo que hace la Iglesia, hoy? Le entrega a los misioneros  una Cruz y un pequeño libro, el Catecismo, y los envía en medio de los bárbaros y salvajes, y éstos entran de a miles en las pacíficas carpas de la Iglesia.

            Así, con la gracia de Dios y con el Catecismo el mundo se convirtió, y se sigue convirtiendo.

            Así como el Cristianismo nació y se arraigó gracias a la predicación simple y pura del evangelio, o sea con el catecismo, así ahora lo tenemos que conservar y reavivar entre los pueblos.

            ¡Oren, hijos míos! Con la oración de ustedes la doctrina de Jesús volverá a entrar en las familias y las escuelas, como  primer elemento de educación moral, como la enseñanza más necesaria y la base de todo lo demás.

            ¡Padres y madres, recen! Nuestra juventud, principalmente en las ciudades, se está desviando de manera preocupante, ¡pero Dios escuchará la voz de ustedes y tendrá piedad de tantos pobres ilusos! ¡Tendrá piedad de las lágrimas de la Iglesia que, como una nueva Raquel, llora desconsolada la masacre de tantos hijos desviados y miserablemente arrastrados por la impiedad! Hijos de la  Providencia, esparcidos en tantos pueblos, ¿no podrían durante las vacaciones ayudar a los párrocos en la tarea catequística?

            ¿Quieren atraer a la Iglesia el mayor número posible de niños, entusiasmarlos y hacer todo lo posible por instruir en la suavísima doctrina de Jesús las almas de sus compañeros?

            ¿Quieren conocer el secreto para ganarse el afecto de los niños y lograr que los sigan en masa?

El gran secreto es éste: ¡revístanse de la caridad de Jesucristo!

            Para implantar y mantener viva la obra del Catecismo basta una sola cosa: la caridad viviente de Jesucristo.

Si los eligen para el alto privilegio de ayudar al párroco en la enseñanza del Catecismo, pidan al Señor que les dé una gran caridad. Esa caridad paciente y benigna, humilde, amable, que todo lo sufre, todo lo espera, todo lo soporta, y nunca desfallece. [1 Cor 13, 7]

            Llenos de esta caridad, salgan a buscar a los niños que, especialmente los domingos, andan por calles y plazas, y con esa caridad conquistenlos. No se cansen jamás, pasen por alto los defectos, sepan soportarlo y comprenderlo todo.
 
Publicado en la revista "L'Opera della Divina Provvidenza"; en este escrito de  juventud -tenía 26 años- Don Orione se refiere con entusiasmo al anuncio de la verdad cristiana y al testimonio de la caridad.
 
 
 
 
fuente:  Loqueyorecibi.blogspot Facundo Mela