SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


martes, 27 de octubre de 2026

AVE, OH MARIA , QUEREMOS SERVIR A CRISTO EN LOS POBRES !!!


¡Ave, Oh María, llena de gracias, intercede por nosotros! Recuerda, Virgen Madre de Dios, mientras estás en presencia del Señor, hablarle e implorarle por esta humilde Congregación tuya, que es la Pequeña Obra de la Divina Providencial, nacida a los pies del Crucifijo, en la gran semana del “Todo está cumplido”. Tú lo sabes, oh Virgen Santa, que esta pobre Congregación es obra tuya: Tú la has querido, y has querido servirte de nosotros miserables, llamándonos misericordiosamente al altísimo privilegio de servir a Cristo en los pobres; no has querido siervos, hermanos y padres de los pobres, vivientes de fe grande y totalmente abandonados a la Divina Providencia.
Y nos has dado hambre y sed de almas, de ardientísima caridad: ¡Almas! ¡Almas! Y, esto, en los días que más recordaban el desangrado y consumado Cordero, en los sagrados días que recuerdan cuando nos has generado en Cristo en el Calvario.
¿Qué hubiésemos podido nosotros, sin Ti? ¿Y qué podríamos, si Tú no estuvieses con nosotros? Oh entonces, dinos: ¿A quién iremos nosotros sino a Ti?
No eres Tú la meridiana antorcha de caridad? ¿No eres la fuente viva de aceite y de bálsamo, no eres la celeste Fundadora y Madre nuestra? ¿Tal vez no es en Ti, oh bendita entre las mujeres, que Dios ha reunido toda la potencia, la bondad y la misericordia? Oh sí: “En Ti misericordia, en Ti piedad, en Ti magnificencia, en Ti se reúne aun cuando en criatura es de bondad”. ¡Sí, sí, Oh Santa Virgen mía! – Todo Tú tienes y “¡todo Tú lo puedes, lo que tú quieras!
Ahora entonces, desciende y ven a nosotros: corre, oh Madre, pues el tiempo es breve. Ven e infúndenos una profunda vena de vida interior y de espiritualidad. Haz que arda nuestro corazón del amor de Cristo y de Ti: haz que veamos y sirvamos en los hombres a Tu Divino Hijo, que en humildad, en silencio y con anhelo incesante conformemos nuestra vida a la vida de Cristo, que lo sirvamos en santa alegría, y en gozo de espíritu vivamos nuestra parte de herencia del Señor en el Misterio de la Cruz.
¡Vivir, palpitar, morir a los pies de la Cruz o en la Cruz con Cristo!
A tus pequeños hijos, a los Hijos de la Divina Providencia, dona, Beatísima Madre, amor, amor; ese amor que no es tierra, que es fuego de caridad y locura de la Cruz.
Amor y veneración al “dulce Cristo en la tierra”, amor y devoción a los Obispos y a la S. Iglesia; amor a la Patria, así como Dios lo quiso; amor purísimo a los niños, huérfanos y abandonados; amor al prójimo, particularmente a los hermanos más pobres y doloridos; amor a los desamparados, a aquellos que son considerados desperdicios, deshechos de la sociedad; amor a los trabajadores más humildes, a los enfermos, a los inhábiles, a los abandonados, a los más infelices, a los olvidados; amor y compasión para todos, a los más lejanos, a los más culpables, a los más adversos, a todos y amor infinito a Cristo.
Danos, María, un ánimo grande, un corazón grande y magnánimo, que llegue a todos los dolores y a todas las lágrimas. Haz que seamos verdaderamente como nos quieres: ¡los padres de los pobres! Que toda nuestra vida sea consagrada a dar a Cristo al pueblo y el pueblo a la Iglesia de Cristo; que ella arda y resplandezca de Cristo; y en Cristo se consuma en una luminosa evangelización de los pobres; que nuestra vida y nuestra muerte sean un cántico dulcísimo de caridad y un holocausto al Señor.
¡Y luego...y luego el Santo Paraíso! Cerca de Ti, María: ¡siempre con Jesús, siempre contigo, sentados a tus pies, oh Madre nuestra, en el Paraíso, en el Paraíso!
* * *
Fe y Coraje, oh hijos míos: ¡Ave María y adelante! Nuestra celeste Fundadora y Madre nos espera y quiere en el Paraíso. Y será pronto.
¡Sean todos benditos, mis amados hijos! Y rueguen por vuestro afectuosísimo en Jesucristo y en la Santa Virgen. 
"Tenemos que tener una profundísima vena de la espiritualidad mística que impregne todos los niveles de la sociedad, los espíritus contemplativos y activos," servidores de Cristo y los pobres "(Don Orione).
Sac. J. Luis Orione
de la Divina Providencia

AYUDEME A SER SANTO " CARTA DEL P. DUTTO A DON ORIONE ,

 

RECORDAMOS AL PADRE JOSE DUTTO

El P. José Dutto: Un regalo de la Providencia


La primera referencia que tuve sobre el P. Dutto[1] fue que casó a mis abuelos en 1939, cuando era párroco en Pompeya. Entonces no entendía mucho quien era este sacerdote, pero me deba cuenta que había sido alguien importante por el modo que se hablaba de él.
El P. José Dutto, podemos decir, fue un regalo de la Providencia para la Congregación.
El 14 de Octubre de 1922 falleció el P. Julio Quadrotta[2], y durante la misa de exequias, Don Orione miró a dos sacerdotes diocesanos presentes, y con gran confianza le pidió a Dios que alguien tomase el lugar del sacerdote difunto: “Señor me has quitado al P. Quadrotta a quién necesitaba tanto. Dame en su lugar a uno de estos dos jóvenes sacerdotes”. Confiado en la Providencia, no volvió a Tortona esa noche.
Al día siguiente, el P. José Dutto, entonces vicario parroquial del Sagrado Corazón y uno de los dos sacerdotes a quienes Don Orione miró, fue a la colonia de San Antonio y para pedir la dirección de Don Orione, pues quería enviarle una carta pidiéndole consejo sobre su vocación misionera.
Para su sorpresa, no necesito pedir la dirección del Fundador, ya que el mismo Don Orione lo recibió paternalmente y lo invitó colaborar en su obra misionera, diciéndole que este  era el deseo de Dios. Lleno de dudas y un poco turbado, el P. Dutto hizo un retiro espiritual para discernir la voluntad de Dios, y el 4 de diciembre de ese año ingresó en la Congregación.
            Mientras se preparaba para ingresar, le escribió a Don Orione: “Si un día consigo ser parte de los Hijos de la Divina Providencia, le ruego desde ahora, ¡ayúdeme a ser santo! Si por cobarde inconstancia olvidara este propósito, recuérdemelo” (carta del 27 de octubre de 1922).
            Al poco tiempo de ingresar fue destinado a Argentina, llegando a este país el 5 de mayo de 1923. Ya en su nuevo destino, el P. Dutto será uno de los hombres de confianza del Fundador y unos de los pilares de la naciente presencia orionita. 
P. Carbone (predicador), Don Orione, P. Zanocchi, P. Dutto y P. Montagna.


 
El P. Enzo Giustozzi, con algo de picardía, solía contar que la “tradición oral” llamaba “el Sanedrín” al trío compuesto por los PP. Zanocchi, Di Salvatore y Dutto, a través de los cuales Don Orione dirigía la Obra en Argentina.
            El primer destino del P. Dutto será la Colonia de Marco Paz, donde sufrirá una terrible experiencia dado los problemas con las autoridades de la misma.
En marzo de 1924 será enviado a la parroquia “La Sagrada Familia” en el Puerto de Mar del Plata, donde desarrollará una increíble labor pastoral entre los pescadores.
A raíz de la invitación de un vecino y amigo del Véneto (Italia), visitará el actual barrio “San José”, y se ocupará del cuidado pastoral de dicha zona, dando comienzo al Oratorio “Santa Teresita”, base de lo que luego sería la parroquia “San José” de Mar del Plata.
Siendo párroco de “La Sagrada Familia”, invitará a los pescadores a dar gracias por la pesca abundante, dando así comienzo a la actual Fiesta Nacional de los Pescadores.
En el transcurso de los años, la comunidad marplatense le dedicará una de la calles del Puerto como prenda de gratitud y cariño.
Al volver Don Orione a la Argentina por segunda vez en 1934, el P. Dutto se trasladará a la casa de Carlos Pellegrini para colaborar con el Fundador.
En 1937, fue nombrado párroco de Pompeya, y en 1940, Superior Provincial, al ser elegido Vicario General al P. Zanocchi. 
Don Orione, Mons. Cortesi y el P. Dutto, en la actual Casa Provincial, 1935
 
            En el III° Capítulo General (1952) fue nombrado superior de la provincia de San Marciano (Norte de Italia), cargo que acepto con dolor, pues significaba dejar la Argentina. Desde 1955 hasta 1958, fue rector del Santuario de la Guardia de Tortona. Fue elegido Consejero General en el IV° Capitulo General (1958) y nombrado Procurador de la Congregación en el V° Capitulo General (1963).
            Durante sus últimos años en Italia, recordaba con mucho cariño sus casi treinta años en Argentina, al punto que algunos dicen que “lloraba penas argentinas” al encontrarse con algún misionero italiano de regreso.
Don Orione lo definió como un religioso óptimo, de gran piedad, inteligente, de vasta cultura y fervoroso.
Entre otras cosas, Don Orione le encomendó el cuidado del boletín de la Congregación en Argentina, pues decía el Fundador que el P. Dutto “escribe muy bien en castellano”[3]. Incluso el Instituto Argentino-Hispano, le otorgó un título académico en Octubre de 1966. Escribió también la biografía del P. Zanocchi, la historia de las actividades de los primeros hijos de Don Orione en el Chaco, y también tradujo diversos escritos de Don Orione.
Es recordado por su dedicación pastoral y amor al pueblo de Dios, así contaba mi abuela. Como también por su gran estatura, sus manos grandes, su carácter fuerte, y por haber sido un hombre de confianza del Fundador y un pilar de la naciente provincia Argentina.
P. Dutto (al centro) junto al Papa Pablo VI y el P. Zanatta

PADRE JOSE ZANOCCHI NACE 28 OCTUBRE DE 1873

 

 


 



Padre José Zanocchi,

Primer superior de Argentina, Brazil, Uruguay y Chile

 Nació en Cegni (Italia) el 28 - X - 1873. Entró en la Congregación a los 26 años (15 - X - 1899). Hijo único del Alcalde del pueblo, Don Orione lo probó poniéndolo de portero en el Santa Clara.

 Fue ordenado Sacerdote el 17 de diciembre de 1904 y ejerció un fecundo apostolado como capellán en el hospital, en las cárceles y luego como padre espiritual de la naciente familia de las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad.

 Las excelentes cualidades del P. José, su piedad y sus virtudes indujeron al Fundador a pedir su presencia en América Latina a los pocos meses de su llegada y así el 15 de enero de 1922 el Padre Zanocchi, junto con los Padres Montagna y Contardi y los clérigos Dondero y Castagnetti se embarcaron en Génova. Don Orione los esperaba en Río de Janeiro y desde allí continuaron el viaje hasta Buenos Aires, donde desembarcaron el 6 de febrero, en el mismo momento en que sobre el muelle, 21 cañonazos anunciaban la elección de Pío XI.

 La primera semana, hasta el 11 de febrero fueron huéspedes de los Padres Lazaristas del Santuario de Luján.

 Su primera tarea apostólica fue la iglesia de Victoria (Bs. As.), recién aceptada por el Fundador, (oficialmente reconocida como Parroquia en 1927). Después de incrementar la vida de la naciente parroquia, abrió un Colegio para la Primaria y la Escuela Tipográfica, y cuando Don Orione volvió a Italia, en mayo del 22, lo constituyó superior y representante suyo para Argentina y Brasil (fue Superior de Sud América desde 1922 a 1946). Don Orione lo presentaba como el “Don Sterpi de América” y lo confirmaba con una confianza muy firme.

 Abrió la casa de Mar del Plata, Nueva Pompeya en la misma Capital y luego la primera casa en Montevideo y en Santiago de Chile.

 Tuvo que interesarse personalmente también de las Hermanas, como ya había hecho en sus primeros años de sacerdocio; preparó su acogida en Argentina y las ayudó para que pronto establecieran la casa de formación y el Noviciado en la misma Capital.

 En 1946 tuvo que participar del 2º Capítulo General de la naciente Congregación y fue elegido Vicario General. Por seis años se vio así alejado de su segunda Patria y fue un sacrificio no leve. Al terminar su mandato fue nuevamente enviado a la Argentina (1952), no obstante sus 78 años, interpretando su íntimo deseo de morir aquí.

 Falleció en Claypole el 17 de mayo de 1954, a los 80 años de edad, 42 de Profesión y 50 de Sacerdocio.

 

lunes, 26 de octubre de 2026

LA PROVIDENCIA ES GRACIA DE DIOS



La Providencia es más gracia de Dios que actividad nuestra ...

Como orionitas, debemos cultivar una conciencia de servidores, de limpiadores, de zapateros, de trapos, de hijos de la Divina Providencia, actitud espiritual que no excluye nada de los talentos, del progreso, de los emprendimientos, más aún, los potencia al máximo.

 Es la gracia, es decir, la relación filial con Dios Padre, obrada por el Espiritu Santo, que nos asemeja a Jesús, que “convertirá los afectos naturales en afectos sobrenaturales y espirituales”[26] y que amalgama en Dios las personas y las actividades de las que nos ocupamos.

            Ser Hijos de la Divina Providencia comporta el meterse en las manos de Dios como instrumentos de su Divina Providencia. “Somos trapos en las manos del Señor, de la Divina Providencia ... somos trapos en las manos de la Iglesia, somos únicamente a su servicio, con devoción plena y permanente ... Se los dije tantas veces que somos trapos de Dios y de la Virgen, y la gracia y la fortuna son todas nuestras,  si Ellos se sirven de nuestras miserias para hacer alguna cosa buena en la Santa Iglesia”[27].

Nuestra colaboración personal y también institucional, nuestra “pequeña obra” de la Divina Providencia por medio de las obras de caridad, no consiste en una acción humanamente “poderosa”, casi sustituyendo aquella de Dios. Nuestra vida y los signos de la “providencia” (las obras de caridad) sirven para “extender siempre las manos y el corazón para recoger peligrosas debilidades y miserias y ponerlas sobre el altar, porque en Dios se conviertan en la fuerza de Dios y su grandeza”[28]. Sólo con esta acción de consagración a Dios, las obras de caridad evangelizan con la Divina Providencia y “abren los ojos de la fe y mueven los corazones hacia Dios”[29]. 

[26] Scritti 26, 145.

[27] Sui passi di Don Orione, p. 48.

[28] Nel nome della Divina Provvidenza, p.82.

[29] Scritti 4, 280.


domingo, 25 de octubre de 2026

VISITA CANÓNICA DEL ABATE CARONTI , 26 OCTUBRE


26 de octubre: el Abad Caronti comienza oficialmente la Visita Canónica Uno de los grandes deseos de Don Orione era que sus seminaristas armenios fuesen ordenados en rito armenio, por lo que le pidió a su vicario, el P. Sterpi, presentar el caso a la Congregación para las Iglesias Orientales. Él soñaba que algún día ellos pudiesen trabajar con la comunidad armenia y transformarse en un puente de unión entra la Iglesia de Roma y las Iglesias Orientales.


Pero nunca llegó a ver su deseo hecho realidad. De hecho los seminaristas Dellalian y Chamlian fueron ordenados bajo rito romano y no bajo rito armenio. Aparentemente, el Visitador Apostólico enviado por la Santa Sede, el abad benedictino Emanuele Caronti, desalentó dicha iniciativa dada la inminencia de la guerra y la conclusión del 1° capitulo general de la Congregación (Agosto de1940). 
Luego de algunos años, la Congregación obtendrá que los PP. Dellalian y Chamlian puedan celebrar la misa en rito armenio

 A pocos meses del fallecimiento de Don Orione, el Abad Emanuel Caronti, visitador apostólico de la congregación; pidió informe de cada casa.                        

En 1942 el abad Caronti con la colaboración de Don Sterpi pidió y obtuvo de la Sagrada Congregación para los Religiosos permiso para convocar el Primer Capítulo General de las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad fue elegido Superiora General Madre María Francisca Cecchetti. La nueva Superiora General y su Consejo, inició la redacción de las constituciones de las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad. Colaboró, el ​​abad Caronti y sacerdotes orionitas.

 Fuente: fragmentos de distintos escritos : Conociendo a Don Orione del P. Fernando Fornerod; Papasogli, Don Orione.org.


 

ARRAIGADOS Y CIMENTADOS EN EL AMOR

 


FDP: "arraigados y cimentados en el amor" (Ef 3:17)

" Para Don Orione, lo que era santo, es la caridad  que está muy lejos de ser filantropía", En Don Orione la  caridad era la salida natural de su adhesión a Cristo, la forma práctica de realizar su restaurar todas las cosas en Cristo ".

"Nosotros, sus hijos dispersos por todo el mundo, manejamos cientos de obras, grandes y pequeñas, y  lo hacemos en su nombre y  queremos hacer con su estilo - dice Don Oreste - a pesar de que los tiempos han cambiado, las demandas van evolucionado y ahora pone demandas que a veces nos ayudan, pero a menudo nos limitan. Lo que hay que hacer para que nuestras actividades no estén distorsionadas por la burocracia y no se marchiten al  perder el contacto con la fuente original? Alguien ha propuesto la creación de lo que podría llamarse "una espiritualidad de la caridad", es decir, una búsqueda de todos aquellos aspectos teológicos y espirituales que pueden y deben nutrir nuestras acciones . Los Orioninos - dijo el vicario general - tenemos que ser expertos de la caridad, porque todo realmente se restaura en Cristo.

el Papa pide  volver a los pobres, los marginados y de ir a los suburbios, y luego analiza cuatro posibles lugares donde debemos hacer nuestra experiencia de Dios: a) con nosotros mismos (y con demasiada frecuencia olvidamos que nosotros también necesitamos para recargar la experiencia y el amor de Dios); b) nuestros hermanos y comunidades de la congregación (con el fin de llegar a ser realmente un equipo, un instrumento único en las manos de Dios); c) los necesitados en el cuerpo y d) los necesitados en el espíritu .

El Director General P. Tarcísio Vieira,  llama "una herramienta valiosa para ayudar a reclutar y profundizar la espiritualidad, el estilo de vida Don Orione, el sacerdote que - según Francisco -" lleva una vida de encuentro con el Señor en la oración y con la gente hasta el final del día, a ser 'arrancado' como un trapo ". Aquí, el dinamismo y la esencia de la "espiritualidad de la caridad".  las preguntas fundamentales de nuestro ser consagrados a  Don Orione: " He quedado con un hombre? Soy hombre del tabernáculo? Soy un hombre de la calle? soy hombre 'oreja' que sabe cómo escuchar? Me canso de la gente? "».

sábado, 24 de octubre de 2026

RECONOCIMIENTO CANÓNICO DE LA PARROQUIA SAN JOSE DE MAR DEL PLATA







  25 de Octubre de 1942, era reconocida, canónicamente, la Capilla San José (que fue inaugurada y bendecida el 19 de marzo de 1932) como Parroquia.

Realizándose, ese día, una procesión por las calles del barrio y, a continuación, una Misa.
Su primer párroco fue el Padre Juan D' Attilia.

viernes, 23 de octubre de 2026

¡¡¡EL APOSTOLADO DE LA CARIDAD !!

… “Prepárense para el apostolado de la caridad, con la humildad, con la oración incesante y fervorosa, con la devoción a Jesús Sacramentado, a Jesús Crucificado, al Corazón de Jesús… Si en ustedes acrecientan el espíritu verdadero de Jesús -que no es tibieza, sino fuego, fuego de caridad divina-, no dudo que también todas las buenas energías se despertarán en ustedes en el amor de Dios; vuestra voluntad será valorada por una mayor gracia de Señor, y el resultado no podrá ser más satisfactorio. ¡Pero hablaría en vano, si no sintieran a Jesús, si no amaran a Jesús, si no actuaran por Jesús!

El “Intaurare omnia in Christo”, que fue el grito del Apóstol San Pablo y es el programa de nuestra Congregación, - debemos aplicarlo comenzando por nosotros; primero renovarnos nosotros en Cristo, para luego renovar a los demás. No podremos renovar a los demás en Cristo, si antes en Cristo no nos hemos renovado nosotros mismos en su santo amor, y con su santa gracia, que seguramente no faltará. El amor de Jesucristo debe encendernos, consumirnos, rehacernos, renovarnos a todos nosotros, amados hijos; renovados en El, todo será posible, con su santa gracia, en El que nos conforta”….

jueves, 22 de octubre de 2026

DON ORIONE Y LAS VACUNAS



Noticias de las comunidades de la Provincia Ntra. sra. de la Guardia

(Argentina, uruguay, Paraguay y México)

En un hallazgo de documentación histórica, les presentamos el certificado de vacunación contra la viruela de Don Orione, datado el 10 de diciembre de 1935, en el cual también se indica que debía recibir una dosis de refuerzo a los diez años. Don Orione fue vacunado en el Instituto Jenner dependiente de la Dirección de Asistencia Sanitaria y Asistencia Pública de la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.

Entre los años 1869 y 1877 desde la sección de higiene de esa Entidad Municipal, el medico sanitarista Emilio Coni intervino para hacer obligatoria la vacunación antivariólica en la Capital Federal. Cumpliendo seguramente con esa obligación es que Don Orione recibió su vacuna.

Queda por investigar por qué Don Orione no fue vacunado en Italia y recién recibió la antivariólica en 1935 cuando ya llevaba un año de presencia en Argentina. Incluso resta saber si habría alguna norma de vacunación contra la viruela para los inmigrantes, habida cuenta que nuestro Padre Fundador cruzó la frontera de nuestro país por primera vez en 1921.

Recordemos que la viruela es una enfermedad infectocontagiosa que puede ser mortal y ha afectado a la humanidad por miles de años. Fue erradicada en todo el mundo en 1980, como resultado de una campaña de vacunación global sin precedentes.

miércoles, 21 de octubre de 2026

SAN JUAN PABLO II

 



Hoy, 22 de octubre, la Iglesia Católica celebra la fiesta de San Juan Pablo II, el Papa peregrino, el Pontífice que viajó por el mundo entero llevando un mensaje de paz y reconciliación. Juan Pablo II, como heredero del Concilio Vaticano II, contribuyó enormemente a su asimilación desarrollando un nutrido y sólido magisterio. Puestos los pies en el suelo de la tradición de la Iglesia y el Evangelio, supo proyectarse al futuro llamando a una “Nueva Evangelización”. Fue también un defensor incansable de la vida y la familia: “el matrimonio y la familia cristiana edifican la Iglesia. Los hijos son fruto precioso del matrimonio".

Karol Jósef Wojtyla, más conocido como San Juan Pablo II, nació en Wadowice (Polonia) en 1920. Sus padres, católicos fervorosos, lo educaron en la calidez de la fe. Su juventud estuvo marcada por el ambiente desolador y trágico causado por la Segunda Guerra Mundial y la invasión nazi a Polonia. Aun así, pudo ingresar al seminario y llevar su formación de manera clandestina. Fue ordenado sacerdote en 1946 y en 1958 se convirtió en obispo auxiliar en la arquidiócesis de Cracovia. Al ser ordenado obispo Karol escogió como lema oficial la expresión latina “Totus Tuus” (todo tuyo), en honor a María Santísima y que mantuvo durante todo su pontificado. El 29 de mayo de 1967 fue nombrado cardenal, convirtiéndose en el segundo más joven de aquella época, con solo 47 años de edad.

Wojtyła participó activamente en las sesiones del Concilio Vaticano II. Fue muy importante su colaboración en las constituciones dogmáticas “Gaudium et Spes” y “Lumen Gentium”. En 1964 sería nombrado Arzobispo Metropolitano de Cracovia y posteriormente creado Cardenal por el ahora Papa San Pablo VI. Como Arzobispo fue un promotor de la pastoral para los sordomudos y ciegos, creó el “Instituto de familia” y el programa “S.O.S. Cardenal Wojtyla” para ayudar a mamás solteras en peligro de abortar.

A la muerte de Juan Pablo I en 1978, es elegido Sumo Pontífice, adoptando el nombre de “Juan Pablo II”, en honor a su predecesor. Realizó 104 viajes apostólicos fuera de Italia y 146 al interior de ese país. Su pontificado fue el segundo más largo de la historia: 26 años, 5 meses, y 18 días (9, 666 días), de 1978 a 2005. A Juan Pablo II se le reconoce como uno de los artífices de la caída de los regímenes comunistas totalitarios de la Europa Oriental. Ejerció, en ese sentido, un liderazgo decisivo en la consecución de la paz mundial y la liberación de los pueblos de las ideologías. También fue un crítico de los excesos del sistema capitalista y un defensor de la clase trabajadora.

Lamentablemente, el Papa Juan Pablo II fue víctima de la violencia: sufrió un atentado contra su vida el 13 de mayo de 1981 (día de la Virgen de Fátima), del que salió muy mal herido aunque logró sobrevivir providencialmente. Un gran ejemplo dio al mundo cuando, ya recuperado, visitó en la cárcel al hombre que le disparó, el ciudadano turco Mehmet Ali Ağca, concediéndole el perdón.

San Juan Pablo II siempre estuvo preocupado por los jóvenes. Fue él quien impulsó las Jornadas Mundiales de la Juventud, con las que congregó a millones de jóvenes de todo el mundo. También fue el inspirador y promotor de los Encuentros Mundiales de las Familias.

El Papa peregrino partió a la Casa del Padre el 2 de abril de 2005, a los 84 años de edad. Fue beatificado por el Papa Benedicto XVI en 2011 y canonizado en abril de 2014 por el Papa Francisco. En aquella ocasión, en la homilía de la ceremonia de canonización, Francisco señaló lo siguiente: “San Juan Pablo II fue el Papa de la familia. Él mismo, una vez, dijo que así le habría gustado ser recordado, como el Papa de la familia”.fuente Aciprensa

martes, 20 de octubre de 2026

UNA IGLESIA EN SALIDA






QUEREMOS ARDER DE FE Y CARIDAD

en una Iglesia “en conversión” (espiritualidad eclesial)

 (Escritos, vol.57 –tomo 51) está tomada de los Escritos de Don Orione recopilados al fin de su vida, como prueba de lo que vivió directamente, y como  testamento  trasmitido  a  todos  nosotros.

Él  mismo  era el  primero en “arder de fe y de caridad”!  Esta exhortación es todavía actual, En  ellas  se  descubre  que  toda  la  vida  de  Don  Orione  fue donada  al  prójimo  para  amar y salvar a las personas de todas las extracciones sociales, pero en particular a los “pobres que son Jesucristo”.

Es  una  página  escrita  a  mano,  una  minuta  sin  título,  sin  signos  de puntuación,  con  algunas correcciones, un conjunto de frases significativas preparadas tal vez para un discurso del año 1939,  último  período  de  su  vida.  Muchas  veces  Don  Orione  pronunció  estas  frases  en  público  para  reavivar el alma de las personas.

Estamos al inicio de la Segunda Guerra Mundial. Europa estaba dividida ideológicamente. Italia, que  estaba  oprimida  por  una  prolongada  dictadura,  preparaba  inconscientemente  al  pueblo  para  la guerra  incipiente,  el  territorio tortonés  era  teatro  de  luchas  sociales  entre  los  peones  rurales  y  los propietarios   de   la   tierra,   entre   los   proletarios   y   los   patrones   de   las   fábricas.   Don   Orione sensibilizaba constantemente a sus clérigos sobre la situación de aquel tiempo.

Cuando Polonia  fue  invadida por  las tropas alemanas, el Santo Fundador, expuso  la  bandera de esa  nación  en  su  habitación  e  invitó  a  sus  clérigos  polacos  a  retornar  a  su  tierra  de  origen  con  un gran sentido cívico y patriótico.

En  este  contexto  histórico,  social,  político  y  cultural,  Don  Orione que  había regresado  de

América, con un precario estado de salud, pero con una Congregación eficiente y preparada para los eventos que se avecinaban, se puso como siempre  “a la cabeza de los tiempos”

como sacerdote de frontera,  incitando  a  los  cristianos  a  creer  en Dios  y  en  la  caridad  hacia  el  prójimo  para  evitar catástrofes más graves.

Hay  una  gran  sintonía  entre  las  enseñanzas  de  la  Iglesia,  sobre  todo  del  Papa  Francisco  y  don Orione ,en lo que respecta a  la vida cristiana vivida según el Evangelio, vida que se fundamenta en el precepto del amor y demuestra que la Fe en Dios se concretiza  en el amor activo hacia el prójimo necesitado, vivificando así la Caridad.

La  Iglesia  en  salida  es  una  Iglesia  con  las  puertas  abiertas.  De  estas  puertas  es  necesario  salir

para ir al encuentro de los otros hermanos, con el fin de mirarlos a los ojos, escucharlos y ayudarlos.

Ya Don Orione invitaba a sus colaboradores a “salir de la sacristía” para encontrar directamente al prójimo.

La Iglesia está  llamada  a ser siempre  casa abierta del Padre. En  la parábola  evangélica del  hijo pródigo,  el  viejo  padre  deja  la puerta  abierta a  la  espera  del  retorno  del  hijo,  de  modo que pueda entrar sin dificultad para reencausarse en el camino justo.Todos tienen el derecho de recibir el Evangelio. Los cristianos tienen el deber de anunciarlo con alegría,  sin  excluir  a  ninguno.

Sólo  así  la  Iglesia  puede  crecer,  no por proselitismo, sino  por atracción del Evangelio que lleva la alegría misionera a quien lo pone en práctica.

Extracto de proyecto formativo del MLO

 

46. La Iglesia «en salida» es una Iglesia con las puertas abiertas. Salir hacia los demás para llegar a las periferias humanas no implica correr hacia el mundo sin rumbo y sin sentido. Muchas veces es más bien detener el paso, dejar de lado la ansiedad para mirar a los ojos y escuchar, o renunciar a las urgencias para acompañar al que se quedó al costado del camino. A veces es como el padre del hijo pródigo, que se queda con las puertas abiertas para que, cuando regrese, pueda entrar sin dificultad.

47. La Iglesia está llamada a ser siempre la casa abierta del Padre. Uno de los signos concretos de esa apertura es tener templos con las puertas abiertas en todas partes. De ese modo, si alguien quiere seguir una moción del Espíritu y se acerca buscando a Dios, no se encontrará con la frialdad de unas puertas cerradas. Pero hay otras puertas que tampoco se deben cerrar. Todos pueden participar de alguna manera en la vida eclesial, todos pueden integrar la comunidad, y tampoco las puertas de los sacramentos deberían cerrarse por una razón cualquiera. Esto vale sobre todo cuando se trata de ese sacramento que es «la puerta», el Bautismo. La Eucaristía, si bien constituye la plenitud de la vida sacramental, no es un premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los débiles[51]. Estas convicciones también tienen consecuencias pastorales que estamos llamados a considerar con prudencia y audacia. A menudo nos comportamos como controladores de la gracia y no como facilitadores. Pero la Iglesia no es una aduana, es la casa paterna donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas.

 Papa Francisco: Evangeliii Gaudium