SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


miércoles, 4 de marzo de 2026

¡¡REVÍSTANSE DE LA CARIDAD DE JESUCRISTO!!




Publicado en la revista "L 'Opera de lla Divina Provvidenza"; en este escrito de juventud –tenía 26 años– Don Orione se refiere con entusiasmo al anuncio de la verdad cristiana y al testimonio de la caridad

La Obra de la Divina Providencia (la congregación) comenzó hace siete años, un día de cuaresma en que yo me puse a enseñar le un poco de Catecismo a un niño que se había es capado de la iglesia y estaba llorando.

Así, ese niño fue más bueno y más cristiano, y hoy que está en el servicio militar, si que recordando con gusto aquel día tormento so y feliz al mismo tiempo.

Y detrás de ése, ¡cuántos otros niños fueron más buenos y más cristianos, por el Catecismo y la gracia de Dios!

Ah, la eficacia del Catecismo. Hijos míos ¿saben ustedes qué es y qué importancia tiene el Catecismo? Jesús transformó totalmente la sociedad: en las ideas, las costumbres, las leyes, en todo.

¿Con qué medio visible? Con uno muy sencillo. Escuchen. Un día llamó en su seguimiento a doce pobres pescadores y, después de haber escrito durante tres años el Catecismo en sus mentes y corazones, les dijo: "Vayan e instruyan a todos los pueblos; y enséñenles lo que yo les he enseñado a ustedes, y que sus sucesores hagan lo mismo hasta el fin de los tiempos".

Y ellos lo hicieron, y el mundo se convirtió al cristianismo.

¿Y qué es lo que hace la Iglesia, hoy? Les entrega a los misioneros una Cruz y un pequeño libro, el Catecismo, y los envía en medio de los bárbaros y salvajes, y éstos entran de a miles en las pacíficas carpas de la Iglesia.

Así, con la gracia de Dios y con el Catecismo el mundo se convirtió, y se sigue convirtiendo.

Así como el cristianismo nació y se arraigó gracias a la predicación simple y pura del evangelio, o sea con el catecismo, así ahora lo tenemos que conservar y reavivar entre los pueblos.

¡Oren, hijos míos! Con la oración de ustedes la doctrina de Jesús volverá a entrar en las familias y las escuelas, como primer elemento de educación moral, como la enseñanza más necesaria y la base de todo lo demás.

¡Padres y madres, recen! Nuestra juventud, principalmente en las ciudades, se está desviando de manera preocupante, ¡pero Dios escuchará la voz de ustedes y tendrá piedad de tantos pobres ilusos! ¡Tendrá piedad de las lágrimas de la Iglesia que, como una nueva Raquel, llora desconsolada la masacre de tantos hijos desviados y miserablemente arrastrados por la impiedad! Hijos de la Providencia, esparcidos en tantos pueblos, ¿no podrían durante las vacaciones ayudar a los párrocos en la tarea catequística?

 

¿Quieren atraer a la Iglesia el mayor número posible de niños, entusiasmarlos y hacer todo lo posible por instruir en la suavísima doctrina de Jesús las al mas de sus compañeros?

¿Quieren conocer el secreto para ganarse el afecto de los niños y lograr que los sigan en masa?

El gran secreto es éste: ¡revístanse de la caridad de Jesucristo!

Para implantar y mantener viva la obra del Catecismo basta una sola cosa: la caridad viviente de Jesucristo.

Si los eligen para el al to privilegio de ayudar al párroco en la enseñanza del Catecismo, pidan al Señor que les dé una gran caridad. Esa caridad paciente y benigna, humilde, amable, que to do lo sufre, todo lo es pera, todo lo soporta, y nunca desfallece. (1 Cor 13, 7).

Llenos de esta caridad, salgan a buscar a los niños que, especialmente los domingos, andan por calles y plazas, y con esa cari dad conquístenlos. No se cansen jamás, pasen por al to los defectos, se pan so portar lo y comprenderlo todo.

Son rían, tengan una palabra afectuosa y amable para con todos, sin hacer diferencias; hijos míos, háganse todo para todos (1 Cor 9, 22) para llevar todas las almas a Jesús. Estén dispuestos a dar la vida por un alma ¡mil vidas por una sola alma! Queridos hijos, con la dulzura de Jesús ganarán y conquistarán todos los niños de su pueblo.

La caridad de Nuestro Señor Crucificado: ¡éste es el secreto, oh almas de mis hijos y de mis hermanos, el arte de atraer y tocar los corazones, y de convertir, iluminar y educar a los niños, esperanza del mañana y delicia del Corazón de Dios!

¡Caridad viviente! ¡Caridad grande! ¡Caridad, siempre! ¡Con caridad lo lograremos todo; ¡sin caridad, nada!

¡Ven, caridad santa e inefable de Jesús, triunfa y conquista los corazones de todos, y enciende ardientemente mi pobre alma!

 


martes, 3 de marzo de 2026

LA REVOLUCION DE LA CARIDAD

En un artículo publicado por el diario Avvenire el 8 de diciembre 2017,  Don Luis Orione es citado entre los santos sociales del siglo pasado.


Vito Magno escribió en el artículo " Los cristianos y la revolución de la caridad: para servir en lugar de utilizar ":
"Es un período que los pobres gozan de una cierta notoriedad que, con sus cómplices de datos Istat en el bienestar y el malestar de la Caritas italiana con su informe en 2017, y en especial Francisco, con el Día Mundial de los pobres, que desde el 19 de noviembre del año pasado ha suscitado iniciativas de caridad impensables. Sin embargo, las palabras de Jesús son intemporales: 'los pobres siempre los tiene con usted'!
Hay demasiadas imágenes de hambre, de enfermedad, el subdesarrollo, que se ejecutan delante de nuestros ojos, junto con los de los "grandes" de la tierra que creen que la guerra es la mejor manera de proteger su economía y sus intereses. Mientras la indiferencia general hacia los pobres va a ganar en la justicia social, será imposible encontrar solución a sus problemas ".
"Francisco, desde el inicio de su pontificado, sin embargo, ha demostrado, con el testimonio y las iniciativas que ayudan a los pobres, incluso con pequeños gestos, que debería ser para todos un ejercicio saludable. "Una gota en el océano no es nada - Madre Teresa de Calcuta solía decir - pero si había que carecería". Innumerables figuras de santos antiguos y modernos han dejado huellas indelebles en la historia para responder a las necesidades de aquellos que encontraron en su camino. Algunos nombre habla por sí mismo. En 1200 San Francisco de Asís se hizo pobre entre los pobres, y San Pedro Nolasco estaba ansioso para redimir esclavos. Tres siglos más tarde San Juan de Dios y San Camilo de Lellis pasaron sus vidas para garantizar la atención sanitaria a las personas sin recursos económicos. En 1600, San Vicente de Paola recordó a sus monjas a cruzar las puertas de las prisiones, pero a comportarse 'como los rayos del sol que se colocan en la parte superior de la basura sin ensuciarse.' Muchos santos del orden social  '800 y del siglo pasado, que se hizo cargo de los niños abandonados y estaban al servicio de los rechazados por la' buena sociedad ': Juan Bosco a Annibale Di Francia, desde Luigi Orione a la Madre Teresa de Calcuta ".
"Hoy en día la palabra 'servir' suena complicado en una sociedad donde prefiere 'empleo' para su propia ventaja: en la política y la economía, en las relaciones humanas, la cultura y los medios de comunicación. Sin embargo, otro enfoque, como el siguiente para ayudar, no es exclusivo de los cristianos. En una carta de Plinio el Joven, escritor del siglo primero, que leer palabras como tal vez no se puede esperar de un pagano: "Estimado Gemino, creo que un hombre debe ser muy generoso si rescatar a los conocidos por estar en necesidad; no como los que son generosos con aquellos que pueden ser correspondido con aún mayores dones ". Por la generosidad cristiana adquiere un valor mayor, "Cada vez que lo hicisteis a uno de estos mis hermanos, me han hecho a mí."
"No es fácil de entender plenamente el mensaje cristiano de la caridad, sino un indicador puede ayudar: el Día Mundial de los pobres ha dejado una huella en los que, en esta y otras iniciativas Francisco, intercepta un modo ejemplar de la presencia cristiana en el mundo de la pobreza. Una presencia antigua en comparación con la dignidad de los pobres, sino también los nuevos como para sanar las heridas de ellas producidas por la insatisfacción y la soledad. Desafortunadamente, incluso la ayuda respuestas más recomendable para satisfacer las necesidades de la pobreza postmateriali, tales como la falta de dirección, no puede dejar de tomar nota de su insuficiencia. En la Iglesia, 'campo' del hospital, entonces se debe tomar en todos sus miembros un compromiso de estar con los pobres 'a estar enamorado de Cristo, no de los empleados',
(Gran Vito, cristianos y revolución: la caridad para servir en lugar de utilizar , Avvenire, el 8 de diciembre de 2017, p. 27)

lunes, 2 de marzo de 2026

“¡HAY QUE DECIRLE TODOS LOS PECADOS AL CONFESOR!”

 

Pío X es el Papa de Don Orione. La fama del humilde cura de Tortona había llegado al cardenal Sarto desde cuando era patriarca en Venecia. Fue Pío X el que llamó al Vaticano a los Hijos de la Divina Providencia en 1904. Es comprensible, entonces, que Don Orione fuese admitido con facilidad en el Vaticano, en los aposentos pontificias.

El tercer número de la revista “La Madonna”, auspiciada por Don Orione, el 15 de marzo de 1904 salía con esta noticia en primera página: “Audiencia pontificia. El 1º de marzo nuestro Don Orione tenía el gran consuelo de ser admitido a la presencia del santo Padre en audiencia privada. Al augusto Pontífice, tan grande en su humildad y dulzura, lo recibió como un buen padre con mucha benevolencia y dijo para la Obra de la Divina Providencia palabras de estímulo y gran afecto. Luego quiso ser informado del estado y la conducta de los jovencitos recogidos en nuestra colonia agrícola de Santa María en Monte Mario y mostró vivo el deseo de verlos. Confirmó en el modo más afectuoso la bendición ya dada a Don Orione y a las obras emprendidas por él en el nombre de la Providencia divina”.

Fue en esta audiencia que sucedió el hecho que Don Orione amaba narrar luego con gusto. Escuchémoslo: “Me había afeitado y luego fui a confesarme para hacer también un poco de limpieza del alma. Me fui a confesar con los carmelitas (en la iglesia Traspontina) cerca de San Pedro. Vino un padre viejo y comencé la confesión. A cada cosa que decía me hacía la prédica: cuando le hablaba de la soberbia me hacía la prédica de la humildad y adelante así... Yo miraba el reloj y veía que se acercaba la hora de ir a la audiencia: el otro en cambio la hacía larga. Yo entonces me decidí a no decirle más nada para poder irme; no le dije más pecados. Pero él continuaba; visto que yo no tenía más nada que decirle hizo como un largo resúmen de todas las prédicas que me hizo y yo no esperaba más que el momento de librarme.

Finalmente cuando concluyó, yo apenas confesado, sin hacer la penitencia corrí a lo del

Papa. Llegué todo sudado; me dicen: “¡Ud. ya fue llamado!”. Menos mal que estaba dentro el Cardenal vicario que habitualmente está mucho tiempo. Estaba todo jadeante.. Entre tanto esperaba, y me iba secando el sudor y componiendo un poco para presentarme al Papa. “¡Por fortuna está el Vicario que prolonga siempre su tiempo de audiencia!”, me dijeron.

Estaba secándome todavía y tenía el rostro encendido, cuando suena el timbre y me anuncian que había llegado mi turno. Me presenté, hice la genuflexión de rigor, le besé los sagrados pies y el Papa calmo me dijo: “¿Eh, necesitabas irte a confesar para venir a ver al Papa, eh? Pero cuando se va a confesarse es preciso decirle todos los pecados al confesor”.

Respondí: “¡Santidad fui a confesarme para recibir mejor su bendición!”.

Le hablé al Santo Padre de aquello por lo cual había sido admitido a la audiencia.

Cuando, una vez recibida la bendición, me despedí, al irme el santo Padre me dijo: “¡Entonces, recuerda bien que es necesario decirlos todos!”. El fraile no podía por cierto haber estado en audiencia antes que yo, ni yo lo conocía al fraile, ni el fraile me conocía a mí. Yo depuse este hecho bajo juramento (en el proceso canónico de Pío X), (Discursos del 26 - 11 - 1932 y del 7 -

9 - 1933; cfr. D.O. IV pág. 86 s).

domingo, 1 de marzo de 2026

ELECCION NUEVO PAPA


En la tarde del 1 de marzo estuve , como dije ,en Roma para recibir con todo el pueblo la primera bendición del nuevo Papa. Y en efecto, celebró la Santa Misa aquí el ante lucem, tuve tiempo de llegar .. de Génova en el "rápido" y he llegado a Roma a la una. Yo sabía que ya se hizo el primer humo negro en la mañana. Para esto que no estaba comenzado antes porque fue la primera reunión del cónclave no hubiera lanzado el Papa a menos que lo habían hecho por aclamación. A las 3 estaba con unos amigos y hablaron sobre la duración del cónclave eran amigos que ustedes conocen, el ministro Lantini y Malcovati. Desde el primer humo se había reunido una gran multitud que esperaba, con sus corazones detenidos. Hacia la tarde a las 4,30 hs en auto fuimos a Plaza de San Pedro. La Mayoría de la gente pensó que no habría todavía la fumata blanca. Pero luego a las 5,30, se ve un poco de humo y era blanco. Y entonces un éxtasis, te imaginas. Entonces comenzó a … pareció oír el corazón de todos latiendo fuertemente….; pero mientras tanto se había extendido un sentimiento de emoción, por la persuasión común que había sido elegido Papa. La columnata allí era princesa María José de Bélgica. Entonces surgieron algunas camareros con pañuelo blanco para comprender que algo había sucedido en la Capilla Sixtina; una inmensa multitud murmurando. Estaban también los compañeros, los de las sette sale y los de San Filippo. Así nos encontramos en medio de una multitud. Entiendes por ahora que el Papa debe ser elegido. Todos de repente que usted lo vio abrir la ventana de la fachada de la Basílica de San Pedro donde el Papa suele parecen dar bendiciones. Un enorme paño fue bajado y luego una ronda de aplausos. Aunque nadie sabía aún quién era y qué nombre asumiría. Un prelado que estaba cerca de mí me dijo que corrió la voz en Roma que el representante electo había sido cardenal Pacelli. Finalmente sale a el balcón el Cardenal Diácono con la Cruz cardenalicia; lanzaron la bandera con el escudo de Pío IX. Hubo muchos oradores. Me volví y vi la marea de personas; Le pregunté a los vecinos: ¿Cuántos somos? Uno me dijo, 500.000: otro 200.000, otro: 300.000. A través de la Plaza de San Pedro fue una sola, que fue a la iglesia de Santa María en Traspontina.El Cardenal Diácono entonces empezó a hablar y dijo: "Habemus Papam".. Junto a mí allí era el hijo de Lantini, que la audiencia que "Papam" saltó decir: Si estás en la escuela le doy tres en Latin a ese cardenal. Entonces le dije: Mira que no te doy tres en latín! Y cuando el cardenal dio el nombre de Eugenio entonces era un grito! Sabes que estás dos cardenales llamados Eugene: pero nadie pensó en que eraTisserant el francés. Durante varios minutos el cardenal Caccia Dominioni no pudo terminar el nombre de Pacelli... justo después de un tiempo y finalmente pudo decir el apellido "Pacelli". Y abajo todavía gritos. Cuando entonces dijo que él había asumido el nombre de Pío XII, ha habido un aplauso muy significativo: un delirio, un agitar de pañuelos! 

A continuación, el nuevo Papa apareció entre un frenesí de aplausos... dio la primera bendición, grande, grande! se vio que extendió sus manos en forma de una cruz y con voz emocionada, como ustedes pueden haber oído, dijo las palabras de bendición que se escuchò en los altavoces en la Plaza y, a través de la radio y todo el mundo. Mientras tanto, entre el anuncio del nuevo Papa y la bendición, la multitud cantó el Te Deum. Eran franceses, alemanes, italianos, había de todas las razas, y todos cantaban en latín, la lengua de la iglesia y fue una sola fe entre aquellos corazones. No sé cuando alguna vez hubo un Te Deum, con una sola voz de la gente, cantada por más de 200.000 personas. Fue un momento de gran emoción. ¿Han escuchado la voz del Papa dar la primera bendición. ¿Tal vez usted no tiene el coraje para hacerme una pregunta, no se atreven preguntarme: el nuevo papa conoce nuestra congregación?Sí, el nuevo Papa, Pío XII, el papa sabe muy bien, y tengo fe que va a ser el Papa que dará aprobación a nuestra pequeña y querida congregación.

sábado, 28 de febrero de 2026

1.903: " NUESTRO PAPA".

 

Pío X (1903 - 1914) Don Orione lo llamó "nuestro Papa" para expresar no sólo el afecto, sino también la importancia que tuvo Pío X en su vida personal y de la Pequeña Obra de la Divina Providencia en ciernes. Pío X reconoció de inmediato el temple de un apóstol y un santo en el joven fundador de Tortona.

"El Santo Padre Pío X será siempre nuestro benefactor supremo, nuestro Papa". En el pensamiento de Don Orione la protección otorgada por el Papa es muy valiosa para la Pequeña Obra.

Pío X tuvo noticias de Don Orione cuando todavía era cardenal de Venecia, las dos almas santas se entendieron y los contactos eran frecuentes en audiencias amigables.

En 1906 Don Orione se presenta ante Pío X para presentarle el reglamento definitivo del programa de su Obra, que son revisadas y aprobadas por el Papa. Solicita, además, su beneplácito para enviar a sus hijos a Brasil, como misioneros.

- No -sonríe San Pío X-: te voy a mandar, más bien, a la Patagonia.- Santidad -dice Don Orione- en la Patagonia están ya los de Don Bosco.

- No, no... -prosigue el Papa- es otra la “Patagonia” adonde quiero enviarte: aquí nomás, en Roma, apenas fuera de la puerta de San Juan de Letrán. Allí falta de todo: la iglesia, la catequesis a los niños, casar a la gente por Iglesia, porque no ven jamás a un sacerdote.

"Tu ángel de la guarda y el mío"

Por obediencia a un pedido de Pío X, Don Orione permanecerá en Sicilia durante tres largos años como Vicario General del Arzobispo de Mesina, Mons.D´ Arrigo. El Papa lo sostiene, lo alienta y le agradece su disponibilidad permanente al sacrificio; y respondiendo a alguien que le pregunta por él, dirá admirado: - ¡Es un mártir, es un mártir!

En 1912, por fin, Don Orione puede dejar Sicilia. Llega ante el Papa y pide hacer sus votos perpetuos en las veneradas manos de Su Santidad. San Pío X acepta, complacido; pero hay una dificultad, observa Don Orione: para el acto formal de los votos hacen falta dos testigos que firmen el acta conjunta.

- Ningún problema... -dice el Santo Padre sonriendo- ¿dos testigos? Pues tu ángel de la guarda y el mío.

Así renovó Don Orione su generosa consagración -y la de su Obra- a Dios, a la Santísima. Virgen, al Papa, y a los pobres. Pío X fue el primer Papa electo en el siglo pasado. Falleció el 20 de agosto de 1914, fue beatificado en 1951 y canonizado el 3 de septiembre de 1954 por el Papa Pío XII. El lema de su pontificado fue "Renovar todas las cosas en Cristo".




viernes, 27 de febrero de 2026

EL BIEN NO HACE RUIDO.

 


 

El 14 de abril de 1927, Jueves Santo, Don Orione escribe una larga carta a una bienhechora un poco desanimada y ansiosa. Al morir su marido y un hijo de tierna edad, ella, en memoria de ambos, había donado su casa para la atención de pequeños huérfanos. Don Orione había pasado a visitarlos mientras la bienhechora estaba ausente. Al escribirle, tratando de ayudarla a discernir los movimientos del alma que vienen de Dios y aquello que “no es espíritu del Señor”, nuestro Padre, como al pasar, indica algunos criterios educativos que son preciosísimos.

Y esté tranquila, noble y benéfica Señora, porque cuando llegue la hora de Dios, la mano de la Divina Providencia construirá, a lo largo y a lo ancho, y su pequeño Instituto tendrá un gran porvenir, porque ha comenzado con los “stracci” y con los niños abandonados y necesitados de todo: de ser lavados, vestidos, darles de comer, sacarles los piojos... y sin descanso, sin hacer ruido, porque el ruido no hace bien y el bien no hace ruido.

Todos estamos comprometidos para que el Instituto logre su fin de caridad, y de asistencia materna a la infancia; una asistencia que tenga un alma, un soplo educador de vida cristiana y civil. Nosotros debemos edificar a Cristo, pero sabiamente, no con la mano agitada, no con la turbación de espíritu ¡no!

Nosotros debemos arar en los pequeños corazones y acrecentar en ellos la virtud, el sentido de la bondad, de la honestidad, de la rectitud, de la templanza, del trabajo y un profundo y sentido amor a la familia, a la Patria, pero con mano muy delicada. Aún nosotros mismos debemos tener mucha paciencia y no pretender llegar a ser santos en un día. Considerémonos en nuestras debilidad es como los trofeos de la misericordia y de la gloria de Jesús Crucificado.

¡Coraje y adelante en el Señor! ¡Recen todos por mí, pobre pecador!

Dvto. Servidor en Jesucristo y en la Sta. Virgen
Sac. Luis Orione de la Divina Providencia
(Cartas a los laicos, Escritos 41,86)

jueves, 26 de febrero de 2026

DON ORIONE SALE EN AYUDA DEL "OBISPO"

 





El 27 de febrero de 1899, Monseñor Bandi condenó, en rigurosa circular diocesana dirigida al clero y a los fieles, al diario "Fascio democrático", denunciándolo por "el daño inmenso a las    costumbres", la "sucia desvergüenza... la inmoralidad, la perversa indecencia, la impudicia..." y definiéndolo como "impío, inmoral, satánico, fraudulento y mentiroso".

El director Castellano y el redactor Faagiuoli, a su vez, denunciaron al Obispo por difamación, citándolo ante los tribunales locales (Tortona era subprefectura).

El proceso debía realizarse el 7 de julio y el imputado tenía que comparecer en la sala.

Uno de los peligros era el público: si la sala se colmaba de facciosos, de adversarios del Obispo y de la Iglesia, las declaraciones de Monseñor podrían ser sepultadas y alteradas por la gritería y los alaridos. Ello influiría sobre el proceso en forma no muy agradable. Situación ambigua que podía tornarse perniciosa: un Obispo, "el Obispo", porque Monseñor Bandi era "el Obispo" por antonomasia, el que luchaba con desesperación contra todas las novedades antieclesiásticas, como un campeón de otros siglos..., silbarlo, vituperarlo, escarnecerlo... También era, cabalmente, una de esas situaciones que excitaban a Don Orione, que en la noche de la antevíspera no durmió. En la oscuridad de la habitación imaginaba la futura gritería, toda la escena de los tribunales.

El día anterior se levantó temprano, en el "Santa Clara"; contó y volvió a contar sus huestes: todos los "fafiuché" de todas las edades, cursos de estudio... unos cien.

Entonces habló desde sus invisibles pirámides: "Mañana, alerta hijos míos; mañana, gran fiesta...". Luego, de pronto: encontró la solución ¿como ? llevando a sus “fafiuché” a llenar la sala del juzgado, en detalle se los transmitiré el 7 de junio.

miércoles, 25 de febrero de 2026

LA CARIDAD ESTA ABIERTA A TODO BIEN

 

«A través de un largo recorrido, la humanidad está llegando, acaso, a una nueva conciencia sobre la dignidad de cada hombre y de cada mujer.

Sorprende sin embargo ver cómo Don Orione se anticipó a esa meta con tanta naturalidad: “En el más miserable de los hombres brilla la imagen del Hijo del Hombre”. Los santos, como nuestro Fundador, perciben la realidad con inmediatez porque toman el atajo del Evangelio: “Lo que han hecho a uno de estos mis pequeños hermanos, a mí me lo han hecho.

“La caridad está abierta a todo bien, venga de donde viniere; ella es sabia, pero quiere en su humildad aprender de todos; confía siempre en el Señor y en la bondad -poca o mucha- que sabe descubrir en el corazón de los más alejados de la caridad.

Su pasión no quema ni quiebra; es discreta y ‘secundum scientiam’ (conforme a la sabiduría), porque conoce las limitaciones y debilidades humanas y las sabe comprender: sabe, en efecto, qué difícil es hallar seres humanos sin imperfecciones.

La caridad no hace nada inconveniente, tampoco se inquieta, ni tiene en cuenta las injurias que se le hacen; vence al mal con el bien. No se complace en la injusticia, sino que se siente feliz cada vez que puede alegrarse con la verdad. Lo perdona todo, lo espera todo, lo soporta todo.

Ora, sufre, calla, adora, ¡jamás desfallece!

La caridad no conoce arbitrariedad dureza, encuentra su felicidad en propagar a su alrededor e irradiar bondad, mansedumbre, delicadeza. Sólo desea una cosa: inmolarse enteramente para lograr la felicidad y la salvación de los demás, para gloria de Dios” (Cartas II, 144-149).