SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


miércoles, 22 de julio de 2026

SANTA BRIGIDA, CO PATRONA DE EUROPA


SANTA BRIGIDA ES CO PATRONA DE EUROPA, JUNTO CON SANTA CATALINA DE SIENA Y SANTA BENEDETTA DE LA CRUZ ( EDITH STEIN ).
SUECA, ESPOSA Y MADRE DE 8 HIJOS , CONOCIDA POR SUS " REVELACIONES "NACIO EN EL CASTILLO DE FINSTA, SUECIA, EN 1303. FUE FUNDADORA DE UNA ORDEN MONÁSTICA, ESTUVO EN LA REFORMA DE LA IGLESIA PEREGRINÓ Y PERMANECIO 20 AÑOS EN ROMA. 


SANTA BRIGIDA era hija de Birgerio, gobernador de Uplandia, la principal provincia de Suecia. La madre de Brígida, Ingerborg; era hija del gobernador de Gotlandia oriental. Ingerborg murió hacia 1315 y dejó varios hijos. Brígida, que tenía entonces doce años aproximadamente, fue educada por una tía suya en Aspenas. A los tres años, hablaba con perfecta claridad, como si fuese una persona mayor, y su bondad y devoción fueron tan precoces como su lenguaje. Sin embargo, la santa confesaba que de joven había sido inclinada al orgullo y la presunción.
La Pasión: centro de su vida
A los siete años tuvo una visión de la Reina de los cielos. A los diez, a raíz de un sermón sobre la Pasión de Cristo que la impresionó mucho, soñó que veía al Señor clavado en la cruz y oyó estas palabras: "Mira en qué estado estoy, hija mía." "¿Quién os ha hecho eso, Señor?", preguntó la niña. Y Cristo respondió: "Los que me desprecian y se burlan de mi amor." Esa visión dejó una huella imborrable en Brígida y, desde entonces, la Pasión del Señor se convirtió en el centro de su vida espiritual.
Matrimonio
Antes de cumplir catorce años, la joven contrajo matrimonio con Ulf Gudmarsson, quien era cuatro años mayor que ella. Dios les concedió veintiocho años de felicidad matrimonial. Tuvieron cuatro hijos y cuatro hijas, una de las cuales es venerada con el nombre de Santa Catalina de Suecia. Durante algunos años, Brígida llevó la vida de la época, como una señora feudal, en las posesiones de su esposo en Ulfassa, con la diferencia de que cultivaba la amistad de los hombres sabios y virtuosos.

COLOQUEMONOS EN EL CORAZON DE MARIA !!!!



 “Hoy, más que en otros tiempos - escribía Don Orione - Italia necesita a María: de la fe heredada y del culto a María nuestro país obtendrá nuevos motivos de prosperidad y de grandeza, Italia necesita, hoy del brazo y del corazón de María. Coloquemos entre sus manos nuestra querida patria, probada en tantos dolores”

“Hermanos, no seamos espíritus desalentados: ¡tengamos fe, más fe! ¿Qué es lo que nos falta un poco a todos, a todos nosotros, hoy, para impulsarnos, en el nombre de Dios y en unión con Cristo, a salvar al mundo y a impedir que el pueblo se aleje de la Iglesia? ¿Qué nos falta para que la caridad, la justicia, la verdad no sean derrotadas y no vuelvan al seno de Dios, maldiciendo a la humanidad, que se habrá negado a dar su fruto? “¡Fe, hermanos, más fe! ¿Quién entre nosotros cree que se pueden mover las montañas, proteger a los pueblos, hacer predominar la justicia en el mundo, hacer brillar la verdad en el espíritu humano, unir en la caridad de Cristo a toda la tierra? ¿Dónde están estos creyentes? ¡Más fe, hermanos, se necesita más fe!... (Don Orione y la Virgen”, pág. 1368).

martes, 21 de julio de 2026

SANTA MARIA MAGDALENA


 SANTA MARÍA MAGDALENA: De la vida de María no sabemos nada. Solo se nos da una breve referencia que, sin embargo, arroja no poca luz sobre su relación con Jesús. Era una mujer poseída por espíritus malignos y Jesús la curó expulsando de ella siete demonios. Este hecho fue el comienzo de todo. Encontrarse con Jesús es para ella comenzar a vivir. Por vez primera se encuentra con un hombre que la ama por sí misma, desde el amor y la ternura de Dios. Pero pronto María será confundida con la pecadora del relato de Lucas 7, 36-50, convirtiéndose así en una prostituta. La leyenda denigratoria irá creciendo. Jerarcas, teólogos y artistas, todos ellos varones, harán de la Magdalena una mujer lasciva y lujuriosa, poseída por los siete demonios o pecados capitales. La Iglesia de Oriente no ha conocido esta imagen falsa y legendaria de Magdalena, prostituta y penitente. Siempre la ha venerado como seguidora fiel de Jesús y testigo eminente del Señor resucitado (Pagola).

GOZAR CON EL BIEN DE LOS DEMÁS.


 
Hacer el bien a todos, hacer el bien siempre y nunca hacer mal a nadie! Y como el sol inunda con su luz el universo, así… resplandezca en toda su belleza el sol de la gloria, en una efusión inefable de la caridad de Cristo. (…) Que la caridad fraterna reine siempre entre nosotros, queridos míos: caridad en los deseos, caridad en las palabras, caridad en las obras.

Amemos a Dios mucho y de verdad, y amemos verdaderamente al prójimo, porque éste es precisamente el mandamiento que recibimos de Dios.

Que nuestro amor sea humilde, luminoso, prudente: que sea fuerte y constante, que nos lleve a negarnos a nosotros mismos por amor a Jesús, per mysterium crucis de Jesus; que sea un amor tal que nos demos por completo a todos, dispuestos siempre a compadecer los defectos ajenos y a gozar con el bien de los demás.

Pongamos toda nuestra felicidad, queridos míos, en defender el amor de Dios, en dar a Dios y la felicidad a los otros, y en negarnos a nosotros mismos haciendo de nosotros un holocausto en el altar de la caridad.

(Carta del 25.7.1936. L II, 392-s)

lunes, 20 de julio de 2026

SANTAS AMISTADES III

 

Se abre otro camino con senderos imprevisibles e imprevistos: el de las santas amistades de don Orione. Otro entramado de historias. Otra extensa red de relaciones y de ayuda recíprocas que atestigua también que estas personas, aunque entonces muchas no eran famosas, se conocen, se buscan y se aprecian. En el caos de Messina tuvo a su lado a Aníbal María Di Francia. También don Umberto Terenzi, el padre de los Hijos del Divino Amor, mantenía con él una estrecha amistad, al igual que los sacerdotes Juan Calabria y Luis Guanella, el cardenal Ildefonso Schuster, por no hablar de Pío X y de don Bosco y de muchos otros que luego serían canonizados o candidatos al honor de los altares. Entre ellos está el padre Pío de Pietrelcina. Esta amistad deja boquiabiertos, porque estas dos almas, que se conocían tan profunda e íntimamente, no se vieron nunca ni tampoco se escribieron nunca cuatro líneas. Don Flavio Peloso, postulador del proceso de canonización de don Orione documenta minuciosamente esta increíble historia, que se desarrolla en la década 1923-1933, los años de la tormenta que se desencadenó sobre el santo de Pietrelcina. Una vez más don Orione les aclara las dudas morales a los eclesiásticos implicados en la controvertida cuestión y libra de las acusaciones al padre Pío. Dice Gallarati-Scotti: «Comprensión, comprensión e inteligencia. Lograba penetrar en el corazón y en la mente de los demás y comprendía todo: comprendía las cosas impuras como las pueden comprender los muy puros jamás tocados por la impureza; comprendía los tormentos del espíritu y de la inteligencia, como lo puede hacer quien posee una fe absolutamente pura, impertérrita ante las dudas, las vacilaciones, firme en la verdad vivida. Y es esta seguridad de saber dónde apoyar el pie lo que hizo de don Orione un trámite para muchos errantes de su época, y no sólo para ellos».Se diría que era el cura justo para situaciones difíciles. El cura de las tormentas. Por su manera de moverse con extraordinaria sensibilidad y despreocupación y, sobre todo, con delicadeza en el umbral de la casa de Pedro, por su atrevido como prudente y discreto trabajo de comunión dentro de la Iglesia. Llama la atención, pero no sorprende que en los documentos reservados de las varias congregaciones vaticanas se hayan encontrado, al final de páginas sobre cuestiones candentes, los apuntes autógrafos de Pío XI: «Sobre esto consultar a don Orione. […] para esto, recomiendo, enviad a don Orione». La suya, no puede negarse, es una inteligencia intuitiva, capaz de leer al trasluz los acontecimientos, capaz de descifrar los tiempos. Desde dentro. Un ejemplo entre muchos: la cuestión romana. Tal vez muchos no sepan que don Orione intervino personalmente en la compleja negociación entre el Estado italiano y la Santa Sede que desembocó en los Pactos lateranenses.

En el archivo general de la Congregación orionina han hallado un documento excepcional. Es la carta que de su puño y letra don Orione escribió y envió el 22 de septiembre de 1926 a Mussolini. Decía la carta: «Pienso que Su Excelencia, si quiere, puede, con la ayuda divina, acabar con el amargo y funesto disentimiento que hay entre la Iglesia y el Estado. Y humildemente le ruego, como sacerdote y como italiano, encuentre una base razonable, y proponga una solución. Le toca al Gobierno italiano tender noblemente la mano al Vencido».Esta carta es importante para comprender la parte que desempeñó en los preliminares y en el comienzo de las negociaciones. Por lo demás, está documentado que don Orione fue uno de los primeros en intuir, en 1923, que el nuevo clima político nacional podía cerrar la controversia entre Estado e Iglesia, y también está documentado que participó, con el padre Genocchi, en la primera reunión preparatoria que se hizo en la casa de los condes Santarelli, en Roma. En esta carta se ha querido ver la expresión misma de la Santa Sede que encargó, a un sacerdote de confianza y de reconocido valor moral en la opinión pública, un mensaje claro al gobierno italiano sin comprometer su propia autoridad.De hecho, no se sabe si post hoc o propter hoc, pocos días después de la carta las negociaciones fueron declaradas oficiales y comenzaron las sesiones. Lo demás es historia conocida. Llegó el 11 de febrero de 1929, fecha de la histórica firma de los Pactos lateranenses. L’Osservatore Romano, que desde 1870 salía con una lista negra, ese día se imprimió por fin sin el símbolo del luto. Dos días después Pío XI comentó: «Con profunda satisfacción creemos haber devuelto con el Concordato Dios a Italia e Italia a Dios». Esta página de historia parece terminar en gloria, todos satisfechos. Y, sin embargo, don Orione, que tanto se interesó por la solución de la cuestión, no mostró en el momento mucha alegría. Cuando supo que se habían firmado los pactos, besando la foto de Pío XI, publicada en los periódicos que daban la noticia, exclamó: «¡Pobre Papa! ¡Cuántos dolores tendrá que pasar!». «La Conciliación se debía hacer», explicó, «pero no de esta manera. Por ahora no me parece una soldadura duradera. Quisiera equivocarme, pero veréis días malos». Según don Orione existían algunos puntos débiles respecto a ciertos temas. En especial temía que Mussolini se aprovechara del nuevo prestigio que había obtenido para llevar a cabo nuevas e injustas intervenciones en perjuicio de la Iglesia en Italia. Y ese mismo día, en una reunión de la Congregación, les dijo a sus sacerdotes: «Cuando los fascistas entren en los institutos para quitarnos a los jóvenes, el Señor nos inspirará lo que hemos de hacer». Lo había comprendido inmediatamente. Y es lo que sucedió. Apenas acabaron los parabienes por el Concordato, Mussolini continuó su política vejatoria contra las organizaciones católicas.Lucidez y clarividencia; dotes por las que, hay que decirlo, era escuchado por los papas y también por los políticos. A la residencia de la calle Sette Sale de Roma iban a llamar a su puerta Gaetano Salvemini, el senador Zanotti Bianchi y Achille Malcovati, magnate de industria y eminencia gris de muchos políticos de punta; sólo por citar algunos. Iban a verle, pero él decía claramente que de programas políticos no entendía nada ni quería ocuparse, pues se obstinaba en seguir “su” política: «La del Pater noster». La única eficaz. La única que no se encierra en fronteras y «es realizable completamente», decía. La única por la que incluso estaba dispuesto a cruzar el océano. Después del terremoto de Sicilia y del de la Marsica de 1915, hundiendo sus brazos en los escombros de las miserias humanas, no celó su deseo de ir como misionero a América. Un día confesó este deseo a Pío X, y este, como respuesta le envió a la “Patagonia romana”, la periferia abandonada del sureste de Roma. Pero llegó el día que tuvo que zarpar

En la foto de arriba,  durante un discurso en el Aula magna de la UniversidadCatólica de Milán;


 debajo, en una foto de grupo en la parroquia de Todos los Santos, en el barrio Appio de Roma, donde le había enviado el papa Pío X La clarividencia de “su” política

domingo, 19 de julio de 2026

DON ORIONE Y DON BOSCO, AMIGOS

Don Orione y Don Bosco: "Nosotros seremos siempre Amigos"



A poco de su muerte, 31 de enero de 1940, Don Orione recuerda a Don Bosco, su padre y maestro, en el aniversario del "Dies Natalis" del santo turines.


             “Recuerdo haber leído en un libro, que puede decirse un libro de oro, en las “memorias” de Silvio Pellico, estas palabras, esta frase: la amistad es el hermoso ideal de la fraternidad. Y en la sagrada escritura se habla de una gran y santa amistad entre David y Jonatan, hijo de Saul. La Sagrada Escritura dice que sus almas se habían conglutinado, es decir que formaban una sola cosa.
            “Y Jesús en el santo evangelio dice a sus discípulos:-de ahora en adelante no los llamare mas siervos sino “amigos”.-y en las páginas de la historia eclesiástica encontramos grandes figuras de santos muy amigos. La amistad tiene algo suave que casi trasciende la fraternidad de la carne y de la sangre un día, mejor dicho, una tarde, fui a confesarme con Don Bosco; ahora no recuerdo más, pero me parece poder decir que aquella fue la última vez que me confesó. Había apenas empezado el tercer año del secundario: yo era el más joven de los penitentes de Don Bosco, quien confesaba solo alumnos del último curso de gimnasio, quienes tenían que decidir sobre su vocación.
             “Antes confesaba a todos: pero entonces no confesaba casi ni a los salesianos más maduros, tampoco a sus hijos que había educado en el amor a la iglesia. Pues era anciano: tenía setenta y tres –y era enfermizo; estuvo gravemente enfermo.
            “Cuando Don Bosco volvió a confesar, eran pocos lo que se confesaban con él. Y yo una tarde fui a confesarme…os he dicho que yo era uno de los más jóvenes, tal vez el más joven .y después de haberme confesado me dijo estas textuales palabras: “¡nosotros seremos siempre amigos!”Cuantas veces me encontré en dificultades y en tantas peripecias, y siempre me sentí animado y confortado por estas palabras que quedaron grabadas en mi corazón:¡nosotros seremos siempre amigos!
            “Mis queridos clérigos, queridos sacerdotes e hijos de la Divina Providencia, les dejo como testamento espiritual estas palabras de Don Bosco: ¡nosotros seremos siempre amigos!
            Don Bosco vive en miles y miles de casas y obras: vive en el espíritu y en la obras de sus hijos y en la inmensa apostolicidad de su congregación .nuestra congregación es una pequeña plantita, en comparación a un cedro, como es la planta de la obra de Don Bosco.
            “Yo siento que paso (siento que me voy) y que mi vida es breve. Ustedes vivirán y formaran la congregación de los hijos de la divina providencia.
            Recuerden, mis queridos sacerdotes, recuerden siempre la palabra, las grandes palabras de Don Bosco y traten de ponerlas en práctica.
            “Los salesianos no necesitan nuestra ayuda no necesitan nuestra miseria, nuestra debilidad. No necesitan de nosotros las hijas de María Auxiliadora. Pero recuerden siempre esto: ¡hagan siempre lo posible para que en nuestra congregación nunca falte el cariño, la fraternidad, la unión, la amistad de la cual hablo Don Bosco!”.
            “¡La Pequeña Obra será lo que Dios quiera ¡pero antes de todo, La Pequeña Obra debe sentir siempre gratitud hacia Don Bosco y hacia sus hijos; y que nuestra actitud y conducta manifiesten siempre agradecimiento hacia los salesianos por la sagrada memoria de Don Bosco ,y por lo que hicieron sus hijos para llevarme adelante en los estudios y hacerme sacerdote.
            “Y si alguna vez en la vida les ocurriera poder decir alguna palabra, poder defender a algún salesiano, a algún hijo de Don Bosco, háganlo, recordando la palabra, la gran palabra que Don Bosco dirigió, con su gran corazón a un pobre muchacho que el saco de los campos, de los surcos y por quien se adelanto tanto en su espíritu paterno, que lo llamo amigo”.
            ¿Qué veía Don Bosco cuando, mientras a todos estaba prohibido acercarse a el, quiso que aquel pobre muchacho se confesara con él? ¿Que veía y sentía en su espíritu cuando se adelanto tanto y me dijo:”nosotros seremos siempre amigos”?
Don Orione junto a la urna de Don Bosco
            “Este “nosotros” trasciende a las personas y pasa a las congregaciones. Sean siempre pequeños y, en la gratitud de corazón ,sean siempre grandes “amigos” de Don Bosco y de los que están perpetuando en el mundo la obra de María Auxiliadora y de Don Bosco, la obra que la Divina Providencia ha confiado a los hijos de Don Bosco!..
Blog Loqueyorecibi.blogspot.com