SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


lunes, 29 de junio de 2026

PHMC, UN POCO DE HISTORIA .


A UN DÍA 
Del aniversario 111° , es bueno recordar a esta importante rama femenina de la PODP .

Las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad fueron fundadas por Don Orione el 29 de junio de 1915, y tienen por fin específico el ejercicio de la caridad hacia el prójimo. Consagran sus vidas para llevar a Cristo y la Iglesia a los pequeños hijos del pueblo, y a los pobres más necesitados y abandonados mediante la enseñanza de la doctrina católica y la práctica de las obras de misericordia

UN POCO DE HISTORIA...

Recuerda un sacerdote de la Obra:  "Don Orione vino una mañana al  Postulantado  y me dio dos  llaves diciéndome que las pusiera en las manos de la estatua de la Virgen que estaba sobre la chimenea de la capilla del  Postulantado. Hice cuanto me había dicho. Hacia el mes de junio o julio del mismo año, me mandó  llamar  nuevamente  y  me  dijo  que  fuera  a  buscar  aquellas  llaves  que  por  orden  suya  había colgado de las manos de la Virgen y con grupo de probándonos, provistos de escobas y de alguna pala, me llegase  hasta  él.  Reuní  los  jóvenes  y  fuimos  donde  él  estaba  con  los  útiles  de  limpieza.  Apenas  nos presentamos, Don Orione tomó el sombrero y nos dijo que lo siguiéramos. Llegados a San Bernardino, me ordenó que abriera con las llaves que había retirado de las manos de la Virgen, la puerta de la sede de los socialistas, en la misma casa que en el año 1893 -1894, había sido sede del primer Instituto de la Pequeña  Obra.  En  las  paredes  había  inscripciones  y  carteles  rotos  con  "Viva  Carlos  Marx",  "Viva  el socialismo"...  Comenzando por el piso superior hemos hecho limpieza como nos fue posible. Don Orione daba órdenes y caminaba por las piezas. Hemos arrancado los carteles y rasqueteado las paredes de la mejor  manera,  para  sacar  esas  feas  figuras.  Cuando  terminamos,  entregué  las  llaves  a  Don  Orione  y regresamos a casa".

Don Orione siente que ha sonado la hora de Dios, agradece a la Divina Providencia y da comienzo a la  Congregación de las  "Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad.

Recuerda  Josefina Valdettaro: "Llegué a Tortona la noche del 28 de junio de 1915. Me dirigí al Paterno, donde  Don  Sterpi  me  hizo  servir  un  poco  de  cena,  en  el  locutorio.  Luego  me  dijo  que  me  haría acompañar  hasta  San  Bernardino,  mientras  él  se  adelantó para  encontrarse  allí  y  recibirme.  Cuando llegué encontré dos chicos y un clérigo barriendo. La casa estaba recién pintada y completamente vacía.

Faltaban  puertas  y  ventanas.  Estaban  colocando  el  altar  y  la  estatua  del  Sagrado  Corazón  que  se encuentra actualmente; había además, una estatua de la Inmaculada sobre la ventana y una imagen de San  José  fijada  al  muro  con  un  alfiler.  Don  Sterpi  me  hizo  visitar  la  casa.  En  el  primer  piso  había  un dormitorio con la cama, una silla y mesita de luz, porta palangana y palangana, preparadas para mí; se había hecho prestar todo del Instituto San José de las Hermanas Salesianas. En la pieza contigua había  algunos platos y fuentes. En casa se encontraban ya, Catalina Volpini y su hermano Miguel..."

Al día siguiente, 29 de junio, fiesta de San Pedro, Don Sterpi fue a bendecir la casa y celebró la Santa Misa, aplicándola por las benditas almas más abandonadas y más devotas del Sagrado Corazón y de la Virgen. Luego dirigió palabras de aliento a las presentes: Marquesa Josefina Valdettaro, Catalina Volpini y  su  hermano  Miguel  Volpini,  al  finalizar  bendijo  la  casa  con  unas  ramitas  verdes,  porque  no  había asperges.  Regresando  al  Paterno  mandó  un  muchacho  con  un  poco  de  provisiones.  Por  la  tarde,  Don Sterpi volvió nuevamente, para la Bendición Eucarística y para combinar la partida hacia Ameno. Desde aquel día se comenzó a recitar los quince misterios del Rosario y las Letanías de los Santos.

Así,  simplemente,  en  la  oración  y  en  la  pobreza,  nacía  la  Congregación  de  las  Pequeñas

Hermanas  Misioneras  de  la   Caridad,  fundadas  por  Don  Orione

 Comenzaba,  y  esto  parece providencial para un Instituto que debía ser todo papalino, el 29 de junio, festividad de San Pedro, fiesta del Papa.

Por ello, el día 29 de junio de 1917, fiesta de los santos Pedro y Pablo, y segundo aniversario de nuestra fundación, consagra a nuestro Instituto y a las Hermanas, al Sagrado Corazón de Jesús.

Veo tan bello y santo que ustedes, buenas Hijas, junto con vuestro naciente Instituto, se consagren al Corazón de Jesús. Más se espera y más difícil será hacerlo; ya no estarán todas aquí reunidas, y aquéllas que el señor llamase a otro lugar, saliendo de aquí estarán defendidas por el Sagrado Corazón porque ya se habrán consagrado a Él. (…)”.

El 29 de junio de 1917, gran día de la consagración, Don Orione subrayaba y desarrollaba aún más los conceptos arriba citados.

“Henos aquí en la hermosa fiesta de San Pedro, el apóstol de la fe ardiente, del amor de Dios. (…) Hoy es día de gran fiesta para nuestras casas, pero ustedes, además de la fiesta de San Pedro y de la Inmaculada, deben festejar especialmente ésta del Sagrado Corazón de Jesús, pues ella recordará el acto solemne de consagración, que hoy hacemos.

Que esta consagración no se cumpla solamente por ustedes que están presentes, sino que se extienda también a las ausentes, a las que ya regresaron a su pueblo, a las que estuvieron entre ustedes y han muerto, y a todas las que vendrán. A este acto asociamos todas las almas que espiritualmente pertenecen, pertenecieron y pertenecerán a vuestro pequeño Instituto.

Consagren todo al Sagrado Corazón de Jesús: mente, corazón, alma, toda vuestra vida, cuanto tienen de más querido, y también vuestros gustos, dolores y pecados

Conságrenle esta pequeña casa y cuanto le pertenece y por fin vuestros "stracci", todo, todo, todo a Jesús… No se asusten... Todo es nada... Lo único que vale es estar unidos al Señor, ser suyas, todas suyas... Solamente una cosa debemos temer: separarnos de Él...”

         



domingo, 28 de junio de 2026

CARTA A LA VIRGEN MARIA DE SAN LUIS ORIONE, 29 JUNIO 1937



Carta a la Virgen María, de san Luis Orione

Esta carta fue escrita poca antes de dejar Itatí (Argentina), el 29 de junio de 1937, a tres años de su muerte ¡Ave María, llena de gracia, intercede por nosotros! Tú has querido servirte de nosotros, miserables, llamándonos misericordiosamente al altísimo privilegio de servir a Cristo en los pobres; has querido que fuéramos servidores, hermanos y padres de los pobres, viviendo de gran fe y totalmente abandonados en la Divina Providencia.
Nos has dado hambre y sed de almas, ardentísima caridad: ¡almas, almas!
¿Qué hubiéramos podido hacer nosotros sin Ti? ¿Qué podríamos hacer si Tú no estuvieras con nosotros? Por lo tanto, ¿a quién iremos, si no es a Ti?
¿No eres Tú la meridiana luz de la caridad? ¿No eres la fuente viva de aceite y de bálsamo? ¿No es en Ti, bendita entre todas las mujeres, donde Dios ha reunido toda la potencia, la bondad y la misericordia? Sí: “En Ti la misericordia, en Ti la piedad, en Ti la magnificencia; en Ti se reúne todo lo que hay de bondad en la criatura”. ¡Sí, sí, santa Virgen mía! Tú lo tienes todo y “Tú puedes todo lo que Tú quieres”.
Por lo tanto, desciende y ven a nosotros; corre, oh Madre, porque el tiempo es breve. Ven e infúndenos una profunda vena de vida interior y de espiritualidad. Haz que nuestro corazón arda de amor a Cristo y a Ti
Haz que veamos y sirvamos a tu divino Hijo en los hombres; que con humildad, en el silencio y con anhelo incesante conformemos nuestra vida a la vida de Cristo; que lo sirvamos con santa alegría y con gozo espiritual vivamos nuestra parte de la herencia del Señor en el misterio de la Cruz. ¡Vivir, palpitar, morir a los pies de la Cruz o en la Cruz con Cristo!
Da a tus hijos, Beatísima Madre, amor, amor; ese amor que no es terreno, que es fuego de caridad y locura de la cruz.
Amor y veneración al “dulce Cristo en la tierra”; amor y devoción a los Obispos y a la Iglesia; amor a la Patria, así como Dios lo quiere; amor purísimo a los niños, a los huérfanos y a los abandonados; amor al prójimo, particularmente a los hermanos más pobres y que más sufren; amor a los rechazados, a los que son considerados como restos, desechos de la sociedad; amor a los trabajadores más humildes, a los enfermos, a los inhábiles, a los abandonados, a los infelices, a los olvidados; amor y compasión por todos: los más alejados, los más culpables, los más adversos, todos; y amor infinito a Cristo.
Danos, María, un ánimo grande, un corazón grande y magnánimo, que llegue a todos los dolores y a todas las lágrimas. Haz que seamos verdaderamente como nos quieres: los padres de los pobres.
Que toda nuestra vida esté consagrada a dar a Cristo al pueblo y el pueblo a la Iglesia de Cristo; que ésta arde y resplandezca de Cristo y que se consuma en Cristo, en una luminosa evangelización de los pobres. Que nuestra vida y nuestra muerte sean un cántico dulcísimo de caridad y un holocausto al Señor.

¡Y después… después, el santo Paraíso! Cerca tuyo, María, siempre con Jesús, siempre contigo, sentados a tus pies, ¡oh Madre nuestra, en el Paraíso, en el Paraíso!
Fe y valor: ¡Ave María y adelante! Nuestra celestial Madre nos espera y nos quiere en el Paraíso. Y será pronto.

¡Sean todos benditos, mis amados hijos! Y rueguen por vuestro afectuosísimo en Jesucristo y en la Santa Virgen.

Sac. J. Luis Orione

de la Divina Providencia

 


sábado, 27 de junio de 2026

28 de JUNIO, PRIMERA MISA DE DON ORIONE EN LA CASA DE PELLEGRINI

 

“...la casa que la Divina Providencia nos ha dado en Buenos Aires...”

En junio de 1935, Don Orione tomaba posesión una casa ubicada en el centro de la Ciudad de Buenos Aires, más específicamente en Carlos Pellegrini 1441. Allí, Don Orione vivió y puso la sede de la Pequeña Obra de la Divina Providencia en Sudamérica.“La capilla de esta Casa Central de Buenos Aires fue bendecida por S.E.R. el Sr. Nuncio Apostólico, que nos conforta con su paterna bondad (...)

 Esta capilla es hermosa y muy devota; la casa y la capilla se deben a la gran generosidad de la noble Sra. Damasa Saavedra, que quiso pensar en todo, ofreció así casa y capilla con todos los muebles y decoración necesarios.

 Celebre la primera misa en esta nueva casa el 28 de junio, fiesta del Sagrado Corazón, y sobre el altar preside la estatua del Sagrado Corazón”.

Con el tiempo, la Casa de Carlos Pellegrini se convirtió en un “lugar de peregrinación”, para obispos, sacerdotes, religiosos y laicos, ricos, pobres, desde simples amas de casa y obreros hasta grandes empresarios, políticos, militares, diplomáticos, etc; quienes iban a buscar una palabra, un consejo de Don Orione, presenciar su misa, confesar sus faltas, pedirle una bendición, oraciones, u ofrecerle alguna ayuda. “La capilla de esta Casa Central de Buenos Aires fue bendecida por S.E.R. el Sr. Nuncio Apostólico, que nos conforta con su paterna bondad (...)

Aunque desde sus inicios, la casa fue concebida con sede de gobierno, la misma recibió a los primeros residentes del Cottolengo de Claypole: “...El ofrecimiento tiene mucha importancia: permite a Don Orione establecerse en la ciudad (...) Y también le permite recoger a los primeros huéspedes del Pequeño Cottolengo, pues el edificio de Claypole se está levantando, pero aún no está techado. De este modo los primeros se ubican en la calle Carlos Pellegrini, tanto más cuanto que la casa tiene lugar suficiente para los comienzos (...) un ex-sacerdote; un muchacho sordomudo con la madre viuda y una hermana tuberculosa; un niño de nueve años, huérfano de padre y abandonado por la madre, con el brazo izquierdo inutilizado; una viejecita francesa, quizás protestante; un viejo italiano despedido de una clínica que se queja porque está inutilizado para cualquier trabajo y no tiene nadie en el mundo; un hombre de 46 años, con la mano sin dedos...

”Aquella vieja casa, tipo “chorizo”, continuo su actividad ininterrumpida de gobierno y gestión hasta que un triste 17 de marzo de 1992, la embajada de Israel sufrió un atentado terrorista que cobro la vida de 22 personas. Si bien, no hubo víctimas, su estructura fue gravemente dañada, y con mucho dolor, debió ser demolida.

El 13 de noviembre de 1996, al cumplirse el 75º aniversario de la llegada de Don Orione a la Argentina, la Casa Provincial reabrió sus puertas. Presidió la misa y bendijo la nueva capilla Mons. Mario Bergoglio, entonces obispo auxiliar de Buenos Aires, hoy el Papa Francisco.

La arquitectura, moderna pero muy sencilla, había cambiado el aspecto de aquella casa antigua y tan llena de historia, pero su espíritu de fe y caridad seguía intacto.

Hoy, la Casa Provincial sigue siendo sede de gobierno y administración, comunidad de fe y caridad, y lo más importante, lugar de encuentro con Don Orione.

A casi un mes de su apertura, el 25 de julio, el Mons. Copello, Arzobispo de Buenos Aires (quien aún no era cardenal) bendecía a los seis primeros asistidos del Pequeño Cottolengo de Claypole Argentino en dicha casa.

 

28 de junio: se celebra misa en la capilla de la casa de Pellegrini.