"VER Y SERVIR A CRISTO EN EL HOMBRE"
SABÍAS ?
¿SABÍAS?MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS
SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA
¿ Y SU ORIGEN? :
El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".
¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...
¿Cuál es el fìn del MLO?
Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.¿Cómo lograr esto?
A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.
¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.
Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.
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martes, 31 de diciembre de 2024
NUNC INCIPIO, AHORA EMPIEZO
"VER Y SERVIR A CRISTO EN EL HOMBRE"
lunes, 30 de diciembre de 2024
INCIPIT VITA NOVA (una nueva vida comienza)
Hoy debemos sentirnos, no diré sólo abatidos, sino aniquilados mil veces bajo la avalancha de tantos reveses; es cierto que todo ha pasado, con la ayuda de Dios, y nosotros con el alma conmovida y con los ojos llenos de lágrimas hacia Jesús, estamos aquí todavía, aquí de pie y más fuertes que antes.
Jesús ha sido tan bueno que parece que ha descendido hasta la bajeza de sus últimos siervos para restituir y fortalecer nuestra vida. La mano de su misericordia se ha extendido sobre nuestra pobre cabeza, y un soplo nuevo de vida ha pasado sobre nosotros y su virtud ha reanimado nuestra debilidad y ha encaminado la voluntad a una vida nueva y mejor; y a un nuevo y mayor trabajo para su gloria.
Incipit vita nova! Si recordamos el camino hecho hasta aquí. ¡Qué insatisfechos de nosotros mismos y humillados nos sentimos! ¡Cuánta frialdad, cuánta pereza, cuánta miseria! Ha sido necesario que el Señor derramara todas sus bendiciones sobre nuestros pasos, ha hecho falta todo el afecto y la benévola indulgencia de los superiores y de tantas almas buenas para caminar hacia adelante día a día.
¡Ah!, despertémonos ya de este sueño: después de tantos favores celestiales y tantos consuelos, ya es tiempo de que comencemos una vida nueva, una vida llena de amor y de trabajo por Jesús. La voz de Dios pasa y grita en nuestro corazón, como antes, con llamadas intermitentes; no podemos y no debemos pasar de largo: militemos, por tanto decididamente bajo la bandera del gran rey. En el nombre del Señor y Dios omnipotente: Incipit vita nova!
Incipit vita nova! Sabemos bien que de por sí no somos buenos, absolutamente, ni siquiera para dar un paso en la nueva vida que queremos llevar, pero Jesús es bueno y estará cerca de nosotros, y dejará que nos abracemos a él y que nos abandonemos confiados en su corazón: todo se puede cuando Jesús nos consuela.
¡Oh, sí!, el Señor que ha comenzado la obra buena, sabrá llevarla a su fin. Y al renovar nuestra vida, sabrá dar nuevo impulso y nuevo desarrollo a la Obra de la Divina Providencia.
Incipit vita nova! Un período nuevo de vida que quizás no termine sino con el desgaste de nuestras pobres personas: pero feliz y bendito aquel día, si con nuestro caer el Instituto gana nueva fuerza y vida perenne.
Incipit vita nova! Por un ideal que no termina aquí abajo, por un bien que no es terreno, mirando al cielo, lanzando este grito del alma a vosotros, jóvenes hermanos.
Alcemos los corazones: para nosotros y para la Obra de la Divina Providencia incipit vita nova. Vida nueva: el corazón a Dios, la vida al trabajo, por amor de Dios. Ni desengaños, ni indiferencias nos apartarán del camino glorioso marcado por el dedo de la Providencia del Señor.
Los vendavales soplando a nuestro alrededor, no apagarán la fe, ni los latidos de una caridad que no muere: cuando el mundo levante barreras, nos servirán de escalones para subir más alto. Incipit vita nova!
Y con la bendición del Obispo, como aliento suave de una vida de trabajo y de amor celestial, vete contento por montes y por valles, pobre hijo de la Divina Providencia (“La chispa”).
Esparce fe y luz sobre las almas, salva muchos pobres jóvenes del león que ruge alrededor: vete y grita a todos, a los hermanos y a los amigos: “Cantate Domino canticum novum, quia mirabilia fecit!” (cantad al Señor un cántico nuevo porque ha hecho maravillas).
Dondequiera que llegues, pobre hijo, resuenen los caminos de la tierra y del cielo con un cántico nuevo y sea el himno suavísimo de amor a mi Dios. Abraza a todas las criaturas en la caridad grande e infinita de Jesús Crucificado: dondequiera que encuentres un alma para salvar, un dolor que aliviar, una lágrima que enjuagar, vuela allá como un ángel consolador, Hijo de la Divina Providencia.
Siembra bálsamo, conmueve, convierte las almas a Jesús: siempre listo a cualquier miseria, siempre palabras de consuelo y de esperanza. Vuela y vuela... y lleva a nuestros bienhechores las oraciones de muchos hijos.
Saluda en primer lugar al Obispo, a cuyos pies has nacido, como signo de alegría y de afecto vivísimo. Y si en alguna ocasión llegase tu humilde voz hasta los pies del pobre y viejo Papa. ¡Cómo quisiera que tu voz fuese como una ola de amor de llanto!
Vete entonces con la sonrisa de la juventud, vete en el nombre de la Divina Providencia, como himno de amor a mi Dios. Vete ligero como la brisa, dulce como el canto de los ángeles, suave como el espíritu del Señor.
martes, 17 de diciembre de 2024
CONTEMPLEMOS EL ARBOL DE NAVIDAD
Don Flavio Peloso ex Superior General de la obra Don Orione, nos invita en este escrito a mirar el burro y el buey del pesebre y a detenernos a contemplar el árbol de Navidad.
jueves, 12 de diciembre de 2024
UNA REGLA... TODA CARIDAD DE JESÚS Y DEL PRÓJIMO.
<<Tortona, 1902. Jesús y las Almas. Mi buen Padre: estoy leyendo la vida de su beato padre san Antonio Zaccaría, escrita por Francisco Moltedo, que también es barnabita. Siento que se me enciende en el corazón un gran amor por éste su querido padre, que murió tan joven y en cambio ha hecho tanto bien y ha sembrado tanto amor de Dios en las almas.
Me gustaría, si fuese posible, tener las reglas del santo, no las glosas o las constituciones adjuntas, que pueden haberse hecho después, sino las reglas primitivas.
Si a usted, mi buen Padre, no le fuese posible hacerme esta gran caridad, ¿quisiera al menos, pedirlas para mí a algún superior, y conseguírmelas? Yo no pretendo servirme de ellas nada más que para mí provecho espiritual y de los míos y para conocer mejor a vuestro santo padre.
Y además otra cosa: se me han quejado de que no hago nunca las reglas, y yo no sé cómo hacer: usted, buen Padre, ¿me podría ayudar? Quisiera vivir según el santo Evangelio, de una caridad grande, que no tenga límites y con una misericordia grande hacia todos, también sin límites: quisiera amar dulcemente y morir de amor especialmente por los pequeños y por los pobres y por todos los afligidos de cualquier mal y dolor. Algo que abrazase el cielo y la tierra, no una clase de gentes como hago ahora, sino que llegue a toda su vida interior y a la perfección de esta vida.
Es algo que siento, aunque no sé explicarlo. Los obispos quieren normas fijas de leyes: usted Padre, ayúdeme a hacer una ley que sea grande como la santa caridad, porque es esto lo que yo no sé hacer y es mi gran dificultad. Cuide, querido Padre, que sea una cosa que no tenga nada de humano y sea todo suave y grande caridad sin límites: que sea espíritu de Jesús, sólo, sólo, y Evangelio, para alcanzar al mundo que huye.
Buen Padre, ayúdeme un poco usted: me parece que el Señor lo ha puesto en mi camino para que usted me pueda llevar de la mano, como se lleva a un niño.
Yo rezaré y haré rezar mucho. Usted conoce el pueblo y sus necesidades, conoce los pobres de toda condición, los pobres, los pequeños de los talleres y de los campos, que casi son pobres esclavos, y a Jesús, que llora por ellos; en medio de estos quisiera repartir mucho amor...; el Señor lloró por la esclavitud de los hebreos en Egipto. Hágame el favor por el amor de Dios y de los pequeños y de los pobres de Dios. Pequeñas reglas y pocas, pocas; pero toda caridad de Jesús y del prójimo y, adaptadas a los hombres, por la experiencia que usted tiene de la vida... No me diga que no, que el Señor le dará la recompensa, sólo él sabe recompensar lo que usted haga. También su beato padre (Fundador) veo que se dirigió a un religioso dominico para que le hiciese algún esbozo: yo tengo necesidad no sólo de un esbozo, sino de toda su caridad.
Y le saludo y le abrazo encarecidamente en el amor de Dios. Usted perdóneme tanta libertad, y que todo sea por Nuestro Señor. Amén, Amén.
Su pobre servidor y afectísimo hermano en Jesús, Don Orione.
Que sean (reglas) dulces, llenas de amor que conduzcan a mis hermanos a observarlas, con la dulzura de la suavísima caridad de Nuestro Señor Jesús>>.



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