SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


jueves, 13 de agosto de 2026

SAN MAXIMILIANO KOLBE.


 
 El 29 de julio de 1941, en Auschwitz, un guardia señaló a diez hombres para morir.
Era el castigo por la fuga de un prisionero. Diez elegidos al azar. Sin juicio, sin motivo, sin salida.
Uno de ellos era Franciszek Gajowniczek, prisionero número 5659. Y Gajowniczek hizo lo que hace cualquier hombre que no quiere morir: habló de sus hijos.
Entonces ocurrió algo que nadie en aquella fila esperaba.
Un sacerdote franciscano polaco llamado Maximilian Kolbe dio un paso al frente.
“Soy un sacerdote católico polaco”, dijo. “Quiero morir por él.”
Los guardias aceptaron.
Nadie sabe bien qué pasa en el segundo antes de ese paso. Si hay miedo o si el miedo ya no importa. Si se piensa en Dios o si simplemente se mueve el pie. Kolbe no dejó instrucciones. Solo dejó ese gesto.
Murió el 14 de agosto de 1941, tras más de dos semanas sin comer ni beber, por una inyección de ácido carbólico que los guardias aplicaron porque tardaba demasiado en morir.
Gajowniczek sobrevivió la guerra. Sobrevivió décadas. Vivió 93 años.
Y el 10 de octubre de 1982, en Roma, estuvo en la plaza cuando Juan Pablo II canonizó a Maximilian Kolbe.
No se sabe qué sintió ese día. Nadie puede saberlo. Solo se sabe que fue, que estuvo, y que ese hombre de ochenta años había pasado cuatro décadas vivo en el lugar donde otro eligió morir.
Hay gestos que no se explican. Solo se cargan.