“Coraje”, Don Orione tenía una palabra -¡Coraje!- para todos los que entraban en comunicación con él. En su correspondencia es difícil encontrar una carta en la que no sienta la necesidad de apoyar a alguien, de consolar a un religioso o a un laico, de estimular a hacer el bien y a la confianza en la Providencia.
No se cansaba de animar para no dejar que la vida de las personas se paralizara por el miedo a afrontar las dificultades, o por las situaciones de crisis en las que se encontraban inmersas las personas que entraban en contacto con él.
Con frecuencia, a la palabra "coraje" Don Orione la acompaña con la expresión "in Domino". Parece querer decirnos que esta virtud, cuando es auténtica, es "divina". Y que la fuerza para vivir valientemente viene del Señor. Por eso escribió: "No debe haber desánimo ni tristeza entre los siervos de Dios: no es conveniente perder el valor bajo un Maestro tal: nuestra esperanza, nuestra confianza, nuestro valor, nuestra vida misma, se funda sólo en nuestro Dios." Escritos 41.239
Don Orione es especialista en inspirar entusiasmo, suscitar fervor y audacia: “Coraje in Domino, mis queridos amigos y adelante - nos dice Don Orione - siempre adelante para hacer el bien: «Caritas Christi urget nos»! La caridad de Cristo nos aprieta, nos empuja, nos persigue, nos lleva, nos hace volar para ayudar, a la salvación de los huérfanos, de los pobres, de los más humildes hijos del pueblo, así como de los infelices más necesitados. ¡Oh, qué gran recompensa tendréis, queridos, de la mano de Dios, en la tierra y luego en el Cielo!”

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