SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


martes, 18 de enero de 2022

65 ANIVERSARIO DEL DECRETUM LAUDIS DE LAS PHMC



El decretum laudis es el reconocimiento oficial que la Santa Sede otorga a los institutos de vida consagrada y a las sociedades de vida apostólica, considerándolas obras e instituciones de derecho pontificio, sometiéndolas directamente a la jurisdicción de la Santa Sede.

El 24 de enero de 1944, 24 de enero, fue aprobada por Decreto Laudis la erección de la Obra Pequeña de la Divina Providencia en Congregación de derecho pontificio y aprobación de las Constituciones de los Hijos de la Divina Providencia "ad septemnium per modum experimenti" (Decretum laudis) por la entonces Sagrada Congregación de Religiosos. [Cf. PODP, marzo de 1944, 1-2].

Y 13 años después , el 19 de enero de 1957,  El Instituto de las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad, junto con el texto de las Constituciones, es aprobado con Decretum laudis por la entonces Sagrada Congregación de Religiosos. [Cf. Actas del Consejo General de la Pequeña Obra de la Divina Providencia, enero-marzo de 1957, págs. 66–67; PODP, abril-mayo de 1957, 59]

lunes, 17 de enero de 2022

COTTOLENGO MILANES 1933-2022

 

 



Fundada por Don Luigi Orione en 1933 y bendecida por el arzobispo Ildefonso Schuster, quien también inauguró la parroquia de San Benedetto anexa al Piccolo Cottolengo, este "transatlántico de la caridad" o "ciudadela de la caridad y la oración", como la definió el cardenal Giovanni Battista Montini con motivo de una de sus visitas anuales, tuvo un origen humilde en las afueras de Milán, donde una vez estuvo la Villa Restocco de los barones Monti. "El Cottolengo - escribía Don Orione en 1935 - es como un pequeño grano de mostaza que bastará la bendición del Señor para convertirse un día en un gran árbol, en cuyas ramas reposarán en paz los pájaros", que "aquí están los más pobres abandonados, nuestros hermanos y nuestros amos ». En 1937, la modesta casa rebosante de gente pobre y objeto de miles de pedidos de hospitalidad, se convirtió en un proyecto complejo, digno de la mejor tradición caritativa ambrosiana, y el arquitecto Mario Bacciocchi se hizo cargo de él. El edificio se hizo unitario y grandioso, sin ceder a adornos decorativos innecesarios, lineal y funcional a los fines benéficos-asistenciales para los que fue concebido, casi una majestuosa construcción medieval de estilo lombardo, en ladrillo como la basílica de Sant'Ambrogio. El espíritu que la animaba era el del Evangelio de "hacer el bien a todos y siempre el bien", como le gustaba decir a Don Orione. Cuidar el Piccolo Cottolengo Milanese significa volver sobre un tramo de la historia de la ciudad formada por grandes familias y una miríada de bienhechores que han corroborado el compromiso milenario de la Iglesia con sus donaciones. Esto con la originalidad del estilo de Don Orione, que no preguntaba a quien llamaba a la puerta su nombre o fe, "sino sólo si tenía dolor". El Piccolo Cottolengo se está transformando actualmente en un moderno centro polivalente, donde, junto a las necesidades tradicionales vinculadas a la discapacidad física y mental, se acogen a las personas mayores, se prestan servicios asistenciales y sanitarios, se apoyan actividades educativas de amplio alcance y se apoyan nuevas formas de pobreza. se abordan. y solicitudes de aceptación de la vida actual.

18 ENERO, PRIMER NOVICIADO EN VILLA DOMINICO


EL 18 DE ENERO DE 1935, EN ARGENTINA LANUS,HOY VILLA DOMINICO, DON ORIONE INAUGURA EL PRIMER NOVICIADO

Hace 86 años, el 18 de enero de 1935, Don Orione inauguraba en Argentina el primer Noviciado en Lanús, hoy localidad de Villa Domínico, Avellaneda, donde funciona el Colegio e Instituto San Vicente de Paul.

La casa, primitivamente un Asilo, ubicada al 3250 de Camino General Belgrano esquina Oyuela, había sido ofrecida el 8 de enero de 1934 por la Sociedad de Damas de San Vicente de Paul. Don Orione aceptó y pasó a habitar en ella el 1º de enero de 1935, celebró la Santa Misa en la Capilla del Asilo y el día 7 de enero reunió en Ejercicios Espirituales a los Sacerdotes, estudiantes de teología, y novicios de su Obra.

La inauguración oficial como primer Noviciado orionita en Argentina fue el 18 de enero con una misa presidida por el entonces Nuncio Apostólico, Monseñor Felipe Cortesi.

“Tengo el placer de darles la noticia que pasado mañana, el 18 del corriente, en la fiesta de la Cátedra de San Pedro en Roma, abriré el 1º Noviciado Argentino de los Hijos de la Divina Providencia, en Lanús, cerca de Buenos Aires, mas se invitó a venir a inaugurarlo al mismo Excelentísimo Nuncio Apostólico, Mons. Cortese, que celebrara la Sta. Misa y recibir los santos votos de algunos de nuestros clérigos y Deo gratias! Deo gratias! Es un edificio nuevo y grande con huerto y terrenos anexos, en un ala del edificio, podre unirle una obra de caridad, ubicando unos 50 chicos, hijos de nadie. ¡Así ellos serán los hijos de Dios!! ¡Y nada les faltara a ellos!”. (Carta de Don Orione al matrimonio Beaud. Victoria, 16 de enero de 1935. Scritti 116,173 y 116,178.).


domingo, 16 de enero de 2022

1947 SE INICIA LA CAUSA PARA SER PROCLAMADO VENERABLE, LA QUE CULMINA EN 1978




Son cuatro pasos: que se inician en la propia Diócesis y culminan en Roma para presentar al hombre de Dios a toda la Iglesia.

1.- Siervo de Dios.

2.- Venerable.

3.- Beato o Bienaventurado.

4.- Santo.

1.- Siervo de Dios. El Obispo diocesano y el Postulador de la Causa piden iniciar el proceso de canonización y presentan a la Santa Sede un informe sobre la vida y las virtudes de la persona.

2.- Venerable. Esta parte del camino comprende cinco etapas:

a) La primera es el Proceso sobre la vida y las virtudes del Siervo de Dios.

b) La segunda etapa es el Proceso de los escritos.

c) La tercera: El Relator de la Causa nombrado por la Congregación para las Causas de los Santos, elabora el documento denominado "Positio".

d) La cuarta: es la discusión de la "Positio". Este documento, una vez impreso, es discutido por una Comisión de Teólogos consultores, nombrados por la Congregación para las Causas de los Santos. Después, en sesión solemne de Cardenales y Obispos, la Congregación para las Causas de los Santos, a su vez, discute el parecer de la Comisión de Teólogos y

e) La quinta etapa es el Decreto del Santo Padre

3.- Beato o Bienaventurado.

a) La primera etapa es mostrar el "Venerable" a la comunidad como modelo de vida e intercesor ante Dios. El proceso de examinar un "presunto" milagro se lleva a cabo en la Diócesis donde ha sucedido el hecho y donde viven los testigos.

4. - Santo.

a) La primera etapa es la aprobación de un segundo milagro para el “confesor de la fe”, primero para el “mártir”; b) Durante la segunda etapa, la Congregación para las Causas de los Santos examina este segundo milagro presentado; c) En la tercera etapa, el Santo Padre, con los antecedentes anteriores, aprueba el Decreto de Canonización y d) La cuarta etapa es el Consistorio Ordinario Público, convocado por el Santo Padre, donde informa a todos los Cardenales de la Iglesia y luego determina la fecha de la canonización y e) La última etapa es la Ceremonia de Canonización.

Esto es un proceso que lo presenta el CIC en el Libro VII, en la primera parte “de los juicios” (“de processibus”), cánones 1403 ss.: “las causas de la canonización de los Siervos de Dios se rigen por una ley pontificia particular”. El procedimiento que debe seguirse se encuentra en la Constitución Apostólica “Divinus perfectionis Magister” del 25 de enero de 1983 y en las Normas de la Sagrada Congregación para las causas de los Santos del 7 de noviembre de 1983.

Es culto a los santos es una forma de culto a los difuntos: honores al cuerpo (reliquias), al mismo sepulcro (catacumbas o tumbas, cementerios), a las pertenencias (tenemos reliquias de primero, segundo y tercer grado). A partir del s. IV se honra a los Obispos, a los Confesores, a los fundadores de Comunidades religiosas etc. (Depositio martyrum, Depositio Episcoporum).

Era honrado por la familia, después por la comunidad cristiana, como lo leemos en san Cipriano (Ep. 12); Tertuliano nos comenta que se canta en los funerales (Scorp 5); San Pablo decía” se siembra un cuerpo mortal y resucitará un cuerpo glorioso” (Icor. 15,44). Los primeros venerados fueron lo mártires, ya que teníamos su tumba y su cuerpo, así con los apóstoles y primeros mártires romanos: su martirio es el verdadero nacimiento” toda la Iglesia honra a Pedro y pablo en roma, Felicitas y Perpetua, Cornelio y Cipriano en Cartago y rito romano etc “. Tenemos lista de la vida de los santos (Las legendas, las Vidas de los santos, las passiones Martyrum, los Calendarios, los martirologios, etc.).

Todavía al inicio del siglo X no encontramos una intervención de la Sede apostólica, pero para dar realce al Obispo de Augsburgo (+973) se pidió al papa Juan XXV hacerlo público durante el Concilio de Letrán en el 993.

El Papa Alejandro III en el 1175 declaró que no estaba permitido hacerlo sin la autorización de la Iglesia de Roma. En el 1234, las Decretales del papa Gregorio IX dicen que es solo autoridad del papa. El papa Sixto V instituyó la Congregación de los Ritos en el 1588. Del 1554 al 1980 fueron 300 canonizaciones. En 1634 se estableció la primera etapa sobre la beatificación y canonización: el primer santo beatificado fue: San francisco de Sales (+ 1662). El papa Paulo VI se reservó la canonización, mientras que las beatificaciones consistían en una simple lectura de su Decreto. En las Iglesias Ortodoxas, son escasas, decretadas por el Sínodo y proclamadas por el Patriarca.

El Concilio vaticano II, en la Sacrosanctum Concilium, dedica 3 artículos a este propósito: nos recuerda como los santos son hermanos, amigos, intercesores, modelos de vida cristiana. Los más cercanos al Misterio Pascual y al señor Jesús.

SC 103: “Las fiestas de los santos proclaman las maravillas de Cristo en sus servidores y proponen ejemplos oportunos a la imitación de los fieles”.

SC 104” Además, la Iglesia: “Además, la Iglesia introdujo en el círculo anual el recuerdo de los mártires y de los demás santos, que llegados a la perfección por la multiforme gracia de Dihabiendo ya alcanzado la salvación eterna, cantan la perfecta alabanza a Dios en el cielo e interceden por nosotros

viernes, 14 de enero de 2022

15 ENERO 1988 DON GIUSEPPE ZAMBARBIERI




Don Giuseppe Zambarbieri de Pecorara (Piacenza),  murió en Roma en 1988, a los 73 años de edad,  y 46 de  sacerdocio muy joven entró en el Colegio "San Giorgio" de Novi Ligure, donde conoció y quedó fascinado por Don Orione al que siguió e imitó con devoción filial . Se convirtió en el primer sacerdote en 1941 y religioso, en 1943. Don  Zambarbieri  resolvió admirablemente las diversas tareas encomendadas a la Congregación, fue director de Novi Ligure y luego del Pequeño Cottolengo de Milán. En 1958 fue nombrado vicario general de la congregación y luego Superior General desde 1963 hasta 1975. Participó como invitado al Concilio Vaticano II y se convirtió en divulgador entusiasta.  de trato exquisito, inteligente y oportuno, con sólida doctrina y fidelidad eclesial, tenía unas relaciones profundas y eficaces con muchos clérigos en Italia y en otros lugares. En 1980, un ataque al corazón, lo sacó  prematuramente de actividad. Terminó su vida terrenal muy fructífera el 15/01/1988. Don  Zambarberi  disfrutó de la alta estima del Fundador, que reconoció su valor cuando todavía era un joven estudiante. "Tengo varios hijos buenos - escribió Don Orione,  uno de ellos, Zambarbieri, es una joya en todos los sentidos." Quería configurar completamente - intus et in cute -  con Don Orione. desde 15 de enero de 2000, su cuerpo descansa en la cripta del Santuario de la Virgen de la Guardia en Tortona, cerca de los Padres de la Congregación. Cuando se piensa en Don Giuseppe se piensa en una imagen viva de Don Orione porque interioriza las virtudes y el entusiasmo de las "cosas de Dios": el amor a la Iglesia, la fidelidad al Papa, la devoción a la Virgen, la 'atención a los últimos ... fueron los grandes ideales que hizo su permanecer cerca de Don Orione. Él fue capaz de dejar a la gente en un perfume de la santidad y humildad amable y edificante


15 ENERO 1922, PARTE UN CONTINGENTE DE MISIONEROS HACIA LA ARGENTINA

 



Los primeros misioneros

El 15 de enero de 1922 partió desde Génova otro contingente compuesto por cinco religiosos misioneros: el P. José Zanocchi, el P. Enrique Contardi, el P. José Montagna, el P. Carlo Alferano y el seminarista Francisco Castagnetti. Llegaron el 1º de febrero y fueron recibidos por Don Orione en el puerto de Río de Janeiro. Don Orione subió al barco para ocupar el puesto del P. Alferano, quien descendió y se trasladó a la casa de San Pablo a la que había sido destinado. De esta forma, Don Orione vuelve a asumirse como padre de sus religiosos, acompañando a los misioneros hasta Argentina.
Les mostró las obras ya establecidas: la iglesia de Victoria, con una escuela de “artes y oficios” y un hogar en Marcos Paz (provincia de Buenos Aires). Con ellos fue, para quedarse, el seminarista José Dondero
que sabía manejarse bien con el idioma castellano.. Esta vez Don Orione se quedó más de tres meses en nuestro país y escribió numerosas cartas a las demás casas inauguradas en Latinoamérica. Por medio de sus escritos estaba cercano y presente con todos.
Pero a la vez, desde Italia reclamaban por su regreso. Como allí hacía falta su presencia decidió ir preparando su viaje de retorno. El 19 de marzo de 1922 nombró al P. José Zanocchi su representante para las comunidades de Latinoamérica y el 13 de mayo partió de Argentina.
El 18 de junio, durante la navegación, escribió el inolvidable himno a la caridad: “Anhelo cantar el cántico divino de la caridad, pero no quiero esperar a cantarlo cuando me vaya al Cielo. Por tu infinita misericordia te suplico, oh Señor y Padre nuestro de mi alma, me concedas la posibilidad de iniciar este cántico desde la tierra; aquí, Señor, ante este amplio horizonte de aguas y cielo, desde este Atlántico que me habla de tu poderío y tu bondad...”.
Era un canto de alegría desbordante por lo vivido entre los más pobres, por haber podido llegar a tantos corazones con la luz de la fe. Era el canto de un hombre de Dios conmovido ante la necesidad de sus hermanos, convencido de que no se puede esperar para hacer el bien, que “ahora” es el tiempo oportuno para “centrarlo todo en Cristo” (Ef 1, 10). Era el canto esperanzador de aquel que sabe mirar lo que viene y hacer todo lo necesario para que suceda.