Entrevista al padre Flavio Peloso, superior general
de la Obra de Don Orione
En 1943, en plena II Guerra Mundial, cuando la
furia diabólica de los nazis parecía imparable, hubo muchos héroes desconocidos
que arriesgaron sus vidas para salvar a judíos perseguidos cuyo destino parecía
marcado.
Entre estos héroes desconocidos estaba el padre
Gaetano Piccinini, religioso de la Pequeña Obra de la Divina Providencia (Obra
de Don Orione).
El jueves 23 de junio a las 11 de la mañana, en
la Sala de Congresos del Centro de Don Orione de Roma, Mordechai Lewy,
Embajador de Israel en la Santa Sede, entregó al padre Flavio Peloso, superior
general de los Orioninos, la Medalla de los Justos entre las Naciones, en memoria
del padre Gaetano Piccinini.
La Medalla de los Justos entre las Naciones es
el más alto honor del Estado de Israel, atribuida a los que ayudaron en la
salvación de los judíos durante la Shoah.
“Es una ocasión-explicó el padre Flavio Peloso-
para recordar, a través del padre Gaetano, a todos los Orioninos que han
contribuido en salvar las vidas de muchos judíos durante los años de la
guerra”. Para recuperar la historia de tantos héroes que contribuyeron en la
salvación de los judíos y para conocer mejor al padre Gaetano, al que se debe
la fundación del Centro Don Orione en el barrio romano de Monte Mario,
ZENIT ha entrevistado al padre Don Flavio
Peloso.
- ¿Quién era el padre Gaetano Piccinini?
Padre Flavio Peloso: El padre Gaetano Piccinini
(Avezzano 1904 - Roma 1972) fue recogido por el padre Luigi Orione después del
terremoto de Marsica de 1915. El Santo ejerció de padre con él y Piccinini se
identificó afectiva y espiritualmente con él, convirtiéndose en religioso y
sacerdote entre sus Hijos de la Divina Providencia. Licenciado en Letras, fue director
y rector de diversos institutos Orioninos. Promovió muchas aperturas de nuevas
casas y obras en la Italia meridional, en Inglaterra y en los Estados Unidos.
Más tarde fue consejero general de la Congregación.
Se le recuerda como hombre de gran ingenio
intelectual y de notables capacidades organizativas que supo ejercer
magníficamente en tantas empresas de bien. Era una especie de “Bertolaso” de
nuestra Congregación. Se lanzaba a todas las grandes emergencias. La que
recordamos con esta medalla, la salvación de muchos judíos, fue sólo una de las
emergencias a las que el padre Piccinini se dedicó con pasión.
Posteriormente trabajó por los huérfanos y los
mutilados de postguerra, organizando una docena de grandes instituciones en
Italia, entre las que está la de Monte Mario. Luego fue al rescate de la
inundación de Polesine (1951), ayudó con tempestividad y sabiduría en el
terremoto de Irpinía (1962), en el desastre del Vajont (1963), incluso en el
terremoto del Valle de Belice (1968) En Sicilia, Gibellina.
Su vida y su actividad incansable se detuvieron
el 29 de mayo de 1972, dejando un gran recuerdo por su integridad sacerdotal,
por su apostolado clarividente y emprendedor, por su profunda vida interior, el
culto de la amistad, la promoción del laicado.
- ¿Por qué se le ha concedido la Medalla de los
Justos?
Padre Flavio Peloso: En el periodo de las leyes
raciales, a partir de 1938, fue director del Instituto de Novi Ligure (AL) y
rector del Instituto Pontificio Escolástico “San Felipe Neri”, en el barrio
Appio en Roma. Durante la II Guerra Mundial trabajó, sobre todo en Roma y se
prodigó en socorrer a muchas personas de raza judía, a menudo arriesgando su
propia vida. Mantuvo después relaciones de amistad con las personas salvadas,
como es el caso de Bruno Camerini, que figura como el que ha realizado la petición
oficial de la medalla “Justo entre las Naciones”, porque fue salvado por él.
Entre los rescatados hay algunos personajes famosos del mundo hebreo italiano.
Por ejemplo, el famoso escultor Arrigo Minerbi, acogido, con nombre falso y con
el papel de profesor, en el Instituto San Felipe Neri de Roma. Es obra suya la
llamada “Madonnina”, de 9 metros de altura, que se yergue sobre el Monte Mario,
bendiciendo a Roma. Con Arrigo Minerbi, en el San Felipe Neri, estaba también
Ettore Carruccio, eminente matemático y físico. Pero toda vida es preciosa a
los ojos de Dios y así era para el padre Piccinini que intentó salvar a todos
los que pudo.
El padre Gaetano Piccinini ya recibió un primer
reconocimiento del Presidente de la Comunidad Israelita de Roma en el que
leemos: “1945-1955. Los judíos de Italia agradecidos al padre Gaetano
Piccinini”. Después vino otro reconocimiento oficial en 1994 de Benè Berith con
el Diploma de un Árbol plantado en Jerusalén. Ahora llega del Yad Vashem,
Instituto para la Memoria de los Mártires y de los Héroes del Holocausto, el
título y la Medalla de “Justo entre las Naciones”.
- ¿Los Orioninos han realizado muchas actividades
en defensa de los judíos?
Padre Flavio Peloso: Don Gaetano Piccinini es
el caso más relevante de la acción en favor de los judíos realizada por muchos
hermanos y por varias casas de la Pequeña Obra de la Divina Providencia de San
Luigi Orione. Este capítulo de historia, permanecido en la discreción, fue
reconstruido por mi investigación “Orioninos en ayuda de los judíos durante los
años de exterminio” (Mensaje de Don Orione, 2003, nº112, pp. 75-106) y en el
libro de Mario Macciò, “Génova y ´ha Shoah´, Salvados por la Iglesia” (Il
Cittadino, Génova, 2006).
También recientemente, se han publicado nuevas
páginas de la solidaridad valiente y generosa que tienen como protagonistas a
religiosos y casas de Don Orione de toda Italia. Invariablemente, siempre el
coordinador era él, desde un extremo a otro de Italia, el padre Piccinini.
Encontré conmovedor el hecho de que los hermanos, fieles a la consigna de
absoluta reserva en estas operaciones, sólo después de 50 o 60 años después de
los eventos han comenzado a revelarse cosas. La mayoría de las cosas quedará
oculta.
- ¿Qué le empujó a arriesgar la vida para salvar
a los hermanos de fe hebrea?
Padre Flavio Peloso: En la Secretaría de
Estado, de la época, estaba monseñor Giovanbattista Montini, después Papa Pablo
VI, que formó parte siempre del círculo de Amigos de Don Orione, al que conoció
personalmente en los años ´30. Era monseñor Montini el que transmitía al padre
Piccinini y a los Superiores de la Congregación, los deseos de Pío XII, y muy
probablemente señalaba también a personas y a situaciones concretas de judíos
por los que se pudiera “hacer algo”.
Nosotros los Orioninos profesamos un IV voto de
especial fidelidad al Papa, y pretendemos, por el sensus Ecclesiae que nos
inculcó Don Orione, realizar no sólo los mandatos sino los deseos del Papa y de
los Pastores de la Iglesia. Además de la motivación humanitaria, fueron
determinantes las indicaciones de Pío XII y las peticiones de colaboración de
los obispos en las ciudades donde actuaban. Es decir, que además de un acto
humanitario y de caridad evangélica, la ayuda a los judíos era una expresión de
vida eclesial.
- ¿Qué significado tiene hoy una historia heroica
como la del padre Gaetano?
Padre Flavio Peloso: Como superior general de
la Familia Orionina, debo decir que este reconocimiento tributado al padre
Gaetano Piccinini se agradece mucho porque honra a un hermano dignísimo, a la
Congregación y a la Iglesia. Para nosotros los Orioninos, constituye un
estímulo a cultivar, un estilo de caridad sin límites, que muestra la
maternidad universal de la Iglesia. Como decía Don Orione, “la caridad no mira
si el que la pide tenga un nombre, una religión, una patria, sino si tiene un
dolor”. El padre Gaetano Piccinini actuaba exactamente así.