SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


sábado, 19 de febrero de 2022

PAPA LEON XIII, SU CORONACIÓN PONTIFICIA.

 



 

 Recordemos que Don Orione nació en el año 1872, y que León XIII, fue elegido Papa en el año 1878.

Su fidelidad de niño al sucesor de Pedro y su gran caridad asombraron a los pontífices que lo conocieron. A algunos incluso antes de subir a la cátedra de Pedro. El prefecto de la Congregación para las causas de los santos perfila la relación entre don Orione y los papas del siglo XX.

   De hecho, con esta profunda devoción al sucesor de Pedro, estuvo «al lado de los papas», de cinco papas. Los cuales le llamaron en varias circunstancias y le confiaron cuestiones espinosas y delicadas, y a los cuales don Orione prestó con inteligencia servicios incluso muy personales y, a veces, heroicos. Tocando el tema de la relación filial de don Orione con los papas(1)

 


 León XIII, de nombre secular Vincenzo Gioacchino Raffaele Luigi Pecci (Carpineto Romano, 2 de marzo de 1810-Roma, 20 de julio de 1903), fue el 256.o papa de la Iglesia católica.1​ Su pontificado, de veinticinco años de duración, se desarrolló entre los años 1878 y 1903

Nacido en Carpineto Romano, cerca de Roma, fue el sexto de los siete hijos del conde Ludovico Pecci y su esposa Anna Prosperi Buzzi. Sus hermanos fueron Giuseppe y Giovanni Battista Pecci. Su familia pertenecía a la pequeña nobleza rural. Su padre era comisario de guerra y coronel. Ya en su juventud se señaló como un gran latinista, y en su madurez sería un conocido humanista, diestro escritor de poemas y cartas en latín. Fue alumno del colegio jesuita de Viterbo y, entre 1824 y 1832, estudió Teología en el Collegium Romanum.

En 1843 fue consagrado arzobispo titular de Damietta (Tamiathis) y destinado como nuncio a Bruselas, donde permaneció hasta 1846. Poco después fue nombrado obispo de Perusa con el grado de arzobispo ad personam. Preside un Concilio provincial celebrado en Spoleto en 1849, por cuya iniciativa se tomó el acuerdo conciliar de pedir a Pío IX la promulgación de una constitución condenando los diversos errores sobre la Iglesia, Autoridad y Propiedad, aun ya condenados separadamente con anterioridad, haciendo un escueto concurso de ellos, y que se valoró de gran utilidad para la feligresía católica. Este documento fue conocido posteriormente al ser publicado como Syllabus.2​

En 1856, Pío IX lo nombró cardenal presbítero del título de San Crisógono

En los años siguientes se produjo la unificación italiana (1859-1870), que supuso la liquidación de los Estados Pontificios y el enfrentamiento radical entre la Iglesia católica y el Estado liberal (especialmente, el nuevo Reino de Italia). La postura moderada que mantuvo en estos temas el cardenal Pecci lo convirtió en un candidato idóneo para suavizar las tensiones, razón que probablemente influyó en la decisión del Colegio Cardenalicio de elegirlo papa al morir Pío IX en 1878.

Coronación de León XIII

Efectivamente, en un cónclave de solo dos días y a la tercera votación, Gioacchino Pecci fue elegido papa el 20 de febrero de 1878. El 3 de marzo siguiente fue coronado en la Basílica Apostólica Vaticana por el cardenal Teodolfo Mertel, Cardenal diácono de San Eustaquio, por delegación del cardenal Prospero Caterini, protodiácono de S. Maria in Via Lata y ad commendam de S. Maria della Scala, que se encontraba enfermo.

León XIII se preocupó desde el inicio de su mandato por mejorar las bases intelectuales del clero, alejándose en lo doctrinal de la mera actitud defensiva de su predecesor. Con este fin nombró en 1879 a cuatro cardenales consagrados exclusivamente a los estudios (entre ellos, el erudito John Henry Newman), y el 4 de agosto de ese año —en la encíclica Aeterni Patris— presentó el tomismo como la filosofía a seguir por los católicos para afrontar los problemas de su tiempo.3​

Los primeros años de su pontificado quedaron marcados por una serie de iniciativas académicas: la fundación de un nuevo instituto en Roma para el estudio de la filosofía y la teología, centros de estudio de las Escrituras y un centro astronómico. Además, se abrieron los archivos del Vaticano, tanto a los estudiosos católicos como a los no católicos.

Su largo pontificado significó un acercamiento de la Iglesia a las realidades del mundo moderno. Frente al creciente problema obrero, en 1891 dio a conocer la encíclica Rerum novarum (Acerca de las nuevas cosas). La misma deploraba la opresión y virtual esclavitud de los numerosísimos pobres por parte de «un puñado de gente muy rica» y preconizaba salarios justos y el derecho a organizar sindicatos (preferiblemente católicos), aunque rechazaba vigorosamente el socialismo y mostraba poco entusiasmo por las instituciones de la democracia liberal y el sindicalismo obrero.4​ Las clases y la desigualdad, afirmaba León XIII, constituyen rasgos inalterables de la condición humana, como son los derechos de propiedad. Condenaba el socialismo como ilusorio y sinónimo del odio y el ateísmo.

El realismo político y la habilidad diplomática de León XIII permitieron poner fin a la hostilidad del régimen imperial alemán hacia los católicos (abandono por el canciller Otto von Bismarck de la Kulturkampf en 1879 y visita a Roma del emperador Guillermo II de Alemania en 1888). Igualmente, propugnó el fin de la confrontación entre la Iglesia francesa y la Tercera República, avalando la participación de los católicos franceses en el régimen republicano. Por el contrario, mantuvo el enfrentamiento numantino con el Estado italiano, insistiendo en el boicot de los católicos italianos a la vida política nacional.

León XIII pensaba que el servicio diplomático papal debía desempeñar un papel de primer orden tanto en la consolidación de la disciplina interna de la Iglesia como en la conducción de las relaciones Iglesia-Estados. En 1885, España, Alemania y Reino Unido recurrieron a él como mediador en la disputa sobre la posesión de las islas Carolinas, en el Pacífico, siendo España quien las consiguiera; aunque a contrapartida, el II Reich tomó las islas Marshall. Ya en 1899, el zar Nicolás II de Rusia y la reina Guillermina I de los Países Bajos se beneficiaron de sus buenos oficios en el intento de convocar una conferencia de paz de todos los países de Europa.

Reflexionando sobre la diplomacia de la Santa Sede con ayuda de las obras de santo Tomás de Aquino, replanteó en su encíclica Immortale Dei (1885) la relación entre la Santa Sede y los Estados-nación. El nuncio papal, en opinión de León XIII, era el representante de la soberanía espiritual del papa del mismo modo que un embajador representa la soberanía política de su país.

Reforzó los lazos con la Iglesia estadounidense, fomentando la expansión del catolicismo en Estados Unidos. Con todo ello, León XIII contribuyó a dotar a la Iglesia de un nuevo protagonismo a escala mundial, reforzado por dos tipos de iniciativas suyas: por un lado, el acercamiento a la Comunión anglicana y a los ortodoxos griegos, que inició la tendencia ecuménica de los papas del siglo XX; y por otro, el impulso de la acción misionera, especialmente en África.

Tuvo especial interés en promover el rezo del Santo Rosario, al cual dedicó diversas encíclicas. Cabe mencionar que, a inicios de su papado, se produjo la muerte de santa Bernadette Soubirous (16 de abril de 1879), vidente de Lourdes, a quien León XIII enviara la bendición antes de morir. La Virgen María quien, bajo la advocación de Nuestra Señora de Lourdes, dijera de sí misma «Yo soy la Inmaculada Concepción», se había presentado —según el relato de Bernadette— con un rosario en sus manos, lo que no pasaría desapercibido a la mente del Pontífice.

En sus veinticinco años de papado llegó a nombrar un total de 147 cardenales en 27 consistorios.

Muerte

Falleció en Roma el 20 de julio de 1903; había sido el primer papa en haber nacido en el siglo XIX, y también fue el primero que murió en el siglo XX: vivió hasta la edad de 93 años, siendo el tercer papa con más larga vida.5​ En el momento de su muerte, León XIII era el tercer papa con más tiempo de pontificado, solo superado por Pedro (entre 34 y 37 años) y Pío IX (31 años). Pecci no fue sepultado en la Basílica de San Pedro, como era costumbre, sino que en 1924 sus restos fueron trasladados hasta la basílica de San Juan de Letrán, su catedral como obispo de Roma, y una iglesia en la que tuvo un interés particular(2)

 (1) por el cardenal José Saraiva Martins 

(2) wikipedia 

viernes, 18 de febrero de 2022

SANTO PADRE PIO X BENEFACTOR SUPREMO DE LA PODP

 

 



 

Pío X (1903 - 1914) Don Orione lo llamó "nuestro Papa" para expresar no sólo el afecto, sino también la importancia que tuvo Pío X en su vida personal y de la Pequeña Obra de la Divina Providencia en ciernes. Pío X reconoció de inmediato el temple de un apóstol y un santo en el joven fundador de Tortona.
"El Santo Padre Pío X será siempre nuestro benefactor supremo, nuestro Papa". En el pensamiento de Don Orione la protección otorgada por el Papa es muy valiosa para la Pequeña Obra.
Pío X tuvo noticias de Don Orione cuando todavía era cardenal de Venecia, las dos almas santas se entendieron y los contactos eran frecuentes en audiencias amigables.
En 1906 Don Orione se presenta ante Pío X para presentarle el reglamento definitivo del programa de su Obra, que son revisadas y aprobadas por el Papa. Solicita, además, su beneplácito para enviar a sus hijos a Brasil, como misioneros.
- No -sonríe San Pío X-: te voy a mandar, más bien, a la Patagonia.
- Santidad -dice Don Orione- en la Patagonia están ya los de Don Bosco.
- No, no... -prosigue el Papa- es otra la “Patagonia” adonde quiero enviarte: aquí nomás, en Roma, apenas fuera de la puerta de San Juan de Letrán. Allí falta de todo: la iglesia, la catequesis a los niños, casar a la gente por Iglesia, porque no ven jamás a un sacerdote.
"Tu ángel de la guarda y el mío"
Por obediencia a un pedido de Pío X, Don Orione permanecerá en Sicilia durante tres largos años como Vicario General del Arzobispo de Mesina, Mons. D`Arrigo. El Papa lo sostiene, lo alienta y le agradece su disponibilidad permanente al sacrificio; y respondiendo a alguien que le pregunta por él, dirá admirado:
- ¡Es un mártir, es un mártir!
En 1912, por fin, Don Orione puede dejar Sicilia. Llega ante el Papa y pide hacer sus votos perpetuos en las veneradas manos de Su Santidad. San Pío X acepta, complacido; pero hay una dificultad, observa Don Orione: para el acto formal de los votos hacen falta dos testigos que firmen el acta conjunta.
- Ningún problema... -dice el Santo Padre sonriendo- ¿dos testigos? Pues tu ángel de la guarda y el mío.
Así renovó Don Orione su generosa consagración -y la de su Obra- a Dios, a la Santísima. Virgen, al Papa, y a los pobres.
Pío X fue el primer Papa electo en el siglo pasado. Falleció el 20 de agosto de 1914, fue beatificado en 1951 y canonizado el 3 de septiembre de 1954 por el Papa Pío XII. El lema de su pontificado fue "Renovar todas las cosas en Cristo".

jueves, 17 de febrero de 2022

SAGRADA FAMILIA, MAR DEL PLATA

EFEMÉRIDES ORIONITA
(Preparada por el hno Jorge Silanes)


Padre Carbone, Don Orione, Padre Zanocchi, Padre Dutto y padre Montagna


Así surgen, con el apoyo económico de la primera de estas instituciones y el espiritual de la segunda, la iglesia La Sagrada Familia, el colegio homónimo para varones y el colegio Inmaculada Concepción para las señoritas. Debemos recordar a Don Zanocchi que fue Provincial Superior de la Obra Don Orione y Don Montagna el primer sacerdote que se instaló en la zona del Puerto previo al Padre Dutto, quienes en sus cartas dejaron escrito innumerables datos, las mismas se concentran en el período que va desde 1922 hasta 1938, año en que el Padre Dutto fue trasladado a Buenos Aires para ocupar el cargo de Director y Administrador de la Obra Don Orione en Argentina, Uruguay y Chile.



El Padre José Dutto, en el centro, director del Colegio Sagrada Familia. La foto es de 1933. A la derecha el hermano Angel, maestro de segundo grado. A la izquierda el hermano Juan, maestro de primer grado. Segunda fila desde arriba, cuarto desde la derecha, Manuel Ramón, quien envió esta foto.

En el año 1917, operaban en el puerto unas 100 lanchas pesqueras de motor y a vela registrándose un alto número de familias relacionadas con la actividad que se radicaban en la zona. En 1922, año de la inauguración oficial del puerto, el barrio contaba con 1800 habitantes y las lanchas pesqueras llegaban a 150. El diario La Prensa señalaba al respecto:

“Con la habilitación de la dársena de pescadores, muchas familias que se dedican a la venta de pescados se trasladaron a las cercanías de puerto. La pequeña villa recibió este aporte y las viviendas se alinearon a lo largo de las primeras calles.Así nació el barrio del puerto. La villa se ha ido extendiendo y cuenta ya con varios centenares de viviendas ocupadas en total por más de dos mil habitantes.”

Hacia 1924 el pueblo del Puerto de Mar del Plata, como se lo denominaba en ese momento, abarcaba desde la avenida Martínez de Hoz hasta la calle Juramento y desde la actual Av. Juan B. Justo hasta la calle Vértiz. Esta zona era atravesada por el arroyo del Barco que desembocaba en el mar y se encontraba sin entubar. Dicha zona se fue poblando con inmigrantes del sur de Italia, en su mayoría sicilianos, puglieses, campanos y calabreses, que junto a los obreros de la Empresa Francesa constructora del Puerto y a inmigrantes españoles, belgas y sirio libaneses, fueron dando un perfil de identidad a la zona.

Para algunos era una zona de ranchos con techos de chapa y zinc que empañaba la vista desde el golf club de Playa Grande. Para otros era un -far west-,un barrio desolado donde no existían las mínimas condiciones para la vida como el agua corriente, las cloacas o la electricidad, a lo que se sumaba el reinado de la violencia y el incumplimiento de la ley. Otra visión que se tenía de la zona era la de un foco de anarquistas, comunistas y socialistas que buscaban organizarse a nivel obrero y oponerse a la instalación de instituciones religiosas o benéficas.

El Censo de la Prefectura Naval Argentina en los años 20 sobre un total de 690 personas ocupadas en la captura, nos dice que un 15 % era de origen argentino.


-¿Qué significa ese montón de latas que brillan en un bajo y que deslumbran a los que juegan al Golf? Es un pueblo de más de tres mil almas. Es un barrio de Mar del Plata. Son obreros que trabajan en la piedra de la cantera o en las aguas del mar, con el ahínco de los que buscan oro o tienen muchos hijos.


(Palabras de Juan José de Souza Reilly, corresponsal de la Revista Caras y Caretas.)


Don Orione - Foto extraida del sitio sagradafamilia.webs.com

La población del puerto vive en condiciones deplorables. Las calles intransitables, la iluminación escasa, la carencia de toda obra que signifique la conquista urbana acusan la inercia gubernativa, la población permanente del barrio, dedicada al comercio pesquero cuenta con 2.000 habitantes que carecen totalmente de servicios sanitarios, y la clase de viviendas, en su mayoría de madera, no permite la instalación de una red completa de cañerías para el servicio de agua y cloacas-.(La Prensa, 25/2/1935).


"Los grandes, en general, son muy desconfiados e indiferentes por el ambiente obrero y de miseria en el que viven. En toda la Argentina, me dijo el ingeniero director de las obras del Puerto (un ferviente católico), existe una única sección oficial del partido Comunista reconocida por el soviet de Rusia y está justo aquí en el Puerto de Mar del Plata. Por lo tanto se puede entender el ambiente completamente corrupto que existe".


(Carta del Padre Dutto a Don Orione,MdP,25/5-1926).


El Censo de Pescadores que viven en el Puerto, elaborado por el Departamento de Obras Públicas de la Municipalidad de General Pueyrredón. En 1937, constata que vivían en la zona 2.553 personas, de las cuales cerca del 10 % eran pescadores, aunque si los sumamos a las esposas e hijos encontramos que la población relacionada con la pesca la componía el 32 % del total (820 personas).Entre los hombres encontramos una importante mayoría de italianos (88%),seguidos por los españoles (8%)y sólo 9 argentinos. De ellos, más del 75% eran casados, siguiendo en menor porcentaje los solteros y los viudos.


Padre Dutto (al centro) junto al papa Pablo VI y el Padre Zanatta

La imagen de desolación y abandono del área marcada por los periódicos de aquellos años unida a la existencia de focos anarquistas y socialistas y la importante cantidad de inmigrantes unida al problema de escolarización de sus hijos, eran los elementos que preocupaban a dos instituciones, una benéfica y la otra religiosa y que llevaron a la instalación de las mismas en la zona. 

Don Orione parla alla Radio argentina 25-4-1935

Así, el padre Dutto, pionero en la zona, describía sus primeras impresiones sobre la realidad encontrada:


“Es gente pobrísima llena de odio de clase, especialmente contra los ricos que delante de sus ojos ganan millones mientras ellos no tienen ni pan ni casa. En casillas de zinc viven numerosas familias en promiscuidad y con un estilo de vida deplorable. Gracias a Dios, Don Montagna pudo realizar un poco de bien; yo trataré de hacer lo imposible por imitarlo. Con los adultos se puede hacer poco en cambio con los chicos se podrán obtener buenas cosas”.


Las Damas Vicentinas y en su preocupación por cambiar, por una lado, la imagen de abandono y desolación que caracterizaba a la zona y por otro, controlar los elementos anarquistas y socialistas que existían y que podían acrecentar cualquier conflicto de tipo social. Este grupo de mujeres pertenecientes a la elite porteña que veraneaban en la ciudad instalaron en el año 1919 una sede en el Puerto. Si bien Elisa Alvear de Bosch fue presidente de la comisión a nivel nacional entre los años 1934 a 1937, gravitó de manera decisiva en el grupo dedicado a la ciudad de Mar del Plata.


Fachada de la Iglesia La Sagrada Familia

La Comisión de Damas Vicentinas influyó en una importante cantidad de cambios que se fueron dando en la zona no solo en el espacio urbano sino también a nivel de conductas sociales de los pobladores. Para ello, gestionaron el arribo de los sacerdotes orionitas que colaborarían en la tarea misionera. La primera iniciativa de las Damas Vicentinas fue la construcción de la parroquia La SAGRADA FAMILIA y del colegio homónimo. Debido a ello, promovieron la llegada de los sacerdotes orionitas a inicios de los años 20.En pocos años, la Iglesia y el colegio estuvieron terminados.
El propio Padre Dutto alma mater de los orionitas en el Puerto, confirmaba a través de una carta dirigida a Don Orione, la rapidez de las obras:


“Vino la señora Elisa Alvear de Bosch desde París con unos planos grandiosos del nuevo santuario del Salvador y del colegio. Dice que se concluirá rápidamente todo lo que está en construcción y que se necesitan más de 2 millones de pesos”.


El accionar de las vicentinas combinaría las formas de beneficencia tradicional (reparto de alimentos y guardapolvos para los niños) con el apoyo a este grupo de damas formaba parte de las Conferencias de Señoras de San Vicente de Paúl que se había constituido en 1889 con el apoyo del arzobispo de Buenos Aires, monseñor Aneiros. Formaban parte de ella: Elisa Alvear de Bosch, Elisa Bonorino Udaondo de Sojo, Estanislada Anchorena de Paz, Rosa Sáenz Peña de Saavedra Lamas, etc.


“Foto obtenida por mi padre, Francisco Ungaro en la Fiesta de los Pescadores en el Puerto de Mar del Plata el 12 de Febrero de 1939″. José Francisco Ungaro.

En su mayoría, las integrantes de la comisión formaban parte de otras sociedades de beneficencia. En este caso las mismas damas estuvieron en la conformación del Asilo Unzué que fue la primera iniciativa de este grupo de beneficencia en la ciudad. Otra de las iniciativas llevadas a cabo por esta Comisión de Damas fue la propuesta de una Delegación Municipal en el barrio. Evidentemente, sus contactos e influencia a nivel político, llevaron a la creación de una Delegación Municipal en el año 1936.


Nave central de la Iglesia

De esta forma, el llamado -Far West- marplatense logró transformarse, poco a poco, en una zona de crecimiento y de empuje. Este grupo de mujeres de la élite porteña se unió a sectores altos de la sociedad marplatense de ese momento como también a los políticos dirigentes que gobernaban a nivel nacional y provincial, tales como José Luis Cantilo o Manuel Fresco.
Tal es así que, su acción asistencialista se vio favorecida monetariamente con las colaboraciones personales de estos personajes políticos o con subsidios oficiales que procedían de la Cámara de Diputados de la Nación y del gobierno provincial. Así, junto a las obras edilicias realizadas como la escuela y la parroquia La Sagrada Familia y la escuela Profesional de Niñas, se suman el impulso dado a la distribución de alimentos, útiles y ropa a los hijos de las familias de los pescadores.
Relata el Padre Dutto este tipo de colaboración:


“El día de San José nos vino a visitar la señora de Ocampo, vicepresidente para Mar del Plata, y se quedó contenta. Nos trajo unas cien corbatas para el invierno y nos mandará los guardapolvos ..el día de Pascua dimos, a todos los niños que tomaron la comunión, chocolates y leche con galletitas. También distribuimos caramelos y fue un mundo de niños. Las niñas eran 115 y los niños muchos más. El domingo se distribuyeron los premios por la presencia al catecismo y a la misa. Teníamos casi 250 entre medias,corbatas de lana, camisas y vestidos”.


Pero este accionar en esta tierra de misión, no pudo realizarse sin la colaboración de los sacerdotes orionitas. Así, en la Memoria de las Obras Vicentinas en Mar del Plata, se recalca el papel desarrollado por los mismos: -gran parte de este éxito se debe sin duda a la acción eficiente, tan modesta como inteligente y perseverante, de los sacerdotes del Padre Orione, que la atienden.


Cúpula de la iglesia Sagrada Familia

Recibidos con evidente recelo por los pobladores del puerto, han logrado con su bondad, desarmar toda resistencia y puede asegurarse que hoy son los mayores amigos de los rudos trabajadores del mar. El panorama que ofrecen las cartas del Padre Dutto sobre sus primeros años en el Puerto no era muy halagador. Así lo describía en una de sus primeras comunicaciones a la Obra religiosa:
“Este barrio está lleno de casillas de madera y de zinc. Todos son pobrísimos y miserables. Además, más de una vez viene al colegio algún chico sin camisa… están abandonados y son ignorantes en un modo absoluto en lo que respecta a la religión. Sus padres son incrédulos e inmorales, verdaderamente pequeños salvajes.”
A la imagen de desolación y abandono gubernamental se sumaba la falta de medios de las familias residentes y la poca instrucción de los habitantes de la zona. Será a partir de esta primera radiografía que el Padre Dutto iniciará una serie de actividades en forma individual o conjunta tendientes a cambiar la situación de la barriada portuense. Una de las primeras acciones protagonizadas por los Orionitas fue la construcción de la parroquia y del Colegio.
Allí fue decisiva la colaboración económica de las Damas Vicentinas que permitió el levantamiento de las obras edilicias pero que, sin el accionar de los sacerdotes, hubiera quedado estrictamente en el plano material. En relación a la actividad escolar, Dutto demostraba que el colegio crecía rápidamente año a año y que incluso opacaba numéricamente a la escuela pública situada en el barrio:
“En el Puerto hay también una escuela pública hasta el cuarto grado, pero en pocos días nuestras pequeñas aulas se completaron y debimos rechazar algunos pedidos de ingreso. Los alumnos son 54 en dos grados y no podemos aceptar otros para este año. Para el próximo año, esperamos abrir otros grados, si llegan otros misioneros desde Italia”.
Evidentemente, la realización de la parroquia y el colegio fueron fundamentales ya que constituyeron uno de los ejes dinamizadores de la sociedad portuaria, tanto por su rol trascendente en lo que respecta a las cuestiones de culto como a la actividad social que algunos de sus feligreses llevaron a cabo en el barrio. La misma asumió un notable papel en la dinámica social portuaria entre los años 20 y 50,a tal punto que puede considerársela como una de las instituciones impulsoras de los cambios sociales experimentados en la época y una clave para la consolidación de las identidades culturales de la población portuaria.
Los motivos que impulsaron a esta orden católica a instalarse en la zona, debemos recordar que en aquella época el Puerto era considerado como una -tierra de misión-,la impronta Dios, patria, hogar, articuló e impulsó un conjunto de acciones destinadas a la concreción del orden social y la elevación moral de quienes en definitiva constituían el grupo donde potencialmente podían tener mayor arraigo las ideas -peligrosas- identificadas con el comunismo y el anarquismo.
Probablemente, estas políticas perseguían al fantasma de los sucesos de la Semana Trágica que ocupaban una posición central en los fundamentos de la creación de la escuela parroquial. Pasados más de quince años de su fundación, el Semanario El Puerto describía los fines y las actividades desarrolladas hasta esos años por la obra orionita:
“El Colegio tiene por fin educar e instruir a los niños en los sagrados amores de Dios, de la Patria y de la Familia, preparándolos para ser miembros útiles a sí mismos y a la sociedad, según los principios del recto vivir cristiano. Esta escuela ejerce la obra de la enseñanza entre los niños pobres completamente gratuita proveyéndolos de lo necesario: esto es, útiles, libros, guardapolvos y espectáculos cinematográficos, contribuyendo así en su labor de asistencia y fomento de la educación infantil. Asimismo forma parte del programa cultural y de enseñanza del prestigioso colegio religioso que en forma tan señalada contribuye al mejoramiento educacional de la niñez de la extensa y laboriosa barriada portuaria”.
En consecuencia, los objetivos iniciales de los sacerdotes de Don Orione pudieron concretarse y mantenerse en forma sostenida con el paso de los años. Pero no solo el Padre Dutto se concentró en la educación elemental de estos niños sino que también buscó reunirlos en la parroquia con distintas actividades recreativas tales como la proyección de películas o la organización de una banda musical, que se sumaban al catecismo semanal. 
Esta labor preventiva y reparadora se veía reflejada en una de las tantas cartas a Don Orione en la que el sacerdote analizaba las actitudes de las familias de estos niños que, en general, contaban con algún miembro anarquista o socialista:

“Nos acercamos al final del año escolar y, en general, nuestros alumnos van muy bien con el estudio. Todas las familias, aunque tengan al padre anarquista o comunista, admiten que nosotros enseñamos más que en las escuelas públicas y nos mandan con gusto a sus hijos”.
No obstante estas percepciones, la importancia dada a prevenir algún foco indeseable era acorde con la política de la época. Tal como lo ha afirmado Luis Alberto Romero, la instalación de la Iglesia católica en barrios potenciales ha permitido el accionar de algunas congregaciones religiosas que tenían el deber misional de transformar zonas difíciles y peligrosas a través de una acción enérgica y sistemática.
Asimismo, el estrecho vínculo con distintos sectores de poder y con las Damas Vicentinas nos demuestra que en las décadas de 1920 y 1930 principalmente, el Gobierno, las organizaciones dedicadas a la beneficencia y la Iglesia eran una trilogía aceitada que funcionaba casi perfectamente en muchas ciudades de nuestro país. La relación de los curas orionitas y las Damas Vicentinas, a simple vista, podría caracterizarse a la misma como un lazo estrictamente económico que permitía, a través de las importantes donaciones otorgadas por este grupo de damas, obtener las herramientas necesarias para la tarea educativa y evangelizadora de la congregación.
Esta idea la podemos corroborar en uno de los testimonios del Padre Dutto:
“Viajé a Buenos Aires y he comprado, de acuerdo con la Comisión de las Damas Vicentinas que pagan todo, una hermosa máquina para cine y proyecciones fijas y 36 instrumentos de música para instituir también aquí una pequeña banda que será dirigida por un joven maestro de origen toscano que está en Mar del Plata y que ya conoce el colegio”.
Es decir, si bien los sacerdotes orionitas dependían de los fondos y recursos otorgados por las Damas Vicentinas, ello no significaba que llevaran adelante otro tipo de iniciativas en forma independiente. Con ello nos referimos a la creación de parroquias en distintos barrios de la ciudad: San José en el barrio homónimo y San Antonio en el barrio Las Avenidas, y a la participación de los curas en la formación de asociaciones barriales que se fueron dando entre los años 20,30 e incluso entrados los 40.
Pero este vínculo se fue desgastando con el paso de los años. Al parecer, las diferencias entre la congregación y las vicentinas se fueron profundizando debido a los conflictos internos dentro de la asociación benéfica como también al papel que les otorgaban a los sacerdotes dentro de este vínculo El propio Padre Dutto lo remarcaba en una de sus cartas a Don Orione:
“Creo que nuestra situación frente a las Damas Vicentinas debe cambiar, en el sentido que debemos tener relaciones más oficiales y menos sociales o familiares. Delante de las Vicentinas nosotros somos y no somos. Somos porque trabajamos con ellas, no somos porque no tenemos ningún contrato firmado y estamos a merced de los caprichos o de las simpatías y antipatías de las Vicentinas, en especial de la señora de Anchorena, que a mi entender, nos trata con demasiada libertad u osadía decir, con impertinencia. Es tiempo, y es urgente, que tomemos una posición definitiva y decidida delante de las Vicentinas. Que sepan cuales son nuestros deberes pero también nuestros derechos y sepan las Vicentinas que no están tratando con individuos sino con una Congregación digna de respeto y de todo resguardo. No quiero que se asuste creyendo que exista algún hecho grave, no pero hay un montón de cosas, un modo de proceder que no es decoroso ni para nosotros ni para la Congregación”.
Esta diferenciación entre somos y no somos, nos permite observar el desacuerdo que manifestaba el Padre Dutto en su relación con las vicentinas. Plantea una cuestión central: los curas tienen que perder su entidad propia ya que deben favores al grupo en cuestión o, en cambio ,pueden definir y trabajar independientemente de la política benéfica llevada adelante por las mismas. Más allá de los caprichos que menciona el sacerdote, el lugar que ocupaba este grupo de damas era importante no sólo por sus vínculos directos con el poder político y económico sino también con la jerarquía eclesiástica.
Por lo tanto, la pérdida de esta relación no sería conveniente para el accionar presente y futuro de la congregación orionita. Lamentablemente no contamos con información detallada sobre este vínculo en años posteriores pero es probable que, con el advenimiento del peronismo y los cambios generados en las políticas sociales, dicha vinculación haya ido perdiendo peso aunque no creemos que la misma se haya disuelto. Por último, es importante destacar el conjunto de asociaciones que confluían en la Parroquia La Sagrada Familia.
Las mismas congregaban a personas de diferente origen social y de distinta nacionalidad, aunque era remarcable la asistencia de familiares de pescadores y de pescadores jóvenes en las mismas. Entre las agrupaciones se destacaban: el Centro de Hombres de Acción Católica y el Círculo de Mujeres de Acción Católica, los cuerpos juveniles: Centro de Jóvenes de Acción Católica; Centro de Señoritas de Acción Católica; Aspirantes; aspirantas y niñas de Acción Católica; los grupos de devotos: Cofradía de Nuestra Señora de Luján; Apostolado de la Oración Sección Hombres y Mujeres; Hijas de María y representantes de las colectividades de Ischia y de Santa María della Scala. Estas dos últimas organizaciones asumirán un rol preeminente en las actividades gremiales de los pescadores y, paralelamente, congregarán los grupos mayoritarios en las manifestaciones religiosas populares.
Para ejemplificar la relación entre los orionitas y los inmigrantes, nos concentraremos en el nacimiento de la Fiesta de los Pescadores. La misma tiene sus orígenes en la década de 1920, momento en que el Padre Dutto convocó a un grupo de pescadores italianos para organizar una festividad que reuniera a todos los pescadores sin distinciones regionales. La concreción de esta fiesta tuvo un tinte homogeneizador que buscó, por un lado, la confraternidad entre los inmigrantes italianos y por el otro, aplacar las diferencias regionales o entre -paesani- con un festejo que equiparara a todos.
La celebración de San Salvador (patrono de los pescadores) fue creada en aquellos años. No existía entre de los pescadores italianos llegados a la ciudad un santo patrono que los reuniera. Desde su pueblo de origen, cada uno de ellos había portado la devoción a un santo determinado que, ante las situaciones adversas en el trabajo cotidiano como un temporal en el mar, era a quien dirigían sus plegarias. Por lo tanto, la congregación de los pescadores ante San Salvador fue una situación -inventada- que generó una mezcla de tradiciones tanto nuevas como recreadas. Es decir, la fiesta en sí buscó enfatizar lo novedoso pero no podemos olvidar que los protagonistas, los pescadores, marcaron con su bagaje cultural muchos aspectos de la misma.
Fuente:
Bettina A. Favero- Inmigración, Iglesia y beneficencia -tópicos para la conformación de una identidad en el barrio del Puerto de Mar del Plata.
Patrimonio Arquitectonico Marplatense de Oscar Casemayor.


miércoles, 16 de febrero de 2022

17 DE FEBRERO MAR DEL PLATA

“Fiesta del Pescador, 1935: Procesión religiosa desde la Iglesia “La Sagrada Familia” (Rondeau y Magallanes) hacia la Banquina de Pescadores, encabezada por Don Luis Orione. (Obsérvese al fondo, la Usina Vieja y que en la cúpula de la iglesia aún no se había colocado la estatua de San Salvador”. Esther Beatriz López Ramón

17 DE FEBRERO DE 1935

Fiesta de los pescadores (Mar del Plata)....

Don Orione celebra misa de 10 hs. y predica en el día del pescador en la Sgda. Familia del puerto de Mar del Plata.

Noticia publicada en el diario “la Nación” del 18 de febrero de 1935, en la sección sociales.

MAR DEL PLATA :

Tanto la Iglesia como el Colegio de la Sagrada Familia fueron construidos en 1928. El conjunto forma un claustro. La Iglesia es de estilo neobarroco de inspiración portuguesa principalmente por el tratamiento de su fachada, como el frontón curvo partido, las columnas salomónicas de la entrada y detalles decorativos utilizando líneas curvas. La obra fue impulsada por la Señora Elisa Alvear de Bosch, a través de la Comisión auxiliar de las Obras Vicentinas de Mar del Plata y fue proyectada por Frigerio y Álvarez Vicente, en tanto que su constructor fue Arturo Lemmi. La figura del Cristo, donada por Elisa Alvear de Bosch, que corona la torre campanario constituye un hito referencial para la comunidad portuaria, de 3,5 metros de altura, la obra fue realizada en bronce ahuecado sobre una estructura de hierro. Su autor fue el italiano Raimundo Catteruccia y fue puesta en el lugar en 1938. Se accede a la iglesia por un portal de roble originario de Francia. En su altar mayor hay una reproducción de la Sagrada Familia, en cerámica francesa pintada. También alberga una imagen, en bronce, de San Constanzo, traída de Italia.las Damas Vicentinas, un grupo de mujeres pertenecientes a la elite porteña que veraneaban en Mar del Plata, instalaron una sede en el Puerto en el año 1919 y gestionaron la llegada de los sacerdotes Orionitas que misionaban siguiendo los pasos de Don Luigi Orione, fundador de la orden. Ambas instituciones coincidieron en el primer objetivo para la barriada portuaria: el establecimiento de una iglesia y de dos colegios, uno para varones y otro para señoritas, que ofrecerían a la población el acceso al culto católico.

lunes, 14 de febrero de 2022

LO DIJO EL SANTO PADRE FRANCISCO EN EL 2020



 

  Justicia ejercida con prudencia, templanza y fortaleza.
El Evangelio nos enseña y nos muestra que la justicia propuesta por Jesús no es un simple conjunto de reglas aplicadas técnicamente, sino una disposición del corazón que guía a los que tienen responsabilidad.
La gran exhortación del Evangelio es la de instaurar la justicia ante todo en nosotros, luchando con fuerza para marginar la cizaña que nos habita. La vigilancia sobre nosotros mismos, con la consiguiente lucha interior, nos ayuda a no dejar que el mal se apodere del bien.
Cada uno está involucrado no sólo en un compromiso externo que concierne a los demás, sino también en un trabajo personal dentro de cada uno de nosotros: nuestra conversión personal. ¡Esta es la única justicia que genera justicia! Justicia
_por sí sola no basta, también necesita ir acompañada de las otras virtudes cardinales, las que hacen de goznes: la prudencia, la fortaleza y la templanza. La prudencia
, en efecto, nos da la capacidad de distinguir lo verdadero de lo falso y nos permite atribuir a cada uno lo suyo. La templanza como elemento de moderación y equilibrio en la valoración de hechos y situaciones nos hace libres para decidir en base a nuestra conciencia. La fortaleza nos permite superar las dificultades que encontramos, resistiendo las presiones y las pasiones. Papa Francisco, 15 de febrero de 2020 

DIA INTERNACIONAL CONTRA EL CANCER INFANTIL

 



El 15 de febrero se celebra el Día Internacional del Cáncer Infantil. El Día Internacional del Cáncer Infantil tiene como objetivo sensibilizar y concienciar sobre la importancia de los desafíos a los que se enfrentan los niños y adolescentes y sus familias, así como de la necesidad de que todos los niños, en cualquier lugar del mundo, tengan acceso a un diagnóstico y tratamiento preciso y a tiempoEsta declaración se llevó a cabo en Luxemburgo en el año 2001. Fue creado por la Organización Internacional de Cáncer Infantil, CCI (antes conocida como ICCCPO, Confederación Internacional de Organizaciones de Padres de Niños con Cáncer), una red formada por 177 organizaciones nacionales de padres de niños con cáncer en 90 países en los 5 continentes.

Este día se celebró por primera vez en el año 2002 y desde entonces ha generado el apoyo de redes globales e instituciones líderes incluyendo: SIOP (Sociedad Internacional de Oncología Pediátrica), SIOPE (Sociedad Europea de Oncología Pediátrica), UICC (Unión por el Control Internacional del Cáncer), Hospital Infantil de Investigación St.Jude e IARC (Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer) entre otras.

 

El Día Internacional del Cáncer Infantil se basa en la creencia de la CCI de que todo niño con cáncer merece la mejor atención médica y psicológica, independientemente de su país de origen, raza, estatus económico o clase social. Además, se apoya en la premisa de que la muerte de niños con cáncer es evitable con un diagnóstico temprano, disponibilidad y acceso a tratamientos y cuidados apropiados así como las medicinas esenciales de fácil acceso.

Actualmente, el 15 de febrero todas estas organizaciones realizan durante todo el mes de febrero, campañas para mejorar la atención y las condiciones en sus países. A través de la ICCCPO, en colaboración con la Sociedad Internacional de Oncología Pediátrica (SIOP), padres de todo el mundo se unen bajo una misma causa: ayudar a los niños con cáncer a acceder al mejor tratamiento posible con las mejores condiciones de soporte.

​El Lazo Dorado simboliza el cáncer infantil comparando la fortaleza y resistencia de los niños con cáncer con el oro. Organizaciones del todo mundo, así como instituciones públicas y privadas, grupos de la sociedad civil y el mundo académico, han empleado el símbolo del lazo dorado para expresar su apoyo y solidaridad a la lucha contra el cáncer infantil. Aunque, hoy por hoy no ha alcanzado la importancia y visibilidad del lazo rosa del cáncer de mama, o el rojo del VIH.