SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


martes, 22 de febrero de 2022

85 AÑOS, DE LA INAUGURACIÓN DE LA PIEDRA FUNDAMENTAL DEL INSTITUTO JOSE MANUEL ESTRADA,MAR DEL PLATA

 El 21 de febrero Don Orione, participó de la Fiesta de los Pescadores, celebrando la misa de las 7,30 hs de la mañana. Posteriormente el 23 de febrero bendice la piedra fundamental del Colegio José Manuel Estrada, su último acto en la ciudad del mar,fue escribir una carta al p. Pedro Migliore muy temprano,muy temprano el mismo  24 "ante lucem".

Don Orione escribe al P. Enrique Contardi que se encontraba en su nueva sede como misionero en  Saenz Peña Chaco, ..." he inaugurado el nuevo Instituto para muchachos pobre en Mar del Plata, y comienza bien, gracias a Dios..."Al comienzo pensaba llamarlo  " San José" como la Iglesia, que estaba surgiendo a su lado, pero como en la ciudad había otros institutos con ese nombre Don Orione, confía al padre Dutto " casi quisiera que se llamase Colegio José Manuel Estrada: un nombre que es todo un programa " y días después decidía " el colegio, decididamente, llevará el nombre de Colegio José Manuel Estrada

así el 8 de marzo empieza a funcionar la Escuela José Manuel Estrada"

Fuente Los Curas del Puerto Fernando Fornerod pag 227 y 229

 : en carta al P. Dutto, del 4 de febrero de 1937 (Scritti 29, 229), Don Orione escribe: “Al Colegio San José convendría quizás cambiarle el nombre, (...) casi me gustaría que se llamase Colegio José Manuel Estrada: es un nombre que es un programa. ¡Piénsalo y reza un poco!”. Sólo dos días después, el 6 de febrero (Scritti 29, 230), escribe: “Al colegio llámalo «Colegio José Manuel Estrada», y no se hable más. Escríbele a la familia, urgente, diciendo que también Don Orione les pide ese favor, de ponerle ese nombre al nuevo colegio, nombre que honra a la Iglesia y a la Nación Argentina” Y el 13 del mismo mes de febrero (Scritti 29, 232), expresa: “estoy muy contento por el beneplácito de la familia Estrada. Hará falta una fotografía, por ahora, luego un busto, de José M. Estrada. 

fuente pag 127 Don Orione en Latinoamérica de Enzo Giustozzi.

lunes, 21 de febrero de 2022

22 FEBRERO, FIESTA DE LA CATEDRA DE PEDRO


 Fiesta de la cátedra de san Pedro, apóstol, al que el Señor dijo: Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. En el día en que los romanos acostumbraban a recordar a sus difuntos, se celebra la sede de aquel apóstol, cuyo sepulcro de conserva en el campo Vaticano y ha sido llamado a presidir en la caridad a toda la Iglesia.

Hoy se celebra la festividad de la Cátedra de San Pedro, una ocasión solemne que se remonta al cuarto siglo y con la que se rinde homenaje y se celebra el primado y la autoridad de San Pedro.

La palabra "cátedra" significa asiento o trono y es la raíz de la palabra catedral, la iglesia donde un obispo tiene el trono desde el que predica. Sinónimo de cátedra es también "sede" (asiento o sitial): la "sede" es el lugar desde donde un obispo gobierna su diócesis. Por ejemplo, la Santa Sede es la sede del obispo de Roma, el Papa.

Hace no muchos años, antes de rezar el Ángelus en este día, el Papa Juan Pablo II recordó que "la festividad litúrgica de la Cátedra de San Pedro subraya el singular ministerio que el Señor confió al jefe de los apóstoles, de confirmar y guiar a la Iglesia en la unidad de la fe. En esto consiste el ´ministerium petrinum´, ese servicio peculiar que el obispo de Roma está llamado a rendir a todo el pueblo cristiano. Misión indispensable, que no se basa en prerrogativas humanas, sino en Cristo mismo como piedra angular de la comunidad eclesial". "Recemos -dijo- para que la Iglesia, en la variedad de culturas, lenguas y tradiciones, sea unánime en creer y profesar las verdades de fe y de moral transmitidas por los apóstoles".

La cátedra es en realidad el trono que Carlos el Calvo regaló al papa Juan VIII y en el que fue coronado emperador el día de Navidad del año 875. Carlos el Calvo era nieto de Carlomagno. Durante muchos años la silla fue utilizada por el papa y sus sucesores durante las ceremonias litúrgicas, hasta que fue incorporada al Altar de la Cátedra de Bernini en 1666.

Tradiciones, leyendas y creencias afirmaron durante muchos años que la silla era doble y que algunas partes se remontaban a los primeros días de la era cristiana e incluso que la utilizó San Pedro en persona. La silla ha sido objeto de numerosos estudios a lo largo de los siglos y la última vez que fue extraída del nicho que ocupa en el altar de Bernini fue durante un período de seis años, entre 1968 y 1974. Los análisis efectuados en aquella ocasión apuntaban a que se trataba de una sola silla cuyas partes mas antiguas eran del siglo VI. Lo que se había tomado por una segunda silla era en realidad una cubierta que servía tanto para proteger el trono como para llevarlo en procesión.

Todos los años en esta fecha, el altar monumental que acoge la Cátedra de San Pedro permanece iluminado todo el día con docenas de velas y se celebran numerosas misas desde la mañana hasta el atardecer, concluyendo con la misa del Capítulo de San Pedro.

Fuente: VIS - Servicio Informativo Vaticano


SAN LUIGI ORIONE: "La fiesta de la Cátedra de San Pedro es de los primeros días de la tradición: es de tradición apostólica. Debe servirnos a mí y a todos: arreglar, plantar bien, por la gracia de Dios, pies, cabeza y corazón en la fe indefectible de Pedro y en el amor sin límite dedicado al Papa "

domingo, 20 de febrero de 2022

RECORDANDO A DON REMIGIO CORAZZA !!!/ NOTA DE DON FLAVIO PELOSO




Recordando al Padre REMIGIO CORAZZA
En la mañana del 21 de febrero de 2020, murió el Padre Remigio Corazza, nacido en Arsego (Padua, Italia) el 5 de octubre de 1919. Actualmente era el más viejo de la congregación, tenía más de 100 Años 80 de profesión religiosa y 67 de sacerdocio Él dejó Italia y fue misionero desde 1953. Él era exuberante, con un buen espíritu religioso, emprendedor y sacrificado por el bien espiritual y material del pueblo.
Lo encontré varias veces en Brasil.
Recuerdo un largo viaje en coche de Araguaína a Palmas. Él me contó tantas cosas sobre sí mismo, los tiempos en que vivió con Don Orione, Don Sterpi y Don Cremaschi. "Don Sterpi no quería admitirme en  el noviciado", me  dijo. " Yo era un chico muy emocionado Estoy esperando, esperando Un día, Don Orione quería hablar conmigo me dijo, preguntó, animó. Al final de la entrevista, Don Orione me dio una carta, cerrada, para llevar al padre Cremaschi, el padre maestro. Entregué sin saber lo que estaba escrito en ella Después de un tiempo, sin embargo, me llamó para anunciar: usted es admitido al noviciado como clérigo. Mi alegría fue maxima ".
Lo escuché así que me agaché para tomar mi bolsa de viaje El Padre Remigio Corazza se quebró en lágrimas  allí - en la carretera interminable que atravesaba el suelo brasileño - extraje de la bolsa una copia de la carta de Don Orione que trajo a Don Cremaschi. Se reproduce aquí abajo.
Don Orione escribió: " Querido Don Cremaschi, la gracia de Dios y Su Paz siempre esten con nosotros! Usted convoque a Corazza Remigio y le notificará que ahora es aceptado como estudiante y no más como coadjutor: Él puede agradecer a nuestra señora ss. Tu noviciado es como estudiante - Clérigo Él llevará su sotana en la fiesta de la Inmaculada Concepción, si continúa, como espero, a tener un buen rendimiento ".
Querido Don Remigio! Él siguió, sí, a ser " emocionado ", pero como prometí a Don Orione, siguió " tener un buen rendimiento " por más de 100 años.

sábado, 19 de febrero de 2022

PAPA LEON XIII, SU CORONACIÓN PONTIFICIA.

 



 

 Recordemos que Don Orione nació en el año 1872, y que León XIII, fue elegido Papa en el año 1878.

Su fidelidad de niño al sucesor de Pedro y su gran caridad asombraron a los pontífices que lo conocieron. A algunos incluso antes de subir a la cátedra de Pedro. El prefecto de la Congregación para las causas de los santos perfila la relación entre don Orione y los papas del siglo XX.

   De hecho, con esta profunda devoción al sucesor de Pedro, estuvo «al lado de los papas», de cinco papas. Los cuales le llamaron en varias circunstancias y le confiaron cuestiones espinosas y delicadas, y a los cuales don Orione prestó con inteligencia servicios incluso muy personales y, a veces, heroicos. Tocando el tema de la relación filial de don Orione con los papas(1)

 


 León XIII, de nombre secular Vincenzo Gioacchino Raffaele Luigi Pecci (Carpineto Romano, 2 de marzo de 1810-Roma, 20 de julio de 1903), fue el 256.o papa de la Iglesia católica.1​ Su pontificado, de veinticinco años de duración, se desarrolló entre los años 1878 y 1903

Nacido en Carpineto Romano, cerca de Roma, fue el sexto de los siete hijos del conde Ludovico Pecci y su esposa Anna Prosperi Buzzi. Sus hermanos fueron Giuseppe y Giovanni Battista Pecci. Su familia pertenecía a la pequeña nobleza rural. Su padre era comisario de guerra y coronel. Ya en su juventud se señaló como un gran latinista, y en su madurez sería un conocido humanista, diestro escritor de poemas y cartas en latín. Fue alumno del colegio jesuita de Viterbo y, entre 1824 y 1832, estudió Teología en el Collegium Romanum.

En 1843 fue consagrado arzobispo titular de Damietta (Tamiathis) y destinado como nuncio a Bruselas, donde permaneció hasta 1846. Poco después fue nombrado obispo de Perusa con el grado de arzobispo ad personam. Preside un Concilio provincial celebrado en Spoleto en 1849, por cuya iniciativa se tomó el acuerdo conciliar de pedir a Pío IX la promulgación de una constitución condenando los diversos errores sobre la Iglesia, Autoridad y Propiedad, aun ya condenados separadamente con anterioridad, haciendo un escueto concurso de ellos, y que se valoró de gran utilidad para la feligresía católica. Este documento fue conocido posteriormente al ser publicado como Syllabus.2​

En 1856, Pío IX lo nombró cardenal presbítero del título de San Crisógono

En los años siguientes se produjo la unificación italiana (1859-1870), que supuso la liquidación de los Estados Pontificios y el enfrentamiento radical entre la Iglesia católica y el Estado liberal (especialmente, el nuevo Reino de Italia). La postura moderada que mantuvo en estos temas el cardenal Pecci lo convirtió en un candidato idóneo para suavizar las tensiones, razón que probablemente influyó en la decisión del Colegio Cardenalicio de elegirlo papa al morir Pío IX en 1878.

Coronación de León XIII

Efectivamente, en un cónclave de solo dos días y a la tercera votación, Gioacchino Pecci fue elegido papa el 20 de febrero de 1878. El 3 de marzo siguiente fue coronado en la Basílica Apostólica Vaticana por el cardenal Teodolfo Mertel, Cardenal diácono de San Eustaquio, por delegación del cardenal Prospero Caterini, protodiácono de S. Maria in Via Lata y ad commendam de S. Maria della Scala, que se encontraba enfermo.

León XIII se preocupó desde el inicio de su mandato por mejorar las bases intelectuales del clero, alejándose en lo doctrinal de la mera actitud defensiva de su predecesor. Con este fin nombró en 1879 a cuatro cardenales consagrados exclusivamente a los estudios (entre ellos, el erudito John Henry Newman), y el 4 de agosto de ese año —en la encíclica Aeterni Patris— presentó el tomismo como la filosofía a seguir por los católicos para afrontar los problemas de su tiempo.3​

Los primeros años de su pontificado quedaron marcados por una serie de iniciativas académicas: la fundación de un nuevo instituto en Roma para el estudio de la filosofía y la teología, centros de estudio de las Escrituras y un centro astronómico. Además, se abrieron los archivos del Vaticano, tanto a los estudiosos católicos como a los no católicos.

Su largo pontificado significó un acercamiento de la Iglesia a las realidades del mundo moderno. Frente al creciente problema obrero, en 1891 dio a conocer la encíclica Rerum novarum (Acerca de las nuevas cosas). La misma deploraba la opresión y virtual esclavitud de los numerosísimos pobres por parte de «un puñado de gente muy rica» y preconizaba salarios justos y el derecho a organizar sindicatos (preferiblemente católicos), aunque rechazaba vigorosamente el socialismo y mostraba poco entusiasmo por las instituciones de la democracia liberal y el sindicalismo obrero.4​ Las clases y la desigualdad, afirmaba León XIII, constituyen rasgos inalterables de la condición humana, como son los derechos de propiedad. Condenaba el socialismo como ilusorio y sinónimo del odio y el ateísmo.

El realismo político y la habilidad diplomática de León XIII permitieron poner fin a la hostilidad del régimen imperial alemán hacia los católicos (abandono por el canciller Otto von Bismarck de la Kulturkampf en 1879 y visita a Roma del emperador Guillermo II de Alemania en 1888). Igualmente, propugnó el fin de la confrontación entre la Iglesia francesa y la Tercera República, avalando la participación de los católicos franceses en el régimen republicano. Por el contrario, mantuvo el enfrentamiento numantino con el Estado italiano, insistiendo en el boicot de los católicos italianos a la vida política nacional.

León XIII pensaba que el servicio diplomático papal debía desempeñar un papel de primer orden tanto en la consolidación de la disciplina interna de la Iglesia como en la conducción de las relaciones Iglesia-Estados. En 1885, España, Alemania y Reino Unido recurrieron a él como mediador en la disputa sobre la posesión de las islas Carolinas, en el Pacífico, siendo España quien las consiguiera; aunque a contrapartida, el II Reich tomó las islas Marshall. Ya en 1899, el zar Nicolás II de Rusia y la reina Guillermina I de los Países Bajos se beneficiaron de sus buenos oficios en el intento de convocar una conferencia de paz de todos los países de Europa.

Reflexionando sobre la diplomacia de la Santa Sede con ayuda de las obras de santo Tomás de Aquino, replanteó en su encíclica Immortale Dei (1885) la relación entre la Santa Sede y los Estados-nación. El nuncio papal, en opinión de León XIII, era el representante de la soberanía espiritual del papa del mismo modo que un embajador representa la soberanía política de su país.

Reforzó los lazos con la Iglesia estadounidense, fomentando la expansión del catolicismo en Estados Unidos. Con todo ello, León XIII contribuyó a dotar a la Iglesia de un nuevo protagonismo a escala mundial, reforzado por dos tipos de iniciativas suyas: por un lado, el acercamiento a la Comunión anglicana y a los ortodoxos griegos, que inició la tendencia ecuménica de los papas del siglo XX; y por otro, el impulso de la acción misionera, especialmente en África.

Tuvo especial interés en promover el rezo del Santo Rosario, al cual dedicó diversas encíclicas. Cabe mencionar que, a inicios de su papado, se produjo la muerte de santa Bernadette Soubirous (16 de abril de 1879), vidente de Lourdes, a quien León XIII enviara la bendición antes de morir. La Virgen María quien, bajo la advocación de Nuestra Señora de Lourdes, dijera de sí misma «Yo soy la Inmaculada Concepción», se había presentado —según el relato de Bernadette— con un rosario en sus manos, lo que no pasaría desapercibido a la mente del Pontífice.

En sus veinticinco años de papado llegó a nombrar un total de 147 cardenales en 27 consistorios.

Muerte

Falleció en Roma el 20 de julio de 1903; había sido el primer papa en haber nacido en el siglo XIX, y también fue el primero que murió en el siglo XX: vivió hasta la edad de 93 años, siendo el tercer papa con más larga vida.5​ En el momento de su muerte, León XIII era el tercer papa con más tiempo de pontificado, solo superado por Pedro (entre 34 y 37 años) y Pío IX (31 años). Pecci no fue sepultado en la Basílica de San Pedro, como era costumbre, sino que en 1924 sus restos fueron trasladados hasta la basílica de San Juan de Letrán, su catedral como obispo de Roma, y una iglesia en la que tuvo un interés particular(2)

 (1) por el cardenal José Saraiva Martins 

(2) wikipedia