SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


sábado, 23 de abril de 2022

24 DE ABRIL 1915, COMIENZO DEL GENOCIDIO ARMENIO

 Don-orione


Don-Orione Una de las más bellas páginas de la vida de Don Orione es su amor de padre hacia sus seminaristas armenios, quienes fueron parte de un grupo de huérfanos del Genocidio Armenio, a quienes la Congregación recibió y cuido en la isla de Rodas. A los años, algunos de ellos quisieron ingresar a la Congregación, razón por la cual fueron enviados a Italia donde conocieron a Don Orione, quien fue un padre para ellos.

A inicios del S. XX, Armenia se encontraba bajo el poder del Imperio Otomano. Al estallar la I° Guerra Mundial, ante la inminencia de un conflicto entre los Imperios Otomano y Ruso, el gobierno turco miro con desconfianza y sospecha al pueblo armenio, dando comienzo a un sistemático y deliberado aniquilamiento de la población armenia que se encontraba en el territorio del Imperio.

El Genocidio Armenio significó el exterminio de un millón y medio de armenios perpetuado por el gobierno de los Jóvenes Turcos, siendo uno de los primeros genocidios de la era moderna. Fueron implementadas sistemáticas masacres y deportaciones, las cuales consistían en marchas forzadas bajo condiciones inhumanas las cuales causaban la muerte de los deportados. La fecha que marca el comienzo de dicho genocidio es el 24 de Abril de 1915, día en que las autoridades otomanas arrestaron cientos de intelectuales y lideres armenios de Constantinopla.

Rodas y los Huérfanos Armenios

En 1924, la Orden de Malta acondiciono una casa en la isla de Rodas, frente a la costa turca, para huérfanos provenientes del genocidio armenio. Su idea era ofrecer el orfelinato a otra asociación o instituto, para ello algunos miembros de la Orden hablaron con el senador italiano Ernesto Schiapparelli, presidente de la asociación “Italica Gens”, a quien le preguntaron quien podía hacerse cargo del orfanato. El senador sin dudarlo les recomendó que hablen con Don Orione, quien era entonces considerando un “santo en vida”.

 En julio de 1924, el senador Schiaparelli hablo con Don Orione pidiéndole que se hiciese cargo del cuidado de algunos huérfanos armenios. San Luis Orione acepto la propuesta y le pidió al P. Vittorio Gatti que hiciese los arreglos necesarios para asumir el instituto con Ludovico Chigi, Grand Maestre de la Orden de Malta. En Julio de 1925, Don Orione envió sus religiosos a hacerse cargo del cuidado de los huérfanos, nombrando al P. Camillo Bruno director de dicho instituto.

El 14 de septiembre de 1925, un grupo de cincuenta huérfanos sobrevivientes del Genocidio Armenio fue recibido en dicho instituto y la Congregación se ocupó de su cuidado.
Las vocaciones armenias
La vida en dicho instituto estaba inspirada en el Sistema Educativo Paterno Cristiano de San Luis Orione, siendo una escuela de santidad y virtudes cristianas, donde “se vivía casi un clima de seminario”. El ambiente cristiano que reinaba en el instituto hizo florecer ocho vocaciones de aquel grupo de huérfanos armenios, quienes viajaron a Italia para ingresar a la Congregación el 29 de Junio de 1928
El encuentro con Don Orione
DellalianEl 3 de julio de 1928, los armenios llegaron a Roma en tren desde Brindisi y se trasladaron a la parroquia romana de “Ognissanti” (Todos los Santos), donde el padre Roberto Risi les dio la bienvenida y los recibió en el colegio “San Filippo Neri”. Al día siguiente, conocieron a San Luis Orione quien los recibió como un padre como relataba el Padre Chamlian , quien era uno de los ocho huérfanos:
“Al día siguiente, 4 de julio, a eso del mediodía, el seminarista Malfatti nos llevo a la casa de la calle Sette Sale, donde Don Orione nos estaba esperando, habiendo venido de Tortona expresamente para conocernos. Nos dio la bienvenida como un padre que recibe a sus hijos, a quienes hace mucho que no ve. Nosotros, según nuestra costumbre, le besamos la mano y llevamos la misma mano a nuestra frente como signo de respeto y reverencia. Él, luego de habernos besado en la frente a todos, nos pregunto si habíamos tenido un buen viaje, si estábamos contentos de estar en Italia y luego nos expreso su alegría de tener en su congregación miembros de las iglesias orientales en nosotros, armenios. Nos habló de la Armenia mártir y de la reciente persecución turca contra los armenios. Luego nos invito a bajar para el almuerzo y después de comer nos hizo cantar en nuestra lengua”
El Padre Dellalian (imagen superior), otro huérfano de aquel grupo, recordaba su primer encuentro con Don Orione: “En el primer encuentro que tuvimos con Don Orione, él nos recibió con más cariño que un padre hacia sus hijos”.
Don_Orione_y_los_huerfanos_del_Genocidio_Armenio-02El Padre Chamlian nuevamente relatando su primer encuentro con Don Orione decía: “A eso de las cuatro, nos encontrábamos en la recepción del Instituto ´Divin Salvatore´. Entonces le informaron a Don Orione que los armenios lo estaban la recepción. Apenas lo supo, subió rápidamente. Mientras tanto nosotros fantaseábamos que clase de hombre sería Don Orione que estaba a cargo de tantos sacerdotes y seminaristas dispersos en diversas casas, y era superior de tanta gente.
En aquel momento pareció un sacerdote más bien anciano, entonces el asistente nos dice que era Don Orione. Nosotros le besamos la mano según nuestra costumbre, y luego de haberla besado llevamos la misma mano a nuestra frente inclinada. Don Orione, luego de preguntarnos a cada uno el nombre, quería saber el significado de llevar la mano a nuestra frente luego de haberla besado. Uno de nosotros le explico que con este acto reconocemos a la persona que se le besa la mano como nuestro superior y por tanto este acto significa la sumisión de nuestra mente a su voluntad. Esto le gustó tanto a Don Orione que nos pidió nunca perder esta usanza tan significativa. De hecho cuando nuestro amado superior, Don Orione, nos presentaba algún personaje ilustre o un benefactor les explicaba nuestro modo de besar las manos, y si alguna vez al besar la mano nos olvidábamos el segundo acto, sea por olvido o por vergüenza de la circunstancia, él con amor nos llamaba la atención y nos decía que no debíamos olvidar nuestras tradiciones”.
Luego de algunos días en Roma, el 8 de Agosto de 1928, los aspirantes armenios fueron enviados a la Colonia Santa María en Monte Mario (Roma), donde funcionaba un aspirantado de la Congregación.
Manteniendo las tradiciones armenias
Durante la formación de los seminaristas armenios, Don Orione siempre tuvo un especial cariño por ellos, como también la preocupación que ellos mantuviesen sus tradiciones, lengua y raíces, haciendo también lo posible para que estuviesen en contacto con otros religiosos armenios. Por ello, el deseo de Don Orione era darles el hábito religioso al estilo armenio como el que utilizaban los seminaristas armenios de Propaganda Fide, explicándoles a sus aspirantes: “Quiero darles un habito de armenios, pero armenios en nuestra congregación”. Acerca de esto, contaba el P. Chamlian:
“Era el 29 de febrero, cuando Don Orione nos vino a ver en la Colonia y nos invito a ir a visitar al Director del Seminario Católico Armenio de 'Via San Nicolò da Tolentino' cerca de Piazza Barberini. El objetivo de dicha visita era ver si le podía dar a sus seminaristas armenios el mismo modelo de hábito que usaban los seminaristas armenios con la faja roja. El director del seminario era entonces un joven sacerdote de nombre Padre Garabed Aghagianian, quien algunos años después fue ordenado obispo y nombrado cardenal en los años ‘40 por Pio XII. Y bien, Don Orione obtuvo plena autorización de vestirnos como los estudiantes del seminario armenio. Las hermanas de la Colonia enseguida pusieron manos a la obra y nos prepararon siete hábitos a medida, siete sobrepellices con una gran capa”.
Don_Orione_y_los_huerfanos_del_Genocidio_Armenio-03El 4 de abril de 1929, Don Orione le impuso el hábito con la faja roja a siete seminaristas siguiendo la usanza armenia. Dijo entonces en su homilía: “…Sea alabado Jesucristo, este no es solo un saludo cordial, un augurio para la simple vestición de un armenio, porque es la Providencia quien tomo estos jóvenes y los trajo desde Armenia atravesando primero Turquía y luego Rodas hasta Roma. Esto debe hacernos reflexionar y mucho más conmovernos, pues nos alegra el hecho que nuestra pequeña congregación se encuentre unida aquí, en este lugar frente al Santísimo Sacramento orientales y latinos. (…) Estos jóvenes que ustedes ven aquí son casi todos hijos de mártires (…) Armenia, la única nación cristiana en medio del mundo mahometano, vio muchas veces el derramamiento de la sangre de sus hijos confirmando su fe en Jesucristo, y es por esto, mis queridos hijos, que los ciño con una faja roja para que llevándola se recuerden de su patria mártir, de sus antepasados que dieron la sangre en defensa de la fe de Roma y estén preparados también ustedes para derramarla, mostrando ser hijos dignos de sus padres (…) Esta tarde sentimos como un alba radiante de aquello que ocurrirá cuando en la pequeña Congregación se hablen todas las lenguas, se celebre la Santa Misa en todos los ritos aprobados por la Iglesias. Nosotros esta tarde hemos escuchado cantar el Padrenuestro en idioma armenio, pero qué hermoso será cuando en nuestra Congregación se entone el Padrenuestro en todas las lenguas!”
Al terminar la homilía, Don Orione miró a los seminaristas armenios y les dijo: “¡Entonen las letanías en armenio!”. Muchos religiosos presentes aquel día recuerdan el entusiasmo de Don Orione al hablar de las Iglesias orientales y el ecumenismo. Aquella ceremonia quedará grabada en los corazones de los seminaristas armenios, como recordaba el P. Chamlian: “Nuestra alegría era inmensa, incluso cuando nuestro habito era incomodo para trabajar y correr cuando jugábamos policías y ladrones”.
“Santo Padre, en este momento también yo soy armenio”
Gomisdas-KeumurdjianEl 23 de junio de 1929, en ocasión de la beatificación de un mártir armenio, Der Gomidas Keumurdjian (imagen), el Papa Pio XI ofreció una audiencia especial para los armenios de Roma, en la cual participaría los seminaristas armenios orionitas. Al enterarse Don Orione de esto, decidió ir con ellos. Relata el Padre Chamlian:
“El mes de mayo de 1929, fue la beatificación del mártir armenio Der Gomidas Komurgian, en aquella circunstancia el Papa Pio XI concedió una audiencia particular solo para los armenios que se encontraban en Roma. Aquel día Don Orione estaba en Roma para participar de la beatificación de Don Bosco y fue a la Colonia de Monte Mario a visitarnos. Cuando le dijimos que iríamos a la audiencia del Papa concedida solamente para los armenios de Roma, y el nos responde: “Bien, yo voy también con ustedes y si el Papa me dice algo le diré que también yo soy armenio”. De hecho se unió a nosotros, entró con nosotros y se sentó al lado nuestro.
El Papa entró a la sala y dio a besar su sagrada mano a todos los armenios que estaban a su alrededor en la sala, al llegar a Don Orione dice: “¡Oh, esta también Don Orione!” Don Orione nos presentó al Santo Padre como sus seminaristas y dijo: “Santo Padre, en este momento también yo soy armenio”, entonces el Papa le contesto: “Don Orione omnibus omnia factus y ahora se hizo también armenio…”
La comunidad armenia de Roma
Los estudiantes del Colegio Armenio de Roma estaban sorprendidos al escuchar que Don Orione, un sacerdote de rito romano, estuviese interesado de los ritos orientales y que tuviese en seminaristas armenios en su Congregación, ganándose así la estima y veneración de toda la comunidad de religiosos armenios en Roma. Un ejemplo de dicha estima, es el Patriarca de Cilicia de los Armenios, Su Beatitud Hemaiag Bedros XVII Ghedighian quien conoció a Don Orione y participaba frecuentemente de las misas celebradas por Don Orione en la casa de la calle Sette Sale, mientras era estudiante de la Universidad Gregoriana a principio de la década del ‘30.
El sueño de Don Orione
Uno de los grandes deseos de Don Orione era que sus seminaristas armenios fuesen ordenados en rito armenio, por lo que le pidió a su vicario, el Padre Sterpi, presentar el caso a la Congregación para las Iglesias Orientales. Él soñaba que algún día ellos pudiesen trabajar con la comunidad armenia y transformarse en un puente de unión entra la Iglesia de Roma y las Iglesias Orientales. Pero nunca llegó a ver su deseo hecho realidad. De hecho los seminaristas Dellalian y Chamlian fueron ordenados bajo rito romano y no bajo rito armenio.
Aparentemente, el Visitador Apostólico enviado por la Santa Sede, el abad benedictino Emanuele Caronti, desalentó dicha iniciativa dada la inminencia de la guerra y la conclusión del 1° capitulo general de la Congregación (Agosto de1940). Luego de algunos años, la Congregación consiguió que los PP. Dellalian y Chamlian puedan celebrar la misa en rito armenio.
Conclusión
La historia de los seminaristas armenios nos muestra el corazón de padre de Don Orione, como también su amor por la Iglesia Armenia, especialmente por sus mártires a quienes admiraba. Este amor por el pueblo armenio se transformará en una preocupación: sus seminaristas debían conservar las tradiciones, lengua y rito de sus seminaristas; siendo así un ejemplo de respeto a las culturas.
De aquel grupo de 50 niños, ocho ingresaron a la Congregación y solo dos fueron ordenados sacerdotes. Pero todos ellos siempre conservaron un gran amor por Don Orione, a quienes consideraban su padre.Si bien nunca Don Orione nunca pudo ver su sueño hecho realidad, los caminos de la Providencia son indescifrables y quien sabe algún día este sueño se vuelva una realidad.
Padre Facundo Mela (fdp) /www.donorione.org.ar

jueves, 21 de abril de 2022

22 ABRIL,PROFESIÓN SOLEMNE DE SAN IGNACIO DE LOYOLA

Cada 22 de abril es un día especial en los jesuitas ya que San Ignacio de Loyola, junto a sus primeros compañeros, pronunció en Roma su profesión solemne en la Basílica de San Pablo ante la imagen de la Virgen, luego de la aprobación del nuevo Orden por parte del Papa Pablo III en 1542.
Por eso, los jesuitas cada 22 de abril pronuncian sus últimos votos al final del largo periodo de su formación religiosa, y Francisco lo hizo en el año 1973


MADRE DE LA COMPAÑIA DE JESUS, PAPA FRANCISCO



22 de abril: Fiesta de los Jesuitas
SANTA MARÍA VIRGEN, MADRE DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS
Aprobada por Paulo III, el 27 de septiembre de 1540, la Fórmula de la Compañía de Jesús y concedida licencia para hacer Constituciones, San Ignacio, ya elegido Prepósito General, y sus compañeros, hicieron los votos solemnes el 22 de abril del año siguiente, en la basílica romana de San Pablo y ante la imagen de la Santísima Virgen. Con razón, pues, a este día se lo considera como el del nacimiento de la Compañía de Jesús. Y en su recuerdo, en este mismo día se celebra la fiesta de Santa María Virgen, Madre de la Compañía de Jesús.
Los compañeros son recibidos por el Papa en noviembre de 1538 y se ofrecen para cualquier misión que les confíe. Y siendo de países tan diferentes, se hacen esta reflexión: “más vale que permanezcamos de tal manera unidos y ligados en un solo cuerpo, que ninguna separación física, por grande que sea, nos pueda separar”. Deciden por ello formar una nueva orden religiosa, cuya primera "Fórmula del Instituto" es sometida a la consideración de Paulo III, quien el 27 de septiembre de 1540 firma la bula o documento pontificio de aprobación. El 17 de abril de 1541, después de haber rechazado dos veces el voto unánime de sus compañeros, Ignacio acepta el cargo de Prepósito (del latín: puesto delante como guía) General. El 22 de abril los compañeros hacen votos solemnes de pobreza, castidad y obediencia, y otro voto especial de obediencia al Papa para las misiones que les confíe.
Fuente: Misal propio SJ
*****
La fiesta de hoy, 22 de abril, no solo es importante para los jesuitas por lo que la Virgen significa para la Compañía (y por extensión para toda la Iglesia) sino por lo que significó para San Ignacio de Loyola. Los pasos mayores de su vida de fe y de entrega hacia los demás los dio siempre acompañado por la Virgen en días o lugares señalados. En Montserrat, hizo una vigilia en la víspera de la fiesta de la Anunciación (15 de agosto). Sus primeros votos los hizo en Montmartre (París) en la solemnidad de la Asunción. Su primera misa la tuvo un día de Navidad en la Basílica de Santa María La Mayor de Roma. El 22 de abril de 1541, con cinco compañeros (Salmerón, Laínez, Broet, Jay y Codure), siete meses después de que el papa aprobara la Compañía celebró la eucaristía en la Capilla de Nuestra Señora de San Pablo Extramuros, también de Roma, y en ella pronunciaron los primeros votos como orden religiosa. Se ve cómo la Virgen ha sido la guía de la Compañía en todo este tiempo, ya que lo era del propio Ignacio.
Un relato del momento:
“Cuando llegamos a San Pablo los seis nos confesamos, unos a otros. Se decidió que Íñigo dijese misa en la iglesia, y que los otros recibiesen el Santísimo Sacramento de sus manos, haciendo sus votos de la siguiente forma: Ignacio diciendo misa y justo antes de la comunión, sosteniendo un papel con la fórmula de los votos, se volvió hacia sus compañeros que estaban arrodillados, y pronunció las palabras de los votos.
Después de decirlas, comulgó recibiendo el Cuerpo de Cristo. Cuando terminó de consumir colocó las cinco hostias consagradas en la patena y se volvió hacia sus compañeros. Cada uno tomó el texto de los votos en su mano y dijo en voz alta las palabras. Cuando el primero terminó, recibió el Cuerpo de Cristo. Luego, por turnos, los demás hicieron lo mismo. La misa tuvo lugar en el altar de la Virgen, en el que estaba reservado el Santísimo Sacramento.
Cuando acabó la misa, después de orar ante los otros altares, regresaron al altar mayor, donde todos se acercaron a Íñigo. Le dieron un abrazo, con mucha devoción, sentimiento y lágrimas; así finalizaron la ceremonia de los votos y le dieron comienzo a su vocación.”
Desde entonces, los jesuitas celebramos esta fiesta con gran alegría y devoción.

ASTERISCO, SAN EPIFANIO DE CONSTANTINOPLA , " TU ROSTRO, SEÑOR, BUSCO

 



Epifanio de Constantinopla, conocido como Epifanio el monje, monje bizantino del siglo VIII-IX, fue el autor de una de las más antiguas Vidas de María que se conocen, con el título completo de "Tratado sobre la vida y los años de la Santísima Madre de Dios". Con gran influencia de los apócrifos, aunque con un cierto esfuerzo crítico frente a ellos, va narrando toda su vida, desde su genealogía y el matrimonio de Joaquín y Ana hasta la Asunción. El texto fue transcrito por primera vez completamente y traducido del griego al latín por Mingarelli. Se encuentra en un códice en la Biblioteca Naniana, perteneciente a una familia de patricios venecianos. Jacques Paul Migne lo recogió en su Patrologia graeca (volumen 120).

En Sicilia, el monje Epifanio descubrió un día en sí mismo un don del Señor: sabía pintar hermosos iconos.

Quería pintar una que fuera su obra maestra: quería retratar el rostro de Cristo. Pero, ¿dónde encontrar un modelo adecuado? Epifanio ya no se dio a sí mismo la paz: se puso en camino; viajó por Europa, escudriñando cada rostro. Ninguna cosa.

El rostro adecuado para representar a Cristo no estaba allí. Una tarde se durmió repitiendo las palabras del salmo: ï Tu rostro, Señor, busco. No escondas tu rostro de mí. Tuvo un sueño: un ángel lo trajo de vuelta de la gente que conoció y le señaló un detalle que hacía que ese rostro se asemejara al de Cristo: la alegría de una joven novia, la inocencia de un niño, la fuerza de un campesino. , el sufrimiento de un enfermo, el miedo de un condenado, la bondad de una madre, la consternación de un huérfano, la severidad de un juez, la alegría de un bufón, la misericordia de un confesor, la cara vendada de un leproso . Epifanio regresó a su convento y se puso a trabajar. Después de un año, el icono de Cristo estaba listo y se lo presentó al abad y a sus hermanos, quienes quedaron asombrados y cayeron de rodillas.

No busques a Cristo en el rostro de uno, sino busca un rasgo del rostro de Jesús en cada hombre.

miércoles, 20 de abril de 2022

EN LA MADONNA DELLA FOGLIATA, LUGAR DE LA PROMESA MANTENIDA. 21 ABRIL 1907


 


Nos dice Don Flavio Peloso:

 sobre la Madonna della Fogliata. Es un lugar de sencillez rural y belleza mística.

La tía Giuseppina se había casado con Carlo Boselli, en la masía San Carlo en la campiña de Casalnoceto, a pocos kilómetros de Tortona. Luigi Orione, de 8 a 10 años, fue a pasar unos días allí durante la temporada de invierno.

Y allí, “en el establo, donde los campesinos se reunían al calor, ese niño (es Don Orione quien habla de sí mismo) escuchó que la Virgen había aparecido en un cerro entre Casalnoceto, Volpedo y Godiasco. Comprendió que no debía estar demasiado lejos ... La devoción de los fieles había levantado una pequeña iglesia a la Virgen, llamada della Fogliata, que luego había caído con los años, y solo quedaba un montón de piedras. Luego el pobre niño se dirigió al desván de la masía, en los techos, girando hacia el lado donde le dijeron que había aparecido la Virgen.

Entonces el pobre niño se fue a buscar entre los escombros ... Ese pobre niño se quedó callado, pero dentro de sí escuchó una gran voz: “Ofréceme todo y te haré sacerdote; entonces vendrás a honrarme, vendrás a predicar mi misericordia en el nuevo santuario de la iglesia.

La Virgen ayudó al niño pobre, que se hizo sacerdote, y él no se olvidó de la Madonna della Fogliata, solicitando al arcipreste de Casalnoceto para reconstruir la iglesia”.

La inauguración del nuevo Santuario de la Fogliata tuvo lugar 25 años después, el 21 de abril de 1907 y fue Don Luigi Orione quien pronunció el discurso. La promesa se cumplió porque la Santísima Virgen había cumplido primero la suya, para convertirlo en sacerdote.

Don Orione nunca olvidó este hecho: "La Madonna della Fogliata es una gran luz para mí, y su recuerdo siempre me reconforta".

Padre Antonio Casarín fdp - Héroes de la Caridad

domingo, 17 de abril de 2022

DON ORIONE HOMBRE Y SANTO DE ALESSANDRO BELANO

 


Don Alessandro Belano  nos describe algunas frases usadas por Don Orione y algunos aspectos que los hacen Hombre y Santo-

 "Don Orione Santo, Don Orione Hombre.

Es el mensaje que encontramos en algunos escritos de un Padre que, a veces, abre su corazón a sus hijos espirituales, revelando, con profunda humildad y sincera convicción, sus propias limitaciones, debilidades, indignidad, incluso las suyas. pecados.

Es la conciencia del Santo quien sabe reconocer la debilidad de su propia humanidad sin degradación, sin desesperación, sin desesperación, pero confiando todo a la misericordia de Dios y las oraciones de los demás. Él escribe:

"Soy un gran pecador".

"Siento que por mis graves pecados soy un impedimento para la misericordia del Señor".

"Soy el Jonás que debe ser arrojado por la borda".

"No soy digno de ser un hijo de Dios y su sacerdote". "Durante aproximadamente un año he estado buscando a Jesús que ha sido eclipsado por mi alma".

"Soy un gusano vil de la tierra: no soy digno de servir a la santa causa de Jesucristo y las almas".

"Tengo sesenta y un años y peor que cuando empecé como clérigo".

"Es necesario que desaparezca, para que este Pequeño Trabajo ya no tenga que sufrir por mi inestabilidad".

Estas palabras sinceras evocan incredulidad y asombro, pero también consuelo y emoción. Es una revelación sufrida y preciosa, como un rayo de luz que atraviesa la esfera íntima de un místico, como Don Orione. Estas son las "confesiones" de Luigi Orione hombre, por Luigi Orione Santo”.

A estas palabras de Don Orione, se agrega otro breve escrito que "No se excluyen los dos últimos escritos de San Luigi Orione", afirma Don Alessandro Belano, que explica: "En la parte posterior de una imagen sagrada - perdido - Don Orione. El 12 de marzo de 1940, el día de su muerte en San Remo, escribió las siguientes palabras: " Señor, quiero hoy y siempre reinar sobre tu Corazón paterno y en los brazos de la Santa Madre Iglesia, Madre de los Santos y también Madre de mi alma. . 12 - 3–40 ".

Lea las "Confesiones" de San Luigi Orione (pdf)

sábado, 16 de abril de 2022

LAS PASCUAS DE DON ORIONE: CARTA DE 1935


Estamos en Pascua Texto tomado de una carta que Don Orione escribió desde la Argentina con ocasión de la Pascua de 1935, en la que el afecto se mezcla tiernamente con los saludos pascuales.

¡Hermanos, estamos en Pascua! Nuestro Cordero, "el Cordero de Dios, que quita los pecados del mundo", ya ha sido inmolado: se ha hecho nuestro Sacrificio, nuestra Redención, nuestro Banquete. Y ha resucitado, para ser nuestra levadura divina, nuestra resurrección y nuestra vida. ¡Cristo ha resucitado, y está con nosotros! Esperanza nuestra llena de inmortalidad: Cristo ha resucitado y nos precede, Rey victorioso, Rey invencible: ¡Aleluya!
¡Estamos en Pascua! Hermanos míos, ¿Cómo no pasar de la tibieza al fervor de espíritu? ¿Por qué, si alguien se sintiera lejos de las fuentes divinas de la gracia, no va a querer resucitar de la muerte del pecado a la vida en Cristo y no va a darle a su propia alma la paz, la serenidad plena, la fe viva y enérgica del bien?
¡Cristo ha resucitado! ¿Y qué nos queda por hacer a nosotros, hermanos, en este tiempo de los ácimos pascuales? Que con las resoluciones más santas, con las intenciones más puras, con el corazón más humilde, vayamos a Jesús de madrugada al despuntar el sol, es decir después de habernos librado de la negra capa de nuestros vicios y pecados, con una buena confesión. Y vayamos a su tumba con bálsamos y aromas, con el incienso de nuestras acciones y de nuestras virtudes.
Y no nos espante la pesada piedra, que es la ley escrita sobre tablas de piedra: ya ha sido removida, y se ha hecho liviana. La resurrección de Jesús ha facilitado todas las leyes, ilumina todos los misterios: reconforta nuestra vida con la esperanza del cielo.
Que la alegría y la felicidad de la resurrección consuelen en la fe a las inteligencias, hagan suave al corazón la palabra del Señor, y nos permitan pregustar aquí y ahora el gozo de nuestra propia resurrección a la vida eterna y a la gloria de Jesucristo! ¡Aleluya, Aleluya, Aleluya!
¡Estamos en Pascua! Alabemos y celebremos con gozo inefable esta gran solemnidad cristiana, con los ácimos santos de la pureza, de la verdad y de la caridad. Redimidos y santificados por la virtud de Cristo, hagamos el propósito de mantenernos siempre ácimos de fe, de honestidad, de pureza, para que el Señor nos llene de toda su santa alegría, y nuestra vida sea fervor de santidad, y el corazón viva en Cristo, brille e incendie a todos con la caridad de Cristo.