SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


miércoles, 19 de julio de 2023

DON ORIONE AMA LA ARGENTINA, SU SEGUNDA PATRIA

Por Facundo Mela

 Don Orione visitó por primera vez la  Argentina entre 1921 y 1922, oportunidad en la que funda la comunidad orionita de Victoria (Buenos Aires).

En 1934 regresa a la Argentina y durante tres años desarrolla una incansable tarea apostólica, pastoral y social. En 1935 funda el Pequeño Cottolengo Argentino en Claypole y la sociedad ya reconoce en él al "Apóstol de la caridad".

La admiración y el afecto que su figura despierta se ve correspondida por el profundo amor que Don Orione siente hacia nuestro país y su gente: "Ama Señor a la Argentina, porque la Argentina ama a tus pobres".

El amor recíproco entre Don Orione y el pueblo argentino se traduce en innumerables gestos de bondad y solidaridad que el mismo Don Orione y los suyos convierten en obras para los niños, los jóvenes y los más débiles de nuestra patria.

El mensaje de Don Orione es una invitación a mirar la realidad para transformarla con la caridad. Una caridad que se realiza no como paliativo asistencial, sino como promoción de justicia, de dignidad humana y de salvación integral del hombre y de la sociedad.

 En noviembre de 2021 se cumplieron 100 años de la llegada de Don Luis Orione por primera vez a nuestro país, su tan querida Argentina a la que llamó insistentemente “mi segunda patria”. Un viaje que para nuestro querido Padre Fundador fue el comienzo de una larga tarea de misión que lo alejó durante largos períodos de su Italia natal.
Esta experiencia viajera, apostólica, misionera de Don Orione tiene un costado al que no siempre le hemos prestado mucha atención: el impacto que genera en una persona el encuentro con una realidad distante a la conocida cotidianamente. Mucho más distante aún en aquella época, donde los medios de transporte y las comunicaciones apenas tendían puentes entre sociedades y personas que poco se conocían entre sí.
Para quien vive en su propia cultura, hay realidades y elementos que son cotidianos y obvios, pero que resultan completamente nuevos para un extranjero, para quien la experiencia resulta un encuentro… o un desencuentro.
Todo esto nos permite pensar en Don Orione y preguntarnos como vivió el encuentro con otras culturas y realidades durante sus dos estadías en Sudamérica, donde visitó Brasil, Uruguay, Argentina y Chile.
En el caso específico de nuestro país, el fundador de Pequeña Obra de la Divina Providencia permaneció unos pocos meses en su primer viaje, y luego casi tres años durante su segunda estadía. En suma, un tiempo más que importante inmerso en una cultura ajena a la suya.
Por ello, buscando en sus escritos las veces en las que habla acerca de los nuevos elementos y realidades que encontró en Argentina, podemos descubrir las impresiones y vivencias que su mirada de pastor captó sobre su “segunda patria”.
Una nueva realidad eclesial
Al llegar a nuestro país, Don Orione encontró una Iglesia con problemas muy distintos a los de Italia: falta de clero, grandes extensiones geográficas y ciudades enteras sin sacerdote, como lo testimonia en algunos escritos.
En una carta escrita a Mons. Pablo Albera (rector Mayor de los Salesianos), el Fundador le habla sobre este contraste: la falta de sacerdotes en algunos lugares de la Argentina y la gran cantidad de sacerdotes que había en Italia. Una realidad que lo cuestiona al punto de querer terminar sus días trabajando en nuestro país. Por eso le pide un consejo de amigo: “A veces pienso: ¿estará bien que prolongue esto, y que termine mis días entre estos pobres, o predicando el Evangelio en la Pampa donde hay tanta necesidad? Ahora ya hablo este idioma, podría aún hacer un poco de bien, donde nadie va, donde nadie o muy pocos van a llevar a Jesús y a administrar los sacramentos. En Italia los sacerdotes se chocan. Don Sterpi trabaja muy bien: bien pueden seguir adelante, mejor si yo me quedo en el Chaco, ¡hay tanta necesidad! Como ves, te escribo en confidencia: reza un poco más, y luego dame aquel consejo que me darías cerca de la muerte”.
También le llamó la atención que las casas de formación de los religiosos en Argentina se llamaran “Colegio Apostólico” y no seminario. En un acta fechada el 26 de agosto de 1937, se explica la razón: “Allá los Obispos prohibieron llamar Seminario a las casas de formación de los religiosos. Lo llaman colegio apostólico”.
Junto con la realidad eclesial argentina, Don Orione compartirá también algunas cosas que entonces distinguían a la Congregación en Argentina, Brasil y Uruguay: el trabajo con los pobres y el cabello corto. “En Argentina, en Uruguay y en Brasil nos quieren porque dicen que nosotros trabajamos para los pobres. Ciertas congregaciones se contentan con los hijos de las principales familias. Nos autem non sic… Nosotros no debemos jamás estar junto a los ricos sino sólo para que ayuden a los pobres”.
Y sobre el corte de pelo. “Cabellera. En América pasó a ser como el distintivo de los Hijos de la Divina Providencia ver un sacerdote con el cabello corto, enseguida dicen: esos son de la Providencia, esos son de Don Orione. Y no fue poca cosa en Argentina cortar el cabello”.
La nueva lengua: el castellano
A su llegada a la Argentina, Don Luis Orione se encontrará con una nueva lengua, la cual buscará de aprender, llegando a tener -con el correr de los años- un cierto dominio de la misma, como él mismo atestigua en algunos de sus escritos: “Ahora empiezo a hacer algo porque ya hablo en español”. Y también: “Ahora ya hablo y predico en español”.
Pero, al mismo tiempo, experimentará la vergüenza de no saber hablar bien el nuevo idioma: “Traté de hacer mis cumplidos con frases españolas pero, éstas, muchas veces no me salían y entonces me la pasé haciendo unas reverencias ¡Qué feo no saber hablar! Si hubiera venido acá hablando el español ¡cuánto más bien habría podido hacer!”.
Otro problema que encontrará será la pronunciación: “Ayer a la tarde, fiesta de Don Bosco, le hable a los argentinos por radio, y en lengua española, pero la jota no logro pronunciarla bien, es necesario haber nacido aquí.”
Acerca de este párrafo, dirá el P. Enzo Giustozzi, gran investigador de los escritos de nuestro Padre Fundador: “Se refiere a la consonante aspirada ‘jota’, difícil de pronunciar para casi todos los italianos”, pues es un sonido ajeno a dicha lengua.
Pero, Don Orione no solo intentará hablar en castellano, incluso en varias cartas, tanto escritas a puño y letra, como en telegramas o circulares, escribirá su nombre es castellano, firmando algunas veces como “Luis Orione”, como por ejemplo, en una carta al Presidente de la Nación, Gral. Agustín P. Justo.
En otras ocasiones firmará “Sac. Luis Orione della Divina Provvidenza”, o “Juan Luis Orione. Pequeña Obra de la Divina Providencia”.
Junto con esto, también experimentará la confusión de palabras italianas y castellanas, como también otros problemas lingüísticos. Así, refiriéndose al Hno. Jorge Valle escribirá su nombre de diversos modos: “Jorge” (Carta al P. Zanocchi. Desde el “Neptunia”, 20 de agosto de 1937); “George” (Carta al P. Zanocchi. Tortona, 27 de agosto de 1937); “Giorgio” (como se escribe en italiano. Carta al P. Don Montagna. Buenos Aires, 1° de marzo de 1936); y “Gorge” (carta al P. Zanocchi. Tortona, 10 de septiembre de 1937).
El clima, las épocas del año y algunas costumbres
Otro elemento que resultó nuevo para Don Orione fue la diferencia de las estaciones. En el borrador de un saludo navideño destinado a Italia, dirá que “hace calor” en Argentina y se lamentará que la Navidad se celebre de un modo distinto que en Italia. “Aquí hace calor: la Navidad no se festeja, ni se siente como la sentimos nosotros, en nuestra Italia”.
Hablando de un retiro que se realizará en Argentina, en un acta del 26 de agosto de 1937, señala que el mismo será durante el invierno: “Allá es invierno y este año hacen los Ejercicios Espirituales en la casa de formación, en el Colegio Apostólico”.
En una carta a Don Sterpi, solicitando el envió de algunos clérigos para dar clase, le explicará que el ciclo lectivo comienza en marzo: “Volviendo a los clérigos (…) Si tuviera cuatro o cinco clérigos aquí, que hubiesen hecho la filosofía, en cuatro o cinco meses aprenden la lengua, y podrían dar clase sin necesidad de ningún título (…) Aquí el ciclo lectivo comienza en marzo, ellos podrían venir al terminar el ciclo lectivo en Italia y estarían aún a tiempo”.
La referencia al clima aparecerá en otras oportunidades: “Las escuelas en Argentina comienzan en marzo: ahora el verano es muy caloroso aquí”.
En varías cartas también resaltará que el mes de María en Argentina se celebra en noviembre: “Aquí el mes de la Virgen es del 8 de Noviembre al 8 de Diciembre, en Brasil como en Argentina, éste es el mes de las flores, el mes de María, ahora, en enero, o mejor dicho, en febrero, tendremos la uva madura”. Es necesario recordar que en Europa el mes de María se celebra en mayo.
Hablando de las vacaciones y los peligros que estas presentan para los clérigos, Don Orione hablará de los yacarés (escribiendo en italiano: sciaccaré ) que abundan en Itatí: “Fuera del instituto se debe andar con temor y caminar como los perros que se lamen y corren cuando tienen sed, y están cerca del Nilo para no dejarse atrapar por los yacarés (sciaccaré ), especie de cocodrilos que abundan cerca de Itatí”.

Las cosas propias de la nueva tierra
Al encontrarse en un nuevo territorio, con otra división política y grandes distancias, Don Orione explicará esta nueva realidad a los destinatarios de sus cartas.
Al P. Mario Ghiglione, quien se encontraba en Brasil, el Fundador le comentará que las provincias argentinas serían como los estados del Brasil: “Entre Ríos es una Provincia, que sería como un estado en Brasil”. En otra carta a Don Sterpi, también explicará qué son las provincias argentinas: “El P. Bonetti y el director del ‘Don Bosco’ de aquí, me llevaron a ver al Gobernador. Las provincias argentinas son como pequeños Estados, cada una tiene su cámara de diputados y senadores y un Gobernador.”
En una carta al obispo de Tortona, el Fundador explicará cuán grande es la provincia de Buenos Aires, comparando su extensión con la de Italia, aunque en este escrito confunde la ciudad de La Plata, sede de la Gobernación, con la provincia: “Ayer fui recibido por el Gobernador de la Plata, una provincia que es más grande que Italia”.
También mencionará y experimentará las largas distancias de los viajes en nuestro país. “Estoy en Mendoza luego de veinticuatro horas de tren, a unos 1100 kilómetros de Buenos Aires, hoy no celebré, pero, gracias a Dios, pude comulgar”.
En otra carta, pero enviada a Don Sterpi dirá: “Sábado 25 de Enero, se tomará posesión del Santuario y Parroquia de Itatí (…) y viajarán el jueves a la mañana, o sea mañana, tendrán 36 horas de tren y luego siete u ocho horas navegando sobre el río Paraná, van hasta los confines de la Argentina”.
En varias misivas a sus religiosos y amigos que se encontraban en Italia, Don Orione les dirá cual es el cambio para que puedan comprender el valor de los gastos, donaciones u otros: “Acá tenemos seis o siete maestros laicos, a quienes les damos, a cada uno, unos 130 pesos al mes, un peso ahora es 3 liras italianas, en promedio”. En otra carta dirá: “Todos los pabellones del Pequeño Cottolengo Argentino están llenos, y el Gobierno, en reconocimiento al servicio social de la institución, decidió dar 50.000 pesos, más de 250 mil liras”.
Durante su segunda estadía en Argentina, Don Orione sentirá el peso de los años y comenzará a experimentar algunos problemas de salud, entre ellos, la diabetes. Esto lo llevará a comenzar una dieta y los cuidados que dicha enfermedad conlleva. “Estuve más de un mes muy débil, pensaba que fuese cansancio por el trabajo hecho: no podía escribir ni trabajar un poco más de la cuenta. Además, tenía tanta sed, que dudé que fuese otra cosa, y al analizar la orina, encontraron la diabetes. (…) ¿Quién no tiene diabetes? Así que me pusieron a régimen.”
Junto con esto, el Fundador también dará cuenta que la dieta argentina es distinta a la italiana: “Engordé y estoy bien, acá te hacen comer mucha carne, que si en Italia se comiera solo la mitad, reventaría (discúlpame por la palabra)”. E incluso, hará dos menciones al mate, posiblemente el mate cocido. La primera se encuentra en una lista de ideas “Apuntes de R.P. Don Orione (…) A las 16 hay leche o mate – la cena como el almuerzo”; y la otra en una dieta para diabéticos: “100 gramos de vino por comida – mate té o café”.
Su amor por Argentina
Luego de haber recorrido algunos escritos de nuestro Padre Fundador y otras fuentes, se puede apreciar como vivió su encuentro con la cultura y realidad argentina, y también su visión de aquellas cosas nuevas que iba conociendo y experimentando.
Nos encontramos con un Don Orione extranjero que no logra entender algunas cosas, que tiene problemas de pronunciación, que explica la novedad que va viviendo. Pero, también con un Don Orione que logra captar algo del genio argentino, llegando a tener un gran amor por esta tierra.
No siempre sucede que el extranjero o el visitante consiguen entablar un buen vínculo con su nuevo destino, las personas y los usos y costumbres del lugar. Claramente no fue el caso de Don Luis Orione, quien amará profundamente a la Argentina, su “segunda patria”, como el mismo solía decir.
Este amor lo llevará  -incluso- a decir que quiere morir en Argentina y que sus cenizas descansen en el Cottolengo de Claypole. “Pues bien, a todos quiero decirles y confirmarles que en la Argentina he hallado para siempre mi segunda patria, y que, Dios mediante, volveré a ella vivo o muerto, pues quiero que mis cenizas descansen en el Pequeño Cottolengo Argentino de Claypole,…”.
Hablando de algunos problemas de salud dirá en una de sus cartas: “Esta fue una advertencia una gracia de Dios. Ahora me ocuparé de poner en orden algunos asuntos, si el Señor me da tiempo. No se necesita mucho y así que tengo la intención –Deo adiuvante– de ir a Argentina: desearía tanto morir en Argentina”.
Ese afecto profundo por nuestro país y su gente también se expresará en su deseo que el primer camión del Cottolengo lleve los colores de la bandera nacional. “Ayer su Excelencia Rvma., el Nuncio se dignó a bendecir el nuevo y primer camión del Pequeño Cottolengo Argentino, que lleva los colores blanco y azul de la purísima de Luján y de la bandera nacional argentina…”. Y enviará una bandera argentina para que sea colocada al lado de la imagen de la Virgen, junto a la bandera italiana, en el Santuario de la Guardia en Tortona. “La cortesía del buen matrimonio Corna (…), me ofreció el modo de enviar al santuario de la Virgen de la Guardia en Tortona una bandera argentina que deseo sea bendecida e izada a lado de la estatua de la Ssma. Virgen, junto a la bandera italiana”.
En suma, la experiencia de Don Luis Orione nos muestra la experiencia del misionero que se abre a otras culturas y dialoga con ellas, y que como hombre de Dios se deja conducir por la Providencia hacia nuevos horizontes, a los que el Apóstol de la Caridad aprendió a amar incondicionalmente Por Facundo Mela..

ORACIÓN DE DON ORIONE POR LA ARGENTINA.
¡Oh Jesús, que tanto has amado a tu patria
y consagraste el amor de patria
derramando lágrimas de sangre sobre Jerusalén,
mira con siempre mayor benignidad, oh Señor,
a ésta, mi segunda Patria, a este gran pueblo argentino,
que me hospeda; donde el soplo
de la más generosa y cristiana caridad
ha dado vida al "COTTOLENGO ARGENTINO",
que recibe a los pobres más infelices y desamparados
de toda nacionalidad y toda creencia!
¡Cuánta amabilidad,
cuánta inteligente bondad he hallado!
¡Cuánta virtud y cuánto bien he aprendido
de este clero y de este pueblo!
En todos, y entre los ricos, y entre los pobres obreros,
he hallado corazones de príncipes.
Ama, oh Señor, a la Argentina,
porque la Argentina ama a tus pobres.
La fe y la nobleza de corazón de esta nación
son tan grandes, que bien merece
todas las bendiciones del cielo.
Brillen luego para ella días siempre más bellos
de esperanza en la luz de Cristo, luz de la ciencia,
de la libertad y del trabajo,
días llenos de prosperidad y de gloria".
Don Orione de la Divina Providencia. Buenos Aires,
diciembre de 1936

viernes, 14 de julio de 2023

RECORDAMOS A DON UMBERTO ORLANDO ZANATTA





Falleció el 15 de julio de 2009 a las 5 pm, en el Piccolo Cottolengo de Claypole, a los 89 años, 72 de profesión religiosa y 63 de sacerdocio.

    Nació en Visnadello (Treviso, Italia) el 9 de enero de 1920. Hizo su noviciado en Villa Moffa, donde llegó el 11 de agosto de 1935 acompañado por Don Sterpi y se fue nuevamente el 13 de octubre de 1936 para continuar sus estudios en Roma; Fue ordenado sacerdote en 1946.

     La Congregación le debe mucho a este Hermano que ha dedicado toda su larga vida a Dios, a Don Orione y a la Congregación.

      Era un hombre de sentido común, prudente, discreto y concreto, un religioso bueno y fiel. En Italia es recordado sobre todo por sus años en Palermo y Roma - Monte Mario; en Argentina desde hacia 25 años se dedicó a cultivar y transmitir los estudios y la historia de Don Orione; En toda la Congregación, la gratitud se mantiene durante los 12 años en que fue Consejero y General Bursar, desde 1969 hasta 1981.

      De la vida de este querido hermano viene el estímulo a la perseverancia, considerando lo hermoso que es estar en la casa del Señor a lo largo de los días, hasta el final. Los límites que inevitablemente acompañan a la vida se desvanecen como la niebla en el sol, aceptando estar expuestos al amor de Dios.

          La Congregación de Don Orione ora por él y le da las gracias al Señor por el don de su vida. El bien que ha hecho por todos nosotros sigue siendo un precioso legado y un compromiso para continuar con la fidelidad que renueva.

          Deo gratias!

Don flavio peloso

Superior General

  sac. umberto orlando ZANATTA

Falleció pacíficamente el 15 de julio de 2009 en el Piccolo Cottolengo de Claypole (Argentina), a los 89 años, 72 de profesión religiosa y 63 de sacerdocio. Perteneció a la provincia religiosa "Nuestra Señora de la Guardia" (Buenos Aires).

Umberto fue el cuarto hijo de la gran familia de Vittorio y María Zanatta. Salió a la luz el 9 de enero de 1920 en Visnadello di Spresiano (Treviso). Fue bautizado el 18 del mismo mes y confirmado en 1927 por el obispo Mons. Longhin.

Durante el catecismo elemental y parroquial, pronto expresó su vocación y su deseo de convertirse en sacerdote, por lo que el pastor, después de las prácticas necesarias, le dio la bienvenida el 15 de octubre de 1931 por Don Giuseppe Curetti, en el seminario Orionino en Campocroce di Mirano ( Venecia). Después de los dos primeros gimnasios, terminó el curso en Voghera y en Montebello (Pavia) en 1935.

Recibió el hábito religioso del mismo Don Orione, el 8 de septiembre de 1933 ingresó al noviciado en Villa Moffa, completándolo con los primeros votos religiosos en manos de Don Sterpi, el 7 de octubre de 1936. Después de la primera filosofía en el "Paterno" de Tortona, en 1937 fue enviado al Colegio "San Giorgio" en Novi Ligure (Alessandria), asistente y maestra, que estudiaba al mismo tiempo y obtuvo una maestría en 1943. Las incomodidades de la guerra lo vieron desplazado a Rosano di Casalnoceto por teología, completado Con el último año en Tortona (1943-44).

En el santuario "Madonna delle grazie" de Casei Gerola (Pavia) profesó a perpetuidad el 8 de septiembre de 1944 frente a Don Sterpi, que luego recibió en el santuario Madonna della Guardia en Tortona el diaconado (16 de marzo de 1946), y fue ordenado sacerdote el 7 de julio. Más tarde por el obispo Egisto Domenico Melchiori.

Más allá de los estudios eclesiásticos, Umberto mejoró su preparación humana y cultural al asistir a las Facultades de Magisterio de la Universidad de Turín ('44-47) y de Roma ('48-'50), así como al Instituto Pontificio de Música Sacra en Roma ( '50 -'52), obteniendo la licencia en canto gregoriano.

Sus primeros sacerdotes y apostólicos los ofrecieron a los jóvenes del Pequeño Cottolengo y al oratorio de Milán, donde también colaboró ​​en la secretaría provincial (46-48), trasladándose a Roma en la Curia general de Via Sette Sale, como secretario de Don Gaetano. Piccinini ('48 -'50). De 1950 a 1955 fue secretario provincial de la provincia romana, primero con Don Di Pietro (en S. Filippo Neri), y luego con Don Musso en Monte Mario. Nombrado tesorero del Centro Mutilatini, se dedicó al bien de todos hasta la designación, en 1958, como director de "Villaggio del Fanciullo" en Palermo, donde se sacrificó sin salvar hasta 1964, para volver a dirigir el Centro Mutilatini en Via della. Camilluccia, hasta el Capítulo General de 1969 que lo eligió como Tesorero General de la Congregación. Él estuvo ocupado en esta oficina durante dos seis años.

Obtuvo de los superiores el permiso para trabajar en Argentina, donde ya vivían sus padres, que los recibieron en 1949 como inmigrantes con la familia, se embarcó en 1982 y al llegar recibió la dirección de la casa y la comunidad de Carlos Pellegrini en Buenos Aires, haciendo un esfuerzo por reorganizar el archivo histórico, pero sobre todo dando a conocer la vida, el espíritu y los escritos del Fundador en el idioma local. Durante su estancia en esta casa hizo el Cuarto Voto de fidelidad al Papa: fue el 28 de agosto de 1983

De 1994 a 2000 estuvo en Córdoba, colaborando como consejero y pastor asistente. Continuó colaborando en los archivos y estudios provinciales sobre Don Orione y su trabajo, aceptando y ofreciendo al Señor una prohibición médica para nuevos viajes aéreos al extranjero. En 2004, sintiéndose más débil y necesitado, fue trasladado al pabellón sacerdotal del Cottolengo de Claypole, encontrando asistencia humana y espiritual adecuada, en el espíritu familiar tan querido por Don Orione, cuya canonización disfrutó mucho.

Muchos lo recuerdan amable, jovial, sincero, trabajador y buen organizador. Amante del bel canto y la liturgia, así como las relaciones interpersonales como herramienta para hacer el bien a los necesitados.

El funeral tuvo lugar al día siguiente en el santuario de San Luigi Orione en Claypole, al que asistieron muchos religiosos, sacerdotes, amigos y benefactores, quienes lo acompañaron a su entierro en el cementerio de la Congregación en Claypole.

 

Actas y comunicaciones de la Curia General.

jueves, 13 de julio de 2023

LAS CUEVAS, PASO FRONTERIZO MENDOZA-CHILE , NUESTRA SRA DEL CARMEN A PEDIDO DE DON ORIONE


En 1936, el avión en que viajaba Don Orione hacia Chile sobrevolaba la cordillera de los Andes, cayó en un pozo de aire y casi no logra recuperar altura. La iniciativa de llevar a las cumbres de los Andes una imagen de la Virgen nació del propio Don Orione, quien  de regreso en avión desde Santiago de Chile a Mendoza, tuvo una visión de la Virgen presidiendo como faro luminoso e irradiando con su luz los pueblos americanos.
Durante ese mismo viaje, Don Orione tuvo miedo por un temporal y pozos de aires que afectaban el vuelo, y según sus propias palabras, elevó su vista al Cielo y rezó. En agradecimiento al Señor por haber pasado el susto, hizo el Santo una promesa, conocida entre la familia orinita como el “Voto de Don Orione”. Redactado de su puño y letra, en él prometía a Jesús construir una Ermita en Las Cuevas, bien cerca del monumento al Cristo Redentor, bajo la advocación de Nuestra Señora del Carmen, para que Ella protegiera a los pueblos de Argentina y Chile
  a modo de agradecimiento y también para pedir por la unión de ambos paises.Dejaba encargado a sus sucesores cumplir su voto, si él no alcanzaba a hacerlo.
Mas de 40 años después, sus devotos consiguieron que se erigiera una construcción de piedra a 3.800 metros de altura. Y así como hay quienes aseguran que Don Orione y su comitiva se salvaron por un milagro -teniendo en cuenta que era la década del '30-, también podría considerarse que la Divina Providencia obró para que los fieles pudieran hacer realidad la promesa del santo italiano.

Antes de regresar a Europa, Don Orione encomendó a los religiosos que, si él no podía hacerlo personalmente -de hecho falleció cuatro años después-, se encargaran de levantar la ermita (se denomina así a los oratorios erigidos en sitios despoblados). Además, bendijo en Buenos Aires una imagen de 200 años de antigüedad de la Virgen del Carmen, que había sido traída desde Barcelona, y pidió que fuera colocada en el altar de la capilla en la montaña.

Sin embargo, la tarea no era sencilla, ya que además de conseguir los recursos para la construcción y el terreno, había que sortear otras dificultades por la ubicación: la distancia y el clima (que sólo permitía trabajar unos pocos meses al año). Por eso, los sacerdotes propusieron a los fieles que crearan una Comisión Pro-Ermita, que finalmente logró, en el transcurso de 17 años, que la Provincia les cediera en comodato un predio en Las Cuevas y que luego se encargara de la obra. Pero también reunieron, gracias al aporte de fieles de todo el país, el dinero necesario para equipar el edificio.


En 1962 el Padre Víctor Colombara, Director de la Obra y Párroco en Mendoza, tramitó en Roma el permiso para dar cumplimiento a la promesa.
Autoridades civiles, eclesiásticas y militares de Mendoza colaboraron desde sus ámbitos y, por decreto 3.577 de 1965, el entonces gobernador Francisco Gabrielli ordenó la construcción de la ermita.
En 1970 el proyecto fue aprobado y en 1973 el Superior General de la Congregación ordenó el traslado de la hermosa imagen de estilo barroco de Nuestra Señora del Carmen desde la parroquia de Godoy Cruz a Las Cuevas. La imagen era una talla de madera perteneciente a una distinguida familia de Buenos Aires, bendecida por Don Orione en 1936 para, según su deseo, ser entronizada en la ermita.
El 27 de noviembre de 1977 se realizó la ceremonia de inauguración y entronización de la imagen en la Ermita.
Para esa fecha compartire con ustedes un escrito del padre Pietro Ferrini Vicini que tuvo la gentileza de enviarme

CAMPANARIO DE SAN MARCO

 




1902: El campanario de San Marco, símbolo de Venecia, que los venecianos llaman cariñosamente "El parón de casa" cae y se desmorona sobre sí mismo. Fue reconstruido y bendecido en 1912, "tal cual, donde estaba", de 98,6 metros de altura. restaurado numerosas veces, casi siempre por derrumbes debidos a rayos, es uno de los campanarios más altos que los venecianos llaman cariñosamente “el paròn de casa” (el padrón de casa), lo cual testimonia su historia y los lazos de unión de los venecianos con este monumento.

La construcción está coronada por una aguja piramidal en cuyo extremo hay una veleta dorada con la figura del arcángel Gabriel. La torre que se observa hoy es una reconstrucción de 1912, tras el colapso de 1902, que mantuvo la forma original de 1514.

En julio de 1902, sobre la pared norte de la construcción se descubrió la presencia de una hendidura que fue aumentando en los días posteriores, hasta que el campanario se desplomó a las 9:47 del lunes 14 de julio.

No hubo víctimas, y los daños causados por el desplome fueron relativamente limitados debido a la posición exenta de la torre. Durante la tarde, el consejo municipal, reunido de urgencia, decidió la reconstrucción aportando 500.000 liras para los trabajos. El alcalde Filippo Grimani, durante el discurso de la colocación de la primera piedra el 25 de abril de 1903, pronunció la f dov'era e com'era      (donde esta y como era) que se convirtió en el lema de esta reconstrucción. Los trabajos duraron hasta el 6 de marzo de 1912. El nuevo campanario fue inaugurado el 25 de abril de 1912 con ocasión de la fiesta de San Marcos. La restauración fue obra de Gaetano Moretti, discípulo de Luca Beltrami, fundador de una corriente restauradora llamada "Restauración Histórica". fuente: wikipedia

lunes, 10 de julio de 2023

OBISPO JUAN NOVELLI NUEVO RECTOR DEL SEMINARIO DE TORTONA

 

Don Carlo Sterpi guardaba en su dormitorio, del Paterno de Tortona, esta fotografía del obispo Juan Novelli (1832-1910) quien, sucedió  al obispo  Ambrosio Daffra,  que fue nombrado obispo de Ventimiglia en 1892, y fue  rector del Seminario de Don Orione Tortona.

El santo obispo Novelli fue consejero y defensor de Orione joven. " Él fue el primer director del Oratorio festivo de S. Luigi, cuando todavía era un clérigo y no podía ser el director . "
El Obispo Novelli fue profesor de teología en el Seminario durante 25 años y había participado en el Concilio Vaticano I (1868-1870) como asesor de los obispos. También fue nombrado obispo en dos ocasiones, pero no había aceptado " por falta de audiencia . "
En la parte posterior de la foto, es tal vez escrita por Don Orione: " propagador de la devoción y las imágenes de Nuestra Señora del Buen Consejo, en la diócesis de Tortona. Dejó la imagen en un altar en la Catedral ". Delante del altar, el Orione joven clérigo, al comienzo de su obra, se reunieron los hijos de Tortona, donde los juegos organizados, viajes y catecismo.
Obispo Novelli murió 02 de agosto 1910. Don Orione escribió a un sacerdote de Tortona, " la muerte de Monseñor Novelli ha abierto en mi corazón una herida que no cerrará nunca tal vez "(Escritos 83, 42).

domingo, 9 de julio de 2023

10 JULIO 1935, INAUGURACIÓN DEL JARDÍN DE INFANTES AVELLANEDA


 Fundado por Don Orione, el Jardín de Infantes comenzó a funcionar el 10 de julio de 1935, una semana después de haber fundado el Cottolengo " lo habia pensado para los hijos de los trabajadores de la fábrica.Empezó como una guardería.Es el primer jardín de infantes de la ciudad de Avellaneda" nos dice la hna Vanesa.Funciona al lado del Cottolengo y recibe a los niños de la zona y de la Villa Tranquila cuya población está en riesgo social.Tiene cuatro salas dos de 3 y 4 años.en las que trabajan en integración con chicos discapacitados y dos de preescolar.

"Muchas de las familias están sin trabajo o hacen changuitas.Vienen a pagar la cuota, que es mínima y por debajo de la que establece el Estado, con las moneditas que juntan. "Desde  el Cottolengo se brinda ayuda con la presencia de la nutricionista y las meriendas reforzadas."

martes, 4 de julio de 2023

ABATE MANUEL CARONTI Y DON ORIONE



El benedictino que supo dotar del aura canónica legal a la Pequeña Obra de la Divina Providencia, quedando a su vez conquistado por el espíritu y por los ejemplos de santidad de Don Orione de sus primeros hijos en los tiempos heroicos de la congregación. Fue él quien dictó la inscripción puesta en el sarcófago de Don Orione: «Aloisius Orione Sacerdos "Te Christus in pace".
Perfil biográfico
Figura bien conocida en los ambientes eclesiásticos, Giuseppe Caronti nace en Subiaco el 21 de diciembre de 1882. Con sólo 17 años es acogido entre los monjes benedictinos de la Abadía de Praglia (Pádua). Completó sus estudios superiores en el Ateneo Pontificio de San Anselmo de Roma, licenciándose en filosofía y teología. Con el estallido de la guerra es llamado al frente como capellán y le tocó compartir con los soldados la dureza de la prisión, mereciéndose la medalla de plata al valor militar.
Vuelto a la patria es llamado para guiar como abad la Abadía de Parma, necesitada de restauración. Allí permaneció durante dieciocho años, difundiendo los tesoros de su sabiduría. Es en este periodo en el que intensifica su apostolado litúrgico. Funda en 1914 la Revista Litúrgica, da vida en 1922 al Boletín Litúrgico, inicia la colección Piedad Litúrgica, organiza las “semanas litúrgicas”, publica el Misal Festivo y el Misal Cotidiano de los fieles. En 1937 es elegido Abad General de las Congregaciones Sublacenses de la Orden de San Benito: transfiriéndose a Subiaco y por tanto a Roma atiende este cargo con gran dedicación y abundantes frutos por cerca de veinte años. Gracias a su pericia en derecho canónico y en materia de vida religiosa, desarrolla una intensa actividad como consultor en importantes dicasterios romanos que le confían importantes misiones. Es en este periodo en el que la Santa Sede lo nombra visitador apostólico de algunas instituciones, particularmente de la Congregación fundada por Don Luis Orione, cargo en el que permanecerá durante diez años (1936 – 1946).
En 1957, por motivos de salud, decidió retirarse en el Monasterio de la Scala, en Noci, por él mismo fundado en 1930. Aquí transcurrió los últimos años de su vida como un simple monje, dando a todos ejemplos resplandecientes de caridad fraterna, alegre humildad, y sincera piedad. Muere en la Abadía de Noci el 22 de julio de 1966, apretando entre sus manos una reliquia de Don Orione.