SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


martes, 14 de octubre de 2025

INAUGURACIÓN DEL PEQUEÑO COLEGIO DE SAN BERNARDINO

 


 El 15 de octubre de 1893, Don Orione, por entonces un seminarista de 21 años, fundaba una escuela en un humilde barrio de Tortona que albergaba a 40 chicos de las familias olvidadas de los valles cercanos. Esa escuela fue la semilla de la Congregación de Don Orione.

El pequeño colegio de San Bernardino

¡¡¡ Abrimos , el 15 de octubre !!!

| Fue un rayo que atravesó la diócesis a lo largo y a lo ancho, y los aspirantes vinieron desde los valles del Curone, desde la Stáffora, desde el Grue, desde el Borbera; descendían desde las parroquias más aisladas, allá en los montes.

     - "Un cura" abrió un colegio para las vocaciones de los pobres...

     Esta, palabra más, palabra menos, la noticia que hizo época. Sobre el puente de San Sebastián, don Pablo Cassola, párroco de Monte Capraro, se encontró con un buen hombre preocupado porque su hijo no había sido aceptado en el seminario episcopal; entonces le dijo:

     - Hay "un cura"...

     Antes que se pusiera el sol, el padre estaba en Tortona

hablando con Orione, quien aceptó, siempre para el 15 de octubre, al chico llamado José Rota. LLegaría a ser óptimo párroco de Valdinizza.

     Otro muchacho, Crisóstomo Ontano, vino a informarse acerca de las condiciones y a presentar la solicitud: el clérigo director lo acogió con mucha bondad:

     - Ya puedes quedarte.

     - Pero... tengo que buscar la ropa, en casa.

     - No te preocupes, te la mandarán.

     Y Ontano se quedó, y perseveró, y fue párroco de Alzano Scrivia.

     "La sede del colegio - escribe Sparpaglione - era la casa Stassano arreglada lo mejor posible: en total, siete u ocho habitaciones divididas entre estudio, cocina y dormitorio. La ubicación era de las más tranquilas y pintorescas. El barrio de San Bernardino está claramente separado de la ciudad: un grupo de casas de las cuales la nuestra estaba casi en el centro, dominadas por el viejo convento con sus característico campanario. La carretera provincial, llena de vehículos, carros y carruajes, entraba en Tortona cubierta por una nube de polvo.

     "Más allá del pequeño muro que rodeaba el jardín, la bella extensión de los prados y de los huertos hasta el río Scrivia, meta de hermosos paseos; en los días serenos la cuesta alpina con el macizo del Monte Rosa, ligeramente velado por la niebla.

De este lado, un curso de agua, la carretera provincial de Génova, algunas casas, otros prados que llegan muy cerca de la colina tortonesa engalanada de viñedos y de villas y coronada en su extremo por las ruinas y la torre del antiguo castillo"

     La casa medía veinticinco metros de frente y tenía planta baja, primero y segundo piso; tenía también un huerto.

     En el primer piso se encontraban el estudio y la capilla, y Orione pensaba que los chicos debían comportarse en el estudio casi tan bien como lo hacían en la iglesia.

     El comedor se encontraba en una de las habitaciones de los costados, a la derecha del que entraba.

     El colegio se abrió puntualmente el 15 de octubre de 1893

El 15 de octubre, aniversario de la apertura del primer colegio de Don Orione y al mismo tiempo el aniversario de la fundación de la Congregación de la Pequeña Obra de la Divina Providencia.

Después de cerrar el Oratorio festivo, Don Orione no se dio por vencido en sus planes pastorales y abrió el primer colegio que se llama San Bernardino, que posteriormente dio lugar al futuro de toda la Familia Orionina compuesto hoy por Los hijos de la Divina Providencia FDP, las Hermanas Religiosas PHMC, el Instituto Secular Orionita ISO , el Movimientos  de Laicos Orionitas MLO y otros que no son miembros. En el primer internado había dificultades, pero Don Orione siempre ha tenido una gran fe en la Divina Providencia. Lo expresaba en el libro - el primer libro de contabilidad de la Casa escribió: ingreso

lunes, 13 de octubre de 2025

14 OCTUBRE 1923, COLONIA MARCOS PAZ





Desde Argentina, en abril de 1922, Don Orione escribe a Mons. Grassi, Obispo de Tortona:

“Hemos entrado a la Colonia Nacional de Marcos Paz…

En los primeros meses de 1923 llega al país el P. Dutto, que había  comenzado  su  Noviciado a fines de 1922 y lo terminaría en Argentina. El 22 de abril del 1923, el P. Zanocchi le escribe a Don Orione: “Después de algún mes de estadía en Victoria, podría el P Dutto pasar a la Colonia (Marcos Paz) y el P Montagna permanecer conmigo”

Y el P  Dutto fue a la colonia, pero su experiencia no fue nada buena. En efecto, el 14 de octubre de 1923, escribió: “He llegado felizmente a la colonia, después de las vacaciones en Victoria, llevado hasta casa por el   mismo director de Marcos Paz, en auto. En la Colonia están festejando el día de la raza, y en el programa tuvo mucha importancia el boxeo. (...) Uno cayó desmayado, otros salieron chorreando sangre, mientras todas las autoridades de la colonia incitaban a los luchadores Pelearon hasta los más chiquitos (...) esta es la mentalidad y la educación de la colonia: la de Firpo. El P. Contardi y yo no asistimos La noche siguiente, uno que hacía tres días que estaba en el calabozo, rompió el techo y se escapó

Además, hoy domingo 14, el P Contardi está totalmente desanimado porque los chicos se portaron muy mal en Misa Mientras él cantaba solito, ninguno abría la boca para cantar, charlaban, encendían fósforos, etc. En fin, un panorama totalmente descorazonado, Por si fuera poco, del hogar de los más chiquitos, que en un tiempo rezaban el rosario todas las noches, ayer hubo sólo 12 dispuestos a confesarse Los otros, dicen los compañeros, han renegado de la fe (¡!), rompiendo crucifijos y medallas (no todos, seamos justos) y han vuelto al paganismo Entre los cuales está también el jorobado Moisés, que declaró que ya no cree más en nada. Y son chicos de 10-12 años, que mal pueden renegar de la fe que nunca tuvieron, ya que nunca se les pudo dar una mínima instrucción religiosa Digo esto para demostrar que estamos aquí perdiendo el tiempo, ilusionándonos en ciertos períodos de optimismo, creyendo que algo hemos obtenido, pero no es más que eso, ilusión” 

Fotos corresponden a http://www.alepolvorines.com.ar/Viajes/ColoniaGutierrez/ColoniaGutierrez.htm de Alejandro Tumanoff


domingo, 12 de octubre de 2025

ANIVERSARIO BEATIFICACIÓN DE LOS MÁRTIRES ESPAÑOLES

En el año 2014 el 13 de octubre  en Tarragona, fueron beatificados un gran grupo de mártires asesinados por odio a la fe durante la persecución religiosa en España, en los años 1936-1939. Entre ellos se encuentran los  Orionitas: padre Ricardo Gil Barcelon  y el solicitante Antonio Arrué Peiró.
 


 
 13 de octubre 2013, en Tarragona, España,  cerca de quinientos mártires fueron beatificados asesinados por su fe durante la Guerra Civil española de los años treinta del siglo pasado. Alabamos al Señor por estos testigos, por su valentía, y suplicamos su intercesión para librar al mundo de todo tipo de violencia. "
Con estas palabras, el Papa Francisco que está espiritualmente unido a los miles de fieles que han podido ver y escuchar en directo al inicio de la celebración de Beatificación de los Mártires de la guerra  española, que se celebró en un gran espacio abierto en el Complejo Educativo de Tarragona, presidida por el Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos  y representante  del Papa, fue el cardenal Angelo Amato.
 
La persecución anticatólica de los años treinta en España fue una de las más radicales y los tratos crueles, la furia era contra los cristianos y contra todo lo que era cristiano: 70% de las propiedades  fueron  arrasadas iglesias, se destruyeron los archivos, las bibliotecas, como para borrar también las las raíces históricas del cristianismo.
Ya  con Juan Pablo II, entre 1987 y 2001, fueron beatificados 460 mártires. Entre 2005 y 2011, Benedicto XVI ha beatificado a más de quinientos. Con los 522 que serán beatificados el 13 de octubre en Tarragona, la Iglesia tendrá algo así como 1.500 mártires asesinados en España en los años treinta, algunos de los cuales ya están canonizados. Hay muchos. Pero son sólo un pequeño porcentaje de las aproximadamente 10.000 personas que murieron por Cristo en ese período.
Son pruebas directas que nos permite reunir la información y los sentimientos de ver incluso la santidad de las personas.
Gracias al testimonio encontrado sobre nuestros mártires españoles, Ricardo Gil Barcelon y Antonio  Arrué Peiró, se pudo descubrir su santidad y hoy puede trazar la historia de su vida para fortalecer nuestra fe. Así el testimonio de Amparo Raussel, quien tenía 12 años en 1936 y vivía en el mismo edificio del albergue del  Padre Richard y Anthony. Fue testigo de la escena de la detención.
 El contexto histórico ...
¿Por qué en la España católica ocurrió una violenta persecución contra la Iglesia católica y el clero, sin ningún tipo de escrúpulos, incluso en la cara de un testimonio de caridad? ...
 Hay miles de víctimas de la guerra civil en España (1936-1939). Hasta ahora, muchos estudiosos profundizan este fenómeno para buscar la respuesta, para entender como en una España católica se ha llegado a un ataque de esta magnitud contra los católicos.
 El fenómeno se expresa no sólo en número sino también en la forma en que esta agresión: cruel, feroz y bestial. Para algunos puede parecer  - "bestial",  los estudiosos de historia saben que no es exagerado en absoluto. También es posible usar los términos más enérgicos para describir las conductas que, además de la fuerte voluntad de matar a la gente, sólo porque es  Católica, tendiendo  también a  humillar en todo lo posible y sin escrúpulos. Y no había ninguna acepción de personas. P. Ricardo Gil  Barcelón  y Antonio Arrué Peiró  el primero un sacerdote,  No les importaba que eran personas que vivían en la pobreza y se  ofreció a los más necesitado exponiendo  su propia vida

NACIMIENTO DE DON CARLO STERPI



Venerable don Carlos Sterpi

Nació el 13 de octubre de  1874-Fidelísimo colaborador y primer sucesor de don Orione, a un espíritu profundo de santa obediencia y abnegación unió una gran humildad y caridad.El venerable Don Carlos Sterpi  nació en Gavazzana (Alejandría) y murió en Tortona (Alejandría) el 22 de noviembre de 1951. en Tortona, donde reposan los restos mortales en la cripta del Santuario de la Virgen de la Guardia. Fue el primer sucesor de  Don Luis Orione en la dirección de la Pequeña Obra de la Divina Providencia, de la cual es considerado también como cofundador, no en el sentido de portador del carisma de fundación, sino en cuanto colaborador íntimo y determinante de Don Orione, con quien vivió en total y constante sintonía. De una gran personalidad humana y espiritual, Don Sterpi quiso identificarse precisamente como “primer discípulo y colaborador de Don Orione”, cuyos ideales espirituales y grandes aperturas apostólicas tradujo en la formación y en la organización práctica. Por su parte, Don Orione le manifestó una estima y afecto muy especiales. Cuando estaba por partir para su primera visita a América Latina, en 1921, escribió: "Si Dios me dijera: 'Quiero darte un continuador que sea según tu corazón'”, yo le respondería: 'No te preocupes, Señor, porque ya me lo has dado en Don Sterpi”. Las palabras pronunciadas por Don Orione en vísperas de su muerte confirman la amistad fraterna que los unía: "Son más de cuarenta años que Don Sterpi y yo nos conocemos y nos queremos realmente mucho".

 Carlos Sterpi provenía de una familia de minifundistas de Gavazzana, muy religiosa y estimada incluso en el ámbito civil. El padre fue por mucho tiempo alcalde del pueblo. La madre era de ánimo noble y religioso; cuando supo del deseo del hijo de ser sacerdote le dijo: “Está bien, te doy el permiso de hacerte sacerdote, pero mira que tienes que ser totalmente de Dios!”.

Cuando entró al seminario de Tortona, se encontró con Luis Orione. "Como también yo entré en filosofía – recordaba Don Sterpi – pude estar junto a él, y tuve la suerte de estar a su lado en todas partes: en el banco de clase, en el dormitorio, en el refectorio, en la capilla, y en los paseos. Siempre a su lado". En este constante estar uno al lado del otro nació y se consolidó una profunda sintonía espiritual. Una santa amistad. En octubre de 1895, Don Orione, ordenado sacerdote hacía pocos meses, obtuvo de mons. Bandi la posibilidad de tener al clérigo Sterpi como ayudante en el Instituto para niños fundado por él dos años antes en el barrio San Bernardino de Tortona. Sterpi recordará siempre cómo empezó esa colaboración. Cuando se presentó en el colegio, Don Orione estaba ayudando a los niños en el estudio. "¡Bravo! Llegaste justo a tiempo – le dijo -. Reemplázame un poco aquí". Salió y me dejó solo con todos esos niños”. Y Don Sterpi comentaba: “¡Si habrán pasado ‘momentos’ desde entonces! Aquel ‘poco’ debía durar algunos años...". Duró toda la vida.Don Sterpi era de modesta apariencia, pero de los rasgos de su rostro cubierto de ternura maternal se irradiaba una piedad profunda. Para los Hijos de la Divina Providencia fue un padre y una madre, a la vez. “Un sacerdote que tiene todo el aspecto de sacerdote: así es nuestro Don Sterpi”, dijo de él Don Orione.

 Compartió de lleno el espíritu y el camino histórico del Fundador de la Pequeña Obra de la Divina Providencia, a la que ayudó, sostuvo y defendió con fortaleza en determinados momentos críticos. Junto al padre Don Orione, muchos reconocían espontáneamente en él los rasgos de la figura materna porque en sus actitudes personales y en su función manifestaba las preocupaciones por la educación y el cuidado de las personas, y de la casa, propias de una madre. Su persona suscitaba en los que se acercaban a él una espontánea sensación de respeto y de fascinación. Su mirada penetrante, sus actitudes siempre calmos y ponderados, su equilibrada firmeza a la hora de tomar decisiones facilitaban tanto la confianza como la obediencia.

 El 12 de marzo de 1940 murió don Orione, y el 13 de agosto el primer Capítulo general eligió unánimemente a Don Sterpi como Director general de la Congregación, que ya contaba en ese entonces con 820 religiosos.

 Don Sterpi se sometió en esos años a una extenuante mole de trabajo en el nuevo cargo que se le había confiado y, además, debió hacer frente a los inconvenientes, las dificultades y las preocupaciones provocadas por la guerra que ensangrentó Italia desde 1940 a 1945. Manifestó capacidades organizativas, clarividencia y un sacrificio personal conmovedor. Tuvo el consuelo de recibir, el 21 de enero de 1944, la aprobación pontificia de la Congregación. Aquel “decretum laudis” sobre las Constituciones sellaba 50 años de trabajo, de sacrificios y de oraciones. Don Sterpi estaba radiante, pero no quiso celebraciones exteriores, sino oración y fidelidad: “En las Constituciones, sobre las cuales está puesto el sello de la Santa Sede – escribió – es Don Orione quien continúa estando en medio de nosotros, con todo su espíritu”.

En 1946, terminada la guerra y dándose cuenta de que sus condiciones de salud no estaban a la altura de la misión que se le había confiado, Don Sterpi tomó la decisión de renunciar voluntariamente al cargo de Superior general. Desde ese momento, libre ya de compromisos apremiantes, quiso vivir en la discreción, en Tortona, dedicándose al ministerio de la paternidad como consejero de los religiosos y al cuidado directo de un grupo de niños huérfanos en Tortona. Fue la áurea preparación al epílogo de una vida dedicada totalmente a Dios y al prójimo. Murió en su pequeña habitación el 22 de noviembre de 1951

 

“¡GRACIAS, SEÑOR!

 EL CONTINUADOR SEGÚN MI CORAZÓN

 YA ME LO HAS DADO…”

 Don GIOVANNI VENTURELLI

 Después de Dios, de la Santa Virgen y de la Santa Iglesia, los confío a

Don Sterpi, y se de ponerlos en buenas manos.

Tengan plena confianza en El; que bien se la merece.

Si Dios me dijera:

–Te quiero dar un continuador que sea según tu corazón–,

le respondería:

–Deja, oh Señor, porque ya me lo has dado en Don Sterpi.”

(Carta desde Argentina, 4 de noviembre de 1934)

 Don Sterpi es una persona de pequeña estatura…

Usted lo conocería ciertamente también entre muchos sacerdotes

 y lo encontrará tanto más bueno como de modesta apariencia

 y lo podrá reconocer con facilidad.

Cuando Usted vea un cura que le parecerá precisamente un cura:

– ese es nuestro Don Sterpi.

 (De una carta a un Benefactor)

sábado, 11 de octubre de 2025

RECEMOS POR LA ARGENTINA

 

Don Orione visitó por primera Argentina entre 1921 y 1922, oportunidad en la que funda la comunidad orionita de Victoria (Buenos Aires). 
En 1934 regresa a la Argentina y durante tres años desarrolla una incansable tarea apostólica, pastoral y social. En 1935 funda el Pequeño Cottolengo Argentino en Claypole y la sociedad ya reconoce en él al "Apóstol de la caridad". La admiración y el afecto que su figura despierta se ve correspondida por el profundo amor que Don Orione siente hacia nuestro país y su gente: "Ama Señor a la Argentina, porque la Argentina ama a tus pobres". El amor recíproco entre Don Orione y el pueblo argentino se traduce en innumerables gestos de bondad y solidaridad que el mismo Don Orione y los suyos convierten en obras para los niños, los jóvenes y los más débiles de nuestra patria. El mensaje de Don Orione es una invitación a mirar la realidad para transformarla con la caridad. Una caridad que se realiza no como paliativo asistencial, sino como promoción de justicia, de dignidad humana y de salvación integral del hombre y de la sociedad.Fruto de ese amor y reconocimiento.
 
 Don Orione escribe en 1936 su Oración por la Argentina
 
 
¡Oh Jesús, que tanto has amado a tu patria 
y consagraste el amor de patria 
derramando lágrimas de sangre sobre Jerusalén,
mira con siempre mayor benignidad, oh Señor, 
a ésta, mi segunda Patria, a este gran pueblo argentino,
que me hospeda; donde el soplo 
de la más generosa y cristiana caridad
ha dado vida al "COTTOLENGO ARGENTINO",
que recibe a los pobres más infelices y desamparados
de toda nacionalidad y toda creencia!
¡Cuánta amabilidad, 
cuánta inteligente bondad he hallado! 
¡Cuánta virtud y cuánto bien he aprendido 
de este clero y de este pueblo!
En todos, y entre los ricos, y entre los pobres obreros, 
he hallado corazones de príncipes.
Ama, oh Señor, a la Argentina, 
porque la Argentina ama a tus pobres. 
La fe y la nobleza de corazón de esta nación 
son tan grandes, que bien merece
todas las bendiciones del cielo.
Brillen luego para ella días siempre más bellos 
de esperanza en la luz de Cristo, luz de la ciencia, 
de la libertad y del trabajo, 
días llenos de prosperidad y de gloria".
Don Orione de la Divina Providencia. Buenos Aires, 
diciembre de 1936

viernes, 10 de octubre de 2025

UNA CONGREGACIÓN PARA NEGROS



 

Don Orione  y la presencia eclesial  de los negros en Brasil

1) ¿Dos “nuevas” Congregaciones para negros?

Otra cosa poco conocida del primer viaje latinoamericano, es que Don Orione pensó fundar dos Congregaciones “de negros”: una femenina y una masculina.

¿Y de dónde sacó tan peregrina idea?

En carta al P Montagna, del 11 de octubre de 1921, Don Orione escribe:

“yo tendría en mi corazón la intención de hacer algo por las vocaciones de mulatos y negros, y para las negras Negros y negras son rechazados en todas las congregaciones y seminarios Y también muchos Obispos no los quieren en sus seminarios ¿Acaso la vocación es sólo para blancos?

Yo me entiendo en esto con San José y con un gran Arzobispo de Brasil, negro él también, y quizás el único deseoso de ocuparse de la vocación de negros y negras

Así como tenemos hermanas ciegas, así también — si Dios quiere— tendremos una rama de hermanas negras, y ayudaremos a las vocaciones de los negros, que estarán al servicio del bien de los otros negros”1 Cuatro días después, al P. Sterpi, le escribe:

“Necesito encontrarme con el Arzobispo de Mariana para ponernos de acuerdo para hacer algo por las vocaciones de negros y negras que no son admitidos en ninguna Congregación, quizás sea por buenos motivos, pero sin duda que es una exageración. Dios no ha podido restringir las vocaciones al color de la piel; y para justificar lo que yo quisiera hacer bastaría el propio Arzobispo de Mariana, el más santo y docto de los Obispos de Brasil y tan celebrado escritor que fue elegido (sólo él de entre el clero) como miembro de la Primera Academia de Letras de Brasil El Arzobispo de Mariana es un negro, un mulato en realidad, pero con todas las características de los negros verdaderos. Con él estamos de acuerdo y estamos haciendo una novena a San José.

Cuando los otros Obispos lo sepan no sé lo que dirán, y yo caeré en desgracia de algunos de ellos; pero tendré a Dios conmigo y los pies bien firmemente plantados en Brasil”

 Podría pensarse en una ocurrencia pasajera, fruto del impacto de ver personalmente la gran cantidad de población de color en Brasil, en esos primeros días de su llegada, en contraste con el hecho que no se admitían negros en los seminarios y congregaciones religiosas

Con más razón, si pensamos que esa idea no vuelve a aparecer más en los escritos del Fundador.

Pero la cantidad de referencias que encontramos en sus cartas de ese tiempo,  el diálogo con el Arzobispo (“negro”, o más bien mulato) de Mariana, Mons Gomes Pimenta, y también con la Madre Michel, hace pensar que no fue sólo una ocurrencia pasajera Y por lo menos merece un intento de explicación, dentro de los vastos horizontes de ese “corazón sin fronteras”, como el de Don Orione

Señalemos que alrededor de 1920, la “política” general de la Santa Sede empezaba a cambiar, respecto de los países “de misión”. Hasta entonces era práctica normal no nombrar Obispos autóctonos, sino “blancos”, provenientes de los países coloniales europeos Por ejemplo en África, los Obispos de las zonas bajo control colonial francés, eran hasta entonces franceses y no africanos

Y en Brasil, país de alta población negra y mulata, Don Orione se encuentra con que las personas de color no tenían prácticamente acceso a la Ordenación Sacerdotal o la Vida Religiosa:

“Negros y negras son rechazados en todas las Congregaciones y seminarios Y también muchos Obispos no los quieren en sus seminarios ¿Acaso la vocación es sólo para blancos?”,

le escribe al P Montaña, como recordamos más arriba