SABÍAS ?
¿SABÍAS?MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS
SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA
¿ Y SU ORIGEN? :
El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".
¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...
¿Cuál es el fìn del MLO?
Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.¿Cómo lograr esto?
A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.
¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.
Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.
Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias
lunes, 1 de abril de 2013
MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA,COORDINACIÓN TERRITORIAL ARGENTINA
SALUDOS PASCUALES DE LA EFO
SALUDOS DEL MLO FLORESTA
EN ROMA
| RESONANCIAS de PASCUA en Roma y en el mundo |
La alegría del anuncio de Pascua celebra de diferentes maneras.
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EN LA PLAZA SAN PEDRO CON EL PAPA
Gran celebración en la Plaza de San Pedro, donde se escuchó "Urbi et Orbi" la buena noticia del Evangelio, la buena noticia que cambió la historia: ". Cristo ha resucitado" Y el Papa Francisc Papa añadió: " Me gustaría (este anuncio) giungesse en cada hogar, en cada familia, especialmente donde hay más sufrimiento, en los hospitales, en las cárceles ".
Flores, canciones, campanas, más de 250.000 alegres fieles en la Plaza de San Pietroe, finalmente, el sol maravilloso, después de días de lluvia en Roma, la basílica ha iluminado el corazón del cristianismo. Papa Francesco ha recibido varios disparos en la multitud, en su jeep, besó y bendijo a muchos niños, con un abrazo conmovedor extendió a los jóvenes con discapacidad.
Y entonces sus palabras, como siempre, unos pocos clara, eficaz, apuntando a su corazón: " Jesús ha resucitado, hay esperanza para ti, ya no estamos bajo el dominio del pecado, el mal! Ganó el amor, ganó la misericordia. " resurrección de Jesús significa "el amor de Dios es más fuerte que el mal y la muerte misma, significa que el amor de Dios puede transformar nuestras vidas, para florecer aquellas partes del desierto que estamos en nuestro corazón . " Con esta seguridad, es una invitación al Papa a Francisco a aceptar la gracia de la resurrección: " Renovemos la misericordia de Dios, que nos ama a Jesús, dejar que el poder de su amor también transformar nuestras vidas y convertirnos en instrumentos de la misericordia, canales a través del cual Dios puede irrigar la tierra, guardando toda la creación, para lograr la justicia y la paz . "
La paz es el fruto de la Pascua. Y aquí el corazón paternal del Papa ha dado la vuelta al mundo. "Imploramos la paz para el mundo entero". En Medio Oriente, Israel y Palestina, " para Irak, "cesar permanentemente todo tipo de violencia ", y la población de" amado "Siria". ¿Cuánta sangre se ha derramado ", exclamó el Papa, " ¿cuántos que se cause sufrimiento, incluso antes de que sea capaz de encontrar una solución política a la crisis? ". La paz es necesaria en África, en terrenos como Malí y Nigeria, y de nuevo, en el este de la República Democrática del Congo, República de Central, y en Asia, donde aún reina el miedo y divergencias. |
domingo, 31 de marzo de 2013
viernes, 29 de marzo de 2013
JUEVES SANTO
| EN LA CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA DE ESTE JUEVES SANTO, NOS ACOMPAÑO EL NUEVO DIACONO ABEL VELAZCO |
- Este Jueves Santo, el santo padre Francisco presidió en la basílica de San Pedro la concelebración de la santa misa crismal con los cardenales, patriarcas, arzobispos, obispos y presbíteros, diocesanos y religiosos, presentes en la diócesis de Roma, en la que pidió a los sacerdotes que sean “pastores con olor a oveja” para que Dios Padre renueve en ellos el Espíritu de Santidad con el que fueron ungidos.
“Que renueve nuestro corazón de tal manera que la unción, con el perfume de Cristo, llegue a todos, también a las periferias, allí donde nuestro pueblo fiel más lo espera y valora”, deseó el obispo de Roma, al tiempo que pidió a los fieles que “acompañen a sus sacerdotes con el afecto y la oración, para que sean siempre pastores según el corazón de Dios”.
En esta celebración eucarística en la que los sacerdotes renuevan las promesas contraídas en el sacramento del Orden Sagrado y se bendicen los óleos con los que se imparte el sacramento de la Confirmación y la Unción de los Enfermos, Francisco reiteró que los aceites bendecidos “son para los pobres, para los cautivos, para los enfermos” y para los que están tristes y solos: “La unción no es para perfumarnos a nosotros mismos, ni mucho menos para que la guardemos en un frasco, ya que se pondría rancio el aceite... y amargo el corazón”.
Francisco señaló, ante más de 1.600 consagrados, que al buen sacerdote se lo reconoce por cómo anda ungido su pueblo. “Cuando la gente nuestra anda ungida con óleo de alegría se le nota: por ejemplo, cuando sale de la misa con cara de haber recibido una buena noticia. Nuestra gente agradece el evangelio predicado con unción, agradece cuando el evangelio que predicamos llega a su vida cotidiana, cuando baja como el óleo de Aarón hasta los bordes de la realidad, cuando ilumina las situaciones límites, las periferias donde el pueblo fiel está más expuesto a la invasión de los que quieren saquear su fe. Nos lo agradece porque siente que hemos rezado con las cosas de su vida cotidiana, con sus penas y alegrías, con sus angustias y sus esperanzas. Y cuando siente que el perfume del Ungido, de Cristo, llega a través nuestro, se anima a confiarnos todo lo que quieren que le llegue al Señor”, les explicó.
Una vez más, el Santo Padre invitó a salir a experimentar la unción, con su poder y su eficacia redentora, en las “periferias” donde hay sufrimiento, sangre derramada, ceguera y “cautivos de tantos malos patrones”.
“El sacerdote que sale poco de sí, que unge poco –no digo ‘nada’ porque nuestra gente nos roba la unción, gracias a Dios – se pierde lo mejor de nuestro pueblo, eso que es capaz de activar lo más hondo de su corazón presbiteral”, enfatizó el Santo Padre, quien añadió: “El que no sale de sí, en vez de mediador, se va convirtiendo poco a poco en intermediario, en gestor. Todos conocemos la diferencia: el intermediario y el gestor ya tienen su paga, y puesto que no ponen en juego la propia piel ni el corazón, tampoco reciben un agradecimiento afectuoso que nace del corazón. De aquí proviene precisamente la insatisfacción de algunos, que terminan tristes y convertidos en una especie de coleccionistas de antigüedades o bien de novedades, en vez de ser pastores con olor a oveja, pastores en medio de su rebaño, y pescadores de hombres”.
“Es verdad que la así llamada crisis de identidad sacerdotal nos amenaza a todos y se suma a una crisis de civilización –admitió el Papa-, pero si sabemos barrenar su ola, podremos meternos mar adentro en nombre del Señor y echar las redes”.
Al final de su prédica, Francisco insistió con tomar un impulso evangelizador para ser pescadores de hombres: “Es bueno que la realidad misma nos lleve a ir allí donde lo que somos por gracia se muestra claramente como pura gracia, en ese mar del mundo actual donde sólo vale la unción – y no la función – y resultan fecundas las redes echadas únicamente en el nombre de Aquél de quien nos hemos fiado: Jesús”.
Homilía del santo padre Francisco
Celebro con alegría la primera Misa Crismal como Obispo de Roma. Saludo a todos con afecto, especialmente a ustedes, queridos sacerdotes, que hoy recuerdan, como yo, el día de la ordenación.
Las Lecturas nos hablan de los «Ungidos»: el siervo de Yahvé de Isaías, David y Jesús, nuestro Señor. Los tres tienen en común que la unción que reciben es para ungir al pueblo fiel de Dios al que sirven; su unción es para los pobres, para los cautivos, para los oprimidos... Una imagen muy bella de este «ser para» del santo crisma es la del Salmo: «Es como óleo perfumado sobre la cabeza, que se derrama sobre la barba, la barba de Aarón, hasta la franja de su ornamento» (Sal 133,2). La imagen del óleo que se derrama, que desciende por la barba de Aarón hasta la orla de sus vestidos sagrados, es imagen de la unción sacerdotal que, a través del ungido, llega hasta los confines del universo representado mediante las vestiduras.
La vestimenta sagrada del sumo sacerdote es rica en simbolismos; uno de ellos, es el de los nombres de los hijos de Israel grabados sobre las piedras de ónix que adornaban las hombreras del efod, del que proviene nuestra casulla actual, seis sobre la piedra del hombro derecho y seis sobre la del hombro izquierdo (cf. Ex 28,6-14). También en el pectoral estaban grabados los nombres de las doce tribus de Israel (cf. Ex 28,21).
Esto significa que el sacerdote celebra cargando sobre sus hombros al pueblo que se le ha confiado y llevando sus nombres grabados en el corazón. Al revestirnos con nuestra humilde casulla, puede hacernos bien sentir sobre los hombros y en el corazón el peso y el rostro de nuestro pueblo fiel, de nuestros santos y de nuestros mártires.
De la belleza de lo litúrgico, que no es puro adorno y gusto por los trapos, sino presencia de la gloria de nuestro Dios resplandeciente en su pueblo vivo y consolado, pasamos a fijarnos en la acción. El óleo precioso que unge la cabeza de Aarón no se queda perfumando su persona sino que se derrama y alcanza «las periferias». El Señor lo dirá claramente: su unción es para los pobres, para los cautivos, para los enfermos, para los que están tristes y solos. La unción no es para perfumarnos a nosotros mismos, ni mucho menos para que la guardemos en un frasco, ya que se pondría rancio el aceite... y amargo el corazón.
Al buen sacerdote se lo reconoce por cómo anda ungido su pueblo. Cuando la gente nuestra anda ungida con óleo de alegría se le nota: por ejemplo, cuando sale de la misa con cara de haber recibido una buena noticia. Nuestra gente agradece el evangelio predicado con unción, agradece cuando el evangelio que predicamos llega a su vida cotidiana, cuando baja como el óleo de Aarón hasta los bordes de la realidad, cuando ilumina las situaciones límites, «las periferias» donde el pueblo fiel está más expuesto a la invasión de los que quieren saquear su fe. Nos lo agradece porque siente que hemos rezado con las cosas de su vida cotidiana, con sus penas y alegrías, con sus angustias y sus esperanzas. Y cuando siente que el perfume del Ungido, de Cristo, llega a través nuestro, se anima a confiarnos todo lo que quieren que le llegue al Señor: «Rece por mí, padre, que tengo este problema...». «Bendígame» y «rece por mí» son la señal de que la unción llegó a la orla del manto, porque vuelve convertida en petición. Cuando estamos en esta relación con Dios y con su Pueblo, y la gracia pasa a través de nosotros, somos sacerdotes, mediadores entre Dios y los hombres. Lo que quiero señalar es que siempre tenemos que reavivar la gracia e intuir en toda petición, a veces inoportunas, a veces puramente materiales, incluso banales – pero lo son sólo en apariencia – el deseo de nuestra gente de ser ungidos con el óleo perfumado, porque sabe que lo tenemos. Intuir y sentir como sintió el Señor la angustia esperanzada de la hemorroisa cuando tocó el borde de su manto. Ese momento de Jesús, metido en medio de la gente que lo rodeaba por todos lados, encarna toda la belleza de Aarón revestido sacerdotalmente y con el óleo que desciende sobre sus vestidos. Es una belleza oculta que resplandece sólo para los ojos llenos de fe de la mujer que padecía derrames de sangre. Los mismos discípulos – futuros sacerdotes – todavía no son capaces de ver, no comprenden: en la «periferia existencial» sólo ven la superficialidad de la multitud que aprieta por todos lados hasta sofocarlo (cf. Lc 8,42). El Señor en cambio siente la fuerza de la unción divina en los bordes de su manto.
Así hay que salir a experimentar nuestra unción, su poder y su eficacia redentora: en las «periferias» donde hay sufrimiento, hay sangre derramada, ceguera que desea ver, donde hay cautivos de tantos malos patrones. No es precisamente en autoexperiencias ni en introspecciones reiteradas que vamos a encontrar al Señor: los cursos de autoayuda en la vida pueden ser útiles, pero vivir pasando de un curso a otro, de método en método, lleva a hacernos pelagianos, a minimizar el poder de la gracia que se activa y crece en la medida en que salimos con fe a darnos y a dar el Evangelio a los demás; a dar la poca unción que tengamos a los que no tienen nada de nada.
El sacerdote que sale poco de sí, que unge poco – no digo «nada» porque nuestra gente nos roba la unción, gracias a Dios – se pierde lo mejor de nuestro pueblo, eso que es capaz de activar lo más hondo de su corazón presbiteral. El que no sale de sí, en vez de mediador, se va convirtiendo poco a poco en intermediario, en gestor. Todos conocemos la diferencia: el intermediario y el gestor «ya tienen su paga», y puesto que no ponen en juego la propia piel ni el corazón, tampoco reciben un agradecimiento afectuoso que nace del corazón. De aquí proviene precisamente la insatisfacción de algunos, que terminan tristes y convertidos en una especie de coleccionistas de antigüedades o bien de novedades, en vez de ser pastores con «olor a oveja», pastores en medio de su rebaño, y pescadores de hombres. Es verdad que la así llamada crisis de identidad sacerdotal nos amenaza a todos y se suma a una crisis de civilización; pero si sabemos barrenar su ola, podremos meternos mar adentro en nombre del Señor y echar las redes. Es bueno que la realidad misma nos lleve a ir allí donde lo que somos por gracia se muestra claramente como pura gracia, en ese mar del mundo actual donde sólo vale la unción – y no la función – y resultan fecundas las redes echadas únicamente en el nombre de Aquél de quien nos hemos fiado: Jesús.
Queridos fieles, acompañen a sus sacerdotes con el afecto y la oración, para que sean siempre Pastores según el corazón de Dios.
Queridos sacerdotes, que Dios Padre renueve en nosotros el Espíritu de Santidad con que hemos sido ungidos, que lo renueve en nuestro corazón de tal manera que la unción llegue a todos, también a las «periferias», allí donde nuestro pueblo fiel más lo espera y valora. Que nuestra gente nos sienta discípulos del Señor, sienta que estamos revestidos con sus nombres, que no buscamos otra identidad; y pueda recibir a través de nuestras palabras y obras ese óleo de alegría que les vino a traer Jesús, el Ungido. Amén.AICA
miércoles, 27 de marzo de 2013
CURIA GENERAL
Esta mañana, en la capilla de la Curia General de Roma, se celebró la misa de Pascua con los empleados de la Cámara y de las instituciones que colaboran con la Junta Ejecutiva.
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La Misa fue presidida por el Superior General, P. Flavio Peloso, y concelebrada por todos los Directores Generales, el Director de Casa Don Giampiero Congiu, presidente de la Fundación Don Orione, Don Alessio y Don Ettore Paravani.
Don Flavio en la homilía destacó la importancia y la belleza de la misericordia en este tiempo de Cuaresma especialmente propicio para el Sacramento de la Reconciliación. Recuperación de un conocido episodio en la vida de Don Orione (confesión en la carretera después de haber predicado en Castelnuovo Scrivia) citó, entre otras cosas, las recientes palabras del Papa Francisco: "Dios nunca deja de perdonar, que nunca nos cansamos de pedir perdón. "
Al final de la celebración fue seguida de un momento de convivencia en el que hemos intercambiado saludos de Pascua.
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martes, 26 de marzo de 2013
DOMINGO DE RAMOS
Todo el mundo ha escuchado el primer Ángelus del Papa, que al hablar de la misericordia de Dios, se refirió a un libro escrito por el cardenal Walter Kasper, escrito sobre el tema de la misericordia divina. El tema de la misericordia de Dios es uno de los temas, de los cuales el Cardenal habla más a gusto, porque la misericordia de Dios es un misterio, que refleja plenamente el amor de Dios para con los hombres. Si no fuera por la misericordia de Dios, nadie sería salvo.
PRIMERA MISA EN BARQUISIMETO, DEL PADRE SERGIO OCHOA
Gran emoción y afecto por el joven sacerdote argentino que celebró su primera misa en Barquisimeto donde realiza su primera misión sacerdotal.
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El Padre Sergio Aranda Ochoa es un joven argentino, sacerdote recién ordenado. Incluso cuando era un diácono comenzó su ministerio en Venezuela, Barquisimeto. Después de su ordenación sacerdotal , regresó a Barquisimeto, donde fue recibido con mucho cariño, como un don de Dios y a la congregación. Su primera Misa fue celebrada en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en el Domingo de Ramos.
Fué Emocionante la Primera Misa en la Parroquia de Guadalupe del Padre Sergio Ochoa. A los Habituales de la misa de 6 de la Tarde se Han añadido MUCHOS amigos de la Obra Don Orione ASI Que la Iglesia estába a rebosar. Más de Dos Horas duró la Celebración de por sí grande Por la Bendición y procesión de ramos, lectura de la Pasión .la Homilía ...estuvo entrelazada con la idea de la "Vuelta a casa" de Jesús, el Padre, Sergio ...nos fue Enseñando una preciosa canción de La Que Fuimos cantando el estribillo y Aprendiendo: "Vos Volver / volver a ser / volver a respirar / saberme Sostenido / por tu amor / volver a amar ".
No falto ni el tradicional besamanos ni la Selección de fotos del Día de Ordenación en el Pequeño Cottolengo de Claypole (Buenos Aires).....
Terminamos en los Jardines de la parroquia Tomando un refresco y unos dulces Faltaron los hermanos y Eliécer Liscano Carlos Rodríguez de Que ya estan Misión de la ONU en pueblo de la frontera con Colombia Llamado Guasdualito, con 30 Jóvenes Cercanos a la Obra Don Orione ya Que also El Mañana si incorporará con el Padre Sergio yOtros dos Jóvenes
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EDICIÓN HISTÓRICA DE LA REVISTA DON ORIONE
Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?».
Ellos le respondieron: «Unos dicen que es Juan el Bautista; otros Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas».
«Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?».
Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo».
Y Jesús dijo a Pedro: «Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo.
Y yo te digo: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella.
Yo te dará las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo» (Mt 16,13-19)
¡El cardenal Jorge Mario Bergoglio ha sido elegido como Sucesor de Pedro asumiendo el nombre de Francisco! Sin dudas, un acontecimiento que nos llena de alegría como Iglesia en la Argentina.
Al revisar y pensar los hechos de todo este tiempo, hubo uno en particular que me llamó la atención: el Cónclave comenzaría el 12 de marzo, fecha del encuentro de nuestro Padre Fundador con Dios, su entrada en la gloria de los santos. Estaba convencido que Don Orione, quien siempre amó entrañablemente al Papa y a la Iglesia, con toda seguridad estaría intercediendo desde el cielo por el nuevo pontífice que tendría que asumir el gobierno de la barca de Pedro en condiciones muy particulares de la historia.
Desde una mirada auténtica sabemos que el Espíritu Santo gobierna la Iglesia y Él sabe muy bien lo que hace por encima de todas las especulaciones, generalmente vanas y superficiales o a veces mal intencionadas, de tantos “opinólogos”, que no perciben para nada que la Iglesia es una realidad humana, pero Divina al mismo tiempo.
Evidentemente el nuevo Papa, Francisco, se encontrará con grandes desafíos, sea en relación con el mundo, en esta cultura dominante, subjetivista e inmanente, como con la necesidad de muchas reformas y -por qué no- de “purificación” al interior de la Iglesia.
El nuevo Papa, un hombre bueno
“Llegó a la silla de Pedro un buen hombre”, escribió un reconocido periodista argentino. Y así es. Realmente el cardenal Bergoglio, ahora Francisco (lo reciente del acontecimiento hace que aún no me acostumbre a su nuevo nombre) es un “hombre bueno”.Lo digo por convencimiento: este hombre que asume por “obediencia de fe” la conducción de la Iglesia es un hombre bueno y un “hombre de Fe”, es decir, alguien que siempre mira y juzga los acontecimientos desde esa mirada que va “más allá” y que da otra perspectiva, trascendiendo y superando la horizontalidad (y a veces miopía) de la simple mirada humana.
Francisco es también un “hombre sabio”, entendiendo por esto no tanto alguien que posee muchos conocimientos (aunque esto se lo pueda atribuir sin dudar al nuevo Papa), sino la persona que ha sabido hacer una síntesis vital de todo lo que ha aprendido y vivido a lo largo de su existencia, en lo más profundo de su corazón. Síntesis que le permite transmitir una palabra con “contenido”; es decir, no una palabra “hueca o vacía” a la que estamos acostumbrados en esta verborrágica cultura, sino una palabra que penetra en lo más hondo del otro, haciéndole bien, transformándolo.
Palabra que siempre ilumina y, cuando es proferida en público, normalmente cuestiona, no nos deja indiferentes, invita a tomar postura; también, muchas veces, molesta y provoca reacción. Es una palabra “profética” porque el que la pronuncia es un “profeta”, en la acepción más específica de este término: “el que habla en nombre de Dios”, tal como le dijera Yavé al profeta Jeremías: “En cuanto a ti, cíñete la cintura, levántate y diles todo lo que yo te ordene. No te dejes intimidar por ellos, no sea que te intimide yo delante de ellos. Mira que hoy hago de ti una plaza fuerte, una columna de hierro, una muralla de bronce, frente a todo el país: frente a los reyes de Judá y a sus jefes, a sus sacerdotes y al pueblo del país” (Jer 1, 17-18).
El papa Francisco es humilde y firme a la vez. Podríamos traer aquí las palabras del profeta Isaías acerca del Servidor de Yavé, diciendo que el cardenal Bergoglio, “nunca gritó ni levantó la voz por las calles; tampoco rompió la caña quebrada ni apagó la mecha que arde débilmente, sino que siempre expuso el derecho con fidelidad…” (Cf. Is 42, 2-3). Su voz, normalmente suave, siempre se levantó en defensa de los más marginados de la sociedad sin temor a los poderosos y a los que lo injuriaban gratuitamente. Al igual que los auténticos profetas del Antiguo Testamento jamás se dejó intimidar por los que detentan el poder.
Sus gestos, corroborados con su ejemplo de vida, hablan tanto o más que sus palabras y siempre invitan a tomarse en serio el Evangelio. Los mismos no son estudiados, artificiales o pura apariencia sino que, al igual que en Jesús, parten de “un corazón que sabe compadecerse” del otro (cfr. Mc 6,34). La compasión siempre fue la fuente de su ministerio pastoral y por ello a todos instaba a “ser misericordiosos”.
Finalmente y quizás lo más importante, Jorge Bergoglio es un hombre de oración prolongada y de una vida muy austera. Es manifiesta su cercanía con los más pobres. Solía tomar el subte y el colectivo para visitar las villas de Buenos Aires y así acompañar a sus curas que estaban en medio de la gente, compartiendo sus vidas, penas, dramas, anhelos y esperanzas.
Quizás sea una de las razones porque ha elegido el nombre de “Francisco”, tomando como modelo al “pobrecillo de Asís” quien, sin proponérselo, con su “desposorio con la pobreza”, su sencilla predicación y su abandonarse en las manos del Padre, logró una profunda reforma en la Iglesia de su tiempo, la cual peligraba a causa de la tentación de las riquezas y la mundanidad.
El papa del continente de la esperanza
Los cardenales, inspirados por el Espíritu Santo, han elegido un Papa de Latinoamérica, “el continente de la esperanza”, como solía llamarlo el gran Pablo VI.En el documento final de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, que tuvo lugar en el santuario de Nuestra Señora de Aparecida de Brasil (2007), donde tuvo mucho que ver en su redacción el cardenal Bergoglio, se nos dice:
“Esta Vª Conferencia se propone ‘la gran tarea de custodiar y alimentar la fe del pueblo de Dios, y recordar también a los fieles de este continente que, en virtud de su bautismo, están llamados a ser discípulos y misioneros de Jesucristo. Se abre paso un nuevo período de la historia con desafíos y exigencias, caracterizado por el desconcierto generalizado que se propaga por nuevas turbulencias sociales y políticas, por la difusión de una cultura lejana y hostil a la tradición cristiana, por la emergencia de variadas ofertas religiosas, que tratan de responder, a su manera, a la sed de Dios que manifiestan nuestros pueblos”.
Frente a los profundos cambios culturales (se habla “no de una época de cambio sino de un cambio de época”), que producen un “desconcierto generalizado” en los fieles, particularmente en los más pobres y sencillos, seguramente Francisco se propondrá “custodiar y alimentar la fe del pueblo de Dios”, amenazada por esa “cultura lejana y hostil” a nuestras raíces cristianas.
Siendo presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, el Cardenal Bergoglio, después de una entrevista siempre nos pedía: “Rezá por mí”. Fiel a esta costumbre así lo hizo, en un gesto elocuente, con el pueblo congregado y con los que lo seguían por los medios de comunicación el día que se asomó al balcón de la plaza San Pedro: “…Ahora quisiera dar la Bendición, pero antes les pido un favor: antes que el Obispo bendiga al pueblo, les pido que ustedes recen para el que Señor me bendiga: la oración del pueblo, pidiendo la Bendición para su Obispo. Hagamos en silencio esta oración de ustedes por mí....
Ahora daré la Bendición a vosotros y a todo el mundo, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad”.
Nos narran los Hechos de los Apóstoles que “mientras Pedro estaba bajo custodia en la prisión, la Iglesia no cesaba de orar a Dios por él” (Hech 12,5). Así como la Iglesia primitiva, que ante la seria amenaza que estaba viviendo Pedro, su pastor, no cesaba de orar por él, también nosotros comprometámonos a rezar por Francisco. ¡Ahora, más que nunca lo necesita! ¡La carga y la responsabilidad son muy grandes! Sabemos que lo asiste el Espíritu Santo, pero también necesita el acompañamiento hecho oración y acción del Pueblo de Dios.
Recemos para que el Espíritu Santo, que no deja de asistir a su Iglesia, guíe el ministerio de nuestro papa Francisco, renovando y actualizando cada día la promesa de Jesús: “Y yo te digo: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella."
”Tuve la gracia de conocerlo cuando tenía 20 años y vino a predicarnos un retiro en Villa Tupasy (San Miguel). Allí pude conversar por primera vez con él. Luego de un tiempo sin vernos lo pude reencontrar en una misa de profesión de votos que celebró a las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad en Floresta el 2 de febrero de 1993, dado que era vicario por el Decanato de Flores. Yo estaba encargado del estudiantado en San Miguel y le pedí que viniera a predicar un retiro mensual en el mes de mayo a los seminaristas y aceptó gustosamente; por supuesto se vino en colectivo”, nos comparte su testimonio personal sobre el papa Francisco, el P. Adolfo Uriona, obispo de Añatuya.
“Desde entonces comencé un camino de acompañamiento espiritual pudiendo gustar de su palabra paternal, iluminadora, suave y fuerte, exigente pero consoladora al mismo tiempo”, agrega quien fuera durante varios años nuestro padre Provincial en la Pequeña Obra de la Divina Providencia.
El 4 de marzo de 2004 se hizo público el nombramiento del P. Adolfo como obispo de Añatuya y el 8 de mayo, en una ceremonia celebrada en el Santuario del Pequeño Cottolengo Claypole donde se venera el corazón de san Luis Orione, el cardenal Jorge Bergoglio impuso las manos al nuevo Obispo.
El P. Adolfo destaca que como hermanos en el Episcopado, el cardenal Bergoglio “siempre me acompañó y apoyó en mi gestión al frente de la diócesis, ayudándome materialmente en las diversas necesidades de estos lugares tan pobres, como con la presencia de agentes de pastoral. Nunca se negó a darle el permiso necesario a cualquier sacerdote que quisiera trabajar en Añatuya. ¡Un verdadero padre y hermano, sensible y generoso!”.Monseñor Uriona Obispo de Añatuya.
domingo, 24 de marzo de 2013
MARCHA EN DEFENSA DE LA VIDA
MARCHA POR LA VIDA,PARTIDA DE LAS 500 VIVIENDAS A LAS 18 HS, ESPAÑA Y 9 DE JULIO A LAS 19 HS

















