SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


martes, 4 de noviembre de 2014

6 DE NOVIEMBRE MEMORIA LITÚRGICA DE LOS BEATOS ESPAÑOLES




HOY 6 DE NOVIEMBRE SE CELEBRA LA MEMORIA LITÚRGICA DE LOS MÁRTIRES ESPAÑONES RECIENTEMENTE BEATIFICADOS. PADRE RICARDO GIL BARCELÓN Y POSTULANTE ANTONIO ARRUÉ PEIRÓ

El 20 de octubre de 2013 en Tarragona en España, fueron beatificados 522 mártires de la persecución religiosa que se realizo en España entre 1936 y 1939. Entre ellos se encontraban también los Orionitas Padre Ricardo Gil Barcelon y el postulante Antonio Arrué Peiró. Ellos fueron arrestados y asesinados por odio a la fe, sin ningún otro pretexto  el 3 de agosto de 1936, en la playa del Saler en Valencia.
El martirio del Padre Ricardo Gil y el joven Antonio no fue un acto heroico y aislado, pero el sello fué pasar toda su vida en sacrificio generoso y continuo de la fe y de la caridad.

MEMORIA LITÚRGICA ANUAL DE HERMANOS FALLECIDOS DE LA CONGREGACIÓN




CONMEMORACIÓN DE LOS HERMANOS FALLECIDOS: 05 de noviembre de memoria necesaria




La memoria litúrgica anual de los Hermanos fallecidos, según el calendario propio de la Congregación aprobada en el año 2004 (Decreto 105/04 / L), se fija en el 5 de noviembre.


La Pequeña Obra de la Divina Providencia, celebra hoy la Memoria litúrgica de todos los religiosos difuntos de la Pequeña Obra de la Divina Providencia. Es una buena ocasión para rezar por todos los difuntos de la Familia: religiosos, hermanas, laicos ,amigos, benefactores.



HNA DANIELA Y PADRE CHICHO:EN ELLOS, NUESTRAS ORACIONES Y EL CARIÑOSO RECUERDO A TODOS LOS RELIGIOSOS Y RELIGIOSAS QUE HAN PASADO POR ESTA COMUNIDAD DE BARRANQUERAS.¡¡¡QUE BRILLE PARA ELLOS LA LUZ QUE NO TIENE FÍN !!!!!
"No queremos, hermanos, que vivan en la ignorancia acerca de los que ya han muerto, para que no estén tristes como los otros, que no tienen esperanza." (1° Tes 4, 13)
"A los ojos de los hombres, ellos fueron castigados, pero su esperanza estaba colmada de inmortalidad." (Sab 3, 4)





"Nosotros hemos tenido Cohermanos muy virtuosos. Nuestra Congregación tiene sus Muertos, aquellos que nos han precedido, las vanguardias que cayeron, los héroes que abrieron el paso, los primeros valientes que han trazado el camino, la tropa heroica de aquellos que han trabajado y sufrido en la época heroica de la Congregación. Desdichadamente no hemos tenido tiempo de escribir, aunque sea brevemente su vida. Si no hemos escrito, no por eso se ha venido a menos nuestro afecto. Si el Señor me da la gracia de tener un poco de tiempo a mi disposición, quiero escribir la vida de estos santos Cohermanos, que nos han precedido, para consuelo de cuantos vendrán tras nuestras filas. Algunos de estos Sacerdotes nos han dado ejemplos luminosos de vida santa, ejemplos de virtud heroica.
Debemos, mis queridos hijos, esforzarnos por seguir sus huellas, los ejemplos de su vida, vida de sacrificio, vida de trabajo, vida de religiosos serenos frente a enfermedad que no perdona, serenos y alegres de cumplir la voluntad de Dios. Son, hermanos, aquellos que nos han precedido, hermanos que hacen sentir su ayuda de modo patente, y que en algún modo, han fortificado nuestra esperanza; hermanos que gozan ya de la gloria de los Santos y que están esperándonos en las puertas de la eternidad. Necrologio de la Provincia Religiosa "Nuestra Señora de la Guardia" (Obra Don Orione) 2



Tantos Hermanos, Clérigos y Sacerdotes nuestros han muerto en concepto de santidad. Ellos nos amonestan, y la amonestación se vuelve a mí primero: que si queremos, en la Congregación podemos verdaderamente ser santos…"
Don Orione



¡¡ MONSEÑOR URIONA fdp, NUEVO OBISPO DE RIO CUARTO !!

El papa Francisco nombró a Mons. Adolfo Uriona FDP nuevo obispo de Río Cuarto
Buenos Aires, 4 Nov. 2014 (AICA): El Sumo Pontífice Francisco nombró obispo de la diócesis de Villa de la Concepción del Río Cuarto, en la provincia de Córdoba, a Mons. Adolfo Armando Uriona FDP, de 59 años, actualmente obispo de Añatuya, en la provincia de Santiago del Estero. La información, como es de práctica, fue hecha pública simultáneamente en Buenos Aires y en Roma. Aquí lo hizo el nuncio apostólico, Mons. Emil Paul Tscherrig, a través de la agencia AICA. Hasta su toma de posesión de la sede riocuartense, Mons. Uriona permanecerá como administrador apostólico de la diócesis de Añatuya. La diócesis de Villa de la Concepción del Río Cuarto había quedado vacante el 4 de julio de 2014 cuando el papa Francisco promovió a Mons. Eduardo Eliseo Martín de Río Cuarto a la arquidiócesis de Rosario.
 
El papa Francisco nombró a Mons. Adolfo Uriona FDP nuevo obispo de Río Cuarto
Buenos Aires, 4 Nov. 2014 (AICA): El Sumo Pontífice Francisco nombró obispo de la diócesis de Villa de la Concepción del Río Cuarto, en la provincia de Córdoba, a monseñor Adolfo Armando Uriona FDP, de 59 años, actualmente obispo de Añatuya, en la provincia de Santiago del Estero.
La información, como es de práctica, fue hecha pública simultáneamente en Buenos Aires y en Roma. Aquí lo hizo el nuncio apostólico, monseñor Emil Paul Tscherrig, a través de la agencia AICA. 
Hasta su toma de posesión de la sede riocuartense, monseñor Uriona permanecerá como administrador apostólico de la diócesis de Añatuya. 
La diócesis de Villa de la Concepción del Río Cuarto había quedado vacante el 4 de julio de 2014 cuando el papa Francisco promovió a monseñor Eduardo Eliseo Martín de Río Cuarto a la arquidiócesis de Rosario.
Mons. Adolfo Armando Uriona FDP
Monseñor Adolfo Armando Uriona FDP nació el 27 de mayo de 1955 en Mar del Plata, provincia de Buenos Aires. De muy joven ingresó en la Pequeña Obra de la Divina Providencia (Obra de Don Orione) y desde 1973 hasta 1976 cursó los estudios de Filosofía en el Seminario de La Plata y desde 1977 hasta 1980 frecuentó los estudios de Teología en el seminario metropolitano de Buenos Aires (Villa Devoto).
Hizo su primera profesión como religioso en la Pequeña Obra de la Divina Providencia el 10 de marzo de 1974 y su profesión solemne (votos perpetuos) el 8 de marzo de 1979. Fue ordenado sacerdote el 28 de junio de 1980 en Mar del Plata. Obuvo la licenciatura en Teología con especialización en Eclesiología en 1985.
Fue vicario parroquial en Nuestra Señora de la Guardia (Victoria, Buenos Aires) de 1981 a 1984; vicedirector del Instituto Filosófico-Teológico Villa Tupasy, de San Miguel, provincia de Buenos Aires, por dos periodos (1985-1986) y (1988-1997); director del Instituto Don Orione, de Victoria durante 1987 y 1988.
En 1997 fue elegido provincial de la Pequeña Obra de la Divina Providencia en la Argentina, cargo que ocupó hasta 2003.
Fue elegido obispo de Añatuya el 4 de marzo de 2004. Recibió la ordenación episcopal el 8 de mayo de 2004 en el Pequeño Cottolengo de Cláypole por el cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires, siendo co-consagrantes Mons. Agustín Roberto Radrizzani SDB, obispo de Lomas de Zamora, y Mons. Miguel Mykycej FDP, obispo eparca de los ucranios en la Argentina. Tomó posesión e inició su ministerio pastoral como tercer obispo de Añatuya el 29 de mayo del mismo año. Su lema episcopal es: “El pasó haciendo el bien”.
Actualmente, en la Conferencia Episcopal Argentina preside la Comisión de Ayuda a las Regiones más necesitadas (Colecta Más por Menos).
La diócesis de Villa de la Concepción del Río Cuarto
Erigida por el papa Pío XI el 20 de abril de 1934 como diócesis de Río Cuarto, el 12 de julio de 1995 el papa San Juan Pablo II le asignó el nuevo nombre de Villa de la Concepción del Río Cuarto. Comprende en la provincia de Córdoba los departamentos de General Roca, Juárez Celman, Presidente Roque Sáenz Peña, Río Cuarto y la parte de los departamentos Marcos Juárez y Unión que se extiende al sur de la línea ferroviaria que une las localidades de Corral de Bustos y Pascanas, con una superficie total de 58.519 kilómetros cuadrados y una población de unos 460.000 habitantes, de los cuales el 90 % se confiesan católicos.
Según la Guía Eclesiástica Argentina la diócesis tiene 52 parroquias y 132 iglesias y capillas; 98 sacerdotes, de los cuales 88 diocesanos y 10 religiosos; 10 diáconos permanentes, 18 hermanos, 20 seminaristas mayores, 68 religiosas y 29 centros educativos de la Iglesia.
El primer obispo fue Mons. Leopoldo Buteler (1934-1961); el segundo fue Mons. Moisés Julio Blanchoud (1960-1984); lo sucedió como tercer obispo Mons. Adolfo Roque Esteban Arana (1984-1992); el cuarto obispo de Río Cuarto fue Mons. Ramón Artemio Staffolani (1992-2006); el quinto fue Mons. Eduardo Eliseo Martín (2006-2014).
Monseñor Uriona será el sexto obispo de Villa de la Concepción del Río Cuarto, quien en breve asumirá el gobierno pastoral de esta diócesis, una de las seis circunscripciones eclesiásticas de la provincia de Córdoba.+

lunes, 3 de noviembre de 2014

ENTRONIZACIÓN DE ESTATUA DON ORIONE EN MÉXICO Y ACOLITADO HNO JOSÉ ALMIRÓN BARRIENTOS



EL SUPERIOR GENERAL DON FLAVIO PELOSO EN VIAJE A MEXICO ,LOS DÍAS 1 Y 2 DE NOVIEMBRE VISITÓ  LA COMUNIDAD DE NEZAHALCOYOTL,DONDE  ENTRONIZÓ UNA ESTATUA DE DON ORIONE, SIMILAR A LA QUE EL MISMO SUPERIOR REGALÓ HACE DOS AÑOS AL MLO EN VISITA A BARRANQUERAS,LA ESTATUA REPRESENTA A DON ORIONE CONDUCIENDO A UN NIÑO FUERA DE LOS ESCOMBROS DE LA POBREZA Y EN LA OTRA MANO LE OFRECE EL EVANGELIO QUE DICE " SOLO LA CARIDAD SALVARÁ AL MUNDO ".LA ESTATUA ES UNA REPLICA DE LA QUE SE ENCUENTRA EN LA BASÍLICA DE SAN PEDRO EN ROMA.
EN LA OPORTUNIDAD TAMBIÉN  RECIBIÓ EL MINISTERIO DE ACÓLITO EL HERMANO JOSÉ ALMIRÓN , QUE ESTUVO E BARRANQUERAS SIRVIENDO EN LA COMUNIDAD Y QUE ES ORIUNDO DE COLONIA ELISA, CHACO.

4 DE NOVIEMBRE RECORDAMOS A DON CARLO STERPI



 El 4 de noviembre de 1932, día de San Carlos, estábamos reunidos –estudiantes de filosofía y de teología– en el augusto refectorio de la Casa Madre de Tortona para hacerle un poco de fiesta a Don Sterpi. Es notorio cómo él sufría –aún agradándole por los sentimientos que la inspiraban– aquellas manifestaciones de afecto y aquellos inevitables elogios que nuestra juvenil retórica –toda sinceridad y calor– le dirigía.
Entre otros, habló el estrambótico y jocoso de Don Mussa: con gran arrojo comenzó sus palabras y luego, con un fuerte giro, dijo, dirigiéndose al festejado:
“¡Sterpi! ¡Sterpi!… ¿nos permites que te lo digamos?… ¡Sterpi! ¡qué feo nombre! ¡Sterpi! ¡qué feo nombre!… e insistía.
Don Sterpi –con la cabeza sobre la mitad de la espalda, la boca cortada por una sonrisa esperaba a donde iban a terminar esas palabras; miraba a Don Orione. Nosotros, buen milagro, estábamos silenciosos, a su vez llenos de curiosidad y un poco mortificados por el audaz y casi irrespetuoso vocabulario del acalorado orador. Este recomenzó imperturbado:
–¿Quieres, Padre, que hoy, por ser tu onomástico, te lo cambiemos?…
Te daremos un nombre más hermoso, más digno de ti… te llamaremos: “prado”… ¿Estás contento?…”
Don Sterpi abrió, como pudo, toda su sonrisa. Nosotros estallamos en un prolongado, consenciente aplauso, mientras Don Mussa, continuando, daba precisas motivaciones a su propuesta: y en que allá con nosotros, ese día, estaba toda la Obra, para confirmar que ningún elogio era más correspondiente a la verdad, sincero y merecido, que aquel…
Sin duda, quedándose en el simbolismo del prado, cada uno de los Hijos de la Divina Providencia presentes y ausentes, habría podido agregar la flor del testimonio personal hasta demostrar que aún más exacto y justo habría sido hablar de “jardín”…
Junto a Don Sterpi, rodeado de un tupido grupo de superiores, Don Orione sonreía, señalando fuertemente que “sí” con la cabeza: también el estaba de acuerdo en que, lo que habían dicho quienes intervinieron, era verdad. Vivir con los Santos y colaborar con ellos no es precisamente una cosa muy fácil. Los Santos son siempre hombres de excepción, innovadores, audaces, inquietos y –para expresarnos– desprejuiciados en el bien, siempre “revolucionarios” a su vez, seguramente no siempre a la medida de quien los flanquea, los sigue, los quiere imitar, especialmente cuando ello comporta renuncias no comunes, sacrificios y mortificaciones.
La sonrisa de Don Orione, también en aquel día, certificaba –aunque la humildad tal vez le impedía pensar en lo que aquí se dice –que su fidelísimo Colaborador había sabido comprender y revivir en sí su vida íntima de hombre de la caridad– proyectado para alivio de todas las miserias del cuerpo y del espíritu– que había sabido mantener el paso detrás de él en el surco de las iniciativas benéficas, de su apostolado; y sobre todo que la vida de Don Sterpi había sido no una inerte renuncia a la propia personalidad, sino una abierta voluntad de conformarse con él a los proyectos de la ProvidenciaComo bien sabemos, Don Orione no derrochaba elogios a sus religiosos: decía la palabra suficiente para hacer resaltar méritos o impulsar iniciativas; por lo demás dejaba que, del bien realizado por cada uno, fuese testigo el Señor y que la alabanza última venga luego del “venite benedicti del Padre mío”… (Sean bendecidos por mi Padre).
Por eso, además de la confidente deferencia y la fraterna consideración que mantenía con Don Sterpi –la amistad “verdadera y sincera”, son sus palabras, “nutrida por cincuenta años hacia él”–, el Fundador ha dejado pocos y breves elogios escritos. Entre ellos, los dos tomados aquí para comentar, que evidencian dos prerrogativas: “el continuador según su corazón “y el” una verdaderamente una”.

4 DE NOVIEMBRE SAN CARLOS BORROMEO



San Carlos Borromeo
San Carlos Borromeo (Arona, Ducado de Milán, 2 de octubre de 1538 - Milán, 3 de noviembre de 1584). Cardenal sobrino de Pío IV, arzobispo de Milán y el típico representante del Obispo santo y reformador de la época postridentina.
Segundo hijo del conde Gilberto Borromeo y de Margarita de Médicis, hermana de Pío IV. A los ocho años de edad (15 de octubre de 1545), recibió la tonsura clerical y poco más tarde fue enviado a Milán para cursar los estudios humanísticos con el preceptor Bonaventura Castiglioni. En el otoño de 1552 se matriculó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Pavía, donde el 6 de diciembre de 1559 obtuvo el doctorado in utroque jure. El 25 del mismo mes fue elegido Papa su tío, el cardenal Juan Ángel de Médicis, que tomó el nombre de Pío IV. Este hecho fue decisivo en la vida del joven Carlos. El nuevo Papa, al día siguiente de su elección, lo mandó ir a Roma y lo colmó de honores y dignidades: protonotario apostólico y referendario de la Signatura (14) (13 de enero de 1560); Cardenal (31 de enero de 1560) (15); administrador de la diócesis de Milán (7 de febrero de 1560); administrador de las legaciones de Bolonia y de Romaña (26 de abril de 1560) (15), etc. Pero el cargo más importante que le dio fue el de la administración de los Estados de la Iglesia y el de la Secretaría de Estado. Contaba entonces Carlos Borromeo 21 años. Por primera vez el nepotismo pontificio del Renacimiento daba a la Iglesia un Cardenal santo. En él halló Pío IV el más fiel y abnegado colaborador de su pontificado. Era de estatura algo más que mediana, grandes ojos azules, cabello negro, nariz larga y tez pálida. Llevó barba corta y desaliñada hasta que en 1574 mandó al clero que se la cortase precediendo él con el ejemplo (36). La impresión que producía en los embajadores era de timidez y modestia, hasta el punto de tenerle algunos por poco apto para los cargos. Un defecto de la lengua que lo hacía precipitarse al hablar, reforzaba todavía la impresión desfavorable. Pero la práctica en el oficio, la energía de su carácter y su espíritu sobrenatural le fueron dando mayor destreza en el desempeño de sus funciones, hasta quedar patente su extraordinario talento de gobierno. El trabajo de la correspondencia diplomática era imponente, pero le secundaba eficazmente Tolomeo Gallio, antiguo secretario del cardenal de Médicis y luego Cardenal. Con él acudía todas las mañanas a su tío (el Papa) para presentarle los resúmenes de la correspondencia recibida y tomar nota de las respuestas que había que dar. ¿Fue Carlos Borromeo el principal responsable de los actos de su tío? Se ha exagerado en ambos sentidos. Al adquirir con la experiencia un sentido más rápido en el despacho de los negocios, fue teniendo también más libertad de movimientos. Pero siempre se mostró fiel intérprete del pensamiento y del gusto del Pontífice, aun en cosas contrarias a su propia opinión. Al mismo tiempo, el Papa recibía gustoso las sugerencias del sobrino que poco a poco tuvieron un mayor influjo sobre él. El Cardenal respondió plenamente a las esperanzas de Pío IV. Una fecha divisoria en la vida interior de Carlos Borromeo fue la de su ordenación sacerdotal (25) (el 17 de julio de 1563). Su anterior vida como Cardenal no era licenciosa, pero tampoco era hombre de oración y penitencia asceta de los años posteriores. Amaba extraordinariamente la caza y a ella se dedicaba, según algunos, con mayor entusiasmo del que convenía a su dignidad. Jugaba al ajedrez y se divertía con la música. Él mismo tocaba el laúd y el violoncelo. Le gustaba la pompa y la fastuosidad. Le atraían grandemente las veladas literarias y para ello fundó una academia con el nombre de Noches Vaticanas. Pero su hermano Federico, a quien el Papa acababa de nombrar capitán general de la Iglesia, murió inesperadamente por un acceso de fiebre (19 de noviembre de 1562). Esa muerte causó hondo dolor al Papa y a su sobrino preferido y al nepote. Incluso corrió el rumor de que Carlos Borromeo, ya subdiácono, sería dispensado del celibato, para continuar el apellido familiar. Pero Pío IV lo desmintió categóricamente y lo ratificó como Cardenal. En 17 de julio de 1563 fue ordenado sacerdote y el 7 de diciembre del mismo año fue consagrado Obispo. Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio ayudaron también mucho en su cambio de vida. Antes de su ordenación sacerdotal se retiró a la casa profesa de los jesuitas para hacer los Ejercicios bajo la dirección del P. Juan Bautista Ribera. En adelante el P. Ribera fue su director espiritual. El cambio obrado en su espíritu comenzó pronto a manifestarse exteriormente. Renunció a sus diversiones preferidas y fue tal la austeridad de su comportamiento personal que disgustaba a su mismo tío, que llegó a prohibir a los PP. Ribera y Laínez pisar en adelante el palacio de su sobrino Cardenal. Pero el P. Carlos no disminuyó sus penitencias. Al contrario su ejemplo, arrastró a otros, e incluso a su mismo tío, el Papa.
Concilio de Trento
El Papa Pío IV fue el autor de la tercera convocatoria del concilio de Trento. El P. Cardenal, Borromeo, fue nombrado secretario de Estado, dirigió la negociación previa y toda la correspondencia entre Roma y Trento. También logró Carlos Borromeo que el Concilio reservara al Papa la reforma de la curia romana. A partir de 1563 se suavizó la tirantez entre Roma y Trento. El cardenal sobrino del Papa concentró sus esfuerzos en la terminación del Concilio, el 26 de enero de 1564. Fue nombrado arzobispo de Milán, a los (25 años) y de inmediato quiso implantar en su diócesis las reformas del Concilio. Abrió un seminario diocesano, con un director y 30 profesores jesuitas. En 1565 recibió noticias alarmantes sobre la salud de su tío. Apresuró entonces el paso y a duras penas llegó a tiempo para administrarle los sacramentos (9 de diciembre de 1565)
Milán
Celebrado el cónclave en el que fue elegido el nuevo Papa, trató en seguida de volver a su diócesis, adonde llegó el 5 de abril de 1566. Milán era una de las diócesis más importantes de Italia y llevaba mucho tiempo abandonada por sus pastores. Comenzó en seguida una reorganización de la diócesis. Nombró a un vicario general, y cuidó especialmente por la integridad de los funcionarios y la gratuidad de los servicios. Urgió el cumplimiento de lo prescrito en el concilio referente a la redacción de los libros parroquiales (bautismo, confirmación, matrimonio y sepultura). En 1574 dio normas precisas sobre el modo de llevar estos libros y ordenó el envío anual de un ejemplar al arzobispado. Su principal preocupación fue la formación de un clero capaz y virtuoso. Por eso dedicó al seminario su atención preferente. Para atender mejor a las necesidades pastorales de la diócesis, fundó la Congregación de Oblatos de S. Ambrosio, sacerdotes a ir a donde se les enviase. Cuidó también de la educación de la juventud y fundó el Colegio Helvético para suizos católicos; el Colegio Borromeo en Pavía; el Colegio de Nobles de Milán; la Universidad de Brera, confiada a los jesuitas, etc. En el aspecto social, creó obras de beneficencia y de rehabilitación: asilo de arrepentidas, orfanatos, asilos nocturnos, etc. Aunque era de carácter autoritario e intransigente, organizó la acción apostólica de la diócesis utilizando la ayuda de las órdenes religiosas. Hay un acontecimiento célebre en la vida de San Carlos que define la heroica abnegación y sentido de responsabilidad de su cargo: la llamada peste de S. Carlos. Cuando el 11 de agosto de 1576 hacía su entrada solemne en Milán D. Juan de Austria, que marchaba camino de Flandes, estalló la espantosa noticia de que había peste en la ciudad. Aquel mismo día prosiguió D. Juan su viaje y los milaneses comenzaron a aprestarse para luchar contra el terrible enemigo. Borromeo, que se encontraba fuera de la ciudad, al saber la noticia aceleró la vuelta para tomar las medidas oportunas. Los hogares rebosaban ya de apestados, a los que faltaban no sólo los auxilios materiales, sino también los espirituales. El Cardenal Borromeo comprendió cuál era su deber. Hizo pedir limosna por la ciudad y de su patrimonio vendió los objetos preciosos que le quedaban. Incluso cedió las colgaduras de su palacio para hacer ropas. Dormía escasamente dos horas para poder acudir personalmente a todas partes, visitaba todos los barrios alentando el ánimo de los que desfallecían, administraba él mismo los últimos sacramentos a los sacerdotes que sucumbían en aquella obra de caridad. Despreció el peligro de contagio, y ordenó un triduo de oraciones públicas y procesiones. Pero la peste siguió en aumento durante el otoño y todo el año siguiente de 1577. Hasta el 20 de enero de 1578 no se declaró su extinción. Por su extraordinaria conducta durante la peste, aquella dura prueba se denominó la peste de San Carlos.
A la administración central de la diócesis, añadió las visitas pastorales de los extensos territorios de su jurisdicción, Intervino activamente en los cónclaves de Pío V y Gregorio XIII para asegurar una elección digna. En fin, fue un celoso pastor y un obispo reformado y reformador según el concilio de Trento.
El Cardenal de Milán, con la acerada rectitud de su carácter se presenta a los ojos de sus contemporáneos y de la posteridad como uno de los grandes hombres que lo sacrificaron todo para hallarlo todo; que renunció a todo y por su renuncia ejerció un inmenso influjo sobre él. Fuera del fundador de la Compañía de Jesús, ningún personaje ejerció tan honda y duradera influencia en la restauración católica como S. Carlos Borromeo.
Su cuerpo se conserva incorrupto en la cripta de la catedral de Milán, Fue canonizado el 1 de noviembre de 1610. Su fiesta se celebra el 4 de noviembre.

ITINERARIO ORIONITA EN CLAYPOLE,¡¡¡ BARRANQUERAS PRESENTE!!!!



La Escuela de Formación Orionita de Buenos Aires informa que el sábado 8 de noviembre se realizará el Sexto y último Encuentro del ciclo 2014 en Claypole.
El encuentro, que llevará por título “Sólo se preguntará si tiene un dolor”, comenzará a las 9.00 hs. y será una Itinerario Carismático guiado por el Hermano Jorge David Silanes.
Miembros de la organización comentaron que “este cierre del ciclo 2014 de la EFO de Buenos Aires va a ser una verdadera fiesta. Cuando programamos esta última clase, nunca pensamos que iba a convertirse casi en un Encuentro de Familia Orionita Sudamericana, donde participarán laicos y religiosos de Paraguay, Chile, Brasil y por supuesto de Argentina...pero no sólo de Buenos Aires sino que también nos acompañará un grupo de laicos de Barranqueras. A esto le sumamos la alegría de estar en Claypole, donde el mismo Don Orione estuvo, donde actualmente habita su corazón y donde están las perlas más preciadas de la familia: los residentes. ¿Qué más podemos pedir?. Deo Gratias por este fin de año”
BARRANQUERAS SE SUMA A ESTE ITINERARIO ¡TRAS LOS PASOS DE DON ORIONE !! EN CLAYPOLE !! UN GRUPO DE 24 PERSONAS ESTAREMOS PRESENTE SI DIOS LO PERMITE PARA SER GUIADOS POR EL HERMANO SILANES, POR ESTE FARO DE LUZ  DE LA OBRA DON ORIONE. 

MISIÓN JUVENIL NEA PAR


sábado, 1 de noviembre de 2014

2 DE NOVIEMBRE, DÍA DE LOS DIFUNTOS

                                                                      

 Día de Difuntos, es una celebración que tiene lugar el día 2 de noviembre, cuyo objetivo es orar por aquellos fieles que han acabado su vida terrenal y, especialmente, por aquellos que se encuentran aún en estado de purificación en el Purgatorio. El Día de los Difuntos [...] el día designado en la Iglesia Católica Romana para la conmemoración de los difuntos fieles. La celebración se basa en la doctrina de que las almas de los fieles que al tiempo de morir no han sido limpiadas de pecados veniales, o que no han hecho expiación por transgresiones del pasado, no pueden alcanzar la Visión Beatífica, y que se les puede ayudar a alcanzarla por rezos y por el sacrificio de la misa. [...] Ciertas creencias populares relacionadas con el Día de los Difuntos son de origen pagano y de antigüedad inmemorial. Así sucede que los campesinos de muchos países católicos creen que en la noche de los Difuntos los muertos vuelven a las casas donde antes habían vivido y participan de la comida de los vivientes

viernes, 31 de octubre de 2014

1 DE NOVIEMBRE RECORDAMOS A CESAR PISANO ¡¡¡ FRAY AVE MARÍA !!!!

EN EL DÍA DE TODOS LOS SANTOS, LA VIDA DEL JOVENCITO CESAR PISANO, CAMBIARÍA PARA SIEMPRE EL  1 DE NOVIEMBRE DE 1912 VA A CONDICIONAR TODA SU VIDA. JUNTO A SU PEQUEÑO AMIGO " TUMELÍN" BARTOLOME VIGNOLA, JUGANDO CON  SU COMPAÑERO DE JUEGOS, UNA RÁFAGA DE FUSIL LO DEJARÁ CIEGO PERMANENTEMENTE.

¡¡¡¡¡ 1° NOVIEMBRE DÍA DE TODOS LOS SANTOS !!!!!


Cante la Iglesia,Cante la tierra jubilosos Salmos. hoy Jesucrito nuestro Rey Eterno triunfa en sus Santos..
El Día de Todos los Santos es una práctica católica fundada en honor a todos los santos, ya sean conocidos o desconocidos del mundo moderno. Según el papa Urbano IV (1195-1264), su finalidad es resarcir de cualquier olvido a las fiestas de los santos a lo largo del año por parte de los feligreses. En España y otros países del mundo se festeja esta tradición para honrar y a acercar a nuestra memoria a las personas que han fallecido

¡¡¡¡ ANIVERSARIO DE SU PRIMERA MISA COMO SACERDOTE, CON EL PAPA FRANCISCO !!!!!

COMO FAMILIA ORIONITA Y COMO LUGAR DE ORIGEN DEL PADRE ANIBAL QUEVEDO ORIUNDO DE  ESTA CIUDAD DE BARRANQUERAS, DAMOS GRACIAS A DIOS  EN EL DÍA DE SU ANIVERSARIO 9 ° , DE SU PRIMERA MISA.
CON ALEGRÍA COMPARTIMOS ESTAS IMAGENES EN LA QUE VEMOS  QUE CONCELEBRÓ CON EL PAPA FRANCISCO EN SANTA MARTA,  JUNTO A OTROS SACERDOTES ORIONITAS. ¡¡¡¡ ARRIBA DON ORIONE !!!! ¡¡¡AVE MARÍA Y ADELANTE !!!

FELIZ DÍA ¡¡¡ LA BELLEZA DE SER SANTOS !!!!!!


miércoles, 29 de octubre de 2014

BEATOS ESPAÑOLES




                                                                     En las Filipinas:
del servicio militar a religioso
Las Filipinas constituyen un gran complejo de cerca 7100 islas e isletas, con una superficie de alrededor de 2.300.000 km cuadrados. Las descubrió Magellano cerca del año 1521; las ocuparon entre el año 1564 y el 1570 los españoles de Felipe II. El paso de los españoles dejó el idioma, la cultura y la religión del pueblo filipino.
Terminando el ochocientos, los cristianos eran ya unos 6 millones; los religiosos españoles alrededor de 1500, mientras que de los 900 sacerdotes seculares numerosos eran indígenas. El único país católico del Oriente, vio crecer siempre más el laicismo con el afirmarse de ideas y costumbres anti religiosas sobretodo durante el proceso de  “americanización” que transformaron las Filipinas de “hermana menor de la España” en “pequeña América del Oriente”. En el 1898, adviene la anexión del archipiélago a los Estados Unidos. A la dominación española sub entró la americana. El hecho repercutió también en la vida de la Iglesia local: los obispos españoles dieron la dimisión, y los religiosos de la misma nacionalidad abandonaron las islas. Después de un período tan difícil, los asuntos religiosos pudieron luego ser regulados entre León XIII y el presidente Taft. Los misioneros fueron dejados en libertad pudiendo volver a las Filipinas; las perdidas enseguida vinieron indemnizadas; los cuadros del clero fueron integrados por medio de eclesiásticos de nacionalidad americana. La jerarquía eclesiástica fue reorganizada y se constituyo una delegación apostólica. Se tuvo el importante Concilio Provincial de Manila en el 1907.
Ricardo Gil llego a las islas Filipinas y cumplió el servicio militar desde 1893 hasta 1897.
“Fui como soldado a las Islas Filipinas, o sea a Manila, capital, al Regimiento español de artillería en la que preste mis servicios por cuatro años, terminado el período me licenciaron definitivamente. En este tiempo, aunque siendo militar, hice el quinto año de secundario, dicho en España el quinto año de bachiller en arte, en el instituto de San Juan de Letrán de Manila, con los dominicos; un año de filosofía, otro de la Facultad de Letras; y otro de Teología: todo en la Universidad Pontificia de Manila, con los dominicos de los cuales, como doctor en leyes, fue mi amigo el Revmo. P. General actual de los dominicos P. Buenaventura García Paredes. Viví con el algunos años en Manila (universidad)”.
Entre los recuerdos de la vida militar, uno quedó recordado particularmente en la memoria de Ricardo. Tuvo la gracia de una revelación. Su vida desde aquel momento cambio radicalmente y definitivamente.
El se encontraba descolocado en la zona de los combatientes, a menudo muy involucrado en acciones de guerra. Sucede que, durante una operación militar contra el enemigo, al atardecer no se da cuenta que sus compañeros de armas se fueron retirando. Se encuentra aislado. El grave peligro está en que los enemigos lo están rodeando, y podría verlo y matarlo. Tiene un tremor de pánico. Instintivamente, cae de rodillas y con devoción invoca la ayuda de la Virgen. En aquel momento las tropas enemigas suspenden a su vez el avance y vuelven atrás. Se hace silencio a su alrededor. Volviendo en sí, ve a lo lejos una fuerte e inexplicables luz: es la orientación justa y llega salvo al destacamento.
Ricardo cuenta lo sucedido y cree que fue una gracia de la Virgen, a quien había rezado. Aquella misteriosa luz lo había rescatado. Podía haber muerto. Entiende que toda la vida es una gracia.  Confirma su propósito de vivir gratuitamente por el Señor, de seguir otra luz, hacia el sacerdocio, hacia el paraíso.
Un nuevo y extraño caso lo saca de allí en poco tiempo, de los peligros de la guerra y lo confirma aún más sobre el camino que tiene que seguir. Es un buen músico, capaz de usar varios instrumentos musicales. Sabiendo que él es un artista con la guitarra, los oficiales lo llaman a tocar para ellos. El entretenimiento se prolonga por varias horas. Los oficiales aprecian su don y, apenas pueden lo trasladan a Manila, para completar sus estudios artísticos: “Sería un pecado –le dicen- que un joven así  lo mataran en el frente”.
Ricardo deja el frente de los combatientes y continúa su servicio militar en Manila con un régimen de vida especial. Tiene el tiempo libre y se pone a estudiar teología. Y como había hecho algunos cursos de la carrera eclesiástica en el Seminario de Teruel, le dieron la posibilidad de retomar sus estudios. Tiene la firme decisión de consagrarse a Dios y de ser sacerdote.
Del buen éxito en los estudios lo testimonian el hecho de que el 2 de marzo de 1896 obtiene el título de Bachiller en Artes, con las más altas calificaciones en la universidad “San Tomas de Aquino”  de Manila. En este instituto académico, para pagarse los estudios presta también servicio como vice-bibliotecario.
“Terminada la guerra hice otros cuatro años de Teología, sin salir de la Universidad: en todo cinco años de Dogmática, Moral, S. Escritura y Derecho Canónico, con los premios. Era muy estimado por los padres dominicos y otros Profesores seculares de las distintas Facultades de la Universidad. Esto fue por el lapso de unos meses, pero tuve que tomar parte  como militar en la guerra contra los indígenas y contra los Estados Unidos, en la cual por mi comportamiento tuve dos condecoraciones militares”.
Desde 1894 al 1898, Ricardo va a vivir en el Colegio de San Juan de Letrán de Manila donde se distinguió por comportamiento indiscutible, sea escolástico que religioso. De ese periodo fervoroso de Ricardo, pasado a las filas del ejército español a aquellos  pacíficos de la Iglesia hay una referencia en un pasaje de las noches autobiográficas. 
Excelencia reverendísima Mons. Alfredo Berzosa, obispo de la Diócesis de Lipsa (Prov. De Batangas) en las Islas Filipinas, mi condiscípulo por muchos años, compañero también en el colegio por un tiempo, es testimonio ocular de mis ardientes lágrimas de penitencia, que a modo de río suave y tranquilo brotaban de mis ojos cuando se hacia la lectura espiritual en la Universidad”.
Las etapas hacia el sacerdocio son recorridas en modo decidido y marcadas por los tiempos litúrgicos y sacramentales.
“Durante mi estadía en la Universidad recibí la primera Tonsura e los Ordenes Menores. Más tarde fui destinado como capellán de la Delegación apostólica, en el tiempo de su excelencia Mons. Bautista Guidi, Delegado extraordinario del Santo Padre en las Islas Filipinas, me trató con mucho cariño y casi con veneración, y tuve de sus sagradas manos el Subdiaconado y el Diaconado casi por obediencia. Al poco tiempo, Mons. Juan Bautista Guidi murió santamente en Manila, y yo fui ordenado sacerdote por el excelentísimo Mons. Jeremías Harty. Arzobispo de manila. Yo entonces continué a prestar mis servicios como capellán de coro y altar de la Metropolitana de Manila, porque siendo Diacono, me dieron esta Capellanía: oficio que desempeñe hasta que volví como enfermo en España. Eso fue en febrero de 1905”.
Los documentos de archivo permiten de precisar otros particulares. El conferimiento de los órdenes menores fue en Manila, por mano del Delegado Apostólico Mons. Ladiopelle. Las ordenaciones del subdiaconado y el diaconado fueron celebradas en Manila por el Delegado Apostólico Juan Bautista Guidi. El 24 de septiembre de 1904, padre Ricardo fue ordenado sacerdote en Manila por Mons. Jeremías Harty, Arzobispo de Manila nutria estima y benevolencia por aquel sacerdote maduro y apreciando sus cualidades, le ofreció quedarse a su lado recibiéndolo en el mismo palacio y confiándole varios oficios.

VIDEO SÍNTESIS DEL ENCUENTRO INTERNACIONAL DE LAS OBRAS DE CARIDAD ORIONITAS

martes, 28 de octubre de 2014

FELIZ ANIVERSARIO SACERDOTAL P. ANIBAL QUEVEDO


INICIA NOVENA A LOS BEATOS ESPAÑOLES:RICARDO GIL BARCELÓN Y ANTONIO ARRUÉ PEIRÓ



“También ustedes beberán de mi Cáliz”
(Flavio Peloso)
Beatos Padre Ricardo Gil Barcelón y Antonio Arrué Peiró
Mártires Orioninos en España


Prólogo
“Soy un hijo de la Divina Providencia”
Aurora del 4 de febrero de 1910. Un humilde sacerdote sale hacia la Iglesia de Santa Ana de Palafrenieri en Vaticano para iniciar una de sus jornadas, llenas de inexhausta fatiga junto a incesante oración.
Las Iglesias están todavía cerradas, las calles desiertas. El aire congelado se levanta con pereza de la noche que se va. Con pasos firmes se dirige hacia la estación de trenes y llega, mientras el clarear del día va difundiéndose, a la calle Victorio Emanuel, cerca de la fuente en forma de nave, al lado de la calle. Aquel cura del norte mira  a su alrededor,  fascinado de la grandeza cristiana de Roma, motivo de sentimientos  y sinceras oraciones. Delante de la Iglesia Nueva, inclina su cabeza, infundiendo una invocación a su querido San Felipe Nery, “Pippo bueno”, como también él lo llamaba comúnmente. El ojo se eleva en alto a contemplar fugazmente la magnifica fachada ideada de Rughesi. Arrodillado, i casi curvo sobre el escalón más alto, delante de la entrada todavía cerrada, hay un bulto negro, está inmóvil. Una figura en actitud absorta o casi fuera de sí. Don Orione –era  aquel cura- se siente empujado a acercarse; tiene la impresión que sea un sacerdote: las manos juntas y una profunda piedad se lo hace creer. Es de estatura superior a la mediana; el hábito y el sombrero pobres gastados, pero limpios y ordenados. Hay algo en él que indica fiereza pero también modestia y bondad.
- ¿Quién eres?, pregunta Don Orione.
- “¡Soy un hijo de la Divina Providencia!”, responde el desconocido, dándose vuelta y dejando entrever el cuellito blanco sacerdotal.
-“¡Yo también lo soy! Entonces un poco me perteneces –dice con una sonrisa Don Orione-. Yo tengo una congregación de la cuál los miembros se llaman Hijos de la Divina Providencia”.
El desconocido se levanta. Los dos sacerdotes se miran en los ojos: la sonrisa de Don Orione hace florecer una sonrisa en el otro. Y nació la amistad.
Se acompañan tranquilamente en la calle todavía silenciosa, atraídos inmediatamente de mutua simpatía. Aceleran el paso porque se hace tarde para Don Orione, que no puede permitirse de perder el tren: muchas cosas lo esperan. Mientras hablan, brota en el corazón del desconocido una sintonía superior y confianza, de darle seguridad.
Es un sacerdote español. Vino caminando desde Valencia, en peregrinación de penitencia, para implorar de Dios que le muestre el camino que debe seguir: tiene necesidad de una luz interior. Hasta ahora no ha hecho mas que vagar, buscando su gran sueño de amor, de evangelización, de santidad.
“Ve a la Iglesia de Santa Ana, preséntate en mi nombre y espérame”, termina Don Orione. ¡Dios nos inspirará, y la Santísima Virgen nos llevara de la mano!”.
Así el Padre Ricardo Gil entró en la órbita de Don Orione y actuando después todo lo que chistosamente y proféticamente afirmado en esa mañana fría de febrero, fue un Hijo de la Divina Providencia.
La historia de uno de tantos sacerdotes, heroicos testimonios de la fe y mártires durante la persecución religiosa en España en el 1936, empieza así, a las puertas del Vaticano.

Ricardo, un joven comprometido e inquieto
Ricardo Gil Barcelón nace en Manzaneras, provincia de Teruel, el 27 de octubre de 1873. La mamá había ido poco antes de su nacimiento, porque ella era de allí e donde podría vivir el parto mucho más discretamente y asistido, siendo un centro más grande. Allí Ricardo fue bautizado al día siguiente, en la parroquia del “Salvador” por el P. Ramón Balaguer. Sus padres Francisco Gil Zuriaga y Francisca Barcelón Santafé, formaron una familia bendecida por Dios con 9 hijos. Además de Ricardo están Eugenio, María, Adelaida, Moisés, Alicia, Consuelo, Agripina, Raquel. Viven en Torrijas, un lugar a 1400 m. de altura, colocado sobre la costa de una colina que baja hacia un valle verde y frondoso, rico de agua y de hortalizas. El lugar, en las primeras décadas del 1900, contaba con 500 habitantes.
La familia Gil es de familia noble, sus orígenes sale al siglo XVI. Cabeza de la estirpe  seria estado un noble caballero francés, amigo del rey de Castilla del cual tuvo un feudo de una docena de pueblos. La flia. Gil se gloriaba del titulo de Hidalgo de la Cofradía de la casa real. En el estigma de la nobleza familiar se lee el emblema “Malo mori quam foedari” (Prefiero morir que traicionar).
Cuando Ricardo nace, la familia Gil vive aún en relativo bienestar con el trabajo de las pocas propiedades que le quedaron: tierras, ovejas y bosques ricos de valiosos pinos de nogal. Es la más importante familia de Torrijas y también la más estimada. Habitan en una casa grande y linda en comparación con las otras, pero sobretodo llama la atención la riqueza y  la ilustre nobleza de un tiempo. El único signo de las memorias pasadas es aquel de la pequeñísima capillita de su propiedad, dedicada a la Virgen del Carmen, pegada a la casa y en la cual, cada tanto, se celebra aún la Misa. En un vallecito, bajo la colina donde surge el pueblo, poseen huertas y animales.
Los señores Gil son personas honestas, buenas y religiosas, queridos por todos. En el pueblo, todos sabían que, una vez en la semana, la señora Francisca cocinaba el pan, apenas sacado del horno, mandaba a los hijos más pequeños a llevar un pan grande fresco y crocante, a los más pobres del pueblo. Y no era una distribución anónima, cada pan estaba destinado a una determinada persona.
-          Este lindo pan, Agripina, es para la señora Lucia. Se le murió el marido hace poco y esta sola con tres criaturas pequeñas.
-          “Corro mamá”.
-          “Y acuérdate de darle un beso a los niños”.
-          Este lo llevas tu Eugenio, que eres el más grande. Es para Juan, el borracho, aquel que esta en la casita abajo en el valle, cerca del molino. Está siempre borracho y asusta a los niños. Pero por Dios, hay también para el.
-          “y yo llevo aquel para el párroco junto a las ostias para la Misa”, se adelanta Ricardo.
-          Muy bien, ve tu: Pero primero pasa por la Iglesia y recita el Padre nuestro por todos nosotros.
-          Y tu Raquel, que eres la más pequeña, ve de la anciana Adela, la muda. Sabes que quiere hacerte una caricia porque no sabe hablar, y se conmueve por los niños. No tengas miedo cuando intente hablarte, se gentil y sonríele.
Esta liturgia domestica del pan se respetaba, festivamente, cada semana, siempre igual, con alguna novedad dada por las palabras de mamá y de la vivacidad de sus pequeños acólitos.
Ricardo crece en este ambiente familiar rico de fe y de humanidad. Frecuentó la escuela elemental un poco a Manzaneras y otro poco a Torrijas. Viene calificado como “estudiante diligente y capaz”. Hace su primera Comunión y recibe la Confirmación por manos de Mons. Francisco Moreno, a Torrijas, el 17 de octubre de 1887(¿?). Empieza a ser parte de los monaguillos y se dedica con seriedad y alegría al servicio de la Iglesia.
“Desde la infancia se vio que tenia una gran generosidad hacia los pobres –confirma el hermano Moisés- y, porque a esa edad non podía disponer de algún recurso, pedía a su madre que socorriera a todos y el mismo lo hacia en la medida que le era posible, privándose hasta de su propia ropa”. Encontrando un pobre friolento y mal abrigado, Ricardo está dispuesto a quitarse su chaqueta para dársela. Otras cosas símiles advienen cuando encontró un niño mal vestido y descalzo. La mamá no lo reprendía nunca de lo que hacía por los pobres y comentaba: “Quien da al pobre, da a Dios”. “Lo que tenemos viene de la Providencia, tenemos que merecerlo y compartirlo con quien esta más desafortunado”.
En el 1886, a doce años, Ricardo entra como alumno interno del Seminario de Teruel. Allí queda por tres años y después, como alumno externo, frecuento también a un año de filosofía. Se distingue por diligente y capacidad.
“En la edad de 12 años –cuenta el protagonista- entre como interno en Seminario (a Teruel), cabeza (centro) de mi provincia, donde cumplí con optimas calificaciones, tres años de latín con otras materias y un año de filosofía”.
En el 1889, se inscribe en la Escuela Normal de Teruel, que frecuentaba desde hacia dos años, aprendiendo contemporáneamente canto el uso de algunos instrumentos musicales y equitación; le gustaba mucho jugar a la “pelota”.
“Terminado y aprobado el cuarto año, pase, por determinaciones de mi padre, a estudiar dos años en la escuela normal de maestros de Teruel –encontramos escrito en sus notas autobiográficas- No llegue a ser maestro de primaria, porque tuve una gran discusión, sobre algunos signos de amenazas, con el Director de la Escuela Normal el cual era de una secta masónica, y tenia raras teorías a las que yo me opuse en publico con coraje y Constancia”.
Era inevitable el enfrentamiento. El profesor Eugenio Roca Sánchez no perdía la ocasión para burlarse de la fe, la religión y la Iglesia. Un día, queriendo persuadir y más malo que otras veces, estaba martillando a sus alumnos con juicios inspirados a los dogmas racionalistas.
-          Ahora las tinieblas del oscurantismo religioso han sido vencidas por la luz de la razón y de la ciencia. Los mitos religiosos han desaparecido como niebla al sol de la ciencia. Es tiempo de terminar con las fábulas inventadas por los curas para viejitas estúpidas y crédulas. ¿La creación del mundo y del hombre por un Dios eterno? ¡Fantasías! ¿Paraíso, infierno, eternidad, fuego, diablos, ángeles? ¡Fábulas! ¿La resurrección de Jesús? ¿La resurrección de los muertos? ¡Mitos! ¡Fábulas! No son que el resultado ingenuo del tentativo de explicar cuanto para el hombre es oscuro. Fue así en todas las épocas y en todos los pueblos, hasta cuando la ciencia y la técnica…
Ricardo, levantándose en pie, reaccionó con indignación:
-          Pero profesor, ¡deje de decir estupideces!
-          ¡Pero como te permites! –replico enseguida el profesor.
-          ¡Como se lo permite usted! ¿Cómo hace para estar seguro de lo que está diciendo? ¿Fábulas? Jesús, sus milagros, su resurrección son hechos testimoniados por la historia como lo son las guerras púnicas o el descubrimiento de América. Jesús es un personaje histórico no menos de César o de Aristóteles o de Carlos Magno. El evangelio es un libro que llego a nosotros más seguro de cuanto no hayamos llegado a las Ilíada o la Odisea de Homero o del bello gálico de Julio César. ¡Que fábulas! El cristianismo es la forma más alta del pensamiento humano, el evento histórico más determinante de la historia.
-          Te entiendo, eres joven, y los jóvenes son un poco partidarios y un poco fanáticos.
-          ¡Partidario  y fanático será usted!
-          Tengo a mi favor los más grandes filósofos, los más grandes científicos modernos…
-          Yo prefiero tener de mi parte la verdad.
-          ¡Insolente!
-          ¡Insolente usted! Si se aprovecha porque esta detrás de un escritorio. Pero usted no es el dueño de la verdad.
-          ¡Afuera! Sal inmediatamente del aula. ¡Afuera! Le diré al director de la escuela que intervenga.
-          Haga no más. Pero recuérdese que hay Alguien superior a todos.
Y Ricardo se fue del aula con paso decidido y golpeando la puerta.
“De consecuencia –dijo después de muchos años el protagonista- fui expulsado de la escuela normal, cuando me faltaba poco para rendir los últimos exámenes. Después de estos dos años, fui a la ciudad de Torrijas, donde habitaba mi familia, donde pase más de un año”.
En el 1892, a 19 años, fue llamado para el servicio militar y enviado a las Filipinas. Los padres le ofrecen la posibilidad de “rescatarlo” de la actividad militar, pero Ricardo no acepta. Y se va.