SABÍAS ?
¿SABÍAS?MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS
SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA
¿ Y SU ORIGEN? :
El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".
¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...
¿Cuál es el fìn del MLO?
Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.¿Cómo lograr esto?
A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.
¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.
Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.
Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias
jueves, 11 de marzo de 2021
domingo, 28 de febrero de 2021
MES DE SAN JOSÉ
Su Santidad
el Papa Pío IX, en 27 de abril de 1865, concedió a los que practiquen la
devoción del Mes de marzo en obsequio de San José, 300 días de indulgencia
plenaria para cada día del mes, una indulgencia plenaria en el día que se elija
del mismo mes, habiendo confesado y comulgado y rogado por las intenciones del
santo padre.Acordaos, oh castísimo esposo de la Virgen
María, dulce protector mío San José, no haberse jamás oído decir que alguno de
los que han invocado vuestra protección e implorado vuestro socorro haya
quedado sin consuelo. Animado con esta confianza, vengo a vuestra presencia y
me encomiendo fervorosamente a vuestra bondad. ¡Ah!, no desatendáis mis
súplicas, oh padre adoptivo del Redentor, antes bien, acogedlas favorablemente
y dignaos socorredme con piedad.
Jesús, María y José, amparadme en vida y en mi
última agonía.
Jesús, María y José, recibid cuando yo muera el alma mía.
En sufragio de las almas del purgatorio más
devotas a San José, reza un Padre Nuestro con Ave María y un Gloria.
Fuente: https://hozana.org/es/comunidad/9620-mes-de-san-jose
EN EL MES DE SAN JOSE, UNA ANECDOTA DE DON ORIONE
Cada año las distintas casas de la Obra Don
Orione celebran con especial devoción el día de San José.
Compartimos una anécdota relatada en el libro
"Florecillas de Don Orione", sobre el vínculo entre el Custodio de la
Sagrada Familia y el Santo de la Caridad.
“¿Seria San José en persona?”
“Don Orione estaba siempre escaso de dinero y
con frecuencia eso le creaba no pocas angustias, especialmente en los primeros
tiempos de su apostolado, cuando tenía tantos niños a los cuales quitar el
hambre... Pero la Providencia intervenía.
Aquí está la narración de una de estas
intervenciones, recogida de los labios mismos de Don Orione.
“Estábamos entonces (marzo de 1900) en el
antiguo Convictorio paterno, en el Santa Chiara, y eran años de gran trabajo y
también nuestros jóvenes estudiaban bien y rezaban bien (...). En momentos en
los cuales no teníamos pan, no teníamos nada, fue San José el que vino a
nuestro encuentro. Pero sólo este año parecía que el querido San José no quería
venir a ayudarnos.
Llegó el mes de marzo, y estábamos muy
necesitados de dinero: eran momentos muy penosos, y nos encomendábamos mucho a
San José, que es invocado como administrador, mejor como proveedor de las casas
religiosas, así como fue proveedor de la sagrada Familia. Y verdaderamente,
también con nosotros, demostró siempre ser un buen proveedor... Venía a
animarnos en esta devoción un santo y culto canónico, Mons. Novelli: nos
confortaba, entonces, a esperar bien, a confiar en la ayuda de San José, en
aquellos difíciles momentos, y a orar. El portero, entonces, era nuestro
Zanocchi, luego superior de nuestras casas de América: entonces él no era ni
siquiera clérigo, porque había llegado hacía pocos meses; para probar la virtud
de este joven, para experimentarlo, lo puse a hacer de portero.
Estábamos, entonces, en el mes de San José. Y
en lugar de venir las ayudas, venían los acreedores para hacerse pagar. Yo no
me podía librar de ellos, mientras Mons. Novelli me decía siempre que confié.
Un día estábamos precisamente sin nada. Era la
S del santo: ¡más aún la antevíspera de la fiesta! Pero San José parecía que no
nos quería ayudar. Pero he allí, se presenta en nuestra puerta un señor: yo
estaba arriba y este señor pregunta: “¿Dónde está el Superior?” Y el portero
sube a la carrera y me dice: “Hay un señor que desea hablarle”. “¿Pero quién
es? ¿Es un acreedor?” “No lo conozco”. “¿No es el carnicero? ¿el lechero?”. “No
lo sé”. “¿No dijo si es el del arroz o el de la sal?” “No lo sé”. “¿Es el
muchacho de la Señora Chiesa?”. Se trataba de dar, me parece, a esa proveedora
algunos miles de liras. “¿No lo has visto nunca?”. “No lo he visto nunca”.
“¡Está atento de que no sea un acreedor!”... Éramos entonces unos doscientos.
Parecía una fatalidad: un acreedor detrás del
otro; salía uno, entraba el otro. No creía que ese hombre no era también un
acreedor: pero no se podía reparar, había que ir. De hecho bajé. Las puertas
del colegio de entonces estaban precisamente en ángulo recto con la puerta de
nuestra casa aquí, de la casa madre. Recuerdo con precisión esto: bajo las
escaleras apurado y me encuentro delante de un señor modestamente vestido y con
una barbita rubia. Ese señor me dice: “¿Ud. es el Superior? ¡Aquí hay una
suma!”, y sacó un grueso sobre.
Esto lo recuerdo como si hubiese sucedido esta
mañana. Entonces, como se hace habitualmente, le pregunté si debíamos celebrar
algunas misas: “¿Hay obligaciones? ¿Hay alguna beneficencia que hacer?”. “¡No,
no!”, respondió. “No hay nada. Sólo seguir rezando!”. Yo no lo había visto
nunca. Me miró un instante y, saludándome con una reverencia, partió
rápidamente. Hubiese deseado detenerlo pero, no sé cómo, no tuve coraje de
hacerlo: esa presencia y esas palabras me habían como encantado... Y, mientras
salía, los que estaban presentes dijeron que el rostro de ese señor tenía un no
sé que de celestial... Y entonces nos lanzamos de inmediato sobre sus pasos
para ver donde iba.
Ese señor hizo algunos pasos; salió por la
puerta, descendió el escalón, pero luego no se lo vio más, ni a la izquierda ni
a la derecha, ni bajo los pórticos ni en la iglesia; en el patio estaban solo
los jóvenes. Se mandó de inmediato a dos de ellos para buscarlo, pero fue
inútil. Nosotros nos retiramos todavía más confundidos: tenía un aspecto no de
hombre; había salido apenas y ya había desaparecido. Vino luego Mons. Novelli y
se le narró lo que había sucedido. El dijo: “¡Es San José, es verdaderamente
San José, que ha querido confortarlos!”. Nosotros, de verdad, creímos siempre
que era San José. Pero a Mons. Novelli le expresé una duda: “Era demasiado
jóven, se presentaba demasiado joven con una barba un poco rojiza”.
Él me respondió: “Pero San José no debía ser
viejo, no era viejo. La iconografía lo presentó delante de las generaciones
cristianas así, hizo de él un viejo, para hacer comprender más, para hacer
sentir más la verdad que él no era el padre verdadero de Jesucristo, ¡sino sólo
el padre putativo!”.
Ustedes, sin ánimo de ofenderlos, estarán
ansiosos de saber cuánto dinero había en ese sobre: les bastará saber que había
tanto como para pagar a los acreedores más urgentes y más grandes... Nosotros
le estuvimos siempre agradecidos a San José.
Que este hecho sea transmitido siempre en
reconocimiento a San José por esa providencia extraordinaria. Y he creído bien
hablarles de ello, para que también ustedes, después de este hermoso período de
años pasados, quieran aún agradecerle conmigo...” (Par. 18 - 3 - 1938; D.O.
III, 727 ss.)."
Fuente: Libro "Florecillas de Don
Orione", de Mons. Gemma
EFEMÉRIDES MESSAGGI DON ORIONE
RECORDANDO EL ADIOS DEL PAPA EMERITO BENEDICTO XVI
la última jornada de Benedicto XVI como Papa. Después
de exactamente 2.873 días al frente de la Iglesia católica, fue a las 20.00
horas s hizo efecto su renuncia como Pontífice. Se abria de ese modo un nuevo
capítulo en su vida y sobre todo en la de la Iglesia, que desde hace 700 años
no vivía la dimisión de un Pontífice.
El Papa, que hace ya días que tiene hechas las
maletas, consagrará el día a los adioses. A las 11.00 horas, se despedio
personalmente de los cardenales, con los que se reunió en la sala Clementina
del Palacio Apostólico Vaticano. El colegio cardenalicio estuvo casi al
completo, ya que desde hacia 17 días
Benedicto XVI anunció su decisión de dimitir tuvieron tiempo suficiente para
congregarse muchos de ellos en Roma.
Pero el plato fuerte de la jornada, la imagen que ha
quedado para la Historia y que ha sido recogida por las cámaras de televisión,
es la que ha mostrado a Benedicto XVI abandonando el Vaticano a bordo de un
helicóptero. Cuando vuelva a poner el pie en el suelo del Vaticano, dentro de
alrededor de un par de meses, ya no será Papa, sino Papa Emérito.
Cuando se contemplaba al Papa a escasos metros del
helicóptero blanco, sus fieles podían leer en su cuenta de Twitter, @Pontifex:
"Gracias por vuestro amor y cercanía. Que experimentéis siempre la alegría
de tener a Cristo como el centro de vuestra vida".
Poco antes, en el Patio de San Dámaso del Vaticano, el
Papa fue despedido por el cardenal Tarcisio Bertone, el Secretario de Estado, y
por otros miembros de la curia. Acto seguido el Pontífice, que en abril
cumplió años, recorrió una pequeña
distancia en coche y se subió al helicóptero junto a su secretario personal, el
padre Georg Gaenswein. El aparato despegó y puso rumbo hacia Castel Gandolfo,
la localidad a 23 kilometros de Roma en la que se encuentra la residencia de
verano de los Papas y donde Benedicto XVI ha pasado en los últimos años sus
vacaciones.
Sus próximas semanas
Ratzinger vivio en Castel Gandolfo las primeras
semanas después de que entro en vigor su renuncia, unos dos meses en total. La
versión oficial es que Ratzinger permanecerá en Castel Gandolfo mientras se
termina de poner a punto el Mater Ecclesi, el convento situado dentro del Vaticano
al que Benedicto XVI se retirará cuando sea elegido su sucesor. Pero la
realidad es que se quita de en medio para evitar arrojar la más mínima sombra
sobre el cónclave que elegirá al nuevo Papa o sobre los primeros días de
andadura de su sucesor. Además, ya ha anunciado que a partir del momento de su
dimisión vivirá 'oculto del mundo', dedicado a una vida de oración y
meditación.
El viaje en helicóptero desde el Vaticano a Castel
Gandolfo fue breve: menos de 15 minutos. Benedicto XVI llevo a cabo un último
acto público de su Pontificado. Se asomo al balcón del palacio apostólico de
Castel Gandolfo, para saludar a los fieles de esa localidad y a los turistas y
curiosos que acudieron a la misma para despedirle.
A las 20.00 horas, Joseph Ratzinger renuncio al
Pontificado, poniendo fin a un Papado que comenzó el 19 de abril de 2005,
cuando en la tercera votación fue elegido Pontífice. A partir de ahí, empezo
una nueva vida, todo cambio para él. Bueno, no todo: seguirá llamándose
Benedicto XVI, aunque su título desde ese momento será el de 'Papa emérito' o
'Romano Pontífice emérito', como él mismo ha decidido. "Ha consultado al
cardenal camarlengo, a la secretaría de Estado y al colegio cardenalicio para
recibir consejo. Pero la decisión ha sido suya. Ha dicho: deseo llamarme
así", destaca Federico Lombardi, el portavoz vaticano.
Benedicto XVI seguirá vistiendo de blanco, aunque con
una sotana más sencilla que la de Papa, sin la pequeña capa adosada que lleva
la de los Pontífices. Tampoco llevará ya el anillo de Pescador ni el sello que
utilizaba. Ambos se supone que serán destruidos, como ocurre a la muerte de un
Papa. Y también dejará de calzar sus famosos zapatos rojos, que algún
malpensado decía que eran de Prada. Se verán sustituidos por unos simples zapatos
marrones.
"Sono un pellegrino che inizia l'ultima tappa del
suo pellegrinaggio qui sulla terra. Andiamo avanti insieme col Signore per il
bene della Chiesa e dell'umanità." (L'ultimo saluto di Benedetto XVI ai
fedeli a Castel Gandolfo)
jueves, 25 de febrero de 2021
26 FEBRERO/ EFEMERIDES ORIONITA
miércoles, 24 de febrero de 2021
25 FEBRERO 1920, DON ORIONE A DON STERPI
En la correspondencia con Don Sterpi, encontramos, por ejemplo, una breve página, una hoja suelta que dice muchas cosas; es del 25 de febrero de 1920 y proviene de la Casa Madre, es decir del "Paterno" de Tortona (en general, la casa matriz de un instituto es una fortaleza de orden y de solidez...). Don Orione escribe a Don Sterpi, que se halla en Roma, resolviendo algunas cuestiones: "Aquí se vive una situación insostenible. Todos os esperan, pero cada día debo soportar los insultos de dos o tres mujeres que parecen haberse pasado una contraseña.
Verdaderamente, en estos momentos no lo necesito... Ayer ha venido el lechero y después otro, al que se le deben más de 400 liras, el de las cacerolas, después la panadera, la carnicera, etc...".
Círculo de acreedores alrededor del "dispendioso" Don Orione o, lo que es peor, de acreedoras: en este caso, como se sabe, la situación puede asumir aspectos de alboroto... Y el Fundador, asediado, ¡haciendo el papel de charlatán y quizás de despilfarrador!
Sin embargo, todo esto obedece a razones independientes de la voluntad de Don Orione: en realidad, ocurre que el Patronato estatal, que tantos niños confío a las casas de la Obra, nopaga, a su vez, lo que les debe. El "Paterno" es acreedor de enormes sumas de aquel ente y no logra cobrarlas, al punto de que, en la misma carta, el Fundador comenta: "Decir que el gobierno no tiene fondos no satisface a los acreedores, que esperan desde octubre... Si hay dinero para pagar a los empleados debe haber también para pagar a los huérfanos. Que el Patronato pague lo que debe. No regreséis sin el dinero...".
Se trata, en efecto, de lo imprevisto en la estructura de la obra: las casas, al no ser estatales, son auxiliadas en última instancia y en distinta medida; sin embargo, el Fundador asume riesgos y contrastes y palabras viles para mantener la sagrada libertad y la dinámica de su acción de educador.
Por supuesto, su salud se resiente. El corazón, por ejemplo, es el órgano que sufre el contragolpe en primer lugar y de manera más intensa. "Desde hace algunos días tengo un poco de dolor al corazón, pero estoy muy bien..."; y en otra esquela: "Desde hace tiempo sufro mucho del corazón y por las mañanas no estoy seguro de llegar a la noche, y así también estoy cuando me acuesto por las noches". Pero, a pesar de todo, le dice a Don Sterpi, que lo llama desde Roma para poder contar con esa ayuda prodigiosa que es la influencia personal del Fundador en las conversaciones romanas: "Si es realmente necesario, iré...". Y concluye: "Animaos en el Señor, se diría que nuestra pasión comienza hoy; puesto que hoy, con estos dolores, debemos comenzar a servir a Dios y a su Iglesia...miércoles, 17 de febrero de 2021
lunes, 15 de febrero de 2021
jueves, 11 de febrero de 2021
FAMILIA EN MOVIMIENTO EN EL AÑO DEL CENTENARIO
A comienzos del año 2019 se realizó un encuentro entre los Consejos Provinciales de los Hijos de Divina Providencia (FDP) y las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad (PHMC), el Consejo Regional del Instituto Secular Orionita (ISO) y la Coordinación Territorial del Movimiento Laical Orionita (MLO), con el fin de iniciar el camino de preparación para la celebración de un gran acontecimiento para toda la Familia Carismática Orionita: el centenario de la primera venida de san Luis Orione a tierra latinoamericana.
Coincidimos, entonces, en que este evento nos tendría
que ayudar a tener una mirada actual, a la vez que con proyección al futuro, de
nuestra vida y acción como Familia, revalorizando lo que hacemos.
A partir de allí, nos propusimos actualizar el
carisma, viviendo la espiritualidad orionita en nuestra sociedad, con formación
y apertura a las comunidades.
Así, estamos seguros que lograremos fortalecer los vínculos,
trabajando en comunión como Familia Carismática.
Nuestra identidad para el centenario En aquel
encuentro, luego de una agradable jornada
de trabajo, se constituyó una pequeña comisión con representantes
de las cuatro ramas, con la misión de animar la elaboración de un lema
motivador, un logo, una canción y una oración. Para que este trabajo fuera más
participativo, se llamó a un concurso abierto, convocando a todas las
comunidades a que enviaran sus propuestas sobre la realización del logotipo y
la canción que serían oficiales de la celebración.
La respuesta no se hizo esperar. Llegaron numerosos trabajos,
lo que hizo difícil la selección, ya que todos eran el reflejo de miradas
orionitas sobre este gran acontecimiento.
El tiempo fue transcurriendo y, finalmente, a mediados
de este año se pudieron dar a conocer el lema, el logo, la canción y la oración
que nos motivarán a rezar, reflexionar y festejar como Familia y en nuestras
comunidades. Los compartimos a continuación.
Guía de lectura
Pag. 13: La oración del Centenario
Pag. 14 y 15: Para comunicar los 100 años de Don Orione
en América Latina
Pag. 16: Testimonios en el camino al Centenario
Pag. 18: Memoria y balance para surfear el futuro
Pag. 20: Don Orione con ojos latinoamericanos
El 13 de noviembre de 2021 se cumplirán 100 años de la
llegada de Don Orione a Latinoamérica. Es un gran motivo de acción de gracias de
toda la Familia Orionita. En estas páginas compartimos el camino de la
preparación, el mensaje que nos guiará en la celebración y lecturas para reflexionar
sobre los nuevos desafíos que debemos asumir como profetas de la caridad en el
siglo veintiuno.
miércoles, 10 de febrero de 2021
MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA XXIX JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO
Uno solo es vuestro Maestro y todos vosotros sois
hermanos (Mt 23,8). La relación de confianza, fundamento del cuidado del
enfermo
Queridos hermanos y hermanas:
La celebración de la 29.a Jornada Mundial del Enfermo,
que tendrá lugar el 11 de febrero de 2021, memoria de la Bienaventurada Virgen
María de Lourdes, es un momento propicio para brindar una atención especial a
las personas enfermas y a quienes cuidan de ellas, tanto en los lugares
destinados a su asistencia como en el seno de las familias y las comunidades.
Pienso, en particular, en quienes sufren en todo el mundo los efectos de la
pandemia del coronavirus. A todos, especialmente a los más pobres y marginados,
les expreso mi cercanía espiritual, al mismo tiempo que les aseguro la solicitud
y el afecto de la Iglesia.
1. El tema de esta Jornada se inspira en el pasaje
evangélico en el que Jesús critica la hipocresía de quienes dicen, pero no
hacen (cf. Mt 23,1-12). Cuando la fe se limita a ejercicios verbales estériles,
sin involucrarse en la historia y las necesidades del prójimo, la coherencia
entre el credo profesado y la vida real se debilita. El riesgo es grave; por
este motivo, Jesús usa expresiones fuertes, para advertirnos del peligro de
caer en la idolatría de nosotros mismos, y afirma: «Uno solo es vuestro maestro
y todos vosotros sois hermanos» (v. 8).
La crítica que Jesús dirige a quienes «dicen, pero no
hacen» (v. 3) es beneficiosa, siempre y para todos, porque nadie es inmune al
mal de la hipocresía, un mal muy grave, cuyo efecto es impedirnos florecer como
hijos del único Padre, llamados a vivir una fraternidad universal.
Ante la condición de necesidad de un hermano o una
hermana, Jesús nos muestra un modelo de comportamiento totalmente opuesto a la
hipocresía. Propone detenerse, escuchar, establecer una relación directa y
personal con el otro, sentir empatía y conmoción por él o por ella, dejarse
involucrar en su sufrimiento hasta llegar a hacerse cargo de él por medio del
servicio (cf. Lc 10,30-35).
2. La experiencia de la enfermedad hace que sintamos
nuestra propia vulnerabilidad y, al mismo tiempo, la necesidad innata del otro.
Nuestra condición de criaturas se vuelve aún más nítida y experimentamos de
modo evidente nuestra dependencia de Dios. Efectivamente, cuando estamos
enfermos, la incertidumbre, el temor y a veces la consternación, se apoderan de
la mente y del corazón; nos encontramos en una situación de impotencia, porque
nuestra salud no depende de nuestras capacidades o de que nos “angustiemos”
(cf. Mt 6,27).
La enfermedad impone una pregunta por el sentido, que
en la fe se dirige a Dios; una pregunta que busca un nuevo significado y una
nueva dirección para la existencia, y que a veces puede ser que no encuentre
una respuesta inmediata. Nuestros mismos amigos y familiares no siempre pueden
ayudarnos en esta búsqueda trabajosa.
A este respecto, la figura bíblica de Job es
emblemática. Su mujer y sus amigos no son capaces de acompañarlo en su
desventura, es más, lo acusan aumentando en él la soledad y el desconcierto.
Job cae en un estado de abandono e incomprensión. Pero precisamente por medio
de esta extrema fragilidad, rechazando toda hipocresía y eligiendo el camino de
la sinceridad con Dios y con los demás, hace llegar su grito insistente a Dios,
que al final responde, abriéndole un nuevo horizonte. Le confirma que su
sufrimiento no es una condena o un castigo, tampoco es un estado de lejanía de
Dios o un signo de su indiferencia. Así, del corazón herido y sanado de Job,
brota esa conmovida declaración al Señor, que resuena con energía: «Te conocía
sólo de oídas, pero ahora te han visto mis ojos» (42,5).
3. La enfermedad siempre tiene un rostro, incluso más
de uno: tiene el rostro de cada enfermo y enferma, también de quienes se
sienten ignorados, excluidos, víctimas de injusticias sociales que niegan sus
derechos fundamentales (cf. Carta enc. Fratelli tutti, 22). La pandemia actual
ha sacado a la luz numerosas insuficiencias de los sistemas sanitarios y
carencias en la atención de las personas enfermas. Los ancianos, los más
débiles y vulnerables no siempre tienen garantizado el acceso a los
tratamientos, y no siempre es de manera equitativa. Esto depende de las
decisiones políticas, del modo de administrar los recursos y del compromiso de
quienes ocupan cargos de responsabilidad. Invertir recursos en el cuidado y la
atención a las personas enfermas es una prioridad vinculada a un principio: la
salud es un bien común primario. Al mismo tiempo, la pandemia ha puesto también
de relieve la entrega y la generosidad de agentes sanitarios, voluntarios,
trabajadores y trabajadoras, sacerdotes, religiosos y religiosas que, con
profesionalidad, abnegación, sentido de responsabilidad y amor al prójimo han
ayudado, cuidado, consolado y servido a tantos enfermos y a sus familiares. Una
multitud silenciosa de hombres y mujeres que han decidido mirar esos rostros,
haciéndose cargo de las heridas de los pacientes, que sentían prójimos por el
hecho de pertenecer a la misma familia humana.
La cercanía, de hecho, es un bálsamo muy valioso, que
brinda apoyo y consuelo a quien sufre en la enfermedad. Como cristianos,
vivimos la projimidad como expresión del amor de Jesucristo, el buen
Samaritano, que con compasión se ha hecho cercano a todo ser humano, herido por
el pecado. Unidos a Él por la acción del Espíritu Santo, estamos llamados a ser
misericordiosos como el Padre y a amar, en particular, a los hermanos enfermos,
débiles y que sufren (cf. Jn 13,34-35). Y vivimos esta cercanía, no sólo de
manera personal, sino también de forma comunitaria: en efecto, el amor fraterno
en Cristo genera una comunidad capaz de sanar, que no abandona a nadie, que
incluye y acoge sobre todo a los más frágiles.
A este respecto, deseo recordar la importancia de la
solidaridad fraterna, que se expresa de modo concreto en el servicio y que
puede asumir formas muy diferentes, todas orientadas a sostener al prójimo.
«Servir significa cuidar a los frágiles de nuestras familias, de nuestra
sociedad, de nuestro pueblo» (Homilía en La Habana, 20 septiembre 2015). En
este compromiso cada uno es capaz de «dejar de lado sus búsquedas, afanes,
deseos de omnipotencia ante la mirada concreta de los más frágiles. […] El
servicio siempre mira el rostro del hermano, toca su carne, siente su
projimidad y hasta en algunos casos la “padece” y busca la promoción del
hermano. Por eso nunca el servicio es ideológico, ya que no se sirve a ideas,
sino que se sirve a personas» (ibíd.).
4. Para que haya una buena terapia, es decisivo el
aspecto relacional, mediante el que se puede adoptar un enfoque holístico hacia
la persona enferma. Dar valor a este aspecto también ayuda a los médicos, los
enfermeros, los profesionales y los voluntarios a hacerse cargo de aquellos que
sufren para acompañarles en un camino de curación, gracias a una relación
interpersonal de confianza (cf. Nueva Carta de los agentes sanitarios [2016],
4). Se trata, por lo tanto, de establecer un pacto entre los necesitados de
cuidados y quienes los cuidan; un pacto basado en la confianza y el respeto
mutuos, en la sinceridad, en la disponibilidad, para superar toda barrera
defensiva, poner en el centro la dignidad del enfermo, tutelar la
profesionalidad de los agentes sanitarios y mantener una buena relación con las
familias de los pacientes.
Precisamente esta relación con la persona enferma
encuentra una fuente inagotable de motivación y de fuerza en la caridad de
Cristo, como demuestra el testimonio milenario de hombres y mujeres que se han
santificado sirviendo a los enfermos. En efecto, del misterio de la muerte y
resurrección de Cristo brota el amor que puede dar un sentido pleno tanto a la
condición del paciente como a la de quien cuida de él. El Evangelio lo
testimonia muchas veces, mostrando que las curaciones que hacía Jesús nunca son
gestos mágicos, sino que siempre son fruto de un encuentro, de una relación
interpersonal, en la que al don de Dios que ofrece Jesús le corresponde la fe
de quien lo acoge, como resume la palabra que Jesús repite a menudo: “Tu fe te
ha salvado”.
5. Queridos hermanos y hermanas: El mandamiento del
amor, que Jesús dejó a sus discípulos, también encuentra una realización
concreta en la relación con los enfermos. Una sociedad es tanto más humana
cuanto más sabe cuidar a sus miembros frágiles y que más sufren, y sabe hacerlo
con eficiencia animada por el amor fraterno. Caminemos hacia esta meta,
procurando que nadie se quede solo, que nadie se sienta excluido ni abandonado.
Le encomiendo a María, Madre de misericordia y Salud
de los enfermos, todas las personas enfermas, los agentes sanitarios y quienes
se prodigan al lado de los que sufren. Que Ella, desde la Gruta de Lourdes y
desde los innumerables santuarios que se le han dedicado en todo el mundo,
sostenga nuestra fe y nuestra esperanza, y nos ayude a cuidarnos unos a otros
con amor fraterno. A todos y cada uno les imparto de corazón mi bendición.
Roma, San Juan de Letrán, 20 de diciembre de 2020,
cuarto domingo de Adviento.
Francisco
martes, 2 de febrero de 2021
¡¡¡¡ FELIZ DÍA DE LA VIDA CONSAGRADA !!!!
Oremos por los que han consagrado su Vida al Señor. Demos gracias por nuestros religiosos y religiosas.
“Animo, digámonos, quiero ser sacerdote y religioso según el corazón de Dios y de la Iglesia, oraré, me mortificaré, trabajaré, estudiaré, haré todo tipo de esfuerzos, pero quiero ser lo que Dios quiere de mí, no quiero ser indigno de la vocación divina: sacerdote y religioso de fe, de espíritu, de caridad; quiero ser hombre de Dios modelado según la forma de Jesucristo.” (Don Orione)
domingo, 31 de enero de 2021
EFEMERIDES MESSAGGI DON ORIONE
1940: Inicio del servicio de los orionini religiosos de los Teléfonos y más tarde de la Oficina de Correos en la Ciudad del Vaticano. Don Orione, enfermo, se recupera en Tortona.
1945 – En Italia, se introduce el sufragio universal, dando a las mujeres el derecho a votar por primera vez..
sábado, 30 de enero de 2021
4TA PARTE, DON ORIONE LLEGA A ARGENTINA , DEL LIBRO DON ORIONE, LATINOAMERICA Y ARGENTINA.
Don Orione en Argentina
El domingo 13 de noviembre de 1921, al atardecer, Don
Orione por fin desembarca en el puerto de Bs As, donde lo esperaba su amigo de
la Nunciatura Mons Maurilio Silvani quien lo acompaña hasta la casa de los
redentoristas,46 como leemos en el diario
católico “El Pueblo”, que los días 14 y 15,
informaba:47
“El R. P. Luis Orione”
“Como hemos venido anunciando, llegó el domingo a esta
capital a bordo del “Deseado”, el R. P. Orione, fundador de la “Pequeña Obra de
la Divina Providencia” El distinguido viajero habíase dispuesto concurrir a la
gran peregrinación a Luján que realizaban en ese día los católicos italianos,
pero no pudo hacerlo por dificultades puestas por la dirección sanitaria de la
vecina orilla, que demoró la salida del vapor” “En el desembarcadero fue
recibido el Padre Orione, por el auditor de la Nunciatura Monseñor Maurilio Silvani,
quien le acompañó hasta su alojamiento en la casa de los padres redentoristas,
anexa a la iglesia de las Victorias”
“Ayer por la mañana el distinguido sacerdote visitó al
Excelentísimo Señor Arzobispo y al gobernador eclesiástico Monseñor Duprat, siendo
objeto de un entusiasta y cariñoso recibimiento”
“Por la tarde, el Padre Orione hizo una visita al
Excelentísimo Señor Nuncio Apostólico y más tarde se trasladó al local de la
Liga Argentina de Damas Católicas en momentos en que se celebraba una reunión,
y allí tuvo ocasión de saludar al Asesor General de la U.P.C.A. (Unión Popular
Católica Argentina), Monseñor Miguel De Andrea”
“El sábado próximo, a las nueve, el Padre Orione
celebrará Misa en la capilla del Colegio del Sagrado Corazón en la calle Callao
y con ese motivo dirigirá una alocución en italiano a las Hijas de María de ese
Instituto”.
En esos primeros días Don Orione visita al reciente
Obispo de La Plata, Mons Alberti, quien había manifestado su voluntad de ser el
“protector” de Don Orione y su obra en Argentina, y de quien recibe varios
ofrecimientos El 14, le escribe al P Zanocchi:
“ estoy en Buenos Aires desde ayer, luego de un viaje
hermosísimo, desde Río de Janeiro hasta aquí, de cinco días de mar. Me hospedan
los Redentoristas, y me quedaré aquí unos 15 días; en ese tiempo espero hacer
todo, y volver a Brasil ()
Mañana voy a ver a Mons Alberti, Obispo de La Plata, y
muy influyente, que ‘quiere ser el primer protector de los Hijos de la Divina
Providencia en Argentina’. Él me pagó el pasaje de venida, y pasado mañana
celebraré a los pies de la prodigiosa Virgen de Luján”48
Y dos días después, fue efectivamente a Luján:
“Ayer estuve en La Plata y esta mañana a los pies de
Ntra. Sra. de Luján, nuestra amabilísima madre, en cuyas manos me he vuelto a
poner una vez más, a mí mismo y a la causa de los huérfanos”49
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46 NdE: Papasogli, erróneamente, dice escalabrinianos (G. Papasogli, Vida de Don Orione, Buenos Aires, Pequeña Obra de la Divina Providencia, 2006, 260)
47 Ya en su edición del día 12, “El Pueblo” anunciaba: “El sacerdote Luis Orione. Tendrá mañana la ciudad de Buenos Aires la dicha de recibir una visita que será memorable en los anales de la beneficencia cristiana. El sacerdote Luis Orione, fundador de la Pequeña Obra de la Divina Providencia, padre de los niños huérfanos y desamparados, llega mañana a la República Argentina, para conocer de cerca nuestro país, a nuestros niños pobres, a los que no tienen un protector, un maestro, un amigo que les instruya, los eduque, los haga útiles a sí mismos y a la sociedad....”. 48Carta al P. Zanocchi, del 14 de noviembre de 1921 (Scritti 59, 49).
49 Carta del 16 de noviembre de 1921, al Dr. Caratti, vinculado al diario católico “El Pueblo” (Scritti 74, 88)

















