SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


sábado, 8 de enero de 2022

DON ORIONE IRRADIÓ LA LUZ DEL CRISTIANISMO EN MEDIO DE TORMENTAS IDEOLÓGICAS

 

 


El 13 de abril de 1895, Luis Orione fue ordenado sacerdote y, al mismo tiempo, el Obispo impuso el hábito clerical a seis alumnos de su colegio. En poco tiempo, Don Orione abrió nuevas casas en Mornico Losana (Pavía), en Noto (Sicilia), en Sanremo, en Roma.

Alrededor del joven Fundador crecieron clérigos y sacerdotes que formaron el primer núcleo de la Pequeña Obra de la Divina Providencia. En 1899 inició la rama de los ermitaños de la Divina Providencia. El Obispo de Tortona, Mons. Igino Bandi, con Decreto del 21 de marzo de 1903, reconoció canónicamente a los Hijos de la Divina Providencia (sacerdotes, hermanos coadjutores y ermitaños), congregación religiosa masculina de la Pequeña Obra de la Divina providencia, dedicada a “colaborar para llevar a los pequeños, los pobres y el pueblo a la Iglesia y al Papa, mediante las obras de caridad”, profesando un IV voto de especial “fidelidad al Papa”.En las primeras Constituciones de 1904, entre los fines de la nueva Congregación aparece el de trabajar “para alcanzar la unión de las Iglesias separadas”.

Animado por una gran pasión por la iglesia y por la salvación de las almas, se interesó activamente por los problemas emergentes en aquel tiempo, como la libertad y la unidad de la Iglesia, la “cuestión romana”, el modernismo, el socialismo, la cristianización de las masas obreras.

Socorrió heroicamente a las poblaciones damnificadas por los terremotos de Reggio y de Messina (1908) y por el de la Marsica (1915). Por deseo de Pío X fue Vicario General de la diócesis de Messina durante tres años.

A los veinte años de la fundación de los Hijos de la Divina Providencia, como en “una única planta con muchas ramas”, el 29 de junio de 1915 dio inicio a la Congregación de las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad, animadas por el mismo carisma fundacional y, en el 1927, las Hermanas adoratrices Sacramentinas invidentes, a las que se añadirán después las Contemplativas de Jesús Crucificado.

Organizó a los laicos en las asociaciones de las “Damas de la Divina Providencia”, los “Ex Alumnos” y los “Amigos”. Después tomará cuerpo el Instituto Secular Orionino y el Movimiento Laical Orionino.

Después de la primera guerra mundial (1914-1918) se multiplicaron las escuelas, colegios, colonias agrícolas, obras caritativas y asistenciales. Entre las obras más características, creó los “Pequeños Cottolengos”, para los que sufren y los abandonados, surgidos en la periferia de las grandes ciudades como “nuevos púlpitos” desde los que hablar de Cristo y de la Iglesia, “faros de fe y de humanidad”.

El celo misionero de Don Orione, que ya se había manifestado con el envío a Brasil en 1913 de sus primeros religiosos, se extendió después a Argentina y Uruguay (1921), Inglaterra (1935) y Albania (1936). En 1921-1922 y en 1934-1937, él mismo realizó dos viajes a América Latina, Argentina, Brasil y Uruguay, llegando hasta Chile.

Gozó de la estima personal de los Papas y de las autoridades de la Santa Sede, que le confiaron numerosos y delicados encargos para resolver problemas y curar heridas tanto dentro de la Iglesia como en las relaciones con el mundo civil. Fue predicador, confesor y organizador infatigable de peregrinaciones, misiones, procesiones, “belenes vivientes” y otras manifestaciones populares de la fe. Muy devoto de la Virgen, promovió su devoción por todos los medios y, con el trabajo manual de sus clérigos, construyó los santuarios de la Virgen de la Guardia en Tortona y de la Virgen de Caravaggio en Fumo.

En el invierno de 1940, intentando aliviar los problemas de corazón y pulmones que sufría, fue a la casa de Sanremo, aunque, como decía, “no es entre las palmeras donde deseo vivir y morir, sino entre los pobres que son Jesucristo”. Después de tan sólo tres días, rodeado del afecto de sus hermanos, Don Orione falleció el 12 de marzo de 1940, suspirando “!Jesús! !Jesús! Voy”.

 

Su cuerpo, intacto en el momento de la primera exhumación en 1965, fue puesto en un lugar de honor en el santuario de la Virgen de la Guardia de Tortona, después de que, el 26 de octubre de 1980, Juan Pablo II inscribiera su nombre en el elenco de los Beatos.

Su Santidad Juan Pablo II lo canonizó el 16 de Mayo de 2004

.REPORTE CATOLICO LAICO

FIESTA, EL BAUTISMO DEL SEÑOR

 



La Iglesia celebra cada año el Domingo del Bautismo del Señor en el fin de semana posterior a la Solemnidad de la Epifanía, que tradicionalmente recuerda la adoración de los tres Reyes Magos al niño Jesús.

La celebración del Bautismo de Cristo señala la culminación del tiempo natalicio y es también el domingo que da paso al tiempo ordinario en el calendario litúrgico.

este año 2021 el Papa no bautizará a los hijos de empleados del Vaticano, ni de otras familias, para evitar el riego del contagio por Covid 19, repasemos lo que nos dijo el año pasado.

En el año 2020,   En la fiesta del Bautismo del Señor el Papa Francisco invitó a los padres a no olvidar que la tarea fundamental que ahora tienen por delante es la transmisión de la fe. “Vosotros traéis al Bautismo a vuestros hijos. Este es el primer paso para aquella tarea que tenéis de la transmisión de la fe. Tenemos necesidad del Espíritu Santo para transmitir a fe, solos no podemos. Poder transmitir la fe es una gracia del Espíritu Santo”, dijo al comenzar.

El Papa continuó: “La transmisión de la fe solamente puede hacerse en ‘dialecto’. En el dialecto de la familia, de papá y mamá, del abuelo y la abuela. Después vendrán los catequistas a desarrollar esta primera transmisión. Con ideas, explicaciones, pero no os olvidéis de que se hace en dialecto. Y si falta el dialecto, si en casa no se habla entre los padres la lengua del amor, la transmisión no es tan fácil, no se podrá hacer”.

“No os olvides. Vuestra tarea es transmitir la fe, pero con el dialecto del amor, de vuestra casa, de vuestra familia. También ellos tienen su propio dialecto, que nos hace bien escucharlo. Francisco añadió que “Jesús nos aconseja que seamos como ellos, hablar como ellos. No olvidemos la lengua de los niños, ellos hablan como pueden, pero le gusta mucho a Jesús”.

Para terminar, pidió “que vuestras oraciones sean siempre sencillos como ellos. El dialecto de los padres de que el amor puede transmitir la fe”.

ofreció un consejo a los padres: “si ellos comienzan a hacer el concierto (llorar) porque no están cómodos, tienen calor, o tienen hambre, dadles de amamantar, sin miedo, porque también esto es un lenguaje de amor”.

viernes, 7 de enero de 2022

8 ENERO, TAREA ESPECÍFICA DEL SUPERIOR EN LA COMUNIDAD



 

 

  En Argentina, Don Orione tuvo que resolver situaciones concretas, como las que ocurren hoy y a las que debemos reaccionar.

 La tarea específica del superior es cuidar el carácter "religioso" y la "vida común" de la comunidad.

          Ciertamente nadie duda de la apostolicidad y proximidad a las personas vividas y transmitidas por Don Orione, pero en sus elecciones prácticas reaccionó a un estilo “¿secular”?  individual? de apostolado e inculcado la vida fraterna en comunidad como condición y bien indispensable de los religiosos.

            Escribe a Don Zanocchi que tiene firmeza con respecto a un cohermano digno.

            "Don Contardi volvió a entrar en las carpas de la Congregación, y con espíritu de humildad se puso en plena obediencia y vida religiosa. En conciencia ya no puedo tolerar que un religioso esté fuera de la comunidad. No puedo admitir excusas ni proteccionismo: Todos ustedes deben estar  interesados ​​en la vida religiosa Sobre todo, quiero que tengan un gran vínculo de caridad entre ustedes: un gran espíritu de disciplina y unión y una gran observancia en la vida religiosa.

            Haz todo con caridad, pero con determinación. Vigila, ama en Jesucristo Crucificado, soporta, perdona y pastorea las almas de los Religiosos que te han confiado el dulce y delicioso pasto de la caridad y la humildad.

            Sé enemigo abierto de los vicios, pero médico de los viciosos: velar, orar y buscar en el Corazón de Jesús todos los medios para restaurar en el nuestro una vigorosa salud espiritual y religiosa: la vida religiosa ". [3]

            El XIV Capítulo General lanzó una alarma y una urgencia por la pérdida de identidad y práctica de la vida religiosa de los (muchos) cohermanos que viven en las parroquias. Es muy fácil asumir una vida, de hecho, con la dinámica del clero diocesano, muy individual y emocional y prácticamente desvinculada de los lazos de la vida religiosa comunitaria.

            El apostolado en la parroquia, ya escribía Don Orione, "si los religiosos no están más que bien formados, se aleja y se aparta del espíritu de regularidad religiosa". [4]

            El apostolado en las parroquias no estaba ni está en cuestión: ¿se cuestiona la vida en común y la modalidad “religiosa”? de vida de religiosos y gestión parroquial.


[3] Carta de 19.7.1929, Escritos 1, 97.

[4] Carta del 26 de enero de 1934, Escritos 1, 160.

 

 

8 DE ENERO DE 1925 LLEGAN REFUERZOS DE SACERDOTES PARA ARGENTINA




 
A medida que los compromisos aumentaban en la Argentina, eran necesarios más brazos para hacer frente a las necesidades de la obra, por lo que el padre  José Zanocchi por un lado y el padre José Dutto por la suya solicitaron ayuda para que envíe refuerzo de personal, recién en septiembre  de 1924, Don Orione pudo tomar la decisión de enviar a dos sacerdotes Salvatore Salvatori y Cesar Di Salvatore, éste venía con el expreso pedido de Don Orione que se desempeñe como maestro de novicios,, que llegaron al país el 8 de enero de 1925.Así se pudieron consolidar las obras en Argentina.

Pero surgió un inconveniente, la salud de los recién llegados no eran muy buenas, por lo que se tuvieron que hacer algunos cambios de planes., esto dice el p. Humberto Zanatta " después de algunos días de permanencia en Victoria Buenos Aires, el 19 de enero, el padre Cesar Di Salvatore, fue destinado a la naciente obra de Mar del Plata en ayuda del p. José Montagna y del hermano José Dondero, allí se quedó hasta el 25 de septiembre, cuando por motivos de salud pasó a Marcos Paz para colaborar con el padre Enrique Contardi" El mismo padre Di Salvatore cuenta a Don Orione .." me permito hacerle saber que durante los tres años ( en modo particular en 1928) en el que estuve como Director del Colegio, he omitido la meditación, casi todos los días; el rezo del breviario debí dejarlo y cultivar mi vida espiritual solo cuando las fuerzas me lo permitían ..."

fuente: Los curas del puerto del padre Fernando Fornerod. pag 79

jueves, 6 de enero de 2022

LOS INICIOS DE LA CONGREGACIÓN, 7 ENERO

 

 

Autor: Don Flavio Peloso, FDP
Los inicios de la fundación, la elección del nombre, la concepción organizativa, la finalidad ecuménica, la relación fin-obras en la espiritualidad y en el apostolado.
¿Cuál era, en los inicios, la intención de Don Orione al concebir la fundación que pronto él mismo empezó a llamar Obra de la Divina Providencia? ¿Es verdad que empezó como una congregación papalina (la Compañía del Papa) para después pasar a una congregación caritativa (la Pequeña Obra de la Divina Providencia)? ¿Qué tipo de relación introdujo entre los distintos componentes religiosos y laicales de las nuevas instituciones a las que transmitió el mismo carisma? Y la finalidad ecuménica ¿es suya o se la sugirió León XIII? La respuesta a estas preguntas tiene un claro interés histórico, pero nos importa más su carácter iluminador para la comprensión del camino actual de la familia orionista.

¿QUÉ RELACIÓN EXISTE ENTRE LA COMPAÑÍA DEL PAPA Y LA OBRA DE LA DIVINA PROVIDENCIA?
Una de las dudas más frecuentes sobre la historia de los orígenes tiene que ver con la denominación dada a la institución que Don Orione iba desarrollando. ¿Fue Compañía del Papa el primer nombre elegido por Don Orione para la nueva institución? ¿Y por qué ese título desaparece del todo? ¿Es además cronológicamente verdad que “nuestro pequeño Instituto, que por bondad del Señor, surge bajo la denominación de Obra de la Divina Providencia”? (1) No es sólo cuestión de nombre, dado que por un inexacto conocimiento de los orígenes se puede ir derivando hacia una conclusión equivocada respecto al carisma. Podría resumirse en esta afirmación: “Don Orione comenzó con el Papa (Compañía del Papa) y terminó con los Pobres (Obra de la Divina Providencia)”.
Desde luego, está bien documentado que Don Orione llamó a su fundación Obra de la Divina Providencia desde el inicio. (2) Cuando manifestó el deseo de buscar la aprobación de la Compañía del Papa, no pretendía referirse a la fundación como tal, en sentido completo, sino a una parte de la misma. De hecho, en la intención de Don Orione, el diseño era constituir en el seno de la Obra de la Divina Providencia un grupo de religiosos – llamado la Compañía del Papa – los cuales, además de una particular consagración a la causa papal común a toda la Obra, hubiesen tenido competencias de responsabilidad y de enlace en relación a las otras familias religiosas que se estaban desarrollando como “ramas” o como “pétalos”, para mantener entre ellas la unidad de espíritu y de gobierno. Veamos algunas importantes referencias histórico-documentales.La referencia documental por la que debemos empezar es el “Pro-memoria”, fechado el 17-18 junio de 1899 (3). Es la base sobre la que Don Orione pensó para pedir la aprobación canónica de un primer núcleo central de la Obra de la Divina Providencia, es decir la Compañía del Papa. Se ha discutido y se discutirá mucho sobre los orígenes y la naturaleza de este “Pro-memoria” que no tiene ninguna huella antecedente ni de discusión ni de borrador preparatorio; que parece escrito de forma bella, sin inseguridades de conceptos o de grafía; con contenidos orionistas, pero únicos en la forma literaria. No parecen del estilo de Don Orione las meticulosas precisiones sobre las funciones de la Compañía en el seno de la Iglesia según las distintas hipótesis de los desarrollos histórico-sociales futuros. Una hipótesis plausible es que Don Orione, teniendo urgencia de aprobar jurídicamente un núcleo autónomo de congregación – para evitar estar a merced de cambiantes proyectos del Obispo y de algunos eclesiásticos que tenían influencias sobre él y que pudieran querer la fusión con los Oblatos diocesanos –, (4) haya pensado en hacer aprobar sólo el “núcleo central” de la Familia que tenía en mente fundar. De todo el conjunto sólo podía presentar a ese pequeño núcleo de curas y clérigos (5). ¿Hasta qué punto el texto es “suyo”? ¿Lo habrá mandado escribir? En los esbozos siguientes, en vista de la estructura de los primeros capítulos de la Obra de la Divina Providencia, ya no lo menciona y ni lo usa nunca.
El obispo Bandi, al recibir el “Pro-memoria sobre la Compañía del Papa” fue el primero en entender que la Compañía del Papa era el nuevo nombre dado por Don Orione a la Congregación (6). De hecho, escribe a Don Orione el 30 de diciembre de 1899: “Tú pretendes establecer una Obra general en la Iglesia, que quisieras bautizar con el bello título de Compañía del Papa, y que tuviese por objetivo todo el bien posible y el mayor bien que se pueda hacer, especialmente en beneficio de la juventud, bajo la plena sumisión in omnibus et in omnia al Sumo Pontífice, una congregación religiosa masculina. Tal, si he comprendido tu mente, es el fin que te has prefijado con tu Obra, que ahora se llama de la Divina Providencia” (7).
En este diálogo de discernimiento Don Orione debió de explicar más de una vez que él, más que cambiar el nombre de su Obra, pretendía constituir, en su interior, un núcleo que garantizase su unidad, llamada Compañía del Papa. Y sólo para ésta, por ahora, quería pedir la aprobación. El resto de componentes estaban aún en el embrión, eran sólo un deseo.
Dos documentos arrojan luz sobre su proyecto global. El primero es de febrero de 1900 (8). A las personas que le pedían información Don Orione les escribe: “12 / II / 1900. Querido en el Señor. En respuesta a su carta del 9 del corriente. La Pequeña Casa de la Divina Providencia forma parte, y es Casa Madre de la Obra de la Divina Providencia. La Obra de la Divina Providencia está constituida por diversos elementos personales: Aspirantes, Novicios, Profesos, Ancianos. (…). Ellos (los ancianos) hacen votos perpetuos, solemnes, absolutos y constituyen la jerarquía de la Obra de la Divina Providencia y el centro de la Congregación, formando un núcleo estrechísimo que tiene por título la ‘Compañía del Papa’” (9). Del 20 de noviembre siguiente es una carta de Don Orione a Don Sterpi, su primer colaborador, siempre para aclarar la identidad de esta Compañía y de su proyecto completo: “Mira que a Don Luigi (10) le he leído el fin de la Compañía, explicándole que ésta sería la Compañía esencial, que tiene que tener en su mano todas las otras Familias religiosas, que constituyen la Obra de la Divina Providencia: eremitas trabajadores, adoradores, damas, colegios, hermanas, curas, etc” (11).
No es, por tanto, una nueva Congregación como tal lo que Don Orione pretende constituir y presentar primero a la aprobación del obispo, sino una Compañía que deberá tener unidas a las otras familias que ya constituyen o constituirán juntas la Obra de la Divina Providencia. Por tanto, también la Compañía misma está considerada como un componente de la Obra de la Divina Providencia que está descrita como compuesta por diversas “Familias religiosas” (12).
En conclusión, Compañía del Papa no es el primer nombre pensado para la fundación, que siempre fue y sólo Obra de la Divina Providencia, sino un componente de la misma que en un cierto momento se pensó en constituir y hacerla aprobar en primer lugar (13).
Estas notas históricas (14), nos muestran a un Don Orione que tenía claridad acerca de la idea de la fundación (una familia con varios componentes, masculinos y femeninos, contemplativos y activos, eclesiásticos, religiosos y laicos), pero que debían encajar con las leyes del Derecho canónico (15). Le resultó impracticable jurídicamente la configuración de una Obra pluriforme pero orgánicamente una. Pidiendo la aprobación sólo para la Compañía del Papa, ésta hubiese sido si jurídicamente autónoma, pero en el futuro hubiesen sido autónomas también las otras familias religiosas de la Obra de la Divina Providencia. De este modo hubiese sido imposible y no se favorecía aquella tarea de unidad carismática y de gobierno entre los componentes de la Obra de la Divina Providencia que él tanto deseaba. Esta fue, ciertamente la razón que hizo desistir a Don Orione al pedir un particular reconocimiento jurídico para la Compañía del Papa. Blog Padre Teo