SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


jueves, 27 de enero de 2022

SANTO TOMAS DE AQUINO Y DON ORIONE ,28 ENERO


DON ORIONE, TENÍA POR SANTO TOMAS DE AQUINO MUCHA DEVOCIÓN Y RESPETO COMO FILÓSOFO Y TEOLOGO.TANTO QUE PROCURABA TENER SIEMPRE UNA IMAGEN GRANDE DEL SANTO PARA QUE ESTE A LA VISTA EN  SUS REUNIONES (reuniones 35), POR LO QUE SIEMPRE LO TENÍA EN CUENTA POR EJEMPLO EN UNA BUENAS NOCHES DEL 15 DE SEPTIEMBRE DE 1933, O EN UNA CARTA DEL 6 DE MARZO DEL 1940, ESCRITO 52,158) DON ORIONE RECOMENDÓ " en asuntos de teología filosófica  nos adherimos  fielmente a la doctrina del Gran Doctor  Santo Tomás de Aquino "

Suave y silencioso (en París lo apodaron "el buey mudo"), gordo, contemplativo y devoto, respetuoso de todos y por todos amado, Tomás era ante todo un intelectual. Continuamente dedicado a los estudios hasta el punto de perder fácilmente la noción del tiempo y del lugar: durante una travesía por el mar, ni siquiera se dio cuenta de la terrible borrasca y el fuerte movimiento de la nave por el choque de las olas, tan embebido estaba en la lectura. Pero no eran lecturas estériles ni fin en sí mismas. Su lema, "contemplata aliis tradere", o sea, hacer partícipes a los demás de lo que él reflexionaba, se convirtió en una mole de libros que es algo prodigioso, más si se tiene en cuenta que murió a los 48 años.

En efecto, murió en la madrugada del 7 de marzo de 1274, en el monasterio cisterciense de Fossanova, mientras se dirigía al concilio de Lyon, convocado por el B. Gregorio X. Su obra más famosa es la Summa theologiae, de estilo sencillo y preciso, de una claridad cristiana, con una capacidad extraordinaria de síntesis. Cuando Juan XXII lo canonizó, en 1323, y algunos objetaban que Tomás no había realizado grandes prodigios ni en vida ni después de muerto, el Papa contestó con una famosa frase: "Cuantas proposiciones teológicas escribió, tantos milagros realizó".

El primado de la inteligencia, la clave de toda la obra teológica y filosófica del Doctor Angélico (como se lo llamó después del siglo XV), no era un intelectualismo abstracto, fin en sí mismo. La inteligencia estaba condicionada por el amor y condicionaba al amor. "Luz intelectual llena de amor - amor de lo verdadero pleno de alegría" -cantó Dante, que tradujo en poesía el concepto tomístico de inteligencia - bienaventuranza.

El pensamiento de Santo Tomás ha sido durante siglos la base de los estudios filosóficos y teológicos de los seminaristas, y gracias a León XIII y a Jacques Maritain ha vuelto a florecer en nuestros tiempos. Y tal vez particularmente actuales, más que las grandes Summae, son precisamente los Opúsculos teológico -pastorales y los Opúsculos espirituales.

Santo Tomás de Aquino destaca la centralidad del Bien Común, que se debe administrar y cuidar a fin de distribuir lo necesario a los demás miembros de la sociedad. El Bien Común de la Humanidad es el criterio para corregir los rumbos de los bienes comunes políticos de cada nación, lo cual supone que todas las formas de apropiación sean limitadas por el principio fundamental natural de que todos los bienes del planeta pertenecen a todos los seres humanos, sin descartar a los demás seres vivientes. Santo Tomás lo dice así: “No es recta la voluntad del que quiere algún bien particular, a no ser que lo refiera al Bien Común" fuente P.Miguel Berriel Perille.

DON ORIONE COMIENZA SU OBRA EN ARGENTINA





La Providencia tomó la mano de María y ambas esperaron a Don Orione en Argentina, el país que finalmente cautivó su corazón. Días más tarde de su llegada, después de ir a Luján para honrar a la Virgen, el 17 de noviembre escribió desde Buenos Aires a monseñor Grassi, obispo de Tortona: “Hoy comienza mi vida en el nombre del Señor y por las almas de estos huérfanos, en la caridad de Jesucristo. Estuve en el Santuario de Luján y envío un pequeño recuerdo con amor de hijo. Puse mi vida en el Corazón de Jesús Crucificado y no quisiera dejar en cada momento de brindárselo a la Santa Madre Iglesia y a los huérfanos: son mis grandes amores, por la gracia divina”. Una vez aceptada la primera casa en Argentina, Don Orione regresó a San Pablo, Brasil, para la fiesta de la Inmaculada. El 15 de diciembre estaba nuevamente en Río de Janeiro. Allí se enfermó: el cansancio, el clima, la tensión, las decisiones, la preocupación por no poder hacer más debilitaban su cuerpo, pero no su corazón, lleno de misericordia por los demás. Como el amor es siempre fecundo y creativo y busca las maneras de crecer e impregnarlo todo, el misionero Luis Orione comenzó a pensar en la necesidad de dar al pueblo vocaciones propias del lugar. El obispo Silverio, de raza negra, vio en estas ideas de Don Orione la gracia de Dios operando como un soplo suave y renovador. “Las dos familias religiosas de color... deberán ser la fragua de donde surja un clero y religiosos comprometidos, a su vez, en suscitar y desarrollar vocaciones de color, dedicándose a la educación de la juventud negra más pobre; los misioneros negros así formados deberían llevar la Palabra y acción evangélica a África, allá de donde estos amados hermanos fueron traídos como esclavos, regresarán a llevar la libertad de los hijos de Dios”, expresó Don Orione en un escrito.

 

Para él ya no existían fronteras, razas, límites o divisiones, solo existía un amor infinito, una caridad suave y serena que sanaría todos los corazones, el sueño de Dios Padre para todos sus hijos.

VINE A ARGENTINA CON LA INTENCIÓN DE EDIFICAR UNA IGLESIA A LA VIRGEN, PERO LA VIRGEN FUE MÁS DILIGENTE QUE YO Y ME LA DA YA HECHA.

 Los primeros misioneros

El 15 de enero de 1922 partió desde Génova otro contingente compuesto por cinco religiosos misioneros: el P. José Zanocchi, el P. Enrique Contardi, el P. José Montagna, el P. Carlo Alferano y el seminarista Francisco Castagnetti. Llegaron el 1º de febrero y fueron recibidos por Don Orione en el puerto de Río de Janeiro. Don Orione subió al barco para ocupar el puesto del P. Alferano, quien descendió y se trasladó a la casa de San Pablo a la que había sido destinado.

De esta forma, Don Orione vuelve a asumirse como padre de sus religiosos, acompañando a los misioneros hasta Argentina Les mostró las obras ya establecidas: la iglesia de Victoria, con una escuela de “artes y oficios” y un hogar en Marcos Paz (provincia de Buenos Aires). Con ellos fue, para quedarse, el seminarista José Dondero.

Esta vez Don Orione se quedó más de tres meses en nuestro país y escribió numerosas cartas a las demás  casas inauguradas en Latinoamérica. Por medio de sus escritos estaba cercano y presente con todos. Pero a la vez, desde Italia reclamaban por su regreso.

Como allí hacía falta su presencia decidió ir preparando su viaje de retorno. El 19 de marzo de 1922 nombró al P. José Zanocchi su representante para las comunidades de Latinoamérica y el 13 de mayo partió de Argentina. El 18 de junio, durante la navegación, escribió el inolvidable himno a la caridad: “Anhelo cantar el cántico divino de la caridad, pero no quiero esperar a cantarlo cuando me vaya al Cielo. Por tu infinita misericordia te suplico, oh Señor y Padre nuestro de mi alma, me concedas la posibilidad de iniciar este cántico desde la tierra; aquí, Señor, ante este amplio horizonte de aguas y cielo, desde este Atlántico que me habla de tu poderío y tu bondad...”. Era un canto de alegría desbordante por lo vivido entre los más pobres, por haber podido llegar a tantos corazones con la luz de la fe. Era el canto de un hombre de Dios conmovido ante la necesidad de sus hermanos, convencido de que no se puede esperar para hacer el bien, que “ahora” es el tiempo oportuno para “centrarlo todo en Cristo” (Ef 1, 10). Era el canto esperanzador de aquel que sabe mirar lo que viene y hacer todo lo necesario para que suceda

 


miércoles, 26 de enero de 2022

EL PADRE GAETANO PICCININI, SALVADOR DE JUDÍOS PERSEGUIDOS



Entrevista al padre Flavio Peloso, superior general de la Obra de Don Orione

En 1943, en plena II Guerra Mundial, cuando la furia diabólica de los nazis parecía imparable, hubo muchos héroes desconocidos que arriesgaron sus vidas para salvar a judíos perseguidos cuyo destino parecía marcado.

Entre estos héroes desconocidos estaba el padre Gaetano Piccinini, religioso de la Pequeña Obra de la Divina Providencia (Obra de Don Orione).

El jueves 23 de junio a las 11 de la mañana, en la Sala de Congresos del Centro de Don Orione de Roma, Mordechai Lewy, Embajador de Israel en la Santa Sede, entregó al padre Flavio Peloso, superior general de los Orioninos, la Medalla de los Justos entre las Naciones, en memoria del padre Gaetano Piccinini.

La Medalla de los Justos entre las Naciones es el más alto honor del Estado de Israel, atribuida a los que ayudaron en la salvación de los judíos durante la Shoah.

“Es una ocasión-explicó el padre Flavio Peloso- para recordar, a través del padre Gaetano, a todos los Orioninos que han contribuido en salvar las vidas de muchos judíos durante los años de la guerra”. Para recuperar la historia de tantos héroes que contribuyeron en la salvación de los judíos y para conocer mejor al padre Gaetano, al que se debe la fundación del Centro Don Orione en el barrio romano de Monte Mario,

ZENIT ha entrevistado al padre Don Flavio Peloso.

- ¿Quién era el padre Gaetano Piccinini?

Padre Flavio Peloso: El padre Gaetano Piccinini (Avezzano 1904 - Roma 1972) fue recogido por el padre Luigi Orione después del terremoto de Marsica de 1915. El Santo ejerció de padre con él y Piccinini se identificó afectiva y espiritualmente con él, convirtiéndose en religioso y sacerdote entre sus Hijos de la Divina Providencia. Licenciado en Letras, fue director y rector de diversos institutos Orioninos. Promovió muchas aperturas de nuevas casas y obras en la Italia meridional, en Inglaterra y en los Estados Unidos. Más tarde fue consejero general de la Congregación.

Se le recuerda como hombre de gran ingenio intelectual y de notables capacidades organizativas que supo ejercer magníficamente en tantas empresas de bien. Era una especie de “Bertolaso” de nuestra Congregación. Se lanzaba a todas las grandes emergencias. La que recordamos con esta medalla, la salvación de muchos judíos, fue sólo una de las emergencias a las que el padre Piccinini se dedicó con pasión.

Posteriormente trabajó por los huérfanos y los mutilados de postguerra, organizando una docena de grandes instituciones en Italia, entre las que está la de Monte Mario. Luego fue al rescate de la inundación de Polesine (1951), ayudó con tempestividad y sabiduría en el terremoto de Irpinía (1962), en el desastre del Vajont (1963), incluso en el terremoto del Valle de Belice (1968) En Sicilia, Gibellina.

Su vida y su actividad incansable se detuvieron el 29 de mayo de 1972, dejando un gran recuerdo por su integridad sacerdotal, por su apostolado clarividente y emprendedor, por su profunda vida interior, el culto de la amistad, la promoción del laicado.

- ¿Por qué se le ha concedido la Medalla de los Justos?

Padre Flavio Peloso: En el periodo de las leyes raciales, a partir de 1938, fue director del Instituto de Novi Ligure (AL) y rector del Instituto Pontificio Escolástico “San Felipe Neri”, en el barrio Appio en Roma. Durante la II Guerra Mundial trabajó, sobre todo en Roma y se prodigó en socorrer a muchas personas de raza judía, a menudo arriesgando su propia vida. Mantuvo después relaciones de amistad con las personas salvadas, como es el caso de Bruno Camerini, que figura como el que ha realizado la petición oficial de la medalla “Justo entre las Naciones”, porque fue salvado por él. Entre los rescatados hay algunos personajes famosos del mundo hebreo italiano. Por ejemplo, el famoso escultor Arrigo Minerbi, acogido, con nombre falso y con el papel de profesor, en el Instituto San Felipe Neri de Roma. Es obra suya la llamada “Madonnina”, de 9 metros de altura, que se yergue sobre el Monte Mario, bendiciendo a Roma. Con Arrigo Minerbi, en el San Felipe Neri, estaba también Ettore Carruccio, eminente matemático y físico. Pero toda vida es preciosa a los ojos de Dios y así era para el padre Piccinini que intentó salvar a todos los que pudo.

El padre Gaetano Piccinini ya recibió un primer reconocimiento del Presidente de la Comunidad Israelita de Roma en el que leemos: “1945-1955. Los judíos de Italia agradecidos al padre Gaetano Piccinini”. Después vino otro reconocimiento oficial en 1994 de Benè Berith con el Diploma de un Árbol plantado en Jerusalén. Ahora llega del Yad Vashem, Instituto para la Memoria de los Mártires y de los Héroes del Holocausto, el título y la Medalla de “Justo entre las Naciones”.

- ¿Los Orioninos han realizado muchas actividades en defensa de los judíos?

Padre Flavio Peloso: Don Gaetano Piccinini es el caso más relevante de la acción en favor de los judíos realizada por muchos hermanos y por varias casas de la Pequeña Obra de la Divina Providencia de San Luigi Orione. Este capítulo de historia, permanecido en la discreción, fue reconstruido por mi investigación “Orioninos en ayuda de los judíos durante los años de exterminio” (Mensaje de Don Orione, 2003, nº112, pp. 75-106) y en el libro de Mario Macciò, “Génova y ´ha Shoah´, Salvados por la Iglesia” (Il Cittadino, Génova, 2006).

También recientemente, se han publicado nuevas páginas de la solidaridad valiente y generosa que tienen como protagonistas a religiosos y casas de Don Orione de toda Italia. Invariablemente, siempre el coordinador era él, desde un extremo a otro de Italia, el padre Piccinini. Encontré conmovedor el hecho de que los hermanos, fieles a la consigna de absoluta reserva en estas operaciones, sólo después de 50 o 60 años después de los eventos han comenzado a revelarse cosas. La mayoría de las cosas quedará oculta.

- ¿Qué le empujó a arriesgar la vida para salvar a los hermanos de fe hebrea?

Padre Flavio Peloso: En la Secretaría de Estado, de la época, estaba monseñor Giovanbattista Montini, después Papa Pablo VI, que formó parte siempre del círculo de Amigos de Don Orione, al que conoció personalmente en los años ´30. Era monseñor Montini el que transmitía al padre Piccinini y a los Superiores de la Congregación, los deseos de Pío XII, y muy probablemente señalaba también a personas y a situaciones concretas de judíos por los que se pudiera “hacer algo”.

Nosotros los Orioninos profesamos un IV voto de especial fidelidad al Papa, y pretendemos, por el sensus Ecclesiae que nos inculcó Don Orione, realizar no sólo los mandatos sino los deseos del Papa y de los Pastores de la Iglesia. Además de la motivación humanitaria, fueron determinantes las indicaciones de Pío XII y las peticiones de colaboración de los obispos en las ciudades donde actuaban. Es decir, que además de un acto humanitario y de caridad evangélica, la ayuda a los judíos era una expresión de vida eclesial.

- ¿Qué significado tiene hoy una historia heroica como la del padre Gaetano?

Padre Flavio Peloso: Como superior general de la Familia Orionina, debo decir que este reconocimiento tributado al padre Gaetano Piccinini se agradece mucho porque honra a un hermano dignísimo, a la Congregación y a la Iglesia. Para nosotros los Orioninos, constituye un estímulo a cultivar, un estilo de caridad sin límites, que muestra la maternidad universal de la Iglesia. Como decía Don Orione, “la caridad no mira si el que la pide tenga un nombre, una religión, una patria, sino si tiene un dolor”. El padre Gaetano Piccinini actuaba exactamente así.

27 ENERO DIA INTERNACIONAL EN RECUERDO DEL HOLOCAUSTO



 

ROMA: no a la violencia y la cultura de chatarra: Los Orioninos dieron la bienvenida a las familias judías

 Día Memorial: Nuestra congregación en este día tan importante  desea ser testigo de la cercanía a la comunidad judía y de los que sufren y son perseguidos por causa de su fe.

"Nuestra congregación en este día tan importante se hace testigo de la cercanía a la comunidad judía y de los que sufren y son perseguidos por causa de su fe. Nuestro primer compromiso debe ser cultivar la memoria de lo sucedido para que no vuelva a pasar. Una gran responsabilidad que tenemos para compartir, todo el mundo, especialmente entre los más jóvenes, independientemente de la fe y la cultura ".

Es como dijo Don Tarcisio Vieira, superior general de la Obra Don Orione con motivo del Día Internacional en Recuerdo del Holocausto.

"La lógica de la violencia y la cultura de chatarra - añade don Vieira - de acuerdo con la ideología nazi, son los males que siguen afectando a tantos pueblos y naciones. Francisco nos ha mostrado el camino para derrotar a ellos: creer y trabajar por la paz en nuestro nosotros mismos apertura diaria al diálogo sincero entre los pueblos y las religiones ".

"Nuestra Congregación, - añade don Vieira - durante la Segunda Guerra Mundial, ha sido capaz de escribir las páginas más bellas de su historia gracias a los esfuerzos de algunos religiosos Orionitas  como  don Piccinini, Don Capelli, Don Pollarolo, Don Sciaccaluga, Sor-Cruz nacido y hermana  que en silencio logró rescatar a muchas familias judías restando de la furia nazi en Roma, Génova, Milán y Turín. En particular, a don Gaetano Piccinini en 2011 fue galardonado con la medalla al estado israelí de "Justo entre las Naciones memoria."

"Ciertamente - concluye Don Vieira - influido en la visión y la práctica de la caridad cristiana propuesto por Don Orione repitió que" el amor de Jesucristo nunca cerró las puertas, la puerta del Pequeño Cottolengo no cuestionar que es de donde viene, si usted tiene una fe o si tiene un nombre, pero sólo si tiene un dolor! todos somos hijos de Dios, hermanos y hermanas ".

ISRAEL RECONOCE LA AYUDA DE LA IGLESIA A LOS JUDÍOS DE ROMA

La red de casas de la Pequeña Obra de la Divina Providencia de san Luìs Orione para salvar a judíos perseguidos.

“Sería un error declarar que la Iglesia católica, el Vaticano y el propio Papa se opusieran a las acciones dirigidas a salvar a los judíos”: así lo declaró hoy el embajador de Israel ante la Santa Sede, Mordechay Lewy, con ocasión de la entrega de la medalla de “Justo entre las Naciones” a la memoria del sacerdote orionino Gaetano Piccinini, hoy en el Centro Don Orione de Roma.

Durante la segunda guerra mundial, y sobre todo durante la ocupación nazi de Roma, Piccinini, actuando con la ayuda de la red de casas de la Pequeña Obra de la Divina Providencia de san Orione, consiguió salvar a muchos judíos, entre ellos los componentes de la familia de Bruno Camerini, quien pidió oficialmente la condecoración.

“A partir de la redada en el gueto de Roma del 16 de octubre de 1943 – afirmó Lewy – y en los días siguientes, monasterios y orfanatos mantenidos por órdenes religiosas abrieron las puertas a los judíos y tenemos motivos para pensar que esto sucedió bajo la supervisión de los más altos exponentes del Vaticano, que estaban por tanto informados de estos gestos”.

No sólo no es cierto que la Iglesia católica y sus instituciones se opusieran a la salvación de los judíos, sino que “lo cierto es más bien lo contrario: prestaron ayuda siempre que pudieron”.

“El hecho de que el Vaticano – añadió el embajador – no hubiese podido evitar la partida del tren que llevó al campo de exterminio, durante los tres días transcurridos desde la redada del 16 de octubre hasta el 18, sólo puede haber aumentado la voluntad, por parte vaticana, de ofrecer sus propios locales como refugio para los judíos”.

Para Lewy, es cierto que “los judíos romanos tuvieron una reacción traumática”. Estos, de hecho, “veían en la persona del Papa una especie de protector y esperaban que les salvase y evitase lo peor”.

“Sabemos todos qué sucedió – afirmó Lewy – pero debemos reconocer que el que partió el 18 de octubre de 1943 fue el único convoy que los nazis consiguieron organizar desde Roma hacia Auschwitz”.

A la pregunta de si estas consideraciones arrojan una mirada distinta sobre las polémicas que por parte judía se refieren a la figura del papa Pío XII y a la iniciativa de su beatificación: “El judaísmo no es monolítico – afirmó Lewy – y hay opiniones distintas a nivel histórico”.

Sin entrar en la cuestión de la beatificación, que pertenece a la Iglesia católica: “Lo que nosotros sabemos no nos permite decir que fuese todo blanco o negro, pero se equivoca quien niega que el Vaticano, el Papa y las instituciones católicas hayan actuado para salvar a los judíos”.

Quizás puedan surgir nuevos elementos con la apertura de los archivos vaticanos, “pero no puede esperarse la verdad completa, porque en tiempos tan duros muchas cosas no podían siquiera ponerse por escrito”.

“Es mi opinión personal – concluyó el embajador – que la verdad de aquel tiempo trágico en su totalidad está oculta y así permanecerá”.

martes, 25 de enero de 2022

SIEMPRE ACTUAL!!!



 Que los cristianos cierren las puertas a los celos, envidias y habladurías que dividen y destruyen nuestras comunidades, fue la exhortación lanzada por el Papa Francisco en la Misa presidida en la Casa de Santa Marta.

 Según señala Radio Vaticano, la reflexión del Papa partió de la primera lectura del día que habla de la victoria de los israelitas sobre los filisteos gracias al coraje del joven David. La alegría de la victoria se trasforma rápidamente en tristeza y celos del rey Saúl ante las mujeres que alaban a David por haber matado a Goliat.
 Entonces, “aquella gran victoria –afirmó el Santo Padre– comienza a convertirse en derrota en el corazón del rey” en el que se insinúa, como ocurrió con Caín, el “gusano de los celos y de la envidia”. Como Caín con Abel, el rey decide asesinar a David.
“Así actúan los celos en nuestros corazones –observó el Pontífice– es una mala inquietud, que no tolera que un hermano o una hermana tengan algo que yo no tengo”. Saúl, “en vez de alabar a Dios, como hacían las mujeres de Israel, por esta victoria, prefiere encerrarse en sí mismo, amargarse”, “cocinar sus sentimientos en el caldo de la amargura”.
“Los celos llevan a matar. La envidia lleva a matar. Justamente fue esta puerta, la puerta de la envidia, por la cual el diablo entró en el mundo. La Biblia dice: ‘Por la envidia del diablo entró el mal en el mundo’. Los celos y la envidia abren las puertas a todas las cosas malas. También dividen a la comunidad. Una comunidad cristiana, cuando sufre –algunos de los miembros– de envidia, de celos, termina dividida: uno contra el otro. Este es un veneno fuerte. Es un veneno que encontramos en la primera página de la Biblia con Caín”.
En el corazón de una persona golpeada por los celos y por la envidia, subrayó el Pontífice, ocurren “dos cosas clarísimas”. La primera cosa es la amargura.
“La persona envidiosa, la persona celosa es una persona amargada: no sabe cantar, no sabe alabar, no sabe qué cosa sea la alegría, siempre mira ‘qué cosa tiene aquel y que yo no tengo’. Y esto lo lleva a la amargura, a una amargura que se difunde sobre toda la comunidad. Son, estos, sembradores de amargura”.
La segunda actitud, explicó, “que lleva a los celos y a la envidia, son las habladurías. Porque este no tolera que aquel tenga algo, la solución es abajar al otro, para que yo esté un poco más alto. Y el instrumento son las habladurías. Busca siempre y tras un chisme verás que están los celos, está la envidia. Y las habladurías dividen a la comunidad, destruyen a la comunidad. Son las armas del diablo”.
“Cuántas hermosas comunidades cristianas van bien, pero luego en uno de sus miembros entra el gusano de los celos y de la envidia y, con esto, la tristeza, el resentimiento de los corazones y las habladurías”.
“Una persona que está bajo la influencia de la envidia y de los celos mata”, como dice el apóstol Juan: “Quien odia a su hermano es un homicida”. Y “el envidioso, el celoso, comienza a odiar al hermano”.
Para concluir, el Santo Padre pidió rezar “por nuestras comunidades cristianas, para que esta semilla de los celos no sea sembrada entre nosotros, para que la envidia no encuentre lugar en nuestro corazón, en el corazón de nuestras comunidades, y así podremos ir adelante con la alabanza del Señor, alabando al Señor, con la alegría. Es una gracia grande, la gracia de no caer en la tristeza, del estar resentidos, en los celos y en la envidia”
VATICANO, 23 Ene. 14 / 01:09 pm (ACI

EFEMÉRIDES MESSAGGI DON ORIONE

 1929: Don Orione visita el Santuario Mariano de la "Madonna del Buon Consiglio", en Genazzano (Roma). Fue visto en levitación.

lunes, 24 de enero de 2022

TRAGEDIA DEL RIO TOCANTINS, A 70 AÑOS

 El 25 de Enero , se cumplen 70 años de unos de los accidentes más trágicos que vivió la Congregación en Brasil: la muerte de dos misioneros en las aguas del rio Tocantins en Brasil.

            En aquellos años, el Papa Pio XII le solicitó a la Congregación hacerse cargo de la misión de Goiás, una gran extensión de territorio en la región Centro Oeste del Brasil[1]. Un lugar donde la Obra Don Orione llevara a cabo la mayor epopeya misionera de su historia. Una epopeya que comenzará con una tragedia.

El 14 de Octubre de 1951, el P. Pensa, segundo sucesor de Don Orione, quien se encontraba haciendo la visita canónica en Latinoamérica; entregará el crucifijo del misionero al P. Egidio Adobati[2], el P. Andrés Alice[3] y el Hno. José Serra[4], en la entonces iglesia del Cottolengo de Claypole[5].

Este grupo de jóvenes misioneros[6] llegaron al Goiás la vigilia de Navidad, luego de 7 horas de vuelo y 6 días atravesando ríos en canoa. Aquella región era entonces una de las más pobres y menos desarrolladas del Brasil.

El 25 de Enero de 1952, a menos de un mes en Brasil, mientras se dirigían a la misión propiamente, tendrá lugar un trágico accidente; la canoa en la que viajaban por el río Tocantins, se dará vuelta a causa de las fuertes corrientes y morirán ahogados el Hno. Sierra y el P. Adobati. Siendo el P. Alice, el único sobreviviente de dicha tragedia.

.Egidio Adobati Ambriola nació en Costa Serina (BG) en 1916. Procedente de una familia pobre de Serina Valle, fue incluso doce años en la casa madre de la congregación de Don Orione en Tortona (Alessandria). Después de completar sus estudios escolares en Tortona continuación, la escuela secundaria y la teología en la prestigiosa Universidad Pontificia Gregoriana de Roma, fue ordenado sacerdote en 1942 y pasó a enseñar en seminarios Orionines hasta 1949. Parte para Brasil a finales de ese año, después de una breve estancia en Río de Janeiro y Paraíba do Sul, fue enviado por sus superiores para fundar la Misión Tocantinópolis, en Goiás, en el norte de Brasil inaccesibles.

El 25 de enero de 1952, después de regresar de una visita a un lugar de su misión junto con dos hermanos, que se ahogó al cruzar el río Tocantins, en canoa después de una tormenta repentina. La trágica historia es contada por Don Andrea Alicia en una carta dirigida al Director General D. Piense y en la introducción del libro.

Incluso hoy en día la tumba de Don Egidio Adobati a Tocantinópolis es adorado por la población local, ya que es considerado el padre fundador de esa misión. 

 

                                                                P. Egidio Adobati
                                                                         Hno Jose Serra                                    
Carlos y José Serra ,  hermanos misioneros que mueren trágicamente
                Carlo Serra de 25 y José Serra de 19 , mueren en dos tragedias . Carlo en el hundimiento del barco torpedeado al cruzar el  mar desde Albania, en 1943. Giuseppe sumergido en las aguas del Tocantins (Goiás), donde un misionero había llegado hace dos semanas, en 1952.
SERRA CARLO nació en Bernezzo (Cuneo) 21 agosto de 1928. ingresó en la Congregación el 25 de octubre de 1938, ya capacitado para el trabajo, para el sacrificio. Fue presentado en el noviciado como un joven "piadoso, dócil, de  oración y  trabajo."
Después de su noviciado y los votos emitidos en la Asunción de 1940, que había trabajado con generosidad en la misma casa del noviciado. Entonces, siguiendo el impulso de su corazón, que tanto había alegrado de que estaba destinado a las misiones de Albania en 1941, en particular en Scotari , Al regresar de Albania para venir a Italia para hacer los ejercicios espirituales, el barco en el que viajaba fue torpedeado. Era el 3 de agosto de 1943. La triste noticia ha impresionado a los Hijos de la Divina Providencia. Dejó a otro hermano, hermano, Joseph., en la Congregación.

GIUSEPPE SERRA nació en Bernezzo el 13 de junio de 1922. pidió entrar entre los Hijos de la Divina Providencia en la plena juventud, 18 años. Después de unos meses de postulado, fue enviado al noviciado en Villa Moffa y 15 de agosto 1941 coronado con su primera profesión religiosa su voluntad a entregarse a Dios y a las almas.
La obediencia religiosa continuación, se asigna al Castillo Burio, donde se le asignó principalmente al trabajo de la cocina, la construcción de todos nuestros nuevos sacerdotes allí que se preparaban apostolado.
El 3 de agosto de 1943, recibió la noticia triste de que su hermano Carlo había muerto en las olas del mar Adriático en un naufragio causado por el ataque con torpedos a la nave que le transportaba de Albania a Italia. Más bien, no se desanimó y se preguntó a sí mismo, para ser misionero. En enero de 1947, se embarcó de Génova a Argentina, al Pequeño Cottolengo de Claypole (Buenos Aires), en el pabellón de los niños. Él escribió: "Yo estoy muy feliz. Esta ocupación me dio mucho ánimo, porque yo estoy tratando de hacer lo mejor posible por el bien de Dios ". El 14 de octubre de 1951 recibió solemnemente con Don Alice, el crucifijo del misionero de manos del director general Don Penza, luego de una visita canónica en la Argentina.
En la Nochebuena de 1952, en  compañía de Don  Adobati y Don Alice, se fue en avión a Río de Janeiro y luego, dentro de Brasil, llegó a la nueva misión Tocantinópolis, en Goiás. Llegó a la tarde del 11 de enero de 1952.
El 25 de enero siguiente, por la tarde,  fue el desastre que truncó su corta vida de 29 años y el de Don Egidio Adobati de 35 años. Se ahogaron al cruzar en una barcaza en el río Tocantins, abrumado por una tormenta repentina y fatal. Don Andrea Alice – que estaba con ellos en el barco - logró salvarse.
Tres días antes de salir de Río, escribió a un cohermano en Italia: "Créame, reverendo Padre, después de haber viajado un poco por el mundo y haber sabido algunas cosas, ahora puedo decir que una vez más me convencí a mí mismo. que, si uno no trata de vivir verdaderamente como religioso y hacer todo por el amor de Dios, es solo tiempo perdido ". De hecho, es su testimonio espiritual
Carlos y José Serra y José,  hermanos misioneros que mueren trágicamente
                Carlo Serra de 25 y José Serra de 19 , mueren en dos tragedias . Carlo en el hundimiento del barco torpedeado al cruzar el  mar desde Albania, en 1943. Giuseppe sumergido en las aguas del Tocantins (Goiás), donde un misionero había llegado hace dos semanas, en 1952.
Tres días antes de salir de Río, escribió a un cohermano en Italia: "Créame, reverendo Padre, después de haber viajado un poco por el mundo y haber sabido algunas cosas, ahora puedo decir que una vez más me convencí a mí mismo. que, si uno no trata de vivir verdaderamente como religioso y hacer todo por el amor de Dios, es solo tiempo perdido ". De hecho, es su testimonio espiritual
                                

La terrible noticia recorrió entonces la Congregación entera. Fue un golpe mortal para la naciente misión del Goiás.

Pese al estupor y dolor de padre, el P. Pensa supo ver más allá y escribió en una carta para ser leída en todas las casas de la Congregación: “La misión sin embargo no se ha truncado”. Inmediatamente, el P. Pensa recibirá el ofrecimiento de algunos religiosos para partir a dicha misión, y no titubeará en enviar más misioneros quienes escribirán una de las páginas más gloriosas de la misiones orionistas.

El P. Alice, fallecido recientemente, supo sobreponerse a la muerte de sus compañeros, se quedará en Goiás donde sabrá ser pionero de la Congregación y verá crecer aquella planta sembrada con tanto dolor.

                                                                  

P. Alice

El P. Pensa, al referirse al trágico suceso, escribirá: “las tumbas del P. Adobati y del Hermano Serra nos aseguran que el grano de trigo ha sido, como enseña Jesús, echado en la Misión Brasilera, la primera y desde hace poco confiado por la Santa Sede a la Congregación. Y aquella semilla según la divina promesa, dará frutos al céntuplo en el surco apenas abierto por estos hermanos generosos, para la salvación de innumerables almas, para mayor gloria de Dios e incremento exuberante y sin límite del movimiento misionero de la Pequeña Obra de la Divina Providencia”.


                                              P. Pensa ante la tumba del P. Adobati

En estas palabras del P. Pensa resonó la valiente “profecía misionera” que se va cumpliendo paso a paso en las diversas naciones que, a partir entonces, han abierto las puestas a la Obra Don Orione: en América, África, Asia, en el este de Europa y sigue…

“Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto”. (Juan 12,24)

[1] La actual diócesis de Tocantins posee una superficie de 42.500 km2, siendo su territorio más grande que Suiza (41.277  km2).

[2] De Costa Scrina (Bergamo), muerto en Tocantinopolis (Goiás - Brasil) en 1952, a 35 años de edad, 15 de profesión religiosa y 10 de sacerdocio.

[3] De Stazzano (Alessandria, Italia), muerto en Bérgamo (Italia) en 2011, 97 años de edad, 70 de profesión religiosa y 73 de sacerdocio.

[4] De Bernezzo (Cuneo, Italia), muerto en Tocantinopolis (Goiás - Brasil) en 1952, a 29 años de edad y 10 de Profesión.

[5] Hoy, templo de la parroquia Sagrado Corazón.

[6] El P. Adobati tenía 35 años, el Hno. Serra 29 y el P. Alice 37.

Posted by Facundo Mela