Justicia ejercida con prudencia, templanza y fortaleza.
El
Evangelio nos enseña y nos muestra que la justicia propuesta por Jesús
no es un simple conjunto de reglas aplicadas técnicamente, sino una
disposición del corazón que guía a los que tienen responsabilidad.
La
gran exhortación del Evangelio es la de instaurar la justicia ante todo
en nosotros, luchando con fuerza para marginar la cizaña que nos
habita. La vigilancia sobre nosotros mismos, con la consiguiente lucha interior, nos ayuda a no dejar que el mal se apodere del bien.
Cada
uno está involucrado no sólo en un compromiso externo que concierne a
los demás, sino también en un trabajo personal dentro de cada uno de
nosotros: nuestra conversión personal. ¡Esta es la única justicia que genera justicia! Justicia
_por
sí sola no basta, también necesita ir acompañada de las otras virtudes
cardinales, las que hacen de goznes: la prudencia, la fortaleza y la
templanza. La prudencia
, en efecto, nos da la capacidad de distinguir lo verdadero de lo falso y nos permite atribuir a cada uno lo suyo. La templanza como elemento de moderación y equilibrio en la valoración de hechos y situaciones nos hace libres para decidir en base a nuestra conciencia. La fortaleza nos permite superar las dificultades que encontramos, resistiendo las presiones y las pasiones. Papa Francisco, 15 de febrero de 2020
SABÍAS ?
¿SABÍAS?MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS
SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA
¿ Y SU ORIGEN? :
El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".
¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...
¿Cuál es el fìn del MLO?
Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.¿Cómo lograr esto?
A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.
¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.
Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.
Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias
lunes, 14 de febrero de 2022
LO DIJO EL SANTO PADRE FRANCISCO EN EL 2020
DIA INTERNACIONAL CONTRA EL CANCER INFANTIL
El 15 de febrero se celebra el Día Internacional del
Cáncer Infantil. El Día Internacional del Cáncer Infantil tiene como objetivo
sensibilizar y concienciar sobre la importancia de los desafíos a los que se
enfrentan los niños y adolescentes y sus familias, así como de la necesidad de
que todos los niños, en cualquier lugar del mundo, tengan acceso a un
diagnóstico y tratamiento preciso y a tiempoEsta declaración se llevó a cabo en
Luxemburgo en el año 2001. Fue creado por la Organización Internacional de
Cáncer Infantil, CCI (antes conocida como ICCCPO, Confederación Internacional
de Organizaciones de Padres de Niños con Cáncer), una red formada por 177
organizaciones nacionales de padres de niños con cáncer en 90 países en los 5
continentes.
Este día se celebró por primera vez en el año 2002 y
desde entonces ha generado el apoyo de redes globales e instituciones líderes
incluyendo: SIOP (Sociedad Internacional de Oncología Pediátrica), SIOPE
(Sociedad Europea de Oncología Pediátrica), UICC (Unión por el Control
Internacional del Cáncer), Hospital Infantil de Investigación St.Jude e IARC
(Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer) entre otras.
El Día Internacional del Cáncer Infantil se basa en la
creencia de la CCI de que todo niño con cáncer merece la mejor atención médica
y psicológica, independientemente de su país de origen, raza, estatus económico
o clase social. Además, se apoya en la premisa de que la muerte de niños con
cáncer es evitable con un diagnóstico temprano, disponibilidad y acceso a
tratamientos y cuidados apropiados así como las medicinas esenciales de fácil
acceso.
Actualmente, el 15 de febrero todas estas
organizaciones realizan durante todo el mes de febrero, campañas para mejorar
la atención y las condiciones en sus países. A través de la ICCCPO, en
colaboración con la Sociedad Internacional de Oncología Pediátrica (SIOP),
padres de todo el mundo se unen bajo una misma causa: ayudar a los niños con
cáncer a acceder al mejor tratamiento posible con las mejores condiciones de
soporte.
El Lazo Dorado simboliza el cáncer infantil
comparando la fortaleza y resistencia de los niños con cáncer con el oro.
Organizaciones del todo mundo, así como instituciones públicas y privadas,
grupos de la sociedad civil y el mundo académico, han empleado el símbolo del
lazo dorado para expresar su apoyo y solidaridad a la lucha contra el cáncer
infantil. Aunque, hoy por hoy no ha alcanzado la importancia y visibilidad del
lazo rosa del cáncer de mama, o el rojo del VIH.
domingo, 13 de febrero de 2022
SANTOS CIRILO Y METODIO
Santos Cirilo, monje y Metodio, Obispo ,Patronos de Europa, hermanos
Cirilo. Apóstol de los eslavos.
Nacido en Tesalónica, en la nobleza griega. Hizo
brillantes estudios en Constantinopla y
enseñó filosofía en esa ciudad. Como monje tomó el nombre de Cirilo. Evangelizó
en Rusia con gran éxito.
En el 863, se dirigió con su hermano Metodio a
evangelizar a Moravia en la lengua nativa. Algunos del clero occidental se les
opusieron y rehusaron ordenar a sus candidatos al sacerdocio.
Desarrollaron
el alfabeto de la lengua eslava. Después de críticas por usar este lenguaje en
la liturgia, fue aceptado.
Entre los dos publicaron los textos litúrgicos en
lengua eslava escritos en caracteres "cirílicos", como después se
designaron en honor a San Cirilo. Promovieron grandemente la cultura y la fe.
Llamados a Roma, Cirilo murió allí el 14 de febrero
del año 869. Puede que haya sido obispo o que se haya muerto antes de la
consagración.
Metodio , consagrado obispo, marchó a Panonia, donde
desarrolló una infatigable labor de evangelización. Tuvo que sufrir mucho a
causa de los envidiosos, pero contó siempre con el apoyo de los papas. Evangelizó en Moravia, Bohemia, Panonia y
Polonia. Bautizó a San Ludmila y al duke Boriwoi. Fue arzobispo de Vellehrad,
Eslovaquia, donde fue apresado en el 870 por la oposición del clero alemán.
Algunos le acusaron de hereje, pero siempre fue liberado de cargos. Tradujo la
Biblia a la lengua eslava.
Murió el 6 de abril del año 885 en la ciudad eslovaca
de Vellehrad.
Don Orione siguiendo el ejemplo de Antonio Rosmini ,
invitó a sus religiosos a la inculturación, y seguir las buenas costumbres de
las personas con las que estuvieron en contacto, siguiendo el ejemplo de los
santos Cirilo y Metodio. "Y los santos, los grandes santos Cirilo y
Metodio, a fin de convertir a los eslavos, no se hacen incluso la liturgia
eslava… el Vicario de Jesucristo los proclamó santos, y se los dio a la tumba
una de las basílicas más venerados de Roma, San Clemente". (Escritos,
82,68)
viernes, 11 de febrero de 2022
DON CARLOS STERPI, 12 DE FEBRERO DE 1895
“Mi Madre eres tu…”
El 12 de febrero de 1895 me iba del Seminario de Stazzano
a mi pueblo natal de Gabazzana por la muerte de mi hermana Magdalena. En
Serravalle, cerca del albergo San Antonio, encontré por casualidad a Don Orione
–entonces sub-diacono, y después sacerdote en abril- el cual era pronto para
salir al santuario de Monte Spineto. Llevaba a dos de sus estudiantes… iban a
pie: los conducía al Santuario para enfervorizarlos en la piedad mariana, para
unirlos más a la Virgen. Aquel encuentro con Don Orione sirvió a cimentar mi
unión con él, ya que yo ya lo conocía muy bien en Seminario. Me dijo: -aquel
día- que iba a pedir a la Virgen una gran gracia … se ve que la Virgen tan
buena, no espero a hacérsela cuando llegue arriba; lo previno… en fin fue en la
ocasión de aquel encuentro que yo decidí definitivamente dejar el Seminario y
de ir con él.
Había, lo sabía, una dificultad: el Obispo no quería;
pero la Virgen habría después pensado Ella a acomodar las cosas. Nos conocíamos
–decía- ya antes con Don Orione, y ya antes había pensado de andar con él, pero
una verdadera decisión la tome en aquella ocasión. El ya había abierto el
primer Colegio en San Bernardino, después el Santa Clara y hacía mucho bien a
los chicos. Aproveche entonces de aquel encuentro para abrirle mi ánimo: estaba
contento hubiese ido con él apenas me llamase… Ya anteriormente yo me había
presentado al Obispo, pidiéndole si me permitía estar con Don Orione en el
“Santa Clara”… pero el Obispo me había dado una buena lavada de cabeza, tan
seca, que después no tuve coraje de ir a pedírselo nuevamente. Don Orione,
entonces cuando sintió mi vivo deseo de asociarme a él, me dijo que me recibía
contento y que él mismo habría hablado con el obispo, para obtener el permiso…”
Es fácil entender que la “gracia grande” que narraba y
que el futuro apóstol de la caridad iba a implorar, en oración y penitencia a
la Virgen de Monte Spineto, era aquella de una ayuda consistente en personal
adapto y adecuado, por número y calidad, a la educación cristiana y asistencia
de las ya superadas dos centenas de jóvenes recogidos, del año precedente, en
la amplia casa de “Santa Clara”…
Don Orione se rendía cuenta que a pesar de su incansable
actividad, no habría podido resistir mucho tiempo en aquel esfuerzo sobre
humano. El Obispo lo había animado, le había prometido colaboradores; pero en
el actuarlo, habrían estado no pequeñas dificultades en dárselos… Por eso Don
Orione había establecido en ese mes de febrero, ir peregrinando a Monte
Spineto, para pedir a La Santa Virgen que moviera el corazón del Pastor y lo
iluminase en darle validos colaboradores en aquella Obra, de la cual constituía
desde el inicio, Señora y celeste patrona, confiándole las llaves, cuando le
habían impuesto de cerrar, en julio de 1893, el primer Oratorio Festivo…
Del clérigo Carlos Sterpi, también Don Orione le había
anteriormente hablado varias veces al Obispo; pero la respuesta fue siempre
igual: decididamente negativa: Sterpi era entre los mejores seminaristas; en
Stazzano su gran habitación era modelo por orden, disciplina, buen éxito,
privarse de él seria una gran perdida para el Seminario Menor; con él se habría
perdido un buen futuro Párroco o un Superior de Seminario… Los motivos del
Obispo son legítimos y santos, reflexionaba Don Orione; recurriré, entonces a
La Virgen: Ella hará decir que si a nuestro Obispo…
Aquella mañana una nueva luz brillo en el espíritu del
clérigo de Gavazzana, mixta a un gozo profundo: había hablado finalmente a Luis
Orione, se había decidido: si el Señor quería habría movido todos los
obstáculos. Aquellos dulces recuerdos, la paz y la alegría por la resolución
tomada acompañaron al buen clérigo, disminuyendo la tristeza del espíritu,
durante el doloroso viaje hacia la casa paterna, donde lo esperaban las
lagrimas de sus familiares y de los
vecinos, cercanos a los restos mortales de la hermana Magdalena, que volvió a
Dios el día anterior, muy joven, a solo 18 años…
Terminó aquel año escolástico y pasaron las vacaciones:
“En el octubre del 1895 –cuenta Sterpi-
estaba preparando mi baúl para volver al Seminario de Stazzano, cuando recibí
una postal de Don Orione: decía mas o menos así: Monseñor te destina ya desde
este año al “Santa Clara”. ¡Ven lo más pronto posible! Tome mi baúl y en vez de
irme a Stazzano, me fui a Tortona, al Colegio abierto por Don Orione en la
Calle Emilia”.
¿Como había obtenido del Obispo esta gracia grande, el
joven fundador? Es verdad… Todo sirve para maravilla al Señor. También las
bribonadas de un travieso… “Mi llamada en aquel octubre a Tortona -continua Don
Sterpi- pienso que sea debido a las travesuras de un niño, un poco indisciplinado,
alumno entonces del Colegio “Santa Clara”. Así fue entonces come fueron las
cosas. Al año siguiente en el que había abierto el pequeño Colegio de San
Bernardino, en el octubre de 1894, Don Orione tenía muchos chicos, que en San
Bernardino no se podían contener; entonces alquiló el “Santa Clara”. Allí había
una verdadera muchedumbre de hijitos y entre tantos, había alguno un poco
indisciplinado, y la asistencia no era siempre fácil, además con poco personal.
Entre los más indisciplinados estaba el hijo del director de un Banco de la
ciudad: un chico que estaba en cuarto año de secundario, muy inconstante…
Naturalmente Don Orione al fin del año escolástico advirtió el padre que visto
la mala conducta que tenía su hijo, habría recibido el hermano menor, pero el
mayor no podía recibirlo. El padre del chico fue a insistir para que lo
aceptase, pero el director Don Orione…duro… Entonces aquel señor, mirando el
Crucifijo dijo: -Le juro que haré lo posible con todas mis fuerzas para
destruirle el Colegio… y se fue enseguida al Obispo Mons. Bandi a lamentarse
que el director Don Orione había expulsado del colegio al hijo.
El Obispo mandó
llamar a Don Orione y le dijo que acepte el chico. El director “vivo”…, que de
hacía tiempo estaba esperando el momento oportuno, dice a Monseñor: pero
Exelencia, ¿como puedo aceptar a estos chicos, si no tengo ninguno que lo
asista? –Te daré yo un asistente… -respondió el obispo- Si vuestra excelencia
me da un clérigo que me ayude, yo contento haré lo que me pide y lo aceptaré al
joven indisciplinado. Bueno –le dice Mons. Bandi- ¿a quién quieres? ¿Quién
quieres que te de? – y el director:- Me dé Sterpi- . El Obispo quedo pensando,
como que lo tomo de sorpresa… pero las razones de Orione lo convencieron. –Bien
–dijo al final casi en un acto de librarse del peso- Toma entonces a Sterpi:
escríbele que te venga a ayudar…
Venerable Don Carlos Sterpi
“Del resto, ¿que otra cosa
podemos buscar nosotros, que otra cosa tendremos que buscar si no amar con todo
el corazón al Señor y santificar nuestra alma para darle mayor gloria y salvar
el mayor número de almas? Todas las otras cosas no valen nada, ¡son propio
nada!...
Tenemos que apreciar cada momento
de la jornada con el espíritu de los santos: en humildad de corazón, en
generosa donación, sacrificando las comodidades, rehuyendo de toda
consideración humana y de tacaño provecho, usando paciencia y dulzura con todos
y ofreciendo también aquellos matices de afabilidad y cortesía que la caridad
nos enseña.
Los pernos sobre los cuales el
trabajo del apostolado debe fundarse son el silencio y el recogimiento: un
silencio de mente, de corazón, de obras; un recogimiento que del silencio es la
primera conquista benéfica y como es enemigo de la disipación, de las
habladurías, del espíritu mundano, hecho de ruidos y de distracciones, así es
el único medio con el que el alma, por la ayuda del Señor, gana un verdadero
dominio de sí.
Hagámonos santos por medio de la
fidelidad absoluta a nuestros deberes hacia Dios; adoremos en nosotros y en los
advenimientos, especialmente cuando se nos ofrece la ocasión de sufrir algo, la
suave y paterna providencia del Señor”.
Sacerdote Carlos Sterpi de la
Divina Providencia
“Si Dios me dijese: -te quiero
dar un continuador que sea según tu corazón-, yo le contestaría: -¡Deja Señor,
porque ya me lo has dado en Don Sterpi!... –Después que a Dios, a la Virgen y a
la Santa Iglesia, queridos míos los confío, a Don Sterpi, y se de ponerlos en
buenas manos: tengan mucha confianza en él, que bien se lo merece”.
Don Orione
jueves, 10 de febrero de 2022
MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA XXX JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO
MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
PARA LA XXX JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO
11 de febrero de 2022
«Sean misericordiosos así como el Padre de ustedes es misericordioso» (Lc 6,36).
Estar al lado de los que sufren en un camino de caridad
Queridos hermanos y hermanas:
Hace
treinta años, san Juan Pablo II instituyó la Jornada Mundial del
Enfermo para sensibilizar al Pueblo de Dios, a las instituciones
sanitarias católicas y a la sociedad civil sobre la necesidad de asistir
a los enfermos y a quienes los cuidan [1].
Estamos
agradecidos al Señor por el camino realizado en las Iglesias locales
de todo el mundo durante estos años. Se ha avanzado bastante, pero
todavía queda mucho camino por recorrer para garantizar a todas las
personas enfermas, principalmente en los lugares y en las situaciones
de mayor pobreza y exclusión, la atención sanitaria que necesitan, así
como el acompañamiento pastoral para que puedan vivir el tiempo de la
enfermedad unidos a Cristo crucificado y resucitado. Que la XXX Jornada
Mundial del Enfermo —cuya celebración conclusiva no tendrá lugar en
Arequipa, Perú, debido a la pandemia, sino en la Basílica de San Pedro
en el Vaticano— pueda ayudarnos a crecer en el servicio y en la cercanía
a las personas enfermas y a sus familias.
1. Misericordiosos como el Padre
El tema elegido para esta trigésima Jornada, «Sean misericordiosos así como el Padre de ustedes es misericordioso»(Lc 6,36), nos hace volver la mirada hacia Dios «rico en misericordia» (Ef
2,4), que siempre mira a sus hijos con amor de padre, incluso cuando
estos se alejan de Él. De hecho, la misericordia es el nombre de Dios
por excelencia, que manifiesta su naturaleza, no como un sentimiento
ocasional, sino como fuerza presente en todo lo que Él realiza. Es
fuerza y ternura a la vez. Por eso, podemos afirmar con asombro y
gratitud que la misericordia de Dios tiene en sí misma tanto la
dimensión de la paternidad como la de la maternidad (cf. Is
49,15), porque Él nos cuida con la fuerza de un padre y con la ternura
de una madre, siempre dispuesto a darnos nueva vida en el Espíritu
Santo.
2. Jesús, misericordia del Padre
El
testigo supremo del amor misericordioso del Padre a los enfermos es su
Hijo unigénito. ¡Cuántas veces los Evangelios nos narran los
encuentros de Jesús con personas que padecen diversas enfermedades! Él
«recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas de los judíos,
proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y
dolencias de la gente» (Mt 4,23). Podemos
preguntarnos: ¿por qué esta atención particular de Jesús hacia los
enfermos, hasta tal punto que se convierte también en la obra principal
de la misión de los apóstoles, enviados por el Maestro a anunciar el
Evangelio y a curar a los enfermos? (cf. Lc 9,2).
Un
pensador del siglo XX nos sugiere una motivación: «El dolor aísla
completamente y es de este aislamiento absoluto del que surge la llamada
al otro, la invocación al otro» [2].
Cuando una persona experimenta en su propia carne la fragilidad y el
sufrimiento a causa de la enfermedad, también su corazón se entristece,
el miedo crece, los interrogantes se multiplican; hallar respuesta a la
pregunta sobre el sentido de todo lo que sucede es cada vez más
urgente. Cómo no recordar, a este respecto, a los numerosos enfermos
que, durante este tiempo de pandemia, han vivido en la soledad de una
unidad de cuidados intensivos la última etapa de su existencia
atendidos, sin lugar a dudas, por agentes sanitarios generosos, pero
lejos de sus seres queridos y de las personas más importantes de su
vida terrenal. He aquí, pues, la importancia de contar con la presencia
detestigos de la caridad de Dios que derramen sobre las heridas de los
enfermos el aceite de la consolación y el vino de la esperanza,
siguiendo el ejemplo de Jesús, misericordia del Padre [3].
3. Tocar la carne sufriente de Cristo
La
invitación de Jesús a ser misericordiosos como el Padre adquiere un
significado particular para los agentes sanitarios. Pienso en los
médicos, los enfermeros, los técnicos de laboratorio, en el personal
encargado de asistir y cuidar a los enfermos, así como en los numerosos
voluntarios que donan un tiempo precioso a quienes sufren. Queridos
agentes sanitarios, su servicio al lado de los enfermos, realizado con
amor y competencia, trasciende los límites de la profesión para
convertirse en una misión. Sus manos, que tocan la carne sufriente de
Cristo, pueden ser signo de las manos misericordiosas del Padre. Sean
conscientes de la gran dignidad de su profesión, como también de la
responsabilidad que esta conlleva.
Bendigamos
al Señor por los progresos que la ciencia médica ha realizado, sobre
todo en estos últimos tiempos. Las nuevas tecnologías han permitido
desarrollar tratamientos que son muy beneficiosos para las personas
enfermas; la investigación sigue aportando su valiosa contribución para
erradicar enfermedades antiguas y nuevas; la medicina de
rehabilitación ha desarrollado significativamente sus conocimientos y
competencias. Todo esto, sin embargo, no debe hacernos olvidar la
singularidad de cada persona enferma, con su dignidad y sus fragilidades
[4].
El enfermo es siempre más importante que su enfermedad y por eso cada
enfoque terapéutico no puede prescindir de escuchar al paciente, de su
historia, de sus angustias y de sus miedos. Incluso cuando no es
posible curar, siempre es posible cuidar, siempre es posible consolar,
siempre es posible hacer sentir una cercanía que muestra interés por la
persona antes que por su patología. Por eso espero que la formación
profesional capacite a los agentes sanitarios para saber escuchar y
relacionarse con el enfermo .
4. Los centros de asistencia sanitaria, casas de misericordia
La
Jornada Mundial del Enfermo también es una ocasión propicia para
centrar nuestra atención en los centros de asistencia sanitaria. A lo
largo de los siglos, la misericordia hacia los enfermos ha llevado a la
comunidad cristiana a abrir innumerables “posadas del buen samaritano”,
para acoger y curar a enfermos de todo tipo, sobre todo a aquellos que
no encontraban respuesta a sus necesidades sanitarias, debido a la
pobreza o a la exclusión social, o por las dificultades a la hora de
tratar ciertas patologías. En estas situaciones son sobre todo los
niños, los ancianos y las personas más frágiles quienes sufren las
peores consecuencias. Muchos misioneros, misericordiosos como el Padre,
acompañaron el anuncio del Evangelio con la construcción de hospitales,
dispensarios y centros de salud. Son obras valiosas mediante las
cuales la caridad cristiana ha tomado forma y el amor de Cristo,
testimoniado por sus discípulos, se ha vuelto más creíble. Pienso sobre
todo en los habitantes de las zonas más pobres del planeta, donde a
veces hay que recorrer largas distancias para encontrar centros de
asistencia sanitaria que, a pesar de contar con recursos limitados,
ofrecen todo lo que tienen a su disposición. Aún queda un largo camino
por recorrer y en algunos países recibir un tratamiento adecuado sigue
siendo un lujo. Lo demuestra, por ejemplo, la falta de disponibilidad
de vacunas contra el virus del Covid-19 en los países más pobres; pero
aún más la falta de tratamientos para patologías que requieren
medicamentos mucho más sencillos.
En
este contexto, deseo reafirmar la importancia de las instituciones
sanitarias católicas: son un tesoro precioso que hay que custodiar y
sostener; su presencia ha caracterizado la historia de la Iglesia por su
cercanía a los enfermos más pobres y a las situaciones más olvidadas [5].
¡Cuántos fundadores de familias religiosas han sabido escuchar el
grito de hermanos y hermanas que no disponían de acceso a los
tratamientos sanitarios o que no estaban bien atendidos y se han
entregado a su servicio! Aún hoy en día, incluso en los países más
desarrollados, su presencia es una bendición, porque siempre pueden
ofrecer, además del cuidado del cuerpo con toda la pericia necesaria,
también aquella caridad gracias a la cual el enfermo y sus familiares
ocupan un lugar central. En una época en la que la cultura del descarte
está muy difundida y a la vida no siempre se le reconoce la dignidad
de ser acogida y vivida, estas estructuras, como casas de la
misericordia, pueden ser un ejemplo en la protección y el cuidado de
toda existencia, aun de la más frágil, desde su concepción hasta su
término natural.
5. La misericordia pastoral: presencia y cercanía
A
lo largo de estos treinta años el servicio indispensable que realiza
la pastoral de la salud se ha reconocido cada vez más. Si la peor
discriminación que padecen los pobres —y los enfermos son pobres en
salud— es la falta de atención espiritual, no podemos dejar de
ofrecerles la cercanía de Dios, su bendición, su Palabra, la celebración
de los sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y
maduración en la fe [6].
A este propósito, quisiera recordar que la cercanía a los enfermos y
su cuidado pastoral no sólo es tarea de algunos ministros
específicamente dedicados a ello; visitar a los enfermos es una
invitación que Cristo hace a todos sus discípulos. ¡Cuántos enfermos y
cuántas personas ancianas viven en sus casas y esperan una visita! El
ministerio de la consolación es responsabilidad de todo bautizado,
consciente de la palabra de Jesús: «Estuve enfermo y me visitaron» ( Mt 25,36).
Queridos
hermanos y hermanas, encomiendo todos los enfermos y sus familias a la
intercesión de María, Salud de los enfermos. Que unidos a Cristo, que
lleva sobre sí el dolor del mundo, puedan encontrar sentido, consuelo y
confianza. Rezo por todos los agentes sanitarios para que, llenos de
misericordia, ofrezcan a los pacientes, además de los cuidados
adecuados, su cercanía fraterna.
A todos les imparto con afecto la Bendición Apostólica.
Roma, San Juan de Letrán, 10 de diciembre de 2021, Memoria de la Bienaventurada Virgen María de Loreto.
LA OBRA DON ORIONE DESPUÉS DE 101 AÑOS DE SU LLEGADA A LA ARGENTINA
Buenos Aires, (AICA)
Don Orione
El
11 de febrero de 1922 llegaron los primeros orionitas a la Argentina.
Ese día llegó el mismo Don Orione acompañado por el padre José Zanocchi,
a quien el fundador designó primer superior en este país. El padre
Zanocchi se hizo cargo de la iglesia que en 1927 sería erigida como
parroquia Nuestra Señora de la Guardia, en la localidad de Victoria,
diócesis de San Isidro.
La caridad y sólo la caridad salvará al mundo
San
Luis Orione (1872-1940) fundador de la Pequeña Obra de la Divina
Providencia y de los Pequeños Cottolengos, conoció desde niño la triste
condición de los más humildes y los rigores de la pobreza. El contacto
con las injusticias sociales y un mundo que iba perdiendo la fe y los
valores de la convivencia fraterna entre los pueblos, lo llevó a alzar
la bandera de la caridad de Cristo: “La caridad y sólo la caridad
salvará al mundo”, escribió en una de sus tantas cartas.
Durante
su formación en el seminario de Tortona (norte de Italia) empezó a
dedicarse a trabajar para los niños pobres, abriendo un pequeño colegio.
En dicho periodo pudo apreciar y se entusiasmó con la Obra del Santo de
la Providencia, San José Benito Cottolengo, que lo inspiró para encarar
su propia obra: los hogares y Pequeños Cottolengos, hoy distribuidos en
28 países.
Animado por sus cuatro grandes amores: “Jesús, María,
el Papa, las Almas”, Don Orione hizo de su vida un canto fiel,
sacrificado y entusiasta hasta el final. Fue un verdadero “Apóstol de la
Caridad”, cuya vida y espíritu se resumen en una frase que repetía
siempre en sus escritos y predicaciones: “Hacer el bien siempre, el bien
a todos, el mal nunca a nadie”.
Excepcional obra asistencia
La
principal actividad de la Obra Don Orione es la atención de personas
indigentes o de escasos recursos con discapacidades mentales o físicas.
También lleva adelante una incipiente tarea en el campo de los menores
en situación de riesgo; cuenta con instituciones educativas de todos los
niveles; y anima santuarios, parroquias y capillas en diferentes
lugares del país.
-17 Pequeños Cottolengos y Hogares-5 Escuelas de Educación Especial
-1.500 niños, jóvenes y adultos con discapacidad -26 Colegios (Preescolar, Primario, Secundario, Terciario)
-17.500 alumnos
-9 hogares y centros de día
-600 niños en situación de riesgo social
-60 comunidades eclesiales y 2 santuarios
-350 religiosos y religiosas
-3.600 empleados en los centros asistenciales y educativo
-5.000 voluntarios en las distintas obras y actividades
Las
diversas obras están en Capital Federal, Gran Buenos Aires (Cláypole,
Avellaneda, Villa Domínico, Gerli, Victoria, Tigre, San Fernando, San
Miguel, Los Polvorines), Provincia de Buenos Aires (Mar del Plata,
Quequén, Bahía Blanca), Córdoba (capital y San Francisco), Santa Fe
(Rosario, General Lagos y Rafaela), Chaco (Barranqueras y Presidencia
Sáenz Peña), Tucumán (San Miguel de Tucumán), Mendoza (Villa Hipódromo y
Costa de Araujo) y Corrientes (Itatí).
El Pequeño Cottolengo Argentino
Los
Pequeños Cottolengos son una de las ramas apostólicas de la Pequeña
Obra de la Divina Providencia. Se dedican en modo particular a la
asistencia de personas con discapacidades múltiples, físicas y mentales
de distinta gravedad.
Las más de 1.500 personas atendidas en el
ámbito nacional, con edades que van de 1 a 95 años, presentan como
característica común la falta de un grupo familiar continente, motivo
por el cual el Cottolengo se constituye en su familia sustituta
La
Obra asistencial de Don Orione está edificada sobre dos pilares: la fe y
la caridad. Desde el 28 de abril de 1935, cuando Don Orione colocó la
piedra fundamental del Pequeño Cottolengo de Claypole, se trabaja para
el desarrollo de las potencialidades de los niños, jóvenes y adultos que
encuentran allí un hogar feliz. Las tareas de servicio profesional que
se destinan a los asistidos en el Pequeño Cottolengo Argentino incluyen:
Servicio de rehabilitación.
-Educación física y vida en contacto con la naturaleza.
-Terapia ocupacional (huerta, higiene y arreglo personal, carpintería, radio, biblioteca, títeres, pintura, cocina).
-Clínica
médica: laboratorio de análisis clínicos y bacteriológicos, farmacia,
sala de radiología, quirófano de mediana complejidad, traumatología,
odontología, oftalmología, neurología, cardiología, nutrición.
-Salud
mental: psiquiatría y psicología, a través de terapias individuales y
grupales que fomentan los vínculos con el entorno diario, haciendo
hincapié en el modelo comunidad-salud
-Educación especial: Escuela
“Mamá Carolina”, ámbito donde los alumnos reciben ayuda, estimulación y
valoración personal como bases del accionar educativo para establecer
normas de convivencia
-Aprendizaje de autovalimiento: conductas de higiene, alimentación, vestido, psicomotricidad y conocimientos general
Talleres:
de artesanías, reciclado, carpintería, costura, cocina y armado. En
esta área se vive la experiencia de integración con menores en riesgo,
quienes luego de asistir media jornada a la escuela pública, completan
la otra mitad en la “Eco-granja”, donde reciben clases de apoyo escolar y
prácticas de trabajo en huerta,granja, panadería y labores afines
Voluntariado
Además
de los profesionales y auxiliares que llevan adelante esta tarea, en
todos los cottolengos y hogares de la Argentina participan en labores de
apoyo más de 5.000 voluntarios. Se trata de jóvenes y adultos con
espíritu de servicio que colaboran diariamente con dedicación y amor en
actividades como esparcimiento, catequesis, animación litúrgica y otras
que contribuyen a mejorar la calidad de vida de los asistidos.
También
se destaca el aporte de un grupo importante de personas y empresas que
colaboran económicamente con la tarea de la Obra Don Orione. Son los
“bienhechores”, cuya caridad es de gran ayuda para los cottolengos y
hogares.
Por último, y de suma importancia resultan las donaciones
de todo tipo, como muebles en desuso, ropa o alimentos no perecederos,
que se destinan a cubrir las necesidades básicas de los asistidos
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