SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


martes, 11 de noviembre de 2025

MARÍA, MADRE DE LA IGLESIA


Desde 2018, el Papa Francisco fijó la memoria de la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia, en el lunes siguiente a la solemnidad de Pentecostés, ese día nace la Iglesia. Madre de la Iglesia es un título con el que la Iglesia católica honra a la Virgen María, de modo oficial, desde el Concilio Vaticano II. El título ya era usado por San Ambrosio de Milán (338-397)

María, solícita guía de la Iglesia naciente, inició la propia misión materna ya en el cenáculo, orando con los Apóstoles en espera de la venida del Espíritu Santo (cf. Hc 1,14). Con este sentimiento, la piedad cristiana ha honrado a María, en el curso de los siglos, con los títulos, de alguna manera equivalentes, de Madre de los discípulos, de los fieles, de los creyentes, de todos los que renacen en Cristo y también «Madre de la Iglesia», como aparece en textos de algunos autores espirituales e incluso en el magisterio de Benedicto XIV y León XIII

 

 Don Orione[1] 

 

La revista “La Virgen” de marzo de 1905, publicaba este artículo, que había aparecido en mayo de 1903, en la revista de la Obra diocesana tortonesa del Sagrado Corazón.

Recemos, pues, hermanos; corramos a los pies de la Virgen, donde se desparraman sobre toda la tierra las aguas vivas de la piedad y el  suave amor de Dios.

A Ella, que ha aplastado la cabeza de la serpiente, le está reservada la gloria de vencerla nuevamente en las nuevas herejías. La voz que nos invita a levantar los corazones en alto, a rezar, a amar a la Virgen, es siempre como una corriente de bálsamo refrigerante sobre el ardor de nuestras pasiones. El mundo, burlándose, hará su trabajo; nosotros, rezando, cumpliremos nuestro deber; nos fortaleceremos en el ánimo, nos formaremos a una vida, a una acción católica verdadera y duradera y apuremos el día de la restauración cristiana y de la paz. Miremos a Dios y al Santo Padre Pio X, Pastor de la Iglesia que nos guía, y hagamos que la piedad, la vida interior y espiritual entren siempre mejor en la base de nuestro trabajo. Recemos y trabajemos: sí, trabajemos también y trabajemos mucho; estemos muy atentos de tener los pies bien firmes en el Señor y nuestra cabeza y nuestro corazón entre los brazos misericordiosos de la Virgen.

Recemos y roguemos a la Virgen! Y, mañana, encontraremos acompañada del soplo divino, otra página del volumen de nuestra historia y allí leeremos, como hechos de crónica, aquellos que actualmente están entre los problemas más arduos del tiempo y de la patria: la libertad de la Iglesia y la redención de los humildes.

 

3) Oración:

 

Por la santa Iglesia de Dios, para que prolongue en nosotros el misterio de salvación de Cristo

María, Madre de la Iglesia, ruega por nosotros

Por el pueblo de Dios: para que sobre el ejemplo de María Santísima, se ponga a escuchar la palabra de Dios

María, Madre de la Iglesia, ruega por nosotros

Por el pueblo de Dios: para que mantenga siempre viva la actitud de fidelidad de María 

María, Madre de la Iglesia, ruega por nosotros

Por esta asamblea, para que reforzada por el ejemplo y la intercesión de María persevere en el testimonio cristiano

María, Madre de la Iglesia, ruega por nosotros



[1] DOLM Vol. II, pág. 812-813

 

 

lunes, 10 de noviembre de 2025

MATERNIDAD VIRGINAL DE MARÍA

       

  - MATERNIDAD VIRGINAL DE MARÍA

 

El primer día del año celebramos estos desposorios entre Dios y el hombre, inaugurados en el vientre de una mujer. En Dios estará para siempre nuestra humanidad y María será la Madre de Dios para siempre. Ella es mujer y madre, esto es lo esencial. De ella, mujer, surgió la salvación y, por lo tanto, no hay salvación sin la mujer. Allí Dios se unió con nosotros y, si queremos unirnos con Él, debemos ir por el mismo camino: a través de María, mujer y madre. Por ello, comenzamos el año bajo el signo de Nuestra Señora, la mujer que tejió la humanidad de Dios. Si queremos tejer con humanidad las tramas de nuestro tiempo, debemos partir de nuevo de la mujer.

Nacido de mujer. El renacer de la humanidad comenzó con la mujer. Las mujeres son fuente de vida. Sin embargo, son continuamente ofendidas, golpeadas, violadas, inducidas a prostituirse y a eliminar la vida que llevan en el vientre. Toda violencia infligida a la mujer es una profanación de Dios, nacido de una mujer. La salvación para la humanidad vino del cuerpo de una mujer: de cómo tratamos el cuerpo de la mujer comprendemos nuestro nivel de humanidad. Cuántas veces el cuerpo de la mujer se sacrifica en los altares profanos de la publicidad, del lucro, de la pornografía, explotado como un terreno para utilizar. Debe ser liberado del consumismo, debe ser respetado y honrado. Es la carne más noble del mundo, pues concibió y dio a luz al Amor que nos ha salvado. Hoy, la maternidad también es humillada, porque el único crecimiento que interesa es el económico. Hay madres que se arriesgan a emprender viajes penosos para tratar desesperadamente de dar un futuro mejor al fruto de sus entrañas, y que son consideradas como números que sobreexceden el cupo por personas que tienen el estómago lleno, pero de cosas, y el corazón vacío de amor.   

 

  Don Orione  nos dice:[1]

 

El 1° de mayo de 1908 publicaba en el boletín de la Obra este artículo en el que parafraseaba y desarrollaba, como él lo sabía hacer, la conocida expresión de un santo, San Leonardo de Puerto Mauricio, repetía en la efusión de su corazón:  “Cuando pienso en todas las gracias que he recibido de Dios por intermedio de María, me parece ser como una de aquellas capillas, donde se venera alguna imagen milagrosa, las cuales tienen los muros cubiertos de ex votos con estas palabras: Por gracia recibida de María. Lean sobre mi frente, lean en mi corazón, lean en mi alma: no ven que por todas partes está escrito: gracias recibidas, te agradezco, María!”

Yo también veo mi alma toda cubierta de ex votos como habla San Leonardo, y es delante de cada uno de ellos que quiero expresar un buen pensamiento como acto de reconocimiento y garantía de amor filial.

 

 Oración:

 

Nosotros, los fieles nos esforzamos en crecer en la santidad combatiendo el pecado, y elevamos nuestros ojos hacia Ti que resplandeces como modelo de virtudes delante de toda la comunidad de los elegidos

Ruega por nosotros,  María

 

La Iglesia piensa en Ti con filial piedad y te contempla a la luz del Verbo hecho hombre; y mirándote, penetra cada vez más profundamente en el misterio de la

Encarnación y se conforta siempre más a su Esposo

Ruega por nosotros, María

 

La Iglesia, en su obra apostólica, mira hacia Ti, que generaste a Cristo, para hacerlo crecer y nacer también en el corazón de los fieles. Tú eres para nosotros el modelo de aquel amor materno necesario a todos aquellos que en la Iglesia, cooperan en la regeneración de los hombres Ruega por nosotros, María

 

                 



[1] DOLM Vol. II, pág. 72