SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


sábado, 8 de noviembre de 2025

MARÍA. EL ALEGRE ANUNCIO


 

En el Evangelio (Lucas 1,28) resuena el saludo del Ángel a María: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo» . Dios siempre ha pensado en ella y la ha querido, para su plan inescrutable, como una criatura llena de gracia, es decir, llena de su amor. Pero para llenarse es necesario hacer espacio, vaciarse, hacerse a un lado. Como María, que supo escuchar la Palabra de Dios y confiar totalmente en su voluntad, aceptándola sin reservas en su propia vida. Tanto es así que el Verbo se hizo carne en ella. Esto fue posible gracias a su “sí”. Al ángel que le pide que se prepare para ser madre de Jesús, María le responde: «He aquí la esclava del Señor: hágase en mí según tu palabra» (v. 38).

 

Decía Don Orione.“SOMOS OBRA DE MARÍA” “Todo en la Congregación es obra de la Virgen” así declaraba en 1929 al cardenal La Fontaine.

 

“Mi madre, lo saben, era sirvienta en la casa de los Rattazzi; la señora del ministro era muy caprichosa y un día se enojó tanto con mi madre que quería… tirarla por la ventana… Pero ella se agarró a ella y le dice: Si caigo yo abajo, viene también Usted conmigo… Hago lo mismo yo con la Virgen, y le digo: La Obra de la Divina Providencia no es mía, sino tuya, si cae la Obra conmigo, caes también tú, porque ella es tuya…

Pero estoy convencido que la buena Madre no nos abandonará…”

“La Pequeña Obra de la Divina Providencia, se puede decir, que después de Dios, es toda obra de María nació por obra de María, creció por obra de María y se mantiene por obra de María. Nosotros debemos todo a María, razón por la cual debemos serle devotos, para demostrarle nuestro reconocimiento…”

“Sin ir a buscar otro lado, nosotros no somos más que chapuceros; es Ella quien obra, nuestra santa Madre, nuestra Virgen. Sí, la obra de la Divina Providencia es la obra de la Virgen! Esta fuerza que tenemos, estas palabras que nos hacen bien, la buena voluntad que nos anima: es la Virgen que nos la da, queridos hijos…”

 

 

3) Oración:

 

Oh María, tú fuiste mensajera de alegría: anunciaste la paz y la salvación a Isabel y en ella al mundo entero Ruega por nosotros, María

 

Tu palabra de saludo, a causa del Mesías que llevabas en ti, produjo el milagro del despertar del precursor a la alegría mesiánica

Ruega por nosotros, María

 

Haz que todos los hombres recojan la palabra de la Iglesia como palabra de Dios y sean colmados de la alegría mesiánica como lo fue el precursor Ruega por nosotros, María

                 



[1] DOLM. Vol I Pág. 110

 

viernes, 7 de noviembre de 2025

NUESTRA SEÑORA DEL TREINTA Y TRES

 

HOY ES EL DIA DE NTRA. SRA. DE LOS TREINTA Y TRES, patrona del Uruguay Cada segundo domingo de noviembre se celebra la Fiesta de “Nuestra Señora de los Treinta y Tres”, proclamada “Patrona del Uruguay” por el Papa San Juan XXIII. Su imagen estuvo muy ligada a la independencia de Uruguay.
La imagen hecha por los indios de las misiones jesuíticas, en el siglo XVIII. El 19 de abril de 1825, treinta y tres orientales, patriotas del Uruguay, desembarcaron en las playas de la Agraciada para dar comienzo a las guerras de independencia. Al llegar a Florida se dirigieron al pequeño templo donde se veneraba y a los pies de la Virgen colocaron el futuro de la nueva nación. El 25 de agosto de ese año se proclamó la Independencia Nacional y los constituyentes, después de firmar el acta de la soberanía, volvieron ante la sagrada imagen para colocar la patria naciente bajo su amparo y protección. Desde entonces el pueblo llamó a esta imagen “La Virgen de los Treinta y Tres fuente padre Miguel BERRIEL

jueves, 6 de noviembre de 2025

EL APORTE DE MARÍA A LOS PRIMEROS CRISTIANOS

                  

Con el Espíritu Santo, en medio del pueblo siempre está María. Ella reunía a los discípulos para invocarlo (Hc 1,14), y así hizo posible la explosión misionera que se produjo en Pentecostés. Ella es la Madre de la Iglesia evangelizadora y sin ella no terminamos de comprender el espíritu de la nueva evangelización.Evangelium Gaudium. 

 

De la revista Obra de la Divina Providencia, de agosto de 1907.

Bienaventurado quien ama a la Virgen. ¡Cuán bella es la Virgen de la Divina Providencia!¡Y cuán dulce es su nombre para las almas devotas! ¿Se puede vivir alegremente la vida y no amar a la Virgen? No, no se puede vivir sin la Virgen…! Sin que ellos vengan a la Virgen, sin que ellos vengan a nosotros, caminemos nosotros hacia ellos y llevemoslos a la Virgen, purísima, inmaculada, que nos conceda no sólo mayor fervor en el bien obrar y devoción más eficaz hacia la Madre de Dios, sino también que convierta a los pecadores y a aquellos que no creen y no aman a la Virgen! ¡Oh, si también éstos tuviesen un poquito de la gracia que la Virgen gratuitamente nos ha concedido! ¡Con cuánto mayor afecto se rezaría a la Virgen!

Virgen piadosa y bella, ¿podrás no escuchar ni sentir la oración que te elevo por mis hermanos que viven alejados de Ti? Si eres madre mía, ¿cómo se puede concebir que Tú no corras a abrazarme, a cobijarme en tu regazo y no correrás también detrás de los otros, por los cuales ves que rezo y lloro a tus pies?

Querida Virgen mía, Virgen de la Divina Providencia, belleza del Espíritu Santo, ¿quién no te amará? ¡Yo te amo… todos te aman!... Venimos todos a Ti… ¡Quédate siempre con nosotros! ¡Qué bella eres María! Madre mía, hazme humilde, pequeño, ardiente hijo de tu amor. Bienaventurado quien ama a la Virgen!

 

3) Oración:

 

Como Tú, María, con los apóstoles reunidos en el cenáculo, así también nosotros en el bautismo y en la confirmación hemos recibido el don del Espíritu Santo: transforma nuestro ser y haznos miembros activos y responsables en la comunidad cristiana, como lo fuiste Tú.

Ruega por nosotros,  María

Haz que a nuestro ser en Cristo, se corresponda con un obrar coherente. Ayúdanos a construir una verdadera comunidad cristiana donde cada uno sea considerado

en su originalidad “un hermano por el cual Cristo murió”

Ruega por nosotros,  María

Haz, María, que hagamos presente y visible la realidad viva del Espíritu Santo que obra en nosotros como Tú lo hiciste visible a los primeros seguidores de tu Hijo Jesús

Ruega por nosotros,  María                                                                 



[1] DOLM Vol. II, pág. 839

miércoles, 5 de noviembre de 2025

DON ORIONE Y LA VIRGEN MARIA




El rol de María como madre y como creyente se nos presenta como modelo a imitar en la grandeza de las virtudes que la adornan: su capacidad de mujer llena de fe, su personalidad orante, su disponibilidad ilimitada y generosa a la voluntad de Dios, su mirada intuitiva, atenta y previsora ante las necesidades de los demás, su servicialidad humilde al atender a su prima Isabel, su capacidad de sufrimiento al pie de la cruz, su saber estar dejando el protagonismo a su hijo en las bodas de Caná, su papel de madre y formadora que cuando no entiende guarda calladamente en su corazón las palabras de su hijo tras el hallazgo en Jerusalén….

Es muy notable e imprescindible la presencia de María en San Luis Orione, en su carisma y espiritualidad. Nos manifiesta una profunda y filial devoción mariana; y así nos lo refiere él mismo: “toda mi vida es gracia de María: lean en mi frente, en mis labios en mi corazón…allí está escrito: todo gracia de María… Mi vida es como una capilla de María llena de DEvotos y gracias recibidas de María”.

La relación de Don Orione con María es filial, amigable, afectuosa, sensible y que toca lo más entrañable de la existencia. Veamos, aunque sea brevemente, algunas características de la devoción mariana que se pueden expresar a través del carisma de Don Orione:

1. Considera a María bajo tres títulos que resumen para él la mariología cristiana :

– María como Madre de Dios (la Mater Dei): ésta será su jaculatoria preferida. Toda la grandeza de María brota de su maternidad divina; en vista de ello, preservada del pecado original, colmada de gracias y bendita entre todas las mujeres. Don Orione nos dice: hemos elegido el más hermoso título que honra a la Virgen María y por eso se convertirá en nuestra jaculatoria mariana: “Madre de Dios, ruega por nosotros”. En este título quedan resumidos todos los dogmas referentes a Cristo y a María. Nos manifiesta la verdadera naturaleza de la Virgen. La Mater Dei es signo y expresión del fin de nuestra Congregación.

– María como Madre de la Divina Providencia nos manifiesta la confianza total y el abandono de Don Orione en las manos de la Providencia Divina y de María. Ve a María como aquella que intercede, ayuda, protege, y cuida de todos sus hijos, pero especialmente de los más abandonados y necesitados de cariño y afecto maternal. Don Orione invoca a María a lo largo de toda su vida pero sobre todo en los momentos de peligro, ante las incomprensiones y calumnias, ante las necesidades de sus pobres, enfermos y ancianos, al abrir una nueva obra, cuando las deudas abundan y el dinero es poco. Entonces María no duda en acudir de mil modos y maneras en ayuda de sus hijos más queridos.

– También Don Orione considera a María como Madre de la Iglesia. La tradición de la Iglesia nos muestra el lazo que une a María con el pueblo de Dios, es decir, con la Iglesia. María está presente y ora con los discípulos en la espera del Espíritu Santo. En aquel día de Pentecostés, en el que nace la Iglesia, María acompaña a la naciente comunidad cristiana; y como en el nacimiento de Jesús también aquí da a luz a la Iglesia y la acompañará como Madre creyente y formadora en su proceso de crecimiento. Don Orione nos lo narra así: “La Virgen estaba allí y ejercía de Madre de todos los discípulos de su Hijo; era, desde entonces, como la Madre de la Iglesia …Ella, que es la Madre de Jesús, y que es Madre nuestra, lo sea, especialmente en estos tiempos, también de la Iglesia”. Juan Pablo II, en la Redemptoris Mater, recuerda que durante el Concilio Vaticano II, Pablo VI proclamó solemnemente a María Madre de la Iglesia.

2. María como el mejor camino para acercarnos a Jesús.

Ninguna criatura humana conoce mejor y más profundamente a Jesús que su propia Madre, la Virgen Santísima. Por eso el mejor camino para encontrarnos con Jesús e iniciar el proceso de conocimiento y experiencia de Él es mirar e imitar a María como el modelo más perfecto del discipulado de Cristo. Así el creyente, de la mano de María, Madre y Discípula de Jesús, se adentra en el corazón de Cristo para experimentar todo su amor.

María presintió a Jesús lo concibió por obra del Espíritu Santo, lo dio a luz, lo esperó anhelante, lo recibió en sus manos, lo presentó en el Templo, lo educó durante largos años, lo introdujo en su vida pública, lo acompañó hasta la cruz, lo recibió muerto en su regazo virginal, lo siguió hasta el sepulcro y, seguramente lo vio resucitado y glorioso. Está, pues, presente a lo largo de la vida de Cristo. Nadie como ella lo conoce y lo ama. Nadie como ella, nos lo presenta de aquella forma como se lo presentó a los pastores y a los Reyes Magos.

Es el camino más breve y seguro para llegar a Jesús, pues “amando a María se tiene la seguridad de amar a Jesús”, nos diría Don Orione.

3. Con un Amor de Hijo

San Luis Orione, nos invita abandonarnos en los tiernos brazos de María y en los momentos difíciles solicitarle que nos permita ocupar por un ratito el puesto de su Hijo Jesús niño. Como Hijo devotísimo se postraba ante la imagen de María y la contemplaba embelezado.

Desde niño había aprendido, en las rodillas de su madre a recitar el Santo Rosario, y muy pequeño todavía le prometió a la Gran Madre de Dios, si le daba la gracia de ser sacerdote, le reconstruiría una derruida capilla en las afueras de su pueblo natal. A lo largo de toda su vida son muchas y variadas las presencias de María en la vida de Don Orione, sobre todo en los comienzos de la naciente Congregación. Para él María será siempre la Madre y la celeste fundadora de la Pequeña Obra de la Divina Providencia.

 

4. Una devoción Mariana apostólica y caritativa.

Don Orione se nos presenta como un gran evangelizador y “se sirve” de María para llevar las almas a Cristo. Intuyó que María facilita la apertura de los corazones de los hombres, pues como Madre y como mujer conoce las mejores estrategias para entrar y ganarse nuestro amor.

Reconociendo la eficacia pedagógica de la devoción mariana en la tarea de la re-evangelización, Don Orione organizaba con frecuencia peregrinaciones, levantaba santuarios, y hablaba de María al pueblo de un modo que cautivaba y llevaba los corazones de los oyentes al más tierno amor a la Madre de Dios, imitando aquellas virtudes propiamente marianas.

Se preocupaba de que en las peregrinaciones no faltara el momento para conducir a las almas a experimentar la misericordia de Dios mediante el sacramento de la reconciliación.

La devoción mariana en Don Orione se hace eminentemente popular. Nuestra Congregación debe dirigirse al pueblo para servirlo y para fortificar la piedad de los más sencillos y de aquellos que no pueden comprender otras formas de piedad.

Don Orione transmitió otra interpretación característica de la piedad mariana: el binomio piedad mariana y caridad. Y así, solía decir que donde se levante un templo o un Santuario para la Virgen allí debe surgir también una obra de caridad para atender a las personas más necesitadas. Estaba convencido de que la caridad lleva a la fe y produce inmensa alegría en quien la ejecuta.

Así son los Santos y así es María para con ellos: Madre, hermana, fundadora, compañera en el camino y amiga que de la mano nos conduce a Jesús; porque, cerca de María, todas las tormentas del corazón, las luchas de las pasiones, las amarguras de la vida, los disgustos y dolores, se calman y aplacan con la tierna mirada de la Madre.

Para comprender esta gran devoción de Don Orione, es preciso acercarse a su historia personal, toda entrelazada de “gracias” y de “devoción”, que llenaba de María toda su vida.  También desde los inicios de su obra en Argentina, Don Orione encontró la presencia de la Virgen Santísima en los momentos fundamentales

·        Aún desde antes de pisar por primera vez tierra argentina, uno de los deseos de Don Orione era llegar a los pies de la Virgen de Luján.

·        San Luis Orione visitó Itatí, Corrientes. Su llegada al pueblo de la Virgen, lo relata en una carta del día 27 de junio de 1937: 

·        Don Orione era un ferviente devoto de la Virgen de la Guardia. Cada vez que tenía que tomar decisiones importantes, iba a pedir consejo a María.

La vida de Don Orione está signada por la confianza y el abandono en la Divina Providencia y en este contexto que ve a María como “Madre de la Divina Providencia”, pues es ella la que intercede, que acerca, que lleva a Jesús y, por tanto, la que ayuda a cada hombre a realizar el designio de Dios en su historia.

martes, 4 de noviembre de 2025

MEMORIA LITÚRGICA DE DIFUNTOS DE LA PODP


La Pequeña Obra de la Divina Providencia celebra cada 5 de noviembre la memoria litúrgica de todos los miembros difuntos de la Pequeña Obra de la Divina Providencia. Es una oportunidad para orar por todos nuestros hermanos y hermanas difuntos (religiosos, religiosas, laicos, amigos, benefactores).fue aprobada en 2004 (Decreto 105/04 / L), se fija al 5 de noviembre.



CONMEMORACIÓN DE LOS HERMANOS MUERTOS 
Esta memoria necesaria para la Congregación,  toma la letra de la "Conmemoración de los Fieles Difuntos" del Misal Romano y de la Liturgia de las Horas con sus oraciones.
Acepta, oh Padre, en la comunidad de los santos a nuestros hermanos difuntos: ellos  por amor de  Cristo siguieron el camino de la caridad perfecta,  con él en gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.
Oh Dios, que das la justa recompensa a tus siervos, mira con bondad a nuestros hermanos difuntos, que han trabajado generosamente para la difusión del Evangelio, y recibirlos en la paz de su reino. Por nuestro Señor Jesucristo.
Oh Dios, fuente de perdón y salvación, por intecesión de la Virgen María y todos los santos, concede a nuestros hermanos, parientes y bienhechores, que han pasado de este mundo a disfrutar de la perfecta alegría de la patria celestial. Por nuestro Señor Jesucristo.
Nuestro Padre Fundador, San Luis Orione, tenía un gran sentido de la comunión con los hermanos difuntos. "Con respecto a nuestros hermanos difuntos debemos orar mucho porque ellos fueron los pioneros de la congregación; ellos fueron los que dieron su vida con su sacrificio, por lo que este trabajo tenía bases sólidas. Sobre todo tenemos que orar por nuestro último muerto ".
Y "esta comunión espiritual y real con los muertos para motivar a nuestro compromiso con la conmemoración y de la oración. "Ellos se unieron a nosotros con el vinculo de la fidelidad a la Congregación, a nuestros hermanos, hijos de la misma familia religiosa, que pertenecemos por los vinculos del espíritu, por vocación".
Recordemos lo que nuestras Constituciones y Reglas establecen para los votos y la comunión con nuestros hermanos difuntos.
Art. 61. La muerte, para nosotros esperamos con confianza, no es el final: se abre el camino a la plena comunión con la gloria de Cristo y, en Él, con todos los hermanos en la casa del Padre, y es la coronación de nuestra consagración religiosa. estarémos unidos con el amor y la oración a nuestro hermano que pasa a la vida eterna.  la memoria cotidiana de los hombres que nos han precedido en la profesión común y ahora están con Dios, fortalece nuestra unión en el intercambio de bienes espirituales y se anticipa lo que se divulga directamente llena en el cielo.
Estándar 41 - Los Hijos de la Divina Providencia expresan su comunión también rezando generosamente por el hermano fallecido. Recibida la noticia de la muerte de un hermano, la comunidad se reúne en oración por él. Se le recuerda en la misa y rezan por él, durante tres días, el santo rosario. En memoria de él todas las casas de la Congregación con la celebración de una misa, que asiste posiblemente la comunidad.
Norma 42 - En la casa religiosa donde el fallecido residía se celebra una misa comunitaria en el día del entierro, el séptimo día,a los treinta días  y al año del aniversario. En la casa se celebra  una misa "gregoriana".
Norma 43 - En caso de fallecimiento del Director General, cada Dirección Provincial prevé la celebración de una segunda misa "gregoriana".
Norma 44 - En caso de fallecimiento del Director Provincial, una segunda misa "Gregoriana" es celebrada en la casa provincial.
Artículo 45 - Con motivo de los ejercicios espirituales se dedican tres días a las almas de nuestros hermanos y hermanas, parientes y bienhechores, amigos y antiguos alumnos muertos. Todos los participantes ofrecen la Santa Misa, la oración y las buenas obras.
Norma 51 - Incluso la lectura diaria del necrológico, con breves datos biográficos de los difuntos, nos ayuda a ofrecer   la Misa con una mayor conciencia y participación interior.
 
Don Flavio Peloso

La memoria litúrgica anual de los Hermanos fallecidos, según el calendario propio de la Congregación aprobada en el año 2004 (Decreto 105/04 / L), se fija en el 5 de noviembre.
La Pequeña Obra de la Divina Providencia, celebra hoy la Memoria litúrgica de todos los religiosos difuntos de la Pequeña Obra de la Divina Providencia. Es una buena ocasión para rezar por todos los difuntos de la Familia: religiosos, hermanas, laicos ,amigos, benefactores.
"No queremos, hermanos, que vivan en la ignorancia acerca de los que ya han muerto, para que no estén tristes como los otros, que no tienen esperanza." (1° Tes 4, 13)
"A los ojos de los hombres, ellos fueron castigados, pero su esperanza estaba colmada de inmortalidad." (Sab 3, 4)
"Nosotros hemos tenido Cohermanos muy virtuosos. Nuestra Congregación tiene sus Muertos, aquellos que nos han precedido, las vanguardias que cayeron, los héroes que abrieron el paso, los primeros valientes que han trazado el camino, la tropa heroica de aquellos que han trabajado y sufrido en la época heroica de la Congregación. Desdichadamente no hemos tenido tiempo de escribir, aunque sea brevemente su vida. Si no hemos escrito, no por eso se ha venido a menos nuestro afecto. Si el Señor me da la gracia de tener un poco de tiempo a mi disposición, quiero escribir la vida de estos santos Cohermanos, que nos han precedido, para consuelo de cuantos vendrán tras nuestras filas. Algunos de estos Sacerdotes nos han dado ejemplos luminosos de vida santa, ejemplos de virtud heroica. 


Debemos, mis queridos hijos, esforzarnos por seguir sus huellas, los ejemplos de su vida, vida de sacrificio, vida de trabajo, vida de religiosos serenos frente a enfermedad que no perdona, serenos y alegres de cumplir la voluntad de Dios. Son, hermanos, aquellos que nos han precedido, hermanos que hacen sentir su ayuda de modo patente, y que en algún modo, han fortificado nuestra esperanza; hermanos que gozan ya de la gloria de los Santos y que están esperándonos en las puertas de la eternidad. Necrologico de la Provincia Religiosa "Nuestra Señora de la Guardia" (Obra Don Orione) 2

Tantos Hermanos, Clérigos y Sacerdotes nuestros han muerto en concepto de santidad. Ellos nos amonestan, y la amonestación se vuelve a mí primero: que si queremos, en la Congregación podemos verdaderamente ser santos…"


Don Orione

 

 

lunes, 3 de noviembre de 2025

MARÍA EN LA IGLESIA

 

 

“... ¡tenemos una Madre, tenemos una Madre! Aferrándonos a ella como hijos, vivamos de la esperanza que se apoya en Jesús, porque, como hemos escuchado en la segunda lectura, «los que reciben a raudales el don gratuito de la justificación reinarán en la vida gracias a uno solo, Jesucristo» (Rm 5,17). Cuando Jesús subió al cielo, llevó junto al Padre celeste a la humanidad ―nuestra humanidad― que había asumido en el seno de la Virgen Madre, y que nunca dejará. Como un ancla, fijemos nuestra esperanza en esa humanidad colocada en el cielo a la derecha del Padre (cf. Ef 2,6). Que esta esperanza sea el impulso de nuestra vida. Una esperanza que nos sostenga siempre, hasta el último suspiro.”

(…)

Que, con la protección de María, seamos en el mundo centinelas que sepan contemplar el verdadero rostro de Jesús Salvador, que brilla en la Pascua, y descubramos de nuevo el rostro joven y hermoso de la Iglesia, que resplandece cuando es misionera, acogedora, libre, fiel, pobre de medios y rica de amor.  

 

Don Orione se expresa así, en el boletín de la Obra de diciembre de 1907,  al exaltar esta piadosa práctica popular.

Aquel que honra la propia madre, dice el Espíritu Santo, es semejante a quien encuentra un gran tesoro. ¿Qué tesoros de gracia serán entonces, los prometidos a aquellos que honran a María, la cual, además de ser madre nuestra es también verdadera Madre de Dios?

Entre las expresiones más agradables de la devoción a María y más recomendada por la Iglesia, es la piadosa práctica del rosario. El rosario es el Evangelio presentado a los cristianos en forma popular.¿Se dirá que esta oración es una repetición de palabras idénticas, que en definitiva ocasionan cansancio? Pero, ¿qué otra cosa es una música melodiosa? ¿No es acaso la repetición del mismo motivo? ¿Y qué otra cosa es el aplaudir constante a una reina? ¿No es acaso la repetición de la misma palabra, de su nombre, esto es, acompañado del aplauso que quería no terminase jamás? Pero más allá de las palabras, hay en el rosario misterios santísimos para contemplar. En los misterios gozosos, las virtudes que animan a la esperanza en la vida del alma; en los dolorosos, las penas que debe compartir con Cristo; en los gloriosos las glorias que de la virtud y los dolores serán premiados en el cielo. Todo es emocionante en esta amable cadena de místicas rosas que dirige el alma fiel a María! Y cuando me dicen que el rosario es la devoción de los niños, yo me consuelo con las palabras del evangelio: si no se hacen como los niños, no entrarán en el reino de los cielos.

 Oración:

 

Por la santa Iglesia de Dios: unida a las victorias de María triunfe por sobre el mal y los peligros

María, Madre de la Iglesia, ruega por nosotros

Por todos los cristianos: que en las angustias y en las pruebas de la vida se confíen a la ayuda de María

María, Madre de la Iglesia, ruega por nosotros

Por los enemigos de la Iglesia: vencidos por la verdad y el amor, acepten a María por Madre y reina

María, Madre de la Iglesia, ruega por nosotros

Por esta asamblea: María Santísima vencedora nos acerque a Cristo vencedor 

María, Madre de la Iglesia, ruega por nosotros

                 


[1] (DOLM Vol. II, pág. 791-792)