SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


jueves, 2 de julio de 2020

3 JULIO, ENCUENTRO DE DON ORIONE, CON LOS HUERFANOS ARMENIOS

En julio de 1924, el senador Schiaparelli hablo con Don Orione pidiéndole que se hiciese cargo del cuidado de algunos huérfanos armenios. San Luis Orione acepto la propuesta y le pidió al P. Vittorio Gatti que hiciese los arreglos necesarios para asumir el instituto con Ludovico Chigi, Grand Maestre de la Orden de Malta. En Julio de 1925, Don Orione envió sus religiosos a hacerse cargo del cuidado de los huérfanos, nombrando al P. Camillo Bruno director de dicho instituto.
El 14 de septiembre de 1925, un grupo de cincuenta huérfanos sobrevivientes del Genocidio Armenio fue recibido en dicho instituto y la Congregación se ocupó de su cuidado.
Las vocaciones armenias
La vida en dicho instituto estaba inspirada en el Sistema Educativo Paterno Cristiano de San Luis Orione, siendo una escuela de santidad y virtudes cristianas, donde “se vivía casi un clima de seminario”. El ambiente cristiano que reinaba en el instituto hizo florecer ocho vocaciones de aquel grupo de huérfanos armenios, quienes viajaron a Italia para ingresar a la Congregación el 29 de Junio de 1928
El encuentro con Don Orione
El 3 de julio de 1928, los armenios llegaron a Roma en tren desde Brindisi y se trasladaron a la parroquia romana de “Ognissanti” (Todos los Santos), donde el padre Roberto Risi les dio la bienvenida y los recibió en el colegio “San Filippo Neri”. Al día siguiente, conocieron a San Luis Orione quien los recibió como un padre como relataba el Padre Chamlian , quien era uno de los ocho huérfanos:
“Al día siguiente, 4 de julio, a eso del mediodía, el seminarista Malfatti nos llevo a la casa de la calle Sette Sale, donde Don Orione nos estaba esperando, habiendo venido de Tortona expresamente para conocernos. Nos dio la bienvenida como un padre que recibe a sus hijos, a quienes hace mucho que no ve. Nosotros, según nuestra costumbre, le besamos la mano y llevamos la misma mano a nuestra frente como signo de respeto y reverencia. Él, luego de habernos besado en la frente a todos, nos pregunto si habíamos tenido un buen viaje, si estábamos contentos de estar en Italia y luego nos expreso su alegría de tener en su congregación miembros de las iglesias orientales en nosotros, armenios. Nos habló de la Armenia mártir y de la reciente persecución turca contra los armenios. Luego nos invito a bajar para el almuerzo y después de comer nos hizo cantar en nuestra lengua”
El Padre Dellal otro huérfano de aquel grupo, recordaba su primer encuentro con Don Orione: “En el primer encuentro que tuvimos con Don Orione, él nos recibió con más cariño que un padre hacia sus hijos”.
El Padre Chamlian nuevamente relatando su primer encuentro con Don Orione decía: “A eso de las cuatro, nos encontrábamos en la recepción del Instituto ´Divin Salvatore´. Entonces le informaron a Don Orione que los armenios lo estaban la recepción. Apenas lo supo, subió rápidamente. Mientras tanto nosotros fantaseábamos que clase de hombre sería Don Orione que estaba a cargo de tantos sacerdotes y seminaristas dispersos en diversas casas, y era superior de tanta gente.
En aquel momento pareció un sacerdote más bien anciano, entonces el asistente nos dice que era Don Orione. Nosotros le besamos la mano según nuestra costumbre, y luego de haberla besado llevamos la misma mano a nuestra frente inclinada. Don Orione, luego de preguntarnos a cada uno el nombre, quería saber el significado de llevar la mano a nuestra frente luego de haberla besado. Uno de nosotros le explico que con este acto reconocemos a la persona que se le besa la mano como nuestro superior y por tanto este acto significa la sumisión de nuestra mente a su voluntad. Esto le gustó tanto a Don Orione que nos pidió nunca perder esta usanza tan significativa. De hecho cuando nuestro amado superior, Don Orione, nos presentaba algún personaje ilustre o un benefactor les explicaba nuestro modo de besar las manos, y si alguna vez al besar la mano nos olvidábamos el segundo acto, sea por olvido o por vergüenza de la circunstancia, él con amor nos llamaba la atención y nos decía que no debíamos olvidar nuestras tradiciones”.

miércoles, 1 de julio de 2020

DON ORIONE NOS INSPIRA.... A LA VIDA FRATERNA EN COMUNIDAD




Don Orione nos inspira… a la vida fraterna en comunidad
Sólo para sonreír, cito una frase de Don Orione, obviamente dicha en un contexto muy
diferente al de hoy: “Yo deseo que no se salga de Casa sin una verdadera necesidad y sin tener
el permiso del Superior de la Casa y que éste sepa dónde se va, y cuando se regresa”. Tal vez
se lo habremos dicho a tantas familias y a tantos jóvenes, pero vale también para nosotros: este
es un tiempo oportuno para redescubrir a los hermanos y reforzar con ellos los vínculos
familiares. Dos de nuestros sacerdotes ancianos, puestos por su seguridad en aislamiento, me
decían: “¿Qué hacemos todo el día? Yo cuido de él y él cuida de mí. Nos animamos
mutuamente”. Respetando las normas de seguridad, aprovechemos de este tiempo para rezar
juntos, realizar algún encuentro formativo, tener momentos de recreación, animarnos y
cuidarnos el uno al otro.

CRONOLLOGIA ORIONINA/ VINCENZO ALESIANI


1893, 2 de julio, domingo: Mons. Igino Bandi, detrás de las protestas de algunos cánonigos, decide cerrar el oratorio festivo de San Luigi Gonzaga. Episodio de la llave, colgado por Luigi Orione en el brazo de la estatua de la Inmaculada Concepción. Episodio del sueño de la Virgen con la capa azul. [Cf. Escritos 45.59–60; 69.369; 71,195; 103.273; Palabra III, 1; III, 145-147; V, 217-218; IX, 283-285; XI, 264].

Martes 2 de julio de 1935: Apertura del Pequeño Cottolengo en Avellaneda, Buenos Aires (Argentina), confiado al cuidado de las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad. [Cf. Escritos 18.114; 29,85; PODP, noviembre de 1938, 4–5].

martes, 30 de junio de 2020

A PESAR DE LA PANDEMIA, SEGUIMOS FORMANDONOS

A PESAR DE LA PANDEMIA, ENCONTRAMOS LA MANERA DE SEGUIR COMUNICANDONOS Y QUE LA IGLESIA SIGA EVANGELIZANDO, ASI EL MLO CONTINUA CON LA FORMACIÓN POR LOS DISTINTOS MEDIOS TECNOLOGICOS Y APROVECHANDO LAS ENSEÑANZAS DE NUESTROS SACERDOTES, HERMANAS Y LAICOS ORIONITAS.

YA COMENZO LA NOVENA A NUESTRA SRA DE ITATI


sábado, 27 de junio de 2020

DON ORIONE NOS INSPIRA ,,, A LA COMPASIÓN





Don Orione nos inspira… a la compasión
En el discurso a los capitulares (2016), el Papa Francisco nos decía que “en ciertos lugares” nosotros, orionitas, éramos conocidos como “los curas que corren, porque siempre se los veía en movimiento, en medio de la gente, con el paso rápido de quien tiene prisa”. Ciertamente, ahora no podemos correr con las piernas (Les recomiendo #estén en casa) pero nadie tiene que engañar nuestro corazón. De hecho, recita un dicho medieval, “Ubi amor, ibi oculus” (donde hay amor, allí hay capacidad de ver). Para Don Orione, es verdad también al inverso: “Ubi oculus, ibi amor”.
Entonces, frente al continuo flujo de noticias, para no permanecer cerrados en una emotividad estéril, Don Orione nos invita a una compasión activa: “Cuidar la salud, pero trabajar siempre, con celo, con ardor por la causa de Dios, de la Iglesia, de las almas”. ¿Quién no tiene bajo los ojos la imagen de Don Orione que, con un niño en los hombros, camina entre los escombros del terremoto? ¿O no recuerda el último “Sí” pronunciado pocos instantes antes de morir para que se recibiera en el Cottolengo de Génova una persona necesitada? En la vida de Don Orione hay muchas demostraciones concretas de su compasión y es él mismo que nos invita a seguirlo en este ministerio “Revístanse por lo tanto de afectuosa compasión hacia los pobres y sobre todo de aquella caridad que es el vínculo de la perfección”.

lunes, 22 de junio de 2020

FESTEJAMOS EL NACIMIENTO DE DON ORIONE

Se cumplen 148 años del nacimiento de Don Orione. Un 23 de junio de 1872 nacía nuestro fundador en Pontecurone, Italia. Fue el creador de la "Pequeña Obra de la Divina Providencia" con la misión de que Religiosos y Laicos, unidos en un mismo camino, marcharan a la cabeza de los tiempos, en pos de transformar el mundo hacia una sociedad más humana. Supo descubrir a Jesús en el más pobre y desamparado. “Ver y sentir a Cristo en el hombre”, esa fue su mirada y sentimiento más profundo; y su opción de vida: ser “un corazón grande y generoso capaz de llegar a todos los dolores y a todas las lágrimas”

A 148 AÑOS DEL NACIMIENTO DE DON ORIONE

23 de Junio, 1872- 1940,  NACIMIENTO de LUIS ORIONE.

Siendo ya un joven seminarista, no podía admitir que hubiera niños en la calle, dando vueltas por ahí, sin educación o sin alimento. De allí que sus primeras acciones estuvieran claramente destinadas a ellos.

Cuentan que al abrir el primer colegio para chicos pobres en 1893, sabía perfectamente que, antes que nada, debía dar de comer. De hecho aquellos primeros cuarenta niños provenientes de la más extrema miseria, traían consigo serios problemas de desnutrición. Y era Don Orione en persona quien se ponía a servir las mesas mientras les daba ánimo: “Coman muchachos, que pan y pasta hay toda la que quieran”. Mayor compasión aun despertarían en él las víctimas de los terremotos producidos a principios de siglo XX en las ciudades italianas de Messina o La Mársica, o las terribles consecuencias de la guerra. Allí, sus oídos, que de por sí ya estaban atentos, duplicarían su capacidad de escucha ante los gemidos de aquellos que –habiendo tenido la suerte de sobrevivir- morirían de hambre o frío. Ya, cuando vislumbraba el ocaso de su vida, y le aconsejaban fervientemente que fuera a vivir a un lugar mucho más cuidado, decía con absoluta sinceridad: “Soy un pobre hijo de la tierra, mi padre era picapedrero, toda mi familia era pobre; si debo salir de aquí, quiero ir a morir entre los pobres… Quiero morir rodeado de aquellos niños que no tienen a nadie”. Luis Orione supo dar respuesta al sufrimiento de los niños de su tiempo, y desde lo más concreto: casa, techo, plato de comida, educación… lo que se dice un amor de esos que no se quedan en meras palabras. Un verdadero Grande entre los más Pequeños.

23 de Junio, 1872- 1940,  NACIMIENTO de LUIS ORIONE.

Siendo ya un joven seminarista, no podía admitir que hubiera niños en la calle, dando vueltas por ahí, sin educación o sin alimento. De allí que sus primeras acciones estuvieran claramente destinadas a ellos.

Cuentan que al abrir el primer colegio para chicos pobres en 1893, sabía perfectamente que, antes que nada, debía dar de comer. De hecho aquellos primeros cuarenta niños provenientes de la más extrema miseria, traían consigo serios problemas de desnutrición. Y era Don Orione en persona quien se ponía a servir las mesas mientras les daba ánimo: “Coman muchachos, que pan y pasta hay toda la que quieran”. Mayor compasión aun despertarían en él las víctimas de los terremotos producidos a principios de siglo XX en las ciudades italianas de Messina o La Mársica, o las terribles consecuencias de la guerra. Allí, sus oídos, que de por sí ya estaban atentos, duplicarían su capacidad de escucha ante los gemidos de aquellos que –habiendo tenido la suerte de sobrevivir- morirían de hambre o frío. Ya, cuando vislumbraba el ocaso de su vida, y le aconsejaban fervientemente que fuera a vivir a un lugar mucho más cuidado, decía con absoluta sinceridad: “Soy un pobre hijo de la tierra, mi padre era picapedrero, toda mi familia era pobre; si debo salir de aquí, quiero ir a morir entre los pobres… Quiero morir rodeado de aquellos niños que no tienen a nadie”. Luis Orione supo dar respuesta al sufrimiento de los niños de su tiempo, y desde lo más concreto: casa, techo, plato de comida, educación… lo que se dice un amor de esos que no se quedan en meras palabras. Un verdadero Grande entre los más Pequeños.

Este hombre, tan posesionado de su amor y de su obra, tenía también él un pobre corazón humano. De sus cartas surge con frecuencia como el lamento, el deseo, la dulzura de los afectos humanos.


Ha amado a sus jóvenes, a sus pobres, a sus sacerdotes, con una ternura fraterna, materna.
Muchas veces se encendía su fantasía, y después de haber escrito este párrafo formidable:
"Amar a las almas, querer salvar a todas las almas, ayudar a Cristo a salvar, a salvar y santificar nuestras almas y las almas de nuestros hermanos, con total abnegación de nosotros mismos, total negación de nosotros mismos, total sacrificio; con total sacrificio de nosotros mismos, como  hostias puras de Jesús, como corderos de Jesús, en pos de Jesús y todo por Jesús";



sentía el cansancio, la fatiga, su condición de hombre mortal, y añadía:  "Animo! prosigan así, mis queridos hijos : así se llega al santo Paraíso. Animo y adelante, que el mañana nos deparará a mí y a ustedes el santo Paraíso. ¿Qué es la vida? Vapor est: mañana estaremos con Jesús. Ah! querido y santo Paraíso!"
Al final Don Orione estaba y se veía cansado, casi terminado. De todas partes se le pedía y ordenaba que descansara. Pocos meses antes de la muerte, un ataque más grave lo dejó en tal estado que ya no pudo resistir a esas peticiones y órdenes. Aceptó ir a descansar a San Remo, donde murió

 Un Grande entre los Pequeños·