SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


miércoles, 9 de febrero de 2022

SANTA ESCOLÁSTICA


Santa Escolástica fue una religiosa italiana, hermana de San Benito de Nursia. Ambos se consagraron a Dios desde muy jóvenes y compartieron la espiritualidad benedictina.

De acuerdo a fuentes benedictinas, mientras que su hermano Benito residía en Monte Casino (Italia), ella se estableció en el monasterio de Plombariola, donde llegó a ser abadesa.

Sin embargo, otras fuentes indican como probable que haya vivido en una ermita, junto a una o dos religiosas, ubicada en la base del “Monte Casino” (Montecasino) en cuya parte más alta estaba el célebre monasterio.

Santa Escolástica nació hacia el año 480, en el municipio italiano de Nursia, en el seno de una familia noble. La historia más difundida sobre la Santa señala que solía pasar la mayor parte del tiempo en oración y, por lo menos una vez al año, ir a visitar a su hermano y compartir con él temas espirituales. San Benito salía de su monasterio e iba a su encuentro, dado que Escolástica no podía ingresar a Montecasino.

Sobre la última vez que los hermanos se encontraron San Gregorio escribió una hermosa historia. De acuerdo a su relato, Escolástica, presintiendo que no volvería a ver más a Benito, le rogó que no partiera esa noche sino al día siguiente, a lo que inicialmente se negó San Benito, con el deseo de no contravenir las reglas de su monasterio. Entonces, Santa Escolástica le pidió a Dios con fervor que interviniera, e inmediatamente estalló una fuerte tormenta que impidió el regreso de su hermano. Ambos pasaron la noche en oración, hablando de las cosas de Dios y de las delicias espirituales. Tres días después, Escolástica murió. La noche de su muerte Benito tuvo una visión del alma de su hermana ascendiendo al cielo en forma de una paloma.

Esta historia revela la intensidad espiritual del amor fraterno entre Escolástica y Benito, y el deseo de ambos hermanos de vivir la santidad como obediencia perpetua a Dios, asentada sobre la confianza en Él.

Santa Escolástica de Nursia fue la fundadora de la rama femenina del monaquismo benedictino. Es patrona de las monjas, de los niños que sufren convulsiones y de algunas ciudades como Le Mans en Francia, o Alcolea de Calatrava en España. También se pide su intercesión en las tormentas y las lluvias torrenciales. Su fiesta se celebra el 10 de febrero.

PAPA PIO XI Y DON ORIONE

 

La relación de don Orione con Pío XI fue aún más plena de audiencias, coloquios e informes sobre misiones confidenciales y delicadas, intensificadas por la confianza que lo unía al cardenal Pietro Gasparri, Secretario de Estado. Por ejemplo, sólo recientemente los archivos han dado a conocer el papel decisivo y discreto del santo tortonés para poner en claro la historia de san Pío de Pietrelcina. Al final de una difícil mediación de don Orione para evitar una iniciativa que podía menoscabar el prestigio de la Santa Sede, Pío XI no dudó en comentar en una audiencia: «Don Orione ha sudado sangre, pero ha dado consuelo al Papa» (Summarium, p. 894).




La razón unificante de muchos episodios y acciones que ven a don Orione al lado de Pío XI es la voluntad de favorecer el prestigio y la centralidad del papado, condición para que se afirme una auténtica catolicidad eclesial, fuerza de cohesión del universalismo, el único que habría podido valorizar el genio de los pueblos salvándolos de las crecientes tentaciones nacionalistas.

En este marco hay que ver las significativas y eficaces intervenciones de don Orione para desbloquear las negociaciones que llevaron a la Conciliación entre Estado e Iglesia en Italia en 1922. En la carta que escribió a Mussolini en 1923, le hacía comprender que la verdadera conciliación que había que buscar era la conciliación entre “romanidad ” y “universalidad” del papado que presuponían una autonomía y libertad también política (cf. Messaggi di don Orione, 107, pp. 27-45). Esta visión de la misión espiritual y civil del papado se expresaba, en aquellos años de acentuados y peligrosos nacionalismos, en un clarividente profetismo: «Veo venir los pueblos hacia Roma desde los cuatro vientos», escribía don Orione. «Veo el Oriente y el Occidente reunirse en la verdad y formar los días más hermosos de la Iglesia. Será una maravillosa reconstrucción, quizá la más grande de las épocas, la pax Christi in regno Christi» (Scritti, 86, p. 102).

EMANUELE BRUNATTO, HIJO ESPIRITUAL DEL PADRE PIO. 10 DE FEBRERO





 

DON FLAVIO PELOSO, RECUERDA A EMANUELE BRUNATTO, MIEMBRO  HONORIS DE LA FAMILIA ORIONINA

Hoy es el aniversario de la muerte de Emanuele Brunatto, que tuvo lugar en Roma, en su apartamento en Via Nazionale 243, el 10 de febrero de 1965. Quiero recordarlo aquí como un "personaje Orionino". Pertenece a la historia y un poco también a la espiritualidad de Don Orione.
Emmanuele Brunatto era un hombre brillante de gran habilidad, era un "converso" del Padre Pío; siguió siendo un "converso" y también un pecador a lo largo de su vida. Le encantaba llamarse a sí mismo "el recaudador de impuestos".
Inteligente, de carácter fuerte, con una imaginación viva y una intuición aún más rápida; inmediata en la elaboración de hechos y la toma de decisiones; preciso y tenaz; genio e ingobernabilidad.
Entró en la órbita de Don Orione en 1925, cuando llegó a Roma para defender al Padre Pío.
El alcalde de San Giovanni Rotondo (Foggia), Luigi Pompilio, al dar la bienvenida a los restos mortales del Padre Pío de Pietrelcina, al regresar de la peregrinación a la Basílica de San Pedro en Roma, el 14 de febrero de 2016, dijo palabras esenciales que dejan en claro la importancia de Don Orione en los eventos del Padre Pio y también el de Emanuele Brunatto. “Entre 1923 y 1933, una verdadera tormenta de sufrimiento, de malentendidos, de la lucha del mal contra el bien, de giros y vueltas desconcertantes estalló sobre el Padre Pío. Todo sucedió alrededor de la impotente y piadosa presencia del fraile que, el 20 de septiembre de 1918, fue golpeado en el cuerpo con los estigmas de nuestro Señor Crucificado. Solo la intervención de otro santo, Don Orione, guiando las acciones de dos paladines del Padre Pío, cav. Francesco Morcaldi y Emanuele Brunatto, entre otros, contribuyeron a resaltar la autenticidad del Padre Pío y el milagro del Señor que estaba teniendo lugar en nuestra ciudad a través de nuestro humilde hermano pequeño ".
Pero incluso Don Orione tuvo el beneficio de la astuta ayuda de Emanuele Brunatto.
Cuando dos religiosos de Orionine fueron encarcelados en Calabria en 1928, el Padre Riccardo Gil (ahora Beato, mártir en España) y Fra Gaetano Cremaschi, por la infame acusación del asesinato de una niña encontrada enterrada en el Santuario de Cassano Ionio, Angustiado, Don Orione le pidió a Brunatto que lo ayudara a buscar evidencia de la inocencia de sus dos religiosos, a quienes consideraba incapaces y que no tenían ninguna relación con el crimen con el que fueron acusados. Era el 21 de junio de 1928 y él pidió ayuda al final de la fiesta del día del nombre que los cohermanos le habían preparado en el Instituto de Venta de Via delle Sette en Roma.
Emanuele Brunatto partió inmediatamente hacia Cassano Ionio, con poco dinero y una tarjeta de periodista, y en pocos días descubrió la evidencia y también el asesino de la niña, exonerando a los dos inocentes religiosos Orioninos que fueron liberados después de unos días, el 6 de julio. , "Debido a la ausencia de pistas y la falta de fundamento de los sospechosos".
Por lo tanto, hoy recuerdo y rezo por Emanuele Brunatto. Y el beneficio del aniversario de publicar un descubrimiento realizado en el Archivo Don Orione: una foto de Don Orione con Emanuele Brunatto el mismo 21 de junio de 1928, cuando Don Orione le pidió ayuda a Brunatto para liberar a sus dos religiosos en prisión. Al conocer bien las características de Brunatto, pude reconocerlo, junto con Don Orione.
Dedico el "descubrimiento" de esta foto a su hijo François, con quien estoy en relación, comprometido en la búsqueda amorosa de las huellas externas e internas de la vida del padre Emanuele.
Leer: http://www.messaggidonorione.it/icle.asp?ID=725

10 FEBRERO ESCUELA PRIMARIA JOSÉ MANUEL ESTRADA, MAR DEL PLATA


Padre Dutto Así fué tomando forma la idea de construir una nueva capilla y el padre Jose Dutto, Párroco de la Sagrada Familia, fundó en el año 1932 la Iglesia San José, durante la intendencia de Antonio A. Vignolo.
grupo scout Don Orione que estan en donde hoy está el supermercado Plaza Vea Independencia entre Quintana y Matheu
Foto de la Agrupación Hijas de Maria en el patio del Colegio Jose Manuel Estrada Obra Don Orione año 1937…


boy scout de Don Orione en el año 1961 y en primer plano se ve al Padre Luis Vareto. 
1962 patio del colegio Jose Manuel Estrada. Agrupación completa de los scouts Don Orione del Padre Varetto. 

Por expreso pedido del Padre Juan Luís Orione, nace la escuela primaria con el nombre José Manuel Estrada. Así, en febrero de 1937, bajo la intendencia de José Camusso, Don Orione bendice las primeras aulas de la escuela y deja su mensaje fundacional: “nuestras escuelas deben rebosar de espíritu cristiano y religioso, pero no deben oler demasiado a sacristía”, lo que seguramente motivo que le pusiera por nombre José Manuel Estrada y no San José como seguramente todos esperaban.

En marzo de 1937, se inauguraron las clases en el nuevo colegio, los primeros maestros fueron los clérigos, Juan Attilia, que más tarde sería su activo director, y Santiago Dalia Costa. Finalmente el dia 21 de septiembre de 1937 la escuela es formalmente reconocida mediante el expediente 2690/37. En el momento de su inauguración la escuela contaba con 5 aulas, una dirección, un recibidor, una cocina y sanitarios. Este primer año de actividad escolar comenzó con apenas 17 alumnos de primer grado, pero al finalizar el curso ya contaba con 33, que al año siguiente ascendió a 84. Unos años más tarde fue posible instalar en la escuela misma, la residencia de los religiosos docentes, que hasta ese momento viajaban desde el Puerto.

Los primeros educadores de la institución definieron a la misma como “un establecimiento de enseñanza primaria, dirigido por religiosos de la Pequeña Obra de la Divina Providencia, que tiene por finalidad asegurar a los alumnos una educación esencialmente cristiana y una instrucción sólida mediante la formación intelectual y moral, para que en el tiempo sean hombres útiles a la sociedad, sostén y honor de sus familias”.

Crecimiento de la Institución

Con el correr de los años y el crecimiento demográfico de la ciudad y el particular del barrio San José, el número de alumnos se fue multiplicando vertiginosamente y se hizo necesario acompañar este crecimiento con sucesivas ampliaciones edilicias y adecuaciones en la oferta educativa para dar respuestas a los nuevos desafíos. De esta forma, en el año 1946, comienza a funcionar la escuela de artes y oficios de la cual surgen los mejores carpinteros y ebanistas de la ciudad.

En el año 1965 comienza funcionar el colegio secundario Don Orione con la modalidad de Bachiller para incorporar dos años más tarde la modalidad Comercial. En ese mismo año, y anexado a la primaria, surge el jardín de infantes Don Orione, bajo la dirección del Padre Di Dorio y dos años mas tarde, el Jardín se hace mixto, convirtiéndose asi en la primer experiencia educativa con niñas. Ya en el año 1988, el jardín se independiza del colegio primario y asume la Directora Señora Elby Fernández. Finalmente, en el año 1966 abre sus puertas el Instituto Industrial Pablo Tavelli con la especialidad Mecánica.

fuente Blog fotos viejas de Mar del Plata

martes, 8 de febrero de 2022

ABAD CARONTI SU GRAN AYUDA A DON ORIONE Y A LA OBRA EN GENERAL

 



 
FEBRERO 1940   ANGINA PECTORIS

Don Manuel estuvo particularmente cerca de Don Orione en febrero de 1940, cuando el Fundador fue fuertemente golpeado por un gravísimo ataque cardíaco que lo puso al borde de la tumba. Acudió en las noches, compartió las trepidaciones de aquellas horas, se interesó para que “superada la crisis” Don Orione dejase el rígido clima de Tortona, insistiendo junto a los médicos, para que aceptase un poco de convalecencia en la casa de Sanremo. Don Orione tuvo que ceder a tanta insistencia y la mañana del 9 de marzo partió para Sanremo; algunos días después, la noche del 12, moría después de una última jornada de oración y de trabajo.

El Abad Caronti una vez más demostró su gran corazón de padre y de protector. Llegó enseguida a Sanremo y su presencia fue providencial: guió y dirigió cada cosa, especialmente en lo que concernía al traslado del cadáver de Sanremo a Tortona. A lo largo del trayecto se debían efectuar numerosas paradas, porque muchos querían rendir el último homenaje y saludo a Don Orione: la presencia del Visitador fue de gran ayuda en aquellos días claves porque liberó a Don Sterpi de tantas dificultades y responsabilidades que se le hubieran podido presentar para la petición de los distintos permisos y los aspectos organizativos del traslado del cuerpo. Después de la parada en Génova, para los pobres del Pequeño Cottolengo, fue precisamente el Abad Caronti quien dispuso que pasase también por Milán, a través de Novi Ligure, Alejandría, Mortara: ¿Qué le empujó a un hombre tranquilo y respetuoso de las leyes y reglamentos a desatender algunas disciplinas?, nos lo refiere el mismo abad que frente a la conmoción que le supuso ver tal cantidad de gente que quería acercarse a Don Orione para darle un último saludo, afirmó: «¡Ahora empiezo a saber de verdad quien era Don Orione».

En los días que siguieron inmediatamente a la muerte del Fundador el Abad Caronti demostró aún su sabiduría y paternidad por la confianza que le unió a Don Carlos Sterpi quien le cedió todas las facultades hasta el Primer Capítulo General que vino celebrado en agosto de 1940 con la elección por unanimidad del mismo Don Sterpi como Superior General de la Pequeña Obra de la Divina Providencia.

En los años sucesivos el Abad Caronti dio otra preciosa contribución al preparar según la normativa canónica el texto de las Constituciones, aprobadas con decretum laudis por la Sagrada Congregación de los Religiosos el 24 de enero de 1944 y presentadas a los Hijos de la Divina Providencia el 2 de marzo de 1944.

También el segundo Capítulo General, celebrado del 12 al 18 de septiembre de 1946 en Tortona, se desarrolló bajo la guía experta del Abad Caronti. En aquella ocasión fue elegido como nuevo Director General Don Carlos Pensa y Don Sterpi fue el primero en besarle la mano, haciendo un acto de homenaje. En septiembre de 1946 la obra preciosa del Abad Caronti se concluía felizmente, sin traumas y con gran regocijo por parte de todos los Hijos de la Divina Providencia. El Visitador Apostólico había cumplido de esta manera su misión y con fecha del 21 de octubre de 1946 remitía oficialmente su mandato a la Santa Sede, después de un servicio que se había iniciado el 7 de julio de 1936 y que continuó durante diez buenos años.

 

 

"RENUNCIO A LA SALUD, A LA VIDA, PERO QUIERO CUMPLIR CON MI DEBER HASTA EL FINAL

 


Al regresar de Génova, la noche del 8 de febrero de 1940, se aferra a la baranda para subir las escaleras que llevan a la dirección; debe detenerse casi en cada escalón y responde con una forzada sonrisa a quienes lo saludan. Se esfuerza por comer algo en la cena, para tranquilizar a los otros.

            Va a descansar y pasa una mala noche. Hacia las cuatro y media se difunde una voz preocupada: "¡Don Orione está mal!". Se encienden las luces de la Casa Matriz antes del amanecer.

            La "Crónica" narra: uno de los enfermeros oyó en la habitación un ligero ruido, luego un gemido sofocado; acude y encuentra a Don Orione en el lecho, jadeante, transpirado, presa de un violento ataque. Le prodiga los primeros auxilios y luego corre a avisar a Don Sterpi y a los otros sacerdotes de la casa. Ponen al moribundo, envuelto en las mantas, sobre una poltrona, para facilitarle la respiración; se lo mantiene erguido y se lo ayuda con oxígeno. El rostro, cadavérico, azuloso, la respiración entrecortada. De tanto en tanto, dirige los ojos al cielo, invocando, varias veces: "Jesús, Jesús...". La pequeña habitación de Don Orione se llena de sacerdotes: Don Sterpi, Don Bariani y otros. Mientras todos se mueven ansiosos a su alrededor, llega el doctor Codevilla, médico de la Casa matriz; al ver a Don Orione, prorrumpe en llanto; de inmediato le hace las curaciones necesarias. Los clérigos, inquietos y tristes, son mantenidos en el umbral.

            Después de un rato, parece volver en sí y murmura: "El Santo Viático". Don Camilo Bruno, párroco de San Miguel, corre a la sacristía y mientras tanto se prepara el cuartito. El enfermo recibe el Santísimo con viva piedad, con conciencia, aunque no puede hablar; advierte todo, reconoce a todos. Unos instantes después pide la Extremaunción, que Don Bruno le administra de inmediato. Mientras tanto los clérigos ingresan lentamente a la capilla y rezan.

            Finalmente el enfermo mueve la cabeza, que había abandonado sobre el pecho, levanta los ojos, llenos de gratitud. Luego dice: "Estoy mejor", y fatigosamente invita a recitar la Salve Regina y a los sacerdotes a celebrar según su intención. Cuando llega, jadeando, Don Perduca, enfermo de las piernas, Don Orione, al verlo, dice en un susurro: "Pero, ¿por qué habéis venido? ¿Cómo estáis? Cuidaos... Id a reposar".

            La mañana transcurre en plegarias especiales, en todas las casas de Tortona y de Italia. Don Sterpi, al comprender que el peligro inmediato desapareció, consiente en trasladar a Don Orione a otra habitación, llamada del reloj, pared por medio con la capilla. A la siesta, nueva zozobra, porque la crisis se repite. Llega el profesor Manai, director del hospital de Alejandría, y le practica una sangría; hacia la noche puede decirse que se conjuró el temor de una catástrofe.

            En los corazones renace la esperanza. Tres días después, Don Orione expresa el deseo de escribir a sus hijos de América. Está sumamente débil: un mínimo esfuerzo sería contraproducente. Insiste: "En la enfermería - dice con un hilo de voz - debe haber una mesita con una ménsula móvil; así podré trabajar desde la cama...". Temen por él y se lo cuentan a Don Sterpi, quien pide le rueguen quedarse tranquilo por unos días.

            La invitación se pronuncia con palabras de afligida emoción. Una sombra de tristeza vela el rostro de Don Orione; luego los ojos se le encienden; "Díganle a Don Sterpi que renuncio a la salud, a la vida, pero que quiero cumplir con mi deber hasta el final...".

            Trata de escribir algunas líneas. "No puedo", suspira: la lapicera se le cae de la mano. "Escribe tú", pide al joven Zambarbieri, pasándole el papel.

            Y le dicta hasta bien entrada la noche una carta de muchas páginas para sus hermanos de las Casas de América. Comienza así:

            "Os escribo con un pie en la tumba y quisiera que recibáis estas palabras como de uno que está por morir...". Son las últimas disposiciones para aquellas Casas, el testamento espiritual para sus hijos lejanos.

|p3 Después de algunos días, Don Orione obtuvo el permiso de levantarse. Se sentía mejor. El 20 de febrero celebró Misa junto con sus clérigos a las 5,30 de la mañana. Tomó frío y contrajo una bronquitis, que lo postró durante diez días.

            Se inició entonces una controversia entre Don Sterpi y los médicos por un lado, y Don Orione, por el otro; en realidad, Don Sterpi era apoyado por toda la Congregación y el objetivo era que Don Orione se cuidase.

UN TESTAMENTO DE DON ORIONE , ANTES DE SU VIAJE A CHILE

 



fuente : libro Don Orione en Chile Sueño e Historia.
En nuestro mundo de hoy sería inexplicable que alguien antes de emprender un viaje en avión hiciera su testamento. Don Orione, antes de viajar a Chile en avión lo hizo. Son convenientes unas explicaciones al respecto porque debemos tener presente el contexto histórico - 1936 - y la situación personal del Fundador.
Nos permitimos esbozar algunas.
1. Don Orione sube a un avión por primera vez en su vida;
2. es un viaje con riesgos: cruzar la cordillera de los Andes es siempre un desafío;
3. los aviones de la época carecían de muchas comodidades entre ellas lo del aire acondicionado;
4. la salud de él, cuanto al corazón, no daba garantías de resistir la altura;
5. llegaba a Chile una línea aérea, la Panagra, que hacía publicidad por ser nueva y ofrecía por eso pasajes rebajados;
6. viaja con la misma donante y, a lo mejor, ella misma le abonó el costo
7. es un fundador en plena actividad, con muchas obras sobre su responsabilidad, con compromisos no finiquitados.
Uno puede comprender entonces, que don Orione tome en serio su viaje y haya decidido dejar su testamento en las manos del p. Zanocchi. El texto ológrafo es redactado sobre una esquela aérea que tiene como membrete a su izquierda, en lo alto, ubicado en un circulito un hipogrifo, y las palabras Air France y, como pie de imprenta, la frase: "Dos de estas hojas y un sobre de vía aérea pesan 5 gramos".
El texto original en italiano y su traducción al castellano:
+ Buenos Aires, 28 de enero de 1936
¡En el nombre de Dios!
Este es mi testamento que redacto antes de emprender el viaje hacia a Chile, en la plenitud de mis facultades mentales.
Dejo todas mis propiedades, en bienes móviles y bienes raíces a mi querido Amigo el Sac.te Carlos Sterpi, nacido en Gavazzana, Italia, provincia de Alessandria.
Pido perdón a todos.
Muero como hijo humilde y fiel de la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana.
Entrego mi alma a la misericordia de Dios y a la Sma. Virgen
Doy fe
Sac.te Luis Orione, hijo del difunto Víctor
El sobre original en italiano con su traducción al castellano El documento fue colocado en un sobre aéreo con un membrete diferente del que lleva la hoja. Encima de un cóndor de alas muy desplegadas y estilizado, aparecen las palabras, "Vía Cóndor" y como si fuera un pie de imprenta, pero con letras exageradamente grandotas: "Por avión - Vía Cóndor"
Una crucecita al lado del membrete y, a reglón seguido, ¡Almas y almas! y la fecha. Siguen estas palabras manuscritas.
¡Almas y Almas!
Bs. Aires, 28/1-1036
Testamento ológrafo de don Orione
que debe quedar en las manos del padre Zanocchi
¡Que la Santísima Virgen me conduzca y me asista!

lunes, 7 de febrero de 2022

UN COTTOLENGO ESPIRITUAL Y EL VOTO DE DON ORIONE





EL VOTO DE DON ORIONE

Hay un manuscrito hermosísimo de don Orione que "nació" en Chile el día de su vuelo sobre los Andes. No tiene fecha segura sino probable, el 19.02.1936 pero nos dice los sentimientos de un "corazón sin confines".

Para él el vuelo fue muy bueno. Habría que remontarse a la época de los pioneros de la aviación para comprender el riesgo que significaba cruzar los Andes.

De hecho, su compañero de viaje se sintió morir. Las acrobacias del piloto para seguir la ruta entre los valles, los vacíos de aire, las caídas repentinas del bimotor, cortaban la respiración, dando un sentido de asfixia. Los oídos estaban tapados con algodón para atenuar los efectos de la presión: la altura era un peligro serio para quienes tenían molestias al corazón en esa cabina no presurizada.

Sin duda ese viaje marcó un hito en la existencia de don Orione. ¿Miedo a la muerte? ¿Amor a los dos países hermanos? o ¿devoción filial a la Virgen?

Santiago, febrero de 1936

Difícil determinarlo. Pero queda un autógrafo que podría dar unas pistas a estas interrogantes.

Una explicación nos la dan el autor del manuscrito: "Don Orione, nuestro amigo" Cuomo y Gallardo.

Al cruzar Don Orione, la Cordillera de los Andes, en avión, para dirigirse a Chile, donde fundó un "Cottolengo", en compañía del Rev. Padre Román Heitmann, el aparato cayó en un pozo de aire, sufriendo un brusco descenso que provocó el desvanecimiento del Padre Román y la consiguiente alarma de los pasajeros quienes no sabían dónde podría detenerse esta caída. En este momento de suprema angustia, Don Orione atendió a su compañero y formuló un voto al Cristo Redentor, que cuya imagen marca la frontera argentino-chilena, que cruzaban en esos momentos.De retorno a Mendoza, verbalmente y por escrito dejó constancia de las emociones vividas, formulando de su puño y letra "el voto de levantar, cuanto más cerca posible del Monumento al Cristo Redentor, en Los Andes, una Capilla o Ermita, a cumplirse por Él o por sus Hijos en los años venideros". Confió a sus amigos que había tenido una visión de la Virgen, junto con Cristo, cobijando bajo su manto protector a los pueblos hermanos de Argentina y Chile, como símbolo de una época de paz y prosperidad.

Conjurado el peligro y a su regreso de Chile; Don Orione aprovechó el viaje de uno de nosotros a Mendoza para pedirnos que habláramos con el Señor Obispo, Monseñor Verdaguer, exponiéndole el proyecto que a continuación concretamos y que requiere el apoyo del ordinario de Mendoza y del de Santiago, en cuya jurisdicción se encuentra este lugar.

Para acreditar este encargo; nos dio una fotografía del Cristo Redentor que conserva en su poder el Arq. Gallardo y en cuyo reverso escribió lo siguiente:

¡Almas! ¡Almas! (en el original en castellano, pero con puntuación italiana) desde el día en que he sobrevolado los Andes cerca del monumento al Cristo Redentor.

Por la gracia grande, oh Jesús, que en tu infinita misericordia me has concedido, hago voto, para mí y para la congregación "La Pequeña Obra de la Divina Providencia" de levantar cuanto más cerca posible de tu monumento, oh Cristo Redentor, de los Andes, una Capilla y Ermitorio donde mis Ermitaños oren incesantemente, de día y de noche, por la conversión de los pecadores y por la paz y concordia entre Argentina y Chile, como por toda Sudamérica. ¡Deo gratias! Don Orione

Al margen izquierdo, en sentido vertical, muy apretado, se lee: "Este voto será cumplido por el que suscribe, o por sus religiosos, previa la debida autorización de los Excelentísimos obispos de Mendoza y Santiago". Como consecuencia de haberse conjurado la amenaza que llegó a parecer inminente de una guerra entre la Argentina y Chile, hace varios años, motivada por sus cuestiones de límites, ambos países resolvieron perpetuar el recuerdo de la resolución pacífica de este conflicto por medio del arbitraje, erigiendo una imagen de grandes dimensiones que representa en esta forma a Cristo Redentor en la frontera.

Esta hermosa iniciativa se realizó en su parte material, colocándose la estatua del escultor Mateo Alonso. Don Orione consideraba que el complemento de esta imagen sería el establecimiento, junto a ella, de una casa religiosa a cargo de los Ermitaños, que afrontaran las tremendas inclemencias de estas altas cumbres, como los monjes del gran San Bernardo, dando asilo a los viajeros y entregándose, lejos del mundo, a una vida de penitencia y de expiación. Don Orione concretó este proyecto indicándonos que tendería a dar vida a lo que no era sino una imagen, completándola con el culto de Ntra. Sra. Del Carmen, a quien el General San Martín, Liberador de la Argentina, Chile y Perú, instituyó como Patrona de su ejército, entregándole su bastón de mando.

 Señalaba la imagen que le agradaría ver allí y que es la que perteneció al Oratorio privado de la Sra. Mercedes Castellanos de Anchorena, que se conservaba en la sala de recibo de la sede de la Institución, de donde fue trasladada a Villa Lugano y actualmente se encuentra en la Iglesia de Ntra. Sra. Del Carmen de Villa Jovita (Mendoza) Parroquia atendida por los Padres de la Congregación.

Realizamos un anteproyecto cuyas líneas generales se ajustaban al siguiente programa:

1º Siendo este sitio expuesto a frecuentes temblores; soportando bajísimas temperaturas, la construcción debía ser semi-subterránea, con gruesos muros de piedra, y una excavación en la roca viva. Así como Nuestro Señor nació en una gruta y terminó su carrera descansando en otra; Don Orione veía en ello algo simbólico "Cristo nació en una cueva y sobre la paja, decía, los sacerdotes debemos volver a la paja, para conquistar el mundo". Esto es, a la rusticidad de Belén, donde los Ermitaños dieran ejemplo de austeridad y renunciamiento voluntario a toda comodidad, no solo para su propia satisfacción, sino también para consuelo de otros miembros del clero que, viviendo con pobreza, compararan su suerte con la de ellos. Viendo de lejos aquellas cumbres, inhóspitas, pensarían que allí había compañeros que - entre el cielo y la tierra - elevaban, constantemente, por esta última, sus oraciones y ofrecían su inmolación por los pecados del mundo.

Como complemento de la parte habitación de la comunidad, debía proyectarse un albergue de peregrinos y una casa de retiro para las finalidades expuestas más adelante.

El aislamiento en que queda esta región, durante la época de invierno, en que la nueve y los desmoronamientos interrumpen las comunicaciones, motivaría la preparación de grandes depósitos de víveres y combustible, para afrontar meses de suspensión de aprovisionamiento, permitiendo la vida autónoma de esta Comunidad.

2º Viajeros que hacen la travesía de los Andes; encontrarían un refugio en este Monasterio, donde podrían albergarse, tomando contacto con la vida espiritual de esos religiosos.

3º La sociedad actual tiene, como los ha habido en todos los tiempos, casos de personas que, por razones familiares, políticas, sociales, económicas, etc., desean substraerse por un tiempo, más o menos largo, de su medio habitual, no encontrando a veces, dónde poder recogerse, hasta que estas circunstancias se modifiquen.

Esta casa permitiría acogerlos, dándoles no solamente el refugio que buscan, sino también la oportunidad de convivir con los religiosos, acompañándolos en sus oraciones y disponiendo de su biblioteca, etc., completando así su formación o su obra.

Esta especie de "Cottolengo espiritual" se hallaría también en el refugio del Cristo Redentor y ofrecería a esas almas atribuladas una oportunidad para acercarse a Dios, llevando durante un tiempo variable vida próxima a los Ermitaños.

4º Temporariamente ofrecería también, un lugar de retiro para argentinos y chilenos, que realizarían tandas de ejercicios espirituales, estableciendo un vínculo espiritual entre ambos países y tendiendo a consolidar la paz establecida en los tratados, para ejemplo del continente. El Sr. Obispo de Mendoza, como lo hemos recordado, era entonces Monseñor José Aníbal Verdaguer, personalidad de renombre, no solamente por sus virtudes como Prelado, sino también por sus estudios históricos que le valieron destacada actuación en la zona cuyana.

Cuando lo entrevistamos; nos recibió en el modesto alojamiento que había puesto a su disposición su hermano, que era gerente de la sucursal del Banco Hipotecario Nacional, en Mendoza, a la espera de una instalación más digna de su investidura; se encontraba seriamente enfermo y, poco después, emprendió viaje a Europa donde sufrió la amputación de una pierna, falleciendo al poco tiempo.

Escuchó con interés el mensaje de Don Orione, pero dio a entender que debido a las circunstancias antes recordadas no se consideraba en situación de iniciar obra de tanto aliento.

En diversas oportunidades, hemos recordado a dirigentes de la Congregación, este voto de Don Orione, y hace poco se lo comunicamos al Rev. Padre Pedro Valentín Bonetti, de la Orden Salesiana, y está radicado desde hace varios años en Mendoza, conserva un verdadero culto por la memoria de Don Orione a quien conoció bastante.

Nos contestó manifestando que tampoco entendía, le correspondiera intervenir en este asunto.

Superadas las dificultades burocráticas por conseguir la ubicación, los recursos económicos, la distancia y el clima, 4 años después se pudo erigir una construcción en piedra a 3.800 metros de altitud. El Gobierno de Chile ofreció todas las planchas de cobre necesarias para techar el templo.

En una manifestación de fe y de hermandad entre Chile y Argentina, el Domingo 27 de Noviembre de 1977, en las cumbres andinas, entre la localidad de Las Cuevas y el túnel internacional Los Libertadores, fue entronizada la Virgen del Carmen, Patrona del Ejército de Los Andes y Reina de Chile.

 La Sra. Martha Ossa, chilena, entregó al Arzobispo de Mendoza un cofre de cobre incrustado con piedras de las distintas regiones de Chile, con tierra de Maipú, el lugar donde los Generales José de San Martín y Bernardo O'Higgins, en reconocimiento a los favores de la celestial Patrona, colocaron la primera piedra de lo que habría sido el imponente Santuario Votivo del Carmen, ofrecido en el sitio donde se sellara la independencia patria.

Cuantos recorran los históricos caminos de Los Andes podrán admirar, enmarcada en las rocas, la Ermita soñada por Don Orione: Una Capilla que se eleva esbelta, repitiendo los motivos de las cumbres que la rodean. Sus agujas tendidas al aire, en el silencio y la soledad de la montaña, son como dos brazos levantados que oran e imploran concordia, paz y fraternidad entre los dos pueblos.