SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


sábado, 11 de mayo de 2024

QUE RESPUESTA ORIONITA DAMOS HOY ANTE TANTAS NECESIDADES ?

 

Don Orione vivió en una época de constante convulsiones sociales, económicas, política y religiosas, donde imperó la cuestión Romana, el anticlericalismo, el socialismo eran moneda corriente, desde pequeño Luis, vio, vivió y padeció esta pobreza extrema de la mayoría de los habitantes de su pueblo natal y de Italia toda, él no se quedó quieto al contrario salió al cruce de esta situación y fortaleció su actuar en pro de la dignidad de los que más necesitaban.¿Y LA IGLESIA HOY?

La iglesia de hoy también se enfrenta a situaciones difíciles y se ve reflejado en nuestro entorno: la desigualdad se acentúa cada vez más, las malas gestiones gubernamentales, la pérdida de la cultura del trabajo. el trabajo informal o directamente la falta del mismo, el cambio climático por la destrucción y tala de bosques nativos patrimonios de La Nación. las usurpaciones, la toma de tierras, la falta de infraestructura hospitalaria, el poco acceso a la salud, el hambre, la educación hoy casi paralizada,se han vulnerado todos los derechos de los ciudadanos.

El Papa Francisco nos llama a repensarnos a regenerarnos ya que somos los constructores de este cambio impostergable de paradigmas, los medios de comunicación nos mantienen informados, pero también debemos ser prudentes en interpretar las diversas teorías a favor o en contra del binomio político- religioso, sacando nuestras propias conclusiones.

Esto vemos en los distintos medios de comunicación:

             LOS RICOS, LOS POBRES Y TODO LO DEMÁS, GUSTAVO IRRAZABAL LA NACIÓN

“Desde hace ya muchos años se ha naturalizado en el ámbito público -y más recientemente en los más altos círculos de la Iglesia Católica- un discurso político-social de carácter binario, que analiza la realidad del mundo, y especialmente de la Argentina, en términos de contraposición entre ricos y pobres. Ricos, pobres y clase media tienen intereses y anhelos legítimos que perseguir, responsabilidades que absolver, valores que comunicar, egoísmos y desvalores que corregir. Declarar a una clase determinada (clase media) prescindible y carente de rol histórico propio y subordinarla a los intereses y valores de otra es la fórmula más segura para el enfrentamiento y la parálisis social.

             NO EXISTE UNA "ECONOMÍA CATÓLICA" DERIVADA DEL EVANGELIO

Gustavo Irrazábal   PARA LA NACIÓN

Para muchos, el desafío es solo uno: la pobreza, y su solución, única: la solidaridad; pero hay otras complejidades… entre muchos católicos contemporáneos se ha difundido una visión de la economía que se presume directamente derivada del Evangelio y que, por lo tanto, no admite cuestionamientos ni matices, sino que constituye, a los ojos de sus promotores, la auténtica "economía católica", aunque -significativamente- nunca se la llame así de modo explícito.

Para esta visión, la economía, en el fondo, es algo simple: su desafío es uno solo, la pobreza, y su solución es una sola, la solidaridad. Los bienes que Dios ha creado son suficientes para que todos podamos vivir con dignidad. Bastaría con que los que tienen más compartieran con los que tienen menos.

             LA IGLESIA PIDIÓ UNIDAD Y NO CAER EN "MEZQUINDADES" Y CRITICÓ A MEDIOS QUE "INSISTEN CON LA GRIETA"

La Comisión Episcopal para la Pastoral Social se expresa en estos términos  "Nadie se salva solo. Es tiempo de actuar ahora para el futuro",  aboga por "humildad y unidad" y pidió "no caer en mezquindades" como "odios que despersonalizan o distanciamientos ideológicos" ante las "desigualdades" evidenciadas por la emergencia, y critica a la "prensa amarilla" y a los medios que "insisten porque la grieta es lo que vende".

             FRANCISCO: UNA ECONOMÍA ENFERMA PRODUCE EL VIRUS DE LA DESIGUALDAD

El Papa Francisco afirma que la desigualdad “es el fruto de un crecimiento económico injusto, que prescinde de los valores humanos fundamentales”, y exhorta a “actuar todos juntos, en la esperanza de generar algo diferente y mejor”.

El Papa Francisco invita, “en este tiempo de incertidumbre y de angustia”, “a acoger el don de la esperanza que viene de Cristo”, con la seguridad que “Él nos ayuda a navegar en las aguas turbulentas de la enfermedad, de la muerte y de la injusticia, que no tienen la última palabra sobre nuestro destino final”. la desigualdad es el fruto de un crecimiento económico injusto, que prescinde de los valores humanos fundamentales, y que es indiferente a los daños infligidos a la casa común. “La desigualdad social y el degrado ambiental van de la mano.

Qué respuesta podemos dar como orionitas:

Viendo lo que hacía Don Orione, podemos tomar ejemplo, salvando las distancias y las realidades actuales.

En 1870 en Italia, se inicia un periodo de intensa actividad anticlerical, que se acentúa cuando las tropas de la monarquía toman Roma el 20 de septiembre de 1870, terminando con el poder temporal del Papa                                               

Luis siendo niño vivió esta época en que tanto en la ciudad como en la campiña había situaciones de miseria, con el Papa León XIII, el Papa de los obreros y su Encíclica Rerum Novarum se comienza a promover, el diálogo de la Iglesia Católica con el mundo y muestra una visión más humana sobre los conflictos sociales. Reconciliando la fe con la ciencia, y el papado con Italia. En épocas de Orione: salarios pobrísimos, subalimentación, viviendas insalubres y enfermedades. Y las clases dirigentes de la época no ofrecían soluciones –

Se veía la violencia en la calle, por ejemplo “los rojos de San Bernardino”

 Don Orione hace un llamamiento a la paz a la concordia, el bien común en un texto en La Val Staffora, “con ametralladoras en la calle se detiene a un pueblo por unas horas, pero no se reconstruye la Sociedad”.

 “Los cristianos tienen que ponerse al servicio de la Iglesia y de la Patria” por la causa del bien.

Hoy el Papa Francisco manifiesta su preocupación por los conflictos sociales económicos y políticos de Argentina y Latino América. en la actualidad han aparecido nuevos frentes anticlericales con la cuestión denominada "identidad de género".

Concentración de la riqueza en un grupo muy reducido., la desigualdad económica se acentuó en este último tiempo, (26 millonarios, poseen más dinero que 4.000 millones de personas más pobres del planeta.

Hoy la crisis económica en Argentina está más exacerbada a consecuencia de la pobreza no es solo por la falta de ingresos, también por la privación del acceso a los derechos necesarios para vivir adecuadamente, tampoco las clases dirigentes muestran mucho interés por el pueblo, para solucionar sus problemas.

La violencia está en todas partes, se fomentan odios profundos, la grieta.se acentúa. Tanto en el ámbito familiar como en el social y político llegando al Congreso que debería ser el lugar donde se deben dirimir estas situaciones.

También nos encontramos con prácticas ateas y descristianizadas, destrucción de imágenes, ataques a la Iglesia. A las Instituciones públicas y privadas, al ataque a la Propiedad Privada etc. Ante esta situación el Papa Francisco propicia la Reconstrucción Social, Hace el mismo llamado a La Paz Social en sus catequesis y documentos.

Esto nos hace ver que tanto Don Orione como el Papa Francisco o sus antecesores han tenido que afrontar situaciones propias de la época, muy similares la mayoría, otras no debido al avance de las leyes por ejemplo las horas de trabajo, el voto de la mujer, el acceso a la salud y educación libre y gratuita que también se ven vulneradas por las necesidades propias de cada época y familia.

PRESENTAMOS NUESTRA PROPUESTA ORIONITA:

el Papa desafía a cada uno –sin que importe lo encumbrado o humilde que sea- a osar hacer el bien, a hacerlo mejor. ¡Nosotros podemos!  ¡Debemos!

Y nosotros como orionitas “Hacer el bien siempre, el mal nunca a nadie”

Debemos trabajar por el Bien Común, dejando de lado mezquindades, divisiones, grietas, fanatismos ya que sabemos que “Solo la Caridad Salvará al Mundo”

Hoy más que nunca debemos ocuparnos de tantas personas que se quedaron sin una fuente de ingresos, que han perdido sus viviendas, de los que no tienen acceso a la educación por falta de tecnología, de los enfermos, los que quedaron sin trabajo o tienen sueldos indignos.  Hoy la franja etarea se ha extendido, pero siguen siendo prioridad los niños y ancianos más vulnerables.

¿Cómo ayudar? Colaborando con  Cáritas Parroquial, las capillas, las familias de la comunidad para el sostenimiento de los merenderos, copas de leche, ración de mercadería, almuerzos comunitarios. Apoyando la tarea de Cáritas y otros organismos que se encargan de satisfacer estas necesidades básicas. Saliendo al encuentro del más necesitado y los que ya superamos la edad para circular , acompañando a los adultos mayores en las pequeñas cosas, ofreciendo nuestro saber para que puedan acceder a un turno médico o bancario o comunicarse con sus familiares, también con la escucha, llamándolos regularmente por teléfono, enseñando la tecnología básica para que se puedan comunicar, asistiendo con mercaderías, vestimenta, medicamentos. Se acompaña también rezando, escuchando, estando cercano al otro.

Siembre hubo una organización de tal manera que ayudar no es de ahora es de siempre, es el sello de todo cristiano y orionita.

 

 


viernes, 10 de mayo de 2024

11MAYO.DIA DEL HIMNO NACIONAL ARGENTINO

 11 de mayo, Día del Himno Nacional Argentino. Fue escrito en 1812 por Vicente López y compuesto por Blas Parera en 1813


jueves, 2 de mayo de 2024

INTENCIONES DE ORACIÓN DEL MES DE MAYO

 

 

Que por intercesión de San Luis Orione, al recordar el 90° aniversario de su fundación, los "ex Alumnos de Don Orione" sigan siendo testimonio laico de vida cristiana en la sociedad civil, en fidelidad al carisma orionita.

lunes, 29 de abril de 2024

SAN JOSE BENITO COTTOLENGO EN LA VIDA DE DON ORIONE




SAN JOSE B COTTOLENGO EN LA VIDA DE D ORIONE

Influyo la cercanía de la “Pequeña casa de la Divina Providencia” (es decir el Cottolengo de Turín) en la espiritualidad del joven Luis Orione?.

La figura de San Jose Benito Cottolengo influyo muchisimo en el joven Luis Orione. Si bien, Don Orione no conoció a este gran santo, conocio su obra y en honor a él llamo a sus casas para gente con discapacidad "Cottolengos".

Sabemos que los “Pequeños Cottolengos” constituyen un capitulo fundamental para la historia de la multiforme actividad caritativa de Don Orione, a pesar de ser el epilogo de lo que inicio en 1893 para los niños pobres.

La compasión hacia los enfermos y a los que sufren, encendida en el joven Orione por el canónigo Cattáneo, se inflamó entonces más que nunca encontrando las filas de pobres y desdichados hospedados en la pequeña casa de la Divina Providencia, como el mismo nos cuenta:

“Recuerdo mis años juveniles, cuando estudiaba en Turín, en la casa de Don Bosco. Un día nos llevaron a pasear. Vivía aún Don Bosco; eran los años en los cuales el gran Santo murió.

Nos concedían un paseo semanal, el jueves, a lo largo de la avenida reina margarita, que entonces estaba al margen de la ciudad y separaba Turín de la región que se llamaba Valdocco, donde están los monumentos de la caridad: los edificios del Cottolengo, de Don Bosco y de la Marquesa de Barolo.

Íbamos a lo largo de la avenida, cuando encontramos una larga fila de personas (una muchedumbre) que nunca acababa, y parecía interminable. Iban formados de a cuatro y se tomaban de a dos las manos. Iban como en cadena: y algunos desbordaban por aquí, y otros por allá. Eran lisiados, ciegos, rengos, jóvenes y viejos. Quien los guiaba era uno de ellos, un poco… mejor, pero que estaba de pie con dificultad y desbandaba mucho también él…

El sol los bañaba. Aquellos arboles veían pasar aquella columna –llamémoslo así- de pobres infelices, y la primavera bajaba sobre aquellos pobres desdichados, quienes se sostenían con esfuerzo, como el polen sobre las flores.

En verano caminaban bajo la sombra ancha que bajaba de las hojas amplias y palmadas de los plátanos… El otoño arrojaba, a sus pasos, las hojas y alguno a veces resbalaba sobre esas hojas rojizas. Durante el invierno las ramas escuálidas parecían llorar sobre aquella columna de infelices.

Cada vez que me llevaban a paser, yo quería, en mi corazón, verlos a ellos. La gente los miraba: los transeúntes se detenían sorprendidos; y luego meneaban la cabeza y seguían y seguían murmurando: -¡son los del Cottolengo… cosa de Cottolengo!...

Yo los miraba, deseaba encontrarlo, los sentía hermanos, los amaba. No conocía su patria de origen, ni sabía como se llamaban. No tenía importancia para mí… salían de una gran casa: pero el Cottolengo quiso llamarla ‘Pequeña Casa’, porque la Casa de la Divina Providencia es el universo...la última vez que fui a la ‘Pequeña Casa’, había trece mil hospedados: una verdadera ciudad de dolor… o es casa del misterio o es el milagro continuado de la Divina Providencia; una casa que vive sin bienes propios, sin renta fija alguna.

Se podía pensar que eran personas tristes, encerradas; por lo contrario sonreían; y cuando los veía o encontraba llevaban un rayo de serenidad en la frente, como aquellos rayos de sol que, anhelados con ansia especialmente en los días de neblina, llegan a restaurarnos después de los rigores del invierno.

Cuando regresaban a su casa, atravesaban un atrio donde esta puesta una estatua del santo sacerdote, en el acto de bendecir a la extrema vejez y a la infancia abandonada, mientras levanta un dedo al cielo hacia la Divina Providencia.

La casa es el milagro permanente de la Divina Providencia. ¡Contra el positivismo y el materialismo esta el Cottolengo! Allí hay muchos y muchas más de lo que yo encontraba en el paseo; la mayoría no puede salir; están siempre en la cama y viven postrados en camillas, carritos, cochecitos.

Si entran en aquellas largas crujías –son muchas y los pobres están divididos en familias- hay lisiados, crónicos, ciegos, viejos, jóvenes, mutilados, paralíticos: todos los miran con una sonrisa, todos los miran con alegría serena en los labios… “Es un milagro” y el mundo los rechaza como desechos, escombros de la sociedad!

Las madres de muchos de ellos, enseguida después del desgarro de la maternidad, han apretado al seno sus recién nacidos: después quisieron ver uno a uno si sus miembros eran perfectos, y vieron, en el lugar de los brazos y manitas, los muñones… Pensaban dar una flor al jardín del mundo, y vieron un cuerpecito desfigurado, y llorando un llanto sin consuelo…

Pero en el evangelio está escrito: -¡Dichosos los que lloran, porque serán consolados! Y aquellos desdichados que no tuvieron el don del llanto, tuvieron el llanto de sus madres, que muchas veces fallecieron acongojadas diciendo: -¿a quién dejare mi desdichado, este mi pobre hijo? Esta el Cottolengo. ¡He aquí que es el Cottolengo!

¡Dichosos los que lloran… Pasa la figura de este mundo: ‘cosa linda y mortal pasa y no dura’, reza un poeta nuestro. Pero hay algo que permanece en los siglos, algo inmortal. Pasan los gozos, pasan las fiestas, pasan también los dolores, y aquellos pobres infelices se despiertan un día como de un sueño penoso; y, con su gran maravilla se encontraron de pie, firmes en sus piernas; la pierna derecha no estaba y estará en su lugar; no había una mano, y estará en su lugar; los ojos que estaban en las tinieblas verán la luz; y se alegraran en el regocijo de todos sus miembros perfectos. Volverán a usar las facultades mentales y se sentirán almas inmortales, redimidas y libres. Vestirán el blanco hábito del bautismo…

Y cuando Cristo Señor dirá que deberán separarse los buenos de los malos, aquellos desdichados, que fueron despreciados, sentirán que su lugar es a la derecha. Cuando Jesús diga: -¡Vengan, benditos, a recibir el premio preparado para vosotros desde la constitución del mundo!, he allí, sentirán que son ‘bendecidos’.

¡El mundo los había considerado, no digo maldecido, pero casi no dignos de pertenecer al consorcio humano! Y escucharan a Jesús decir: -tenía hambre, y me dieron de comer; tenía sed, y me dieron de beber; estaba desnudo, y me vistieron; era peregrino, enfermo, preso, y fueron a visitarme.

Ellos, los del Cottolengo, miraban alrededor. Pero cuando Cristo Señor diga: -vengan, benditos, a recibir el premio-, los elegidos, los bienhechores de los pobres, los que practicaron la caridad, los que tuvieron entrañas de misericordia hacia los desdichados, contestaran: -¿Cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer?, ¿sediento, y te dimos de beber?, ¿huérfano, enfermo, y te consolamos?-, los del Cottolengo callaran. Pero cuando Jesús dirá: -todo lo que hicieron a estos pobres, me lo hicisteis a mi-; entonces los repudiados por el mundo, los desechos, los escombros, se regocijarán con una alegría muy grande, porque comprenderán que fueron asemejados a Jesucristo.

Buscaran entonces entre el resplandor de los santos a una figura de sacerdote, un pobre cura, el ‘ángel’, el ‘canónigo bueno’, un sacerdote que rezaba el oficio y se conmovía a la palabra ‘caridad’:

Todas las palabras y las oraciones que decía se resumían en una única expresión: ‘caridad’; todos sus pasos eran sobre un único sendero, el sendero de la caridad; todas sus acciones, eran un canto a la caridad!...

¡Oh! ¡Entonces todos los que fueron disminuidos, sufrieron retraso, cantaran el cantico de la caridad, el cantico más lindo que los hombres puedan cantar en la tierra, y que los Ángeles cantan al cielo!...

“Entonces, cuando estaba en el oratorio de Don Bosco, recuerdo que nos llevaban a pasear, allá alrededor del Cottolengo de Turín. Y pasando por allá se veían aquellos pobres enfermos y epilépticos. Y yo me sentía atraído por aquellos pobrecitos, los miraba con compasión, y sentía gran deseo de ir al encuentro de ellos para aliviar sus sufrimientos. Experimentaba como una gran alegría en verlos, y aquella era la diversión más grande de mi paseo…”.

Desde Victoria (Buenos Aires), en el mes de marzo de 1935, Don Orione escribía a un excelentísimo Obispo:

“…Ya desde cuando hacia el secundario en Turín, cada vez que pasaba delante de la pequeña casa de la Divina Providencia, fundada por San José Benito Cottolengo, experimentaba una especial atracción hacia aquella obra de fe y de caridad, y el vivo deseo de hacer algo, con la ayuda divina, para nuestros hermanos más pobres y mas abandonados” (Scr. 67 – 300).

Informe: P. Facundo Mela (loqueyorecibi.blogspot.com.ar

domingo, 28 de abril de 2024

29 ABRIL SANTA CATALINA DE SIENA DOCTORA DE LA IGLESIA



Santa Catalina de Siena (1347-1380) escribió el Diálogo de la Divina Providencia. (9) Santa Catalina dejó el Diálogo de la Divina Providencia, llamado simplemente Diálogo, escrito durante cinco días de éxtasis religioso, del nueve al catorce de octubre de 1378 , 26 Oraciones; y 381 cartas, grandes trabajos de la literatura toscana vernácula. Su pensamiento está situado en las alturas de la contemplación, dictada por una relación de amor con Dios y la vida "¿Podría dar todo a todos ? - Pide a Dios -
Catalina Benincasa, conocida como santa Catalina de Siena O.p., (* Siena, 25 de marzo de 1347 – † Roma, 29 de abril de 1380) fue una santa católica. La Santa Sede la reconoce como co-patrona de Europa e Italia y Doctora de la Iglesia.
Considerada una de las grandes místicas de su siglo, destacó asimismo su faceta de predicadora y escritora, así como su decisiva contribución al regreso del papado a Roma tras el exilio de Aviñón. Es una santa muy venerada y popular en fundaciones, iglesias y santuarios de la Orden dominicana.
Santa Catalina de Siena, en su obra El diálogo, nos habla de lo que le dice el Padre Dios sobre la providencia divina: Manifesté mi providencia, de modo general, por medio de la ley de Moisés y por muchos otros santos profetas del Antiguo Testamento... Después de ellos, mi providencia envió al Verbo, que fue vuestro mediador entre mí, Dios eterno, y vosotros. Le siguieron los apóstoles, mártires, doctores y confesores, como te he dicho en otro lugar. Todo esto lo hizo mi providencia y te repito que, del mismo modo, proveerá hasta el fin... Todo lo doy a través de mi providencia: la vida y la muerte, la sed, la pérdida de posición social, la desnudez, el frío, el calor, las injurias, los escarnios y las villanías. Todas estas cosas permito que las hagan los hombres. No que yo sea el autor del mal o de la mala voluntad de los que hacen el mal... Parecerá alguna vez al hombre que el granizo, la tempestad, el rayo que yo envío sobre una criatura, es una crueldad, juzgando que no he mirado por su salud; y lo he hecho para librarle de la muerte eterna, aunque piense lo contrario... Todo lo que hago lo llevo a cabo con providencia, buscando siempre únicamente la salvación del hombre...
 Yo soy la providencia suprema que nunca falta ni en el alma ni en el cuerpo a los que confían en mí. ¿Cómo puede sospechar el hombre que me ve alimentar al gusano en el interior de un madero seco, apacentar a los animales, dar de comer a los peces del mar, a todos los animales de la tierra y a los pájaros del aire, que envío el sol sobre las plantas y el rocío que empapa la tierra, ¿cómo cree que no le voy a dar el alimento a él que es mi criatura, formada a mi imagen y semejanza? Todo lo ha creado mi bondad para su servicio. Por eso, a cualquier parte que mire, espiritual o temporalmente, no encontrará otra cosa que el fuego y la grandeza de mi amor con la mayor y más perfecta providencia... Infinitas son las maneras de la providencia que empleo con el alma pecadora para sacarla de la culpa del pecado mortal... Y, si vuelves la vista al purgatorio, encontrarás en él mi dulce e inestimable providencia en aquellas pobres almas, que perdieron el tiempo por ignorancia... Te voy a explicar ahora algo sobre los modos que tengo de socorrer a mis servidores que confían en mí... A veces, los purifico con muchas tribulaciones para que den me jor y más suave fruto (espiritual). ¡Oh, cuán suave y dulce es este fruto y de cuánta utilidad para el alma que sufre sin culpa! Si ella lo entendiese, no habría nada que con celo y alegría no lo intentase sufrir.
 ¿Te acuerdas de aquella alma que, llegando a la iglesia con grandes deseos de comulgar y acercándose al ministro que estaba en el altar, él respondió que no le daría la comunión? Creció en ella el llanto y el deseo, y en el ministro, cuando llegó el ofertorio del cáliz, el remordimiento de conciencia. Y como yo trabajaba dentro de aquel corazón, el ministro lo manifestó, diciendo al monaguillo: “Pregúntale, si quiere comulgar, que le daré la comunión”. Yo lo había permitido para hacerla crecer en fidelidad y esperanza... Recuerda a tu glorioso Padre Domingo, cuando hallándose los hermanos en necesidad, habiendo llegado la hora y no teniendo qué comer, mi amado servidor Domingo, confiando en mi providencia, dijo: Hijos, poneos a la mesa. Obedeciendo los hermanos a su mandato, se pusieron a las mesa. Entonces, yo que socorro a quien confía en Mí, envié dos ángeles con pan blanquísimo, en tanta abundancia, que tuvieron para muchos días...
Algunas veces, proveo multiplicando una pequeña cantidad, que no alcanzaría para ellos, como sabes de la dulce virgen santa Inés (de Montepulciano)... Ella fundó un monasterio y en él reunió, al principio, a dieciocho doncellas sin nada, sólo con mi providencia. Una vez, entre otras, permití que durante tres días estuvieran sin pan, únicamente con verduras. Si me preguntas: ¿Por qué las tuviste de ese modo, cuando acabas de decirme que jamás faltas a tus siervos que esperan en ti y sufren necesidad?, te respondería que lo hice y permití para embriagarlas de mi providencia, a fin de que por el milagro que después siguió, tuviesen materia para poner su principio y fundamento en la luz de la fe. A quien ocurriese algo semejante o distinto, sepa que en aquella verdura o en otra cosa, ponía, daba y doy una disposición para el cuerpo humano de modo que se sentirá mejor con ella y, algunas veces, sin nada en absoluto, que lo que estaba antes con pan o con otras cosas que se dan para la vida del hombre.
 Estando Inés volviendo los ojos de su espíritu hacia mí con la luz de la fe, dijo: “Padre y Señor mío, esposo eterno, ¿me has hecho sacar a estas hijas de las casas de sus padres para que mueran de hambre? Provee, Señor, a su necesidad”. Yo mismo era quien la hacía que pidiera. Me alegraba, comprobando su fe y su humilde oración, que me era grata. Extendí mi providencia a lo que me pedía y, por inspiración, hice que una persona le llevase cinco panecillos. Se lo manifesté al espíritu de Inés y ella dijo, volviéndose a las hermanas: “Id, hijas mías, contestad al torno y tomad el pan”. Le di tanto poder al partir el pan que todas se saciaron y recogieron tanto del que había en la mesa, que tuvieron cumplidamente para satisfacer con abundancia la necesidad del cuerpo… Enamórate, hija, de mi providencia .

CATALINA DE SIENA, LA MISTICA DE LA POLITICA, PATRONA DE EUROPA E ITALIA , DON ORIONE NOS HABLA DE LA SANTA



CATALINA DE SIENA, muchas experiencias la unen con Don Orione
Juan Pablo II llamó a Santa Catalina de Siena (1347-1380), 1 "la mística de la política". De hecho, en las cartas a sus políticos contemporáneos, la Santa recuerda que el poder de gobernar la ciudad es un "poder prestado" por Dios. La Divina Providencia que gobierna todo plantea una responsabilidad política particular a aquellos que quieren ser buenos administradores de la ciudad. Pietro del Monte podestà de Siena le escribe: "Sé verdadero juez y señor en el estado en que Dios te ha puesto y paga directamente la deuda con los pobres y los ricos, de acuerdo con lo que requiere justicia santa, que siempre está sazonada de misericordia".
El Diálogo sobre la Divina Providencia 2 se considera la "summa" del pensamiento y la experiencia religiosa de la Santa, patrona de Italia. Comienza desde la providencia en la creación y en la historia de la salvación. Luego invita a leer la providencia también en la vida cotidiana, y responde a posibles objeciones. Su pensamiento se encuentra en las alturas de la contemplación, dictado por una relación amorosa y viva con Dios. "¿Podría darles a todos todo? - Dios pregunta -. Si, de verdad; pero quería con providencia que uno se humillara ante el otro, y ambos se vieron obligados a usar el acto y el afecto de la caridad juntos ". El argumento no es nuevo ni sin su encanto: la caridad une la primera causa (Dios) y las causas secundarias (hombres) en el único plan de la Divina Providencia.
  La Santa aborda el tema del mal y de "aquellos que se escandalizan y se rebelan contra lo que les sucede". La respuesta que dio, casi como comentó Rom 8:28, es que "todo proviene del amor, todo está ordenado para la salvación del hombre, Dios no hace nada excepto para este propósito" (Diálogo IV, 138). Y el Santo se reduce a casos concretos, dando interpretaciones de los hechos que el hombre de hoy quizás sentiría como obstáculos a la fe, en lugar de invitaciones a ella. Santa Catalina ve, por ejemplo, la acción providencial de Dios incluso en el caso de un joven perugio sentenciado a muerte, a quien convirtió antes de ser sentenciado a muerte. "Sabe, el Señor le explica, que para escapar de la condenación en la que se encontraba, permití su muerte, para que con su sangre tuviera vida en la Sangre de mi verdad" (Diálogo IV, 139). Y más adelante: “El pobre hombre, aunque no abunda, tiene suficiente para sus necesidades. Nunca dejo de ayudarlo mientras él espera de mí. A veces llevo a estos pobres casi al extremo, para que conozcan mejor y vean que puedo y quiero mantenerlos, enamorarme de mi Providencia y abrazar a la novia, que es la verdadera pobreza ". (Ib. 149).
Ciertamente son interpretaciones de los hechos que el hombre de hoy percibiría más bien como obstáculos que como una solicitud de fe. Solo los místicos se aventuran en estos caminos, sabiendo muy bien que, como dijo San Agustín, la primera caridad para el hombre es Dios mismo. "Lo que Dios nos da y permite en esta vida, sea cual sea la fatiga, la tribulación y la angustia que sea, todo lo que hace es llevarnos al Bien supremo, y porque buscamos el bien en él, no en el mundo". 3
Santo Tomás Moro, justo antes del martirio, consuela a su hija: "No pasa nada que Dios no quiera, y estoy seguro de que pase lo que pase, por malo que parezca, en realidad siempre será lo mejor". 4
1S. Catalina de Siena. Vida escrita por el beato Raimondo da Capua, traducida por P. Giuseppe Tinagli, Ed. Cantagalli, Siena, 1991; G. Anodal, un maestro de la vida. S. Caterina de 'Ricci, ESD, Bolonia, 1995; Tomaso da Siena, Santa Catalina de Siena. Legenda minor, Ed. Cantagalli, Siena, 1998; Cartas seleccionadas de Santa Catalina de Siena, Ed. Cantagalli, Siena, 1991.
2 El diálogo de la Divina Providencia, o Libro de la Doctrina Divina, editado por G. Cavallini, Siena, 1995; El diálogo de la Divina Providencia, editado por Maria Adelaide Raschini, III ed., ESD, Bolonia, 1991; A. Scarciglia, Santa Caterina conversa con Dios Padre, Ed. Cantagalli, Siena, 1999.
3 Así en la carta 301, en Catalina de Siena. Las cosas más bellas, (editado por F. Tozzi), Ed. Logos, Roma, 1979.
4 St. Thomas Moro, Carta a Alice Alington de Margaret Roper sobre la conversación que tuvo en prisión con su padre, en la Liturgia de las Horas, III, Oficina de Lecturas del 22 de junio; cfr. A. Paredi, La vida de Tommaso Moro, Ed. O.R., Milán, 1987. Dos notas de Orionine sobre el tema del mal y la Providencia. El venerable fraile Ave María, ermitaño ciego de la Divina Providencia, consideró "natural" celebrar los días 25 y 50 de la "gracia de la ceguera para ver solo la luz de Dios", que se le dio cuando tenía 12 años, por medio de una escopeta en la cara. por un compañero de juegos. Don Orione, apóstol de los pobres y de la salud social y lejos de los escapes espiritistas, era muy consciente de que "la mayor caridad (providencia) que podemos hacer a un alma es dársela a Dios".
Extracto del artículo de Flavio Peloso, Santos, santos y carismas de la Divina Provisión.
 

  DON ORIONE HABLA SOBRE SANTA CATALINA DE SIENA
 
Un gran santo italiano, uno de nuestros más grandes santos, quien fue llamado el más sagrado de los italianos y el más italiano de los santos a semejanza de San Francisco, y entre nuestros escritos no menos importantes desde el principio, con una hermosa expresión, con la más dulce expresión de fe, y su expresión (de Santa Catalina de Siena) sobre  el Papa el "dulce Cristo en la tierra".
La alabanza terminó, como, que incluía en su amor y apego a la Iglesia no dejó de decir cosas muy fuertes, y al mismo tiempo muy devotas. Y cuando en un período muy triste de la historia de la Iglesia, hubo un cisma, se puso del lado del Vicario de Jesucristo...
La poetisa de la sangre, Santa Catalina de Siena, solía hablar así para definir al Papa, ella lo llamaba el "dulce Cristo en la tierra". Esto es como nuestro credo muy corto, que dice de una manera indescriptible todo nuestro apego y toda nuestra devoción a aquellos que representan a Nuestro Señor Jesucristo mismo en la tierra. (Palabra X, 36)
La divina caridad lo conquista todo, "y aumenta las fuerzas de las almas", dice la Imitación de Cristo, es decir, las virtudes, porque "ella es la madre de todos, y da vida a toda buena obra, que está de acuerdo con el Corazón de Dios”. Y apoya en nuestro trabajo y nuestro transporte de almas.
Santa Catalina de Siena en uno de sus himnos a la caridad, expresaba con estas palabras, llenas de la luz de Dios: “Oh caridad llena de alegría, tú misma esa Madre que alimenta a sus  hijos de las virtudes de su pecho. Eres rico sobre todas las riquezas, tanto que el alma que si te ve no puede ser pobre. Le das tu belleza”. (115, 274)

Don Orione practicó con incansable celo y sacrificio el "apostolado de la pluma."
Él no escribe como obras de arte, con la intención de dejar huellas de sí mismo en el campo literario. Sus ideales son mucho más altos. Él habla "ex Abundantia cordis" con toda sinceridad, con pasión, la abundancia, la pasión de su alma grande, hacia su más alto fin: la gloria de Dios, la salvación de las almas, el desarrollo de la Iglesia. Sus argumentos son básicamente sus amores: es lógico que cuando Don Orione toma la pluma, toma en ese espíritu, con el que el sacerdote toma las herramientas de su sagrada misión apostólica. El estilo - también ha dicho - también depende de la "cosa" que es. Y las páginas de Don Orione varían considerablemente cuando se trata de temas fuertes e impresionantes, como los derechos de los religiosos y cristianos en la faz de la eternidad y los juicios divinos, o si se refieren a temas delicados, tales como la devoción a Nuestra Señora, compasión por los pobres e incluso sus recuerdos personales: de su padre, madre, la familia. Su estilo, por lo general pragmático , autoritario o paterno, a menudo se asume lírico, como en "Dios y mi madre", "más fe", "Trabajo buscando a Dios solo." triunfante y profética se convierte en "avanzar en Cristo!" casi revolucionaria "Los trabajadores, ha llegado la hora!" armoniosa "Quería morir con los brazos abiertos", artístico en "La leyenda de Fray Ave María", e incluso mística en "Ver y servir a Cristo en el hombre ", en las cuestiones sociales, tales como" La mujer, la familia, la sociedad, "la cabeza de los tiempos", "Por una nueva civilización. “Pero el denominador común sigue siendo constante: la personalidad apasionada siempre grande, siempre fuerte, siempre confiando en Dios, cualquiera que sea el tema. Es siempre lo “sobrenatural" que determina y acompaña a su decir. Sabemos, que Don Orione, era" como más realista, más cercano al sentimiento popular, del hombre concreto, y sobre todo en línea con el cristianismo. También admiraba a los "clásicos", pero sólo en la "forma". Don Orione desde luego no tiene la originalidad que caracteriza a muchos místicos como Santa Catalina de Siena, Teresa de Ávila, y la más reciente como Elizabeth. Trinidad, Charles de Foucauld Voillaume . Más bien, algunas de sus palabras hacen eco, casi a los de su tiempo, Ludovico de Casoria, Lorenzo de Brindisi, Rosmini, la misma Catalina de Siena, que dice las más cálidas palabras sobre el Papado y la Iglesia. Don Orione, antes de repetir, absorbe: es la sangre de su sangre, incluso los pensamientos de los demás Ninguna sombra de plagio, solo compartir! La vida de Don Orione, su carisma, su entrega total a Dios y a los demás, su holocausto total y constante brillar a través de sus escritos y sus cartas le dan un lugar principal entre las letras ascéticas de los dos últimos siglos.
Páginas DE DON ORIONE ESCRITAS CON UN FUEGO TAN PROFUNDO, * G. De DE LUCA, los muchos casos procedentes de las profundidades de fuego por lo que en una luz para los nuevos (Nuova Antología, Florencia, 1 º de agosto de 1940, pp 229 ss de. "Nuova Antologia", Florencia, 1 º de Marzo de 1943, pp 13 y ss.).