SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


martes, 16 de mayo de 2023

DON GIUSEPPE ZANOCCHI, 17 MAYO 1954 , DIES NATALIS

 

El padre José Zanocchi nació en Cegni, Pavia, a 35 km. de Voghera, Italia, el 28 de octubre de 1873, en el seno de una familia de campesinos acomodados. Su padre, don Pedro Zanocchi, ejerció el cargo de alcalde en el lugar.

El impacto que experimentó Zanocchi al conocer a San Luis Orione durante una visita que este hizo a Cegni en 1899, fue tan grande que ese mismo año, el 10 de octubre, entró en la Congregación en Tortona y el 17 de diciembre de 1904, recibió el orden sacerdotal.

Dieciocho años después, el 15 de enero de 1922, encabezó el grupo de seis religiosos de la Pequeña Obra de la Divina Providencia que desde el puerto de Génova se trasladaron a América del Sur llamados por su superior, Don Orione, que se había desplazado desde Buenos Aires a Río de Janeiro para darles la bienvenida,Junto con el padre Zanocchi viajaron los padres José Montagna, Enrique Contardi y Carlos Alferano, junto a los clérigos José Dondero y Francisco Castagnetti. Legaron a Río de Janeiro el 1° de febrero.

Don Orione subió al barco para ocupar el puesto del P. Alferano, quien descendió y se trasladó a la casa de San Pablo a la que había sido destinado.Un año antes, Don Zanocchi le escribía a su superior, que en ese momento se encontraba en el Brasil, para ofrecerse como misionero en esas tierras. Por lo que el 31 de octubre de ese mismo año Don Orione le respondía: “Me has pedido si ahora que murió tu padre, podías venir también tú como misionero. Sí, caro Don Zanocchi, es una verdadera inspiración de Dios la tuya: te tomo la palabra…”.

El 6 de febrero de 1922, el buque atracó en Buenos Aires y al otro día los seis religiosos se trasladaron a Victoria. Cinco días después, el 11 de febrero, Don Orione en persona, con la asistencia de los recién llegados, ofició su primera misa en Argentina. El templo de Victoria se transformaba así en la cuna de la Obra en América.De esta forma, Don Orione vuelve a asumirse como padre de sus religiosos, acompañando a los misioneros hasta Argentina.

Les mostró las obras ya establecidas: la iglesia de Victoria, con una escuela de “artes y oficios” y un hogar en Marcos Paz (provincia de Buenos Aires). Con ellos fue, para quedarse, el seminarista José Dondero.

Esta vez Don Orione se quedó más de tres meses en nuestro país y escribió numerosas cartas a las demás casas inauguradas en Latinoamérica. Por medio de sus escritos estaba cercano y presente con todos.

Sin embargo, la tarea no era fácil. Don Orione, en una ocasión, escribió sobre Victoria: “Victoria tendrá unas 400 almas y los domingos concurren a misa entre 50 y 60 personas. Una de las razones por los que prefería Victoria a otros lugares bajo varios aspectos mucho mejores fue precisamente porque este se me presentó como un pueblo completamente abandonado. La población estaba formada en su mayor parte por ferroviarios, gente que no es estable, que generalmente está inscripta en el registro de los partidos más avanzados; algunos padres arrancaron de las manos de sus hijos las medallas donadas por nosotros…”.

Con la inmigración habían llegado también extrañas tendencias anárquicas y anticlericales, bastante arraigadas en la localidad, que dificultaban la tarea de estos religiosos. Don Orione y el padre Zanocchi soportaron agresiones de todo tipo, incluso físicas, pero siempre siguieron adelante confiando en la Divina Providencia.

El padre José nunca gozó de buena salud, padecía de artritis. Por esa misma causa, Don Sterpi, uno de los religiosos de la Congregación, le menciona a Don Orione en una carta fechada el 9 de noviembre de 1921 lo siguiente: “… si bien su carácter es muy práctico, se adapta más bien a un trabajo tranquilo y sin muchas preocupaciones, caso contrario le sobreviene el dolor de cabeza. Ciertamente él es un santo y los santos hacen milagros”.

Don Zanocchi estampó su firma por primera vez en Victoria en el Libro de Bautismos Nº 1, folio 41 de la Iglesia, suministrando el sacramento a la niña Elsa Leda el 18 de febrero de 1922, y realizó el primer enlace matrimonial entre Gerardo Fornari y Aurora Altomare Meilé el 15 de junio de 1922, hecho que figura en el Libro de Matrimonios Nº 1, folio 18.

El 13 de  mayo de 1922, Don Orione dejaba la Argentina para retornar a Italia. Dos meses atrás, más precisamente el 19 de marzo, había nombrado como superior de la Orden de los Hijos de la Divina Providencia en América al clérigo José Zanocchi, en donde en esa fecha comunicaba también a sus hijos en el Brasil que el padre José no sólo sería superior en Argentina, sino también de los residentes en Brasil.

En 1927 el templo de Victoria fue elevado a parroquia Nuestra Señora de la Guardia siendo su primer párroco Don José Zanocchi, cargo que ocuparía hasta el 20 de abril de 1937, momento en que renunció para desempeñar con mayor eficiencia las funciones de Superior de la Orden. Años atrás, Don Zanocchi había edificado un nuevo retablo en el altar mayor dedicado a la Virgen genovesa. Este fue bendecido por el Nuncio Apostólico, Monseñor Juan Beda Cardinale, el 21 de diciembre de 1924.

Previamente, el 1 de septiembre de 1924, a instancias del padre Zanocchi, aparecía el primer número de la revista de la obra en la Argentina, Obra de la Divina Providencia, de publicación quincenal y editada en la casa parroquial. Era la primera revista de la Congregación que salía en lengua española.

Zanocchi no sólo desempeñó obras de embellecimiento en el templo parroquial, sino también en el pueblo ferroviario de Victoria. Junto a otros vecinos del lugar, trabajó intensamente por el adoquinamiento de sus principales calles, una de ellas la actual Simón de Iriondo, que en ese momento bautizó bajo el nombre de “Obreros” ya que ésta era la vía que utilizaban los operarios para dirigirse a los talleres ferroviarios. Al mismo tiempo, incrementó su misión dando asistencia a los enfermos en el hospital y domicilios particulares y creó además diversas instituciones desde las cuales se anunciaba el mensaje cristiano y se brindaba asistencia a los más necesitados, tales como la Acción Católica, la Conferencia Vicentina de Caballeros “Cristo Rey”, inaugurada el 18 de diciembre de 1927, siendo su primer presidente el Sr. José Parodi, las Cofradías de Ntra. Sra. de la Guardia y de Luján, el Apostolado de la Oración, la Guardia de Honor de Caballeros, la Asociación de la Doctrina Cristiana, la Congregación Mariana de Jóvenes, las Hijas de María y otras. Indudablemente, con esta labor, se intensificó el sentir religioso tanto en la parroquia como en sus alrededores.

Otra muestra de la inteligencia del padre José fue la institución del “Día del Kilo”. El mismo consistía en la donación de alimentos solicitados a comerciantes de la ciudad (en la medida de un kilogramo) para ser distribuidos entre los más carenciados. También solicitó a la feligresía contribuciones y donativos para la reparación de los techos. Para ello, en 1934, fue abierto en la secretaría parroquial un libro en el que quedaban inscriptos los donantes para realizar dicha tarea de suma urgencia.

Impulsó también la construcción de la Capilla Santa Teresita del Niño Jesús en Virreyes en el entonces barrio del Bañado, situada hoy sobre la calle Sobremonte, que fue bendecida por el mismo Don Orione el 3 de enero de 1937, en su segundo viaje a la Argentina. Se daba origen así a otro foco de vida espiritual a partir del año 1930. Más adelante, en 1946, el RP Vicente Romé f.d.p., iluminado por este espíritu, construyó en el Barrio Crisol, en la calle Kennedy al 2000, la Capilla de la Medalla Milagrosa.

Para impartir el mensaje cristiano se inauguró en abril de 1923 la catequesis en la Iglesia de Victoria. El padre José hizo circular dos cartas: una dirigida a los niños, instándolos a concurrir y otra a los padres de éstos recordándoles su obligación de enviarlos. La catequesis se impartía todos los domingos a las 15 horas para los niños y a las 16 horas para las niñas. Además, desde los primeros años en Victoria, el Padre José procuró que todos sus religiosos realizaran la confesión semanal. Por tal motivo, se encontraba un confesor fijo a disposición de la comunidad.

Para el crecimiento de la Obra en América, en 1926 el padre Zanocchi inauguró en Victoria el primer Postulantado de la Pequeña Obra de la Divina Providencia en Sudamérica. Sin embargo, su espíritu inquieto no dejaba de idear proyectos, por lo que un año antes, el domingo 26 de abril de 1925 se concretaba el sueño de un establecimiento educativo con la bendición y colocación de su piedra fundamental. Nacía el Colegio “San José” que abrió sus puertas en 1926. Otra de las tareas del padre José fue la de fundar una escuela tipográfica en los recintos de la parroquia, sueño que se concretó en 1927 con la aparición de la “Tipografía San José”, la cual formaría futuros imprenteros.

Como se dijo anteriormente, en 1927 el templo de Victoria fue elevado a parroquia. Esto se realizó a instancias del padre Zanocchi que viendo que la actividad en Victoria era cada vez más intensa, elevó el 9 de septiembre de 1926 la solicitud al Obispado para desligarla de la parroquia Ntra. Sra. de Aránzazu en San Fernando.

En 1954 le fue diagnosticado cáncer duodenal por lo que pasó sus últimos momentos en el Hogar Sacerdotal de Claypole, siéndole administrada la Extremaunción por el Director Provincial, Revmo. Don José Fiori, falleciendo a las 22.30 horas del lunes 17 de mayo de 1954 a los 80 años de edad. 41 de profesión y 49 de sacerdocio. Sus restos fueron llevados al cementerio del Pequeño Cottolengo de Claypole.

Años más tarde, el 1 de agosto de 1960, el RP Juan Bernardo Ivertowski solicitó autorización para enterrar los venerables restos del padre Zanocchi en la iglesia de Victoria. Y así, el domingo 21 de mayo de 1961, se realizó su traslado a Ntra. Sra. de la Guardia por deseo de los vecinos que amaban y deseaban tener al padre José en su localidad. En la placa que hoy en día se encuentra en el atrio de la parroquia yace grabado: “SACERDOTE JOSE ZANOCCHI F.D.P. DESCANSA AQUÍ EN LA PAZ DEL SEÑOR. N. CEGNI “PAVIA” ITALIA 28/10/1873 +CLAYPOLE ARGENTINA 17/5/1954 EN VICTORIA 21/5/1961 HOMENAJE DEL PUEBLO”.

Ese día estaban presentes el Obispo Diocesano, S. E. R. Mons. Antonio María Aguirre, el Intendente de San Fernando, Sr. Gervasio Ipuche y otras personalidades. Con anterioridad, el 17 de diciembre de 1954, durante la gestión comunal de don Luis Castellari, en ocasión de los cincuenta años de su ordenación sacerdotal, le fue impuesto su nombre, a una calle de la localidad.

Como una forma de conmemorar la actuación y presencia de este santo que en compañía de San Luis Orione caminó por las calles de Victoria, el RP Lorenzo Nicola f.d.p., junto a la Capilla de la Medalla Milagrosa, erigió en el año 1955, el Hogar “Padre José Zanocchi”. A tal fin, adquirió dos lotes de terreno en los que se levantaba una humilde casa para comenzar con esta bienhechora obra que asiste hoy en día a niños pobres y aquellos con discapacidad profunda.

El padre Zanocchi es recordado con profundo amor y respeto entre sus Hijos de la Divina Providencia debido a su gran labor como primer párroco de Victoria, Superior de la Congregación en Argentina, Chile, Uruguay y Brasil, Director Espiritual de la naciente Congregación de las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad en Argentina y sus seis años de Vicario General en Italia desde 1946.

Es importante destacar la historia de este santo que, con la entrega incondicional hacia el bien del prójimo, hizo de la Pequeña Obra de la Divina Providencia en América, una gran obra que hoy en día sigue creciendo.

San Luis Orione dijo de su amigo y compañero:

El goza de toda mi estimación, de toda mi confianza, de todo mi afecto en Jesucristo, puesto que es uno de los que más ha comprendido el espíritu de la Congregación y ha vivido por más largo tiempo en la Casa Madre de Tortona, bajo mis miradas, ejemplo de vida y de humildad, de fe, de sacrificio, de trabajo continuado, de penitencia, de caridad, de abnegación en casa […] En todas partes siempre pronto, siempre contento y modesto, siempre sacerdotalmente dulce, siempre lleno de caridad: ¡digno religioso de la Divina Providencia!

  REVISTA 76 FACUNDO MELA

 

ANIBAL DI FRANCIA, AMIGO DE DON ORIONE, CANONIZADO EL MISMO DIA



 "El que me ama guardará mi palabra" (Jn 14, 23). En estas palabras evangélicas vemos delineado el perfil espiritual de Aníbal María di Francia, a quien el amor al Señor impulsó a dedicar toda su vida al bien espiritual del prójimo. Desde esta perspectiva, sintió sobre todo la urgencia de realizar el mandato evangélico: "Rogate ergo...", "Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies" (Mt 9, 38).

A los padres Rogacionistas y a las religiosas Hijas del Divino Celo les encomendó la misión de trabajar con todas sus fuerzas para que la oración por las vocaciones fuera "incesante y universal". El padre Aníbal María di Francia dirige esta misma invitación a los jóvenes de nuestro tiempo, sintetizándola en su exhortación habitual: "Enamoraos de Jesucristo".

De esta providencial intuición ha surgido en la Iglesia un gran movimiento de oración por las vocaciones. Deseo de corazón que el ejemplo del padre Aníbal María di Francia guíe y sostenga también en nuestro tiempo esta acción pastoral.

UN ESCRITO DE DON ORIONE
Los sicilianos, cuando yo hablaba al Papa [Pío X] tenían Santos auténticos. Había un Santo: el Canónigo Di Francia, que ha estado aquí [en Tortona] y en Villa Moffa a predicar los Ejercicios a los Sacerdotes y a los Clérigos. Ahora se está estudiando su causa de Beatificación.
Si compré la Moffa lo hice porque este Canónigo me ayudó. La Moffa la compré cuando todavía estaba en Messina. La Moffa costó 12 ó 17 mil liras, no recuerdo bien. Lo que cambian son los tiempos y el valor de la moneda. Me faltaban entonces 5 mil liras que me prestó el Canónigo Di Francia y que luego le devolví. ¡Piensen qué significaba para un piamontés que se encontraba allí! Decir “piamontés” era entonces como decir enemigo de la Santa Iglesia. En aquel tiempo, y luego durante por lo menos diez años, decir piamontés era como decir enemigo del Papa, porque el movimiento revolucionario contra el Papa había comenzado en Piamonte, en Turín.
Y después el Canónigo Di Francia vino desde Sicilia a la Moffa a predicar los Ejercicios, y me dijo una cosa: pero esto no se lo digo. [Todos estamos atentos por ver si la dice. Se queda un momento pensativo y luego pregunta sonriendo] ¿No había nadie de ustedes en la Moffa? [respondemos que no] Ah, entonces se lo puedo decir. Me dijo: "Tenga cuidado porque aquí hay tunantes que fingen piedad, que fingen una vocación que no tienen: no se fíe demasiado de los que aparentan compunción. Mientras más compungidos parezcan, menos hay que fiarse de ellos". Este es el recuerdo que me dio aquel Santo: no se fíe de los que aparentan compunción.


Tortona, después de la lectura del Martirologio, el 4 de febrero de 1940

lunes, 15 de mayo de 2023

FELIZ ANIVERSARIO DE CANONIZACIÓN


 

¡¡¡¡¡RECORDANDO, CUANDO NACIÓ UN SANTO!!!!! 16 MAYO




Declaramos y definimos santos...”
“Canten al Señor, aleluya, un canto nuevo, aleluya...” A las 10 de la mañana en punto, el canto de ingreso de la misa impregnó de santidad la jornada. El rito de la canonización, al comienzo de la misma, hizo todavía más intenso el momento. El cardenal José Saraiva Martins, Prefecto de la Congregación de la Causa de los Santos, dio lectura a una breve biografía de los seis beatos que serían canonizados.
Después del canto de las Letanías de los Santos, el Papa pronunció la solemne fórmula de la canonización: “Declaramos y definimos santos...”. Y nombró a cada uno de ellos. Un largo aplauso partió de la inmensa asamblea de los presentes, mientras las miradas se posaban en los seis retratos colocados sobre la fachada de la Basílica de San Pedro, entre ellos el de San Luis Orione con su inconfundible sonrisa.
Aunque la alegría era por los nuevos santos, para los orionitas resultó una explosión emocionante escuchar de la voz del Santo Padre decir de nuestro Padre Fundador: “El corazón de este estratega de la caridad no tuvo ‘fronteras porque fue dilatado por el amor de Cristo´...
Entonces, los peregrinos sintieron en sus corazones que estaban asistiendo al “nacimiento” de un santo cuya obra no deja de asombrar a la humanidad.

FUERON CANONIZADOS CON DON ORIONE


"El Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho" (Jn 14, 26). Desde el principio el Paráclito ha suscitado hombres y mujeres que han recordado y difundido la verdad revelada por Jesús. Uno de estos fue san José Manyanet, verdadero apóstol de la familia. Inspirándose en la escuela de Nazaret, realizó su proyecto de santidad personal y se dedicó, con entrega heroica, a la misión que el Espíritu le confiaba. Para ello fundó dos congregaciones religiosas. Un símbolo visible de su anhelo apostólico es también el templo de la Sagrada Familia de Barcelona.

Que san José Manyanet bendiga a todas las familias y os ayude a llevar los ejemplos de la Sagrada Familia a vuestros hogares. 

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 Hombre de oración, enamorado de la Eucaristía, que solía adorar durante largos ratos, san Nimatullah Kassab Al-Hardini es un ejemplo tanto para los monjes de la Orden Libanesa Maronita como para sus hermanos libaneses y para todos los cristianos del mundo. Se entregó totalmente al Señor en una vida de gran renuncia, mostrando que el amor a Dios es la única fuente verdadera de alegría y felicidad para el hombre. Se dedicó a buscar y a seguir a Cristo, su Maestro y Señor.

Acogiendo a sus hermanos, alivió y sanó muchas heridas en el corazón de sus contemporáneos, testimoniándoles la misericordia de Dios. Que su ejemplo ilumine nuestro camino y suscite especialmente entre los jóvenes un auténtico deseo de Dios y de santidad, para anunciar a nuestro mundo la luz del Evangelio. 

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"El ángel (...) me enseñó la ciudad santa, Jerusalén, que bajaba del cielo" (Ap 21, 10). La espléndida imagen propuesta por el Apocalipsis de san Juan exalta la belleza y la fecundidad espiritual de la Iglesia, la nueva Jerusalén. De esta fecundidad espiritual es testigo singular Paula Isabel Cerioli, cuya vida produjo mucho fruto.

Contemplando a la Sagrada Familia, Paula Isabel intuyó que las comunidades familiares se mantienen sólidas cuando los vínculos de parentesco se sostienen y unen al compartir los valores de la fe y de la cultura cristiana. Para difundir estos valores, la nueva santa fundó el Instituto de la Sagrada Familia. En efecto, estaba convencida de que los hijos, para crecer seguros y fuertes, necesitan una familia sana y unida, generosa y estable. Que Dios ayude a las familias cristianas a acoger y testimoniar en toda circunstancia el amor de Dios misericordioso. 

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Gianna
GIANNA Beretta Molla fue mensajera sencilla, pero muy significativa, del amor divino. Pocos días antes de su matrimonio, en una carta a su futuro esposo, escribió: "El amor es el sentimiento más hermoso que el Señor ha puesto en el alma de los hombres".
A ejemplo de Cristo, que "habiendo amado a los suyos (...), los amó hasta el extremo" (Jn 13, 1), esta santa madre de familia se mantuvo heroicamente fiel al compromiso asumido el día de su matrimonio. El sacrificio extremo que coronó su vida testimonia que sólo se realiza a sí mismo quien tiene la valentía de entregarse totalmente a Dios y a los hermanos.
Ojalá que nuestra época redescubra, a través del ejemplo de Gianna Beretta Molla, la belleza pura, casta y fecunda del amor conyugal, vivido como respuesta a la llamada divina.
  "Que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde" (Jn 14, 28). Las vicisitudes terrenas de estos seis nuevos santos nos estimulan a perseverar en nuestro camino, confiando en la ayuda de Dios y en la protección materna de María. Que desde el cielo velen ahora sobre nosotros y nos sostengan con su poderosa intercesión.

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ANIBAL MARIA DI FRANCIA
"El que me ama guardará mi palabra" (Jn 14, 23). En estas palabras evangélicas vemos delineado el perfil espiritual de Aníbal María di Francia, a quien el amor al Señor impulsó a dedicar toda su vida al bien espiritual del prójimo. Desde esta perspectiva, sintió sobre todo la urgencia de realizar el mandato evangélico: "Rogate ergo...", "Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies" (Mt 9, 38).
A los padres Rogacionistas y a las religiosas Hijas del Divino Celo les encomendó la misión de trabajar con todas sus fuerzas para que la oración por las vocaciones fuera "incesante y universal". El padre Aníbal María di Francia dirige esta misma invitación a los jóvenes de nuestro tiempo, sintetizándola en su exhortación habitual: "Enamoraos de Jesucristo".
De esta providencial intuición ha surgido en la Iglesia un gran movimiento de oración por las vocaciones. Deseo de corazón que el ejemplo del padre Aníbal María di Francia guíe y sostenga también en nuestro tiempo esta acción pastoral
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domingo, 14 de mayo de 2023

SAN ISIDRO LABRADOR, 15 DE MAYO




 ¡¡¡SALUDAMOS A LA COMUNIDAD  ORIONITA DE BARRANQUERAS, DONDE SE ENCUENTRA EMPLAZADA LA ERMITA A ESTE SANTO !!
San Isidro labrador
(Año 1130)
 San Isidro bendito: ruega por nuestros campos y por nuestros agricultores.
Es el patrono de los agricultores del mundo. Le pusieron ese nombre en honor de San Isidoro, un santo muy apreciado en España.
Sus padres eran unos campesinos sumamente pobres que ni siquiera pudieron enviar a su hijo a la escuela. Pero en casa le enseñaron a tener temor a ofender a Dios y gran amor de caridad hacia el prójimo y un enorme aprecio por la oración y por la Santa Misa y la Comunión.
Huérfano y solo en el mundo cuando llegó a la edad de diez años Isidro se empleó como peón de campo, ayudando en la agricultura a Don Juan de Vargas un dueño de una finca, cerca de Madrid. Allí pasó muchos años de su existencia labrando las tierras, cultivando y cosechando.
Se casó con una sencilla campesina que también llegó a ser santa y ahora se llama Santa María de la Cabeza (no porque ese fuera su apellido, sino porque su cabeza es sacada en procesión en rogativas, cuando pasan muchos meses sin llover).
Isidro se levantaba muy de madrugada y nunca empezaba su día de trabajo sin haber asistido antes a la Santa Misa. Varios de sus compañeros muy envidiosos lo acusaron ante el patrón por "ausentismo" y abandono del trabajo. El señor Vargas se fue a observar el campo y notó que sí era cierto que Isidro llegaba una hora más tarde que los otros (en aquel tiempo se trabajaba de seis de la mañana a seis de la tarde) pero que mientras Isidro oía misa, un personaje invisible (quizá un ángel) le guaba sus bueyes y estos araban juiciosamente como si el propio campesino los estuviera dirigiendo.
Los mahometanos se apoderaron de Madrid y de sus alrededores y los buenos católicos tuvieron que salir huyendo. Isidro fue uno de los inmigrantes y sufrió por un buen tiempo lo que es irse a vivir donde nadie lo conoce a uno y donde es muy difícil conseguir empleo y confianza de las gentes. Pero sabía aquello que Dios ha prometido varias veces en la Biblia: "Yo nunca te abandonaré", y confió en Dios y fue ayudado por Dios.
Lo que ganaba como jornalero, Isidro lo distribuía en tres partes: una para el templo, otra para los pobres y otra para su familia (él, su esposa y su hijito). Y hasta para las avecillas tenía sus apartados. En pleno invierno cuando el suelo se cubría de nieve, Isidro esparcía granos de trigo por el camino para que las avecillas tuvieran con que alimentarse. Un día lo invitaron a un gran almuerzo. El se llevó a varios mendigos a que almorzaran también. El invitador le dijo disgustado que solamente le podía dar almuerzo a él y no para los otros. Isidro repartió su almuerzo entre los mendigos y alcanzó para todos y sobró.
Los domingos los distribuía así: un buen rato en el templo rezando, asistiendo a misa y escuchando la Palabra de Dios. Otro buen rato visitando pobres y enfermos y por la tarde saliendo a pasear por los campos con su esposa y su hijito. Pero un día mientras ellos corrían por el campo, dejaron al niñito junto a un profundo pozo de sacar agua y en un movimiento brusco del chiquitín, la canasta donde estaba dio vuelta y cayó dentro del hoyo. Alcanzaron a ver esto los dos esposos y corrieron junto al pozo, pero este era muy profundo y no había cómo rescatar al hijo. Entonces se arrodillaron a rezar con toda fe y las aguas de aquel aljibe fueron subiendo y apareció la canasta con el niño y a este no le había sucedido ningún mal. No se cansaron nunca de dar gracias a Dios por tan admirable prodigio.
Volvió después a Madrid y se alquiló como obrero en una finca, pero los otros peones, llenos de envidia lo acusaron ante el dueño de que trabajaba menos que los demás por dedicarse a rezar y a ir al templo. El dueño le puso entonces como tarea a cada obrero cultivar una parcela de tierra. Y la de Isidro produjo el doble que las de los demás, porque Nuestro Señor le recompensaba su piedad y su generosidad.
En el año 1130 sintiendo que se iba a morir hizo humilde confesión de sus pecados y recomendando a sus familiares y amigos que tuvieran mucho amor a Dios y mucha caridad con el prójimo, murió santamente. A los 43 años de haber sido sepultado en 1163 sacaron del sepulcro su cadáver y estaba incorrupto, como si estuviera recién muerto. Las gentes consideraron esto como un milagro. Poco después el rey Felipe III se hallaba gravísimamente enfermo y los médicos dijeron que se moriría de aquella enfermedad. Entonces sacaron los restos de San Isidro del templo a donde los habían llevado cuando los trasladaron del cementerio. Y tan pronto como los restos salieron del templo, al rey se le fue la fiebre y al llegar junto a él los restos del santo se le fue por completo la enfermedad. A causa de esto el rey intecedió ante el Sumo Pontífice para que declarara santo al humilde labrador, y por este y otros muchos milagros, el Papa lo canonizó en el año 1622 junto con Santa Teresa, San Ignacio, San Francisco Javier y San Felipe Neri.

9° DIA NOVENA A SAN LUIS ORIONE, REZAMOS POR LA PAZ


Oración inicial
Padre, tú nos invitas a recibir a los necesitados de paz
  ayúdanos a tener siempre una atención preferencial por ellos, como la que tuvo san Luis Orione.
Jesús, tú nos indicas el camino de la pequeñez,
  concede a la Familia orionita ponerse siempre de parte de los más  necesitados y valorar su dignidad.
Espíritu Santo, derrama el don de la sabiduría,   a los pequeños, para confundir a los poderosos.
Gloria a Dios Padre,
  alabanza al Hijo y al Espíritu en la unidad de la trinidad.

Palabra de Dios                                                (Mc 9,37)
El que recibe a uno de estos pequeños en mi nombre, me recibe a mí, y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a aquel que me ha enviado.
 Palabras de Don Orione
 No saber ver ni amar en el mundo, más que las almas de nuestros hermanos. Yo no siento más que una infinita, divina sinfonía de espíritus, palpitantes en torno a la cruz, y la cruz vierte para nosotros -gota a gota a través de los siglos- la sangre divina derramada por todos.
 Desde la cruz Cristo clama: “¡tengo sed!”. Grito terrible de sed abrasadora, no de sed física sino grito de sed de almas; y es por esa sed de nuestras almas que Cristo muere.  no veo más que un cielo, un cielo verdaderamente divino, porque es el cielo de la salvación y de la paz verdadera; no veo más que un reino de Dios, el reino de la caridad y del perdón, donde toda la multitud de las naciones es heredad de Cristo y reino de Cristo.
Oración
San Luis Orione, padre de los .. Abandonados, a ti te dirigimos nuestras plegarias y por la maternidad del Dios de la vida, te imploramos la gracia de proteger a los pequeños abandonados, a los excluidos, a los empobrecidos. Consagra nuestros corazones para que podamos defender  los derechos y los valores de la niñez y para que sientan vivamente la maternidad de Dios.
Compromiso orionita
En este noveno día, me comprometo a acercarme a algún niño de la calle o a visitar alguna institución dedicada a estos pequeños y ayudar a las personas que necesitan escuchar tus palabras de paz y amor.
Plegaria final
Padre nuestro - Ave María - Oración a San Luis Orione - Gloria
San Luis Orione, padre de los pequeños de espíritu , bendice a la Familia orionita para que pueda vivir en plenitud y gozo nuestra condición de pequeñas criaturas en las manos de Dios.
Amén
¡Instaurarlo todo... - en Cristo!
¡Ave María…- y adelante!