SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


sábado, 24 de junio de 2023

REALIDAD Y DESAFIOS DE LA FAMILIA HOY

 “Fieles a las enseñanzas de Cristo miramos a la realidad de la familia hoy en toda su complejidad, en sus luces y sombras. Pensamos en los padres, los abuelos, los hermanos y hermanas, los familiares próximos y lejanos, y en el vínculo entre dos familias que se crea con cada matrimonio. El cambio antropológico-cultural hoy influye en todos los aspectos de la vida y requiere un enfoque analítico y diversificado. 
Hay que subrayar ante todo los aspectos positivos: la mayor libertad de expresión y el reconocimiento más amplio de los derechos de la mujer y de los niños, al menos en algunas regiones. Pero, por otra parte, también hay que considerar el creciente peligro que representa un individualismo exasperado que desvirtúa los vínculos familiares y acaba por considerar a cada componente de la familia como una isla, haciendo que prevalezca, en ciertos casos, la idea de un sujeto que se construye según sus propios deseos asumidos con carácter absoluto. A esto se añade la crisis de la fe que afecta a tantos católicos y que a menudo está en el origen de las crisis del matrimonio y de la familia. 
Una de las mayores pobrezas de la cultura actual es la soledad, fruto de la ausencia de Dios en la vida de las personas y de la fragilidad de las relaciones. Asimismo, hay una sensación general de impotencia frente a la realidad socioeconómica que a menudo acaba por aplastar a las familias. Esto se debe a la creciente pobreza y precariedad laboral que a veces se vive como una auténtica pesadilla, o a una fiscalidad demasiado alta que ciertamente no alienta a los jóvenes a contraer matrimonio. 
Con frecuencia las familias se sienten abandonadas por el desinterés y la poca atención de las instituciones. Las consecuencias negativas desde el punto de vista de la organización social son evidentes: de la crisis demográfica a las dificultades educativas, de la fatiga a la hora de acoger la vida naciente al sentir la presencia de los ancianos como un peso, hasta el difundirse de un malestar afectivo que a veces llega a la violencia. El Estado tiene la responsabilidad de crear las condiciones legislativas y laborales para garantizar el futuro de los jóvenes y ayudarlos a realizar su proyecto de formar una familia. La importancia de la vida afectiva . Frente al cuadro social delineado, en muchas partes del mundo, se observa en los individuos una mayor necesidad de cuidar la propia persona, de conocerse interiormente, de vivir mejor en sintonía con las propias emociones y los propios sentimientos, de buscar relaciones afectivas de calidad. Esta justa aspiración puede abrir al deseo de comprometerse en construir relaciones de entrega y reciprocidad creativas, solidarias y que responsabilicen, como las familiares. El peligro individualista y el riesgo de vivir en clave egoísta son relevantes.
 El desafío para la Iglesia es ayudar a los esposos a una maduración de la dimensión emocional y al desarrollo afectivo, promoviendo el diálogo, la virtud y la confianza en el amor misericordioso de Dios. El pleno compromiso que se requiere en el matrimonio cristiano puede ser un fuerte antídoto a la tentación de un individualismo egoísta” (Relación del Sínodo de la Familia - 18 de octubre de 2014).
La voz de Don Orione:
  Amarse en el Señor Se recogen aquí algunos pensamientos de dos cartas (17 de junio de 1927 y 24 de marzo de 1928) que Don Orione envió a una pareja de novios, a los que luego él mismo unió en matrimonio. Confidencias y recuerdos se alternan con recomendaciones espirituales sobre cómo vivir santamente la vida matrimonial.
 Mi querido Barbati: La gracia y la paz del Señor esté siempre contigo y con la selecta alma que la mano de Dios te ha preparado para ser una santa compañera de tu vida. Me levanto de la cama para escribirte; tengo un poco de gripe, pero ya está pasando, y Deo Gratias!... Ayúdame, querido hermano Guido, a agradecer al Señor y a agradecerle eternamente. Recibo tu carta mientras estoy por partir hacia Cuneo, para ver a Don Sterpi, cuyas noticias, hasta ahora, no son buenas. En cuanto a casarlos, lo haré con mucho gusto, solo tienen que comunicarme la fecha y dónde... Estoy contento de que nuestros hijos en el Señor (y digo ‘nuestros’ porque también tú, querido Guido, debes tenerlos en el Señor como si fuesen tuyos) hayan hecho un poco de fiesta a la Sra. Josefina. - Te recomiendo amarse en el Señor... Yo rezo también por ti, mucho más de lo que tú piensas, y ruego por aquella que Dios te ha dado por esposa, y te recomiendo amarse en el Señor y compadecerse entre Ustedes porque, por cuanto sean buenos, todos tenemos nuestros defectos.
 Como yo los he casado, ruego por Ustedes para que siempre vivan en el Señor y más santamente, comprometiéndose y consolándose mutuamente con gran unión santa de corazones. Antepongan el santo temor de Dios a las riquezas de este mundo, y así estarán contentos y tendrán la bendición del Señor. 
Rezo mucho por Ustedes, porque habiéndolos unido en el Señor, me parece  que tengo una obligación especial de recordarlos siempre ante el Señor. Y Ustedes, recen alguna vez por mí.
 Sac. Orione de la Divina Providencia “Este misterio es grande... en Cristo y en la Iglesia” (Ef. 5,32). (Cartas a los laicos, Escritos 41,86)

El Papa Francisco en el Evangelii Gaudium   señala distintos desafíos , comparto estos

Sí al desafío de una espiritualidad misionera

78. Hoy se puede advertir en muchos agentes pastorales, incluso en personas consagradas, una preocupación exacerbada por los espacios personales de autonomía y de distensión, que lleva a vivir las tareas como un mero apéndice de la vida, como si no fueran parte de la propia identidad. Al mismo tiempo, la vida espiritual se confunde con algunos momentos religiosos que brindan cierto alivio pero que no alimentan el encuentro con los demás, el compromiso en el mundo, la pasión evangelizadora. Así, pueden advertirse en muchos agentes evangelizadores, aunque oren, una acentuación del individualismo, una crisis de identidad y una caída del fervor. Son tres males que se alimentan entre sí.

No a la guerra entre nosotros

98. Dentro del Pueblo de Dios y en las distintas comunidades, ¡cuántas guerras! En el barrio, en el puesto de trabajo, ¡cuántas guerras por envidias y celos, también entre cristianos! La mundanidad espiritual lleva a algunos cristianos a estar en guerra con otros cristianos que se interponen en su búsqueda de poder, prestigio, placer o seguridad económica. Además, algunos dejan de vivir una pertenencia cordial a la Iglesia por alimentar un espíritu de «internas». Más que pertenecer a la Iglesia toda, con su rica diversidad, pertenecen a tal o cual grupo que se siente diferente o especial.

Como Familia orionita seguimos los pasos del Fundador Don Orione.

la Familia Orionita, frente a los desafíos de este tiempo, y convencida que “sólo la Caridad salvará al mundo”, pone su mayor esfuerzo en hacer de cada una de sus comunidades y obras, auténticos “faros de civilización” en medio del pueblo; sobre todo, entre los más pobres, en quienes resplandece la imagen de Dios.

Religiosos y Laicos orionitas, aunque desde vocaciones distintas, están llamados a dar vida al mismo carisma del Fundador en las nuevas circunstancias históricas. “¿Son tiempos nuevos? Fuera los miedos. No dudemos. Lancémonos en las formas nuevas, en los nuevos métodos… No nos fosilicemos: basta conseguir sembrar, basta poder arar a Jesucristo en la sociedad y fecundarla de Cristo”, decía Don Orione con suma convicción.



viernes, 23 de junio de 2023

24 DE JUNIO MEMORIA LITURGICA DE SAN JUAN BAUTISTA


Este es el único santo al cual se le celebra la fiesta el día de su nacimiento.
San Juan Bautista nació seis meses antes de Jesucristo (de hoy en seis meses - el 24 de diciembre - estaremos celebrando el nacimiento de nuestro Redentor, Jesús).
El capítulo primero del evangelio de San Lucas nos cuenta de la siguiente manera el nacimiento de Juan: Zacarías era un sacerdote judío que estaba casado con Santa Isabel, y no tenían hijos porque ella era estéril. Siendo ya viejos, un día cuando estaba él en el Templo, se le apareció un ángel de pie a la derecha del altar.
Al verlo se asustó, mas el ángel le dijo: "No tengas miedo, Zacarías; pues vengo a decirte que tú verás al Mesías, y que tu mujer va a tener un hijo, que será su precursor, a quien pondrás por nombre Juan. No beberá vino ni cosa que pueda embriagar y ya desde el vientre de su madre será lleno del Espíritu Santo, y convertirá a muchos para Dios".
Pero Zacarías respondió al ángel: "¿Cómo podré asegurarme que eso es verdad, pues mi mujer ya es vieja y yo también?".
El ángel le dijo: "Yo soy Gabriel, que asisto al trono de Dios, de quien he sido enviado a traerte esta nueva. Mas por cuanto tú no has dado crédito a mis palabras, quedarás mudo y no volverás a hablar hasta que todo esto se cumpla".
Seis meses después, el mismo ángel se apareció a la Santísima Virgen comunicándole que iba a ser Madre del Hijo de Dios, y también le dio la noticia del embarazo de su prima Isabel.

JUAN MARCHI RECORDADO POR DON FLAVIO PELOSO

Recuerdo del profesor. Juan Marchi
Hoy, 24 de junio, he celebrado una misa en memoria del profesor. Juan Marchi . Estaban presentes hijo e hijas y nietos. Se apagó en la mañana del 27 de abril de 2009, en su casa de Roma. El "PROFESOR", JUAN MARCHI, era uno de familia con Don Orione Su vínculo con la familia orionina está todo explicado en la foto de abajo y en esta breve carta de don Orión, encontrada hace unos años.
" 20 de julio de 1931 a. IX – S. Gerolamo Emiliani, "Pater Pater"
A la Superiora del Pequeño Cottolengo Genovés, subiendo Ángeles, 69-Génova sobre s. Teodoro!
Reciban con la caridad de Jesús al pequeño Juan Marchi  nacido en Tortona el 10 de abril de 1926. La madre vive y es de Formia. Por ahora se admite temporalmente; pero debe ser recibido inmediatamente. Traerá cartas. Bendigo en Jesucristo y consuelo a todos. Oren por Don Orione”.
Juan Marchi, huérfano de padre, como certifica la carta anterior, a los cinco años, tuvo la gracia de ser acogido por Don Luis Orione y sus buenas monjas, y el interés de la hermana María de la Ermita franciscana de Monte Campello y de Don Brizio Casciola .
Pasó la infancia y la juventud "en casa" de Don Orione: en Génova, en Tortona y en varios Institutos del Piamonte. Conoció en persona a Don Orione, del cual guarda recuerdos como perlas preciosas  en su  memoria, muchos recuerdos de cariño y de enseñanza, y luego Don Sterpi, Don Pensa, Don Mogni, Don Cremaschi y muchos otros sacerdotes de la pequeña obra, como Don Zambarbieri y Don Terzi.
En Roma en 1946, se licenció en idiomas y literatura extranjera el 16 de noviembre de 1953. Tuvo una intensa y eminente vida cultural y académica. Escribió mucho de Don Orione para las dos revistas de difusión " Don Orione Hoy " y " Mensajes de Don Orione”.
Fue  presidente de la Asociación ex alumnos de Don Orione y primer presidente del Movimiento Laical Orionino. El 3 de julio de 2004, en Ariccia, durante el 12º capítulo general de los orioninos, se le asignó el especial certificado de " fidelidad orionina ", " por su historia personal toda entrelazada con la de la familia orionina Y del camino de la  organización del laicado orionino ". recuerdo su alegría por ese " reconocimiento " el más querido y el por el que se sentía más honrado en su vida.
Su hermosa familia, donde el nombre de don Orione y de muchos orioninos es familiar, participó y de  este "parentesco" especialmente el profesor con la congregación.
Juan Marchi ha contribuido mucho con sus relaciones, con su pensamiento, con su pluma siempre activa, a crear la "tradición orionina" tanto en sus grandes líneas ideales e históricas y en sus crónica.minutas y episódicas que él sabía elevar con La belleza de la palabra y el calor del afecto.
Personalmente gocé  de su amistad y de la transmisión coloquial de tantos valores humanos y espirituales, de noticias y valoraciones, de estímulos y vibraciones a lo bueno y al bien. Venía semanalmente, hasta que pudo, en la curia general y siempre pasaba haciendo una parada en mi oficina: su preocupación, su nobleza de ánimo, su aliento y el alegre compartir de "algo de don Orione" me hicieron el bien y estoy tan agradecido. Don Flavio Peloso.




jueves, 22 de junio de 2023

A 33 AÑOS DE SU FUNDACIÓN, HOGARCITO DON ORIONE MAR DEL PLATA

El Hogarcito Don Orione fue fundado el 23 de junio del año 1990 por el Padre Adolfo Gigon, en una casa ubicada frente a la Parroquia orionina de San José en Mar del Plata.
Residen personas con discapacidad mental y/o motora que realizan sus actividades en el Centro de Día donde se reciben otros 15 concurrentes que asisten de 9 a 17 hs.
Cuenta con un amplio plantel de personal para que la calidad de vida de los residentes sea optima: asistentes de piso, enfermeras, profesionales, chófer, catequista, personal de mantenimiento, lavadero, cocina y supervisora.
La Dirección de la casa cuenta con la colaboración de una coordinadora técnica y una administradora.
Los "chicos"  desarrollan sus actividades de la vida diaria y los siguientes talleres: música, carpintería, luthieria, educación física, musicoterapia, educación artística, estimulación cognitiva, yoga, natación, reparación y realización de objetos de madera e instrumentos musicales, teatro, terapia física, terapia ocupacional, catequesis, recreación, psicología,arreglo personal. En verano disfrutan de la playa.
Se lleva a cabo un Proyecto de familia que tiene por objetivo propiciar un espacio para la familia de los residentes y concurrentes mediante actividades grupales e individuales para la toma de conciencia de las necesidades de su familiar con discapacidad.







martes, 20 de junio de 2023

21 fotos






21 de JUNIO, ANIVERSARIO ELECCIÓN DEL PAPA PABLO VI, N° 262


Pablo VI, de nombre secular Giovanni Battista Enrico Antonio Maria Montini, fue el papa 262.º de la Iglesia católica y soberano de la Ciudad del Vaticano desde el 21 de junio de 1963 hasta su muerte el 6 de agosto de 1978.

El 21 de junio de 1963 Giovanni Battista Montini, fue elegido el Papa número 262 de la historia.
Su primera decisión fue continuar con el Concilio Vaticano II que unos meses antes había inaugurado su predecesor Juan XXIII. 
En 15 años de pontificado reformó la Curia. Instituyó un secretariado para los no cristianos, el sínodo de obispos y la prefectura de asuntos económicos de la Santa Sede. Reformó el Santo Oficio, escribió 7 encíclicas y fue el primer Papa en abandonar los muros del Vaticano para viajar por el mundo entero. En total realizó 9 viajes fuera de Italia por los 5 continentes. El último de ellos en 1970, cuando peregrinó a Extremo Oriente y Oceanía.
  • Fecha de nacimiento: 26 de septiembre de 1897, Concesio, Italia
  • Fecha de la muerte: 6 de agosto de 1978, Castel Gandolfo, Italia
  • Educación: Academia Pontificia Eclesiástica, Pontificia Universidad Gregoriana, Universidad de Roma "La Sapienza"
  • Padres: Giorgio Montini, Giudetta Alghisi
  • Libros: Populorum progressio, Ecclesiam suam, Para amar a la Virgen: De la "Fulgens corona" de Pío XII al "Rosario de la Virgen María" de Juan Pablo II
  • Hermanos: Lodovico Montini, Francesco Montini
  • lunes, 19 de junio de 2023

    1949, CONVENTO DE LOS DOMINICOS OCUPADOS POR LOS ORIONITAS


    El antiguo Convento de los Dominicos, construida en 1265, fue contratado en 1949 por la Pequeña Obra de la Divina Providencia de Don Orione y sonaba llantos, oraciones, juegos y el sonido de la banda de los chicos hasta 1977, cuando dejó sus actividades debido a las nuevas leyes en materia de asistencia a menores de edad

    domingo, 18 de junio de 2023

    RASGOS DE DON ORIONE

     



    Así lo definió el Papa Juan Pablo II
    Don Orione se nos presenta como una maravillosa y genial expresión de la caridad cristiana.
    Es imposible sintetizar en pocas frases la vida infatigable y a veces dramática de aquel que se definió, humildemente pero sagazmente: «el changador de Dios». Pero podemos decir que él fue por cierto una de las personalidades más eminentes de este siglo por su fe cristiana abiertamente vivida.
    Fue Sacerdote de Cristo, total y alegremente, recorriendo Italia y América Latina, consagrando la propia vida a aquellos que más sufren, a causa de la adversidad, de la miseria, de la maldad humana. Basta recordar su poderosa presencia entre las víctimas del terremoto de Messina y de la Mársica.  Durante aquella dura prueba, se vio entre las ruinas humeantes y entre las víctimas doloridas la heroica figura de Don Orione. Este humilde y pobre sacerdote, intrépido e incansable, se volvió testimonio vivo del amor de Dios. Él entra a formar parte de la larga fila de testigos que con su conducta manifestaron algo más que una solidaridad simplemente humana, endulzando el sudor amargo de la frente con palabras y hechos de liberación, redención y por lo tanto de segura esperanza.
    Pobre entre los pobres, llevado por el amor de Cristo y de los hermanos más necesitados, fundó la Pequeña Obra de la Divina Providencia: los Hijos de la Divina Providencia, las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad, y seguidamente las Sacramentinas Ciegas y los Ermitaños de San Alberto.
    Tuvo el temple y el corazón del apóstol Pablo, sereno y sensible hasta las lágrimas, infatigable y valiente hasta el atrevimiento, tenaz y dinámico hasta el heroísmo, afrontando peligros de todo tipo, acercándose a altas personalidades de la política y la cultura, iluminando a los hombres sin fe, convirtiendo a los pecadores, siempre recogido en continua y confiada oración, a veces acompañada por terribles penitencias. Un año antes de la muerte así había sintetizado el programa esencial de su vida: «Sufrir, callar, orar, amar, crucificarse y adorar». Dios es admirable en sus santos, y Don Orione permanece para todos como ejemplo luminoso y consuelo en la fe.
    Don Orione fue un sacerdote que dedicó su vida entera a amar y servir a Dios en los humildes, en los más pobres y desposeídos. "Sólo la caridad salvará al mundo" fue la convicción que marcó su vida; una caridad necesaria y urgente para "llenar los surcos que el odio y el egoísmo han abierto en la tierra".
     Esta certeza lo llevó a fundar la Pequeña Obra de la Divina Providencia (1903), congregación que se extendió en su Italia natal y en tierras de misión, entre ellas Argentina, que visitó por primera vez entre 1921 y 1922.En 1934 regresó a nuestro país donde durante tres años desarrolló una incansable tarea apostólica y social, fundando el Pequeño Cottolengo Argentino en Claypole. El cariño recíproco entre el pueblo argentino y Don Orione se expresaba en innumerables gestos de bondad y solidaridad que él mismo se encargaba de traducir en obras para los niños, los jóvenes y los más débiles de nuestra patria.
    "Tenemos que ser santos, pero no tales que nuestra santidad pertenezca sólo al culto de los fieles o quede sólo en la Iglesia, sino que trascienda y proyecte sobre la sociedad tanto esplendor de luz, tanta vida de amor a Dios y a los hombres que más que ser santos de la Iglesia seamos santos del pueblo y de la salvación social", decía Don Orione.
    Hoy sus obras y su mensaje son una invitación a mirar la realidad para transformarla desde la caridad. Una caridad que se realiza no como paliativo asistencial, sino como promoción de justicia, de dignidad humana y de salvación integral del hombre y de la sociedad..
    Carisma
    Al crear la humanidad, Dios la soñó como una familia de hermanos. La unidad es la primera característica que define a una familia.
    A nivel religioso, hablamos de familia porque existen valores que nos unen como parte de nuestra identidad común. Esos valores son los que el Señor infundió en la persona del fundador, y constituyen su carisma. Mucho más que los rasgos de una personalidad, el carisma es el don del Espíritu que una persona recibe como llamado, y vive junto a los suyos, para dar respuesta a su tiempo. Es el mismo carisma que los hijos de Don Orione intentamos encarnar y expresar en el hoy de la historia.
    Así, pues, con Don Orione no murió el carisma. Es más, su carisma tiene virtualidades que sólo se desarrollan con el correr de los tiempos, al aparecer nuevas circunstancias históricas, sociales y eclesiales.
    A cada familia religiosa, dentro de la Iglesia, le corresponde una espiritualidad que le es propia y la distingue de otros carismas. Forma parte de su identidad, de su espíritu, de su tradición. Siempre se trata de un don de Dios, en primer lugar.
    Hablar de la espiritualidad orionita nos obliga a adentrarnos en la personalidad del Fundador y, sobre todo, acercarnos a la forma cómo él pudo traducir su experiencia de fe.
    Algunos rasgos, tanto de su personalidad como de su fuerza espiritual:
        Hombre de carácter y de fuerte personalidad, construida a pulso en un ambiente familiar rodeado de pobreza, sufrimiento y austeridad. “Una de las gracias que el Señor me ha concedido es la de haber nacido pobre”, confesó alguna vez.
        Audaz, arriesgado, valiente. Siempre emprendedor. Nunca se atemorizó ante nada ni ante nadie. La urgencia de la caridad era su grito de batalla y, confiado en la Divina Providencia, desafió todo tipo de obstáculos y dificultades.
        Acogedor, de espíritu familiar. Don Orione, corazón de padre, fue ejemplo de buen trato para todos cuantos tuvieron la suerte de encontrarse con él. Siempre puso en primer lugar las buenas relaciones entre sus hijos. Y a nadie cerró las puertas de su caridad. “En nuestras casas no se preguntará a nadie si tiene un nombre. Sólo si tiene un dolor”.
        Amigo de Dios. Dios lo era todo para él. Su primacía era incuestionable. Con Dios en el corazón, vivió de Dios, desde Dios y absolutamente para Dios, en una actitud ejemplar de completa disponibilidad a sus planes, que le proporcionaba una fuente inagotable de paz interior y de felicidad. Su amistad con Dios la cultivaba con la conexión permanente, a través de pequeñas jaculatorias, que le recordaban la Presencia de Dios y, sobre todo, con  largos momentos de oración, auténticos encuentros cara a cara con El. Sólo así se puede  explicar su vitalidad y dinamismo incansables. Don  Orione hizo perfecta síntesis entre fe y vida. Fue hombre activo-contemplativo y contemplativo-activo: siempre puente de encuentro entre Dios y las personas, valiéndose de la caridad como lenguaje evangelizador.
        Hermano de los hombres, de todos los hombres…Su paso por la Historia, –recordémoslo,- ocurre a finales del s. XIX. Son tiempos convulsivos y revueltos. Los modernos fenómenos sociales de la industrialización y el urbanismo, unidos a la irrupción de nuevas ideologías políticas amenazaban la unidad que hasta entonces se había dado alrededor de la Iglesia, lo que tuvo como efecto el paulatino alejamiento de los sectores obreros de la fe y de la Iglesia. El joven Orione abre los ojos y contempla –con la mirada de Dios- a los hombres cansados y desilusionados. En esas necesidades humanas asoma su intuición fundacional para conseguir penetrar social y cristianamente en el pueblo obrero. Su objetivo último es encaminar a las personas –todas las personas- hacia Dios, orientarlas en la dirección de la Iglesia, oxigenando así la sociedad entera. Quiere que su congregación sea “una profundísima vena de espiritualidad mística que invada todos los estratos sociales”, además de ser buen samaritano para los heridos de la vida.
    Luis Orione es un hombre de acción, de actuaciones rápidas, de fáciles reflejos. Se ofrece generosamente a Dios con el ardor de la juventud. Y desde entonces, concibió su Congregación como un sacrificio de fraternidad universal: “hacer el bien siempre y a todos; el mal nunca, a nadie” sintetiza las ambiciones de su joven corazón.
        …pero los pobres son los  primeros, sus predilectos. A ellos dedica sus mejores energías porque son el tesoro de la Iglesia. Todos sus movimientos giran en torno  a los más abandonados, a los más alejados de la Iglesia, a los rechazados por la sociedad, a los caidos al costado del camino de la vida. “La Pequeña Obra de la Divina Providencia –escribe-  nacida para los pobres, para conseguir su objetivo, planta sus tiendas en los barrios y suburbios más míseros, que están en los márgenes de las grandes ciudades industriales y vive pequeña y pobre entre los pequeños y los pobres fraternizando con los trabajadores humildes”. Y a sus hijos les recordará. “Nosotros estamos para los más pobres. No lo olviden nunca”.
        Hombre de Iglesia. Vivió la pasión por construir la unidad dentro de la Iglesia. El gran sueño de Don Orione fue unir la Iglesia, representada en el Papa, con el pueblo. Y utilizará para su propósito un nexo tan fácil de entender como las obras de caridad, que hablan por sí mismas en todos los idiomas. Con conciencia de buen hijo se abandona en manos de su madre la Iglesia y se pone a su entero servicio no arrogándose nunca ninguna importancia y dando a cada obra social el título de “obra de  Iglesia”. A sus hijos, en el último discurso de despedida, les dio esta recomendación: “Les ruego que sean y permanezcan humildes y pequeños a los pies de la Iglesia”. Y vivió con dolor las divisiones entre las distintas confesiones cristianas, no escatimando esfuerzos en el intento de acercar posturas.
        María como ejemplo de vida y de servicio. En Don Orione hay claras huellas marianas en sus actitudes de humildad, disponibilidad, abandono en manos de Dios. Su vida, como la de María fue un “si” contínuo, ya sea en los momentos de gozo como en las numerosas situaciones dolorosas y de cruz.
    La entera familia orionita, beneficiarios de la inmensa riqueza espiritual de nuestro Santo Fundador, tenemos en la espiritualidad de Don Orione el equipaje que siempre hemos de llevar dentro, y la fuerza vital para encarar la misión, como energía capaz de dinamizarnos e ilusionarnos, como espíritu que nos empujará a seguir siempre adelante, sorteando todos los vientos de la Historia.
    Por P. Laureano de la Red Merino
    Sus "Cuatro amores"
    El Carisma orionita suele ser sintetizado en la expresión de “los cuatro grandes amores de Don Orione”, que marcaron el ritmo de los latidos de su corazón: Jesús, María, el Papa, las almas.
    "Es necesario Jesús. Jesús todos los días y no fuera de nosotros, sino en nosotros; y no sólo espiritualmente, sino sacramentalmente."
    "Virgen Santísima, a la cual nadie ha recurrido en vano, danos fuerza, danos el querer aquello que Dios quiere de nosotros"
    "Amemos a la Santa Iglesia con todo nuestro ser y teniendo siempre como nuestras todas las doctrinas suyas y de su Jefe visible, el Papa"
    "No saber ver ni amar en el mundo más que las almas de nuestros hermanos... Todas son amadas por Cristo, por todas Cristo ha muerto"

    domingo, 11 de junio de 2023

    12 DE JUNIO INAUGURACIÓN DE LA PANADERÍA DEL COTTOLENGO ARGENTINO

     Crónica publicada en el Boletín del Pequeño Cottolengo en el año 1937. Le misma relata:

    "El sábado 12 del cte. Mes tuvo lugar la inauguración de la Panadería del “Cottolengo Argentino” de Claypole, donación de los Hnos. Canale, de la renombrada firma “Viuda de Canale e Hijos”.
    El nuevo pabellón está dotado de un horno último modelo, a calefacción indirecta, con instalación para combustión a petróleo, de una poderosa amasadora eléctrica y todos los accesorios necesarios para los sistemas de panificación más modernos.
    La inauguración del nuevo horno dio lugar a una simpática y cordialísima función, que ha dejado recuerdos imborrables. Don Orione, asistido por las familias de los donantes, algunos invitados y todos los Asilados que no guardan cama, procedió a la bendición de los locales y del horno. A continuación hizo uso de la palabra expresando toda su profunda y sincera gratitud.
    Pasarán las generaciones, pero el “Cottolengo Argentino” quedará como monumento imperecedero de caridad cristiana, y con él su horno, que recordará perennemente entre las futuras generaciones lo nombres venerados de sus generosos y caritativos donantes."

    También se recordó que Don Orione repartió algunos de los primeros panes a Bienhechores y autoridades, entre ellos el Presidente de la Republica y el Cardenal Copello. Uno de estos panes se conserva en el Cottolengo y fue expuesto junto al texto con el que Don Orione acompañaba el envío de estos panes.

    "El primer pan:.- Los hermanos Canale, quisieron hacer la donación completa, haciendo llegar al nuevo horno veinticinco quintales de harina, para confeccionar el primer pan de la Providencia y el mismo Señor Amadeo, con interés y cariño, más que paternales, se dignó dirigir personalmente las tareas de preparación del primer pan que ha sido cocido en el nuevo horno.
    Fue tan excelente la primera producción del horno, que fue celebrada no sólo por los Asilados, sino también por las más altas Autoridades Eclesiásticas y Civiles y los principales Bienhechores nuestros, entre ellos el Emmo. Cardenal Copello y el presidente de la República, Gral. A. P. Justo a quienes Don Orione, con delicada y genial disposición, hizo llegar uno de los primeros panes del nuevo horno, como homenaje de afectuosa gratitud, con una esquela que decía:
    “El primer pan de la Providencia. Salido del horno del “PCA”
    Aceptadlo, oh benévolos, y queráis acordaros siempre de estos nuestros hermanos desamparados. “Dios perdona muchas cosas por una obra de misericordia”! Don Orione"

    A continuación se recordó y se rezó por los donantes de la panadería, en memoria de su esposo José Canale, la Sra. Blanca Vaccaro y sus hijos Magdalena, Herminia, Juan Bautista, Julio, Amadeo y Humberto. Algunos de ellos presentes en el Cottolengo el día de la inauguración..

    Renovando nuestra confianza en la Divina Providencia, que siempre envía el “Pan Nuestro de Cada Día” se bendijo a los presentes, la panadería y parte de la producción del día de hoy, riquísimas facturas que fueron compartidas y enviadas a todos los hogares del Cottolengo.
    Fuente : SITIO OFICIAL www.donorione.org.ar

    martes, 6 de junio de 2023

    7 DE JUNIO, EL CAMION DE LA CARIDAD

    La compra del primer camión del Cottolengo Argentino
    7 JUNIO DEL AÑO 1935.
     Muchos religiosos y laicos recuerdan los relatos del P. Tomás Alonzo acerca de los comienzos del Cottolengo de Claypole. Eran historias que él repetía hasta el cansancio ya que sus vivencias junto al Fundador habían quedado profundamente marcadas en su corazón.

















    El P. Tomás fue testigo del paso  de Don Orione por nuestro país y de los comienzos de la Congregación. La primera generación de religiosos vivió con mucha intensidad la fundación de las comunidades, obras y distintas actividades; una intensidad que quizás a la distancia es difícil de captar Entre estas historias, el P. Tomas repetía incesantemente la historia de la compra del primer camión del Cottolengo (precio, uso, detalles, etc). Este hecho también se encuentra documentado en cinco cartas escritas por el Fundador entre Mayo y Junio del 1935, las cuales nos pueden ayudar a descubrir la relevancia del hecho para el naciente Cottolengo.
    Para ubicarnos en el momento histórico, debemos recordar que el Fundador se encontraba por segunda vez en Argentina, donde habia llegado hacia sólo unos siete meses. El 28 de Abril de 1935, se había colocado la piedra fundamental del Pequeño Cottolengo Argentino y comenzaba la construcción de los pabellones, los primeros de los cuales serán bendecidos el 21 y 22 de Mayo 1936.
     La primera mención del camión, la encontramos en una carta a Don Sterpi, donde luego de hablarle del distintos temas, le dice que: “… ahora tengo también que comprar un camión y hay otros gastos no menores para el Cottolengo…
     Una semana más tarde, escribirá al entonces clérigo Sciaccaluga, que compró un  camión nuevo para “recoger cosas” (entiéndase donaciones o “la providencia”). Junto con esto, hablará que ya posee un depósito o galpón donde se guardan los vehículos, mencionará al Ejército de Salvación, el cual también recoge donaciones en Buenos Aires y por último, escribirá cuanto le costó el camión
    “Ya compré un camión nuevo para recoger cosas: tenemos ya tantos vehículos que llenamos un gran depósito de 20 metros de largo. Sería necesario que en Génova y Milán se haga lo mismo, en tanto no haya todavía, otros que lo hagan; aquí lo hace el Ejército de Salvación, protestante, pero estamos también nosotros, es una ciudad de dos millones y medio de habitantes. El camión me salió 3.870 pesos”.
    Algunos días después, le escribirá a Don Sterpi, dándole la misma noticia: “Compré el camión y otras cosas,..”
    En otra carta, nuevamente a Don Sterpi, cambiará el tono, y le compartirá lo que piensa hacer apenas le entreguen el camión.
     “Hoy me entregarán el camión del Cottolengo, nuevo, grande, fuerte. A los costados está escrito «Cottolengo Argentino» y arriba: «Divina Providencia- ¡Caridad!» Está casi del todo pago, Deo gratias! Después que sea bendecido, el primer viaje será al famoso santuario de Luján, con todos los novicios, ¡una hermosa camionada! Quise que el camión llevase los colores de la Virgen Ssma. de Luján y de la bandera argentina: blanco y celeste (…) los argentinos quisieron que los colores de la bandera nacional fueran los colores de la Purísima de Luján, blanco y celeste”
    De este extracto podemos destacar algunos elementos muy interesantes:
    Las inscripciones del camión “Cottolengo Argentino” a los costados y “Divina Providencia – Caridad” en lo alto, como queriendo sintetizar el que es y cómo se vive en el Cottolengo. Por otro lado, no olvidemos que la Divina Providencia y la Caridad, son dos elementos esenciales de la vida del Fundador y del carisma.
    La peregrinación a Lujan con todos los novicios, realizada el 21 de Junio, día de San Luis Gonzaga (su onomástico). Don Orione peregrinaría a Lujan junto a los aspirantes, clérigos y sacerdotes de la “casa de Lanús” (hoy, Villa Dominico). Como todo devoto de María, quiere presentarle el camión a la Virgen y agradecerle por el don. Este gesto sencillo, presentar a la Virgen y agradecerle, nos habla del corazón mariano de Don Orione, muy arraigado en la piedad popular. Incluso podemos ver algo de la chispa del Fundador, quien dice que será ¡una hermosa camionada!
    Los colores del camión, expresarán su amor la Virgen de Luján y a la Argentina. Como buen misionero, Don Orione busca inculturizarse e inculturizar su obra.
    Por último, relaciona los colores del manto de la Virgen de Luján y los colores de la bandera argentina


    P. Tomas Alonzo
       
    Por último, le contará a Don Sterpi lo que han hecho con el flamante camión.
    “Ayer su Excelencia Rvma., el Nuncio se digno a bendecir el nuevo primer camión del Pequeño Cottolengo Argentino, que lleva los colores blanco y azul de la purísima de Luján y de la bandera nacional argentina, pero adelante lleva también otra pequeña, pero querida bandera. Después de la bendición, subí al camión y quise dar una vuelta, la primera, por Buenos Aires”.
    En este texto, el Fundador no solo contará que el Nuncio Apostólico, Mons. Cortesi, bendijo el camión, el cual llevaba los colores de la Virgen de Lujan y de la bandera argentina, sino que hará algo muy común, irá a estrenar el camión dando una vuelta por Buenos Aires.
    Por último, en un borrador sin fecha, que pareciese ser el esquema de un discurso o artículo sobre el Cottolengo, escribe una serie de temas y entre ellos, nombra el camión.
    Si bien podría parecer un tema menor, es interesante pensar que lo puso en el esquema del artículo y le aplica título de “el camión de la caridad”, como expresión de la misión de dicho camión.
    A modo de Conclusión
    La apertura del Cottolengo Argentino fue el fruto de la caridad de Don Orione y de la fe del pueblo argentino renovada en el Congreso Eucarístico Internacional de 1934.
    El Cottolengo de Claypole, entonces una obra de caridad única en su género, que movilizará a la sociedad argentina, la cual colaborará con la naciente institución donando dinero, muebles, alimentos, ropa, etc.
    Por ello, la adquisición del primer camión del Cottolengo Argentino fue más que la simple compra de un vehículo, fue un signo de la Providencia y un don de Dios a la Congregación y Cottolengo Argentino.
     El camión del Cottolengo también será expresión del amor de Don Orione a la Virgen de Luján y a nuestro país. “El camión de la caridad” buscaría la Providencia para los pobres del Cottolengo y se transformaría en un signo de caridad para nuestro pueblo.
    En recuerdo del P. Tomás Alonzo fdp, obrero de la Providencia.
    Fuente : P. Facundo Mela



    lunes, 5 de junio de 2023

    6 JUNIO 1936 ORDENACIÓN SACERDOTAL DE FRANCISCO DRZEWIECKI

     

    Nació el 26 de febrero de 1908 en la localidad polaca de Zduny, un entorno en el que la actividad común para sus habitantes era el campo. Tenía cuatro hermanos y seis hermanas, con lo cual los escasos ingresos de su humilde familia apenas cubrían los gastos esenciales. Fue pastor como otros muchachos de su edad. Así, de forma natural, aprendían desde niños el valor del esfuerzo, la disciplina y la generosidad. Fue creciendo en un ambiente afín a la fe y a las prácticas de piedad, acostumbrado al rezo diario de las oraciones que compartía con sus hermanos. Se distinguía por su finura de trato; era dador de paz. Al hecho de que los padres no pudieran costear los estudios que hubieran soñado a su numerosa prole, se unió la muerte del cabeza de familia, obligando a Francisco a dejar las clases en 1923, aunque era aplicado, inteligente y responsable.

    Rosalía, su madre, conocía su vocación sacerdotal, y viendo con pesar que su situación económica podía interferir en ella, con toda sencillez y espontaneidad algunas veces comentaba su inquietud con personas cercanas. Fue en una de estas conversaciones cuando le informaron de la existencia de un colegio que no discriminaba a las personas que carecían de recursos económicos. Apuntaron que se hallaba cerca de Zdunska Wola; podía ser la solución. Rosalía, que fervorosamente rogaba la mediación de la Virgen, se puso manos a la obra de inmediato.

     Y Francisco ingresó en septiembre de 1924 en el seminario de la Pequeña Obra de la Divina Providencia fundada por el beato Luís Orione. Alentada por su director, el padre Aleksander Chwilowiez, estaba asentándose entonces en la ciudad y ofrecía a las clases menos pudientes la oportunidad de formarse con rigor. Rosalía interpretó el hecho viendo en ello la respuesta de María a sus súplicas.

    En 1930 Francisco se integró en la fundación. El virtuoso joven, del que ya había oído hablar Don Orione, tenía ante sí un prometedor futuro apostólico. En Zdunska Wola y en lugares aledaños estaban abiertos diversos campos. Además de la parroquia: instituto para niños, Cottolengo, cocina para los pobres, tipografía, y otras obras caritativas y acciones pastorales. Era importante que el beato estuviese bien preparado. Con ese fin le enviaron a Italia. Hizo el noviciado en Tortona y en 1936 fue ordenado sacerdote; comenzó su labor en el Pequeño Cottolengo de Génova-Castagna. Todos le estimaban por sus cualidades, su cercanía, y la entrega que percibían en las atenciones que les dispensaba. Él no ocultaba su felicidad. Así lo hizo saber a un amigo: «Tengo trabajo de sobra porque este año la familia del Cottolengo aumentó y hay nuevas necesidades. Somos 150 personas. Estoy muy contento de encontrarme aquí, donde se hace la voluntad de Dios». Al año siguiente regresó a Zdunska Wola y ejerció la docencia en la facultad.

    En el estío de 1939, cuando la tormenta de la guerra planeaba sobre Europa, y su país ignoraba que sería una de sus grandes víctimas, fue destinado al servicio de la parroquia del Sagrado Corazón y del Pequeño Cottolengo de Wloclawek. En septiembre se produjo la primera invasión alemana. Una vez más, la Iglesia estaba en el punto de mira y el engranaje contra los que la integraban se puso en marcha sin dilación. Todo católico, y especialmente los presbíteros y religiosos, fueron objeto de virulenta persecución. Sacerdote orionita, mártir del genocidio nazi. El hombre que edificaba con su cortesía y premura a los internos del campo de exterminio en Dachau, donde en crueles condiciones siguió desplegando su gran labor apostólica»

    A primeros de noviembre de ese año Francisco y la casi totalidad del clero de Wloclawek, con su prelado a la cabeza, fueron detenidos y encarcelados. Él sufrió su particular calvario en Lad, Szczyglin, Sachsenhausen y Dachau, donde llegó tras un viaje extenuante y espantoso, sometido a heladas de muy bajas temperaturas. El número con el que le marcaron ignominiosamente en este último destino fue el 22.666. Esta cifra que le impusieron como un signo más de humillación encerraba las llaves del cielo. No le ocultaron que de allí no volvería a salir. Fue maltratado y obligado a trabajar 15 horas diarias en condiciones inhumanas, apenas sin alimento y descanso. Compartía este cruel e injusto destino con otros obispos, religiosos y sacerdotes; todos con la esperanza dibujada en sus demacrados rostros, haciendo verdaderos esfuerzos para sostener los cuerpos esqueléticos, agotados por continuas vejaciones. A Francisco se le recordaría como «el hombre que edificaba con su cortesía y premura», asumiendo la durísima tarea sin proferir queja alguna, sostenido por la fe y la oración que no cesaba de realizar y que efectuaba explícitamente, a pesar de la prohibición, cuando trabajaba en cuclillas.

    Aunque estaba en plena juventud, el esfuerzo extenuante y la continuada violencia en el trato destruyó sus reservas y enfermó de gravedad. De nada le servía a sus verdugos, quienes lo trasladaron al barracón de los «inválidos», los incapaces para trabajar. Su destino era la cámara de gas. Poco antes de ser conducido a la muerte, se arriesgó a ir a otro barracón para despedirse de un compañero, a quien animó, diciéndole: –«¡Josefino, no te apenes! ¡Hoy nosotros y tú mañana! […]. Nosotros vamos…, pero ofreceremos nuestra vida por Dios, por la Iglesia y por la patria»

    . Este sacerdote orionita fue uno de los gloriosos mártires que entregaron su vida por Cristo en el campo de exterminio de Dachau. Casi un millar engrosaron las filas, entre otros, y por mencionar algunos: Edith Stein, Maximiliano Kolbe y Tito Brandsma. Su muerte, humanamente una liberación que rescató a todos de la barbarie, espiritualmente les condujo directamente al cielo. En las causas abiertas se ha constatado que más de un centenar ya recorría el camino de la santidad antes de incrementar los terroríficos y nauseabundos barracones. Francisco era uno de ellos.

     Y el 13 de septiembre de 1942 entregó su alma a Dios.también estuvo la duda si había fallecido el 10 de agosto de 1942.  Tenía 34 años y había pasado en aquél infierno tres de ellos. Fue beatificado por Juan Pablo II el 13 de junio de 1999 en Varsovia.

     Fuente: Beato Francisco Drzewiecki, 10 de agosto - ZENIT - Español

     


    sábado, 3 de junio de 2023

    LA MADONNINA DI MONTE MARIO, 4 DE JUNIO


    4 de junio, fiesta de la Virgen de Monte Mario, la estatua de María "Salus Populi Romani", que desde el punto más alto de Monte Mario se ve y  bendice la ciudad.
    La "Madonna", la estatua de 9 metros se encuentra sobre un pedestal de 18 metros de altura, es uno de los símbolos de la historia reciente de Roma. Fue colocada en la colina de Monte Mario como el cumplimiento de un voto popular, durante la Segunda Guerra Mundial, promovido por Don Orione y alentado por Pío XII, para lo cual reunió a más de un millón de firmas . El voto se expresó públicamente frente a la efigie sagrada de Nuestra Señora del Amor Divino, exhibida en la iglesia romana de San Ignacio. Donde el 11 de junio, después de la liberación, el Papa Pío XII, en agradecimiento a la impredecible conclusión feliz de la ocupación militar de Roma, fue a celebrar la misa en dicha iglesia, frente a la venerada imagen, y dijo: "Hoy estamos aquí no sólo para pedirles sus favores celestiales, sino sobre todo para agradecerles por lo que ha sucedido, en contra de las predicciones humanas, en el interés supremo de la Ciudad Eterna y sus habitantes. Nuestra Inmaculada Madre ha salvado una vez más a Roma de peligros inminentes muy graves. Inspiró, a quienes tenían su destino en sus manos, sentidos particulares de reverencia y moderación; en los acontecimientos cambiantes, e incluso en medio del inmenso conflicto, hemos sido testigos de una seguridad, que debe llenar nuestros corazones de tierna gratitud a Dios y a su Madre pura.»

     En 1953, se colocó en el Monte Mario colina, la bella imagen de la Virgen "Salus Populi Romani", obra del escultor judio Arrigo Minerbi, protegido y salvado por la comunidad Orionina del Distrito Appio.
     En su discurso del 24 de junio de 2010,el Papa Benedicto XVI al visitar a la Madonnina del Monte Mario dijo :
    Los Orioninos quisieron que fuera grande y que fuera colocada en lo alto, dominando la ciudad, para rendir homenaje a la santidad excelsa de la Madre de Dios, la cual, humilde en la tierra, «fue exaltada, por encima de los coros angélicos, en el reino de los cielos» (Gregorio VII, A Adelaida de Hungría) y, al mismo tiempo, para tener un signo familiar de su presencia en la vida cotidiana. Que María, Madre de Dios y Madre nuestra, esté siempre en la cima de vuestros pensamientos y de vuestros afectos, amable consuelo de vuestras almas, guía segura de vuestras voluntades y sostén de vuestros pasos, inspiradora persuasiva de la imitación de Jesucristo. Que la Madonnina —como les gusta llamarla a los romanos— en el gesto de contemplar desde lo alto los lugares de la vida familiar, civil y religiosa de Roma, proteja a las familias, suscite propósitos de bien y sugiera a todos deseos de cielo. «Mirar al cielo, rezar y luego adelante con valentía y trabajar. Ave María y ¡adelante!», exhortaba san Luis Orione.  de Don Orione vivió lúcida y apasionadamente la tarea de la Iglesia de vivir el amor para que entre en el mundo la luz de Dios (cf. Deus caritas est, 39). Dejó esa misión a sus discípulos como camino espiritual y apostólico, convencido de que «la caridad abre los ojos a la fe y enciende los corazones de amor a Dios». Seguid esta línea carismática iniciada por él, queridos hijos de la Divina Providencia, porque, como él decía, «la caridad es la mejor apología de la fe católica», «la caridad arrastra, la caridad mueve, lleva a la fe y a la esperanza» (Verbali, 26 de noviembre de 1930, p. 95).En su voto a la Virgen, los romanos, además de prometer oración y devoción, se comprometieron también en obras de caridad recuerda don Orione— es preciso estar «llenos de la caridad dulcísima de nuestro Señor» (Escritos, 70, 231) mediante una vida espiritual auténtica y santa. Sólo así es posible pasar de las obras de caridad a la caridad de las obras, porque —añade vuestro fundador— «las obras sin la caridad de Dios que les infunda valor ante él, no valen nada» (Alle PSMC, 19 de junio de 1920, p. 141).y Don Flavio Peloso superior general de la Obra Don Orione expresó: " A la Madonna se le prometió una obra de culto y una obra de caridad "," Por esta razón, la Congregación aceptó durante la guerra el cuidado de los niños huérfanos y mutilados en dos grandes edificios en Via della Camilluccia, que fue sede de las actividades para la juventud de la Littorio italiano.