SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


jueves, 22 de junio de 2023

A 33 AÑOS DE SU FUNDACIÓN, HOGARCITO DON ORIONE MAR DEL PLATA

El Hogarcito Don Orione fue fundado el 23 de junio del año 1990 por el Padre Adolfo Gigon, en una casa ubicada frente a la Parroquia orionina de San José en Mar del Plata.
Residen personas con discapacidad mental y/o motora que realizan sus actividades en el Centro de Día donde se reciben otros 15 concurrentes que asisten de 9 a 17 hs.
Cuenta con un amplio plantel de personal para que la calidad de vida de los residentes sea optima: asistentes de piso, enfermeras, profesionales, chófer, catequista, personal de mantenimiento, lavadero, cocina y supervisora.
La Dirección de la casa cuenta con la colaboración de una coordinadora técnica y una administradora.
Los "chicos"  desarrollan sus actividades de la vida diaria y los siguientes talleres: música, carpintería, luthieria, educación física, musicoterapia, educación artística, estimulación cognitiva, yoga, natación, reparación y realización de objetos de madera e instrumentos musicales, teatro, terapia física, terapia ocupacional, catequesis, recreación, psicología,arreglo personal. En verano disfrutan de la playa.
Se lleva a cabo un Proyecto de familia que tiene por objetivo propiciar un espacio para la familia de los residentes y concurrentes mediante actividades grupales e individuales para la toma de conciencia de las necesidades de su familiar con discapacidad.







martes, 20 de junio de 2023

21 fotos






21 de JUNIO, ANIVERSARIO ELECCIÓN DEL PAPA PABLO VI, N° 262


Pablo VI, de nombre secular Giovanni Battista Enrico Antonio Maria Montini, fue el papa 262.º de la Iglesia católica y soberano de la Ciudad del Vaticano desde el 21 de junio de 1963 hasta su muerte el 6 de agosto de 1978.

El 21 de junio de 1963 Giovanni Battista Montini, fue elegido el Papa número 262 de la historia.
Su primera decisión fue continuar con el Concilio Vaticano II que unos meses antes había inaugurado su predecesor Juan XXIII. 
En 15 años de pontificado reformó la Curia. Instituyó un secretariado para los no cristianos, el sínodo de obispos y la prefectura de asuntos económicos de la Santa Sede. Reformó el Santo Oficio, escribió 7 encíclicas y fue el primer Papa en abandonar los muros del Vaticano para viajar por el mundo entero. En total realizó 9 viajes fuera de Italia por los 5 continentes. El último de ellos en 1970, cuando peregrinó a Extremo Oriente y Oceanía.
  • Fecha de nacimiento: 26 de septiembre de 1897, Concesio, Italia
  • Fecha de la muerte: 6 de agosto de 1978, Castel Gandolfo, Italia
  • Educación: Academia Pontificia Eclesiástica, Pontificia Universidad Gregoriana, Universidad de Roma "La Sapienza"
  • Padres: Giorgio Montini, Giudetta Alghisi
  • Libros: Populorum progressio, Ecclesiam suam, Para amar a la Virgen: De la "Fulgens corona" de Pío XII al "Rosario de la Virgen María" de Juan Pablo II
  • Hermanos: Lodovico Montini, Francesco Montini
  • lunes, 19 de junio de 2023

    1949, CONVENTO DE LOS DOMINICOS OCUPADOS POR LOS ORIONITAS


    El antiguo Convento de los Dominicos, construida en 1265, fue contratado en 1949 por la Pequeña Obra de la Divina Providencia de Don Orione y sonaba llantos, oraciones, juegos y el sonido de la banda de los chicos hasta 1977, cuando dejó sus actividades debido a las nuevas leyes en materia de asistencia a menores de edad

    domingo, 18 de junio de 2023

    RASGOS DE DON ORIONE

     



    Así lo definió el Papa Juan Pablo II
    Don Orione se nos presenta como una maravillosa y genial expresión de la caridad cristiana.
    Es imposible sintetizar en pocas frases la vida infatigable y a veces dramática de aquel que se definió, humildemente pero sagazmente: «el changador de Dios». Pero podemos decir que él fue por cierto una de las personalidades más eminentes de este siglo por su fe cristiana abiertamente vivida.
    Fue Sacerdote de Cristo, total y alegremente, recorriendo Italia y América Latina, consagrando la propia vida a aquellos que más sufren, a causa de la adversidad, de la miseria, de la maldad humana. Basta recordar su poderosa presencia entre las víctimas del terremoto de Messina y de la Mársica.  Durante aquella dura prueba, se vio entre las ruinas humeantes y entre las víctimas doloridas la heroica figura de Don Orione. Este humilde y pobre sacerdote, intrépido e incansable, se volvió testimonio vivo del amor de Dios. Él entra a formar parte de la larga fila de testigos que con su conducta manifestaron algo más que una solidaridad simplemente humana, endulzando el sudor amargo de la frente con palabras y hechos de liberación, redención y por lo tanto de segura esperanza.
    Pobre entre los pobres, llevado por el amor de Cristo y de los hermanos más necesitados, fundó la Pequeña Obra de la Divina Providencia: los Hijos de la Divina Providencia, las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad, y seguidamente las Sacramentinas Ciegas y los Ermitaños de San Alberto.
    Tuvo el temple y el corazón del apóstol Pablo, sereno y sensible hasta las lágrimas, infatigable y valiente hasta el atrevimiento, tenaz y dinámico hasta el heroísmo, afrontando peligros de todo tipo, acercándose a altas personalidades de la política y la cultura, iluminando a los hombres sin fe, convirtiendo a los pecadores, siempre recogido en continua y confiada oración, a veces acompañada por terribles penitencias. Un año antes de la muerte así había sintetizado el programa esencial de su vida: «Sufrir, callar, orar, amar, crucificarse y adorar». Dios es admirable en sus santos, y Don Orione permanece para todos como ejemplo luminoso y consuelo en la fe.
    Don Orione fue un sacerdote que dedicó su vida entera a amar y servir a Dios en los humildes, en los más pobres y desposeídos. "Sólo la caridad salvará al mundo" fue la convicción que marcó su vida; una caridad necesaria y urgente para "llenar los surcos que el odio y el egoísmo han abierto en la tierra".
     Esta certeza lo llevó a fundar la Pequeña Obra de la Divina Providencia (1903), congregación que se extendió en su Italia natal y en tierras de misión, entre ellas Argentina, que visitó por primera vez entre 1921 y 1922.En 1934 regresó a nuestro país donde durante tres años desarrolló una incansable tarea apostólica y social, fundando el Pequeño Cottolengo Argentino en Claypole. El cariño recíproco entre el pueblo argentino y Don Orione se expresaba en innumerables gestos de bondad y solidaridad que él mismo se encargaba de traducir en obras para los niños, los jóvenes y los más débiles de nuestra patria.
    "Tenemos que ser santos, pero no tales que nuestra santidad pertenezca sólo al culto de los fieles o quede sólo en la Iglesia, sino que trascienda y proyecte sobre la sociedad tanto esplendor de luz, tanta vida de amor a Dios y a los hombres que más que ser santos de la Iglesia seamos santos del pueblo y de la salvación social", decía Don Orione.
    Hoy sus obras y su mensaje son una invitación a mirar la realidad para transformarla desde la caridad. Una caridad que se realiza no como paliativo asistencial, sino como promoción de justicia, de dignidad humana y de salvación integral del hombre y de la sociedad..
    Carisma
    Al crear la humanidad, Dios la soñó como una familia de hermanos. La unidad es la primera característica que define a una familia.
    A nivel religioso, hablamos de familia porque existen valores que nos unen como parte de nuestra identidad común. Esos valores son los que el Señor infundió en la persona del fundador, y constituyen su carisma. Mucho más que los rasgos de una personalidad, el carisma es el don del Espíritu que una persona recibe como llamado, y vive junto a los suyos, para dar respuesta a su tiempo. Es el mismo carisma que los hijos de Don Orione intentamos encarnar y expresar en el hoy de la historia.
    Así, pues, con Don Orione no murió el carisma. Es más, su carisma tiene virtualidades que sólo se desarrollan con el correr de los tiempos, al aparecer nuevas circunstancias históricas, sociales y eclesiales.
    A cada familia religiosa, dentro de la Iglesia, le corresponde una espiritualidad que le es propia y la distingue de otros carismas. Forma parte de su identidad, de su espíritu, de su tradición. Siempre se trata de un don de Dios, en primer lugar.
    Hablar de la espiritualidad orionita nos obliga a adentrarnos en la personalidad del Fundador y, sobre todo, acercarnos a la forma cómo él pudo traducir su experiencia de fe.
    Algunos rasgos, tanto de su personalidad como de su fuerza espiritual:
    •    Hombre de carácter y de fuerte personalidad, construida a pulso en un ambiente familiar rodeado de pobreza, sufrimiento y austeridad. “Una de las gracias que el Señor me ha concedido es la de haber nacido pobre”, confesó alguna vez.
    •    Audaz, arriesgado, valiente. Siempre emprendedor. Nunca se atemorizó ante nada ni ante nadie. La urgencia de la caridad era su grito de batalla y, confiado en la Divina Providencia, desafió todo tipo de obstáculos y dificultades.
    •    Acogedor, de espíritu familiar. Don Orione, corazón de padre, fue ejemplo de buen trato para todos cuantos tuvieron la suerte de encontrarse con él. Siempre puso en primer lugar las buenas relaciones entre sus hijos. Y a nadie cerró las puertas de su caridad. “En nuestras casas no se preguntará a nadie si tiene un nombre. Sólo si tiene un dolor”.
    •    Amigo de Dios. Dios lo era todo para él. Su primacía era incuestionable. Con Dios en el corazón, vivió de Dios, desde Dios y absolutamente para Dios, en una actitud ejemplar de completa disponibilidad a sus planes, que le proporcionaba una fuente inagotable de paz interior y de felicidad. Su amistad con Dios la cultivaba con la conexión permanente, a través de pequeñas jaculatorias, que le recordaban la Presencia de Dios y, sobre todo, con  largos momentos de oración, auténticos encuentros cara a cara con El. Sólo así se puede  explicar su vitalidad y dinamismo incansables. Don  Orione hizo perfecta síntesis entre fe y vida. Fue hombre activo-contemplativo y contemplativo-activo: siempre puente de encuentro entre Dios y las personas, valiéndose de la caridad como lenguaje evangelizador.
    •    Hermano de los hombres, de todos los hombres…Su paso por la Historia, –recordémoslo,- ocurre a finales del s. XIX. Son tiempos convulsivos y revueltos. Los modernos fenómenos sociales de la industrialización y el urbanismo, unidos a la irrupción de nuevas ideologías políticas amenazaban la unidad que hasta entonces se había dado alrededor de la Iglesia, lo que tuvo como efecto el paulatino alejamiento de los sectores obreros de la fe y de la Iglesia. El joven Orione abre los ojos y contempla –con la mirada de Dios- a los hombres cansados y desilusionados. En esas necesidades humanas asoma su intuición fundacional para conseguir penetrar social y cristianamente en el pueblo obrero. Su objetivo último es encaminar a las personas –todas las personas- hacia Dios, orientarlas en la dirección de la Iglesia, oxigenando así la sociedad entera. Quiere que su congregación sea “una profundísima vena de espiritualidad mística que invada todos los estratos sociales”, además de ser buen samaritano para los heridos de la vida.
    Luis Orione es un hombre de acción, de actuaciones rápidas, de fáciles reflejos. Se ofrece generosamente a Dios con el ardor de la juventud. Y desde entonces, concibió su Congregación como un sacrificio de fraternidad universal: “hacer el bien siempre y a todos; el mal nunca, a nadie” sintetiza las ambiciones de su joven corazón.
    •    …pero los pobres son los  primeros, sus predilectos. A ellos dedica sus mejores energías porque son el tesoro de la Iglesia. Todos sus movimientos giran en torno  a los más abandonados, a los más alejados de la Iglesia, a los rechazados por la sociedad, a los caidos al costado del camino de la vida. “La Pequeña Obra de la Divina Providencia –escribe-  nacida para los pobres, para conseguir su objetivo, planta sus tiendas en los barrios y suburbios más míseros, que están en los márgenes de las grandes ciudades industriales y vive pequeña y pobre entre los pequeños y los pobres fraternizando con los trabajadores humildes”. Y a sus hijos les recordará. “Nosotros estamos para los más pobres. No lo olviden nunca”.
    •    Hombre de Iglesia. Vivió la pasión por construir la unidad dentro de la Iglesia. El gran sueño de Don Orione fue unir la Iglesia, representada en el Papa, con el pueblo. Y utilizará para su propósito un nexo tan fácil de entender como las obras de caridad, que hablan por sí mismas en todos los idiomas. Con conciencia de buen hijo se abandona en manos de su madre la Iglesia y se pone a su entero servicio no arrogándose nunca ninguna importancia y dando a cada obra social el título de “obra de  Iglesia”. A sus hijos, en el último discurso de despedida, les dio esta recomendación: “Les ruego que sean y permanezcan humildes y pequeños a los pies de la Iglesia”. Y vivió con dolor las divisiones entre las distintas confesiones cristianas, no escatimando esfuerzos en el intento de acercar posturas.
    •    María como ejemplo de vida y de servicio. En Don Orione hay claras huellas marianas en sus actitudes de humildad, disponibilidad, abandono en manos de Dios. Su vida, como la de María fue un “si” contínuo, ya sea en los momentos de gozo como en las numerosas situaciones dolorosas y de cruz.
    La entera familia orionita, beneficiarios de la inmensa riqueza espiritual de nuestro Santo Fundador, tenemos en la espiritualidad de Don Orione el equipaje que siempre hemos de llevar dentro, y la fuerza vital para encarar la misión, como energía capaz de dinamizarnos e ilusionarnos, como espíritu que nos empujará a seguir siempre adelante, sorteando todos los vientos de la Historia.
    Por P. Laureano de la Red Merino
    Sus "Cuatro amores"
    El Carisma orionita suele ser sintetizado en la expresión de “los cuatro grandes amores de Don Orione”, que marcaron el ritmo de los latidos de su corazón: Jesús, María, el Papa, las almas.
    "Es necesario Jesús. Jesús todos los días y no fuera de nosotros, sino en nosotros; y no sólo espiritualmente, sino sacramentalmente."
    "Virgen Santísima, a la cual nadie ha recurrido en vano, danos fuerza, danos el querer aquello que Dios quiere de nosotros"
    "Amemos a la Santa Iglesia con todo nuestro ser y teniendo siempre como nuestras todas las doctrinas suyas y de su Jefe visible, el Papa"
    "No saber ver ni amar en el mundo más que las almas de nuestros hermanos... Todas son amadas por Cristo, por todas Cristo ha muerto"

    domingo, 11 de junio de 2023

    12 DE JUNIO INAUGURACIÓN DE LA PANADERÍA DEL COTTOLENGO ARGENTINO

     Crónica publicada en el Boletín del Pequeño Cottolengo en el año 1937. Le misma relata:

    "El sábado 12 del cte. Mes tuvo lugar la inauguración de la Panadería del “Cottolengo Argentino” de Claypole, donación de los Hnos. Canale, de la renombrada firma “Viuda de Canale e Hijos”.
    El nuevo pabellón está dotado de un horno último modelo, a calefacción indirecta, con instalación para combustión a petróleo, de una poderosa amasadora eléctrica y todos los accesorios necesarios para los sistemas de panificación más modernos.
    La inauguración del nuevo horno dio lugar a una simpática y cordialísima función, que ha dejado recuerdos imborrables. Don Orione, asistido por las familias de los donantes, algunos invitados y todos los Asilados que no guardan cama, procedió a la bendición de los locales y del horno. A continuación hizo uso de la palabra expresando toda su profunda y sincera gratitud.
    Pasarán las generaciones, pero el “Cottolengo Argentino” quedará como monumento imperecedero de caridad cristiana, y con él su horno, que recordará perennemente entre las futuras generaciones lo nombres venerados de sus generosos y caritativos donantes."

    También se recordó que Don Orione repartió algunos de los primeros panes a Bienhechores y autoridades, entre ellos el Presidente de la Republica y el Cardenal Copello. Uno de estos panes se conserva en el Cottolengo y fue expuesto junto al texto con el que Don Orione acompañaba el envío de estos panes.

    "El primer pan:.- Los hermanos Canale, quisieron hacer la donación completa, haciendo llegar al nuevo horno veinticinco quintales de harina, para confeccionar el primer pan de la Providencia y el mismo Señor Amadeo, con interés y cariño, más que paternales, se dignó dirigir personalmente las tareas de preparación del primer pan que ha sido cocido en el nuevo horno.
    Fue tan excelente la primera producción del horno, que fue celebrada no sólo por los Asilados, sino también por las más altas Autoridades Eclesiásticas y Civiles y los principales Bienhechores nuestros, entre ellos el Emmo. Cardenal Copello y el presidente de la República, Gral. A. P. Justo a quienes Don Orione, con delicada y genial disposición, hizo llegar uno de los primeros panes del nuevo horno, como homenaje de afectuosa gratitud, con una esquela que decía:
    “El primer pan de la Providencia. Salido del horno del “PCA”
    Aceptadlo, oh benévolos, y queráis acordaros siempre de estos nuestros hermanos desamparados. “Dios perdona muchas cosas por una obra de misericordia”! Don Orione"

    A continuación se recordó y se rezó por los donantes de la panadería, en memoria de su esposo José Canale, la Sra. Blanca Vaccaro y sus hijos Magdalena, Herminia, Juan Bautista, Julio, Amadeo y Humberto. Algunos de ellos presentes en el Cottolengo el día de la inauguración..

    Renovando nuestra confianza en la Divina Providencia, que siempre envía el “Pan Nuestro de Cada Día” se bendijo a los presentes, la panadería y parte de la producción del día de hoy, riquísimas facturas que fueron compartidas y enviadas a todos los hogares del Cottolengo.
    Fuente : SITIO OFICIAL www.donorione.org.ar

    martes, 6 de junio de 2023

    7 DE JUNIO, EL CAMION DE LA CARIDAD

    La compra del primer camión del Cottolengo Argentino
    7 JUNIO DEL AÑO 1935.
     Muchos religiosos y laicos recuerdan los relatos del P. Tomás Alonzo acerca de los comienzos del Cottolengo de Claypole. Eran historias que él repetía hasta el cansancio ya que sus vivencias junto al Fundador habían quedado profundamente marcadas en su corazón.

















    El P. Tomás fue testigo del paso  de Don Orione por nuestro país y de los comienzos de la Congregación. La primera generación de religiosos vivió con mucha intensidad la fundación de las comunidades, obras y distintas actividades; una intensidad que quizás a la distancia es difícil de captar Entre estas historias, el P. Tomas repetía incesantemente la historia de la compra del primer camión del Cottolengo (precio, uso, detalles, etc). Este hecho también se encuentra documentado en cinco cartas escritas por el Fundador entre Mayo y Junio del 1935, las cuales nos pueden ayudar a descubrir la relevancia del hecho para el naciente Cottolengo.
    Para ubicarnos en el momento histórico, debemos recordar que el Fundador se encontraba por segunda vez en Argentina, donde habia llegado hacia sólo unos siete meses. El 28 de Abril de 1935, se había colocado la piedra fundamental del Pequeño Cottolengo Argentino y comenzaba la construcción de los pabellones, los primeros de los cuales serán bendecidos el 21 y 22 de Mayo 1936.
     La primera mención del camión, la encontramos en una carta a Don Sterpi, donde luego de hablarle del distintos temas, le dice que: “… ahora tengo también que comprar un camión y hay otros gastos no menores para el Cottolengo…
     Una semana más tarde, escribirá al entonces clérigo Sciaccaluga, que compró un  camión nuevo para “recoger cosas” (entiéndase donaciones o “la providencia”). Junto con esto, hablará que ya posee un depósito o galpón donde se guardan los vehículos, mencionará al Ejército de Salvación, el cual también recoge donaciones en Buenos Aires y por último, escribirá cuanto le costó el camión
    “Ya compré un camión nuevo para recoger cosas: tenemos ya tantos vehículos que llenamos un gran depósito de 20 metros de largo. Sería necesario que en Génova y Milán se haga lo mismo, en tanto no haya todavía, otros que lo hagan; aquí lo hace el Ejército de Salvación, protestante, pero estamos también nosotros, es una ciudad de dos millones y medio de habitantes. El camión me salió 3.870 pesos”.
    Algunos días después, le escribirá a Don Sterpi, dándole la misma noticia: “Compré el camión y otras cosas,..”
    En otra carta, nuevamente a Don Sterpi, cambiará el tono, y le compartirá lo que piensa hacer apenas le entreguen el camión.
     “Hoy me entregarán el camión del Cottolengo, nuevo, grande, fuerte. A los costados está escrito «Cottolengo Argentino» y arriba: «Divina Providencia- ¡Caridad!» Está casi del todo pago, Deo gratias! Después que sea bendecido, el primer viaje será al famoso santuario de Luján, con todos los novicios, ¡una hermosa camionada! Quise que el camión llevase los colores de la Virgen Ssma. de Luján y de la bandera argentina: blanco y celeste (…) los argentinos quisieron que los colores de la bandera nacional fueran los colores de la Purísima de Luján, blanco y celeste”
    De este extracto podemos destacar algunos elementos muy interesantes:
    Las inscripciones del camión “Cottolengo Argentino” a los costados y “Divina Providencia – Caridad” en lo alto, como queriendo sintetizar el que es y cómo se vive en el Cottolengo. Por otro lado, no olvidemos que la Divina Providencia y la Caridad, son dos elementos esenciales de la vida del Fundador y del carisma.
    La peregrinación a Lujan con todos los novicios, realizada el 21 de Junio, día de San Luis Gonzaga (su onomástico). Don Orione peregrinaría a Lujan junto a los aspirantes, clérigos y sacerdotes de la “casa de Lanús” (hoy, Villa Dominico). Como todo devoto de María, quiere presentarle el camión a la Virgen y agradecerle por el don. Este gesto sencillo, presentar a la Virgen y agradecerle, nos habla del corazón mariano de Don Orione, muy arraigado en la piedad popular. Incluso podemos ver algo de la chispa del Fundador, quien dice que será ¡una hermosa camionada!
    Los colores del camión, expresarán su amor la Virgen de Luján y a la Argentina. Como buen misionero, Don Orione busca inculturizarse e inculturizar su obra.
    Por último, relaciona los colores del manto de la Virgen de Luján y los colores de la bandera argentina


    P. Tomas Alonzo
       
    Por último, le contará a Don Sterpi lo que han hecho con el flamante camión.
    “Ayer su Excelencia Rvma., el Nuncio se digno a bendecir el nuevo primer camión del Pequeño Cottolengo Argentino, que lleva los colores blanco y azul de la purísima de Luján y de la bandera nacional argentina, pero adelante lleva también otra pequeña, pero querida bandera. Después de la bendición, subí al camión y quise dar una vuelta, la primera, por Buenos Aires”.
    En este texto, el Fundador no solo contará que el Nuncio Apostólico, Mons. Cortesi, bendijo el camión, el cual llevaba los colores de la Virgen de Lujan y de la bandera argentina, sino que hará algo muy común, irá a estrenar el camión dando una vuelta por Buenos Aires.
    Por último, en un borrador sin fecha, que pareciese ser el esquema de un discurso o artículo sobre el Cottolengo, escribe una serie de temas y entre ellos, nombra el camión.
    Si bien podría parecer un tema menor, es interesante pensar que lo puso en el esquema del artículo y le aplica título de “el camión de la caridad”, como expresión de la misión de dicho camión.
    A modo de Conclusión
    La apertura del Cottolengo Argentino fue el fruto de la caridad de Don Orione y de la fe del pueblo argentino renovada en el Congreso Eucarístico Internacional de 1934.
    El Cottolengo de Claypole, entonces una obra de caridad única en su género, que movilizará a la sociedad argentina, la cual colaborará con la naciente institución donando dinero, muebles, alimentos, ropa, etc.
    Por ello, la adquisición del primer camión del Cottolengo Argentino fue más que la simple compra de un vehículo, fue un signo de la Providencia y un don de Dios a la Congregación y Cottolengo Argentino.
     El camión del Cottolengo también será expresión del amor de Don Orione a la Virgen de Luján y a nuestro país. “El camión de la caridad” buscaría la Providencia para los pobres del Cottolengo y se transformaría en un signo de caridad para nuestro pueblo.
    En recuerdo del P. Tomás Alonzo fdp, obrero de la Providencia.
    Fuente : P. Facundo Mela



    lunes, 5 de junio de 2023

    6 JUNIO 1936 ORDENACIÓN SACERDOTAL DE FRANCISCO DRZEWIECKI

     

    Nació el 26 de febrero de 1908 en la localidad polaca de Zduny, un entorno en el que la actividad común para sus habitantes era el campo. Tenía cuatro hermanos y seis hermanas, con lo cual los escasos ingresos de su humilde familia apenas cubrían los gastos esenciales. Fue pastor como otros muchachos de su edad. Así, de forma natural, aprendían desde niños el valor del esfuerzo, la disciplina y la generosidad. Fue creciendo en un ambiente afín a la fe y a las prácticas de piedad, acostumbrado al rezo diario de las oraciones que compartía con sus hermanos. Se distinguía por su finura de trato; era dador de paz. Al hecho de que los padres no pudieran costear los estudios que hubieran soñado a su numerosa prole, se unió la muerte del cabeza de familia, obligando a Francisco a dejar las clases en 1923, aunque era aplicado, inteligente y responsable.

    Rosalía, su madre, conocía su vocación sacerdotal, y viendo con pesar que su situación económica podía interferir en ella, con toda sencillez y espontaneidad algunas veces comentaba su inquietud con personas cercanas. Fue en una de estas conversaciones cuando le informaron de la existencia de un colegio que no discriminaba a las personas que carecían de recursos económicos. Apuntaron que se hallaba cerca de Zdunska Wola; podía ser la solución. Rosalía, que fervorosamente rogaba la mediación de la Virgen, se puso manos a la obra de inmediato.

     Y Francisco ingresó en septiembre de 1924 en el seminario de la Pequeña Obra de la Divina Providencia fundada por el beato Luís Orione. Alentada por su director, el padre Aleksander Chwilowiez, estaba asentándose entonces en la ciudad y ofrecía a las clases menos pudientes la oportunidad de formarse con rigor. Rosalía interpretó el hecho viendo en ello la respuesta de María a sus súplicas.

    En 1930 Francisco se integró en la fundación. El virtuoso joven, del que ya había oído hablar Don Orione, tenía ante sí un prometedor futuro apostólico. En Zdunska Wola y en lugares aledaños estaban abiertos diversos campos. Además de la parroquia: instituto para niños, Cottolengo, cocina para los pobres, tipografía, y otras obras caritativas y acciones pastorales. Era importante que el beato estuviese bien preparado. Con ese fin le enviaron a Italia. Hizo el noviciado en Tortona y en 1936 fue ordenado sacerdote; comenzó su labor en el Pequeño Cottolengo de Génova-Castagna. Todos le estimaban por sus cualidades, su cercanía, y la entrega que percibían en las atenciones que les dispensaba. Él no ocultaba su felicidad. Así lo hizo saber a un amigo: «Tengo trabajo de sobra porque este año la familia del Cottolengo aumentó y hay nuevas necesidades. Somos 150 personas. Estoy muy contento de encontrarme aquí, donde se hace la voluntad de Dios». Al año siguiente regresó a Zdunska Wola y ejerció la docencia en la facultad.

    En el estío de 1939, cuando la tormenta de la guerra planeaba sobre Europa, y su país ignoraba que sería una de sus grandes víctimas, fue destinado al servicio de la parroquia del Sagrado Corazón y del Pequeño Cottolengo de Wloclawek. En septiembre se produjo la primera invasión alemana. Una vez más, la Iglesia estaba en el punto de mira y el engranaje contra los que la integraban se puso en marcha sin dilación. Todo católico, y especialmente los presbíteros y religiosos, fueron objeto de virulenta persecución. Sacerdote orionita, mártir del genocidio nazi. El hombre que edificaba con su cortesía y premura a los internos del campo de exterminio en Dachau, donde en crueles condiciones siguió desplegando su gran labor apostólica»

    A primeros de noviembre de ese año Francisco y la casi totalidad del clero de Wloclawek, con su prelado a la cabeza, fueron detenidos y encarcelados. Él sufrió su particular calvario en Lad, Szczyglin, Sachsenhausen y Dachau, donde llegó tras un viaje extenuante y espantoso, sometido a heladas de muy bajas temperaturas. El número con el que le marcaron ignominiosamente en este último destino fue el 22.666. Esta cifra que le impusieron como un signo más de humillación encerraba las llaves del cielo. No le ocultaron que de allí no volvería a salir. Fue maltratado y obligado a trabajar 15 horas diarias en condiciones inhumanas, apenas sin alimento y descanso. Compartía este cruel e injusto destino con otros obispos, religiosos y sacerdotes; todos con la esperanza dibujada en sus demacrados rostros, haciendo verdaderos esfuerzos para sostener los cuerpos esqueléticos, agotados por continuas vejaciones. A Francisco se le recordaría como «el hombre que edificaba con su cortesía y premura», asumiendo la durísima tarea sin proferir queja alguna, sostenido por la fe y la oración que no cesaba de realizar y que efectuaba explícitamente, a pesar de la prohibición, cuando trabajaba en cuclillas.

    Aunque estaba en plena juventud, el esfuerzo extenuante y la continuada violencia en el trato destruyó sus reservas y enfermó de gravedad. De nada le servía a sus verdugos, quienes lo trasladaron al barracón de los «inválidos», los incapaces para trabajar. Su destino era la cámara de gas. Poco antes de ser conducido a la muerte, se arriesgó a ir a otro barracón para despedirse de un compañero, a quien animó, diciéndole: –«¡Josefino, no te apenes! ¡Hoy nosotros y tú mañana! […]. Nosotros vamos…, pero ofreceremos nuestra vida por Dios, por la Iglesia y por la patria»

    . Este sacerdote orionita fue uno de los gloriosos mártires que entregaron su vida por Cristo en el campo de exterminio de Dachau. Casi un millar engrosaron las filas, entre otros, y por mencionar algunos: Edith Stein, Maximiliano Kolbe y Tito Brandsma. Su muerte, humanamente una liberación que rescató a todos de la barbarie, espiritualmente les condujo directamente al cielo. En las causas abiertas se ha constatado que más de un centenar ya recorría el camino de la santidad antes de incrementar los terroríficos y nauseabundos barracones. Francisco era uno de ellos.

     Y el 13 de septiembre de 1942 entregó su alma a Dios.también estuvo la duda si había fallecido el 10 de agosto de 1942.  Tenía 34 años y había pasado en aquél infierno tres de ellos. Fue beatificado por Juan Pablo II el 13 de junio de 1999 en Varsovia.

     Fuente: Beato Francisco Drzewiecki, 10 de agosto - ZENIT - Español

     


    sábado, 3 de junio de 2023

    LA MADONNINA DI MONTE MARIO, 4 DE JUNIO


    4 de junio, fiesta de la Virgen de Monte Mario, la estatua de María "Salus Populi Romani", que desde el punto más alto de Monte Mario se ve y  bendice la ciudad.
    La "Madonna", la estatua de 9 metros se encuentra sobre un pedestal de 18 metros de altura, es uno de los símbolos de la historia reciente de Roma. Fue colocada en la colina de Monte Mario como el cumplimiento de un voto popular, durante la Segunda Guerra Mundial, promovido por Don Orione y alentado por Pío XII, para lo cual reunió a más de un millón de firmas . El voto se expresó públicamente frente a la efigie sagrada de Nuestra Señora del Amor Divino, exhibida en la iglesia romana de San Ignacio. Donde el 11 de junio, después de la liberación, el Papa Pío XII, en agradecimiento a la impredecible conclusión feliz de la ocupación militar de Roma, fue a celebrar la misa en dicha iglesia, frente a la venerada imagen, y dijo: "Hoy estamos aquí no sólo para pedirles sus favores celestiales, sino sobre todo para agradecerles por lo que ha sucedido, en contra de las predicciones humanas, en el interés supremo de la Ciudad Eterna y sus habitantes. Nuestra Inmaculada Madre ha salvado una vez más a Roma de peligros inminentes muy graves. Inspiró, a quienes tenían su destino en sus manos, sentidos particulares de reverencia y moderación; en los acontecimientos cambiantes, e incluso en medio del inmenso conflicto, hemos sido testigos de una seguridad, que debe llenar nuestros corazones de tierna gratitud a Dios y a su Madre pura.»

     En 1953, se colocó en el Monte Mario colina, la bella imagen de la Virgen "Salus Populi Romani", obra del escultor judio Arrigo Minerbi, protegido y salvado por la comunidad Orionina del Distrito Appio.
     En su discurso del 24 de junio de 2010,el Papa Benedicto XVI al visitar a la Madonnina del Monte Mario dijo :
    Los Orioninos quisieron que fuera grande y que fuera colocada en lo alto, dominando la ciudad, para rendir homenaje a la santidad excelsa de la Madre de Dios, la cual, humilde en la tierra, «fue exaltada, por encima de los coros angélicos, en el reino de los cielos» (Gregorio VII, A Adelaida de Hungría) y, al mismo tiempo, para tener un signo familiar de su presencia en la vida cotidiana. Que María, Madre de Dios y Madre nuestra, esté siempre en la cima de vuestros pensamientos y de vuestros afectos, amable consuelo de vuestras almas, guía segura de vuestras voluntades y sostén de vuestros pasos, inspiradora persuasiva de la imitación de Jesucristo. Que la Madonnina —como les gusta llamarla a los romanos— en el gesto de contemplar desde lo alto los lugares de la vida familiar, civil y religiosa de Roma, proteja a las familias, suscite propósitos de bien y sugiera a todos deseos de cielo. «Mirar al cielo, rezar y luego adelante con valentía y trabajar. Ave María y ¡adelante!», exhortaba san Luis Orione.  de Don Orione vivió lúcida y apasionadamente la tarea de la Iglesia de vivir el amor para que entre en el mundo la luz de Dios (cf. Deus caritas est, 39). Dejó esa misión a sus discípulos como camino espiritual y apostólico, convencido de que «la caridad abre los ojos a la fe y enciende los corazones de amor a Dios». Seguid esta línea carismática iniciada por él, queridos hijos de la Divina Providencia, porque, como él decía, «la caridad es la mejor apología de la fe católica», «la caridad arrastra, la caridad mueve, lleva a la fe y a la esperanza» (Verbali, 26 de noviembre de 1930, p. 95).En su voto a la Virgen, los romanos, además de prometer oración y devoción, se comprometieron también en obras de caridad recuerda don Orione— es preciso estar «llenos de la caridad dulcísima de nuestro Señor» (Escritos, 70, 231) mediante una vida espiritual auténtica y santa. Sólo así es posible pasar de las obras de caridad a la caridad de las obras, porque —añade vuestro fundador— «las obras sin la caridad de Dios que les infunda valor ante él, no valen nada» (Alle PSMC, 19 de junio de 1920, p. 141).y Don Flavio Peloso superior general de la Obra Don Orione expresó: " A la Madonna se le prometió una obra de culto y una obra de caridad "," Por esta razón, la Congregación aceptó durante la guerra el cuidado de los niños huérfanos y mutilados en dos grandes edificios en Via della Camilluccia, que fue sede de las actividades para la juventud de la Littorio italiano. 

    viernes, 2 de junio de 2023

    3 DE JUNIO,DIA DEL INMIGRANTE ITALIANO


    No me llames extranjero, ni pienses de donde vengo,
    Mejor saber dónde vamos, adonde nos lleva el tiempo,
    No me llames extranjero, porque tu pan y tu fuego,
    Calman mi hambre y frío, y me cobije tu techo,



    No me llames extranjero tu trigo es como mi trigo
    Tu mano como la mía, tu fuego como mi fuego,
    Y el hambre no avisa nunca, vive cambiando de dueño.
    Y me llamas extranjero porque me trajo un camino,
    Porque nací en otro pueblo, porque conozco otros mares.."
    ("No me llames extranjero" - Rafael Amor)






    EN ARGENTINA
    Mediante Ley Nacional Nº 24561, se estableció el día 3 de Junio, (fecha del natalicio del Dr. Manuel Belgrano), como día del Inmigrante Italiano, en homenaje al gran prócer nacional de origen italiano, ya que su padre, don Doménico Belgrano había nacido en Oneglia (Génova)

    A partir de la sanción de la Constitución Argentina en 1853, el pueblo italiano sintió que las puertas de este país estaban abiertas de par en par a sus sueños y aspiraciones. Prepararon sus valijas y con el alma aventurera y sin miedo a lo desconocido, como la mayoría de los pueblos latinos, gano espació a la mar y se convirtió en la comunidad más numerosa de inmigrantes en nuestro país... por lejos.

    Así, arribaron a estas tierras comerciantes, industriales, técnicos, operarios y hasta algunos artistas, pero la mayoría de los recién llegados fueron agricultores que trajeron la cultura del duro trabajo campesino.

    Su presencia colmó los infinitos campos argentinos y se convirtieron en los pilares fundamentales del progreso del país, sobre todo en la primera mitad del siglo XX.

    Su primer destino fue Capital Federal y el -por entonces en formación- gran Buenos Aires. La Boca del Riachuelo, se convirtió en un símbolo de esa nacionalidad a tal punto que, en una oportunidad propusieron crear una república independiente en ese sector de la capital argentina.

    Las cartas de los inmigrantes testimoniaron las pasiones, los ruegos, las luchas cotidianas y los dramas encontrados y vividos lejos de casa. El dolor mas frecuente que debían afrontar era la imposibilidad de comunicación con sus familias y la nostalgia, que les daba duro y sin tregua

    El inmigrante aprendía a convivir con los sentimientos de la melancolía y la nostalgia. Se quedaba en el país huésped solo por necesidad de tipo económico, pensando continuamente en el regreso a su patria, el reencuentro con su familia, sus costumbres, los sabores y olores de su tierra que tanto amaba.

    La certeza del regreso aligeraba la pena de la distancia, el recuerdo de todo lo ligado a sus orígenes, permitía encontrar un poco de serenidad. El trabajo era visto como algo externo a su vida y a su decisión, no se esperaba de él alguna realización personal o gratificación, solo era algo temporáneo, como la lontananza dall´Italia.

    La inmigración era la única forma que tenían estos hombres para mejorar sus condiciones de vida. La decisión raramente era fruto de una libre elección, sabía que el precio que debían pagar sería muy caro, pero afrontaron las dificultades con coraje...y con la esperanza de regresar a la patria

    Pero con el pasar de los años, se determinaron algunos cambios: el inmigrante comenzó a adaptarse al nuevo ambiente social, aprendió a convivir con los diversos usos y costumbres, asimiló la lengua y ya no vivía más su condición de inmigrante en forma negativa, al contrario, se empeñaba en consolidar su integración para mejorar también su condición

    Las motivaciones que llevaron a los italianos a emigrar pueden ser esquematizadas así: 1. Falta de trabajo; 2. Mejorar sus propias condiciones económica y de vida; 3. Ofrecer un futuro mejor a sus hijos

    Las dificultades encontradas: lingüísticas, de integración social y problemas para encontrar trabajo

    Al inmigrante no le faltaba una red social, pero las personas que frecuentaba eran por lo general italianos y provenían muchas veces de su mismo pueblo. Si esto ayudaba a soportar la nostalgia de su patria, por el otro lado, determinaba la formación de círculos cerrados.

    Muy frecuentemente, el inmigrante sufría una pérdida de identidad, ya que se encontraba frente a un claro dilema: conservar en forma escrupulosa las costumbres de su país, o acostumbrarse a las nuevas, sacrificando su propia identidad cultural

    Los sentimientos con los que llegaba a los nuevos países, eran contrastantes, por un lado estaban las ganas de afincarse y hacer fortuna, para paliar la pobreza sufrida en Italia, por el otro lado, estaba la nostalgia por todo lo que pertenecía a su patria. El trabajo y los sacrificios hechos, con la distancia cubrían de una pátina rosa que hacía parecer su vida en Italia menos dura de lo que en realidad fue. Muchas veces, los inmigrantes se quedaban el tiempo necesario para ganar un poco de dinero, de manera que pudiesen arreglar la casa de sus padres y vivir decorosamente

    Esta elección, generalmente, no coronaba los esfuerzos del inmigrante, que extranjero en el país de emigración, se encontraba también extranjero en su Patria, ya que la permanencia all´estero lo habían transformado sutilmente, sin que se diese cuenta.

    Por el contrario, quien eligió establecerse definitivamente en el país elegido, quedaba atado, no tanto a su país de origen, sino al recuerdo que tenía de él. Un recuerdo cuyos contornos fue esfumando la nostalgia y la sensación de abandono, que se volvía con el pasar de los años, en algo cada vez más lindo.

    “Cuando pisé tierra, me di vuelta a mirar una vez más al Galileo, y el corazón se aceleró al decirle adiós, como si fuese un rincón flotante de mi país que me había llevado hasta allá. Ya no era más que un trazo negro en el horizonte del río desmesurado…pero se veía todavía la bandera, que flameaba bajo el primer rayo de sol americano, como un último saludo de Italia…que encomendaba a la nueva tierra, sus hijos errantes.” (Fragmento de Edmundo De Amicis, de su libro “Sull´oceano”, que cuenta su viaje en la nave Galileo, desde Génova a Montevideo

    SAN JUAN XXIII, EL PAPA BUENO Y DON ORIONE


    fiesta de San Juan XXIII , 3 de junio, ya que fue el 3 de junio de 1963 cuando falleció, a los 81 años de edad. Es bueno saber que, además, en la diócesis de Bérgamo (Italia) se lo recuerda el 11 de octubre, porque fue el 11 de octubre de 1962 cuando inauguró el Concilio Vaticano II que él mismo onvocó.

    San Juan XXIII, podemos decir, tiene dos fechas de celebración, igual que Santa Rosa de Lima, primera santa de América. En Perú a ella se la recuerda el 30 de agosto, mientras que el resto del mundo lo hace el 23 agosto.

    Don Orione y Juan XXIII

    Juan XXIII contó en varias ocasiones su primer encuentro con don Orione cuando, al comenzar su servicio en la Santa Sede, en los años 20, fue invitado a que se aconsejara con él.
    Fue al Instituto San Felipe, fuera de la Puerta de San Juan. El portero del Instituto le dijo que don Orione estaba en el patio. En un rincón, un grupo de chicos jugaba con un sacerdote maduro en años. Este volvió la cabeza, se separó un momento de sus amigos y preguntó: «¿Busca a alguien, monseñor?». «Sí, quisiera hablar con don Orione», respondió monseñor Roncalli. «Don Orione soy yo. Espere unos minutos, termino el juego, me lavo las manos y estoy con usted».
    Estas palabras, dichas con tanta cortesía, con la mirada sonriente, impresionaron al joven prelado de entonces, que desde hacía poco estaba en Roma procedente de su Bérgamo natal y que por la noche escribió en su diario: «28 de marzo de 1921. Lunes de Pascua. Esta tarde visité con Monseñor Guerinoni la iglesia y las obras parroquiales de Todos los Santos, fuera de la Puerta de San Juan; conversé largamente con don Orione, del que puede decirse: contemptibilia mundi eligit Deus ut confundat fortia. Lo que en el mundo es necio, Dios lo ha elegido para confundir a los fuertes (1 Cor 1, 27)» (Messaggi di don Orione, 102, pp. 46-48).
    Esta estima y amistad no menguó nunca. A Douglas Hyde, un periodista inglés que le preguntaba sobre la cualidad sobresaliente en don Orione, el entonces patriarca Roncalli le respondió: «Don Orione era el hombre más caritativo que he conocido. Su caridad iba más allá de los límites normales. Estaba convencido de que se podía conquistar el mundo con el amor»
    Fuente: http://www.30giorni.it/articoli_id_3680_l2.htm

    Dios todopoderoso y eterno, que llamaste a tu hijo Angelo,


    a cumplir el ministerio petrino bajo el nombre de Juan XXIII,

    ten misericordia de nosotros y danos, por intercesión del "Papa Bueno",

    la caridad y la paz para vivirlas en cada momento de nuestras vidas,

    hasta el momento que dispongas de nosotros en esta tierra.

    Ayúdanos para alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesús,

    y permite que esta petición, que humildemente te solicitamos, sea iluminado por el Espìritu Santo. Amèn.

    Ha dicho  el Papa Francisco que la raíz de la santidad de su predecesor se encuentra en “su obediencia evangélica”.
    “Aun más profundamente, mediante este abandono cotidiano a la voluntad de Dios, el papa Juan vivió una purificación, que le permitió desprenderse completamente de sí mismo y de adherir a Cristo, dejando así emerger aquella santidad que la Iglesia ha después oficialmente reconocido”
     podemos recordar su lema episcopal, Oboedientia et pax: obediencia y pazFrancisco sostuvo que “Angelo Roncalli era un hombre capaz de transmitir paz; una paz natural, serena, cordial; una paz que con su elección al Pontificado se manifestó al mundo entero y recibió el nombre de la bondad. Es tan bello encontrar un sacerdote, un cura bueno, con bondad”.
    “En realidad, el Papa Juan transmitía paz porque tenía un ánimo profundamente pacificado. Él se había dejado pacificar por el Espíritu Santo. Y este ánimo pacificado fue fruto de un largo y comprometido trabajo sobre sí mismo, trabajo del que ha quedado abundante rastro en el Diario del Alma”, agregó.
    El Santo Padre dijo además que “si la paz ha sido la característica exterior, la obediencia constituyó para Roncalli la disposición interior. La obediencia, en realidad, fue el instrumento para alcanzar la paz
    “Ante todo ella tuvo un sentido muy simple y concreto: desenvolver en la Iglesia el servicio que los superiores le pedían, sin pretender nada para sí, sin sustraerse a nada de aquello que le era pedido, incluso cuando eso significó dejar la propia tierra, confrontarse con mundos a él desconocidos, permanecer por largos años en lugares donde la presencia de católicos era escasísima”.
    Francisco subrayó que “este dejarse conducir, como un niño, construyó su recorrido sacerdotal que ustedes bien conocen, de secretario de Mons. Radini Tedeschi, padre espiritual en el Seminario diocesano, a Representante Pontificio en Bulgaria, Turquía y Grecia, Francia, hasta Pastor de la Iglesia veneciana y finalmente a Obispo de Roma”.
    “A través de esta obediencia, el sacerdote y obispo Roncalli vivió también una fidelidad más profunda, que podremos definir, como él habría dicho, abandono a la divina Providencia”.
    La enseñanza para cada uno de nosotros y para la Iglesia de nuestro tiempo, señaló el Papa, es que “si sabemos dejarnos conducir por el Espíritu Santo, si sabemos mortificar nuestro egoísmo para hacer espacio al amor del Señor y a su voluntad, entonces encontraremos la paz, entonces sabremos ser constructores de paz y difundiremos paz a nuestro alrededor”.
     "la guía sapiente y paterna de Papa Juan, su amor por la tradición de la Iglesia y la consciencia de su constante necesidad de actualización, la intuición profética de la convocación del Concilio Vaticano II y la ofrenda de la propia vida por su buen término, quedan como piedras miliares en la historia de la Iglesia del siglo XX y como un faro luminoso por el camino que nos espera”.

    3 DE JUNIO, 84 AÑOS DE LA CREACIÓN DE LA DIOCESIS DE RESISTENCIA


    HOY SE CUMPLE 84 AÑOS DE LA CREACIÓN DE LA DIÓCESIS DE RESISTENCIA - 1939 - 2023
    La Diócesis de Resistencia fue creada el 3 de junio de 1939, con la bula "Ecclesiarum omnium cura", del papa Pío XII y elevada a arquidiócesis el día 1 de abril de 1984, con la bula "Ad perpetuam rei memoriam", del papa san Juan Pablo II.

    En la provincia del Chaco abarca los departamentos: Bermejo, General Dónovan, Libertad, Libertador General San Martín, Presidencia de la Plaza, Primero de Mayo, San Fernando, Sargento Cabral y Tapenagá.