SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

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jueves, 19 de marzo de 2026

TODA LA VIDA ES UN CANTO GRANDE Y HUMILDE.

 


(...) También María cantó, elevó a Dios su “magnificat”. Se lee en las sagradas Escrituras que se oyó cantar a los serafines y que cantaban a coro, al unísono: <>. Los ángeles cantan en el cielo: cantan a Dios el trisagio angélico. Delante del arca, se lee en la Biblia, David unía al canto de los sacerdotes y de los levitas el sonido del arpa, tocaba, tocaba. También se lee que David cantaba y tocaba. Incluso delante de Saúl, con el canto y con el sonido del arpa auyentaba el mal humor, la tristeza y la manía persecutoria del rey, que continuamente lo buscaba y le perseguía a muerte. Moisés, cuando el pueblo salió de Egipto elevó un canto: “Cantemus Domino...”. Es un canto, es un himno de exaltación y de agradecimiento al Señor. Quizá a alguno de vosotros, escuchando las palabras que yo utilizo en lo que se refiere a la música, le hará pasado por la mente que yo no soy muy aficionado al canto. No hay tal, yo quisiera escucharos cantar siempre, quisiera que cantéis siempre. Porque yo pienso que la vida de los santos no es otra cosa que un canto grande y continuo. (...) Pero el canto no debe quedarse en deleitar y acariciar el oído. El canto debe estar animado de aquella fuerza interior que eleve nuestro espíritu a Dios. Debemos interpretar los sentimientos que provoca el canto y compenetrarnos con ellos. Don Bosco amaba el canto y compenetrarnos con ellos. Don Bosco amaba el canto. Los salesianos han publicado y difundido en sus colegios libritos que contienen cantos: cosas bellas, cosas honestas, cosas alegres. No olvidaré nunca nuestros paseos cuando estaba con Don Bosco, allá, fuera de Turín, en aquellos mis tres años, tan bonitos, tan llenos de serenidad, de fe, de ilusión, pasados a la sombra de Don Bosco y de María Auxiliadora. Allí se cantaba. Y al ritmo de los cantos vivíamos serenamente en los años de la juventud, para prepararnos después al fervor de la vida sacerdotal. Quisiera que ninguno de vosotros, viéndome tan terriblemente hostil al sentimiento musical, piense que yo soy hostil al canto. Desgraciadamente he visto a muchos perderse por la música, y por ello tengo miedo cuando veo a alguien que se pasa y no se mantiene en los límites justos en cuanto a la música. Pero yo quisiera que en esta casa, y en las otras casas nuestras, donde hay clérigos, postulantes, novicios, estudiantes, llamadles como queráis, quisiera que todo fuese felicidad, serenidad, regocijo, alegría, y que todos sintiesen la necesidad de cantar

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