SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


lunes, 18 de noviembre de 2024

6to DIA: REFLEXIONAMOS : JUNTOS

 

Evangelio:

 Juntos. (Hech 1, 12-14). 

Todos ellos perseveraban juntos en la oración en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.

La Palabra del Papa

En el relato de la pesca milagrosa (Lucas 5:1-11), Jesús encomienda a Pedro la tarea de hacerse a la mar, pero luego habla en plural, diciendo «echad las redes»: Pedro dirige la barca, pero todos están en la barca y todos son llamados a echar las redes. Todos. Y cuando pescan una gran cantidad de peces, no piensan que pueden hacerlo solos, no manejan el regalo como posesión y propiedad privada, sino que, dice el Evangelio, «hicieron señas a sus compañeros de la otra barca para que vinieran a ayudarles. Así llenaron de peces las dos barcas. Una significa soledad, cerrazón, pretensión de autosuficiencia, dos significa relación. La Iglesia es sinodal, es comunión, ayuda mutua, camino común... 

En la barca de la Iglesia debe haber sitio para todos: todos los bautizados están llamados a subir a bordo y echar las redes, comprometiéndose personalmente en el anuncio del Evangelio ... Que la Iglesia no sea una aduana, para seleccionar quién entra y quién no. Cada uno, con su vida a cuestas, con sus pecados, tal como es, ante Dios, tal como es ante la vida ... Las redes de los primeros discípulos se convierten, pues, en una imagen de la Iglesia, que es una «red de relaciones» humanas, espirituales y pastorales. Si no hay diálogo, si no hay corresponsabilidad, si no hay participación, la Iglesia envejece. (Papa Francisco, Lisboa, 2 agosto 2023).

La Palabra y la Vida de Don Orione

El 10 de marzo de 1916 el P. Orione escribió una sentida carta, dirigida al P. Carlo Dondero, Superior de la primera comunidad misionera orionita en Mar de Espanha, Brasil. En ella expresaba paternalmente su preocupación y dolor por una comunidad que parecía en vías de perder su bien más preciado: la unidad en la caridad fraterna:

... ¡Cuando hay buen espíritu y la caridad que es precepto del Señor, todo marcha y todos los hijos son felices, incluso en las dificultades, y viven felices! La caridad es la nota distintiva de los discípulos de Jesucristo: es humilde y abnegada, se hace todo a todos, se compadece de las faltas ajenas, es ilustrada y prudente, goza del bien de las personas y desea constatarlo ella misma. La caridad tiene en gran estima a todos sus prójimos: interpreta de la manera más favorable las palabras y las acciones de los demás y pone su felicidad en poder hacer todo el bien a los demás.

Es verdad que me dais buenas noticias de la producción de habas, de arroz: me habláis de cursos de agua y de carros, etc., pero ¿qué me importa, oh hijo mío, todo esto, si no hay unidad y caridad entre vosotros, y quién se ha ido de un camino y quién quiere irse de otro? Os lo digo en Jesucristo: ¿estáis unidos por el amor del Señor? Y el Señor os bendecirá y os hará santos y sois hijos de la divina Providencia. Pero si este espíritu de humilde y dulce caridad y trabajo por las almas, unión en paz y concordia de corazones y santa vocación, no está entre vosotros, ¿qué pretenderéis construir? ¿Qué frutos de vida eterna pueden producir las espinas de la discordia? ¿Cómo pretendéis ser Apóstoles de la fe y de la paz y del amor de Dios, si ni siquiera está entre vosotros la paz, y no está entre vosotros la caridad de Jesucristo? Los siervos de Dios todo lo pueden cuando llevan en su corazón y en sus obras la humilde, benigna y dulce caridad del Señor. ¡El camino de la caridad fraterna es un camino muy corto para llegar a ser santos! ¡Ah! mis queridos hijos, ¡qué dolor, qué profunda pena me hacéis al veros discordantes! (Scr. 29, 20-21).

Rezamos con Don Orione

Siempre, oh Nuestra Señora, hablaremos de ti.

Narraremos tus glorias, difundiremos tu devoción, daremos a conocer las maravillas de tu bondad de Madre...

¡Bendícenos a nosotros y a nuestro trabajo!

Bendice a todos tus devotos, a todas las almas buenas.

Bendícenos a tus siervos, a tus hijos, sedientos de tu amor.

Que tu gracia descienda como un rocío como lluvia benéfica sobre nosotros y sobre todos, cercanos y lejanos, amigos y enemigos, buenos y malos: tú, oh María, eres la Madre de todos, de todos quieres ser luz, consuelo y salvación.

Y nosotros, humildes y fieles a tus pies y a los de la Iglesia, te elevaremos todavía y siempre himnos de amor y de acción de gracias,

¡Oh santa Virgen!      (DOLM, 1679)