SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

Algunas de las imágenes que acompañan las diferentes entradas de este Blog pueden provenir de fuentes anónimas de la red y se desconoce su autoría. Si alguna de ellas tiene derechos reservados, o Ud. es el titular y quiere ser reconocido, o desea que sea quitada, contacte conmigo. Muchas gracias


domingo, 12 de abril de 2026

13 ABRIL 1895, ORDENACIÓN SACERDOTAL DE DON ORIONE


LA ORDENACIÓN SACERDOTAL DE DON ORIONE (13 ABRIL 1895)

Afortunadamente, en el mes de abril de 1895, la vivaz y juvenil familia del Santa Clara, podía saludar la tan esperada aurora sacerdotal de Don Orione. Ya el 9 de marzo anterior, él había recibido el orden del Diaconado y ahora estaba completamente absorbido por el compromiso de la mejor preparación al gran paso de su vida, y, más, al sublime don del Señor. Para la Ordenación Sacerdotal el Señor Obispo había fijado la fecha del 13 de abril, sábado santo. Don Orione, antepuso al gran paso, los ejercicios espirituales en el Seminario, y se preocupó por aprender las normas del rito en el modo mejor.

Recuerda Don Fiocchi:” Mientras Don Orione hacía el ensayo de la Misa, se lo veía temblar y el Maestro de ceremonias Don Olivati, le decía” si tiemblas ya ahora que se trata sólo de ceremonias, ¿qué harás cuando estarás frente a la realidad, después de la ordenación sacerdotal?”.

Recuerdo dice Don Fiocchi, que Don Olivati, maestro de ceremonias del obispo, nos enseñaba las ceremonias de la misa. Orione, venía alguna vez, desde el Colegio que él había fundado, a esta clase recuerdo que temblaba mientras rezaba la Misa, en preparación a la Ordenación sacerdotal… Esto nos dice cual veneración tenía Orione por el acto que repetiría muchas veces con inmensa alegría: era su delicada conciencia la que le hacía tomar las cosas en serio…”(F. 6.III).

La noche anterior Don Orione, la pasó, de manera insólita y anormal.

“Muchos años atrás, recordará el mismo- había un Vicario General de la Diócesis de Tortona, Monseñor André, quién fue asistido en su muerte por mí, precisamente el día de mi primera Misa…

Don Sterpi confirma el detalle: “Don Orione quiso prepararse para su Ordenación sacerdotal, cumpliendo una obra de caridad, que lo hiciera menos indigno de acercarse al altar. Encontrándose en cama Don André, Vicario General, exactamente aquí (…la actual Casa Madre de la Congregación, antes propiedad de Monseñor Andrés) Don Orione lo cuidó hasta los últimos instantes, porque falleció durante la noche. Después de haber revestido al difunto, se arrodilló para rezar las oraciones de sufragio, apoyándose al borde de la cama donde yacía el cadáver. Luego vencido por el cansancio y por la atención del enfermo, Don Orione se durmió. Por la mañana vinieron a llamarlo para que se preparara para la ordenación sacerdotal. (O.941,4b)

El 13 de Abril de 1895, el diacono Luis Orione, fue ordenado por Mons. Igino Band en la capilla del Seminario Diocesano de Tortona.fue un acontecimiento de gracia, celebrada en la oscuridad.. La noticia se informa de forma discreta en el diario de Don Orione, las misas que comienza: "Capilla del Obispo: 13 de abril de Ordenación:. Para hacer la voluntad de Dios".
Ese día, Sábado Santo, estuvieron presentes: mamá Carolina, sus hermanos Benito y Alberto, sus tíos, Carlín y Cristina,empresarios y empedradores de la Fittería de Puerta Voghera, otros parientes y algunos representantes del Colegio “Santa Chiara”, dirigido por Don Orione, ya que la capilla no era muy grande
Don Orione recién ordenado.
del Colegio Santa Clara solo pudo participar una representación.Don Orione, compró como de costumbre algunas  estampitaspara repartir entre familiares y amigos.Don Orione escribió de su puño y letra: Viva el Papa- G,P.A.(Jesús -Papa-Almas) Reza por mí.Sac: Don Luis Orione. 13 abril 1895"
No lo hizo "noticia" en ese día no hubo fotografías o artículos en los periódicos de ese día. Venid en pos. . Las cosas de Dios han nacido en la gracia y el sacrificio y brillan con  luz duradera. Ellos hacen la historia.

: Creo que tengo que destacar dos aspectos conmemorativos de ese evento:

1) el hecho de que Don Orióne pasó la noche antes de  la ordenación .con un sacerdote de la diócesis, que murió esa noche, su sacerdocio era desde el principio con el sacrificio de amor;

2) San Pío X dijo de Don Orióne, en ocasiones separadas,dos juicios, como dos fotografías muy exitosas de su figura espiritual y apostólica  La primera sentencia fue dada por el Santo Padre el Papa, mientras que Orione era vicario general en Messina: "Don Orione es un mártir, un verdadero mártir." La segunda es en el dialecto veneciano: "Don Orione y x es un sacerdote de Fogo, ghe mí Voria sinque o Sí brusar y para Italia" (Es un sacerdote de fuego, me gustaría tener cinco o seis años para prender fuego a Italia GHVVB

Recordatorio de la ordenación escrito a mano

Uno de los presentes, el P. Juan Balduzzi, recordando ese día testimoniaba: “Resuena todavía en mis oídos el vigoroso aplauso, lleno de entusiasmo, con fue acogido el novel levita, que se disolvía en lágrimas. ¡Cuánto sentimientos estaban expresados en aquellas lágrimas!” Luego, agrego el Rector del Seminario, Mons. Novelli: “hubo un hombre enviado de Dios, cuyo nombre era Juan” (recordemos que Don Orione se llama Juan Luis).

 El capuchino P. Alejandro de Cumbels, quien se ordeno junto con Don Orione recuerda: “Ya han pasado 48 años de aquel día de felicidad y grata memoria y recuerdo muy poco de aquel día, pero puedo decir que ya desde entonces Don Orione era estimado como un santo, y para mí fue siempre grata la pensar que fui ordenado con un santo. Recuerdo muy bien que ya entonces era considerado por todos como un segundo Don Bosco; especialmente por su gran celo por la salvación de las almas en particular de la juventud”.

La mañana siguiente a la ordenación , gran fiesta en el Santa Clara: ¡ Verdadero domingo de Pascua!

Los parientes de Don Orione y los amigos, están todos presentes, los muchachos todos alrededor de él jubilosos; la Capilla muy bien arreglada, se canta una linda misa de Cagliero, habla magnificamente sobre el sacerdocio Don Carlo Testone, profesor en el seminario.

sábado, 11 de abril de 2026

VOTOS 12 ABRIL 1903 ANUNCIO APROBACIÓN EPISCOPAL DE LA OBRA



Tortona, 12 de abril de 1903. J.P.A.M. 

"Instaurare omnia in Christo" (San Pablo) A los queridísimos Aspirantes y Novicios de nuestra pequeñísima Congregación, a los queridísimos y venerados hermanos e hijos míos en el servicio de la Divina Providencia, Coadjutores, Ermitaños y Clérigos, y también a vosotros, veneradísimos Sacerdotes de la Obra, compañeros y hermanos dulcísimos en el divino servicio y en las entrañas del Corazón Sacratísimo del amado Señor y Padre Nuestro Jesucristo Crucificado, vida y misericordia de nuestras almas, y en María Santísima Inmaculada, dulce Madre nuestra: Pax vobis! La paz del Señor esté con vosotros, con todos vosotros, con vosotros ahora y siempre, queridísimos míos. 

Os anuncio un gran gozo. La Obra de la Divina Providencia ha sido aprobada canónicamente como Congregación religiosa, así como os escribió en mi nombre el hermano Gaspar Goggi; y hoy 12 de abril, fiesta de la Santa Pascua de la Resurrección de Nuestro Señor y aniversario de mi primera Santa Misa tuve el grandísimo y verdaderamente santo y celestial consuelo de hacer los santos votos religiosos de pobreza, castidad y obediencia en las manos de nuestro venerado Obispo. Sea por eso bendito el Nombre Santo del Señor ahora y por la eternidad, qui facit mirabilia solus. Sit Nomen Domini benedictum ! Sit Nomen Domini benedictum ! Sit Nomen Domini semper benedictum !

 Os agradezco mucho por vuestras oraciones de siempre por mi pobre alma y especialmente por las de los días pasados de mis Ejercicios Espirituales en preparación a los Santos Votos, durante los cuales, por vuestras caritativas súplicas, el Señor, Pater misericordiarum et Deus totius consolationis, se dignó hacerme sentir toda la suavidad de su santo servicio. Trataré de recompensaros rezando siempre mucho por vosotros y ocupándome más, con la gracia divina, de vuestras almas y de las Casas de la Obra. Rezad aún más por mí ahora ― nunca como ahora siento mi nulidad, ― para que corresponda menos indignamente a las gracias de Nuestro Señor et gaudium maneat et sit plenum, para que Aquél que ha comenzado la obra de la perfección, ipse et perficiat. Confío muchísimo en vuestras oraciones.

 ¡Cómo hubiera querido que todos estuvierais presentes, si hubiera sido posible, y tener tiempo para poder escribiros! Pero apenas recibí el decreto, empecé enseguida los Santos Ejercicios. ¡Qué consuelo hubiera sido que estuvierais todos presentes, testigos de mi plena y total consagración al Señor, y qué gran consuelo también para vosotros, que tantas veces por desgracia habéis debido asistir a mis ingratitudes e indolencias a sus gracias! Y que consuelo hubiera sido también para nuestros queridos hermanos que ya han muerto: el piadosísimo Ottaggi, el piadosísimo Montagna y la hermosa alma de fray Igino y tantos otros que se entregaron a la Obra y murieron antes de ver este día. Ciertamente, desde el Paraíso, donde creemos que están, ellos han apurado este día y habrán bajado en espíritu junto con María Santísima, Madre nuestra, y nuestros ángeles y protectores de la Obra y de los demás clérigos que están, como esperamos, en el Paraíso. Yo os tenía presentes, así como he sentido que me teníais presente en vuestras oraciones en aquel momento solemne. Con todo, espero veros pronto, deseando encontrarme con vosotros lo antes que me sea posible. Mientras tanto bendigamos y agradezcamos juntos al Señor por la gracia que ha concedido a nuestras almas y a la Obra y pidámosle que olvide nuestras ingratitudes pasadas, por la intercesión de nuestra Madre del Paraíso, la Virgen Santísima; supliquémosle, con humildes e intensísimas oraciones, que las reciba en olor de suavidad, que fortalezca nuestra debilidad, anonadándonos ante Él y dándonos como muertos a Jesucristo, para vivir únicamente de Él y por Él, y que nos dé la gracia de permanecer fieles a la santa vocación, para que ninguna de las primeras piedras sea rechazada por el celestial constructor. Envío a cada una de las Casas copia del Decreto de aprobación con la traducción al italiano; será leído en la Iglesia, en latín y después en italiano, el 19 de abril por la mañana, domingo in Albis, después de la Misa, durante la cual en lo posible se recibirá la Comunión y se hará que la reciban los niños; y a la tarde, vísperas de la fiesta de San Inocencio, Obispo de Tortona; y se pedirá por la prosperidad del Santo Padre, por el Obispo, por la Obra y por mí, que por obediencia estoy encargado de la santificación de vuestras almas. Cántese el Te Deum. Y, en señal de obediencia, después de la lectura del Decreto hecha por el Sacerdote de la Casa, los Coadjutores, Ermitaños y Clérigos besen la mano del Sacerdote. ¡Feliz el hombre que renuncia a la propia voluntad y a todas las cosas por Jesucristo! ¡Feliz aquél que, por amor de Jesús, se hace niño! A esto, queridos hijos y hermanos, debemos dirigir toda nuestra atención y nuestros esfuerzos y nuestras oraciones: a empequeñecernos a los pies de Jesús y, por amor a Jesús hasta la obediencia de los niños, a renunciar a nuestra voluntad; entonces sentiremos cuán suave es servir al Señor y el corazón fiel probará la dulzura de Dios...

 Vuestro Amadísimo en el Señor y en la Virgen Santísima Don Luis Orione de la Divina Providencia

DON ORIONE Y LA MISERICORDIA

El ministerio de la misericordia es la sustancia del ministerio sacerdotal y caritativo de Don Orione.

hacernos “expertos de la misericordia de Dios” en nuestra vida, y por eso, testigos, instrumentos de la misericordia de Dios hacia los demás.

Partamos de dos observaciones confidenciales de Don Orione a sus discípulos:

“Cuando estarán un poco más adelante en la vida, entenderán lo que les estoy diciendo; sentirán en ustedes mismos que la obra más grande que puede hacer Dios… es sabernos perdonar”  (Parola, 31.5.’23).

“La misericordia de Dios para con los pecadores era mi caballo de batalla desde joven. Volvía a casa, después de aquellas prédicas, cansado pero contento por los grandes frutos….” (Parola, 17.4.1938).

San Juan Pablo II, que conocía bien la vida de don Orione y le definía como “un estratega de la caridad”, “una maravillosa y genial expresión de la caridad cristiana” señaló que “su vida, tan intensa y dinámica, nace de un secreto y una genialidad: don Orione se dejó llevar sólo y siempre por una única lógica, la del amor”.[2]

Esta observación del Papa Juan Pablo II nos hace comprender que la misericordia no es sólo una característica de Don Orione, una virtud excelente. Es mucho más: es la lógica de su vida, es la conexión interna de pensamientos, voluntad y acción de su personalidad; es el orden interior de su vida. Es su identidad: como Deus caritas est, así Don Orione caritas est.

Para comprender la misericordia en don Orione, hay que partir de la experiencia que él tiene de la misericordia de Dios. En una oración de 1917 (tenía 45 años), que es también todo un programa, leemos: “Que no olvide nunca que el ministerio que se me ha confiado es un ministerio de misericordia y tenga con mis hermanos pecadores ese incendio de caridad, que tantas veces has usado conmigo, oh gran Dios”.[3]

Misericordia quiere decir “tener un corazón de miserable”, de pobre, de pequeño, de humilde. Y quiere decir “tener corazón para los miserables”, para las miserias. Las dos experiencias están íntimamente conectadas, tanto que una no puede estar sin la otra.

[1] Cfr F. Peloso, Don Orione e il ministero della misericordia, “Unità e carismi”, Città Nuova, n.2, aprile-maggio 2015, p.50-54.

[2] De San Juan Pablo II sobre don Orione en la Omelia in occasione della beatificazione, 26 octubre de 1980, y la Omelia in occasione della canonizzazione, 16 mayo de 2004.

[3] Don Orione, Nel nome della Divina Provvidenza, Piemme, Casale Monferrato 20043, p. 27.


viernes, 10 de abril de 2026

ESPÍRITU DE FAMILIA

 



Don Orione, bien consciente de la importancia de relaciones serenas y constructivas en el interior de cada casa o institución, se expresa así: “No reconozco como mía una casa que no se presente como una buena familia cristiana”. Ese mismo espíritu de familia[1] que no puede subsistir sino en presencia de una relación armónica también y sobre todo entre los operadores, ya sean laicos o religiosos. “Un educador ( y así todo operador) no debe hablar contra el otro: que reine siempre entre todos ellos la caridad en las obras, en las palabras, en los afectos, y que estos sean santos y santamente fraternos”.[2] “las palabras de San Pablo nos dicen que nos soportemos recíprocamente, que llevemos el peso uno y otro: entonces compadézcanse mutuamente!...Sin defectos no hay nadie en este mundo! Compadézcanse, ámense y sopórtense!!...[3]

Es una invitación a resolver los problemas y los conflictos partiendo de la constatación de los límites existentes en cada hombre y de la necesidad de ponerse en relación con el otro. No es solo el estilo evangélico, sino también un sano realismo que reclama a la conciencia de los propios límites y los posibles errores en la gestión cotidiana del trabajo. Solo la capacidad de trabajar en grupo ayuda a reducir las inevitables tensiones y a resolver los problemas a través del dialogo y la compresión. Entonces, instituciones no burocratizadas, sino verdaderas comunidades de partición y acogida, con personas siempre en camino hacia una humanización que permita atenuar el sufrimiento y dar por lo menos una migaja de felicidad cada vez que sea posible.

Este estilo actualísimo, más aún, universal, induce a aquellos que trabajan en las obras por él queridas, a interrogarse y a evaluar para hacer siempre mejor.



[1] Cfr FDP. C9 “debe distinguirse un gran espíritu de familia”

[2] Sc. 99,272

[3] Parola II, 78-81

jueves, 9 de abril de 2026

CORAJE, IN DOMINO

 


 “Coraje”, Don Orione tenía una palabra -¡Coraje!- para todos los que entraban en comunicación con él. En su correspondencia es difícil encontrar una carta en la que no sienta la necesidad de apoyar a alguien, de consolar a un religioso o a un laico, de estimular a hacer el bien y a la confianza en la Providencia.

 No se cansaba de animar para no dejar que la vida de las personas se paralizara por el miedo a afrontar las dificultades, o por las situaciones de crisis en las que se encontraban inmersas las personas que entraban en contacto con él. 

Con frecuencia, a la palabra "coraje" Don Orione la acompaña con la expresión "in Domino". Parece querer decirnos que esta virtud, cuando es auténtica, es "divina". Y que la fuerza para vivir valientemente viene del Señor. Por eso escribió: "No debe haber desánimo ni tristeza entre los siervos de Dios: no es conveniente perder el valor bajo un Maestro tal: nuestra esperanza, nuestra confianza, nuestro valor, nuestra vida misma, se funda sólo en nuestro Dios." Escritos 41.239

Don Orione es especialista en inspirar entusiasmo, suscitar fervor y audacia: “Coraje in Domino, mis queridos amigos y adelante - nos dice Don Orione - siempre adelante para hacer el bien: «Caritas Christi urget nos»! La caridad de Cristo nos aprieta, nos empuja, nos persigue, nos lleva, nos hace volar para ayudar, a la salvación de los huérfanos, de los pobres, de los más humildes hijos del pueblo, así como de los infelices más necesitados. ¡Oh, qué gran recompensa tendréis, queridos, de la mano de Dios, en la tierra y luego en el Cielo!”

 

 

  

miércoles, 8 de abril de 2026

9 MAYO 1936, CORONACIÓN PONTIFICIA DE NTRA SRA DE SANTA FE.


El 9 de mayo de 1936 el Papa Pío XI otorgó la Coronación Pontificia al cuadro de Nuestra Señora, cambiándolo al centro del altar mayor. Presidió la ceremonia el Cardenal Santiago Copello y vinieron fieles y jesuitas de otras regiones del país. La Santísima Virgen María, en su advocación de Nuestra Señora de los Milagros, fue declarada Patrona de la Provincia Argentina de la Compañía de Jesús
Solemnidades del 9 de mayo de 1936Desde las 5.30 hasta las 9 hs se fue dando la comunión. La Misa central fue presidida por el Cardenal Copello; la concurrencia ocupaba 10 cuadras en la calle San Martín, siendo los momentos principales anunciados por altoparlantes.
Por la tarde la plaza y las cuatro calles que desembocan en ella quedaron tapizadas por unas las aproximadas 60000 personas.
A las 16.30, bajo la puerta colonial del templo, apareció la Virgen, llevada en sencillas andas, para visitar a su pueblo y ser coronada. Al llegar a la casa de gobierno la enseña patria descendió lentamente hasta rozar con sus pliegues el Cuadro del Milagro, simbolizando a la Patria, que era la primera en rendirle homenaje. Se entonó el Himno Nacional y el cuadro de la Virgen se ubicó en el balcón principal siendo “saludada por la muchedumbre estrepitosa y entusiastamente.”
Se entonó el Ave Maris Stella, se leyó el Decreto Pontificio, se bendijo la diadema que inmediatamente se ciñó a las sienes de la Reina y Señora de Santa Fe.
“El momento fue indescriptible, en un recuadro 40000 lamparitas

eléctricas la coronaban, era blanco de todos los ojos, por el espacio seis aviones revoloteaban majestuosamente; a los pies de María presentaban sus armas las Fuerza Armadas; el público aplaudía frenéticamente; las madres levantaban a sus hijos, las lágrimas lentamente descendían por algunas mejillas, las plegarias anudábanse en las gargantas, la gracia derramada sobre las almas agitando el espíritu cristiano de Santa Fe y las nubes que durante el día cubrían el cielo, dejan reflejar un rayo de sol que se posaba en el semblante de María”.
Siguieron luego el Te Deum y los discursos. Colocada la Virgen coronada en su artística carroza emprendió el regreso al templo que fue verdaderamente triunfal. Un coro de niños la saludó con el Santa Regina al tiempo que era colocada en el presbiterio.
A las 21 horas comenzó la vela nocturna presidida por el P. Don Orione. Era solamente para hombres. Cincuenta caballeros hicieron guardia de honor, a medianoche Don Orione hizo una breve plática, terminando la velada con la celebración de la santa Misa a las 4 de la mañana.
Todos los actos religiosos celebrados durante este día y los anteriores fueron transmitidos por la emisora local Radio Roca Soler de Santa Fe y propalados por cadenas de altoparlantes a la vecina plaza y calles adyacentes al templo.
Por la tarde se realizó un acto literario-musical en el teatro municipal.
En la Iglesia de la Compañía en Cayastá se veneraba una copia facsímil del auténtico cuadro, por eso después de la coronación en Santa Fe se pensó en coronar también aquella imagen, lo que se realizó el 7 de julio de 1936 presidida por el arzobispo de Santa Fe monseñor Nicolás Fasolino.

Información recogida en Guillermo Furlong, S.J. Historia del Colegio de la Inmaculada Concepción de la ciudad de Santa Fe. Tomo IV, cap. III



LA PEQUEÑA OBRA ES PARA LOS POBRES

 



En Don Orione, para decirlo con el “Documento de Puebla” siempre se dió “Una Opcion Preferencial por los Pobres”. Se siente identificado con los obreros, los campesinos, los más marginados; ellos son los “tesoros de la Iglesia”, los “preferidos de Cristo”

Su acción se desplegó entre el pueblo pobre y no sólo lo motiva la situación de miseria moral y material que éste vivía sino también su profundo convencimiento de que los pobres son los nuevos protagonistas de la historia, son los que harán el mundo que viene, y lo harán con Cristo o sin Cristo, de allí su grito angustioso:  “¿Qué hicimos por el pueblo?, y su consigna: “Es necesario ir al pueblo, sacrificarse, matarse, pero hacerlo cristiano...”

“... ¡Hagámonos apóstoles! El mundo necesita apóstoles. Cuántos se hubieran salvado de haber encontrado un apóstol con el pecho pletórico de la caridad de Dios y de ¡os hombres. ¡Hagámonos apóstoles!. ¡Trabajemos y oremos!... Los buenos podrían trabajar más. Ninguno debe encerrarse en su casa, ninguno debe conformarse con mirar desde la ventana, con la nariz apoyada en los vidrios, al que se precipita de cabeza en la ruina: eso sería crueldad, egoísmo. ¡Dios está con nosotros! Si la casa se Incendia ¿nos quedaremos mirando? El trabajo es la gran ley constitutiva del género humano: ¡Laboremus! ¡Laboremus! Trabajamos para salvar a todos. ¡Hagámonos apóstoles!” (“La Va¡ Staffora”, de Cegni, 15.51.1919).13

Por tanto su Instituto tendrá como destinatario a los más humildes, él lo dejó escrito de puño y letra y así quedó consignado en el artículo más importante de nuestras Constituciones:

“…Quede, por tanto, bien determinado que la Pequeña Obra... “Es para los pobres”, en ¡os cuales ve y sirve a Nuestro Señor Jesucristo…”

“Con cada obra de misericordia”: El medio por excelencia para evangelizar a los pueblos es la Caridad (lo hemos visto en el cap. III), particularmente en su aspecto misericordioso.

Convencido que es el Amor el motor de la historia y no el odio se lanza con todas las fuerzas de su ser y mediante múltiples obras concretas a proclamar este mensaje de Amor. Frente a las ideologías, ya sea la “liberal” (despreocupada de los pobres) o la “marxista” (con su propuesta revolucionaria violenta), Don Orione porta un mensaje -concretizado en sus fundaciones- de amor y fraternidad:

“…En Nombre de la Divina Providencia, he abierto los brazos y el corazón a sanos y enfermos, de cualquier edad, de cualquier religión, de cualquier nacionalidad: a todos he querido dar, el pan del cuerpo, el bálsamo divino de la fe, pero especialmente a nuestros hermanos que más sufren y que están abandonados. Tantas veces he sentido a Jesucristo junto a mí, tantas veces lo he como vislumbrado, a Jesús, en los más rechazados y en los más infelices…”15

Su obra cumbre es el llamado “Pequeño Cottolengo”, destinado a los pobres más pobres, a los abandonados y marginados por la sociedad cada día más materialista y consumista; su único apoyo es la Divina Providencia.

En el Pequeño Cottolengo (obra de madurez) Don Orione ha logrado una síntesis vital, concreta y palpable de la acción de la Providencia en el mundo, testimonio preclaro de la fuerza del Evangelio que es la fuerza del Amor.

“Con la intención de ayudar a consolidar, dentro de la Santa Iglesia, la unidad de los hijos con el Padre, y fuera de dia, reconstruir la unidad desgarrada con el Padre”:

La reconstrucción de la UNIDAD es la meta definitiva de todo su proyecto, puesto que es el último fin de la Divina Providencia (plan de Dios). Esa unidad ha de darse primeramente en el interior de la Iglesia y luego en todo el mundo.

Él lo formula con la frase “Instaurare omnia in Christo”, todas las cosas han de ser unificadas en Cristo, en una sola Cabeza, bajo un solo Pastor.