SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

domingo, 23 de abril de 2017

24 DE ABRIL, DON ORIONE Y LOS SEMINARISTAS ARMENIOS


Don Orione y sus Seminaristas Armenios 

 Una de las más bellas páginas de la vida de Don Orione es su amor de padre hacia sus seminaristas armenios, quienes fueron parte de un grupo de huérfanos del Genocidio Armenio, a quienes su Congregación recibió y cuido en Rodas.

A los años, algunos de ellos quisieron ingresar a la Congregación, razón por la cual fueron enviados a Italia donde conocieron a Don Orione, quien fue un padre para ellos.


Armenia es un país sin salida al mar, situado en la región del Cáucaso, en la frontera entre Asia y Europa.

Armenia posee una gran ancestral historia y herencia cultural. Donde, la adopción del cristianismo como religión oficial se remonta a los comienzos del siglo IV.

El Genocidio Armenio

A inicios del siglo veinte, Armenia se encontraba bajo el poder del Imperio Otomano.

Al estallar la I° Guerra Mundial, ante la inminencia de un conflicto entre los Imperios Otomano y Ruso, el gobierno turco miro con desconfianza y sospecha al pueblo armenio, dando comienzo a un sistemático y deliberado aniquilamiento de la población armenia que se encontraba en el territorio del Imperio.

 El Genocidio Armenio significo el exterminio de un millón y medio de armenios perpetuado por el gobierno de los Jóvenes Turcos, siendo uno de los primeros genocidios de la era moderna.

 Fueron implementadas sistemáticas masacres y deportaciones, las cuales consistían en marchas forzadas bajo condiciones inhumanas las cuales causaban la muerte de los deportados.

 La fecha que marca el comienzo de dicho genocidio es el 24 de Abril de 1915, día en que las autoridades otomanas arrestaron unos 250 intelectuales y lideres armenios de  Constantinopla. Rodas y los Huérfanos Armenios 
En 1924, la Orden de Malta acondiciono una casa en Rodas, frente a la costa turca, para huérfanos provenientes del genocidio armenio. 
Su idea era ofrecer el orfelinato a otra asociación o instituto, para ello algunos miembros de la Orden hablaron con el senador italiano Ernesto Schiapparelli, presidente de la asociación “Italica Gens”, a quien le preguntaron quien podía hacerse cargo del orfanato. El senador sin dudarlo les recomendó que hablen con Don Orione, quien era entonces considerando un “santo en vida”. 
En Julio de 1924, el senador Schiaparelli hablo con Don Orione pidiéndole que se hiciese cargo del cuidado de los algunos huérfanos armenios. San Luis Orione acepto la propuesta y el pidió al P.Vittorio Gatti que hiciese los arreglos necesarios para asumir el instituto con Ludovico Chigi, Grand Maestre de la Orden de Malta.

En Julio de 1925, Don Orione envió sus religiosos a hacerse cargo del cuidado de los huérfanos, nombrando al P. Camillo Bruno director de dicho instituto.

El 14 de Septiembre de 1925, un grupo de 50 huérfanos provenientes del genocidio armenio fue recibido en dicho instituto y la Congregación se ocupo de su cuidado.

Las vocaciones armenia

 La vida en dicho instituto estaba inspirada en el Sistema Educativo Paterno Cristiano de San Luis Orione, siendo una escuela de santidad y virtudes cristianas, donde “se vivía casi un clima de seminario”. C

El ambiente cristiano que reinaba en el instituto hizo florecer ocho vocaciones de aquel grupo de huérfanos armenios, quienes viajaron a Italia para ingresar a la Congregación el 29 de Junio de 1928

 El encuentro con Don Orione

            El 3 de Julio de 1928, los armenios llegaron a Roma en tren desde Brindisi y se trasladaron a la parroquia romana de “Ognissanti” (Todos los Santos), donde el P. Roberto Risi les dio la bienvenida y los recibió en el colegio “San Filippo Neri”. 
Al día siguiente, conocieron a Don Luis Orione quien los recibió como un padre como relataba el P. Chamlian, quien era uno de los ocho huérfanos: 
“Al día siguiente, 4 de Julio, a eso del mediodía, el seminarista Malfatti nos llevo a la casa de la calle Sette Sale, donde Don Orione nos estaba esperando, habiendo venido de Tortona expresamente para conocernos“A eso de las cuatro, nos encontrábamos en la recepción del Instituto ´Divino Salvatore´. Entonces le informaron a Don Orione que los armenios  estaban en la recepción. Apenas lo supo, subió rápidamente. Mientras tanto nosotros fantaseábamos que clase de hombre sería Don Orione que estaba a cargo de tantos sacerdotes y seminaristas dispersos en diversas casas, y era superior de tanta gente. En aquel momento pareció un sacerdote más bien anciano, entonces el asistente nos dice que era Don Orione. Nos dio la bienvenida como un padre que recibe a sus hijos, a quienes hace mucho que no ve. Nosotros, según nuestra costumbre, le besamos la mano y llevamos la misma mano a nuestra frente como signo de respeto y reverencia.  Don Orione, luego de preguntarnos a cada uno el nombre, quería saber el significado de llevar la mano a nuestra frente luego de haberla besado. Uno de nosotros le explico que con este acto reconocemos a la persona que se le besa la mano como nuestro superior y por tanto este acto significa la sumisión de nuestra mente a su voluntad. Esto le gusto tanto a Don Orione que nos pide nunca perder esta usanza tan significativa. De hecho cuando nuestro amado superior, Don Orione, nos presentaba algún personaje ilustre o un benefactor les explicaba nuestro modo de besar las manos, y si alguna vez al besar la mano nos olvidábamos el segundo acto, sea por olvido o por vergüenza de la circunstancia, él con amor nos llamaba la atención y nos decía que no debíamos olvidar nuestras tradiciones”. 

Él, luego de habernos besado en la frente a todos, nos pregunto si habíamos tenido un buen viaje, si estábamos contentos de estar en Italia y luego nos expreso su alegría de tener en su congregación miembros de las iglesias orientales en nosotros, armenios. Nos hablo de la Armenia mártir y de la reciente persecución turca contra los armenios. Luego nos invito a bajar para el almuerzo y luego de comer nos hizo cantar en nuestra lengua”.

 PP. Dellalian y Chamlian  El P. Dellalian, otro huérfano de aquel grupo, recordaba su primer encuentro con Don Orione: “En el primer encuentro que tuvimos con Don Orione, él nos recibió con más cariño que un padre hacia sus hijos”.

El P. Chamlian nuevamente relatando su primer encuentro con Don Orione decía:

.Luego de algunos días en Roma, 
el 8 de Agosto de 1928, los aspirantes armenios fueron enviados a la Colonia Santa María en Monte Mario (Roma), donde funcionaba en aspirantado de la Congregación

Manteniendo las tradiciones armenias

Durante la formación de los seminaristas armenios, Don Orione siempre tuvo un especial cariño por ellos, como también la preocupación que ellos mantuviesen sus tradiciones, lengua y raíces, haciendo también lo posible para que estuviesen en contacto con otros religiosos armenios.

Por ello, el deseo de Don Orione era darles el hábito religioso al estilo armenio como el que utilizaban los seminaristas armenios de Propaganda Fide, explicándoles a sus aspirantes: “Quiero darles un habito de armenios, pero armenios en nuestra congregación”.

 Acerca de esto, contaba el P. Chamlian:

“Era el 29 de Febrero, cuando Don Orione nos vino a ver en la Colonia y nos invito a ir a visitar al Director del Seminario Católico Armenio de ´Via San Nicolò da Tolentino´ cerca de Piazza Barberini. El objetivo de dicha visita era ver si le podía dar a sus seminaristas armenios el mismo modelo de hábito que usaban los seminaristas armenios con la faja roja. El director del seminario era entonces un joven sacerdote de nombre Padre Garabed Agagianian, quien algunos años después fue ordenado obispo y nombrado cardenal en los años 40´ por Pio XII. Y bien, Don Orione obtuvo plena autorización de vestirnos como los estudiantes del seminario armenio. Las hermanas de la Colonia enseguida pusieron manos a la obra y nos prepararon 7 hábitos a medida, siete sobrepellices con una gran capa” 
El 4 de Abril de 1929, Don Orione le impuso el hábito con la faja roja, a siete seminaristas siguiendo la usanza armenia. Diciendo en su homilía: 
“…Sea alabado Jesucristo, este no es solo un saludo cordial, un augurio para la simple vestición de un armenio, porque es la Providencia quien tomo estos jóvenes y los trajo desde Armenia atravesando primero Turquía y luego Rodas hasta Roma. Esto debe hacernos reflexionar y mucho mas conmovernos, pues nos alegra el hecho que nuestra pequeña congregación se encuentren unidos aquí, en este lugar frente al Santísimo Sacramento orientales y latinos. (…) Estos jóvenes que ustedes ven aquí son casi todos hijos de mártires (…) Armenia, la única nación cristiana en medio del mundo mahometano, vio muchas veces el derramamiento de la sangre de sus hijos confirmando su fe en Jesucristo, y es por esto, mis queridos hijos, que los ciño con una faja roja para que llevándola se recuerden de su patria mártir, de sus antepasados que dieron la sangre en defensa de la fe de Roma y estén preparados también ustedes para derramarla, mostrando ser hijos dignos de sus padres (…) Esta tarde sentimos como un alba radiante de aquello que ocurrirá cuando en la pequeña Congregación se hablen todas las lenguas, se celebré la Santa Misa en todos los ritos aprobados por la Iglesias. Nosotros esta tarde hemos escuchado cantar el Padrenuestro en armenio, pero que hermoso será cuando en nuestra Congregación se cante el Padrenuestro en todas las lenguas!” 
Al terminar la homilía, Don Orione miró a los seminaristas armenios y les dijo: “¡Entonen las letanías en armenio!”. Muchos religiosos presentes aquel día recuerdan el entusiasmo de Don Orione al hablar de las Iglesias orientales y el ecumenismo.

Aquella ceremonia quedará grabada en los corazones de los seminaristas armenios, como recordaba el P. Chamlian: “Nuestra alegría era inmensa, incluso cuando nuestro habito era incomodo para trabajar y correr cuando jugábamos policías y ladrones”.

Algunos de los seminaristas armenios de Don Orione

 “Santo Padre, en este momento también yo soy armenio”

 El 23 de Junio de 1929, en ocasión de la beatificación de un mártir armenio, Der Gomidas Keumurdjian, el papa Pio XI ofreció una audiencia especial para los armenios de Roma, en la cual participaría los seminaristas armenios orionitas. Al enterarse Don Orione de esto, decidió ir con ellos. Relataba el P. Chamlian:

Fr. Chamlian 
 “El mes de Mayo de 1929, fue la beatificación del mártir armenio De Gomidas Komurgian, en aquella circunstancia el Papa Pio XI  concedió una audiencia particular solo para los Armenios que se encontraban en Roma. Aquel día Don Orione estaba en Roma para participar de la beatificación de Don Bosco y fue a la Colonia de Monte Mario a visitarnos. Cuando le dijimos que iríamos a la audiencia del Papa concedida solamente para los armenios de Roma, y el nos responde: “Bien, yo voy también con ustedes y si el Papa me dice algo le diré que también yo soy armenio”. De hecho se unió a nosotros, entro con nosotros y se sentó al lado nuestro. El Papa entró a la sala y dio a besar su sagrada mano a todo los armenios que estaban a su alrededor en la sala, al llegar a Don Orione dice: “¡Oh, esta también Don Orione!” Don Orione nos presento al Santo Padre como sus seminarista y dijo: “Santo Padre, en este momento también yo soy armenio”, entonces el Papa le contesto: “Don Orione omnibus omnia factus y ahora se hizo también armenio…”

La comunidad armenia de Roma 
Los estudiantes del Colegio Armenio de Roma estaban sorprendidos al escuchar que Don Orione, un sacerdote de rito romano, estuviese interesado de los ritos orientales y que tuviese en seminaristas armenios en su Congregación, ganándose así la estima y veneración de toda la comunidad de religiosos armenios en Roma. 
Un ejemplo de dicha estima, es el Patriarca de Cilicia de los Armenios, Su Beatitud Hemaiag Bedros XVII Ghedighian quien conoció a Don Orione y participaba frecuentemente de las misas celebradas por Don Orione en la casa de la calle Sette Sale, mientras era estudiante de la Universidad Gregoriana a principio de la década del 30´. 
El sueño de Don Orione

            Uno de los grandes deseo de Don Orione era que sus seminaristas armenios fuesen ordenados en rito armenio, por lo que le pidió a su vicario, el P. Sterpi, presentar el caso a la Congregación para las Iglesias Orientales. Él soñaba que algún día ellos pudiesen trabajar con la comunidad armenia y transformarse en un puente de unión entra la Iglesia de Roma y las Iglesias Orientales.

Pero nunca llegó a ver su deseo hecho realidad. De hecho los seminaristas Dellalian y Chamlian fueron ordenados bajo rito romano y no bajo rito armenio. Aparentemente, el Visitador Apostólico enviado por la Santa Sede, el abad benedictino Emanuele Caronti, desalentó dicha iniciativa dada la inminencia de la guerra y la conclusión del 1° capitulo general de la Congregación (Agosto de1940).

Luego de algunos años, la Congregación obtendrá que los PP. Dellalian y Chamlian puedan celebrar la misa en rito armenio. 
Fr. Dellalian, misionero en Chile

 Conclusión 
La historia de los seminaristas armenios nos muestra el corazón de padre de Don Orione, como también su amor por la Iglesia Armenia, especialmente por sus mártires a quienes admiraba. 
Este amor por el pueblo armenio se transformará en una preocupación: sus seminaristas debían conservar las tradiciones, lengua y rito de sus seminaristas; siendo así un ejemplo de respeto a las culturas. 
De aquel grupo de 50 niños, ocho ingresaron a la Congregación y solo dos fueron ordenados sacerdotes. Pero todos ellos siempre conservaron un gran amor por Don Orione, a quienes consideraban su padre.

Hoy como ayer, el sueño de Don Orione, sigue vigente , hoy con la Obra ayudando a los refugiados sirios.

 Fuente: blog loqueyorecibi, del padre Facundo Mela

24 DE ABRIL, DIA DE ACCIÓN POR LA TOLERANCIA Y EL RESPETO ENTRE LOS PUEBLOS


El próximo 24 de abril de 2017 se cumplen 102 años del genocidio  en Armenio.  La ciudad de Córdoba cuenta con 10 mil armenios y descendientes que se esparcieron por el mundo, a raíz del genocidio perpetrado por el Estado de Turquía, entre 1915 y 1923.

El símbolo Armenio a nivel mundial, que acompaña las diferentes actividades que se realicen por esta causa, es la flor nomeolvides. “Recuerdo y exijo”: es el lema de este símbolo, que representa el pasado, el presente y el futuro de los armenios. Los cinco pétalos SIGNIFICAN  a los cinco continentes donde los armenios encontraron un nuevo hogar. El color negro significa lo mao y feo  del pasado y del genocidio. El color violeta claro en forma de rayo representa  estar ideológicamente hermanados, el presente. El  color violeta, está presente en las vestimentas de los sacerdotes de la iglesia apostólica armenia, el futuro. El color amarillo, representa la luz del sol que da esperanzas para vivir y crear, representa a los 12 pilares de piedra, distribuidos circularmente en el monumento, al Genocidio de Dzidzernagapert.



El 24 de abril se conmemora en Argentina, el Día de Acción por la Tolerancia y el Respeto entre los Pueblos, en conmemoración del genocidio del pueblo armenio.


102 AÑOS DEL GENOCIDIO ARMENIO. El papa Francisco dijo: "En varias ocasiones he definido este tiempo como un tiempo de guerra, como una tercera guerra mundial "por partes", en la que asistimos cotidianamente a crímenes atroces, a sangrientas masacres y a la locura de la destrucción. La humanidad conoció en el siglo pasado tres grandes tragedias inauditas: la primera, que generalmente es considerada como «el primer genocidio del siglo XX» , afligió a su pueblo armenio - primera nación cristiana - junto a los sirios católicos y ortodoxos, los asirios, los caldeos y los griegos. Fueron asesinados obispos, sacerdotes, religiosos, mujeres, hombres, ancianos e incluso niños y enfermos indefensos. Las otras dos fueron perpetradas por el nazismo y el estalinismo. Y más recientemente ha habido otros exterminios masivos, como los de Camboya, Ruanda, Burundi, Bosnia.

24 ABRIL video LA OBRA DON ORIONE EN FAVOR DE LOS HUERFANOS DEL GENOCIDIO ARMENIO

DIA DE LA MISERICORDIA


sábado, 22 de abril de 2017

23 ABRIL, FELIZ ONOMÁSTICO PAPA FRANCISCO

EL Papa Francisco festejo hoy la fiesta de San Jorge, su santo, con una tarta elaborada con pistachos provenientes de la región italiana de Sicilia y con avellanas de Viterbo. El dulce ha sido preparado por "Hedera" una conocida heladería situada muy cerca de la Plaza de San Pedro

HOY SAN JORGE. La foto es de un icono ruso que reproduce escenas de la vida de San Jorge. En la parte central, el artista ha representado el famoso episodio del dragón uniendo dos escenas en una: el caballero luchando con el monstruo para doblegarlo y a la princesa paseando al dragón con la correa, como si fuese un inofensivo perrito. Alrededor de esta escena central, el pintor ha añadido catorce recuadros con otros episodios menos conocidos de la vida del santo. En la fila de arriba, podemos verle entregando sus bienes a los pobres, siendo apresado por los soldados romanos, dando explicaciones al emperador Diocleciano (al que no le hacía ninguna gracia que se dedicase a pasear por ahí convirtiendo a los paganos en cristianos) y finalmente sentado en la cárcel, tratando de cristianizar a los soldados que le custodian. El resto de escenas, quitando una de ellas en la que le vemos destruyendo ídolos, nos narran su martirio. En este caso concreto, lo torturan atándolo a una rueda de pinchos, lo azotan primero con látigos y luego con varas, le intentan aplastar con una roca gigantesca (han necesitado tres hombretones para levantarla), le queman las tetillas con velas, le dan un par de hervores en la olla (uno en agua y otro en aceite, se supone), tratan de cortarle el cráneo con una sierra y, por último, le cortan la cabeza. ¡En Grecia lo llaman el GRAN MÁRTIR!

44 AÑOS , VOTO DE LOS JESUITAS , 22 DE ABRIL

Cada 22 de abril es un día especial en los jesuitas ya que San Ignacio de Loyola, junto a sus primeros compañeros, pronunció en Roma su profesión solemne en la Basílica de San Pablo ante la imagen de la Virgen, luego de la aprobación del nuevo Orden por parte del Papa Pablo III en 1542.
Por eso, los jesuitas cada 22 de abril pronuncian sus últimos votos al final del largo periodo de su formación religiosa, y Francisco lo hizo en el año 1973, informó Radio Vaticana.

jueves, 20 de abril de 2017

Siervo de Dios Don Gaspar Goggi: Con la mente, que no reconoce limites de espacio ni de tiempo, elevado a la sublime contemplación de Dios, se inflama de  amor celestial su corazón y pasa ser  como un faro y  fuego  en medio de las  tinieblas y el frio mundo . Uno que, se privó de preconcepto y se sumergio en profundos estudios, no puede concebir una idea de Dios mas majestuosa , sublime y pura idea de Dios

19 ABRIL RENOVACIÓN DE VOTOS DE DON ORIONE




Del libro “Vida de Don Orione” de Juan Carlos Moreno (Ediciones Dictio, 1980), y reza como sigue:


“Pío X recibió afablemente a Don Orione, quien lo puso al tanto de los progresos conquistados en la Vía Apia Nueva, la Patagonia italiana, sugiriéndole la necesidad de erigir allí un gran templo. El Pontífice le prometió levantar en aquel barrio la Parroquia de Todos los Santos, que pondría bajo la dirección de los Hijos de la Divina Providencia. En efecto, en 1920 inauguró el tempo en las afueras de San Juan de Letrán, y Don Orione designo primer párroco a Don Roberto Rizzi.


Al ver Don Orione la paternal benevolencia que le dispensaba el papa, animóse a expresarle el anhelo que guardaba en su corazón.


- Santo Padre: deseo pedirle una gracia muy grande.


- Veamos en qué consiste esta gracia tan grande dijo Pío X, sonriendo.


Expúsole Don Orione confiadamente los fines principales de sus instituto y le rogó, puesto que hacer los votos perpetuos, se dignara recibirlos personalmente. Pío X accedió. Don Orione, pensando que debía hacerlos en otra audiencia, siguió hablando, y al concluir su exposición y disponerse a salir, preguntó:


- ¿Cuándo puedo venir, santo padre, para hacer los santos votos?


- ¡Pues, ahora mismo! - respondió el Papa.


Profundamente emocionado, Don Orione se arrodilló, abrazando y besando los pies del venerable pontífice. Extrajo de su bolsillo el estatuto de los Pequeños Hijos de la Divina Providencia y lo abrió en la página señalada con la fórmula del juramento.En ese instante solemne recordó, consternado, que era necesaria la presencia de dos testigos, y no había allí quienes pudieran oficiar, pues la audiencia era privada. Alzando los ojos, imploró:


- Padre santo, se necesitan dos testigos... a menos que Vuestra Santidad se digne dispensar


El Papa miró con beatífica sonrisa al hijo fiel que tenía a sus plantas:


- Harán de testigos mi ángel de la guarda y el tuyo.


Y allí, postrado ante el vicario de Cristo, Don Oriones formulo sus votos perpetuos” (op. cit. cap. XXIV, pág. 155/56). PAPA PIO X.


Queridos Amigos: Un 19 de abril pero del año 1912, Don Orione emitía sus votos perpetuos en manos del Santo Padre Pío X en una ceremonia privada y emotiva. Una gracia grande que le proporcionó a nuestro Padre un gran consuelo en medio de las tribulaciones padecidas como Vicario General de la Diócesis de Mesina por aquel tiempo.
Él mismo recuerda en una carta dirigida a los Hijos de la Divina Providencia, ex-alumnos y bienhechores lo acaecido en la Audiencia con el Papa.

Hna. María Jesús Nieva
Carta confidencial a los Hijos de la Divina Providencia, a los antiguos alumnos y a los bienechores
Tortona, Pentecostés de 1912.
Queridísimos en Jesucristo:
El 19 de abril de este año será un día de eterna recordación. Eran las 12 cuando fuí introducido a la presencia de nuestro Santo Padre Pío X, en audiencia privada.Allí estaba él en su estudio, todo blanco y sonriente, de pie ante su mesa de trabajo, puesta en mí la mirada llena de dulcísimo amor. Yo sentía una apremiante necesidad de postrarme a sus pies y de escucharlo acerca de muchas cosas, a pesar de haberlo visto, pocos días antes, el Jueves Santo, 4 de abril cuando obtuviera asistir a su Misa y satisfacer mi vivo deseo de recibir la Comunión Pascual de sus veneradas manos. Así pues, me he arrodillado ante él con todo el amor de hijo, besándole afectuosímamente el Pie y la Mano. El Papa se sentó, y con toda su bondad de Padre quiso que me sentara a su lado y lo informase, y con mucho afecto pidió noticias, hasta muy detalladas, acerca de la naciente Congregación. También en esta ocasión, como siempre, se dignó mostrar un amor especial para con la "Pequeña Obra de la Divina Providencia", y en esto igualmente se evidencia la
gran humildad del Vicario de Ntro. Señor Jesucristo. Yo me hallaba enteramente confundido ante tanta afabilidad; pero he podido referir lo que ustedes, oh mis queridos hermanos: sacerdotes, ermitaños y coadjutores, hacen con la ayuda que nos da la Providencia del Señor. Y obsevaba que el Santo Padre se conmovía grandemente y se interesaba por nuestra pequeñez, ¡querido Santo Padre! y por nuestra nada, y a cada buena noticia sonreía como quien escucha cosas que le satisfacen y se alegra de ellas en Dios. (...)
Acerca pues de muchas cosas tenía necesidad de conocer con claridad la voluntad de Dios, y por eso cuando me hallé ante el Santo Padre, sin abandonar la suma reverencia que se le debe, animado por su bondad he abierto al Papa el estado de mi ánimo, exponiéndole todo aquello que me parecía deberle decir. Y la palabra del Vicario de Jesucristo llegó hasta mí clara, precisa y plena de fe y de paternal bondad. (...)
En aquellos santos momentos pues, viendo tanta confianza, tan paternal y divina caridad en el Santo Padre hacia la Pequeña Obra, yo he osado pedirle una gracia grandísima.
Y el Santo Padre me dijo sonriendo: - Veamos un poco en que consiste esta gracia grandísima.
Entonces le he expuesto humildemente como siendo fin principal y fundamental de nuestro Instituto el de dirigir todos nuestros pensamientos y nuestras acciones al incremento y a la gloria de la Iglesia; para difundir y arraigar primeramente en nuestros corazones, y luego en el corazón de los pequeños el amor al Vicario de Cristo, le rogaba, debiendo hacer los votos religiosos perpetuos, que se dignase en su caridad recibirlos en sus propias manos, siendo y queriendo ser este Instituto todo amor y cosa por entero del Papa.
Y el Santo Padre, con cuanta consolación de mi alma jamás podré expresarlo, me dijo enseguida y con mucho placer, que sí. Le dí las gracias y la audiencia continuó. Pero ya terminada, pregunté a Su Santidad cuando creía que debiera volver para emitir los santos votos. Y entonces nuestro Santo Padre me respondió: "Pues enseguida".
¡Dios mío, qué momento aquél!Me arrojé de rodillas ante el Santo Padre. Le abracé y besé los pies benditos. Saqué del bolsillo un librito que los pequeños Hijos de la Divina Providencia conocerán, y que yo llevaba conmigo, presintiendo la gracia. Lo abrí por donde está la fórmula de los santos votos, página en que de ante mano había colocado una señal.
Pero en aquel momento tan solemne y tan santo, recordé que, según las normas canónicas, sería necesarios dos testigos, y los testigos faltaban, pues la audiencia era particular y privada.
Entonces levanté los ojos hacia el Santo Padre y osé decirle: - Padre Santo, como su Santidad sabe, se necesitarían dos testigos, a menos que su santidad se digne dispensar.
Y el Papa, mirándome dulcísimamente y con una sonrisa celestial en los labios, me dijo: - "Harán de testigos mi Angel Custodio y el tuyo!..."
¡Oh, felicidad del Paraíso! Amado Señor Jesús, ¡cómo me has confundido por aquel poco de amor que, con tu gracia, te he tenido a Tí y a tu Vicario en la tierra! ¡Bendito seas eternamente, oh mi Señor, eternamente seas bendito!
Postrado pues, a los pies del Santo Padre Pío X como a los pies mismos de Nuestro Señor Jesucristo (.....), he emitido mis votos religiosos perpetuos, y una especial y solemne promesa; un explícito y verdadero juramento de amor hasta la consumación de mi mismo y de fidelidad eterna a los pies y en las manos del Vicario de Jesucristo. (...) Y dos ángeles hacían de testigos; el ángel mismo de nuestro Santo Padre...
Antes de salir de la audiencia, he dado las gracias a Su Santidad desde lo más hondo del alma, y le he prometido que, con la ayuda del Señor, habríamos de rogar siempre por Él y por la Santa Iglesia: ¡qué estaríamos siempre con Él!, e imploré una bendición grande como grande es su corazón, como es el Corazón de Dios, no sólo para mí, sino también para ustedes, oh queridos Hijos míos de la Divina Providencia: Sacerdotes, ermitaños, clérigos y coadjutores todos; para ustedes, queridos y pequeños trabajadores de nuestras Colonias agrícolas; y para ustedes, mis siempre inolvidables y queridísimos antiguos Alumnos de todas las Casas. Y el Papa los bendijo a todos tiernísimamente. (....)
¡Ah, que la memoria de Pío X se conserve siempre y pase en bendición entre todos los Hijos de la Divina Providencia! (....)
Participemos vivamente de las alegrías de la Iglesia y del Papa; de los dolores, las esperanzas y los temores de la Iglesia y del Papa, sintiendo en todo y por todo con la Iglesia y con el Papa.
¡El Papa! ¡He aquí nuestro credo, y el único credo de nuestra vida y de nuestro Instituto!