SABÍAS ?

MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA BARRANQUERAS

SABES LO QUE SIGNIFICA MLO? SIGNIFICA MOVIMIENTO LAICAL ORIONITA

¿ Y SU ORIGEN? :

El MLO tiene su origen en Don Orione el cual durante toda su vida, ha comprometido a los laicos en su espíritu y misión para "sembrar y arar a Cristo en la sociedad".

¿Quiénes integran el movimiento?
Todos aquellos laicos que enraizados en el Evangelio, desean vivir y transmitir el carisma de Don Orione en el mundo...

¿Cuál es el fìn del MLO?

Es favorecer la irradiación espiritual de la Familia orionita, más allá de las fronteras visibles de la Pequeña Obra.
¿Cómo lograr esto?

A través del acompañamiento, animación y formación en el carisma de sus miembros,respetando la historia y las formas de participaciòn de cada uno.

¿Te das cuenta? Si amás a Don Orione, si comulgás con su carisma, si te mueve a querer un mundo mejor, si ves en cada ser humano a Jesús, si ves esa humanidad dolorida y desamparada en tus ambientes, SOS UN LAICO ORIONITA.

¿SABÍAS?
El camino y las estructuras del MLO, se fueron consolidando en las naciones de presencia orionita. Al interno del MLO y con el estímulo de los Superiores Generales , se juzgó maduro y conveniente el reconocimiento canónico del MLO ... así fue solicitado como Asociación Pública de Fieles Laicos, ante la Congregación para la vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCVSA) y fue aprobado el 20 de noviembre de 2012.

Y BARRANQUERAS, SABÉS DONDE QUEDA? en el continente americano, en América del Sur, en ARGENTINA, y es parte de la Provincia del CHACO.

miércoles, 1 de julio de 2020

85 ANIVERSARIO COTTOLENGO DON ORIONE AVELLANEDA





 Este sábado 2 de julio, el Pequeño Cottolengo Don Orione de Avellaneda cumple 85 años de vida.
Ubicado en un lugar estratégico de Avellaneda, Estévez al 600, el Cottolengo sirvió en sus primeros años como una especie de “guardería” que daba respuesta a muchas familias que trabajaban en los frigoríficos de la zona y que no tenían dónde dejar a sus chicos.
Don Orione vio esa necesidad, por eso comenzó como una guardería de alguna manera, además de alojar a personas con discapacidad.
En la actualidad, el Cottolengo Don Orione funciona como un hogar para personas con discapacidades y como Centro de Día. Este último es un servicio que funciona en doble jornada en el que se brindan actividades de taller, de rehabilitación y de terapéutica.
Escribía desde Buenos Aires:


"Hermanos míos muy queridos y amados, me parece escuchar las campanas de mi patria lejana que suenan a gloria por las ciudades y pueblos: su himno evoca en mí los más santos recuerdos: ellas cantan la resurrección de Cristo y me hacen llorar de fe, de alegría, de amor a Dios, de amor a ustedes, de amor a nuestra Italia".
Ordenó que en todas las casas de su Congregación hubiera una Biblia, la Suma de Santo Tomás,

la Imitación de Cristo y el Dante. A los jóvenes alumnos escribía:

"Defiendan con valor el bien y la educación católica recibidos.

Difundan el espíritu de bondad: perdonen siempre: amen a todos; sean humildes, trabajadores,

francos y leales en todo: el mundo tiene suma necesidad de fe, de virtud, de honestidad".

Pero las palabras mejores las reserva para los pobres; mientras que las más duras las usa para sí

mismo. Los pobres son sus "patrones predilectos", nuestros patrones. Decía así, pero en realidad

eran su corazón.

"En la puerta del Pequeño Cottolengo Argentino, a los que entren no se les preguntará cómo se

llaman, sino solamente si tienen algún sufrimiento."

El mismo fue pobre. "Pobre sacerdote", como se califica una vez. Otra vez se dice un changador de Cristo. Estropajo, era una expresión que solía aplicarse a sí mismo y a los suyos.
De su vida escribe con una humildad y una dignidad que hace recordar a San Pablo:
"Sostenido por la gracia del Señor, he evangelizado a los pequeños, a los humildes, al pueblo, al pueblo pobre al que han envenenado con teorías perversas y arrebatado a Dios y a la Iglesia; en el nombre de la Divina Providencia he abierto los brazos y el corazón a sanos y enfermos, de toda edad, de toda religión, de toda nacionalidad: a todos habría querido dar, junto con el pan corporal, el divino bálsamo de la Fe, pero especialmente a nuestros hermanos que más sufren y están más abandonados.
Tantas veces he sentido a Jesucristo cerca de mí, tantas veces me pareció ver a Jesús en los más

desdichados y los que están más abandonados".

Pero esto no le bastaba, y rezaba a la Virgen:

"Vivir, palpitar, morir a los pies de la Cruz con Cristo.

Beatísima Madre, haz que tus pequeños hijos, los hijos de la Divina Providencia, tengan amor;

dales amor, ese amor que no es tierra sino fuego de caridad y locura de la Cruz.

Danos, María, un alma grande, un corazón grande y magnánimo que llegue a todos los dolores y

a todas las lágrimas. Haz que seamos verdaderamente como nos quieres tú: los padres de los

pobres! Que toda nuestra vida esté consagrada a dar a Cristo al pueblo, y el pueblo a la Iglesia de

Cristo; que arda y resplandezca de Cristo: y en Cristo se consuma, en una luminosa

evangelización de los pobres: que nuestra vida y nuestra muerte sean un cántico dulcísimo de
caridad, y un holocausto al Señor".



El Pequeño Cottolengo de Avellaneda, El mismo Don Orione estuvo allí junto al P. José Zanocchi –quien fuera el primer Superior Provincial en nuestro país– y las nacientes Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad.
Sólo en cuestión de escasos días, las Damas de San Vicente le habían ofrecido una casa en la localidad de Avellaneda, que inauguró el 2 de julio de 1935 como Cottolengo, poniéndolo bajo el cuidado de las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad.
Palabras dichas el 16 de septiembre de 1937 en la mesa. Contando algunos religiosos italianos las obras y actividades de la congregación en Argentina.
"En Avellaneda, cerca de Buenos Aires, hay muchos comunistas. Cada tanto hay desordenes, casi todos los días se asesinan y se matan… Los curas no podían poner un pie en esa zona. No podíamos ir ni de noche ni de día. Luego que se desarrollaron las obras de caridad del Pequeño Cottolengo, las cosas cambiaron… Recibimos sus ancianos, sus huérfanos, cargamos sus dolores y los hicimos un poco nuestros, abrimos un dispensario médico gratuito para los obreros…
Y ahora, si vamos de día no solo nos dejan circular, sino que se levantan un poco el sombrero; si vamos de noche y nos reconocen, nos acompañan hasta la puerta. Muchos son comunistas, porque fueron empujados por el hambre. Ven a la burguesía que derrocha y que hace una vida de ocio, mientras ellos pasan hambre y entonces se rebelan.

Si se quiere salvar una sociedad, será necesario ocuparse del pueblo, de la clase más despreciada, más necesitada, mas abandonada…"
Parola VII, 41

INTENCIONES DEL MES DE JULIO




 Por intercesión de San Luis Orione, que nuestros jóvenes puedan, con la fe y el trabajo, servir a los pobres incluso hasta el sacrificio, para que ellos recuperen la dignidad de ciudadanos sintiéndose verdaderos hermanos en Cristo.

CRONOLLOGIA ORIONINA/ VINCENZO ALESIANI


1893, 2 de julio, domingo: Mons. Igino Bandi, detrás de las protestas de algunos cánonigos, decide cerrar el oratorio festivo de San Luigi Gonzaga. Episodio de la llave, colgado por Luigi Orione en el brazo de la estatua de la Inmaculada Concepción. Episodio del sueño de la Virgen con la capa azul. [Cf. Escritos 45.59–60; 69.369; 71,195; 103.273; Palabra III, 1; III, 145-147; V, 217-218; IX, 283-285; XI, 264].

Martes 2 de julio de 1935: Apertura del Pequeño Cottolengo en Avellaneda, Buenos Aires (Argentina), confiado al cuidado de las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad. [Cf. Escritos 18.114; 29,85; PODP, noviembre de 1938, 4–5].

DON ORIONE NOS INSPIRA.... A LA VIDA FRATERNA EN COMUNIDAD




Don Orione nos inspira… a la vida fraterna en comunidad
Sólo para sonreír, cito una frase de Don Orione, obviamente dicha en un contexto muy
diferente al de hoy: “Yo deseo que no se salga de Casa sin una verdadera necesidad y sin tener
el permiso del Superior de la Casa y que éste sepa dónde se va, y cuando se regresa”. Tal vez
se lo habremos dicho a tantas familias y a tantos jóvenes, pero vale también para nosotros: este
es un tiempo oportuno para redescubrir a los hermanos y reforzar con ellos los vínculos
familiares. Dos de nuestros sacerdotes ancianos, puestos por su seguridad en aislamiento, me
decían: “¿Qué hacemos todo el día? Yo cuido de él y él cuida de mí. Nos animamos
mutuamente”. Respetando las normas de seguridad, aprovechemos de este tiempo para rezar
juntos, realizar algún encuentro formativo, tener momentos de recreación, animarnos y
cuidarnos el uno al otro.

martes, 30 de junio de 2020

EFEMÉRIDES ORIONINA/ VINCENZO ALESIANI


1921, 1 de julio, viernes: Apertura del hogar para ancianos en Via Sette Sale (Roma), confiado al cuidado de las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad. En 1927, después de cesar esta actividad, el Instituto Divin Salvatore se abrió en el mismo lugar para los clérigos estudiantiles en las pontificias universidades romanas. [Cf. Escritos 6,199.201–202,206; ADO, Registro de casos de PSMC].
1931, 1 de julio, miércoles: Don Luigi Orione lanza la iniciativa de una nueva búsqueda de vocaciones a través de una carta circular enviada a los párrocos de Italia. [Cf. Escritos 62.30–33].

DON ORIONE NOS INSPIRA... A PROTEGER A NUESTROS ASISTIDOS


Don Orione nos inspira… a proteger a nuestros asistidos
Los pobres son nuestros patrones y cuidar de ellos es “cuidar de Jesús”. En nuestras
estructuras tenemos tantas personas en situación de vulnerabilidad, por lo que es más
importante que nunca cuidar la organización y la coordinación de todas aquellas iniciativas que
pueden protegerlos. Ellos son “el tesoro de la Iglesia” y es también en su nombre que debemos
asegurarnos de que se hayan tomado todas las precauciones necesarias. Don Orione decía:
“Miren que pasó el tiempo en que se daban órdenes: ahora los siervos somos nosotros, y los
patrones nuestros son Ellos, la Iglesia y cuantos son atendidos en nuestras casas. Hagámoslo
por el amor de Dios, y nos ganaremos el Paraíso: entonces nos haremos santos, si sabremos
hacernos de verdad siervos de los otros, y especialmente de quien convive con nosotros. Miren
que aquí está un gran secreto para hacernos santos: hacernos siervos de quien convive con
nosotros”. El ejercicio de la autoridad y una buena gestión, en este momento, es el servicio más
importante para las personas frágiles, para defenderlas y protegerlas.